La decisión de mi vida (Capítulo 7: Odd y sus obsesiones)
(Hola, ya estoy aquí otra vez :P. Como lo prometido es deuda, ya veis que, como he dicho, voy a seguir todas mis historias hasta el final)
(Ésta es la siguiente a la NOCHE DE AELITA, sólo que esta vez será desde el punto de vista de Odd y las cosas que le pasaron esa noche xD)
NOCHE DE ODD
Odd, la verdad, no podía dejar de pensar en ella. ¿Por qué todo era tan extraño cuando ella estaba cerca? No podía concentrarse en nada, sólo podía pensar en la preciosa sonrisa que ella sacaba cuando la hacía reír, y los últimos días con ella, él había sido Odd-ioso (xD). No sabía por qué la había tratado así, seguramente ahora estaría llorando, esa chica tan dulce e ingenua… Ya se estaba desviando otra vez; la cuestión era que desde el principio ya tenía asumido que esa chica era de Jeremie, pero era tan… Aelita. No podía olvidarla. La quería. La amaba. La adoraba. Demasiado.
No conseguía dormir por mucho que lo intentase; no podía dejar de pensar en ella. Así que fue al armario, se puso ropa y zapatos y decidió dar un paseo fuera. Al abrir la puerta, se fijó en que Ulrich no estaba en su cama. ¡Qué raro! ¿Cómo es posible que no se hubiese dado cuenta de que Ulrich no estaba allí?
Se olvidó de todo lo relacionado a qué podría estar haciendo Ulrich y salió lentamente de su cuarto. Cuando volvió de su paseo, empezó a pensar en lo que acababa de pasar en el paseo.
¡Aelita le había besado! Sólo era un beso en la mejilla, pero aun así era un beso. ¿Por qué? ¿Ella le quería, o sólo era para darle las gracias por la charla? No podía ser, ella quería a Jeremie.
¿Pero qué pasaba si se estaba precipitando y Aelita sólo demostraba su gratitud a Jeremie por salvarla del estúpido superordenador? ¿Y si en verdad ella le quería a él? De repente se sintió como un imbécil. Si le hubiese pedido salir a Aelita desde el principio ahora sería suya. Sin embargo, él tenía que seguir con su estúpido récord de novias en toda la clase.
Pero lo de las novias sólo era una distracción, porque Sam se había ido y Aelita nunca le haría caso. Ahora se dio cuenta de que quizá, sólo quizá, ella tenía sentimientos más profundos hacia él, como la vez en la que se "besaron" cuando Herb y Nicholas estaban a punto de descubrir la fábrica. Primero se negó en redondo, y después aceptó. Quizá no se besaron de verdad, sólo fingiendo, pero aun así, ése era el día más feliz de Odd hasta la fecha.
No le gustaba admitirlo, adoraba a Aelita. Se auto-convenció de que tenía que contarle a Aelita sus sentimientos hacia ella, y cuanto antes mejor. Sí. Iba a declararse al final de su "cita" con Aelita mañana. Para bien o para mal, no podía seguir escondiendo sus sentimientos. Si seguía así, Jeremie y Aelita se casarían y no podría verla nunca más. Y no podría permitirlo. Quizá era un poco egoísta para su amigo, y quizá Aelita no lo vería de la misma manera que él lo hacía, ya que siempre cortaba con las chicas a los dos días, pero estaba seguro de que su princesa sí le entendería. Ella era especial…
Pensando en cómo se iba a declarar mañana, acabó durmiéndose.
A eso de las doce de la noche, una sombra entró en el cuarto de Odd; era Ulrich. Era raro que Odd no se hubiese dado cuenta de que él no estaba ahí, ya que siempre que llegaba tarde tenía a Odd esperándole con una regañina. Pero si Yumi tenía una emergencia, ¿quién era él para cuestionarla? Al final y al cabo era su amiga, sólo eso, su amiga. Cierto que últimamente habían estado quedando para citas, pero como amigos. Cómo odiaba esa frase.
Se quitó los zapatos y la ropa y se acostó. Se caía de sueño, y lo peor era que Odd había empezado a hablar en sueños cuando apagaron el superordenador, más específicamente, cuando Jeremie y Aelita empezaron a salir. No llegaba a entender lo que decía, simplemente murmuraciones. Pero ese día era distinto, se entendía una única palabra: Aelita.
No le dio mucha importancia al principio, pero cuando no paraba de repetir esa palabra empezó a intentar taparse la cabeza con la almohada. ¿Qué le pasaba a éste? Intentó darse la vuelta, taparse con la almohada, la manta, pero sólo conseguía oír a Odd diciendo ese nombre. Al final, al cabo de tres horas escuchando la estúpida palabra, decidió despertar a la causa de la molestia.
-Odd, Odd… ¡Odd, despierta! –dijo meneando al pobre chico tumbado en la cama.
-Aelita… Eh, eh ¿¡qué!? Ulrich, ¿se puede saber qué demonios quieres a las tres de la mañana? –dijo enfadado, casi gritando.
-¡No me dejas dormir!
-Ya dejamos el tema de que roncaba aclarado, y ¡no ronco! –obviamente, se veía muy molesto. Últimamente no conseguía pegar ojo por culpa de los celos, y si finalmente conseguía dormir, si algo le despertaba estaría en vela toda la noche.
-No roncas, -dijo Ulrich levantando el tono pero no demasiado; a estas horas si alguien los pillaba tendrían un bonito castigo toda la tarde – tu problema es que murmuras en sueños, ¿sabes?
-¿Ah, sí? ¿Y según tú qué murmuro?
-Aelita. –al oír ese nombre, Odd se sonrojó rápidamente. Dio gracias a la oscuridad de la noche gracias a la cual Ulrich no podría ver sus mejillas color rojo fuego.
-¿Y qué pasa si digo ese nombre? –replicó Odd furioso. -¿Tienes que despertarme sólo porque diga el nombre de Aelita? Pues si alguna vez digo el nombre de Yumi, no sé qué me puedes llegar a hacer.
Ulrich también se sonrojó. Al igual que Odd, también tuvo que dar las gracias a la oscuridad de la noche.
Odd tenía razón, Ulrich estaba siendo, quizá, un poco paranoico. Al fin y al cabo, era Odd, la persona más extrovertida del Universo, y si de verdad le gustase Aelita, se lo habría dicho hace mucho tiempo. Y que le gustase Aelita sólo serviría para causar problemas en el grupo, ya que la dejaría tirada a los dos días y a Jeremie en pleno ataque de ira; seguramente lo echarían del grupo. Simplemente, Odd estaría teniendo sueños de Lyoko. Lo típico, él también los tenía de vez en cuando.
-Sí, vale. No es nada. Buenas noches. –dijo Ulrich bostezando y metiéndose en la cama.
Ahora Odd estaba como al llegar la noche, no podía dormir. Sólo pensaba en Aelita. Y así pasó una hora. Dos. No podía dormir.
-¡Ulrich! ¡Eh, Ulrich! –susurró Odd a la cama contigua. No hubo respuesta. -¡Genial! –sacó un bloc de dibujo que guardaba debajo de la cama, junto a una linterna.
Al cabo de una media hora, observó su obra. Un hermoso dibujo de Aelita con esa sonrisa que tanto le gustaba. Odd sonrió y guardó el bloc. Según él, dibujando era un maestro, así que ya que de noche no había nada mejor que hacer, dibujaba a su ídolo.
Si calculaba más o menos bien, ya serían más o menos las seis de la mañana. Faltaría poco para despertarse oficialmente, así que sacó la consola de debajo de la cama olvidándose del bloc. Empezó a jugar sin darse cuenta de que la consola estaba al volumen máximo, entonces rápidamente bajó el volumen. Miró expectante a Ulrich que no se movió. Qué suerte tenía…
En el momento en que se dio cuenta de que tenía el bloc en la espalda, lo cogió y lo guardó en su sitio, sin darse cuenta de que Ulrich tenía un ojo abierto y lo estaba mirando.
Si os dais cuenta, veréis que este capítulo es un poquito más corto, ¡pero es que el otro era demasiado largo! xD. Gracias por leer. ¡Y por favor, comentad! Sé que estáis leyendo, así que más os vale comentar si queréis que siga la historia ¬¬.
Antes, solía llenar este espacio al final de la historia con los agradecimientos a quienquiera que me comentase, ¡PERO ESTÁ CASI VACÍO! Comentad, por favor, no os cuesta nada :D.
K: Sinceramente, nunca pensé que fueras a comentarme la historia, ya que no sabes cómo funciona esto xDDD. Por lo menos, me dio un poco de ánimo para seguir adelante, ya que nadie se atreve a decir nada ¬¬. En fin, la historia por supuesto que está muy bien, la pensamos los dos juntos xDDD. También dile a tu hermana que se meta en sus asuntos y lo de seguir Los Juegos del Hambre no sé cómo, pero puede que meta algo de Los Juegos del Hambre aquí xDDDD. ¡Cuídate :D!
CodeYumishiyama: nunca te podré agradecer lo suficiente lo que has hecho por mí hasta este punto, has sido mi punto de apoyo desde el principio de mi vuelta a aquí hasta ahora, y gracias a ti decidí volver a quedarme aquí por un tiempo bastante largo. Ni siquiera sé si leerás esto, pero te quiero dar las gracias por tus ánimos y apoyo. Me alegro de haber encontrado una amiga tan buena como tú en esta página ^_^.
