Disfrútenlo chicas! xD

Bella POV

- humm… - musite.

Resultaba muy difícil formular una frase coherente mientras me acariciaba. El comenzar me llevo un momento de concentración.

- m-me parece que deb-beríamos irnos

-¿eso crees? – murmuro Edward mientras deslizaba la nariz asía la curva de mi mandíbula.

- si-í – trate de contestar mientras sus dedos seguían la línea de mi clavícula.

Era sorprendente el torrente de emociones que me embargaba con solo una mirada suya. Es una sensación tan extraña la que siento cuando me toca; como un cosquilleo, una chispa en mi interior que hace que mi piel queme justo en el lugar que sus piel rozo la mía. Despiertan en mí ciertos apetitos… apetitos que ni siquiera entiendo, que me resultan ajenos.

- no quiero irme… aún no, por favor – suplicó.

- de acuerdo – balbuceé, deslumbrada. Él tomo una margarita del césped en donde estábamos sentados y la puso entre mi pelo, para luego bajar la mano, recorriendo mi mejilla con la yema de los dedos.

- me gustaría saber más sobre ti – dije, tomándolo desprevenido.

- ¿cómo?

- si, ahora que nos vamos a casar… supongo que… deberíamos conocernos más…

- supongo que sí – río - ¿Qué quieres saber?

- ¿Qué haces para pasar el tiempo?

- me gusta cazar, salir a caballo, practicar con la espada y leer, entre otras cosas.

- a mí también me gusta leer – dije emocionada – mi historia favorita es "la Odisea" de Homero; también me gusta cabalgar, ¿sabes? Los caballos son mis animales favoritos. En mi reino, hay una leyenda que dice que los guerreros caídos en batalla regresan a la vida en forma de corceles; yo creo que… ¡ups! – me tapé la boca con la mano.

- ¿sucede algo malo? ¿Por qué te detuviste? – preguntó, tomando mi mano.

- perdóname – lo mire avergonzada.

- ¿por qué te disculpas? – frunció el ceño, divertido.

- estaba hablando demasiado, suele sucederme a menudo… - baje la mirada – lo siento -.

- no tienes por que pedir disculpas – sus ojos se conectaron con los míos. No se cuanto tiempo estuvimos así, hasta que Edward carraspeó y con un movimiento fluido se paro del suelo.

- creo que ya es hora de irnos – me extendió una mano y me ayudo a ponerme de pie.

- ¿vamos? – pregunto con una sonrisa.

- vamos – dije cruzando la puerta, que mantenía abierta para mí.

Edward POV

Después de regresar a la fiesta – y de recibir un buen escarmiento por parte de mi madre – cada quien se fue a su habitación.

Ahora iba camino a la habitación de Bella; le tenía preparada una sorpresa, hoy le daría su regalo de bodas. Esperaba que le gustase.

TOC, TOC…

- ¿quien? – escuche su voz.

- soy yo, Edward

- … -

- ¿Bella? – pregunte. Se escuchaban pequeños golpes.

- adelante – dijo después de unos minutos.

Giré la perilla de la puerta y entre: Bella se encontraba sentada en el taburete de su tocador, cepillando su cabello. En cuanto entre, ella se puso en pie de un salto. Se le veía bastante sofocada. Fruncí un poco el ceño.

- buenos días - bese su mano.

- buen día, Edward – el ya conocido rubor cubrió sus mejillas.

- vine a por ti… tengo una sorpresa que estoy seguro te encantara - "o eso espero".

- ¿U-una sorpresa?... B-bueno – dijo; aunque no se veía muy decidida.

- acompáñame – tome su mano y jale de ella para que me siguiera. Bajamos las escaleras principales y salimos por la puerta de enfrente.

- espera – le avise al llegar al último escalón del frente.

- ¿qué pasa? – pregunto.

- tengo que vendarte los ojos…

- ¿por qué? – hizo un muy lindo puchero. Sonreí.

- por que es una sorpresa – dije vendándole los ojos.

- estoy empezando a odiar las sorpresas – su puchero se acentuó más. Me reí.

- no tienes nada de que preocuparte, te lo aseguro – la guíe por el sendero hasta llegar a mi objetivo: las caballerizas.

- ¿lista? – pregunté. Ella solo asintió. Desate el pañuelo y le destape los ojos…

- ¿las caballerizas? – pregunto confundida.

- si – dije abriendo el portón. Dentro estaba una hilera de caballos, esperando por su nueva dueña. Bella, los observaba con ojitos brillantes.

- elige el que más te gusté – ella volteo a verme con lagrimas en los ojos. Sin darme oportunidad de nada se lanzo a mis brazos y se apretó con fuerza a mi pecho.

- gracias – susurro. Le correspondí el abrazo, enterrando mi rostro en su cabello; olía deliciosamente a flores.

- ¡Vamos! – chillo emocionada y prácticamente me jalo del brazo junto con ella. Reí, feliz y divertido de su reacción.

Ya casi llegábamos al primer caballo cuando, de repente un hombre salio volando de una de las celdas de los caballos y se estrello contra la paja…

Bella POV

De la misma celda de la que aquel hombre había salido disparado, salio el caballo más hermoso que allá visto en mi vida. Se veía fuerte, dominante; el pelo de su lomo bailo cuando se puso en dos patas. Era de un color negro, como el onix, con destellos azules por su pelaje y unos ojos color esmeralda… este era el caballo tenia que ser mío.

Empecé a caminar asía él cuando de la nada se vio rodado de hombres con bancos y látigos en las manos y empezaron a golpearlo.

"¡no!, ¡lo lastiman!"

- ¡basta! – grite, corriendo asía él.

- ¡ISABELLA ! – escuche el grito de espanto de Edward a mis espaldas, pero lo ignore.

Al llegar m puse en medio de mi caballo y los hombres que lo lastimaban. No sabia que hacer… así que solo me paré allí, extendí mis brazos y cerré fuerte los ojos.

- ¡ALTO! – bramo Edward con una voz que hasta al caballo asusto, pues escuche su relinchido a mis espaldas. Abrí los ojos y vi frente a mí a todos los hombres paralizados…

- ¡SI LE PASO ALGO A LA PRINCESA POR SU CULPA, JURO POR LO MAS SAGRADO QUE YO MISMO LES CORTARE LA CABEZA A CADA UNO DE USTEDES! – Rugió Edward – HAGANCE AUN LADO – ordenó. Todos obedecieron y en menos de lo que canta el gallo tenía a un Edward muy enojado frete a mí. Tenía una expresión furibunda y parecía que los ojos se le saldrían del rostro."Oh-oh, creo que estoy en problemas…"

¿Review? O-o

Con cariño: Dany :D!