Les presento el capítulo 7 :3
Lo dejaré rapidito, necesito terminar una cajita para que aparente ser un lindo fichero ;D
Mis pensamientos se sentían completamente complacidos por la acción que mi cuerpo efectuaba bajo el cielo estrellado, las vueltas no paraban por más que lo intentara y es que no era algo que quisiera terminar de hacer, al menos por el resto de la noche, comencé a reír, ¿qué me pasaba?
El tiempo parecía de alguna manera mantenerse quieto, era una belleza estática así como las aves que había presenciado esa mañana al despertar... Pues esta era la noche después del encuentro con quien parecía ser el caballero del reino contiguo, el mejor amigo del joven Ainsworth, de Lysandro... Su rostro apareció en frente mío inmediatamente luego de que su nombre cruzó por mi mente, él sólo parecía disfrutar la velada, pero siendo sincera: no estaba segura de que era lo que pasaba por su mente; Pero al menos podían estar cien por ciento segura de la idea principal que surcaba por mí...
Era una bella noche...
Podía pensar en irme, pero temía el no regresar; Podía pensar en quedarme, pero siempre tendría la duda de jamás volver; Podía pensar en Lysandro, pero dudo si alguna vez lo entendería completamente, o bien, si llegaría a conocerlo completamente.
- ¿Ocurre algo?
A lo lejos escuché su voz murmurando aún frente a mí, sosteniéndome ligeramente con sus delicadas y fuertes manos. No era algo que llegara a molestar, era reconfortante, más aún en la situación que desconocía que estaba, o más bien, aquella presenciada que evitaba ponerle atención.
Sonreí al ver su rostro nuevamente, algo atónito por lo que pude notar.
- Estoy bien... Gracias.
Hasta esos momentos no me había percatado de que su voz dejó de emitir tan enigmática y dulce melodía...
- Me dejé llevar...
Dejamos de bailar.
Lysandro tomó mis manos y las entrelazó con las suyas, jamás llegué a pensar que algo como aquello podría volverse realidad... De hecho nunca me había pasado por la cabeza que podría encontrarme en una situación como aquella.
- Hablé con Rosalya hace algunas horas.
Era expectante de sus palabras, puesto que de alguna extraña razón había algo en ellos que me animaba a a seguirlo al pie de sus propias expresiones.
Repentinamente comencé a tratar de encontrar la razón de sus palabras y el momento, la situación, el lugar, a mí misma. ¿Pensaría que había mentido con la historia de mi llegada? ¿Qué imaginará en ese instante?
Tal vez esperaba que yo hablara, él se había mantenido callado y había cambiado un poco su mirada, parecía más serio a comparación de antes o de la ocasión primera en que crucé miradas con él.
Por esos momentos nadie habló, permanecíamos callados, el silencio parecía ser no molesto pues un que sólo fuera con miradas podía romperse muy fácilmente.
- Me gustaría que escucharas una canción...
- Me encantaría.- Me precipité a decir, en tal momento separé mis manos de las suyas para llevarlas hasta mi boca; Lo interrumpí.
A Lysandro no parecía importarle, sonría y no dirigía sus ojos más que a mí... Hasta entonces lo miré con detenimiento, miel y esmeralda al combinado. Era increíble que hubiera pasado desapercibido por mí...
- ¿Tú has escrito la canción anterior?
Do un par de pasos hacía atrás, no sabía si reía ante la situación o esperara a que contestara mi pregunta, tuve la ligera sospecha de que le había incomodado, al menos un poco. Esa no había sido mi intención, creí entonces que mi imprudencia podría afectar a...
- Así es. Me gusta escribir.
Pasaron unos segundos, dudo aún del número exacto. Crucé mis manos, Lysandro me invitó a sentarnos entre la hierba que a duras penas se notaba por la oscuridad de la noche.
- Con respecto a lo de Rosa...-Atraje su atención sin el mayor esfuerzo.- Este es el lugar.
- Es mi lugar favorito.
Él parecía querer dejarme muda tras el dato de gran importancia... Pero lo entendía, comprendía completamente el porque de su razón.
Jamás nadie podría considerarlo algún lugar como favorito sino lo hacía sentir en casa...
Era bello, un lugar lleno de carisma aún cuando de noche mientras la única luz que persistía era la natural brindada por la luna y las estrellas; Era tranquilo y fresco a la par... No parecías pedir nada más mientras te encontraras en ese lugar... Era un lugar tranquilizante y armonioso que aseguraba que disfrutaría mientras pudiera... Un lugar que desconocía en la mayor parte de su totalidad y aún siendo tan sólo una desconocida le abría sus brazos, un hermoso lugar que le hacía sentir dichosa de ser la persona que se encontraba sentada sobre su hierba que comenzaba a mojarse por el rocío e la mañana que se acercaba.
Este era el lugar que le había dado la bienvenida y que por lo que pasaba por su mente podría impedirle incluso el regresar.
- El mio también...
Lysandro sonreía.
Dejé mi cuerpo ser guiado hasta colocarse sobre el suelo completamente, me tranquilizaba.
- ¿Cuándo regresarás a tu hogar?
- No lo sé... Aún no sé como regresar...
Se mantuvo en silencio, comenzaba a creer-a confiar, que:
Lysandro Ainsworth amaba los silencios.
- No lo sé.-Repetí, no para que él me escuchaba, lo decía para hacerme a una idea lejana y pronta que no llegaba aún a ser parte de mí y de este momento.
Lo prometido es deuda :B
Les dejo el capítulo, pero les contaré algo que no esperaba...
"No tuve problemas en escribirlo"
Nos vemos la próxima semana con otro capítulos, pero también me disculpo por los corto del capítulo, espero y haya sido de su total agrado. Cualquier duda, ya saben :D
Matta-ne c:
