Cápitulo 7

Despierto abrazada a Stiles, siento un olor familiar en la habitación. Me doy la vuelta y veo a Derek sentado en el sofá de la esquina.

-Tienes que dejar de hacer eso- me llevo una mano al pecho.

-Cuando pretendias decirme que estabas embarazada querida primita- pregunta viendo el bate de Stiles, le da vueltas y me mira con la mirada más inescrutable que halla visto jamás.

-Stiles- susurro y lo muevo.

-Estoy cansado- murmura y yo lo vuelvo a mover.

-Derek, debo estar en reposo, solo es una oportunidad, la última que tengo- susurro con miedo y le muestro mis colmillos. Stiles se pone de pie al escuchar su nombre.

-Scott ya me lo conto todo, pero tranquila primita. Tu papi no sabe nada es esto aún- susurra y llevo mis manos instintivamente a mi vientre en cuanto escucho que nombra a Peter.

-Derek- saluda Stiles.

-Hola Stiles- dice y se pone de pie. –Te creía más inteligente para dejar embarazada a mi primita- pregunta y Stiles asiente, con miedo.

-Derek, creo que debes irte, lo último que necesito es preocuparme. Podemos hablar luego- le pido y me siento en la cama, con mucho cuidado.

Derek salta por la venta sin despedirse.

-Creo que me vestiré para ir al instituto- Stiles se levanta de un salto. Y me da un beso en la cabeza.

Me recuesto de lado y observo a Stiles dar tumbos por toda la habitación, se quita el pijama y entra en boxers al baño.

-Yo quería disfrutar del espectáculo- le digo y recibo una carcajada en respuesta. Luego de unos minutos sale con el cabello mojado y una toalla en su cadera.

Sigo en mi aariciando mi vientre suavemente mientras estoy en pocisión fetal, Stiles se acerca y me da un beso en los labios, acaricia mi vientre también.

Se pone de pie y se sigue preparando, escucho el clic de una foto y levanto la mirada.

-Tenía que guardar el momento- se defiende. –Vamos a desayunar- dice y me da su mano.

-No lo creo- me arropo. –Tengo naúseas y siento que puedo vomitar en cualquier momento- susurro y él asiente. –Te acompaño- me convence con una carita de perrito triste.

Camino delante de él con mucho cuidado, no imagino que puede ocurrir si caigo o resbalo. Stiles pone su mano en mi cintura cuando bajamos las escaleras.

Me siento en uno de los taburetes y lo observo comenzando a cocinar.

El olor a huevos revueltos me hace querer vomitar, me pongo de pie y corro hasta el baño, vomitando a cantidades inhumanas, Stiles sujeta mi cabello y me sostengo de un extremo del inodoro. Stiles tira de la palanca y me ayuda a sentar sobre el retrete.

-Te sientes mejor- pregunta y yo asiento. –Quieres ir arriba, es allí donde está tu cepillo de dientes- me da un vaso de agua.

-Podrías traerlo, no me siento con animos de subir las escaleras- pido y él sale apresurado del baño.

-Todo bien- pregunta el Sherriff dando un toque en el marco de la puerta.

-Solo nauseas matutinas- respondo y Stiles entra con mi cepillo y pasta dentífrica sobre él.

-Hola papá- saluda mientras me pongo de pie para comenzar a cepillarme los dientes y quitarme el mal sabor de la boca.

-Yo me voy al trabajo, no hagas nada Malia. Stiles cuando llegue tendrá que limpiar- dice y se retira con dirección a la puerta principal.

-Ya escuchaste amorcito- le doy un besito en la comisura de los labios y camino hacía la sala. Me recuesto en el sofá y enciendo el tv. Me quedo en un canal de música y escucho los pasos de Stiles en la cocina.

Con cuidado pongo la mano en mi vientre y escucho los latidos del corazón. PUM, PUM, PUM, rápidos y saludables.

-Me voy. Llámame cualquier cosa. Te amo- dice y me da un beso en la cabeza. Me dirije una última mirada al abrir la puerta principal. Suspiro y comienza la jornada de la soledad como lo he llamado.

Tengo mucho sueño, me pongo en una posición más cómoda, y cierro los ojos.

Dereck está sentado enfrente de mi, mira mi vientre de una manera curiosa. Me le rio en la cara y él da un paso hacía atrás.

-Puedes tocar- susurro adormilada. –Se está comenzando a notar. –Según el conteo de los días creo que debo estar en la semana 15- me pongo boca arriba y le muestro mi vientre.

-No te molesta- pregunta acercándose.

-Ahora es de dominio público, las chicas lo adoran- con eso me refiero a Lidia y Kira, no dejan de acariciarlo cuando pasan por aquí.

Derek pone su mano encima y está frío doy un respingo ante la temperatura de esta. Él se rie.

-Eres mi prima favorita- susurra y yo le doy un golpe en la cabeza.

-De hecho, soy tu única prima- ambos nos reímos. –Escuchas sus latidos- pregunto y él asiente.

-Quiero disculparme por mi actitud de antes- susurra y yo suelto una carcajada.

-Derek Hale pidiendo perdón, debo tomar un video- me estiro para alcanzar mi móvil, él lo toma primero.

-Lo digo en serio Malia- dice él y saca una llave de su bolsillo. –Es de un departamento en mi edificio, imagino que Stiles y tu no tendrán espacio en esa habitación suya- se excusa. Me la pone en la mano.

-Derek, no sé qué decirte- digo observando la llave.

-Tomalo como una declaración de paz, te quiero mucho Malia. A pesar de que Peter sea tu padre- dice y mis ojos se llenan de lágrimas.

-Te lo agradesco- le doy un abrazo para cuando Stiles abre la puerta.

-Hola- saluda y deja caer su maleta en el piso. –Te sientes mal, porque lloras. Llamaré a Deaton- dice preocupado y palpando sus bolsillos en busca de su móvil.

-Lo siento, amor. No pasa nada- le hago una seña para que se acerque y hablo muy bajito para decirle a Derek. –Habla con él, no lo aceptara- sé que me escucho cuando se dirije al marco de la puerta.

-Hablamos fuera, Stiles- pide Derek y yo asiento con la cabeza.

Me pongo de pie y subo las escaleras con el objetivo de tomar una ducha. Con cuidado me desvisto y me meto bajo el agua caliente. Una alarma se dispara en mi móvil y cierro la llave del agua, me enrollo en una toalla y contesto el móvil.

-Deaton- hablo al contestar.

-Malia, solo para decirte que puedes pasarte por la clínica para un chequeo rápido y detallar en que semana te encuentras- dice mientras seco mi cabello.

-Gracias Deaton, estaremos ahí en unos veinte minutos- respondo.

-Los estaré esperando- responde y cierra la llamada. Me pongo un vestido muy suelto y unas sandalias. Recojo mi cabello en una coleta para luego volver a bajar las escaleras.

Los chicos están sentados en la sala, Lidia, Kira y Scott se han unido. Miran mientras bajo las escaleras.

-Hola chicos- saludo al entrar. Lidia y Kira dan un chillido de emoción. Me abrasan y acarician mi vientre.

-Estás hermosa- dice Lidia y mira mi perfil. –Puedo verlo, es tan lindo- dice y sigui tocando mi vientre.

-Ya chicas, no abrumen a mi hermosa novia embarazada- Stiles me rescata y las auyenta.

-Deaton acaba de llamar, tenemos que ir a la clínica. Quieren ir- pregunto a todos y las chicas asienten emocionadas. –Tu también Derek o te vas la oportunidad de conocer a tu sobrino- le digo al notar su incomodidad. Me sonríe y se pone de pie.

Ya en el Jeep de Stiles, vamos todos menos Derek que se ha ido en su auto. Cantamos una canción en grupo y nos reímos. Stiles me mira y sonríe. Besa mi mano y sigue acariciando mi vientre.

-Creo que debemos ir de compras, todos- dice Lidia y enseña su tarjeta de débito.

-Pues yo creo que primero debemos saber que nos dice Deaton, si ya estoy totalmente recuperada. Si es así nos podemos ir de compras, los chicos cargan las bolsas- digo y ahora es Stiles quien gruñe.

Stiles me ayuda a bajar del auto y todos están muy entusiasmados con idea de ver la ecografía.

Deaton tiene todo el instrumental listo.

-Malia- me saluda y luego a todos los chicos por individual. –Sube a la mesa, recoje tu vestido. Imagino que tienes algo debajo. Pueden salir un momento en lo que Malia se prepara- les ordena, Stiles se queda conmigo y me pone una frazada en las piernas para cubrirme.

-Pueden pasar- les digo y todos nos reimo ante la imagen. Stiles toma mi mano y me da un beso antes de comenzar. Deaton pone el gel sobre mi vientre.

-Te han dicho lo hermosa que estás- pregunta Deaton y Stiles lo mira mal. –Se debe a la cantidad de sangre pasando por tu sistema en este momento- comenta y se enfoca en el cursor sobre mi vientre y no tarda en aparecer la imagen del bebé en la pantalla.

-Ha crecido- dice Stiles. –Acerquense, no muerde. Aún- todos nos reimos y los chicos se paran detrás de mi.

-Aproximadamente estás en la semana 16, las uñas comienzan a crecerle y debes comer muchos alimentos ricos en hierro, la producción de sangre se acelera y agranda. El bebé se está estirando y puede que pronto comiences a sentir como se mueve- dice y Stiles me mira ilusionado.

-Ya no corro riesgo de perderlo- pregunto y el niega.

-Ya están completamente curados. Disfruten de esta etapa del embarazo, Malia necesita apoyo. Espero que Stiles esté haciendo un buen trabajo- dice y levanta una ceja muy serio. Stiles se tensa a mi laod.

-Si, un muy buen trabajo- le respondo sarcásticamente y le doy un beso en la mejilla.

Caminamos por el centro comercial. Stiles lleva en las manos muchas bolsas. Las chicas han estado emocionadas comprando cosas. Yo camino con calma y agarro las manos de Stiles.

-Estas cansada- pregunta Stiles y yo me detengo frente a una vitrina.

-Un poco- respondo, tiro de su mano entrando en la tienda. –Te gustan- pregunto mostrándole un par de zapatos tejidos que tengo en las manos. Los apoyo en mi vientre y él se rie ante la imagen.

Me da un beso en los labios, asiente y los toma en sus manos.

Seguimos viendo cosas en la tienda y con cuidado toco mi vientre, me llena de tranquilidad saber que estaré bien, que él estará bien.

-Malia- llama una persona y me doy la vuelta. Se trata de una mujer, una señora para decir verdad. Pongo mi mano instintivamente sobre mi vientre. Stiles se da cuenta y llega a mi lado enseguida. Sigo sosteniendo los zapatos en mis manos.

-Se le ofrece algo- pregunto y ella niega con la cabeza. Mira mi vientre y luego a Stiles.

-Malia, creo que debemos irnos- susurra él y toma mi mano, sé que he visto a esa mujer antes, pero no recuerdo de donde.

Llegamos a la caja y pago por los zapatos, Stiles besa la parte de atrás de mi cabeza y ambos salimos de ahí. Los chicos están afuera de una tienda a unos metros de aquí.

-Encontramos cosas líndisimas- dice Lidia y le da las bolsas a Stiles. –Pero hemos comprado muchas cosas para el bebé, es hora de concentrarnos en ti- dice y Kira se para a su lado.

-Estoy muy cansada chicas, lo dejamos para la próxima- replico y les doy un abrazo. –Además, debemos ir a ver el departamento que nos ha dejado Derek- comento y ellas asienten.

-Si necesitan ayuda en cualquier cosa nos lo dejan saber- dice Scott con las manos en los bolsillos.

-Yo iré a casa, he visto muchas cosas adorables en línea- Lidia me da dos besos en las mejillas y acaricia mi vientre, abraza a Stiles y se retira.

-No vemos chicos- dice Scott y toma a Kira por los hombros. Nos quedamos parados ahí con más de veinte bolsas.

-Como se irán si todos vinimos en tu jeep- pregunto mientras le ayudo con las bolsas, las menos pesadas y él se encoje de hombros.

-Supongo que tomarán el autobús- caminamos hacía la salida y al llegar al auto, Stiles pone las bolsas en la cajuela mientras me subo de un salto al auto. Me pongo el cinturón y en este preciso momento comienzo a sentir como un mariposeo se diversifica en la zona baja de mi vientre.

Me quedo congelada, se siente tan suave. Pongo las manos sobre mi vientre y las lágrimas llegan a mis ojos sin saber aún porque, las hormonas son como una caldera en combustión dentro de mi.

-Estás bien, Malia. Te duele- pregunta y comienza a desesperarse. –Maldición, háblame Malia. Te sientes mal- vuelve a preguntar.

-Es maravilloso- susurro y lo miro, pongo su mano en mi vientre. –Se está moviendo- sollozo y él me abraza, con fuerza, besa mi cabeza y no parta su mano.

-Te amo- susurra y limpia mis lágrimas. –Ahora vallemos a casa y esperemos a que se vuelva a mover para enseñárselo a papá- dice y me da un beso.

Sigo acariciando mi vientre, miro a Stiles y me siento diferente, me siento energica y con ganas de hacer todo lo que quiera.

-Podemos ir a lo del departamento, quiero ver que necesitamos arreglar- le pregunto y él toma mi mano, asiente y toma la dirección hacía el edificio.