Tokio 10:00 a.m (Dos semanas después)

- Inhala, exhala, inhala, exhala…- Dice una chica de largo cabello azabache bajando por unas extensas escaleras mientras cargaba una pequeña mochila.- Solo serán dos horas, encerrados en el Dojo completamente solos, entrenando, viéndolo moverse, sudar…- Dice la azabache comenzando a respirar más agitadamente.- Muy bien Higurashi ya calmate, aleja esos pensamientos pervertidos.- Dice la chica sacudiendo efusivamente la cabeza.- "Kyaa no puedo evitarlo".- Piensa la chica soltando varios suspiros...


- ¡Kuso! ¿Que rayos puedo hacer con esto? - Bufó molesto un peliplata desordenando su cabello… Hacia un par de minutos que se encontraba peinando su larga cabellera sin encontrar un peinado indicado para que no lo molestara en el entrenamiento.- Keh, creo que es tiempo de un corte.- Pensó desanimado, desde hace más de siete años que no cortaba su cabello y no tenía intenciones de hacerlo… Pero… ¿Luciria mas normal con el cabello corto?... Quizas asi Kagome se fijara en el…- Keh, eso sería un milagro.- Soltó un poco brusco el peliplata.

- ¡Inuyasha! Querido, tienes visitas.- Dice una voz amable al otro lado de la puerta.

- ¡En un momento salgo! - Contesta el chico apresuradamente atando con una liga su cabello, lo hizo con tal rapidez que varios mechones quedaron fuera, tropezando con algunas cosas llegó a la puerta donde la abrió dejando a la vista a una medio sonrojada azabache que portaba una tímida sonrisa.

- Hola Inu-Kun.- Pronuncia la chica cubriendo su boca con una de sus manos mientras una pequeña carcajada se dejaba oír.

- Ho… Hola Kagome.- Tartamudea el peliplata mientras su rostro comenzaba a tornarse de un suave carmín.

- ¿Necesitas ayuda? - Dice la chica aun conteniendo la risa.

- ¿Ayuda? ¿Con que? - Pregunta el ojidorado comenzando a ponerse nervioso debido a la risa de la chica.

- Ven conmigo.- Dice la azabache para luego tomar al peliplata por la muñeca y entrar en la habitación y obligarlo a sentarse en el tatami.

- ¿Que vas a hacer? - Pregunta el chico nerviosamente sentándose al estilo indio.

- ¿Tienes un peine? - Pregunta la ojiazul haciendo caso omiso a la pregunta del muchacho.

- Encima del escritorio.- Dice el chico señalando dicho objeto.

- Bien.- Pronuncia la chica tomando el peine y esbozando una sonrisa algo malévola.

- Que... ¿Que vas a hacer? - Pregunta el peliplata tragando duro y comenzado a retroceder chocando con un costado de la cama.

- Solo mantente quieto ¿Si? - Pide la azabache acercándose cada vez más y más al joven, ya al frente de este se arrodillo y lo tomó por el cuello de su camiseta acercándose lentamente, sin despegar sus azulados ojos de los dorados de el.

- "No te detengas, no te detengas ¡Por Favor!" - Ruega el peliplata comenzando a respirar pesadamente, sus párpados comenzaban a pesar, su corazón latía a mil por hora y su rostro se encontraba sumamente sonrojado.

Con una tierna sonrisa la ojiazul se acerco aun mas al rostro del chico, observando como este cerraba los ojos y como el carmín en su rostro aumentaba, conteniendo una risilla se desvió hacia su oído.- Descuida… No te dolerá.- Fueron las palabras que dijo la chica antes de alejarse del chico y observar el rostro estupefacto del chico.- Muy bien, ahora date la vuelta.- Pide la chica esbozando una gran sonrisa.

Un poco desconcertado el chico giró sobre sí mismo dándole la espalda a la chica, sintiendo inmediatamente como las delicadas manos de la chica soltaba la liga de su cabello y comenzaba a peinarlo, minutos después luego de que Kagome jugará con su cabello por fin lo sujeto con la liga y le tendió la mano para ayudarlo a levantarse.

- ¿Te gusta como quedo? - Pregunta la azabache cual niña pequeña buscando la aprobación de su madre.

A paso lento el peliplata se acercó al espejo de cuerpo completo que se encontraba en una esquina de la habitación para observar a lo que se refería Kagome… La azabache había recogido su cabello en una coleta alta con una pequeña trenza a un costado…

- "Nada mal".- Piensa Inuyasha al momento en que se giraba a observar a Kagome encontrándose que esta también estaba recogiendo su cabello… El peliplata quedó momentáneamente hipnotizado ante los delicados movimientos que realizaba la chica y como su pelo danzaba al compás del movimiento de sus manos.

- Bien, empezemos con el entrenamiento.- Dice la chica comenzando a salir de la habitación para dirigirse al Dojo.

Con pasos torpes el peliplata siguió a la chica, manteniendo en todo el camino un silencio sepulcral... Ya en el Dojo ambos fueron a cambiarse para estar más cómodos y empezar el entrenamiento.

- Bien, tienes que tratar de imitar todos los movimientos que yo haga ¿Bien? - Pide la chica tomando posición.

Tras un par de horas en los cuales hubieron muchas risas, unos pocos golpes y alguna que otra caída… Por fin ambos chicos se encontraban descansando plácidamente intercambiando pocas palabras...

- Nee Kagome.- Llama el chico observando a la azabache.

- ¿Si Inu-Kun? - Contesta la ojiazul con los ojos cerrados y estirando sus brazos y piernas cual gato holgazán.

- ¿Podrías repetirme el último movimiento otra vez? - Pide un poco avergonzado el peliplata.

- Claro.- Contesta la azabache efusivamente parándose de un solo salto.- Ven párate enfrente de mi.- Pide extendiendo sus brazos.

Con una sonrisa el ojidorado se levanta y camina hasta posicionarse enfrente de la chica.

- Bien, practicamente solo tienes que hacer esto.- Dice la chica mientras que toma al peliplata por sus hombros y pasa una de sus piernas entre las del joven y haciendo una leve palanca para demostrar su explicación.- Ahora intentalo tu.- Pide la chica esbozando una dulce sonrisa.

- Ha… Hai.- Tartamudea Inuyasha por el hecho de tener que tomar a la chica por sus hombros estando tan cerca el uno del otro, posición que le recordaba a su sueño en la noche anterior.

Inuyasha's Dream

Me encuentro caminando por los interminables pasillos del colegio, es extraño, usualmente no hay pasillo en el que no haya personas, esto me incomoda de sobremanera pero también me trae algo de paz, siempre que estoy en un salón o camino por la calle siento la mirada de todos sobre mi, odio eso, se que soy diferente, se que mi cabello es extraño, se que no uso ropa a la última moda… Pero no puedo cambiar lo que soy… No puedo…

- ¡Inu- Kun! - Oigo que alguien me llama, esa voz es inconfundible para mi, la reconocería en cualquier sitio, a cualquier hora y en cualquier idioma… Kagome… Mi amada Kagome.

- Oh… Hola Kagome...- Digo nervioso al verla correr hacia mi mientras esboza una hermosa sonrisa que me deja sin respiración y que causa que mi corazón se vuelva loco…

- ¡Por fin te encuentro Inu-Kun, hace horas que te estoy buscando! ¿En donde te habías metido? - Me reprocha mientras hace un puchero haciéndola ver aún más hermosa, cosa que logra que comience a ponerme bastante nervioso.

- Bueno… Yo… Yo.- Comienzo a tartamudear debido a que mi amada azabache se ha colgado de mi brazo mientras me observa con grandes ojos y manteniendo ese tierno puchero que me quitaba el aire… Ya no lo soporto, deseo probar esos carnosos labios y transmitirle así todo lo que siento por ella… Decirle asi lo mucho que la amo…- Kagome…- Digo en un susurro antes de separarla de mi brazo y así tomarla por los hombros obligándola a quedar al frente de mi, en ese momento me doy cuenta de que amo su expresión de confusión…

- Que… ¿Que sucede Inu-Kun? - Me pregunta mientras veo como su rostro se torna de un suave carmín.

No le contesto, no tengo palabras para expresar mi amor por ella, amor no es suficiente, ni siquiera se acerca a lo que yo siento cuando la veo sonreir, cuando veo su cabello danzar libremente al compás del viento, cuando soy yo quien le causan sus tiernos sonrojos, cuando soy el culpable de que el hermoso sonido de su risa se deja oir… No, no puedo expresar esto diciendo un simple "Te amo". Estas ganas de gritarle al mundo que soy feliz a tu lado, que puedo ser yo mismo cuando estoy contigo, que me siento solo si no estas aqui…

- Kagome… Yo…- Trato de expresar mis sentimientos cuando me veo interrumpido por un fuerte bullicio no muy lejos de nosotros, rápidamente observó en esa dirección y veo como el equipo de basketball del instituto se acercaba rápidamente a nosotros mientras cantaban "Victoria", sabiendo esto era obvio que no se detendrian a esquivarnos ya que nos encontrábamos a mitad del pasillo… Era mejor sacara a Kagome de ahí… ¡Y rapido! Con un rápido movimiento empujo a Kagome contra la pared colocando me enfrente de ella como un escudo.

Siento su nerviosismo, hasta puedo jurar que su rostro seguramente sonrojado calienta mi pecho… Siento como sujeta mi camisa y entierra aún más su rostro en mi pecho produciendome escalofríos así como siento una descarga eléctrica por todo el cuerpo…

Un par de segundo después el equipo junto con las porristas pasan y puedo dejar de pegar a Kagome contra la pared… Sinceramente no quiero hacerlo, preferiría quedarme así por el resto de mi vida. pero seguramente pensará que soy un pervertido y no quiero eso… Lentamente me despego de su frágil cuerpo observando su rostro sonrojado y la sonrisa que surca sus labios…

Ya no lo resisto…

Decididamente coloco mis manos sobre sus hombros y la acerco mas a mi… Siento su cuerpo temblar ¿O sera el mio?... No lo se, en este momento solo quiero probar sus dulces labios…

La veo cerrar sus ojos y ponerse de puntillas elevando unos cuantos centímetros, sus manos envuelven mi nuca obligándome a encorvarme un poco… Perfecto… Tomo una de sus mejillas y lentamente me acerco a su rostro, nuestras respiraciones se mezclan, siento su respiración irregular, esta nerviosa al igual que yo…

Suave, dulce, tierno…

Eso fue lo que sentí al rozar sus labios, nunca había sentido algo así, me sentía en el cielo, necesitaba mas de eso… Con más confianza tomo una de sus sonrojadas mejillas y la atraigo mas hacia mi, como si eso fuera posible… Otro choque… Mis labios tiemblan ante el suave contacto de sus labios… Con nula experiencia comienzo a mover mi boca sintiéndome correspondido inmediatamente… Me siento morir, jamas habia probado cosa tan dulce como los labios de mi azabache… La siento temblar, seguramente esta incómoda por estar de puntillas, esbozando una tenue sonrisa me separo de sus labios observando su rostro sonrojado, sus ojos cerrados que se abren lentamente dejando ver dos joyas azuladas… Soltando sus mejillas coloco mis manos sobre sus hombros obligándola a descender… Respondo a su sorprendido rostro con una dulce sonrisa, lentamente desciendo mis manos por sus brazos hasta tomar sus muñecas colocandolas nuevamente alrededor de mi cuello solo para después rodear su estrecha cintura juntando aún más nuestros cuerpos… Encorvandome un poco vuelvo a tomar sus labios en un beso un poco más pasional, sintiendo como cada vez Kagome sujetaba mas fuerte mi cuello pero al mismo tiempo me correspondía gustosa logrando que mi corazón saltara de puro gusto…

End Inuyasha's Dream.

- Inu-Kun… ¡Inu-Kun! - Grita la azabache chasqueando los dedos frente al peliplata que parecía en una especie de transe.- ¡Ya despierta Inu-Kun! - Grita la chica aun mas fuerte… En ese momento Kagome aprendió una valiosa lección… Jamás espantes a una persona en trance, menos si esta persona tiene un pie entre los tuyos, puesto que puede enredarse y caer sobre ti… Inuyasha al oír el grito de Kagome despertó de no muy buena manera de su ensoñación, queriendo sacar su pie de entre las piernas de Kagome solo logró que la azabache se resbalara, está en acto reflejo tomó a Inuyasha por el Uwagi arrastrándolo junto con ella a una inminente caída… Todo sucedia en cámara lenta para ambos chicos… Kagome fue la primera en impactar contra el suelo recibiendo todo el peso de Inuyasha sobre su cuerpo… Durante segundo ambos permanecieron inmobiles, Kagome se encontraba al borde de la inconciencia, al caer había golpeado su cabeza produciéndole un terrible mareo y un fuerte dolor… Pero eso no evitaba que sintiera el tibio contacto de los labios de Inuyasha contra su mejilla, su corazon comenzo a latir desbocado, sintió sus mejillas calentarse, Inuyasha no se movía… ¿Estaría bien?... Si giraba la cabeza sus labios tocarian los de Inuyasha… Esa idea sonaba demasiado tentadora, pero ahora no era el momento de pensar en eso…

Mientras la joven azabache se decidía como mover al peliplata, este se encontraba en una especie de shock por el susto de la caída y por el hecho de ser él quien se encontraba besando la tersa piel de la sonrosada mejilla de la ojiazul… Con tan solo mover un par de milimetros su cabeza por fin podria probar esos carnosos labios que poseía la chica bajo el… ¡Un momento!... Kagome probablemente estaba asfixiando debido a su peso mientras él fantaseaba con sus labios… Rápidamente el peliplata colocar ambos brazos sobre el suelo para levantarse y ver el sonrojado rostro de la azabache bajo el…

- Go…Gomen Kagome, yo… Yo… Fue un accidente lo siento.- Se disculpó el ojidorado nerviosamente… En ese momento Kagome giró la cabeza observandolo con un brillo extraño en los ojos, produciéndole escalofríos…- ¿Daijoubu? - Pregunta este al ver que no se movía, solo estaba ahí, debajo de él, observandolo…

- Inu… Yasha.- Pronuncia Kagome alzando las manos hacia el pecho del chico… El peliplata al sentir las manos de la chica recorriendo su pecho comenzó a temblar levemente y su rostro tomó un tono carmín rozando el rosa flúor… Mientras el peliplata comenzaba a pensar en escapar antes de que su rostro estallara, Kagome tomó firmemente el Uwagi del chico sacándolo de su ensoñación.

- Kagome…- Susurró el ojidorado observando los labios entreabiertos de la chica que parecian ofreserse sensualmente ante su parecer…

- Es… Espera.- Tartamudeo la azabache mientras levantaba su espalda del suelo acercando cada vez más su sonrojado rostro al del peliplata que no se encontraba en las mejores condiciones.

- "Kagome… Kagome...".- Repetía el peliplata en su cabeza, su brazos comienzan a temblar, no por el esfuerzo de permanecer levantado si no por la expectativa y los nervios que caromian su cuerpo en una lenta tortura.

Los centímetros van desapareciendo poco a poco, las respiraciones se mezclan, los párpados se cierran inconscientemente, ambos corazones compiten en una loca carrera, sienten la sangre correr cual lava por sus venas quemando cada centímetro de su piel en especial sus mejillas… Un suspiro por parte de la Kagome causa que cada vello del cuerpo de Inuyasha se erice, era una sensación extraña pero agradable… La espera es demasiada para Inuyasha, flexiona sus brazos levemente, sus labios tiemblan al juntarse, una leve e inocente roce es suficiente para calentar sus almas… Durante segundos sus labios estuvieron juntos ¿O fueron minutos?... Quizás horas… No lo sabían, solo eran conscientes del placentero rose de sus labios aunque inocente era su primer beso… La primera en romper el contacto fue Kagome quien seguía con los ojos cerrados y portaba una suave sonrisa, sus mejillas estaban teñidas por un suave carmín… Inuyasha al dejar de sentir el cálido contacto de los labios Kagome abrió los ojos y observó con ternura su feliz rostro.

- "Con solo un beso cambias mi mundo, logras que mi corazón lata desbocado con una sonrisa, me pierdo en la profundidad de tus ojos que siempre tienen una mirada dulce y honesta, desearía que tu sintieras lo mismo por mi… Mi amada Kagome".- Piensa el peliplata observando como Kagome abre los ojos mostrando dos hermosas joyas azuladas, las cuales le transmitían miles de emociones y sentimientos…

Con una sonrisa vergonzosa Kagome trata de salir debajo del cuerpo del peliplata colocando sus manos sobre su pecho para luego tratar de empujarlo, pero le es imposible, el peliplata no se mueve, esta estático, lo observa con confusión encontrándose con una brillante mirada por parte del chico causándole escalofríos.

- Que… ¿Que sucede Inuyasha? - Pregunta la azabache en un tono nervioso desviando la mirada, aún siente la penetrante mirada de Inuyasha sobre ella.- "Siento que quema mi piel".- Piensa mientras observa de soslayo el rostro del peliplata… Se sonroja aun mas al verlo esbozar una pequeña sonrisa ladeada que logra acelerar su corazón de cero a cien en sólo un segundo…-"Kyaaa".- Grita en su interior la chica mientras siente su rostro arder.- "¡Es demasiado atractivo!".- Piensa comenzando a respirar más agitadamente.- "Tranquila… Tranquila… Inhala, exhala, inhala, Exha… Kyaaa".- Grita por último en su interior al sentir la respiracion de Inuyasha sobre su oído logrando que sintiera un extraño cosquilleo a todo lo largo de su columna vertebral.

- Kagome.- Nombra el peliplata soltando un suspiro sobre el cuello de la azabache sintiendola temblar… Una traviesa sonrisa surca sus labios, despacio eleva su rostro para observar el extremadamente sonrojado rostro de la chica, hasta podría jurar que sentía calor emanar de sus mejillas… Cerrando sus ojos desciende sus labios hasta rozar su mejilla, esta caliente al igual que las suyas… Rozando su piel llega hasta la comisura de los labios donde deposita un beso… Otro beso, esta vez abarcando más de los dulces labios de la chica… Un beso mas basto para poder disfrutar llanamente de los rellenos labios de la azabache…

- "¿Que haces?... ¿Que haces?... ¿¡Que rayos haces Inuyasha!?".- Pensaba la chica respirando agitadamente mientras siente los labios de Inuyasha posarse enteramente sobre los suyos, no es que le desagradara, es solo que se encontraba ¿Impactada? ¿Extrañada? ¿Shockeada?... No lo sabia, solo puede pensar en los tiernos labios que rozan con dulzura los suyos, con timidez trato de mover los suyos, pero no lo logra, segundos antes de mover sus labios Inuyasha separa sus labios mostrando una tímida sonrisa y un rostro teñido de carmín, lo ve levantarse aun ocultando su mirada.

- Creo que es suficiente entrenamiento por hoy.- Pronuncia el peliplata ocultando su sonrojado rostro bajo una de sus manos… De soslayo observa a Kagome, quien aún se encuentra tendida sobre el suelo con los ojos abiertos como platos… Con una tierna sonrisa extiende una de sus manos en dirección al inmóvil cuerpo de la chica quien luego de pestañear un par de veces y observar extrañada su mano la toma temblorosa.

- Lo… Lo hiciste bien Inu-Kun.- Alaga la chica sin poder mirar el rostro de chico.

- Arigato.- Susurra el ojidorado rascando su nuca con nerviosismo.

- Se… Se esta haciendo tarde, es mejor que me vaya.- Dice la chica comenzando a alejarse del lugar.- Ja ne.- Se despide saliendo por la puerta para segundos después comenzar una alocada carrera seguramente a su hogar dejando a un medio desconcertado peliplata en medio del dojo.

- Kagome…- Suspiró el peliplata dejándose caer sobre el suelo del Dojo.- "Si no fuera por esto aun te estaría besando".- Piensa el peliplata tomando un color rojo de repente.- ¡Kyaaaa! - Grita el peliplata tomando su cabeza y comenzando a rodar por el suelo.- Necesito un baño.- Murmura cuando por fin se detiene.


Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen,Gomen, Gomen, Gomen, Gomen, HONTONI GOMEN! T^T

De verdad lo siento! Siento que el fic el capitulo sea corto y por la laaaaarga espera… Es que las ideas me abandonaron+El comienzo de clases+Perdida de archivos+Problemas Familiares= No Fics. :(

Espero puedan disculparme aunque sea un poco u.u

De ahora en adelante no continuaré ningún Long-Fic hasta terminar este. (Espero me entiendan).

Luego de terminar con este continuare de la siguiente manera:

* "Ya es tarde" - Cap 4

* "Why?" - Cap 3

* "Samui" - Cap 2 (Ya me habia olvidado que me habían pedido continuación, lo siento mucho)

Queria preguntarles si les gustaria capítulos más cortos y por ende los subiria mas rapido :) Pero si quieren los seguire haciendo un poco largos y trataría de demorar menos :)

Tambien queria decirles que pueden aportar ideas para el fic, puesto que yo tengo ideas sueltas, pero con su ayuda podría unirlas :)

Bueno eso es todo lo que les quería decir.

Significados:

Kya= Es un grito.

¿Daijoubu? = ¿Estas bien?

Kōchingu (Título) = Entrenamiento

Gracias por leer!

Sayoo~

Att: PockyGame.