Capitulo 7: comenzó el plan
Edward POV
Esa mujer era endemoniadamente sexy, pero tenía que concentrarme, no podía dejar que sentimientos estúpidos se apoderaran de mí, tenía que ser claro, engatusarla un poco y después cuando nos diese el paradero de Aro, yo obvio me alejaría, no era hombre para esa mujer, yo quería encontrar otra muchacha, una como mi hermana Alice, que no se involucraba en esta porquería y que no tuviese sus manos llenas de sangre… culpable o inocente al fin y al cabo sangre. Quería poder enamorarme de una dulce muchacha, sabía que era estúpido más que mal después de todo el daño que hemos hecho no creo merezca ser feliz, lo único que merezco es oscuridad absoluta… quité padres, hermanos, esposo, hijos… no me arrepentía porque sabía que al matar a uno podría salvar a miles pero aún así dolía. Si es que existe un dios le pido poner en mi camino a una gran muchacha, una que me ame de verdad.
Llegué hasta la clínica privada de la familia, quería ver en el estado que estada mi padre, era ilógico que yo pudiese sentir algo por esa mujer después de dañar tanto a mi padre.
¿Cómo estás viejo?- pregunté entrando a la habitación exclusiva.
Bien hijo, pero dime ¿te dijo algo?- preguntó con gran curiosidad.
Nada, Isabella no da su brazo a torcer con poco, así que tendré que juntarme con ella en otra ocasión- le dije muy seguro de lo que en el próximo encuentro podría lograr.
Eso espero, sinceramente deseo que podamos saber más de ella, quiero poder ayudarla, sacarla de las manos de Aro, esa niña esta cegada completamente y tu- dijo apuntando a Emmett que tenía sobre sus piernas a Rose y a John. Parece que después de lo de hace horas quedó muy sensible.- te pasaste con lo qui hiciste ¿saben si Alice habrá mandando a arreglar el relicario?- preguntó. Emmett ignoró a mi padre y se dedicó a abrazar a su familia… como lo envidiaba, pero era una envidia sana, solo que me gustaría tener lo que él tiene, alguien con quien compartir mis noche, pero no cualquier mujer, si no con la que nos amaramos de verdad.
Iré yo mismo padre, conozco una joyería que se especializa en el arreglo de cosas completamente destruidas- dije mirando reprobatoriamente a mi hermano, el que solo se encogió de hombros mientras sonreía.
Fui por el relicario hasta casa y después me fui hasta el centro de la ciudad hasta la joyería que mamá amaba. Dejé en las mejores manos el objeto de bella, lo sabía, ¿bella? Ella era como del prototipo de muchachas que me enloquecían, pero era una lástima que fuese una asesina o "una pieza del destino" como le había hecho creer ese mal nacido de Aro. Iba tan descentrado cuando me percaté que me choqué con una muchacha que quedó tirada en el suelo. Estaba sonrojada.
Lo siento mucho- dijo con la cara a punto de reventar. Al instante la ayude a que se levantara.
No te disculpes fui yo el responsable, no estaba muy atento- dije mirándola fijamente. Era realmente bonita tenía el cabello marrón hasta la cintura y ojitos café intenso, tenía rasgos muy lindos, era blanquita y con pequitas en el rostro, parecía niña, pero realmente rogaba que no lo fuese. Tenía un muy lindo cuerpo, todo proporcionado.
¿le pasa algo?- preguntó ella mirándome intensamente- ¿le hice daño? Lo golpee ¿verdad?- preguntó preocupada.
No, y soy yo el que debería preguntarte eso ¿te lastimé?- pregunté levantando su mentón con mi mano para que me mirara con esos bellos ojitos.
No- se sonrojó otra vez.
Perdón por ser tan poco caballero- estiré mi mano- Edward Cullen- ella tímidamente estrecho la suya que e de decir era muy suave.
Hola- me saludo.
Y ¿tu nombre?- quería saber quien era este ángel que me había dejado tan encantado.
Ángela… Ángela Weber- sonreí… realmente tenía un nombre muy apropiado, ella era un bello ángel.
Es un gusto- dije aún teniendo su mano enlazada con la mía.- y… para hacer lo que quiero hacer tengo que hacerte esta pregunta- ella frunció el seño sin comprender.
¿Cómo?- me pareció adorable su confusión.
Necesito saber si eres menor de edad o puedo invitarte un café… tu comprenderás no quiero arriesgarme a ser acusado por tratar de seducir a una niña menor de edad así que eso me deja preparado para disparar ¿Cuántos años tienes Ángela?- pregunté agraciado por aquel más efusivo sonrojo.
No soy menor de edad tengo 18- dijo tímidamente y yo sonreí por mi bendita buena suerte, bueno eran 10 años de diferencia, pero a mí la diferencia no me importaba, solo no quería problemas y que me acusaran de profanador de cunas… jajajajaja.
En tal caso ¿aceptarías tomar un café conmigo por aquí cerca?- pregunté rogando porque me dijera que si.
Si- tenía una sonrisa hermosa. Nos dirigimos a un café que estaba muy cerca de la joyería nos sentamos en una mesa que estaba en una muy bonita terraza, pero tenía que ser justo más linda… bueno muchísimas veces más linda estaba mi compañía.
Y ¿Qué haces Ángela?- pregunté para comenzar una conversación. Se veía linda, vestía unos jeans para nada ajustados y una polera de tirantes azul, e de admitir que ese color se veía maravilloso en contraste con su nívea piel.
Mis amigos me dicen Áng o Angie, no me gusta mi nombre completo- dijo sonriéndome y juro que me llene de esperanza ¿sus amigos? Wow eso es perfecto para mí, por ahora.
Ok Angie- me gustaba más- ¿Qué haces? ¿vas al colegio aún?- pregunté curioseando.
No, ya salí, iba a ir a la Universidad a estudiar licenciatura en literatura, pero mis ingresos no eran lo suficiente para poder pagar así que tengo que esperar hasta el próximo año- agregó y sinceramente me dio pena que no pudiese estudiar por falta de recursos.
Pero… ¿no postulaste a alguna Beca?- pregunté.
Si, pero por alguna extraña razón no me la dieron- dijo sonriendo pero sabía que no era de felicidad.
Lo siento- si la hubiese conocido antes podría haberle pagado sus estudios, pero estaba seguro que para el próximo año o al segundo semestre la ayudaría.
No te preocupes que no me daré por vencida- esa actitud me encantó.
Y ¿tus padres? ¿tienes más familia?- pregunté.
No… mis padres murieron en un accidente automovilístico junto a mi hermana que era un año menor que yo- se me apretó el corazón.- ¿y tú?- me di cuenta que no quería profundizar en el tema de seguro debía dolerle mucho.
Tengo… mis padres son Esme y Carlisle son unas personas maravillosas y te encantará conocerlos- ella se sonrojó cuando se percató del significado de mis palabras- tengo 2 hermanos uno que es mayor Emmett, es todo un payaso se casó con Rosalie Hale y ya tienen un hermoso bebé de 5 añitos John y mi gemela Alice, ella es maravillosa un poco compulsiva por la moda y las compras pero un encanto, también esta casada con el hermano mayor de Rosalie, Jasper- era algo confuso, pero bueno era mi familia.
Wow… es… raro- dijo tomando de su café, como desee ser la taza para poder tocar sus labios.
Si raro… también tienen un bebé de 3 añitos y ya viene otro con camino- dije bebiendo de mi café también.
Y ¿Tú?- preguntó mirando sus manos, sonreí.
¿Yo? ¿Yo qué?- quería que me lo preguntara directamente. Se sonrojó más.
Tu… ¿estás casado? Digo ¿tienes novia, hijos? ¿alguna muchacha que te reclame?- terminó sonriendo pero no de felicidad ¿le interesaba? ¿es ángel hermoso se interesaba si es que yo estaba comprometido? Esto era mejor de lo que creí.
No, nadie me a interesado o llamado tanto la atención como para atarme en compromiso… de momento o hasta ahora- dije con gran sinceridad.
Oh- fue lo único que agregó para luego desviar su mirada hacia la calle. Terminamos de tomar el café y le pedí si quería dar una vuelta y ella amablemente aceptó, le invité un helado. Me sentía tan a gusto estando aquí en un parque sentados en una banca compartiendo un cono de chocolate.
¿quieres que te valla a dejar a algún lado?- pregunté amablemente.
Si, gracias- subimos a mi volvo, me indicó una dirección, era un barrio humilde, ella vivía en un edificio que se veía bastante pobre. Si ella me lo permitía pronto la sacaría de este lugar.
¿te puedo ir a dejar hasta la puerta?- pregunté, quería saber donde vivía para otro día poder venir a verla.
Me gustaría mucho- no había ascensor así que subimos caminando hasta el 3er piso, hasta que nos detuvimos delante de la puerta, ella encajó la llave y abrió, pasó primero y luego yo. Su departamento era muy bonito, humilde pero bonito, era de color azul eléctrico así que supuse que ese era su color favorito.- ¿te puedo ofrecer algo?- lo que ella no sabía era que me podía dar mucho, me acerqué lo suficiente como para sentir emanar el calor de su cuerpo, su esencia era exquisita, era dulce.
Mucho…- susurré pasando mi nariz por su mejilla. Se sonrojó, era perfecta, dios me estaba excitando ya mi entrepierna estaba doliendo un poco.
Edward…- se quedó helada y supuse que se me había pasado la mano.- lo siento…- me alejó sonrojada a más no poder, en todo el día ella no había llegado a ese punto, quizás le diera algo, que imprudente.- yo… tu creíste… yo… perdón debes pensar que soy de lo peor…- ¿Qué? Pero ¿Por qué?- creíste que te estaba invitando para… para…- sus ojitos se llenaron de lágrimas.
Angie… perdón… no fue tu culpa- dije tomándola de su perfecto rostro, algunas lágrimas caían por sus mejillas.
Yo… yo…- no pudo decir más.
Perdóname- le pedí, de verdad que era un idiota, estúpido si de verdad quería algo serio con ella ¿Por qué hice eso?- de verdad que no fue mi intensión… además no creo que seas de lo peor y no quiero que lo vuelvas a decir ¿Ok?- ella asintió- lo que sucede es que eres muy bonita para tu propia seguridad y… bueno… no me pude aguantar, pero te juro que quiero algo sincero contigo, eres una chica hermosa y me gustaría poder cortejarte- ella sonrió por el termino- lo siento mis padres me criaron a la antigua- sonreí también- ¿me darías la posibilidad de estar cerca de ti?- ella esquivó mi vista y ¿si ella no quería? ¿Quién me hacía pensar que ella quería algo serio conmigo? O ¿Qué le llegué a gustar?... era tan adolescente de mi parte pensar que ella, una linda chica de seguro pura se fijaría en un hombre como yo, porque eso era lo que era, yo era un hombre y ella una niña que podría tener al chico que quisiera, quizás hasta era novia de alguien eso no se lo había preguntado… ¡tarádo! Quizás por pura cortesía y por no ser mal educada acepto pasar parte del día contigo… bruto… Cullen eres un idiota al pensar que esa bellísima muchacha pudiese haber sentido alguna atracción por mí.
Si…- susurró sacándome de mis cavilaciones.
¿si qué?- pregunté enojado…. Bueno más que enojado decepcionado por no poder tener su edad y que ella pudiese fijarse en mi.
Bueno…- estaba nerviosa, bajo la vista- que si quieres seguir viéndome puedo darte mi número, pero no tienes obligación, de seguro tienes miles de cosas más interesantes que andar frecuentando a una niñita y más encima como yo- ¿Qué? ¿ella pensaba que a mí de verdad no me interesaba? ¿acaso creía que podría haber en el mundo algo mejor que compartir mi día con ella? Dios que ilógica podía ser, pero me desconcertó una cosa.
¿una niña y más encima como tú?- no entendía a donde quería llegar.
Si… bueno… no sé… como yo… pobre- dijo jugando con sus manos nerviosamente.
¿tú crees que me interesa tu condición económica?- pregunté desconcertado.
Bueno… es que… tu eres un hombre que se nota muy elegante y yo… bueno, no me quiero ilusionar… no quiero que me engañen- dijo con los ojitos llorosos ¿es que acaso alguien había osado dañarla? ¿jugar con ella? Dios si algún día me lo decía juro que lo mato.
No te voy a engañar… me encantaría poder pasar mi tiempo contigo, no hay con nadie más con quien quisiera estar justo en este momento- sus ojos me miraron con dulzura.
Solo… se claro, lo que quieras de mi, solo, siempre, déjamelo bien claro así no sufro en el proceso- si… estaba claro alguien le había hecho mucho daño.
¿te hicieron daño Angie?- le pregunté pero ella solo esquivó mi mirada. La abracé, quería que supiera que me interesaba- te juro que jamás te haré daño… de verdad, te lo juro- miré a mi alrededor y me entró una curiosidad.- ¿con quien vives?- pregunté.
Sola- susurró aún entre mis brazos, me espanté.
¡¿sola?- me separé y ella sonrió.
Hace años que vivo sola Edward ¿Qué me podría pasar?- preguntó suelta de cuerpo mientras se dirigía a una mochila que tenía en el suelo, sacó un libro como de esos diarios de vida, estaba muy grueso, debía tener muchas cosas.
No lo sé… pero es peligroso… este barrio es peligroso, que vivas sola es peligroso- miré por los lados de la sala y no vi ni una foto.
No tengo imágenes, me deprimen un poco, por eso las tengo todas guardadas- me mostró su libreta…
Oh- fue lo más astuto que se me ocurrió decir. La vi escribir en un papelito suelto y después me los entrego, eras sus números, uno de celular y otro de red fija.- ¿trabajas?- pregunté mientras sonreía y guardaba el papelito que contenía algo tan importante para mí. Lo dejé muy seguro en un compartimiento de mi billetera.
Si… trabajo cerca de aquí, soy mesera- me quedó mirando un rato y entendí, ya era hora de mi retirada.
Bueno… te veré luego, espero que no te arrepientas de darme tu número- le dije dirigiéndome a la puerta de salida.
¿Por qué lo haría?- preguntó.
Porque te llamaré tanto que te terminaré aburriendo- sonrió sonrojada.
No me molestará… solo como dato… no estoy disponible hasta las 5 a esa hora salgo del trabajo- me dijo mientras apoyaba su cabeza en la puerta, se veía tan endemoniadamente sexy, pero tenía que controlarme.
Ok… te llamaré- le aseguré.
Estaré esperando- me despedí con un beso en su mejilla, duró más de lo necesario es que su aroma era maravilloso. Después la vi cerrar y fue cuando decidí irme con la esperanza de que tal vez había encontrado aquello que tanto busqué.
Bella POV
Me recosté sobre la pared.
Ok… te llamaré- le dijo él melosamente.
Estaré esperando- le dijo mi hermana de la cual me sentía más, pero que más que orgullosa. Cerró la puerta y se volteó con una gran sonrisa que se esfumó al instante.
¿Cómo les fue?- pregunté despreocupadamente mientras tomaba una cerveza.
Ya lo viste- dijo orgullosa, sonreí porque yo también lo estaba de ella.
¿Qué te dijo dentro del día?- pregunté y ella me hizo seña para que me sentara a su lado, me dio una reseña de todas las veces que le insinuó que sentía cosas por ella, así que ella como niña inocente tuvo que sonrojarse mucho para complacer.
Así que… tal parece que voy bien- dijo y en ese minuto mi teléfono sonó era Aró. Puse al altavoz.
Mis mejores piezas- saludo ambas sonreímos.
Hola Aro- saludamos ambas al mismo tiempo.
Enciende la computadora- y lo hice, revise el material enviado era un hombre de color.- Erick Foreman, espero que lo hagan bien y que no te dejes ver Ángela, eso sería un gran error- Áng no sabía la amenaza que dejaba eso, lo dejé pasar.
¿te hemos fallado?- pregunté.
Y espero que no lo hagan Bella… estaré esperando- teníamos que arreglarnos porque faltaba una hora para que se concluyera la misión, le pedí a Áng que no se cambiara, si la suerte estaba de nuestro lado los Cullen no estarían, pero no me quería arriesgar. Bajamos y tomamos un taxi que nos dejó donde había estacionado mi auto. Seguimos hasta el hotel donde se encontrarían, era reunión privada y el cuarto era sin ventanas así que tendría que subir hasta el piso, eso ya no me estaba gustando.
¿Cómo lo haremos y si está Edward?- preguntó mi hermana evidentemente nerviosa.
Demetri te enseño a conducir ¿verdad?- ella asintió.- entonces manejarás hasta el mismo lugar donde recogimos el auto y luego te irás en taxi esta el departamento, no sea que Edward no se presente a esta reunión y decida hacerte una visita- dije segura.
Pero… pero Aro fue claro- me dijo.
Si, pero ahora prefiere que Edward no te vincule a mi… por favor se precavida y vete con cuidado ¿Ok?- acaricie su rostro.- llámame cuando llegues a casa, después iré yo.- de pronto su teléfono comenzó a sonar.
¿hola?- espero…- ¿Edward?- me miró preguntándome que hacer, le susurré que pusiera alta voz y así lo hizo.
Te dije que te llamaría ¿no?- le preguntó con ese tono tan sexy particular de él… dios Bella contrólate.
Si… es que… bueno- tartamudeo ella, rodé los ojos y ella cerró los ojos tratando de concentrarse para no reír- no esperaba que fuese tan pronto- hice gesto de estar vomitando.
Bueno ya vez… no dejaba de pensar en ti- ¿será verdad que se estaba enganchando de mi hermana?
Oh…- dijo mi hermana evidentemente sorprendida, eso no lo había fingido.
¿en que estás?- preguntó él.
Escuchando un poco de música y preparándome para dormir, mañana tengo que levantarme temprano- dijo como si nada… estaba aprendiendo a ser una gran mentirosa y eso me gustaba. Le susurré que le preguntara en qué estaba él- y tu… ¿en qué estás?- preguntó fingiendo curiosidad.
En una reunión- y la confirmación, Áng no podía subir. Asentí y salí del coche susurrándole de nuevo que se cuidara. Llegué a recepción.
Buenas noches- saludé.
Buenas noches señorita- saludo amablemente también.
Necesito conversar con el Señor Foreman- le dije.
Lamentablemente en este momento él se encuentra en reunión si me dice quien lo busca yo le podré dar su mensaje- dijo otra vez muy amable, se notaba cansada.
Soy la Sra. Valle y soy su socia, perdí su número privado, vengo a la reunión que se suponía sería ahí- dije apuntando una sala de vidrio frente a nosotros- pero me lleve una sorpresa- dije muy convincente.
Es precaución- dijo más bajito como si se tratara de algo importante y que nadie más debía escuchar- han matado a muchos accionistas de la Empresa, por protección al señor Foreman se esta realizando en el 3er piso en una sala sin ventanas hacia el exterior- me hice la interesada.
Si… es una lástima yo estaba presente en la reunión en Forks cuando una persona desde su auto les disparó a los señores Sloam y su esposa Fox, fue terrible- la mujer asintió.- ¿puedo subir por favor? Es que voy muy atrasada- le dije y ella asintió.
3er piso sala 36- era una mujer muy confiada, pero que me la hizo muy fácil. Subí al ascensor y cuando bajé me percaté que fuera de la puerta número 36 estaba nada más y nada menos que Edward con el teléfono en la mano, de seguro seguía al habla con mi hermana. Me estaba dando la espalda así que fue muy fácil acercarme.
Te quiero Ángela- eso era peligroso tenía que tener nuevamente la conversación con mi hermanita para que no se fuese entusiasmar más de la cuenta con este muchacho, esta era una misión un poquito más comprometida, pero una misión en cuentas claras.- te quiero Ángela Weber ¿me oíste?- que estúpido al dar nombre.
¿cariño?- pregunté acercándome lo que más pude para que sintiera que tenía una arma en la espalda.
No Angie- le dijo- es una amiga… te llamo luego- dijo muy serio.- ¿Qué quieres?- preguntó tenso.
¿Ángela Weber? Para dar explicaciones es porque debe ser alguien importante en tu vida- le dije y él se dio vuelta en el instante, su rostro era un poema.
No le harás daño- apunté en su estómago.
No… no se lo haré si cooperas, mi lista declama a Foreman no te interpongas y esa nueva conquista tuya no saldrá dañada ¿ok?- pregunté mirando sus labios, es que eran tan rico, tan deseables… concéntrate Bella, me regañe. Él solo pudo asentir.- wow… que poder sobre ti- vi salir a Foreman quien nos sonrió y fue directo al baño- aún todo más fácil- le hice un gesto a Edward con la cabeza para que me siguiera. Abrí la puerta y el hijo de puta estaba orinando, sonrió cuando me vio entrar ¿Qué pensaba? ¿Qué veía a tirar con él? Lo miré sensualmente, saqué mi arma ya con silenciador instalado y sin que me temblara la mano le disparé en la frente, Edward me observó con ojos muy abiertos.
¿Cómo puedes respirar?- me criticó.
Esto que soy no es mi culpa- le dije saliendo mientras él me seguía- esto que soy ahora lo formo tu familia- dije con total veracidad- no tengo auto así que dame un aventón.- salimos y la secretaria me miró extrañada, ya no le di importancia, me percaté que no hubiese nadie, empuñé mi arma tras la espalda.
No la dañes, tiene un bebé de 3 meses- esto si que era el colmo, era una testigo me reconoció.
No puedo dejarla, conversé con ella, me puede vender- saqué mi arma y a la mujer casi se le salen los ojos cuando me vio.
Le juro que no se nada- ya no me miraba al rostro- le juro que yo no la vi, tengo una niñita de 3 meses por favor por ella… no me mate- y nuevamente sentí arrugarse mi corazón, me faltaba una gota de maldad para no sentirme tan blandita, iba a levantar mi mano pero Edward me agarro.
Te imploro que no la dañes- la mujer tenía los ojos cerrados por el miedo y Edward me miraba con suplica.
No me vendas si te encuentro te mato y a tu bebé- ella asintió pero sin abrir los ojos. Salí del edificio y le pedí que me guiara.
¿Dónde quieres ir?- preguntó.
¿Dónde me quieres llevar?- pregunté.
¿te parece a mi departamento?- me miró con esa sonrisa torcida tan malditamente sexy de él.
Donde quieras ya te dije- entonces no era tan verdad eso de que sentía cosas tan profundas por mi hermana, íbamos pasando cerca del departamento del Áng y él de reojo miro- ¿no me digas que la perra que te estás tirando vive por aquí?- pregunté para tentarlo.
No te importa…- hijo de la… ¿Por qué no me dijo que no era una perra? Todos los hombres son iguales.
Una perra… bien barato te debe salir el polvo, es puta ¿No?- tenté otra vez.
Ella es diferente… así que no la llames otra vez de forma despectiva por favor- dijo educadamente.
Diferente y ¿especial para ti?- el asintió.
¿es tu novia?- me miró como si dudara de si era prudente decirme o no.- Hey, tuve a tu familia frente mi nariz y no los maté ¿Qué te hace pensar que me ensuciaré las manos por tan poca cosa?- tenté, otra vez.
¡Ella no es poca cosa!- me dijo enojado.
¿es tu novia?- ¿Cómo se podían llegar a sentí cosas por una persona que acabas de conocer? ¿eso podía suceder de verdad?
No… pero pretendo que en un futuro lo sea- soltó.
¿por eso te quieres acostar conmigo?- pregunté sin comprender la lógica de la situación, sin comprender que si la quería estuviese dispuesto a engañarla y más encima conmigo.
No dije que nos acostaríamos solo te dije que te llevaría a mi departamento- agregó.
Pero yo voy para poder acostarme contigo, decidí que ya no me quiero negar a lo inevitable- tragó sonoramente.
¿Por qué?- preguntó agarrando con más fuerza de la necesaria el volante.
Porque te deseo- susurré para darle más sensualidad al asunto.
Eso es suficiente para mi- me miró detenidamente.
Ojos al frente- le pedí un poco nerviosa, iba muy rápido- de todas las formas que he pensado en como voy a morir no se me apetece estampada contra un poste de electricidad- agregué y ambos nos reímos, era extraño poder estar así, tan relajadamente con él.
Esta noche morirás- me dijo y juro que mi corazón latió más rápido… ¿Por qué decía eso? Un miedo ilógico me recorrió.- pero de placer- soltó y yo sin más solté risas histéricas… hijo de la gran… si que me dio un buen sustito.
Esperemos que no te vallas solo en habladurías y la acción sea todo un fiasco.- argumente.
Lo averiguarás en minutos… no me olvidarás- sonreí.
Quien no olvidará eres tu… ya te lo advertí seré como una droga para ti- y lo sabía porque tenía claro que causaba algún efecto en él, sabía que algo sentía por mi y lo supe de un principio o cuando estuvimos en su casa y me tuvo de rehén su familia… pude sentir tensión cuando me golpeo o cuando hable por teléfono con Demetri- no me olvidarás tan fácilmente- después de eso nos sumergimos en un silencio muy placentero hasta que llegamos a su departamento.
