Capitulo 7

Gracias por Nada

A la mañana siguiente, el sol le pegó de lleno en el rostro a Blaze, lentamente abrió los ojos y se levantó; ¡Hombre, que noche había tenido! No era la primera vez que se metía en una pelea por culpa de Chuck y ciertamente no sería la última, pero lo que nunca había hecho en su vida era gritarle así. Estaba preocupado por la reacción que tendría su primo.

Lentamente el canadiense caminó a la ventana y le dio una mirada a la habitación de al lado; durante varios días se había despertado durante la noche para ver a María durmiendo, no sabía exactamente si eso se consideraba acosar, pero no le importaba. Se miraba tan tranquila y le traía tanta paz verla dormir, parecía como si por 5 segundos el mundo no se le viniera encima, por 5 segundos… era libre.

El ojiazul bajó las escaleras, ideando ya una manera de disculparse con Chuck. No era que de verdad lo lamentara, pero era mas fácil disculparse que lidiar con un Chuck molesto. Al llegar a la cocina, Blaze sintió que estaba en el fin del mundo.

Chuck, ¿Qué demonios haces? –Preguntó Blaze, con los ojos abiertos de par en par al ver a su primo sirviendo huevos revueltos en un plato, después miró a la mesa y vio un plato con tocino, salchichas y huevos, y un sándwich al lado.

Buenos días, Charlie. Te hice el desayuno, el sándwich es de mantequilla de maní y mermelada. –El muchacho hizo una mueca de disgusto antes de seguir. –No se como puedes comer esa cosa, ¿aun te gusta?

Si, pero… -Comenzó el chico, pero fue interrumpido por la alarma del reloj de Chuck. El muchacho miró a su reloj y soltó un suspiro.

Escucha, debo ir a comprar el pavo para mañana, disfruta el desayuno. –Y dicho esto, Chuck salió corriendo.
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¿Te hizo el desayuno? –Le preguntó María, recostada frente a Blaze. Después de desayunar, el canadiense se había colado por la ventana de su cuarto.

Si. –Respondió él, sin quitarle los ojos de encima. Ella arqueó una ceja.

¿Y estas preocupado por eso? –Volvió a preguntar la pelirroja, Blaze soltó un suspiro y pegó su frente a la de ella.

En toda una vida no he visto a Chuck hacer algo amable, y ahora, a la mañana siguiente de haberle gritado así, me prepara el desayuno. –Explicó el ojiazul, después se levanto de golpe y miró a todos lados preocupado. – ¡Tal vez el mundo se va a acabar!

Creo que aun falta para eso. –Dijo ella, poniendo una mano sobre su pecho y empujándolo a recostarse de nuevo. -… ¿Puedo preguntarte algo?

¿Qué cosa? –Preguntó Blaze, ya que se había recostado. Ambos se miraron a los ojos antes de que la pelirroja continuara.

¿Por qué odias tanto a Chuck? –Preguntó María, Blaze soltó un suspiro y se giró para quedar recostado sobre su espalda, mirando al techo.

Cuando yo tenía 12 años, Chuck tomó el auto de mis tíos para dar una vuelta en la calle e impresionar a los chicos del barrio. –Comenzó el ojiazul.- De alguna manera me convenció de montarme en el asiento del copiloto. Arrancamos a toda velocidad, hizo unos cuantos giros en la calle y después le pedí que parara, me quería bajar, pero el siguió exhibiéndose y los chicos seguían gritando su nombre. En el último giro que hizo, chocamos de lleno con un muro; quedé inconciente. No recuerdo que pasó, pero los chicos dijeron que Chuck salió del auto y 20 minutos después el auto se encendió en llamas. Todos creyeron que Chuck me había sacado, pero no lo hizo; desperté cuando el fuego había alcanzado mis piernas y entré en pánico, salí lo más rápido que pude y grité hasta que volví a desmayarme. –Por alguna razón, María se aferró más a Blaze a medida que el relato avanzaba. –Estuve internado en un hospital durante dos meses, los doctores decían que tal vez tendrían que amputarme ambas piernas… fueron los peores momentos de mi vida… Después de eso no soportaba ver el rostro de Chuck, me enfermaba la simple idea de estar emparentado con él…

Blaze, yo… -Realmente ella no sabía que decir, pensó que tal vez él le había robado la atención de una chica en Calgary o algo sin tanta importancia, pero ahora entendía el coraje de Blaze hacia su primo. –Ven aquí. –Dijo ella, aferrándose aun mas a el.
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¡Oh, viejo, mi cabeza está matándome! –Gritó Evan, quien yacía en un sofá, sujetando una bolsa de hielo a su cabeza. Jeff estaba a su lado y no podía contener esa burlona sonrisa en su rostro. –Jeff te juro que si no dejas de sonreír te romperé los dientes de un golpe.

Que sensible. –Susurró el menor de los Hardy, antes de que su hermano mayor llegara con una taza en sus manos.

Bébetelo de golpe, pero no preguntes qué es. –Dijo Matt entregándole la bebida, Evan obedeció. Después de habérselo tragado, Bourne casi vomita. –Sigo sin creer que hayas bebido tanto, pero no te preocupes, eso cura cualquier resaca.

Ya… ya me siento mejor. –Susurró Evan, antes de dejar salir un eructo y hacer una mueca de disgusto; tuvo una segunda probada del experimento de Matt. –Agh… Hardy, magnifico hijo de perra.

¿Me hablas a mi o a él? –Preguntó Jeff. Bourne contestó con un prolongado silencio.
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De algún modo sabía que esto iba a terminar así. –Dijo Jericho, con una sonrisa de satisfacción en el rostro, mientras miraba al techo. La mujer a su lado se revolvió un poco en la cama y se apoyó sobre su codo para verlo a la cara.

"¿De algún modo?"- Preguntó divertida y sarcástica al mismo tiempo, Chris siguió sonriendo y la abrazó hacia él. –Lo tenías todo planeado, no me mientas.

De acuerdo, tal vez había previsto algunas cosas. –Dijo inocentemente, mientras ella se acurrucaba en su pecho.

Oye, ¿Quieres panqueques? –Preguntó ella, él soltó un suspiró y respondió.

Claro. –Ella se estiró y se revolvió en la cama, para luego recostarse dándole la espalda a Chris.

Los míos con canela, por favor. –Dijo Mickie, sin mirarlo. Él sonrió incrédulo y después soltó una risa antes de levantarse de la cama.
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Hola. –Saludó Blaze a su primo después de verlo cruzar la puerta con algo en su mano. –Creí que irías por el pavo –Dijo el ojiazul señalando el bate de metal que cargaba.

Un amigo me pidió que lo recogiera por él, se lo llevaré a Calgary. El almacén aun está cerrado. –Explicó sin darle mucha importancia, antes de caminar a la estancia de la casa.

Oye Chuck… -Comenzó Blaze, Chuck se giró y esperó a que él prosiguiera. –Lamento haberte…

No sigas. –Interrumpió el mayor, Blaze lo miró a los ojos, expectante. –No tienes por que disculparte, me merecía todo lo que gritaste y todavía más. –Chuck le hizo una seña para que se sentara junto a él en el sofá. –Escucha… se que no soy la persona mas responsable, o la mas atenta, y quizá ni siquiera sea un poco considerado; pero tu eres lo único que evita que hagas cosas mas estúpidas todavía y no quiero que estés bravo conmigo.

¿Enserio? –Preguntó Blaze, nunca había escuchado a Chuck tan… sincero. –Está bien… supongo que quedamos en paz.

Excelente. –Chuck se puso de pie y camino hacia la puerta del frente. –oye, ¿No hay una soga arrumbada por ahí?

Ayer vi una en la cochera. –Dijo Blaze, restándole importancia y con la mirada fija en el suelo. Su mente aun no procesaba la idea de que Chuck se acababa de disculpar.
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Lita se encontraba en su habitación, recostada sobre su cama, mirando al techo, pensando en una infinidad de cosas. En ese instante, el teléfono en la mesa de noche comenzó a timbrar y ella lo contesto al instante.

Se lo que hiciste. –Se escuchó decir a un joven al otro lado de la linea, la pelirroja se estremeció al escuchar esto. – Lo único que queda por preguntar es, ¿Por qué?

No es asunto tuyo. –Respondió a secas, tratando de mantener la calma. -¿Cómo lo sabes?

Te conozco mejor de lo que crees.- Lita comenzó a sudar, sabía que esa información podría traerle problemas. –Tranquila, no le diré a nadie.

¿Y entonces que haras?- Preguntó ella, la voz en el teléfono rió un poco.

Te ayudaré.
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Jeff entró a su habitación y se arrojó a la cama, dejandose caer de lleno. En ese instante, su bolsillo comenzó a vibrar.

Oh, así que ahí es donde estaba. –Murmuró antes de meter su mano en el bolsillo, llevarse el celular frente al rostro y contestar. – ¿Qué tal? Te perdí de vista anoche.

Fui a casa de Chris, acabo de llegar a la mía. –Respondió Mickie. -¿Pasó algo interesante después de que me fui?

Bueno, Evan se embriago y supe que los Blaze tuvieron una pelea con Orton y Batista. –Dijo Jeff, se mantuvo en silencio y después… -Una noche bastante normal, de hecho.

Orton y Batista, ¿No son ellos los chicos de Evolution?- Preguntó Mickie.

Eso creo, tienen suerte de que Triple H no estuviera ahí, o hubieran salido de ahí en bolsas de plástico. –Dijo Jeff, arrancándole un suspiro de preocupación a Mickie.

Será mejor que se anden con cuidado. –Dijo Mickie. -¿Sabes algo de Lita?

A decir verdad no, y tampoco he visto a Edge. –Respondió Hardy, y en ese momento su rostro se iluminó y dibujo una sonrisa burlona. –Debo suponer que ambos han estado "ocupados". –Sugirió Jeff, haciendo comillas con los dedos.

Jeff, no creo que puedan pasar tanto tiempo "haciéndolo"- Respondió ella, haciendo comillas con los dedos también.

Mickie, estamos hablando de Edge y Lita, esos dos son como hamsters. –Bromeó Jeff, arrancándole una risa a la chica; Dios, como amaba esa risa…

Bueno, debo irme; llevaré a Jaime al cine. –Dijo ella.

Oww, ¡Que hermana mayor tan dulce! ¿Por qué no le haces cosas de hermano mayor? Como, no lo se, le llenas su botella de agua con el aceite del tocino. –Preguntó Hardy, Mickie arqueó una ceja y preguntó sonriendo:

¿Matt te hizo eso alguna vez? –Jeff soltó una risa y respondió.

No nunca. –Mickie rodó los ojos y se despidió.

Nos vemos Jeff. –Y con eso colgó el teléfono. Jeff se mantuvo mirando el techo de su habitación por unos momentos.

Tengo que sacar estas ideas de mi cabeza.

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Jeff, Evan y Edge se encontraban en una cafetería (donde fueron con Chris), Hardy se encontraba examinando una pequeña tableta, Evan se comía una dona y Edge, bueno él… era Edge.

¿Qué tal chicos?- Saludó Blaze, llegando a su mesa y sentándose junto a Edge.

Me enteré de que tú y Chuck tuvieron un encuentro cercano con Evolution. –Se burló Evan, con una sonrisa en su rostro.

Me enteré de que te embriagaste y te desmayaste en casa de Jeff. –Contraatacó el canadiense, borrando la sonrisa de Evan. –Están oficialmente invitados a la cena de Acción de Gracias de mis padres mañana.

No podré ir. –Dijo Edge, ganándose una mirada interrogante de Evan y Blaze (Jeff seguía con la mirada perdida en la tableta blanca.). Bourne se giró hacía Jeff.

¿Qué tienes ahí? –Preguntó Evan, pero Jeff no despegó la vista del objeto.

Dulce efervescente. –Le respondió sin mirarlo. Jeff dejo de mirar la tableta y ahora se enfocó en el vaso de refresco frente a el, lentamente acercó el dulce al vaso, pero Evan se lo arrebató.

Pedazo de idiota. –Le dijo Bourne, antes de llevarse el efervescente a la boca y darle un trago al refresco de Jeff. Poco a poco sus mejillas se inflaron, carraspeó violentamente y la espuma le salió por la nariz, haciendo que todos largaran a reír.

Idiota completo. –Le dijo Jeff, Evan le dirigió una mirada matadora y se levantó de la mesa.

Iré a lavarme.- Dijo Bourne antes de desaparecer de vista.

Y Blaze, ¿Cómo te fue esta mañana con Chuck?- Preguntó Jeff, con una sonrisa socarrona.

A decir verdad, bastante bien. –Respondió Blaze, provocando que Jeff y Edge arquearan una ceja. –Se disculpó y me hizo el desayuno.

Yo sabía que no podía ser tan malo como lo habías contado. –Dijo Jeff, media sonrisa formándose en su rostro. Entonces Edge miró a su reloj.

¿Les importaría darme un aventón a casa de Lita? –Preguntó Adam, ganandose una mirada burlona por parte de ambos.

¿Vas a hacerle un "favor"? –Preguntó Jeff, haciendo comillas con los dedos.

Hardy, tienes el irritante hábito de hacer comillas con los dedos. –Bufó Adam, molesto al parecer. - ¿Me llevaran o no?

Vámonos. –Dijo Jeff, poniéndose de pie y tomando las llaves de la mesa seguido por los chicos. Minutos después, Evan llegaba a la mesa, ahora vacía.

Hijos de perra, se fueron. –Susurró Bourne, antes de mirar por la ventana al estacionamiento. - … Y se llevaron mi auto.
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Al día siguiente, Blaze estaba preparando todo para la cena; los platos, la comida, la decoración, todo eso le correspondía. Sus padres llegarían en cualquier momento y Chuck había desaparecido desde hacía media hora, sin decirle a donde demonios iba. El timbre de la puerta se escuchó, y rápidamente el canadiense fue a abrir, encontrándose con Evan y Jeff.

Hey, chicos. –Saludó el ojiazul, dejándolos pasar. - ¿Y Mickie?

Mickie Mouse pasará la noche con los Irvine. –Respondió Jeff, claramente furioso y temblando de frío. -…Idiota.

¿Dijiste algo? –Preguntó Evan, temblando tanto o más que Hardy; él negó con la cabeza y segundos después la puerta se abrió, dejando ver a una mujer y a un hombre de cabella canoso.

Hola papá. –Saludó Blaze, sus ojos brillando con ilusión, el viejo le dio un rápido abrazó y estrechó las manos de los demás.

Y dime, Charles, ¿Dónde esta Chuck? –Preguntó el Sr. Blaze.

Yo… -Comenzó el ojiazul, pero fue interrumpido por el timbre de la puerta. La señora de la casa abrió la puerta y dejó ver la figura de María.

Buenas noches. –Saludó la pelirroja, temblando de frío también y con la punta de la nariz enrojecida.

Así que tú eres la famosa María. –Dijo el padre de Blaze, sacándole un sonrojo a su hijo. –Bueno chicos, espero que lo pasen bien esta noche.

En realidad papá, aun faltan los bizcochos. –Dijo Blaze, ganándose una mirada un tanto sorprendida de su padre.

Y bien, ¿Qué esperas? Ve a comprarlos. –Ordenó calmo el señor. Charles bajó la mirada y salió de la casa, seguido por Evan y Jeff.
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¿Estas seguro de que este es el camino? –Preguntó Blaze, desde el asiento trasero del auto, a Jeff.

Si, es un atajo. –Dijo Hardy, sin mostrarse preocupado. Blaze miró por la ventana; los edificios estaban en muy mal estado y se podía apreciar que la nieve entraba a muchos de ellos, había gente durmiendo en las calles y varias personas alrededor de fogatas dentro de botes de basura.

Hombre, esto parece el gheto. –Susurró Blaze, sin dejar de mirar por la ventana.

Es el gheto. –Aclaró Evan.

Estuvieron en ese vecindario por varios minutos, manejando por sus calles inundadas en nieve, cuando Evan vio algo…

Blaze, ¿No es ese el auto de Chuck? –Preguntó Bourne, señalando un auto estacionado en una esquina.

Creó que si. –Dijo Blaze, Jeff se acercó al auto y el ojiazul pudo identificar la matricula canadiense del auto. – Si, es de Chuck. Me pregunto que estará haciendo aquí.

Chicos miren eso. –Susurró Jeff, atrayendo la atención de ambos hacia un callejón al otro lado de la calle.

En el callejón estaban los dos chicos de la fiesta del viernes, Chuck y otro muchacho qué Blaze no pudo identificar.

Santa madre de dios, son Evolution. –Susurró Evan. Ganandose una mirada confundida de Blaze.

¿Evolution? –Preguntó Blaze, ganándose una mirada escéptica por parte de ambos.

Si, son la banda más dominante en toda la ciudad. –Explicó Evan, haciendo que los ojos del canadiense se abrieran de par en par.

Supongo que no son una banda de música. –Susurró Blaze.
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Y ahí estaba Chuck Blaze, frente a tres sujetos, a dos de ellos ya se había enfrentado, pero el tercero le estaba haciendo pasar un mal rato.

Déjame ver si me quedó claro. –Dijo el tercer integrante de la banda. – Tú te acostaste con la chica de mi compañero aquí presente. –Dijo señalando a Batista. – Después él y Orton casi te muelen a golpes, ¿Y ahora quieres enfrentarte a los tres?

Parece que no necesitas que te aclare nada. –Dijo Chuck, con agallas hasta en la voz.

Muy bien. –Dijo el líder del grupo, miró a sus compañeros sobre su hombro y espetó. –Acaben con él.

Y dicho esto, ambos arremetieron contra el chico, sin embargo, Chuck sacó de sus pantalones un bate de metal y de un ágil movimiento logró impactar con él en el cráneo de Batista, dejándolo inconsciente, para después usarlo para atacar a Orton. Su líder rápidamente se unió a la acción y arremetió contra Chuck, pero él lo previó y le dio un fuerte golpe con el bate en el estomago. Rápidamente, Chuck tomó a Batista y lo arrastró hasta su auto.
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Oh, mierda, viene hacía acá. –Murmuró Jeff, y en seguida todos se ocultaron.

Chuck sacó una soga del maletero del auto y ató un extremo a la pierna de Batista y el otro a la defensa de su auto, antes de correr al asiento del conductor, encender el motor y arrancar, arrastrando el cuerpo inmóvil de Batista.

Tenías razon, es un dolor en el trasero. –Le dijo Evan a Blaze. Segundos después, los otros dos integrantes de la banda se levantaron y entraron a un auto para seguir a Chuck.

Oh, mierda. ¡Síguelo! –Gritó Blaze, Hardy encendió el motor y arrancó a toda velocidad detrás de ellos.

Mientras, Chuck arrastraba al ahora despierto Dave Batista por todo el barrio, mientras era perseguido por Evolution, que a su vez, eran seguidos por Blaze, Jeff y Evan.

Acelera, voy a salir a desatar a Batista. –Dijo Evan, Jeff aceleró a fondo mientras Bourne salía por la ventana del auto, subía al techo y se aferraba a él.

Sin embargo, Evolution tenía otros planes, y comenzaron a embestir el auto de Evan, haciendo que este casi saliera volando. A Bourne no le quedó mas remedio que saltar al auto de los atacantes y mantenerse ahí.

Mantenlo cerca de Chuck, voy a salir. –Dijo Blaze, saliendo tambien por la ventana y subiendo al techo. Una vez arriba, y mientras Jeff se acercaba mas al auto de Chuck, el ojiazul caminó lentamente al frente del vehiculo.

Una vez cerca, Blaze saltó al auto de su primo, logrando un aterrizaje forzoso en la ventana trasera, rompiéndola en mil pedazos y enterrándose algunos en el brazo. El canadiense se sujetó como pudo con los pies y se acercó a la defensa trasera del auto, para comenzar a desatar a Batista. Finalmente, el animal de Evolution quedó libre, pero cuando la soga se liberó, el cuerpo de Batista impactó con el auto de sus compañeros, quedando inerte.

Oh no… -Susurró Blaze, mientras miraba horrorizado como la banda se detenía y revisaba el cuerpo inmóvil de Batista. Lentamente, Blaze se hizo camino a la parte delantera del auto, pateo el parabrisas hasta romperlo y obligo a su primo a detenerse violentamente, seguido por Jeff, y Evan en el techo.

Desde el capo del auto, Blaze pateó a su primo varias veces, hasta que bajó, abrió la puerta y le golpeó un poco mas antes de sacarlo, tomar las llaves del auto y cerrar la puerta.

¡¿Tienes una maldita idea de lo que haz hecho?! –Le gritó Blaze, mientras él yacía en el piso, sujetando su cabeza. - ¡Ese chico podría estar muerto ahora mismo! Oh por dios. –Dijo Blaze, llevándose las manos al rostro. - ¿Qué vas a hacer si lo mataste? ¡¿Qué demonios vas a hacer si lo mataste?!

-Chuck solo se mantuvo en el suelo, en silencio, sujetando su cabeza.

Lo peor de todo es… -En este punto, la voz de Blaze se quebró, y luchaba para que las lagrimas no salieran. - …Lo peor de todo es que me creí tu disculpa, ¡¿Cómo pude ser tan estúpido?!

Mátame. –Fue lo primero que dijo Chuck, haciendo que los ojos de todos se abrieran de par en par. – Por favor mátame.

Estás loco. –Fue la respuesta de Blaze, quien miraba con desprecio a Chuck.

Charlie por favor. –Suplicó el mayor de los Blaze, sacando su rostro bañado en lágrimas de entre sus manos. –Ambos sabemos que no me dejaras salir libre de esto; por favor Charlie, no quiero ir a prisión.

Te lo mereces. ¡Te lo mereces y todavía más! –Gritó el ojiazul, cegado de ira.

Charlie te lo suplico. –Rogó de nuevo el muchacho, poniéndose de pie, pero sin el valor de acercarse a su primo. –Se que lo merezco, pero por favor pon primero a la familia, mis padres, mi futuro; Charlie, ¿Qué será de mi?

No es mi maldito problema. –Susurró Blaze, con la mirada mas pesada del mundo. Los ojos de Chuck reflejaban remordimiento, dolor, miedo y un sinfín de otras cosas, pero Blaze no podía dejarlo ir.

Y fue en ese momento, que Blaze recordó todo lo que había vivido con Chuck, tanto lo bueno como lo malo. Y aunque fueron mas los momentos dolorosos, si hubo tiempos en los que veía a Chuck como un hermano mayor, como alguien que lo protegía y le enseñaba… Y ahora, tenía su futuro en sus manos.

Blaze estrujó las llaves del auto en su puño y se las arrojó a Chuck; él las tomó y le sonrió incrédulo a su primo.

¡Borra ese gesto de tu rostro! –Gritó el ojiazul. –Voy a dejarte ir, con una sola condición. –Comenzó Blaze, ganando la atención de su primo. – No quiero volver a saber de ti, no quiero saber que alguien te vio en Everbleu o que volviste a Calgary; quiero que desaparezcas.

Charlie no puedo… -Comenzó Chuck, pero fue interrumpido.

¡Si me enteró de ti, te delataré, y tendrás a toda la policía detrás de ti! –Le gritó el chico, y sin mas, Chuck caminó hacia el auto, entró, lo encendió y aceleró hasta perderse de vista…

Blaze se mantuvo unos segundos mirando el camino por donde se fue Chuck, dejando que varias lagrimas se deslizaran y viajaran rebeldes por su rostro. Jeff y Evan se acercaron a él y lo rodearon con un brazo, antes de llevarlo al auto y volver a casa…
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Al entrar a la casa de los Blaze, el padre del ojiazul se levantó rápidamente y los recibió en la puerta.

¡¿Dónde demonios te habías metido Charles?! –Le gritó enfurecido el viejo, mientras su hijo mantenía la mirada baja. María llegó al frente de la casa y miró a Blaze, pensó en recibirlo, pero se detuvo al ver la escena. – Y bien, ¡¿Dónde estabas?!

No puedo decirle, señor. –Respondió el chico en voz baja. El hombre lo inspeccionó y bruscamente tomo su brazo y lo levantó, después corrió la manga de su camiseta y descubrió la herida causada por la ventana del auto de Chuck.

¿Qué significa esto? –Le preguntó el señor, a lo que Blaze no supo contestar. Sin esperar una respuesta, el padre abofeteó a su hijo, ganando miradas sorprendidas por parte de todos. –Lárgate de mi casa.

Y en ese momento, Blaze levantó su rostro para por fin ver a su padre a la cara, después miró a su madre: estaba al borde del llanto, luego a María, quien no cabía ante el asombro; y finalmente, salió de la casa, seguido por los chicos…

N/A: Gracias a todos los lectores, Kairi, Igniz y Red Machine. Lamento haber tardado tanto pero no tenía tiempo libre y el tiempo en el que podía sentarme a escribir no me sentía particularmente inspirado. Ahora, ya saben el procedimiento, yo vivo de mi publico (AKA Reviews). También, visiten mi perfil y participen en la encuesta que ahí aparece, es sobre a que historia debería enfocarme más.

También aprovecho este espacio para auto-promocionarme. Les invito a leer mi historia "Wrestlemania: Ruta Hacia la Cima". Esta cargada de acción y es una buena idea cuando uno quiere leer algo diferente para variar. Gracias, y hasta el siguiente capitulo.