"La llave que te abrirá el corazón de una mujer es un regalo inesperado en un momento inesperado". Descubrinendo a Forrester.

Esa frase seguía resonando en mi cabeza. No debí ver esa película, aunque sea una de mis favoritas. Pero por otro lado…ese consejo… podría usarlo…

¿Qué le podría regalar a Britt?

Me quedé pensando en esa pregunta, sin darme cuenta de que ya había llegado a la escuela. ¿Por qué tenía que ser tan corto el recorrido? Con resignación me bajé del automóvil, mis pasos desanimados acortaban la distancia entre cierta rubia y yo.

Estaba triste, no sabía por qué, pero se veía tan… extraña. La tristeza no era algo común en ella. Sin pensarlo demasiado la abracé, como un tic nervioso, solo la envolví en mis brazos, en ese momento escondió su rostro en mi cuello, y pude sentir como sus lágrimas se deslizaban, mojando parte de mi camisa. Me preocupe, intente apartarla para mirarla, pero no me dejó, solo me abrazaba con más fuerza.

Nos quedamos en esa posición por mucho tiempo, pero lo único que sentía era la piel de mi bailarina, solo eso.

Mis sentidos reaccionaron cuando escuché, como un zumbido, el timbre del colegio, y supe que si queríamos entrar a las clases, tendríamos que pedir permiso… y en ese momento no me sentía con el humor de dar explicaciones a un pedazo de papel. Así que, sin pensarlo dos veces, entrelace mis dedos con los suyos, la mire a los ojos, y con solo eso, asentimos al mismo tiempo.

Otra vez nos hemos escapado… esto se está volviendo una costumbre para las dos.

Esa mañana el calor era sofocante, y lo único que pude pensar fue en un delicioso helado de vainilla, mezclado con chispitas de chocolate, envuelto en leche condensada…

-Santana, Santana, reacciona. - ¿Pero qué?...

-¿Ah?-

- Llegamos a mi casa- La casa de Brittany era grande, con ventanas por todos lados, cómoda, fresca… y lo más importante… ¡Con helado!

Mi mirada se quedó hipnotizada mirando la puerta de su nevera. Ella la siguió, y pude darme cuenta que sonrió, eso es una buena señal.

-Toma- me pasó un vaso repleto de helado… y mis ojos brillaron como dos estrellitas.

-¡Gracias!- Ella saco otro, y con eso subimos a su cuarto.

Al acabar de deleitar a mi paladar, me di cuenta de que ella estaba buscando algo, y su cara de frustacion era tan adorable que pensé en observarla.

-¿Sabes?, podrías ayudarme un poco-

-¿Ayudarte en qué?

-A encontrar una película para ver- Con que era eso.

- Ok, a ver, ¿qué película quieres ver?-

-¡La bella y la bestia!-

-¿Otra vez?, Britt, incluso te sabes los diálogos-

-Lo sé, pero es que es tan… hermosa-

-Está bien, veámosla. ¿Por qué nunca te podré negar algo?-

-Eso es fácil, porque tu cabeza me pertenece- No interrogué más sobre el asunto.

La película comenzó, y justo cuando la imagen empezaba a moverse, Brittany recostó tu delicada cabeza en mi hombro, haciéndome perder la historia de la película, y mi memoria, la cual nunca ha sido demasiado buena, queda en blanco, al sentir como su mano se recostaba cuidadosamente sobre la mia.

-Te quiero- La escuche decir.

-Y yo a.. – Mis labios no pudieron seguir hablando, porque los suyos presionaban suavemente los míos, temblando de miedo.

u.u

Lo siento ~ soy mala en esto ~

Espero que le sea agradable a alguien ~