Una Difícil verdad

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Era muy temprano por la mañana, la luz en Cefiro no se había hecho aun demostrando la lejanía de la madrugada, seguramente los habitantes del castillo estarían exhaustos después de la agitada velada de la noche anterior, Paris logro desenvolverse un poco gracias a la ayuda de Anahis, aunque no fue muy bien visto por el Emperador y Guru Clef que consideraban que debía guardar cierta cordura ante los demás, la recepción termino llegada las dos de la mañana ya que el día siguiente sería sumamente cargado para todos. Pero una persona en particular había perdido del todo el sueño, la revelación y a la vez sorpresa que tuvieron todos lo demás invitados de su planeta no cabían en explicaciones sencillas, llegando a la inminente necesidad de adelantar sus planes en Cefiro. En cuanto logro introducirse en el castillo se transporto de forma inmediata al sitio más protegido del planeta, el símbolo que resguardaba el infinito poder que podía llegar a tener la persona que lo poseyera

— Al fin te vuelvo a ver— se dijo el hombre admirando la corona que yacía inerte dentro de la bóveda de piedra — el símbolo del pilar— lo admitió mientras las aguas que la protegían empezaban a inquietarse—¿Qué acaso no me reconoces? — viendo que la actividad del liquido no desistía— ¡Si yo mismo ayude a crearte! — Renegó al ver que el disturbio no desistía — ¡Ingrata! — Le reprocho introduciéndose cada vez más en la cámara secreta, protegido por un escudo protector — ¡El Pilar! ¡El poder al fin será todo mío! — Festejaba apresuradamente planeando tomar la corona pero antes de poder tocarla el símbolo emano una inmensa luz que casi segó al hombre— Pero que…— presencia como dos luces muy brillantes salían de alrededor de la insignia.

— ¡Detento no te lo permitiré! — la imagen del último pilar de Cefiro se plasmo ante él, tan inmaculada como siempre con su típica posición de plegaria, en la que oraba por el bienestar de su amando planeta.

— Princesa Esmeralda…— dijo atónito mientras la otra imagen se plasmaba a su lado no pensó en encontrarla en ese lugar, era evidente que la princesa aun seguía protegiendo a Cefiro y eso sería un gran problema, pero eso no era todo, la otra imagen lo dejo aun mas sorprendido—¡…he … eres tú!— logro articular al revelarse el rostro de la mujer, por la vestimenta se podía suponer que pertenecía a su mismo planeta y la corona que descansaba en su frente revelaba el estatus de hechicera y algo más.

— ¡Debes detenerte! — le ordeno decisivamente— ¡Se que planeas hacerle a Cefiro y peor aun a Geops!— la mirada de la mujer mostraba más que decisión, sino una inmensa fuerza de voluntad, acompañada de una enorme tristeza.

— ¡Tu! ¡Deberías de estar muerta!— indicando a la hechicera en frente de él— ¡todo esto es culpa tuya! —

— ¡Cefiro nunca será tuyo! — termino por decir la princesa antes de que él saliera fuertemente despedido gracias a las aguas protectoras.

— ¡Estas me las pagaran! — declaro fuertemente herido, con las últimas fuerzas que le quedaban conjuro un hechizo para volver a la nave de Geops donde volvió a curar sus heridas

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En el sector de las habitaciones cada una de las protectoras de Cefiro había interrumpido su profundo sueño inesperadamente, se encontraban sudorosas pero heladas a la vez, era extraño ya que el ambiente del castillo solía ser sumamente cálido y jamás necesitaron de algo más que un cobertor para dormir.

— Lucy— dijo Latis al sentir que su novia se inmutaba tan de repente, afortunadamente siempre había tenido el sueño muy ligero y le era de gran ayuda— estas húmeda— mientras secaba un poco el sudor de la frente de la pelirroja—¿qué fue lo que ocurrió?—

— No, no nada— le respondió intentado ocultar su todo agitado.

— No creo que lo fuera— preocupándose seriamente ya que estaba sumamente pálida y a pesar de lo tenue luz podía notarlo.

— Creo que solo fue una pesadilla, no te preocupes — le sonrió— en serio no te preocupes ¡Estaré bien! Ahora volvamos a dormir no quiero que te desveles por mi culpa— convenciéndolo de volver a recostarse para ella abrazarlo también— "porque tengo este mal presentimiento, se que algo va a suceder" — pensó la guerrera del fuego quedándose lo más quieta posible para que Latis no se percate de que seguía despierta.

— ¿Por qué me Lucy? — Lucy era un libro abierto para Latis, él la conocía perfectamente y a lo largo de las años había aprendido a interpretar sus gestos y actitudes— "Tu también sentiste su presencia"— el logro percibir la presencia de la Princesa Esmeralda y eso significaba alguna clase de problema en el castillo o en Cefiro…

Anahis al igual que Lucy corto su sueño abruptamente pero a diferencia de Latis, Paris ni siquiera había sentido el movimiento de su prometida, gracias a lo cansado que había terminado por la recepción—"Es una suerte que Paris no se haya despertado" — pensó cubriendo su cuerpo desnudo con las sabanas de la cama mientras volvía a recostarse, se sentía extraña una rara sensación invadía todo su cuerpo — "algo me dice que la princesa Esmeralda a vuelta a aparecer en el castillo" — medito por un momento— "¿pero quién era esa otra mujer?" — intento comprender o darle razón a la extraña presencia que había sentido en el castillo.

En el cuarto de Marina todo era muy diferente, ella a diferencia de Lucy y Anahis aun se encontraba en sueños, pero no cualquier

no lograba reconocer aquel lugar, pero al ver una autopista en lo alto de la colina pudo suponer que se trataba de Tokio, se sentía mareada y al verse supuso que estaba muy lastimada por la sangre que tenía en sus manos, lo lejos estaban sus yacían sus padres, al parecer habían salido disparados del coche en el que estaban — Te amamos Marina, queremos que seas feliz— Fueron las últimas palabras que escucho de sus padres antes de crearse una enseguesedora Luz que la segó momentáneamente— ¡Mamá! ¡Papá! — grito desesperadamente intentando seguirlos— No me dejen sola, por favor — mientras todo alrededor se oscurecía— Mama, Papa, no se vayan los necesito— recargando su frente sobre sus rodillas intentando esconder las lagrimas que afloraban de su interior, pero todo cambio de un momento a otro, una gratificante caricia en su cabello logro consolar su corazón, un poco asustada levanto la mirada para ver de quien se trataba y nuevamente allí estaba ella, aquella mujer que la visitaba noche tras noche desde hacia tiempo— ¿quién eres tú? — le pregunto ya que seguía sin poder ver su rostro.

— Tranquila Marina— le sonrió cálidamente, algo en aquella mujer producía una gran tranquilidad en su interior— Ven— hizo que la peli azul se levantara y la siguiera casi por inercia.

— A donde vamos— pregunto con cautela, poco a poco la imagen de los pasillos del castillo se fue manifestando en su sueño algunos no los conocía o quizá no los recordaba pero pronto reconoció un lugar al que solo una vez Guru Clef le revelo junto a Lucy, Anahis — este es el cuarto de la corona— se dijo sin lograr entender

— Necesito mostrarte algo Marina— después de todo el recorrido finalmente la mujer le dirigió la palabra— debes de ingresar, solo así lograras saber la verdad—

La flores ya no llegan el poema se acabo

Lo que un día fue amor en amargura se volvió

Ella quiere regresar el tiempo que paso

Para poder revivir los placeres del ayer

Sin entenderlo la obedeció, algo en su interior confiaba ciegamente en ella, lentamente recorrió todo el camino que la dirigía hacia la corona pero no se percataba del peligro que corría, a medida que se acercaba mas a la corona las aguas que la protegían se irritaban cada ves mas, estaba a punto de poner un pie dentro de la cámara cuando sintió que la fuerte mano de un hombre logro jalarla para impedirle entrar— ¡Auch! —dijo al caer al frio suelo de la bóveda.

— ¡Que haces aquí! ¿Cómo fue que lograste entrar? — la azulada mirada del joven mostraba más que molestia en su ser.

— Porque ciento tanto dolor, no se supone que debería de ser así— se decía incorporándose. — Guru Clef…que…— volteando a ver hacia donde debería de estar la mujer que la acompañaba— ella no está— nombro en vos alta sin importarle la presencia de Guru Clef

— ¡Marina te he preguntado algo! — Finalmente Guru Clef había perdido la paciencia volteando torpemente a la guerrera del agua— ¡Este es un sitio muy protegido por magia, cómo pudiste lograr burlarla! — sacudiéndola.

— ¡Suéltame! ¡Me haces daño! — no podía soportar el dolor que le producían los gritos del Guru sin mencionar lo fuerte que la sujetaba.

— ¡Suéltala Guru Clef! — le grito el espadachín mágico al Guru que finalmente lo obedeció, casi sin pensarlo Marina corrió a abrazarlo, nunca antes la había sentido tan frágil siempre pensó que era la más fría de entre las tres guerreras mágicas y lo descalza que estaba y el camisón que llevaba lo hacía preocuparse, mientras él la cubría con su capa, lo cual lastimo a Clef— ¿Qué fue todo esto, como llegaron hasta aquí? —

— No lo sé, no me lo preguntes a mi— le respondió ocultando su llanto en el pecho del espadachín.

— ¡Como puedes no saberlo! ¡Estabas a punto de morir por causa de la magia que protege a la corona! — hablo Clef estudiándola

— ¡Ya te dije que no lo sé! — se volteo para responderle con los ojos llenos de lagrimas.

— Creo que lo mejor es que salgamos de aquí, en la mañana aclararemos este asunto— agrego Latis sintiendo algo de pena por la forma en la que su maestro la había maltratado.

— Esta bien, Marina vuelve a tu habitación en la mañana te presentaras para aclarar este asunto— ordeno aun con molestia.

— ¡No tengo nada que aclarar contigo! ¡Además como quieres que vuelva a mi habitación si no se cómo salir de aquí! —

— Yo te llevare de vuelta— intervino Latis.

— No te preocupes, yo mismo lo hare y verificare que no desaparezcas en la mañana como sueles hacerlo— termino por decidir el Guru.

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La mañana siguiente comedor se encontraba mas callado que de costumbre, el rostro de Guru Clef demostraba algo más que una simple molestia y todos se percataron de eso, pero no lo era todo, no solo las habitantes del castillo compartían el comedor principal sino que también el Emperador Paliot había decidido hacer uso del castillo ordenándole a sus hijos y sirvientes instalarse a primera hora de la mañana en él, además de ellos aun contaban con la presencia de la nobleza de los demás planetas que ese mismo día debían de volver a sus reinos. Sin duda el ambiente se encontraba cargado de tensión, tanto Paliot como sus hijos no dejaban de observar con cierto recelo a la Guerrera del agua, pero el no era el único sino que también Guru Clef y Latis la observaban eso fue lo que más le llamo la atención a la rubia de ojos verdes a quien le preocupo la expresión en el rostro de su amiga.

— Princesa Aska! Aun no puedo creer que hayas crecido tanto— dijo Caldina intentando traer conversación a la mesa.

— Mi pequeña ya es toda una dama— agrego la reina Ming con orgullo.

— De seguro habrá muchos príncipes que quieran desposarla, hay muchos reinas que estarían encantados de unir a sus herederos con la princesa Aska— agrego Dhel el hijo menor de Paliot

— Ya es tiempo de arreglar un compromiso— declaro el Emperador, sin notar la locución de fastidio de Aska— el reino de Nívea tiene príncipes jóvenes y su unión traería mucha riqueza a ambos planetas—

— ¡Esperen un momento! — Los interrumpió Aska— ¡acaso alguien me pregunto qué es lo que yo deseo! — le pregunto con vos desesperada, era evidente que se rehusaría a un compromiso arreglado.

— Hija por favor no empieces con tus niñerías— le rogo su madre

—No tienen porque preguntártelo— declaro despectivamente el Emperador— Eres una princesa y con eso vienen sus derechos y obligaciones y esta es una de las obligaciones hacia con tu planeta— termino de declarar

— "Pero que le sucede a este. Ya veo de quien saco ese discurso el patán de Guru Clef" ¡Eso quiere decir que por el hecho de pertenecer a la familia real, ser el pilar o de plano haber sido elegida como guerrera mágica no tenemos vos ni voto en cuanto a nuestras vidas! ¡Perdóneme pero si es así renuncio desde este momento a ser una guerrera mágica! ¡Nadie me dirá con quien poder desposarme o que hacer el día de mañana! — Marina había estallado con uno más de sus conocidos impulsos dejando sorprendido a todos los presentes

— No puedes renunciar a ser una guerrera mágica, fuiste elegida y debes de aceptarlo— le respondió el Guru.

— ¡También opino lo mismo que Marina! — declaro la más sensata de las guerreras— ¡ninguna de nosotras pedimos ser guerreras mágicas al igual que Aska no pidió ser princesa de Fharen, salvamos a Cefiro en dos ocasiones, tuvimos muchos enfrentamientos en los cuales pudimos haber muerto, Marina se enfrento no a una sino a dos princesas, Lucy fue capturada por los comandantes de Autozan y también a Luz y a mí me toco enfrentarme a Aska y hacerle entender que perdería toda libertad al convertirse en el pilar y ahora viene esto!

— ¡Y yo también! — Lucy se les agrego poniéndose de pie en forma decisiva— ¡Emperador, no condene a Aska a una de nosotras a una vida que no pedimos vivir! ¡De otra forma perderíamos algo muy importante de nosotras!

—"Todas tienen una gran fuerza de voluntad" — meditaba observando a cada una de ellas, con solo ver a Lucy se nota a flor de piel la inmensa fuerza de voluntad que la caracterizaba, Anahis en cambio había presentado un punto de vista muy convincente que convencería a cualquiera y la tercera, la más importante de las tres ella poseía el poder de decisión que tanto había amado por mucho tiempo, cada una de ellas poseía características muy significativas que una vez pertenecieron al amor de su vida, en cuento llego a la conclusión no hizo mas que ponerse de pie— ustedes están libres de unirse a quienes quieran, pero no olviden que también tienen obligaciones con Cefiro— declaro antes de voltearse para salir.

— ¿Y qué hay de Aska? — pregunto la peli azul, esperando una respuesta similar.

— Ella debe hacer lo mejor para su planeta, de otra forma no es digna de ser llamada princesa— termino de expresar, mientras sus hijos y lo seguían.

—Solo quiero agregar una cosa, me siento algo decepcionado con ustedes Lucy y Anahis, esa fue una actitud que hubiera esperado de Caldina o de la misma Marina— volteando a verla— No era un comportamiento que se esperaría de una princesa— viendo a Aska— o del último pilar y la futura reina de Cefiro— haciendo sentir culpables a ambas— Con permiso me retiro, y Marina necesito que me esperes en mi estudio— hablo Clef un poco decepcionado por la actuación de las tres.

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El mundo místico, la ciudad de Tokio, Marina había desobedecido nuevamente la orden de Guru Clef de esperarlo en su estudio pero era algo que la tenia sin cuidado, tenía una importante cita a la cual no podía faltar.

— Hola Dr. Kaede— la peli azul saludo a su médico de cabecera sentándose frente a su escritorio— ¡supongo que me regañara por la anémica que estoy! — no quería revelarle lo del desmayo que tuvo antes de salir del castillo o las constantes mareos que tenia.

El solo atino a cambiar a un semblante de preocupación — me gustaría que solo fuera eso Marina— le contesto terminando de leer los últimos a exámenes que le pedio— Como empezar…— hablo tomando un poco de aire, para él no era fácil ya que conocía a Marina desde niña y la veía como a una hija— esto es algo que he sospechado desde el accidente en el que murieron tus padres, y lamentablemente con estos últimos resultados lo estoy confirmando Marina— intentaba hablarle lo más calmado posible mientras el pecho de la peli azul empezaba a dolerle — por favor no dé más vueltas— le rogo esperando la verdad— estas muy enferma Marina, tienes Leucemia— termino de revelar el hombre, esperando la peor de las reacciones de ella.

—Solo dígame cuanto tiempo me queda— le pregunto después de un tenso silencio de la modelo, sorpresivamente estaba más calmada que de costumbre.

—No pensemos en eso ahora, Marina en estos tiempos existen infinidad de tratamiento y podemos encontrar uno para ti— buscaba entre los papeles en su escritorio

— ¡No! — Expuso en forma decisiva— he visto lo que ocurre con esa clase de pacientes y no quiero que experimenten con mi cuerpo, solo respóndame lo que le pregunte, o de otra forma no volveré—

— Está avanzando sumamente rápido, pero jamás se sabe tal vez sean unas semanas o meses, si sigues el tratamiento habitual puedes llegar a vivir uno o dos años más, pero sino no creo que puedas pasar de los cuatro meses—

— Entiendo— esperando poder salir corriendo de allí.

— Debes cuidarte de las infecciones, por lo pronto te recetare unos medicamentos debes de seguís las prescripciones a los pies de la letra, y prometerme que vendrás a una revisación médica en un mes…

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Mientras las cosas no andaban bien en la otra dimensión, luego de lo decidido por el Emperador Aska presento uno de sus típicos berrinches encerrándose en su cuarto y rehusándose a salir de él aunque fuera la propia Anahis la que la intentara convencer, como último recurso Clef empleo su magia para abrir la cerradura hechizada y de esa forma pudieron sacar a la princesa del cuarto, después de despedir a la nave de Cizeta intentaron volver a la normalidad. Dentro de los aposento del Emperador él y uno de sirvientes mantenían una acalorada discusión en presencia de los príncipes y demás.

— ¡Cómo es posible que la guerrera del agua haya vuelto a su mundo! ¡Era tu deber encargarte de las guerreras mágicas! ¡Sin ellas todos mis planes están arruinados! — golpeo al joven que caía fuertemente

—Confió en que vuelva Emperador, no tiene a nadie más en el mundo místico— limpiando la sangre que salía de su nariz.

—Tal vez no es el más indicado para encargarse de las guerreras mágicas mi señor— intervino su Guru.

— ¡Tú fuiste el único que vio su rostro antes de nuestra llegada, porque no me advertiste de su parecido! — le reclamo.

— No lo vi necesario, además solo necesita de la voluntad de la guerrera del fuego para realizar el hechizo—

— ¡Como sabes eso! — Se exalto el monje, había intentado ocultarle ese detalle al Emperador para tener más tiempo en lo que veía una nueva alternativa.

— Estuve informándome en la biblioteca de Guru Clef, después de todo Lucy es el último pilar y la persona con más fuerza de voluntad en este planeta

— ¿Tu lo sabías verdad? — Volteo a pedirle una explicación a Mondor— ¡porque diablos no me lo dijiste!

— ¡No es tan fácil mi señor, deben de ser completamente puras para que el conjuro salga perfecto y además por lo menos una de ellas debe estar dispuesta a realizar el sacrificio de su propia vida! Yo ya se lo había comentado—

— Esta bien, confió en ti— le dijo pero lo cierto era que estaba dejando de creer en él, algo le decía que tarde o temprano lo traicionaría.

En cuanto recibió las ultimas indicación de su médico, estuvo deambulando por el resto de la cuidad, paso por el apartamento de Yukito pero este no se encontraba, se sentía perdida, sola y sobre todo desahuciada, no sabia que camino finalmente tomar, ya esa vida ya nadie le quedaba los único que tenia era a sus padres y ellos ya no estaban, solo llego a la conclusión mas simple que pudo. Estaba tomar una gran cantidad de sedantes de los que solía usar su madre para sus habituales jaqueas e insomnios, pero ni siquiera eso logro concretar, de un momento a otro una extraña luz envolvió todo su cuerpo trasportándola a una dimensión deferente, lo próximos que tocaron sus pies fue el suelo del salon del trono donde dos pares de ojos la esperaban, uno de ellos en particular la esperaba con cara de pocos amigos.

— Que bueno que te apareces Marina— Guru Clef le dio la bienvenida— Creo haberte dicho que me esperaras en mi despacho y no solo no lo hiciste sino que también volviste al mundo místico sin permiso, aunque quisiera saber quién es el que ha estado desobedeciendo mis órdenes todo este tiempo— volteando a ver a su aprendiz— Que tienes que decir al respecto Marina—

—¡Que acaso resulta que uno no puede quitarse la vida sin que lo estén fregando! — renegaba entre dientes, mientras ocultaba lo rojo de sus ojos por las lagrimas derramadas y apretaba fuertemente sus puños— porque no me dejas tranquila y ya—

— ¿Como dices? — le pregunto el mago por no entenderle.

—Que, porque no me dejas tranquila! — le levanto la voz de forma irritada— Quien te crees que eres, en este planeta, mundo o lo que sea puedes ser el mas poderoso de los hechiceros y el que todos te obedezcan eso no quiere decir que yo tenga que hacerlo! ¡NO ERES NADIE EN MI VIDA Y QUIERO QUE ME DEJES EN PAZ! — mostrándole lo ajetreado de su rostro y dejando estupefacto al Guru— y con respecto a lo otro, ya te dije lo que sucedió, no hice nada para entrar en el cuarto de la corona, solo estaba durmiendo y de repente desperté allí! — le grito antes de salir corriendo del salón.

—¡Pero que niña tan insolente, aun tiene muchas cosas que explicarme! —

— Creo que ya debes de dejar de molestarla— le aconsejo Yue poniéndose en marcha— Será mejor que investigues por otro lado—

— ¡De que hablas Yue, yo solo me preocupo por el Bienestar de Céfiro, el hecho de que Marina haya logrado entrar sin uno de sus instrumentos mágicos de por si es preocupante, pudo haber salido muerta de ese cuarto! — le respondió molesto—

— Debo estar equivocado pero juraría que tu preocupación no seria tanto si en ese aso hubiera sucedido con las otras dos guerreras mágicas— afirmo antes de salir.

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Cuando llego a su habitación, no soporto el coraje que llevaba dentro y no hizo mas que empezar a destrozarlo todo entre un llanto desolado, todo el panorama la tenia desolada, no tenia idea de cómo manejar las empresas de su padre y miles de familias sufrirían las consecuencias de la toma de sus decisiones, ya no tenia a sus padre y lo peor o mejor para ella pronto vendría, el diagnostico de su enfermedad era la gota que rebasaba el vaso, a causa de todas esas cosas había tenido muy ira por contener y ya no quería guardarla mas, empezó por desquitarse con el hermoso espejo del tocador, aventó lo primero que encontró logrando destruirlo por completo, no sin antes lastimarse gravemente, luego le siguieron los demás muebles la cama, las mesas y sillas lograron volar a alturas considerables y la ropa que Caldina le había confeccionado solo quedo hecha retazos. Fuera Lucy y Latís que pasaban de casualidad lograron escuchar el inminente ruido preocupándose seriamente.

— ¿Marina estas ahí? — pregunto la pelirroja mientras intentaba abrir la puerta— ¡Latís ayúdame esta cerrada! — le pedía empezando a temer lo peor— Marina por favor ábrenos queremos saber que te ocurre! —

— ¡Marina si no abres derribare la puerta!¡No hagas preocupar mas a Lucy! — le advirtió el espadachín, cuando Caldina junto a Ascot y Ráfaga se aproximaban por uno de los pasillos y Anahis junto a Paris y Yue el por otro.

— ¿Lucy que sucede? ¿A que se debe todo este barullo?— alego Caldina cuando al parecer un mueble golpeaba fuertemente la entrada—

— Marina esta allí dentro y no quiere salir! — Ráfaga, Latís por favor sáquenla de allí! — les rogó

—¿Marina? — pregunto sorprendida la guerrera del Viento— ¡Marina! ¡Marina ábrenos las puerta! — empezó a gritarle mientras El príncipe en conjunto con Ráfaga intentaban derribar la puerta— Por qué no me dejan en paz quiero estar sola! — fueron lo ultimo que se escucho por dentro

— ¡Es muy fuerte! No podemos derribarla! — aseguro Ráfaga mientras Ascot y Latís volvían a hacerlo— Es cierto debemos de llamar a Guru Clef—aseguro el espadachín mágico.

— Esa puerta se encuentra sellada con magia— afirmo Yue aproximándose.

Dentro de esas cuatro paredes ya no había nada mas para destrozar, — Solo quiero, que me dejen en paz... — repetía sin cesar y verdaderamente había hecho uso de todas sus enérgicas, mientras estaba hachada en el suelo, cuando se percato de que alguna magia arruinada sus deseos se irrito aun as— Porque demonios no me dejan en paz! — volvió a decir aventado una gran cantidad de energía hacia el acceso.

— ¡Yue NO! — grito Lucy a ver que el mago le devolvía el ataque a su amiga, dejándola caer inconsciente en el centro de los cristales rotos— ¡Porque hiciste eso! — se aventaba hacia el intentando abofetearlo pero la diferencia de alturas era abismal— ¡Eres un asesino! — Reclamaba golpeando su pecho mientras Latís intentaba sostenerla y los demás ingresaban a la habitación.

—¡Pero que significa este espectáculo! — La imponente vos del Emperador resonó pidiendo una explicación, cuando se presentaba junto a Clef— He pedido una explicación y la quiero en estos mismos momentos! — ordeno quedándose helado por la escena del cuarto —"No, no puede suceder otra ves..." — pensaba

— Estoy de acuerdo, creo que nos deben una explicación—mientras su mirada se dirigía hacia dentro de la habitación, dentro yacía del cuerpo de la guerrera del agua envuelto en un charco de sangre, Anahis intentando emplear su magia para sanarla pero nada le daba resultado— ...Ma...ri...na

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Hola de nuevo. Aquí estoy nuevamente dejándoles una nueva renovación de esta pequeña historia.

En resumen con cada capítulo se revela algo muy importante para el final, Marina está muy enferma y tendremos que ver si llega con vida hasta el final y si sale de esta!. Mientras Paliot finalmente tuvo que doblegarse con la decisión de las tres unidas y descubrió una nueva vía para lograr su cometido. ¿Pero lo lograra?

Como siempre les agradezco a todos por los reviews dejados! Me alegran mucho! Gracias Lina pero cuidado el Emperador no es tan perverso como parece hay uno aun más, lo mismo para ti Hanna! Midori pronto sabrás de la Esposa del Emperador no te preocupes, Sakura2226 aquí te envio un nuevo cap espero sea de tu agrado y Stern-Rosenkreuz …. Lo siento pero este fic es un Clemi…aunque seria interesante cambiarlo! Ja ja ja!

Como siempre, Saludos a todos! Éxitos y muchos muchos Besos!

Mia