Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y por sus comentarios Atolotl (Jajajaja, Gabe nunca tomará la opción más sencilla, por más que se lo digan xD Ya veremos si al menos su plan resulta. Balthy se está esforzando en tener su oportunidad con el sensual enfermero. Que bueno que pudiste revivir el celular, ojala permanentemente y no zombie xD) y gaviota2127 (Gabe necesita un buen remezón para actuar, esperando solo hará todo más complicado) Saludos!
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Capítulo 7
El primer beso.
Gabriel jamás se ha sentido tan nervioso visitando la casa Winchester como en ese momento. Después de la conversación extraña y reveladora que tuvo con Lucifer ayer por la tarde, había decidido que hoy podía dar el siguiente paso con el rubio, aprovechándose de su "practica de besos" para confesarle sus sentimientos.
-Hola, Gabe, ¿Cómo has estado?- preguntó Mary recibiéndolos con un apretado abrazo a cada uno.
-Hola, muy bien, tía Mary, ¿Y usted?- en ese se percató que un delicioso aroma inunda el pasillo- Wow, huele exquisito.
-Bien, gracias, ¿Te gusta? Estoy horneando una tarta, Dean me dijo que van a estudiar para la prueba del viernes, así que les prepararé un rico premio.
-¡Sí! ¡Eres la mejor, mamá! Tus tartas son riquísimas- festejó el rubio dándole un fuerte abrazo a la rubia, quien le acarició el cabello con cariño.
-¿Estudiarán en la habitación?- el primogénito de los Winchester asintió con una sonrisa- Muy bien, entonces les llevaré algo de comer y beber, no podrán concentrarse con el estómago vacío, especialmente tú, cariño.
-Mamá, no soy un glotón- replicó el menor haciendo morritos.
-Claro que lo eres, Dean, comes como cuatro, seguro que si me descuido, me comes también- bromeó Gabriel riéndose al escuchar el bufido contrario.
-No molestes, idiota, vamos.
El castaño siguió a su amigo hasta el segundo piso. La primera vez que visitó ese hogar, jamás pensó que las familias pudieran ser tan cálidas y unidas, ya que sus padres nunca se comportaron de esa forma. Al comienzo no pudo evitar sentir algo de celos por eso pero con el tiempo, se terminó convirtiendo en uno más de esa maravillosa familia, siendo recibido en todas las ocasiones con una sonrisa y algo delicioso para consentirlo. Fue con los padres de su amigo, con quien conoció lo que es recibir un premio por una buena calificación.
-Ya quiero comer tarta- comentó el menor dejándose caer sobre la cama, sin siquiera quitarse el bolso.
-A veces pareces un barril sin fondo, Dean, no sé cómo no engordas con tantos mimos- dijo yendo hasta el escritorio junto a la ventana y se sentó buscando su cuaderno de matemáticas- Trae tu lindo traserito aquí para comenzar.
-¿Y si descansamos un ratito?- intentó tentarlo el rubio, girándose sobre la cama hasta quedar de espalda contra el colchón- Di que sí.
-No, no me convencerás con tu miradita de gatito, vamos a comenzar y si te portas bien, te dejaré descansar diez minutos- prometió con una sonrisa de diversión.
-Eres un tirano, Gabe- suspiró en señal de derrota y se incorporó, sacando su cuaderno junto a una guía extensa de ejercicios que les dejó el profesor para luego ir a su lado, acercando un segundo asiento que hay en un rincón- Bien, comencemos.
Unos quince minutos después, Mary vino a dejarles unos emparedados junto a dos jugos y se marchó en silencio, procurando no interrumpir su estudio. El castaño se aseguró de explicar de la forma más sencilla cada ejercicio que su amigo no entiende y cuando nota que su hiperactividad se hace presente, le pellizca la mejilla derecha con la fuerza suficiente para que lo sienta.
-¡Estoy aburrido!- se quejó el menor después de una hora de estudio resolviendo ecuaciones- Ya no me interesa descubrir el valor de X, Gabe, ¿Podemos descansar? Un ratito, ¿Sí?
-Está bien, haz estado bastante tranquilo hoy, ve a relajarte un poco- accedió con una sonrisa de diversión.
-¡Sí! Mi gruñoncito me dio un recreo- celebró colocándose de pie de inmediato y saltó hacia la cama, abrazando su almohada.
-No soy un dictador, Dean, por supuesto que te dejaré descansar, sé perfectamente que no puedes concentrarte mucho tiempo en una misma tarea- el aludido lo observó con reproche- No te estoy criticando, solo señalo lo obvio y da igual, porque has entendido muy bien lo que te he explicado.
-¿De verdad? ¿Crees que me vaya bien el viernes? Mamá prometió que si saco una calificación sobresaliente, me preparará una rica tarta para mí solito- afirmó con una gran sonrisa entusiasta- Aunque la compartiré contigo, gracias a ti esos jeroglíficos son comprensibles.
-Jajajajaja, estás hablando como Balthy- dijo negando despacio y se dio la vuelta, con la intención de seguir revisando los ejercicios- Ese idiota debió venir a estudiar con nosotros en vez de ir a seducir al viejo pervertido, ¿verdad?- no recibió respuesta- ¿Dean?- se giró hacia al menor, quien le daba la espalda mientras seguía abrazando la almohada- Tierra llamando a pinky- se levantó de su lugar para ir junto al rubio, sentándose al borde de la cama- ¿Qué sucede? Nadie se queda dormido tan rápido.
-Nada…- respondió el Winchester manteniéndose en su posición.
-Dímelo, Dean, sé que te sucede algo.
El castaño se quitó los zapatos antes de recostarse sobre la cama, aún lado del menor, quien al sentirlo cerca, se dio la vuelta para mirarlo con una expresión pensativa y triste. No había querido mencionarlo antes pero durante el almuerzo, sabe perfectamente que su amor no correspondido fue a visitar al enfermero y cuando regresó, lo notó algo raro, aunque prefirió no hacer preguntas.
-Fui a ver a Lucifer… mejor dicho a hablar con él… después de supe lo de Balthy… todavía me siento un poco mal por él… ahora entiendo porque el viernes, cuando fuimos al club, estaba bailando tan junto a Lucifer… y yo fui a entrometerme, ¿Qué clase de amigo soy?- se regañó frunciendo el ceño.
-No digas eso, eres un excelente amigo, Dean y Balthy lo sabe, él creía que a ti te gustaba Lucifer, por eso no dijo algo al respecto, así que convengamos que ambos son idiotas- señaló el mayor con una sonrisa que su amigo imitó.
-A mí no me gusta, Gabe… lo que dije ayer es cierto… me parece muy atractivo pero sé que tener algo real con él no sería posible, no parece del tipo que busque una relación estable- el castaño asintió dándole la razón en eso- Así que es mejor acabar esto ahora, imagínate que me enamoro de él y después de la primera follada se larga, no, no, no quiero eso- negó rápidamente antes de colocarse serio- Le dije que no iba a continuar rondándolo y le advertí que si se atreve a lastimar a Balthy, voy a castrarlo.
-Jajajajaja, parece que tenemos ideas similares- afirmó el mayor con diversión.
-Las grandes mentes piensan igual, Gabe- indicó guiñándole un ojo- En fin, ya se terminó, tendré que buscar a otra persona para seguir mi plan…- se sonrojó ligeramente mientras mantiene un gesto pensativo.
-¿Qué sucede?- preguntó el mayor con curiosidad por esa extraña reacción.
-Es que… cuando hablé con Lucifer… él me dijo que ya sabía que no ocurriría algo… lo sabía porque… esto es ridículo, Gabe, en serio… dijo que yo estoy enamorado de otra persona pero no lo sé, ¿Te puedes creer eso? No soy tan idiota para no saber lo que pasa conmigo o a mí alrededor…
De hecho si eres algo lento, pensó para sus adentros el castaño. Sus amigos ya habían notado que está loco de amor por el Winchester mayor, incluso el viejo pervertido lo sabía, ¿Qué demonios tenía que hacer para que el directamente implicado lo note? Prefirió dejar de pensar tanto o terminaría enfadándose consigo mismo por ser tan cobarde y no confesar sus sentimientos de una vez, esa sería la mejor manera de que lo entendieran.
-Como sea, Dean, es mejor así, te mereces a alguien que te ame solo a ti y no te vea solo como un rostro bonito o una aventura de una noche- señaló el castaño girándose para observar al contrario.
-Sí, Lucifer no es esa persona… ahora tendré que buscar a alguien más… aunque, Mmm… ¿Recuerdas lo que te pedí, Gabe? Sobre… practicar…- susurró lo último sin poder evitar el sonrojo en sus mejillas-Independiente de que no sea con Lucifer… tarde o temprano lo haré con alguien y… no quiero ser tan inexperto… al menos debería saber si me gusta ¿Verdad? ¿Aún estás dispuesto a besarme?- los orbes esmeraldas se fijaron en él con atención y anhelo.
-Sí, Dean… por supuesto que sí, sabes que soy un hombre de palabra…- respondió aún más nervioso que antes, aunque sabía desde un comienzo que terminarían haciéndolo.
Gabriel notó el ligero temblor en el cuerpo contrario, así que decidió hacer el primer movimiento y con cuidado se movió hasta quedar sobre el rubio, afirmándose en sus rodillas y palmas para no aplastarlo. Sus miradas se encontraron durante varios segundos antes de que el menor le rodeara el cuello con los brazos.
-¿Estás seguro de esto, Dean?- preguntó haciendo uso de toda su fuerza de voluntad para no atacar esos pecaminosos labios con gula.
-Mmm… sí… o sea… estoy algo nervioso… es mi primer beso gay…- explicó tragando saliva con algo de dificultad.
-El mío también y será tu culpa si me vuelvo gay- bromeó haciendo reír a su amigo, quien se relajó visiblemente.
-Como alguien muy listo me dijo, será una verdadera perdida para las chicas y una gran ganancia para los chicos- canturreó haciendo sonrojar ligeramente al castaño.
-Oh, seguro que alguien muy, muy inteligente e irresistiblemente guapo te lo dijo ¿Verdad?
-Jajajaja, puedes apostarlo.
Mucho más relajados que hace unos minutos, ambos volvieron a mirarse durante unos silenciosos segundos y Gabriel se acercó lentamente, acortando la distancia centímetro a centímetro hasta que sus bocas se encontraron en un tímido beso, más bien un delicado roce que Dean se encargó de profundizar. El castaño se sentía en el cielo en ese momento, no es que estuvieran haciendo gran cosa pero el simple hecho de unir sus bocas de esa torpe manera, es sublime, mucho mejor que sus fantasías. Lentamente se separaron, ambos observándose sonrojados con la situación.
-¿Fue muy mal?- se atrevió a romper el silencio el mayor- ¿Lo suficiente para descartar cualquier posibilidad de que le guste a los gay?- bromeó con la esperanza de calmar sus ansias.
-No… la verdad es que… no estuvo mal… ¿Puedo hacerlo de nuevo?- pidió tímidamente y el castaño solo se limitó a asentir.
Gabriel se sorprendió cuando repentinamente fue tumbado sobre la cama y su amigo se ganó encima de él. A diferencia de la vez anterior, ahora no parecía nervioso, sino que ansioso y sin más preámbulos, volvieron a besarse, moviendo los labios con una precisión casi ensayada e iba a cerrar los ojos para disfrutar mejor de ese apasionado contacto cuando la lengua curiosa del contrario se coló en su cavidad, tomándolo totalmente desprevenido pero apenas se recuperó, correspondió las acciones de la misma forma y llevó una mano hasta el cabello del menor, sujetándolo con la fuerza suficiente para que lo sintiera, procurando no hacerle daño. Al cabo de unos largos segundos, la falta de aire los hizo separarse con un suave jadeo.
-Oh Dios… me has metido la lengua hasta la garganta, me siento abusado- bromeó Gabriel con una sonrisa que lo delata de inmediato y el rubio se rio.
-Pues yo sentí perfectamente como tú también me la metiste de regreso, señor abusado- canturreó con una sonrisa de diversión- Gracias, Gabe… no pensé que se sentiría tan bien besar a un hombre, si soy honesto… creí que me desagradaría… no sé por qué no pude hacerlo con Lucifer… supongo que solo fue miedo- dijo afirmando la cabeza en el hombro derecho del castaño- Me siento como un virgen… o sea, ya he tenido sexo… tú sabes a qué me refiero.
-Es natural tener miedo a lo desconocido, Dean, si de algo te sirve, yo también estaba nervioso con la idea pero hacerlo contigo, alguien de mi completa confianza, lo hizo muy sencillo y besas bastante bien, que suerte tenían las chicas contigo- afirmó revolviéndole el cabello con cariño mientras escucha la risa contraria.
-Eres el mejor amigo del mundo, Gabe, ¿Qué haría sin ti? Me moriría de pena- se incorporó con ánimos renovados antes de ayudarle al mayor a hacerlo- Muy bien, vamos a continuar con los ejercicios, quiero devorar la rica tarta de mamá.
Después de dos horas de estudio, John lo llevó de regreso a su casa y por primera vez en mucho tiempo, no se sintió triste al escuchar a sus padres discutiendo en la sala de estar, sino que todo lo contrario, la gratificante sensación de besar a la persona que quiere, es suficiente para alejar cualquier pensamiento doloroso de su cabeza y esa noche se durmió con una amplia sonrisa.
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Gabriel negó despacio con cierto cansancio, ¿Qué tenía en la cabeza cuando decidió que sería buena idea contarles a sus amigos sobre la práctica de besos gay que tuvo con Dean? Ahora parecían creerse con el derecho de opinar libremente y trazar el siguiente plan para que avanzara en su no-relación con el rubio.
-¡Ya sé! ¡Ya sé!- intervino Sam con una gran sonrisa entusiasta- ¿Y si vamos al parque de diversiones? A Dean no le gustan las alturas, así que podríamos subir a la rueda de la fortuna y estaría pegadito todas las vueltas a Gabe.
-¡Esa es una idea genial!- lo felicitó Balthazar contagiado con la misma emoción de jugar a las casamenteras- Y como Gabe le tiene miedo a los fantasmas, podemos ir a la casa del terror y Dean tendría que llevarlo de la mano.
-Ya basta de tantas idioteces, no puedo creer que sean tan infantiles, ¿Verdad, Cas?- preguntó esperando el apoyo del moreno, quien tomó otro bocado de su pastel antes de observarlo.
-Es cierto- el mayor aplaudió al pensar que alguien por fin estaba siendo cuerdo en esa mesa pero se equivocó- Es una pésima idea, chicos, si vamos todos, seríamos un número impar, así que sería difícil que ambos fueran solos en la rueda de la rueda de la fortuna, lo mejor que podemos hacer es proponer ese juego al final y Balthy fingirá que le duele el estómago, así Sammy y yo nos quedaremos cuidándote mientras Gabe aprovecha su tiempo a solas con Dean.
-¡Eres un genio, Cassie!- lo alabó su hermano con una amplia sonrisa de aprobación, al igual que el más alto- Entonces está decidido, iremos al parque de diversiones este sábado.
-¿A nadie le importa lo que yo opine de un plan que no pedí?- gruñó el mayor cruzándose de brazos con el ceño fruncido.
-No- respondieron los tres al unísono antes de reír.
Gabriel negó despacio dándose por vencido, no tenía caso molestarse con ese trío de idiotas, ya que cuando se les mete algo en la cabeza, no hay como contradecirlos. Iba a decir algo, con la intención de cambiar el tema y dejar de ser el centro de atención pero alguien le rodeó el cuello con los brazos antes de que una cabeza se apoyara en su hombro derecho.
-Hola, ¿Me extrañaron?- preguntó el recién llegado con una sonrisa iluminando su ya perfecto rostro.
-Por supuesto, Gabe siempre se siente muy solito sin ti pero es un secreto- bromeó Balthazar guiñándole un ojo al Winchester.
-Ya lo sé, mi gruñoncito no puede vivir sin mí- canturreó yendo por una silla de una de las mesas desocupadas y se sentó junto a su amigo- Por cierto, no nos has contado como va todo con tu enfermero favorito, Balthy- el aludido se colocó muy rojo al oír esas palabras.
-Mmm…eso… Lucy me deja hacerle compañía después de clases… o durante una parte del recreo del almuerzo… a veces le llevo un chocolate con nueces y me… me da un beso en la mejilla…- explicó avergonzándose aún más si es posible.
-Queremos los detalles guarros- exigió Dean pidiendo un pedazo de tarta cuando una de las meseras se acercó.
-No hay mucho que contar… nada interesante… o sea… hablamos y hablamos… ahora que superé mi tartamudez inicial… y… Mmm… hoy… hoy durante el recreo del almuerzo… me dio un beso- afirmó desviando la vista mientras sus dedos juguetean con una servilleta.
-Vaya, eso es genial- dijo Sam dándole unas palmaditas en el hombro- Me alegra mucho que las cosas vayan bien entre ustedes.
-Y más le vale que no se atreva a jugar contigo o le daré una lección- amenazó el moreno con un semblante sombrío.
-Gracias, Cassie, no te preocupes, estaré bien, estamos conociéndonos aún… sé que Lucy no quiere una relación seria… me lo contó desde el comienzo… pero aún así me gusta y- su mirada se dirigió hacia Gabriel, quien correspondió su gesto con curiosidad- Sé muy bien que si quieres a alguien el tiempo suficiente, podría terminar correspondiendo tus sentimientos, a veces solo debes decirlo…
Comprendía perfectamente a qué se refiere su amigo pero no es sencillo confesar lo que sientes, mucho menos a alguien que ha sido tu mejor amigo por más de cuatro años y que hasta hace cuatro meses juraba ser heterosexual. Casi inconscientemente su mirada se dirigió hacia Dean, quien se estaba riendo por algo que dijo su hermano. Daría lo que fuera por volver a probar esos labios, aún sabiendo que solo se enamorará más de él.
-Casi lo olvido, hay algo muy importante que debo contarles- canturreó el Winchester mayor con una extraña expresión en el rostro.
-¿Pasó algo?- preguntó el moreno con preocupación al notar el cambio en la actitud de su amigo.
-No, Cas, todo está bien, no es malo… solo me sorprendió un poco y estoy seguro que lo entenderán cuando se los diga- carraspeó sonrojándose ligeramente- Todos conocen a Chuck ¿Verdad? Pero que digo, por supuesto que sí, es el presidente del consejo estudiantil y ha estado en el cuadro de honor desde el primer año.
-Es mi compañero en el club de ciencias, es bastante divertido y sabe muchas cosas, a veces me presta los apuntes que toma en clases, estamos en cursos diferentes pero hablamos de vez en cuando- explicó Sam asintiendo despacio.
-¿Un chico de tercero y nerd como ustedes?- preguntó el mayor indicando a la parejita, quienes bufaron al unísono por el sobrenombre- La verdad es que no tengo idea de quién es, jamás me ha importado el consejo estudiantil, ni los cerebritos, a excepción de ustedes, chicos.
-¿En serio, Gabe? Hasta yo he hablado un par de veces con él, cuando fue con el secretario del consejo estudiantil a hacer unas encuestas al club basquetbol- comentó Balthazar con curiosidad en su mirada.
-Yo también he hablado con él, hemos coincidido varias veces en la biblioteca desde el primer año, es bastante agradable- comentó distraídamente Castiel.
-De acuerdo, ya entiendo, el consenso es que es súper listillo y le gusta hacer nuevos amigos, ¿Y eso qué tiene que ver contigo, Dean? Jamás te ha gustado ir a la biblioteca, ni siquiera te gusta leer, no tienes algo en común con él- soltó ligeramente irritado, no le agrada en lo más mínimo que SU chico alague tanto a otro adolescente hormonado.
-Resulta que me estaba esperando después del club de atletismo, estuvimos hablando y- hizo redoble de tambores golpeando la mesa- ¡Me invitó a salir! Como una cita, dijo que hace bastante tiempo ha estado interesado en mí y como es mi último año, no perdía algo con hablar conmigo, como sea, vamos a salir el sábado, me invitó al cine, ¿Qué les parece la gran noticia? Ahora que me volví gay, mi sex-appeal está al máximo- canturreó con una sonrisa de arrogancia.
Gabriel abrió la boca sin ocultar su sorpresa por lo que escucha y niega despacio. Había creído ilusamente que después de sacar del camino a Lucifer (alias, el viejo pervertido), ya no habrían mayores complicaciones para ejecutar la segunda fase de su plan de conquista para nueve meses, de los cuales solo le quedan siete, pero fue un grave error subestimar el atractivo de Dean para atraer a otros gay en el instituto. Ahora tendría que hacer una planificación de emergencia porque después de probar esos sensuales labios, no estaba dispuesto a permitir que alguien más tuviera ese placer.
