Me gusto mucho la historia de los lobos, así que espero les guste.

*Los personajes no me pertenecen*

*Solo algunos de ellos, que cree*


LA PUSH

Por fin ha llegado el fin de semana y estaba muy emocionada. Agradecí que hoy saliera el sol. El tío Billy me invitó a su casa, para pasar el día en la playa de la reserva y en la noche van a hacer una fogata. Me gusta la idea y a Charlie también, por lo que me dejo ir. Así podré conocer más personas. Ya que solo conocía a los que compartían clases conmigo y Taylor que he congeniado con ella al instante de conocerla. Espero que hoy sea un día fantástico. Quería salir de la casa y despejar mi mente. Y por fin tendría el placer de conocer a los hijos del tío, ya que ha alardeado tanto sobre ellos.

Termine de arreglarme, me coloque mi mochila y bajé. Charlie se encontraba leyendo el periódico. Fui a la cocina, tome una manzana verde y me quede en el umbral de la sala.

- ¿Vas a ir conmigo papá?- le di un mordisco a mi manzana.

- No hija, tengo que ir a la estación para archivar unos papeles. Pero yo te voy a llevar- guardo su periódico y buscó las llaves de la patrulla. Subí al auto y me coloque el cinturón. El camino a la reserva fue silencioso.

- Hija si tengo que ir a buscarte me avisas. Ten mucho cuidado.

- Por supuesto papá, lo tendré. No te preocupes, de todos modos el tío Billy no me dejara hacer ninguna locura- se empezó a reír.

- Eso es cierto. Diviértete- se despidió con la mano y arranco en auto.

La casa del tío Billy se veía muy acogedora. No tenía dos pisos como la de Charlie, pero era más hogareña y sencilla. Mire alrededor, y en el garaje hay un taller de autos. Se veían muchas herramientas e incluso había un auto con el capo abierto. Camine al porche y toque apaciblemente la puerta. Escuche unas voces que provenían de adentro de la casa y luego la puerta se abrió.

- Hola tío Billy- me incline para darle un abrazo.

- Hola pequeña, bienvenida a La Push, mejor llamada como la reserva- su sonrisa se amplio mucho más- Vamos pasa, Rachel te espera en la cocina- pase y espere a que él me condujera a la cocina. Allí estaba ella preparando panquecas. Tiene mucho parecido a Billy. Dejo aun lado lo que estaba haciendo y se acercó hasta mí. Dando un abrazo. No sabia que hacer, a penas y sabia su nombre. Así que le di unas palmaditas en la espalda.

- Lo siento- empezó a decir ella- Me deje llevar por la emoción, he querido conocerte desde hace mucho tiempo- sus ojos viajaron por mi rostro y cabello. Ella solo sonrió y miro a su padre- Eres hermosa, me gusta tu cabello.

- Gracias Rachel. Tu también eres bella- sus ojos brillaron y su sonrisa dejo ver sus dientes perfectamente blancos. Mire a mi alrededor y no había mas nadie aquí- Tío y ¿Jacob?

- Hoy no lo conocerás pequeña. Esta con su novia- se encogió de hombros. Bueno otro día conocería al tal Jacob Black.

Billy me invito a sentarme en la mesa del comedor. En ese momento entro un hombre sumamente grande y alto. Mis ojos se abrieron mucho de la impresión. Se acerco hasta Rachel dejando un beso casto en los labios.

- Hola suegrito- el tío Billy solo rodó los ojos y no pude aguantar la risa. La mirada del chico se poso en mi- ¿Tu eres Emma?- asentí y me puse de pie, para que viera que no le tengo miedo. Estreche su mano y me impacte por su alta temperatura- Mucho gusto, soy Paul el esposo de Rachel.

- ¿Te sientes bien? Creo que tienes fiebre- el se carcajeo y Rachel también- No le veo la risa.

- Es que vengo de trotar varios kilómetros y por eso estoy caliente- se acerco a Rachel colocando su mano en su cintura.

- ¿Tienes hambre Emma? Hice panquecas como para un batallón- pregunto Rachel y yo negué con la cabeza.

- Ya desayune, gracias- ella le sirvió una torre de panquecas a su esposo y unas pocas al tío Billy.

- Deberías tomar algunas, antes de que lleguen los chicos y no te dejen nada- fruncí mi ceño, ¿qué chicos? ¿Hay mas como Paul? Decidí tomar su consejo y me serví un par.

Estábamos desayunando tranquilamente y fuera de la casa, se escuchaban muchas voces. Voces masculinas y femeninas. Se abrió la puerta y entraron como en un desfile. Los hombres se parecían a Paul, altos, corpulentos y de piel morena; en su mayoría. Cada uno de ellos estaba con sus novias, o eso pensé al verlos tomados de manos.

- ¿Emma?- mire al tío Billy que ahora se encontraba al lado de las personas que acaban de entrar- Él es Seth y Leah Clearwater, son hermanos- por un momento pensé que eran pareja, pero rechace la idea cuando el Billy me lo aclaro. La sonrisa de Seth ilumino la habitación. Mire a su hermana y su cara era de pocos amigos- Él es Sam y su esposa Emily que es prima de Seth y Leah- este se veía mucho mas grande que Paul y su rostro permanecía serio. Su esposa tenía una cicatriz del lado izquierdo de su rostro. Mire rápidamente a otro sitio, no quería incomodarla- Este es Quil y su novia Claire- ella se ve un poco mas joven que el- Jared y su esposa Kim. Y por ultimo pero no menos importante Embry- los salude a todos agitando mi mano, desde mi asiento.

- Definitivamente me va a costar aprenderme sus nombres- lo dije en voz baja, pero todos me escucharon porque se empezaron a reír.

-Tranquila pequeña, ellos te ayudaran a recordarlo- dijo el tío Billy, mientras se acercaba de nuevo a la mesa.

- ¿Rachel esto es para nosotros?- pregunto Seth, señalando las dos torres de panquecas que aun quedaba.

- Si lo hice para ustedes- enseguida todos los hombres se acercaron y empezaron a devorar toda la comida. Mis ojos se abrieron mucho.

- Menos mal hice toda esa comida. Ellos siempre tienen hambre, así hayan comido en sus casas- me reí y ella solo se encogió de hombros. Ya veo, con razón son tan grandes. Se alimentan muy bien.

- Muy bien chicos, vamos a la playa. Vamos a enseñarle la reserva a Emma- ordeno Billy y todos se pusieron en marcha- Ven pequeña- tome mi mochila y ayude a empujar la silla de ruedas de Billy.

- Tío ¿todos viven aquí en la reserva?- le pregunte, sabiendo que ninguno de ellos estaba lo suficientemente cerca para escucharme. No quería meter la pata de nuevo.

- Si, todos viven aquí. Junto a sus parejas. Cada quien tiene su casa. Excepto Leah y Seth que aun viven con su madre Sue- la mayoría iban agarrado de manos de su pareja, se veían muy felices juntos. Al llegar a la playa los chicos ayudaron a Billy. Las esposas comenzaron a quitarse la ropa y debajo de ella tenían su traje de baño. Entraron en la playa y seguido de ellas sus esposos se quitaron las camisas. Me fije que todos tienen un tatuaje en el brazo derecho. La misma figura.

- ¿Te vas a meter en el agua?- Seth se sentó junto a mi en la arena.

- Aún no ¿y tu?- el también tenia ese tatuaje.

- Aun no- me sonrió- Que bueno que ya te conocemos, Billy a hablado mucho de ti. Siento mucho que Jacob no este aquí.

- No lo sientas por el. Otro día lo conoceré- me mordí el labio inferior- ¿Por qué todos tienen el mismo tatuaje?

- Es una especie de iniciación a la tribu- se escuchaba un poco vacilante- Pero sabrás mas de eso, en la noche cuando Billy cuente las leyendas de la reserva.

- ¿Y tu hermana?- mire a todos lados para buscarla.

- Ella es un poco distante, no le gusta mucho este tipo de cosas. De seguro esta por allí paseando- me agrada Seth, pienso que seriamos buenos amigos- Ven vamos a nadar- el salió corriendo y se lanzo al mar. Me quite la ropa y los zapatos. Quedándome en traje de baño y me uní a todos.

Al llegar la noche, los chicos preparaban la fogata; mientras las esposas y novias preparaban las salchichas y panes. Yo las ayudaba un poco. Ellas estaban encantadas conmigo, me lo hacían saber a cada momento. Y también me decían como les gustaba mi cabello. Era la única que tenia el cabello rizado. Las demás lo tenían liso y largo como el de pocahontas. Terminamos de acomodar todo y cada una llevaba una bandeja. Me parecía mucha comida, pero Rachel me ratifico que esto es poco para ellos y que tienen un apetito voraz. El tío Billy estaba cerca de la fogata, todo estaba arreglado. Había troncos alrededor de esta como asientos.

Nosotras nos sentamos en los troncos, cada una dejando un espacio para que sus esposos se sentaran a su lado. Yo me senté cerca de Billy. Los chicos colocaron las salchichas como pinchos y como los caballeros que son nos dieron los pinchos para que los fuéramos colocando al fuego. Poco a poco cada uno se fue sentando al lado de sus esposas y novias. Seth y Leah se sentaron a mi lado.

- ¿Qué te ha parecido la reserva Emma?- pregunto Seth mientras colocaba tres salchichas al fuego.

- Me ha gustado mucho, ustedes son muy divertidos. Creo que vendré más seguido, si me invitan.

- No necesitas invitación, puedes venir cuando gustes- dijo amablemente y asentí.

- Te contare la leyenda sobre la tribu, Emma- Billy aclaro su garganta y comenzó a contar- Según una de las leyendas relata que nosotros descendemos de los lobos, sus estos siguen siendo nuestros hermanos. Hay una ley que prohíbe matarlos o hacerles algún daño. También esta la leyenda de los fríos.

- ¿Los fríos?

- Si pequeña, esta leyenda es tan antigua como la de los lobos. Seria en este caso los chupasangres, los denominaríamos "vampiros". Ephraim Black, mi padre fue Jefe de la tribu, en ese tiempo conoció a algunos ellos. Que se mantendría alejado de nuestras tierras. Ya que los fríos son los enemigos naturales de los lobos que se convierten en hombres, como nuestros antepasados. Que en la actualidad se les llama licántropos.

- Esos fríos que conoció Ephraim, ¿eran malos? ¿Querían hacerle daño?

- Algunos son malos. Aunque este clan que se adentro en nuestras tierras en la época de Ephraim era diferente. No cazaban del mismo modo que los demás de su especie; no habían de ser peligrosos para nuestra tribu. De manera que llegaron a un acuerdo. Si se comprometían a mantenerse alejados de nuestras tierras, nosotros no los delataríamos ante el hombre. La tribu se cuidaba las espaldas nunca se sabe cuando pueden llegar a estar hambrientos como para no contenerse.

- ¡Vaya!- estaba interesada por saber más.

- Te voy a contar sobre Taha Aki- me dirigí otra vez hacia Billy, prestando total atención. Haciendo caso omiso a lo que susurraban los demás- Taha Aki fue un miembro de la tribu que se caso con su tercera mujer, después de que murieran las dos anteriores. Y encontró en ella la verdadera compañera de su espíritu. Aunque él también amo a las otras dos, con esta experimento un sentimiento mas intenso. Que mas adelante supieron que se llamaba "imprimación". Así que se decidió sacrificar espíritu lobo para envejecer y morir con ella.

- ¿Imprimación?, ¿Que es eso?- pregunte para el tío Billy pero la voz de Sam se hizo presente.

- Según dicen los antepasados, cuando se ve a una persona a los ojos, sabes que es la indicada. Se siente como si no existiera nadie más, como si tu mundo ahora gire en torno a esa persona. Das la vida por esa persona y te conviertes en su alma gemela, por así decirlo- sonrió un poco y beso los cabellos de Emily.

- Es parecido al amor entonces.- dije analizando todo lo que había dicho el. Continúo explicando, mientras me miraba a mí y a su esposa.

- Es mucho mas profundo que eso, si esa persona se imprima de alguien esa será su pareja toda su vida. Pero en algunos casos esa imprimación es de acuerdo a la situación- ¿qué situación? Iba a preguntar pero Leah interrumpió.

- Muy bien, suficiente de leyendas. Vamos a comer, tengo mucha hambre- cada uno de ellos se aboco a devorar sus hotdogs. Dando por finalizada las historias. Y mis interrogatorios.


Gracias al Guest que dejo su review, me encantaría saber tu nombre para poder responder.

Bueno ya Emma, sabe de las leyendas de los quileutes. Y falta poco para que se encuentre con Jacob jeje. Espero les haya gustado.

Cualquier sugerencia constructiva o ideas, serán bien recibidas :D

Nos seguimos leyendo.

WolfWoman23