Bien, he vuelto con otra entrega, personalmente disfrute muchísimo escribiendo este capitulo, logré bien lo que quería y el argumento que quería tratar tampoco se torció demasiado.
Agradecer los comentarios que he recibido hasta el momento, en serio su opinión me es importante, si que los invito cordialmente a comentar, aunque hables otro idioma y me leas con un traductor, comenta quiero saber tu opinión.
Bueno, los dejo con el... ya séptimo capitulo de esta saga.
PD: Les regalaré una buena escena de sexo en la proxima entrega si que no desesperen.
Capitulo VII
Pacto.
Los ojos de Dipper desbordaban lagrimas llenas de dolor y confusión, todo había sido demasiado rápido, y no había dado tiempo a su mente de procesarlo, la paz que creyó haber conocido hace tan poco parecía quebrarse de nuevo, podía sentir las nubes de una tormenta formarse dentro de su cabeza.
Y no estaba listo para dejarse morir ahogado.
La chica que te dice que te ama intenta suicidarse pocas horas después de estar recostada a tu lado, ¿Qué se supone debía pensar?, ¿Qué había ocurrido?, ¿Qué estaba pasando por la cabeza de Mabel en ese momento?.
Dipper amigo mio.
¿Acaso había sido su culpa? ¿Acaso no soportaba la idea de amarlo? ¿Cómo podía volver como si nada?- Estas preguntas hacían hervir la mente del pobre Dipper que se aferraba de sus cabellos soltando fuertes sollozos- ¡Quiero que se detenga!- Te lo dije Dip, ¿Sientes como tu cordura se consume verdad? Siente como te corroe amiguito- No, no debo- No te queda otra opción Dipper, quizás hundido en tu propia demencia puedas dejar de pensar- Basta, ¡por favor basta! Dipper… Dipper… DIPPER!
Oscuridad.
-¿Dipper?
Dipper levanta la cabeza con sobresalto, no sabía en qué momento se había quedado dormido, frente a él estaba su hermana que lo miraba con tristeza.
-Mabel ¿cómo supiste que estaría aquí?.
-Es tu lugar favorito ¿No? Nadie nunca viene aquí.
-Mabel… hueles a.
-Si –interrumpió rápidamente- lo necesitaba, creo que lo necesitaba más de lo que recordaba.
Dipper miro amargamente al rostro de su hermana antes de preguntar - ¿Qué ocurrió?
-Es… difícil de explicar, es algo con lo que lidio desde hace tiempo la verdad.
-¿Qué es?
-es- Mabel respira con profundidad antes de continuar- una voz.
-¿Una voz?
-Una voz que me acosa, me persigue en mis sueños y en mis momentos de lucidez, la única forma en que no la escucho es, bueno, fumando.
-"Haz que se calle"- Dijo Dipper en voz alta recordando lo ocurrido.
-Es una maldición Dip- Los ojos de Mabel brillan ligeramente- no me deja en paz, siempre me susurra cosas horribles.
-Se lo que se siente, yo también paso por algo parecido, siento que algo dentro de mi cabeza quiere empujarme a la locura.
Mabel abraza fuertemente a su hermano, dejando escapar unos sollozos casi inaudibles- La odio Dipper, odio que siempre me diga que estoy mal, que me diga que nadie me ama y que todos me abandonaran y por sobre todas las cosas odio que me llame su amiga.
Un sudor frio recorrió la espalda de Dipper.
"… Dipper amigo mio… ¿Qué dices? ¿Amigo?... amiguito… amigo… "recordó dejándose consumir por el fuerte escalofrió. - ¿Cómo dijiste que te llama?
- Siempre me dice Amiga, amiga mía o cosas por el estilo, nunca estoy segura si viene de dentro de mi cabeza o…
-Es alguien susurrando detrás de tu nuca.
Mabel abre sus ojos con algo de impresión mientras sentía un escalofrío similar recorrer su cuerpo- la... ¿la haz escuchado?
-Quizás, es una voz extraña, susurrante y algo jovial, siempre me dice ser mi amigo, y dice ser la voz de.
-La voz de tu razón…- Completa Mabel con una mirada llena de miedo.
Una risa susurrante rompe el silencio de la vieja sección de filosofía… hahahahaha… Dipper y Mabel se ponen de pie mirando en todas direcciones -Los hermanos Pines- Susurra la ya familiar voz- Creí que había destruido lo suficiente su confianza en ustedes mismos como para que alguna vez hablaran- ¿Quién diablos eres? – Grita Dipper – Tú me conoces bien Dipper, tantos años tratando de quebrar sus pequeñas cabecitas ¡¿y para qué?! - una extraña oscuridad comienza a descender en forma de una densa niebla color negro, Dipper toma la mano de su hermana e intenta escapar, pero la niebla parecía venir de todas direcciones, pronto se vieron cubiertos por una infinita oscuridad. – Esto no es real, esto no es real- Decía Mabel tomando con fuerza la mano de su hermano.
¡Oh! Esto es real, es muy muy real pequeñita ustedes serian mi banquete más suculento, tantos años trabajando en ustedes y ahora, ¡todo quedó en nada! Bueno, aun puedo terminar de destruirlos.
-¡¿Qué diablos quieres?!
No quiero nada que tu pobre mentecita pueda comprender, yo solo quiero quitarles su cordura si que mejor hagan el trabajo fácil.
-¡VETE A LA MIERDA!-
Una oleada de susurros ataca a los hermanos pines como un enjambre furioso, mientras la risa burlona revota entre los espacios de la negrura aparentemente infinita, Dipper mira a su hermana que llora asustada.
-Mabel no llores, eso es lo que él quiere
-Tengo miedo Dip, no quiero seguirlo escuchando.
-No tendrás que hacerlo, solo mírame- Mabel levanta sus ojos y mira a su hermano que le sonríe con seguridad- La oscuridad puede cubrirlo todo, pero tu seguirás siendo mi luz en la penumbra, no dejaré que esta maldita cosa… - Los susurros se convierten en gritos y la oscuridad se vuelve más densa- ¡No dejaré que esta maldita cosa te apague! ¡Solo debes prometer que tu tampoco lo permitirás!- Mabel respira con profundidad, los gritos y la oscuridad azotaban con la fuerza de un huracán, golpeando a los hermanos que se aferraban de sus brazos con fuerza- ¡Lo prometo Dipper! ¡No dejaré que esta cosa nos consuma y nos vuelva una sombra! – Los hermanos sellan su pacto en un beso profundo, ambos cierran sus ojos sintiendo los gritos golpear con una ira llena de agonía, como viento que empuja con fuerza tratando de separarlos.
Luz, oscuridad… gritos…Silencio…
Ejem…
Ambos abren los ojos de golpe viendo a Ally que empujaba un carrito de la biblioteca mirándolos con cierto reproche, todo parecía haber vuelto a la normalidad, no había oscuridad ni gritos, y aparentemente no había voz.
Los hermanos aun abrazados se sonrojaron furiosamente, separándose al instante, la bibliotecaria de aspecto dulce y rígido los mira sonriente- Me alegra que estés mejor Dip, se nota que esta jovencita te hace muy feliz- Dipper la mira devolviendo la sonrisa con algo de vergüenza
-Lo hace, gracias Ally.
Ally continua su camino, pero antes se acerca a Mabel y le susurra muy despacio – Cuídalo, es una aguja en un pajar- Mabel con una sonrisa amplia y un ligero rubor en su rostro le susurra de vuelta.
-Lo sé, creo que por eso lo amo.
Los hermanos se miran un momento y se abrazan con fuerza, habían ganado una batalla, y más importante, entendieron que no estaban solos, que podrían enfrentar a sus demonios juntos.
Volvieron a casa llenos de una energía que creían desconocida, podían seguir sintiendo el miedo y la angustia de ese día en la flor de su piel, la diferencia es que ya no se sentían solos ni vulnerables, se tenían el uno al otro y un pacto inquebrantable.
-Chicos, ya volvieron, me comenzaban a preocupar- dijo Soos en tono inocente.
-Estamos bien Soos!- respondieron de forma simultánea.
-Bien yo iré a comprar unas cosas para preparar la cena, ¿Les gustaría comer tacos?
-¡sí! -Grito Mabel emocionada- amo los tacos más que a mi vida.
-Cualquier cosa está bien Soos, gracias.- dice Dipper con algo de humildad.
-No hay de que niños, yo volveré en un par de horas, sean buenos.
Soos toma una mochila y sale tranquilamente de la casa, Dipper voltea hacia Mabel que le da una mirada de complicidad
- Esa cara, no confió en esa cara- Dice Dipper con una sonrisa.
-El dijo un par de horas, yo pensaba que quizaas podríamos, no lo sé, subir a jugar un poquito.
Dipper le da un beso en la nariz mientras suelta una risita llena de ternura- Me haces casi volverme loco de angustia, llorar hasta ahogarme y luego enfrentarme a un demonio… - Mabel pone carita de perro regañado - ¿Por qué no puedo negarme a eso? – termina de decir besando a su gemela con ternura.
Mabel sonríe tomando la mano de Dipper y llevándolo hasta su habitación, ambos sumidos en una risa llena de inocencia.
