¿Una Foto?

Hikari observó detenidamente la imagen que le devolvía el espejo. Tenía un sencillo vestido rosa pálido, que llegaba apenas arriba de sus rodillas. Un leve escote dejaba entrever algo, no es que hubiera demasiado que mostrar tampoco, pensó con cierta resignación. Unas sutiles flores blancas adornaban esa zona. Buscó entre sus cosméticos y encontró un pequeño prendedor con una flor similar, que agregó a sus cabellos. Un poco de maquillaje, y listo. No estaba despampanantemente hermosa, pero estaba linda, inocente y hasta ingenua... que era lo que buscaba. Sonrió y se alejó. Buscó las llaves y el celular (aunque no quería, algo la obligaba a tenerlo encima en todo momento), puso todo en una carterita blanca y salió. Si Mimí estuviera cerca, aplaudiría su apariencia. Siempre eran así las cosas con ellas... ella, tenía que ser la recatada del grupo, la 'nena' por así decirlo (aunque en más de una ocasión, sus amigas habían reído comentando que las apariencias no lo eran todo)... tenía que estar linda y listo, influir seguridad en las personas, como que junto a las tres locas de sus amigas podía haber alguien tranquila... en cuanto a Miyako, solía usar cosas de cuero, algo que le diera una apariencia de 'guerrera', cosa que le quedaba bien, pero no era suficiente para Tachikawa, quien siempre buscaba más... Y Sora, se contentaba con un jean y una remera simple, pero la pelirosada nunca la dejaba salir de casa así. Y la pobre Takenouchi siempre terminaba con pantalones ajustados y escotes, mostrando el 'lindo cuerpo que los deportes le habían dado', para Mimí. Rió recordando las peleas privadas que solía tener Tachikawa con Ishida, a quien no le gustaba que su novia fuera centro de atención... aunque ella también tenía lo suyo. Y sin embargo, Mimí insistía en usar cosas extrañas y en ser siempre alguien diferente. Un día podía tener apariencia de princesa, al otro de... mmh, chica de la calle..., al otro día era hippie y después, una vaquera, como en sus lejanas épocas del digimundo... siempre usando algo de rosado naturalmente. Eran lindas épocas... pero ahora tenía cosas más importantes en las que pensar.

Llamó un taxi y le entregó la dirección. El reencuentro había sido muy emotivo... si, y apenas se habían ido unas semanas... pero estaban muy felices de volver a estar todos juntos, y casi sin pensarlo Yamato propuso que hicieran una fiesta en su casa. Ese chico andaba más que feliz, pensó. Y recordó ciertos chismes que Miyako le había pasado... estaba feliz por sus amigos, pero no podía evitar que un sentimiento de dolor se abatiera en su interior... pensar que ahora iba a verlo, era peor todavía... no ayudaba en lo más mínimo...

Pero había que ser positivos! Mantener la frente en alto, no dejar que nadie entreviera sus sentimientos, sonreír, ser simpática... simplemente, ser ella, la linda y dulce Hikari Yagami, la tierna y tranquila portadora de la luz... muy bien, era importante no tratar mal a Takeru. Quien seguramente estaría con Furuoka, de todas formas... sintió como la sangre hervía en su interior de solo pensar en ella... pero no debía hacerlo. Alejó esos pensamientos y se concentró en Daisuke, el pobre estaría con su brazo enyesado toda la noche, no es que eso le impidiera divertirse... y estaría con Keiko y su futuro hijo... se estaba sintiendo celosa de ellos?... no, no podía ser... ella había tenido más que suficientes oportunidades para estar con él, y si las había rechazado era por algo... tal vez eran celos por verlos tan felices, a punto de formar una familia... y ella, no solo estaba sola, sino que además sin nadie en vista, sin oportunidades de tener un hijo, un padre para su hijo... por Dios, ya parecía una vieja! Decían que mientras más se acercaba una mujer a los 25 años, más deseos tenía de convertirse en madre, y veía cada vez más claramente el momento en que su vida fértil se acabara, dando paso a la muerte... pero era una exagerada! Rió por lo bajo, el taxista lo notó y le devolvió la sonrisa por el espejo retrovisor. Por ese espejo, vio a una joven chica con toda una vida por delante, con tiempo para conocer a alguien, enamorarse, darle tiempo al tiempo... y después, tener un hijo y formar una familia... pero dentro de mucho tiempo, ahora tenía que disfrutar su vida!

Más tranquila con estos pensamientos, bajó en casa de Ishida y pagó al taxista. El rubio vivía en uno de los edificios más costosos y exclusivos de la ciudad, y ocupaba un piso entero, con terraza y todo, en la que había instalado una piscina y había hecho un perfecto jardín japones. El piso estaba muy bien arreglado, no había tenido reparos en cuanto a precios, y es que a los 26 años, Ishida ya era casi un millonario, tal vez no tanto pero podía costearse todas esas cosas, y hasta más. Siempre habían sabido que ese chico llegaría lejos...

Se observó en el espejo del ascensor mientras subía los 16 pisos necesarios. No notó que había llegado hasta que se abrieron las puertas, dando paso directamente al amplio piso de Ishida. Al no encontrar a nadie en los alrededores, subió hasta la terraza, donde encontró a Yamato, Sora y Takeru hablando muy animadamente. Al verla le hicieron señas para que se acercara, y cuando estaba a menos de 10 pasos, se dio cuenta que había olvidado la cámara que tan especialmente le había pedido Ishida que llevara.

"Hola..." saludó, y sonrió. "Lo siento Matt, creo que he olvidado la cámara..." dijo, sonrojada.

"No hay problema" sonrió él. "Aún hay tiempo. Tk, puedes llevar a Kari hasta su casa?" estuvo a punto de protestar, pero que podía decir? Se había prometido no incomodar a nadie durante esa fiesta con sus problemas de amores, así que sin decir palabra, acompañó a Takeru hasta su auto.


Todo el camino transcurrió casi en silencio, haciendo uno u otro comentario sobre el clima, lo contentos que se veían Yamato y Sora, o sobre la nueva pantalla gigante que el rubio mayor había instalado en el living.

A pesar de la incomodidad que se respiraba, Hikari agradecía que él no hubiera empezado a tratar de darle explicaciones. Para ella estaba muy claro todo lo que había pasado, y aunque no quería aceptar que su mejor amigo de la infancia la hubiera usado, la situación parecía bastante evidente. En ese momento se prometió no volver a sacar el tema, no volver a hablar de eso con nadie. Guardarse sus comentarios, perdonarlo y permitir que todo continuara como antes.

Un tema que no le gustaba comenzó a sonar, y cuando movió su mano para cambiarlo, sus dedos rozaron otros. Miró de reojo a Tk y vio que él también había intentado cambiar la estación.

"Lo siento" murmuró él. Hikari asintió y apretó tres veces el botón, hasta donde sabía pasaban buena música. "Lo siento en serio." Agregó. Yagami levantó la vista y lo observó, sin entender del todo que era lo que estaba sucediendo. "Por lo del otro día... lo de Nami..." sus explicaciones fueron interrumpidas por una conocida voz para ambos que salía de los parlantes. Instintivamente Hikari subió el volumen, para escuchar al entrevistador hacer una nueva pregunta...

"Y digame, señorita Furuoka, que tiene para decir sobre los rumores de un nuevo distanciamiento entre Usted y el renombrado basquetbolista Takaishi?"

"No hay nada que decir, solo que hemos conversado y decidimos tomarnos un tiempo para ver si esto es realmente lo que queríamos ambos. Dentro de un tiempo cuando nos veamos..."

La voz chillona de Nami dio paso a un tema de L'arc-en-ciel. Takeru había cambiado de estación.

"No hay nada que escuchar por ahí... cualquier cosa podes preguntármela a mí..." sentenció, estacionando frente a lo de ella. Sin decir nada, bajó y se apresuró a subir a su departamento.

De más estaba decir que la revelación la había tomado por sorpresa. No se esperaba eso, realmente creía que tenían una relación en serio y él la había engañado... recordó que, unas semanas antes, Tk había hablado de 'mujeres hermosas con las que tuve que salir por obligación de la agencia', y luego el incómodo momento en el baño en que él dijo que 'lo de Nami y yo es solamente para hacer propaganda, ya sabes, gajes del oficio'... y si tal vez era cierto...? tenía que darle otra oportunidad, dejarlo que se explique... no quería desconfiar de su amigo y amante de esa manera... ella no era así... se recostó contra la puerta, y se sintió una tonta... había actuado tan inmaduramente... ahora debía bajar y afrontar las cosas de frente, como seguro le hubieran recomendado sus amigas Miyako y Sora si hubiera hablado con ellas.

Pero al volver al auto, la situación fue diferente a lo que había esperado. Él no hizo ningún nuevo intento de seguir explicando, y ella no tuvo el valor suficiente como para preguntarle nada... todavía era una nena, nunca tendría la fuerza de sus amigas... estaba dejando todo en manos de él, por mucho que le doliera, y si Takeru no quería explicarle nada, se guardaría sus preguntas y sentimientos para siempre... y lo entendía, se había portado muy injustamente con él... no se la había hecho fácil él tampoco, pero su comportamiento había sido pésimo... estaba tan arrepentida...

"Vamos a pasar por casa, olvidé mi teléfono y puedo recibir una llamada de mi entrenador en cualquier momento." Eso fue lo único que dijeron en todo el camino. Tk dejó que ella decidiera la música, y no abrió la boca ni siquiera para quejarse cuando ella eligió un tema de un grupo que sabía él detestaba. Las cosas estaban mal... y se echaba la culpa.

"Bajas?" preguntó cuando llegaron "podría demorar un poco..."


Nunca había ido a su departamento. Le asombró su sencillez, no había nada que lo distinguiera de una habitación de hotel... no había cuadros, fotos o plantas que pudieran decir algo sobre la identidad de quien lo habitaba... seguramente no pasaba el suficiente tiempo ahí como para poder haber hecho arreglos de ese tipo, pensó. Ese departamento no debía ser más que un lugar para parar y descansar entre medio de sus numerosas actividades y actuaciones... sintió pena por él... ahora comenzaba a darse cuenta de todo, había sido una egoísta y había pensado solo en ella. No dedicó ni siquiera un momento a pensar en cuanto podía costarle a él esos pocos momentos que compartían por día, en lo cansado que debía estar después de un día de arduo entrenamiento, y sin embargo siempre tenía tiempo para llevarla a comer algo, o para levantarse más temprano que de costumbre y pasar a saludarla... las cosas hubieran sido más fáciles para él si en algún momento ella hubiera levantado el teléfono y le hubiera ofrecido ir a su departamento, para que Takaishi no tuviera que hacer un viaje que sin duda lo agotaba... y a pesar de todo, nunca se había quejado, nunca había dicho nada, siempre había estado dispuesto y deseoso de verla... y ella como una egoísta, pensando solamente en que él la había usado, que en realidad podía estar enamorado de alguien como Nami Furuoka, a sabiendas de que no era su clase de chica, y conociéndolo a él... Tk no era así...

Tuvo ganas de llorar y correr a pedirle perdón, pero se contuvo. Se acercó hasta un escritorio algo desordenado, el único vestigio tal vez de que un ser humano habitaba ese lugar. Y allí, encima de todo lo demás, vio una extraña cuadernola a la que habían arrancado la tapa y habían reemplazado por una hoja con una sola palabra: LUZ.

Intrigada, levantó el cuaderno, y al comenzar a hojearla, se dio cuenta que era una especie de historia, sobre dos jóvenes enamorados... esa era inconfundiblemente la letra de su amigo... no sabía que escribiera, le llamó mucho la atención encontrar eso... pero antes de que pudiera leer algo, el rubio volvió.

"Vamos?" preguntó, sin notar que ella había estado revisando sus cosas. Asintió y volvieron al auto.

Durante todo el camino estuvo tentada de preguntarle sobre eso, pero él estaba extrañamente sereno y serio, sumido en sus pensamientos. Tal vez había pasado algo que no quería comentar con ella... y quien era para culparlo.

Cuando arribaron nuevamente a la fiesta, se encontraron con que todos estaban ahí. Taichi, Miyako y Ken, Koushirou, Jyou y su increíble nueva pareja, Jun, Iori y nadie más que Noriko, la chica a quien Oikawa le había extraído la semilla de la oscuridad, y Daisuke con Keiko. Este sonrió cuando los vio entrar y levantó un vaso en señal de brindis, tal vez pensando que entre ellos aún había algo...

Yamato había alquilado unos waffles increíbles para que el sonido retumbara en todo el piso, y sin duda llegaba hasta unos cuantos niveles más bajos. Pero ante los ruegos de todos sus amigos, bajó la música y tocó un par de melodías en su armónica, para luego agarrar la guitarra y cantar a grito pelado.

Pasada la mayor parte de la noche, y con algo de alcohol en su organismo, Ishida había comenzado a inventar letras en el acto, algunas incluyendo partes de la vida privada de sus amigos, logrando que a todos les dolieran las mejillas de tanto reír, y que Jyou le rogara que parara por que si seguían riendo así iban a tener que correr al hospital más cercano en busca de aire. Todos menos Iori, que había desaparecido misteriosamente con Noriko, logrando también ser centro de las canciones de Yamato.

Y cuando ya parecía que realmente iban a tener que acudir a un centro médico, Yamato paró de repente de cantar y observó a todos, uno por uno.

"Este próximo tema es para alguien muy especial." Dijo, todo atisbo de una supuesta borrachera habían desaparecido. Y allí, frente a todos, comenzó a cantar una canción romántica de su propia autoría, una de esas que nunca habían creído que el frío Ishida sería capaz de componer. Cantaba con tanta emoción, que Iori y Noriko volvieron de donde fuera que estaban, y se quedaron a un costado, abrazados, escuchando al rubio cantar con los ojos cerrados.

El ambiente cambió de repente. Por todos lados comenzaron a verse arrumacos, tímidas sonrisas, y hasta vieron a Jun derramando una que otra silenciosa lágrima mientras besaba a su novio. Hikari observó a Daisuke, quien hablaba en susurros con Keiko mientras le señalaba la panza y la acariciaba. Y luego a Takeru, quien estaba a un costado, recostado sobre un cómodo sillón. Sus miradas se cruzaron y ella la apartó rápida, sonrojada. Luego lamento no haber observado si él también se había sonrojado.

Al finalizar el nuevo tema, todos pudieron ver como Yamato agarraba la mano de Sora y murmuraba 'te amo', palabras que nadie escuchó, pero se leía en sus labios y en sus rostros.

"Ahhhh..." suspiraron Miyako y Jun en unísono, con una mano sobre el corazón y cara de tiernas niñas enamoradas. Al darse cuenta de lo que habían hecho se miraron sorprendidas, y una carcajada tronó en la habitación. Rápidamente estaban todos riendo, y esta vez Jyou no hizo nada para tratar de calmarlos.

"Bueno" una voz se impuso por sobre las risas, y todos giraron para mirar a Daisuke, parado y sosteniendo la mano de su novia. "Creo que tenemos una noticia importante para darles..."

"Se van a casar?" preguntó Taichi. "Por que eso creo que ya lo sabíamos Daisuke..." dijo, mezclando las palabras y en un obvio estado de embriaguez. Sora le hizo señas para que se callara y él se sentó de inmediato.

"Aparte de eso..." miró a su futura esposa y sonrió, apretándole la mano. "Tengo que decirles que... dentro de poco..." hizo silencio, esperando a que todos comenzaran a impacientarse y a lanzarles miradas de odio. Disfrutaba del momento, hasta que Keiko tiró de su mano y le hizo señas de que debía seguir hablando. "Como estaba diciendo..." recomenzó. Si las miradas mataran, ese día más de la mitad de los digielegidos serían acusados de asesinato. "Dentro de poco, el grupo de digielegidos tendrá... a su primer retoño." Terminó.

Hubo un prolongado silencio, algunos no terminaban de comprender por efecto del alcohol, otros simplemente estaban demasiado asombrados para contestar. Pero una voz resonó.

"YO TAMBIÉN ESTOY EMBARAZADAAAAAAAAAAAAAAAAA! DE TRES MESES!" gritó Miyako, aturdiendo a todos quienes estaban cerca. Ken agachó la mirada, obviamente avergonzado por el comportamiento de su novia.

Luego de eso todo fueron risas y felicitaciones, y Yamato volvió a agarrar la guitarra para armar una nueva canción para los futuros bebes que venían en camino. Al fin, la gran familia comenzaba a agrandarse...

Luego de felicitar a Miyako, y nuevamente a Keiko, Hikari se dirigió a la terraza, y se sentó en unas reposeras junto a la pileta. Había bebido bastante, tenía que admitirlo, y se había alejado para no tirarse en los brazos de Takeru... pensó que estar sentada no era lo mejor que podía hacer, así que fue hasta el balcón y se asomó. Le daba vértigo mirar hacia abajo... corrió la vista y al recostarse de espaldas al vacío, vio a Tk Takaishi caminando distraídamente, acercándose sin notarlo a donde se encontraba ella.

"Tk..." el susurro escapó de sus labios cuando él estuvo lo bastante cerca para oírla. El llamado sonrió levemente y se recostó junto a ella.

"Que increíble, no?" dijo, luego de un incómodo silencio. "Ya tres de nosotros van a ser padres... lentamente, vamos abandonando esta etapa tardía de adolescencia para convertirnos en adultos hechos y derechos... quien hubiera pensado que Daisuke sería uno de los primeros..." agregó, sonriendo.

"La adolescencia fue una etapa de descubrimiento... de diversión, de encontrarse a sí mismos y a los demás... sin duda fue la mejor etapa, a pesar de todos los errores que pudiéramos haber cometido... me pregunto como será la adultez..." murmuró...

"Asombra que lo preguntes." Dijo.

"Por que?" preguntó, mirándolo. Pero no recibió respuesta. Se quedó perdida en esos ojos, de un extraño tono entre el azul y el celeste... Lentamente comenzó a acercarse... Se daba cuenta de que estaba siendo manipulada por el alcohol... pero lo deseaba y no le importaba... cerró los ojos... y un molesto ruido se hizo presente. Los abrió asombrada, para encontrar a Takeru prendido a su celular, leyendo un mensaje. Al parecer ni siquiera había notado que ella había estado a punto de besarlo.

"Es mi entrenador." Dijo "Ya tengo que irme."

"A dónde?" preguntó, un extraño presentimiento naciendo en su interior.

"A USA. Tengo unos partidos importantes, y tal vez un contrato que firmar con la NBA." Dicho esto, le dio un beso en la mejilla y se alejó.

"Cuando... vuelves...?" susurró... pero solo la brisa la escuchó, y rápidamente se llevó sus palabras... y Hikari permaneció ahí, observando como el amor de su vida se alejaba... quien sabe por cuanto tiempo... tal vez para siempre...

Y aunque no quiso, suaves lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas... lágrimas que la brisa se apresuró a secar...

Continuará...

Notas: No pueden hacerse una idea de lo tentada que estuve de escribir "FIN" ahí... y no sé si no hubiera sido lo mejor... le hubiera dado un epílogo, claro... pero no quiero apresurarme, casi todo esto es inspiración nueva y tengo que pensar en que hacer... así que no les prometo nada, puedo tener el nuevo capítulo tanto en dos días como en dos meses...

Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo... como pueden apreciar lo hice un poquito más largo que de costumbre... se me está dando mejor el romance, creo... me estaré acostumbrando...? jajaja.

Muchísimas gracias a Mondlicht Weasley, Ehecatl, Atori-chan, Miki Matsura, Luntashi, Yami y a todos quienes lo leen...

Espero haber puesto a Hikari un poquito mejor que antes... agradezco a Ehecatl, Atori y Miki Matsura por la ayuda brindada... fue muy raro, por que parece que todos ven a la pequeña Yagami de una manera diferente... pero espero haberme acercado más... aunque tengo la sensación de que me alejé con Takeru, puede ser?

Espero sus opiniones.

Gracias!

SkuAg

16/01/06