Cap. 7
"Lagrimas: Una promesa en los pétalos de la rosa"

La oscuridad era total, era como estar sumergido en una neblina densa y a lo lejos podía escuchar el sonido de las olas rompiendo en la playa… No, aquel sonido no tenia nada que ver con el dulce susurro de las olas acariciando la arena de la playa, era un ruido lejano pero pesado, era un sonido que en si mismo encerraba desesperación.

Mu abrió los ojos de golpe, su respiración era agitada y seguía escuchando aquel extraño y lejano ruido, frente a el Milo y Shun lo miraban con una expresión de alivio, estaban en lo que parecía una calle empedrada y desierta, todo a su alrededor era bruma y oscuridad, fue entonce cuando el caballero de Aries reparo en que ya no portaba su armadura, tampoco sus compañeros.
_ ¿Mu como te encuentras? _Milo le tendió la mano para ayudarle a levantarse.

_ Estoy bien, ¿Dónde estamos? Lo ultimo que recuerdo es…_ Mu de inmediato se llevo la mano al pecho y comenzó a palparlo, estaba intacto.
_ La armadura de la Doncella nos ataco y después despertamos aquí. ¿Crees que sea un ataque como el puño fantasmas de mi hermano?
_ A estas alturas no se ni que pensar, todo esta vuelto de cabeza, la Doncella es un falso caballero, Shaka y yo somos engañados para continuar una venganza de mas de 200 años, no se como es que tiene ese monstruoso cosmos y para terminar de complicar todo estamos en un lugar desconocido y sin nuestras armaduras.
_ Mu espera, detente un momento, ¿Que quieres decir con eso de una venganza y lo del falso caballero?, lo mencionaste antes pero no entiendo nada._ Shun miraba extrañado a Mu quien intentaba calmarse pero a todas vistas no lo conseguía. Fue entonces que Milo tomo la palabra para responder a la pregunta de Shun.

_ El maestro de Libra nos contó sobre ella, Marina es hija del antiguo caballero de picis, encerraron a su madre dentro de la doncella en venganza por que el mato al caballero de la Doncella de aquel tiempo.

Un extraño griterío corto la conversación de los caballeros, quienes de inmediato se pusieron alerta, a la distancia podía verse lo que parecía ser una carreta, y de tras de esta una gran cantidad de personas que gritaban, sobre la carreta se podía ver a una persona atada a la cual la multitud le arrojaba cosas e insultaba, al llegar a donde estaban los tres santos, la carreta los paso de largo como si no estuvieran lo mismo que el resto de las personas, la mujer que estaba sobre la careta ala cual podían ver ahora de cerca vestía una sucia camisola que le llegaba hasta por debajo de las rodillas, tenia el cuerpo lleno de heridas y golpes, algunas heridas era evidente que eran recientes y sangraban copiosamente, pues las personas buscaban acercarse lo mas posible para arrojarle piedras y provocarle mas heridas de las que ya mostraba.

Los caballeros no entendían nada de lo que estaba ocurriendo, pero era evidente que todas esas personas estaban más entretenidas en hacer sufrir a aquella mujer.
El contingente los paso de largo, los tres se quedaron extrañados se miraban entre si como esperando que alguno dijera algo, entonces una oleada de gritos se escucho de nuevo, los caballeros vieron a lo lejos que el mismo contingente se había detenido mas adelante, a lo que se acercaron para saber que ocurría, al volver a estar cerca, vieron que la carreta se había detenido frente a lo que parecía una tarima donde la mujer que habían visto se encontraba flanqueada por dos personas encapuchadas y vestidas de negro, en frente de toda la multitud un hombre con tunica oscura y con un papel en las manos decía algo que poco alcanzaba a escucharse por el griterío de la gente y en el fondo de la tarima como un espectro, se encontraba la Doncella de Hierro.

El hombre de tunica se acerco a la mujer quien entre sollozos rogaba, con un ademán del hombre, los encapuchados llevaron a su prisionera hasta la doncella quien forcejeaba débilmente, la Doncella fue abierta y en su interior se vieron los pinchos metálicos, la mujer comenzó a soltar gritos y pedir clemencia, la multitud ahogo sus suplicas con sus gritos, la mujer fue atada dentro de la Doncella y acto seguido los hombres cerraron las puertas encerrando a la mujer dentro de la maquina, los gritos de la mujer se elevaron por sobre los gritos y aplausos de la multitud, Shun quien al igual que los dos caballeros dorados había estado viendo aquella escena petrificado, al ver aquella escena tan familiar y escuchar aquellos gritos, un golpe de adrenalina lo invadió y abriéndose paso entre la multitud llego hasta la tarima, subió y se abalanzo para abrir las puertas de aquella maquina, pero en cuanto sus manos tocaron la puerta, esta se desvaneció en el aire, los gritos de la multitud se detuvieron dejando solo el silencio, Shun volteo, solo Mu y Milo estaban ahí.

_ ¿Pero… que es lo que ha ocurrido?_ Shun estaba confundido.
_ No lo se, todo ha desaparecido_ Milo mostraba la misma expresión confusa que el santo de Andrómeda.
_ Milo, ¿recuerdas los dibujos?_ Mu soltó aquella pregunta tan repentinamente que el escorpión no atino a responder de inmediato.
_ Los dibujos… no entiendo ¿A que viene eso ahora Mu?
_ Lo que acabamos de ver, es muy parecido a uno de los dibujos que hizo Marina.

_ Lo que vieron son los recuerdos de los inocentes que han derramado su sangre por causa de la Doncella de Hierro.

Los tres caballeros se voltearon a buscar a quien pertenecía aquella voz que les hablaba desde la bruma.

_ Muéstrate, no queremos pelear, solo queremos respuestas y parece que tu puedes dárnoslas._ Mu alzo la voz lo mas que pudo para animar a aquel desconocido a mostrarse, en ese momento se escucharon unos pasos dirigirse hacia ellos y una sombra podía verse en la bruma que los rodeaba, ante ellos apareció un hombre alto y de largo cabello color aguamarina, de piel blanca y unos penetrantes ojos azules como las profundidades del océano, se detuvo a pocos metros de los caballeros quienes con la confusión plasmada en el rostro miraron al recién llegado de pies a cabeza, pasando lista de su apariencia.

_ Parecen confundidos, ¿Cómo es que han llegado aquí? _ El extraño hizo aquella pregunta de modo cortes infundiendo algo de tranquilidad a los caballeros.
_ No lo sabemos, lo ultimo que recordamos es que estábamos en una lucha contra la Doncella de Hierro y después despertamos aquí._ Shun respondió a la pregunta del extraño, quien se paso la mano por los largos cabellos retirando unos mechones del rostro, dejando ver que era un hombre sumamente hermoso.
_ Eso no es lo mas sabio que un caballero de Athena puede hacer._ Fue la respuesta del hombre.
_ Espera ¿Cómo es que sabes que somos caballeros de Athena?_ La voz de Mu mostró la desconfianza que sentía la cual estaba tintada de temor.
_ Tranquilo caballero de Aries, su cosmos los delata y se perfectamente quienes son, caballero dorado de Aries, dorado de Escorpión y bronce de Andrómeda. No es difícil, además solo los caballeros pueden llegar aquí, tranquilos, no están muertos eso es seguro, solo están qui para ser protegidos, aunque es evidente que la Doncella ha perdido poder.

_ ¿Qué es este lugar? ¿Y que es eso de que la Doncella ha perdido poder?_ Milo miro al desconocido a los ojos.
_ Este lugar es por decirlo de algún modo, un subplano dimensional, esta formado por los recuerdos y la energía de las almas que están prisioneras dentro del a Doncella, y cuando me refiero a que ha perdido poder es por el echo de lo que han presenciado, si el poder de la Doncella estuviese intacto, ustedes no se habrían dado cuenta de nada, estarían en un sueño tranquilo pensando que es la realidad.
_Bien, en ese caso ¿Se puede saber quien eres tu?_ Mu no paraba de mirar a aquel desconocido con algo mas que desconfianza.
_ Yo estoy aquí por mi propia voluntad, si desean puedo ayudarles a salir de aquí, aunque les advierto no será un camino agradable.
_ Eso no responde a lo que te he preguntado.
_ Digamos que soy un caballero como ustedes. Podemos quedarnos aquí a charlar o podemos ponernos en marcha, si estaban en mitad de una batalla con la Doncella me imagino que el tiempo es algo importante para ustedes.

Los tres caballeros sintieron un escalofrío recorrer sus cuerpos, se miraron entre si, en silencio cada uno pareció pasar lista de las posibilidades que tenían y al final los tres asintieron, era evidente que aquel hombre era su única opción.

_ No te entregaremos nuestra confianza sin más, te advierto que si nos engañas estarás en problemas, somos tres contra uno, así que no intentes nada._ Milo lanzo su advertencia mas como una amenaza.
_ Descuida caballero de Escorpión, conozco muy bien los poderes que tienen los caballeros dorados y aunque ese joven es un caballero de bronce, estoy seguro que no estaba luchando junto a ustedes por mera casualidad.

Aquel hombre dio media vuelta y comenzó a caminar, los tres caballeros lo siguieron en silencio, paso algún tiempo y de pronto volvieron a escuchar el griterío de la gente y entre ellos se escuchaba el lamento de una persona, a lo lejos podían ver las sombras que se acercaban.
_ Lo mejor es que no les presten atención, son recuerdos nada gratos de ver._ El hombre los alentó a seguir caminando.
_ ¿Recuerdos?_ Shun pregunto un tanto confuso.
_ Así es, son los "Santos oficios" que la iglesia católica realizaba para lavar los pecados de los herejes, brujas y pecadores.
_ ¿Santos oficios? ¿Estas hablando de la Inquisición?
_ Si, fue por ellos que todo esto comenzó, la inquisición creo a la Doncella y se encargo de que miles murieran dentro injustamente.
_ Si, el maestro dijo lo mismo, aunque es difícil pensar en como es que paso. _Milo recordaba lo que les había dicho el maestro de libra aun no le cabía en la cabeza que todo ese lío se hubiese originado por que a alguien se le ocurrió crear esa maquina y matar gente a diestro y siniestro.

_ En verdad no es tan difícil como creen, simplemente los que fueron condenados injustamente se quedaron aferrados a aquella maquina que les quito la vida y con el tiempo alguien creo la armadura, el resto es fácil de deducir, al igual que las armaduras de los santos, aquellas almas atormentadas le dieron vida.

_ Es evidente que conoces mucho acerca de la Doncella_ Mu se adelanto para estar a la par de su guía.
_ Después de recorrer sus recuerdos por largo tiempo es lógico que me enterara de esos detalles.
_ ¿Qué mas nos puedes decir al respecto? ¿Existe algún modo de frenar ala doncella?_ Mu se sentía impaciente por conocer mas detalles y terminar toda aquella locura que estaban viviendo, el hombre se detuvo y clavo su mirada en Mu.
_ Exactamente, ¿Por qué deseas frenarla? ¿Por qué luchaban contra ella?
_ Es complicado… pero queremos liberar al actual caballero._ Mu desvío su mirada al pensar en quien era y como fue que Marina había llegado a convertirse en el caballero de la Doncella.
_ Liberar al caballero de la Doncella... Tal vez piden demasiado, la Doncella es sumamente celosa, antes haría pedazos al caballero antes de entregarlo. Los espíritus que forman el poder de la doncella, murieron en la soledad y siendo repudiados por todos el mundo, murieron por la "voluntad" de Dios, cuando le dieron vida a la armadura no tenían ningún propósito, el santuario le dio un lugar entre los suyos pero la Doncella y los espíritus no estarían bajo el mandato de ningún Dios que pudiese condenarlos de nuevo, por eso la Doncella protegía a los caballeros que eran sacrificados por los Dioses así como ellos fueron sacrificados por el suyo.
_ ¿Pero no existe algún modo de frenarla?_ Shun se acerco para hablar frente a frente con el hombre quien paso la mirada de Mu a Shun
_ Mata al caballero y oculta a la Doncella donde nadie jamás la encuentre_ Guardo silencio mientras observaba como el rostro de Shun se sumergía en un gesto de frustración_ Ya se los he dicho, la Doncella no liberara a su caballero, amenos que este muera, no podrán destruirla, su poder viene del dolor y el sufrimiento que los condenados padecieron antes y durante su muerte y es un poder demasiado grande que con el paso del tiempo no hace mas que aumentar.
_ ¿Entonces estas diciendo que el caballero debe morir irremediablemente?_ Milo tomo a Shun por los hombros al ver como le habían afectado las palabras de aquel hombre.
_ Los que son elegidos para ser caballeros de la Doncella están muertos desde el momento en que son señalados, aislados del mundo, sin emociones, vacíos, ¿Puede llamarse vida a una existencia así?_ Los tres caballeros se sumergieron en el silencio ante las palabras de aquel hombre, ninguno podía responder a la pregunta.

_ Vamos, aun nos queda camino por recorrer y como dije antes, no es un camino agradable, los recuerdos de la Doncella están plagados de atrocidades.
_ Espera…_ Mu detuvo a su guía quien con paciencia volvió su mira al santo de Aries_ ¿Como es que saldremos de aquí?
_ Recorriendo los recuerdos de la Doncella, ahora estamos en los recuerdos mas alejados, tenemos que viajar poco a poco hasta encontrar los recuerdos mas recientes, desde ahí será fácil que conecten su cosmos y regresen.
_ Entonces tenemos que recorrer varios siglos de recuerdos._ Milo hacia cálculos en su mente_ Eso suena a que es demasiado, deberíamos poder encontrar un modo mas rápido.
_ Matando al caballero, la Doncella por si misma solo es una maquina de tortura llena de odio y sufrimiento, mientras no tenga un caballero no puede hacer nada mas que dejar sentir el odio que la impregna el caballero es una herramienta a la que le brinda poder y permite elevar el cosmos del caballero a niveles terribles, destruye esa herramienta esencial y detendrás a la Doncella.

Los tres caballeros guardaron silencio, su guía al ver que no pensaban decir nada más continuo el camino a través de aquella bruma y de vez en cuando se encontraban con los recuerdos de los santos oficios, los gritos de los condenados eran desgarradores, los caballeros no podían hacer otra cosa que clavar su mirada al suelo, después de un rato, llegaron a lo que parecía ser una enorme catedral donde otro de los recuerdos de los santos oficios estaba mostrándose frente a las puertas de la enorme estructura.

_ Necesitamos entrar ahí, lo mejor es que crucemos lo mas rápido posible todo esto, desgraciadamente el paso por este lugar siempre es así._ La voz de aquel hombre estaba cargada de amargura, volteo a mirar a los caballeros quienes asintieron y se prepararon para cruzar el enorme grupo de personas lo mas pronto posible.

A su alrededor el tumulto de gente gritaba y podían escuchar las suplicas de los condenados acallados por la multitud de voces, fue en un momento en que se hizo el silencio y el coro de gritos de dolor provoco que Shun volteara a mirar hacia el origen de aquel sonido.

Sus ojos se abrieron de par en par, su cuerpo quedo paralizado ante la desgarradora escena que estaba frente a el, un grupo de condenados estaban siendo torturados, los hilos de sangre corrían por sus cuerpo hasta el suelo, las heridas abiertas dejaban ver la carne echa gironés y el rostro pálido, de las bocas de aquellas personas ya no salía ninguna suplica, solo los gritos que desgarraban las cuerdas vocales de los condenados. Aquellas miradas desencajadas de dolor y agonía parecían estar clavadas en Shun, en ese instante sintió como era literalmente arrastrado, unos momentos después estaba de espaldas contra lo que parecía un muro de piedra y frente a el estaban los ojos azul pizarra de aquel hombre, Shun comenzó a gritar y su cuerpo temblaba sin control, las lagrimas corrían por sus mejillas, Mu y Milo se acercaron y comenzaron a hablarle pero era como si sus palabras no hicieron mas que descontrolarlo mas pues los gritos de Shun fueron en aumento, hasta que el hombre lo sujeto con fuerza contra su pecho, abrazándolo para evitar que pudiera hacerse daño, poco a poco los gritos de Shun se fueron acallando sumergiéndose en sollozos.

_ ¿Ya estas mejor?_ El Hombre aun sostenía a Shun en sus brazos quien mas calmado se aparto de el.
_ Si, no se que fue lo que me paso, pero la mirada de esas personas.
_ No pienses mucho en eso, viste la desesperación que sintieron en sus últimos momentos, así como su dolor. Es momento de seguir, lo que han visto ha sido poco para lo que sigue, aquí dentro no es tan fácil de ignorar los recuerdos como aya a fuera.
Los tres caballeros asintieron y se pusieron en marcha junto con su guía, Shun estaba extrañado por aquel hombre, pues cuando estaba en sus brazos pudo percibir un perfume muy familiar pero tan tenue que no estaba seguro de haberlo percibido del todo, quizás era causa de la impresión que había sufrido.

Tal como les había advertido, aquel recorrido era realmente como estar en el infierno mismo, pues los dibujos que Mu y Milo habían visto ahora estaban ante sus ojos, anduvieron por cámaras y cámaras que parecían interminables, hombre y mujeres eran cruelmente torturados, los lamentos y los gritos de agonía resonaban por todos lados, no había lugar donde posar la mirada pues en todos lados había señas de las atrocidades que inundaban los recuerdos de la Doncella.

De nueva cuenta llegaron a un punto donde una puerta oscura les indicaba que cambiarían de escenario, como antes cuando llegaron a las puertas de la catedral, pero al cruzar aquella puerta, no fueron gritos de condenados lo que los recibió, si no la voz de un hombre que hablaba atropelladamente sobre que en un lejano país, existían guerreros que portaban armaduras y servían a los Dioses paganos de la antigua Grecia, pero en un momento una voz lo hizo guardar silencio, entre risas fue tachado de loco, de nueva cuenta su guía les indico que debían seguir.
_ ¿Que fue eso?_ Mu estaba extrañado, pues aquel largo pasillo por el que andaban estaba en silencio a acepción de la voz del hombre que hablaba sobre los guerreros de dioses paganos.
_ Es el que creo la armadura, al parecer quería un guerrero, que al igual que ustedes luchara en nombre de su Dios.
_ ¿El creo la armadura de la doncella? ¿Pero como lo hizo?_ Milo se rascaba la cabeza, aquella idea le parecía imposible.
_ La doncella ya tenia la energía de odio y el dolor de los que murieron, creo la armadura y aumento la energía que ya existía y le dio a la Doncella y a todos los condenados un modo de existir en este mundo mas que como simples espectros errantes ligados a la maquina.

Un grito desgarrador interrumpió al hombre, mas adelante una enorme cámara se abría, la Doncella estaba ahí, así como un hombre que trabajaba en la forja, y junto a el había una enorme tina llena con sangre.

El hombre trabajaba sin descanso, solo se detenía para gritar a los guardias que trajeran a mas pecadores, los cuales eran metidos en la Doncella y desangrados hasta la muerte, en aquella sangre la armadura era templada "La sangre de los pecadores purificada por el sacrificio dará poder al guerrero de Dios" aquella frase era mencionada como una letanía por aquel hombre en cuya mirada ardía el fuego y la locura.

_Vámonos…_ Esta vez fue Mu quien apuro al grupo a avanzar, dejando atrás aquella escena, durante un largo rato siguieron escuchando el martilleo en el metal, el sonido de la sangre al recibir el material caliente, los gritos de los condenados, la frase incesante del hombre, en un punto los caballeros estaban tan aturdidos por todo lo que habían visto que sus ojos parecían rehusarse a recibir mas de aquellas imágenes, pues solo recibían con claridad los ruidos y lamentos, hasta que de nuevo, se hizo el silencio y una voz firme hababa a aquel que forjo la armadura "Este poder no es para lo que lo deseas, no pueden controlarlo, la creaste para servir a un Dios… el mismo por que se cometieron tantas atrocidades ¿En verdad creías que serviría a tu Dios?, que ridículo… será en el santuario donde tal vez encuentre paz y quizás un propósito a su existir"

De nueva cuenta encontraron un portal que llevaba a un lugar familiar, eran los jardines del santuario, desde donde podían ver las 12 casas. Los tres caballeros comenzaron a calmar sus nervios después de aquel recorrido de pesadilla que habían pasado, pues aunque no fuera mas que un recuerdo el ver un lugar familiar y que al parecer estaba en paz era reconfortante, a lo lejos podían escuchar el sonido de lo que parecía una pelea de entrenamiento, Shun, Mu y Milo se encaminaron a ver quienes eran los que estaban combatiendo, pero grande fue su sorpresa al ver al caballero de la Doncella luchando contra aquel que era su guía portando la armadura de Picis.

Los tres voltearon a verlo, el los miraba con serenidad, de nueva cuenta volvieron su mirada a la batalla y después al hombre que seguía inmóvil, en verdad no sabían que pensar.
_ ¿Qué significa esto? Se supone que estamos recorriendo los recuerdos de la Doncella, pero tu estas en ellos ¿Quién eres?_ Shun estaba confundido.
_ El es Albafica de picis, si no me equivoco_ Milo miraba a los ojos azules del hombre quien como respuesta asintió con una sonrisa.
_ No entiendo como es que lo sabes, pero estas en lo correcto.
_ El maestro Dohko de Libra, nos hablo de ti, fuiste tu quien mato al ultimo caballero de la Doncella._ Milo hablaba con calma pero poniéndose alerta, pues las cosas podían tornarse peligrosas.
_ ¿Dohko? Entonces sigue vivo después de tanto tiempo._ Albafica suspiro al saber noticias del maestro de Libra_ Si Dohko les hablo de esto creo que no es necesario que den importancia a estos recuerdos y continuemos, aun nos queda mucho por recorrer.
_ Espera, ¿si tu estas en estos recuerdos como es que estas aquí también? ¿Por qué nos ayudas?_ Mu necesitaba respuestas y estaba dispuesto o a conseguirlas, pero antes de que Albafica dijera algo, la batalla que se efectuaba se detuvo, el caballero de picis que luchaba contra el caballero de la Doncella, vio a lo lejos una columna de humo, acto seguido arrojo una rosa negra para bloquear una taque del caballero y escapo tan solo diciendo que en cuanto regresara acabaría con el caballero de la Doncella y que lo tomara como una promesa que pensaba cumplir.

_ Parece que las respuesta a tus preguntas están en estos recuerdos caballero de Aries._ Albafica volvió a guiar y los llevo hacia el siguiente recuerdo, el caballero de la Doncella había seguido a Albafica quien había dejado la batalla para proteger un pueblo cercano de las llamas, cuando el fuego estuvo controlado una mujer se lanzo a sus brazos y le beso, el caballero de la Doncella miraba aquella escena con extrañeza.

_ Ella… es Lilia, su prometida._ Milo hablo pero con la vista clavada en el suelo.
_ Si, era una mujer encantadora y la amaba mas que a mi propia vida.
_ Albafica… _ Mu intento decir algo pero el antiguo caballero lo hizo callar con un ademán y dio la espalda a aquel recuerdo, cuando los otros imitaron a Albafica se encontraron con otra escena diferente, el caballero de la Doncella estaba sentado frente a la maquina, Albafica lo miraba desde la puerta.

_ Bien, es hora de terminar nuestra pelea caballero.
_ Mi nombre es Adeney, y no quiero pelear contigo, no quiero hacerlo._ Adeney dibujaba figuras con las manos en el suelo y ni siquiera se dignaba a mirar a Albafica, aquella actitud era idéntica ala de Marina.
_ Se supone que tu deber es juzgar si soy digno de usar esta armadura, no creo que debas posponer esa tarea.
_ Eres digno de usarla, ya puedes irte.
Albafica se extraño al escuchar aquellas palabras entonces se acerco a Adeney y se sentó a su lado.
_ ¿Algo te molesta? Pareciera que estas molesto.
_ No se que es eso, pero tu no solo sirves a esa Diosa, preferiste dejar la lucha para proteger a esa gente, no eres como los demás tontos que quieren morir por esa Diosa y no les importa nada mas.
_ Bueno, yo también lucho por ella, pero también lucho por la persona que amo.
_ ¿Amas? No entiendo a que te refieres con esas palabras.
Albafica río y le dio unas palmadas en la espalda a Adeney, se puso en pie y le invito a ir con el para poder platicar, Adeney rechazo la oferta y se encerró en la Doncella.

_ No se parece en nada a ella_ Shun pensaba en Marina quien a pesar de haber sido aislada parecía curiosa de todo lo que la rodeaba, aquel joven Adeney parecía totalmente indiferente y vacío.
_ Su caballero tuvo mejor suerte que el mío_ Albafica saco de sus pensamientos a Shun quien no pudo evitar dar un respingo _ Adeney fue entrenado muy estrictamente, su caballero tuvo la suerte de que sus maestros tuvieran un corazón noble.
Dicho esto el caballero de picis miro a Mu y los invito a seguirlo.
_ Tú sabes quienes somos no por nuestro cosmos, si no por que lo viste en los recuerdos_ Mu se cruzo de brazos con un aire que demostraba que estaba disgustado.
_ Si, perdónenme por no decirles pero, en verdad con todas las atrocidades que les deparaba el camino el ponerles mas preguntas no era lo mejor para ustedes.
_ Entonces, eso quiere decir ¿Que sabes quien es el actual caballero? Milo sintió que el estomago le dio un vuelco pues anticipaba la respuesta, pero Albafica solo lo miro fijamente dándole a entender que esperara para recibir la respuesta.

Los recuerdo comenzaron a aparecer uno tras otro frente ellos, entre las batallas en las que los caballeros eran juzgados y las pláticas entre Adeney y Albafica, pronto llegaron aun recuerdo, donde estaban los dos caballeros sentados fuera del templo de picis.
_ Albafica, escuche a los demás caballeros hablar de ti_ Albafica miro paciente a su compañero esperando que continuara _ Dicen que te niegas a adquirir la técnica mas poderosa de picis, la espina carmesí.
_ Si lo hiciera no podría estar cerca de Lila, el tener la espina carmesí conlleva a que mi sangre quede totalmente envenenada.
_ Pero, te convertiste en caballero para proteger a esa Diosa, se supone que debes hacer todo para ser el mas fuerte_ Adeney arqueo las cejas al no comprender.
_ Si, pero también me convertí en caballero para proteger a este mundo, Lilia es mi mundo y la persona que mas amo, no soportaría salvar al mundo y luchar por Athena si no puedo estar a su lado, no tendría ningún sentido.
Adeney se quedo mirando la expresión de Albafica quien miraba a lo lejos los campos del santuario que se salpicaban con el colorido de las flores.
_ Yo también quiero eso._ aquella frase escapo de los labio de Adeney con toda espontaneidad lo que provoco que Albafica volteara a verlo entre sorprendido y extrañado.
_ ¿A que te refieres? ¿Qué es lo que también quieres?
_ Vivir para proteger a la persona que amo, aun no se que es eso o como se siente tener a alguien que ames, pero lo quiero.
Albafica se quedo mudo por un momento y acto seguido se echo a reír
_ ¿Qué significa eso? Vamos deja de hacer eso y dime de que vas.
_ Lo siento_ Albafica tardo un poco en tranquilizarse_ Pero, si nunca sales de la cámara de la Doncella, apenas si te atreves a escabullirte para venir a mi casa no creo que a una chica le guste ese tipo de vida tan ermitaña.
_ Pues entonces saldré de aquí, y buscare a alguien a quien amar y por la que luchar, así seré como tu, que luchas por esa Diosa y por Lilia, yo luchare por los caballeros y por la persona que ame.
_ Entonces tienes mucho camino por recorrer, primero debes entender lo que significan las cosas, y lo que estaba haciendo se llama reír, jamás te he visto hacerlo a ti.
_ Bueno pues después aprenderé y serás tu el que me vea reír a mi.
_ Bien pero no te tardes mucho en aprender a las chicas les gusta reír y no les gusta hacerlo solas.

Shun, Milo y Mu veían aquel recuerdo con total seriedad, pues no podían evitar sentirlo realmente familiar.

El siguiente recuerdo apareció oscuro como la noche Albafica estaba a la puerta de la cámara de la Doncella, los gritos ahogados de Adeney venían de la interior de la maquina, el caballero de picis se apresuro a intentar abrir la maquina en cuya mascara corrían lagrimas de sangre, después de mucho logro abrir las puertas, en su interior se encontraba Adeney, cubierto de heridas, las cadenas se enroscaban y tensaban en su cuerpo desgarrando su piel, las lagrimas corrían por su rostro mezclándose con la sangre que lo bañaba.

_ Adeney, ¿Qué es esto? ¿Como es que paso? _ El rostro de Albafica estaba totalmente pálido y su cuerpo temblaba ante la visión del caballero que comenzaba a considerar un amigo.
_ Ella no me permitirá, amar a nadie…No quiero… no quiero vivir encerrado, en esta maquina…
_ Calla, no hables mas te sacare de ahí, solo aguarda un momento. Albafica se acerco para intentar liberar a Adeney.
_ No, ella… no me dejaran ir… si no puedo llegar a amar a alguien, no quiero seguir así… no quiero pasar mi vida junto a esta maquina, no quiero seguir teniendo esos sueños…Albafica, prometiste que cuando volvieras… acabarías conmigo.
_ Cállate de una vez, no digas tonterías te voy a sacar de ahí.
_ Si me amas, acaba conmigo.
Albafica convoco una de sus rosas, no podía evitar derramar lágrimas de dolor, y entre las lágrimas de ambos Albafica acabo con el sufrimiento de Adeney, en cuanto el caballero estuvo muerto las cadenas lo liberaron y la Doncella se cerró.

Los tres caballeros volvieron su mirada al caballero que los guiaba, en su mirada se reflejaba el dolor al ver aquella escena, pero sin embargo también podían ver la paz que había en su corazón, pues en verdad había amado aquel joven, los ojos de Albafica se cerraron y desvío su mirada, en ese instante se escucho un grito desgarrador.

Un hombre con tunica y con una mascara como la de la Doncella, forcejeaba con una mujer de cabello patinado y ojos color violeta, la cual lloraba y suplicaba, Shun miraba estupefacto a aquella mujer tenia los ojos abiertos de par en par.
_ Esa mujer… no es la misma que…
_ Ella es Lilia_ Albafica seguía de espaldas a aquel recuerdo Shun seguía mirando a la mujer que luchaba por soltarse, en ese momento apareció de nuevo Albafica quien, no portaba la armadura de picis.

_ ¿Que haces? No puedes ofrecer al hijo que lleva para la Doncella.
_ Maldito caballero, si no te hubieras inmiscuido y contaminado a Adeney no habrías condenado a esta mujer.
_ He hablado con el resto de los caballeros, esto tiene que acabar, no puedo permitir que otro caballero tenga el mismo destino que Adeney, así que suéltala, el tiempo de la Doncella termino.
El hombre tomo a Lilia por el cabello y la puso de pie usándola como escudo por si al caballero se le ocurría atacar, fue entonces que se retiro la mascara, su rostro era sumamente familiar para el caballero de picis.
_ Entupido caballero dorado, ¿Crees que te daré el honor de ver a tu hijo convertido en el caballero de la doncella? Ese honor fue mío y no permitiré que tú lo tengas.
_ Miserable el era tu hijo y lo entregaste a esa maldita maquina.
_ Tu condenaste a mi hijo, tu mataste a mi hijo ahora yo matare a tu mujer y a al hijo que lleva dentro.

El hombre abrió la puerta de la maquina, con un fuerte empujón arrojo a Lila dentro, y cerro la puerta, solo los gritos de Albafica resonaban en la cámara, el caballero se arrojo a la maquina para intentar abrirla, pero todos sus esfuerzos eran inútiles, la puerta no se abría, el suelo estaba teñido con la sangre que escurría desde dentro de la maquina, al poco algunos caballeros dorados entraron para separar a su compañero de la maquina, entre gritos de desesperación Albafica maldecía aquel que había destruido su felicidad frente a sus ojos.

Los recuerdos continuaron, y durante varios de ellos podían ver a Albafica pasar mucho tiempo junto a la maquina donde había perdido a la mujer que maba.
_ Albafica, ¿estas de nuevo aquí? Eres un caballero dorado, no puedes sumergirte en el dolor._ Un caballero rubio hablaba desde el umbral de la puerta.
_ No existe siquiera un lugar donde sus restos puedan descansar, su cuerpo quedo atrapado en esta maldita cosa_ Albafica propino un golpe a la Doncella.
_ Han pasado casi 10 meses desde que todo paso, es hora de que la dejes ir.
_ Para ti es fácil hablar Asmita, no eras tu el que amaba a Lilia ni esperaba al hijo que crecía en su vientre. Tu solo estas absorto en tus meditaciones.
_ Es por eso que los caballeros no tenemos familia, para entregarnos en cuerpo y alma nuestro deber, nuestro deber esta por encima de cualquier otra cosa.
_ ¡Cállate! _ Albafica soltó aquel grito con toda la furia que sentía, pero antes de poder decir nada un ruido llamo la atención de los dos caballeros.
_ ¿Qué ha sido eso?_ el caballero de picis trataba de ubicar el origen de aquel ruido.
_ Guarda silencio…_ El caballero de virgo se adentro en la cámara y se acerco a la Doncella, puso su mano sobre la puerta la expresión de su rostro era de preocupación.
_ Albafica, creo que deberías volver a la casa de picis.
_ ¿Dime que es lo que pasa? no me iré así nada mas.
Ambos caballeros comenzaron a discutir, Asmita intentaba alejar a su compañero, pero fue entonces que la puerta de la doncella se abrió, dejando caer al suelo el cadáver de Lilia, Albafica empujo a Asmita y fue directo al cuerpo de la mujer que amaba.
_ Albafica…creo que deberías ver esto_ El caballero dejo con cuidado el cuerpo de Lila en el suelo y fue a ver lo que Asmita quería mostrarle.

El caballero de picis retrocedió y cayo al suelo en su rostro se veía que estaba en Shock, Asmita se agacho y del interior de la maquina saco a un bebe, que lloraba quedamente.
_ Asmita…
_ Es tuyo, al parecer, de algún modo, Lilia sobrevivió y con sus ultimas fuerzas dio a luz a tu hijo.
Albafica envolvió al bebe con su capa, se dispuso a salir de aquel lugar, pero en cuanto se acerco a la puerta Asmita lo detuvo.
_ Espera… Observa, algo le esta ocurriendo._ Asmita era ciego, pero al parecer podía darse cuanta por que el llanto había comenzado a acallarse de forma extraña.
_ Esta dejando de respirar._ La vos de Albafica se quebraba, su compañero lo hizo retroceder hasta estar de nuevo cerca de la Doncella.
_ Ha vuelto a respirar… ¿Qué es lo que ocurre?

_ Nos tomo poco tiempo darnos cuenta que, estaba ligada a la Doncella, decidí, sepultar a Lilia y mantener a Nekane en secreto hasta que supiera que hacer._ Shun, Milo y Mu se quedaron sorprendidos al escuchar las palabras del antiguo caballero.
_ ¿Nekane? _ Shun se acerco tímidamente al caballero que lo recibió con una sonrisa en la cual mostraba el dolor que le provocaba el tocar aquel tema.
_ Era el nombre que Lilia quería para nuestra hija, pero pasó mucho tiempo y ella crecía muy poco, después de dos años Nekane seguía siendo un bebe que apenas si podía gatear.
_ Estas diciendo ¿Que aun y cuando sabias que terminaría siendo el caballero de la Doncella, seguiste manteniéndola cerca?_ Milo miraba con enojo contenido al peliazul.
_ Tenia la esperanza de que encontraría el modo de liberarla, pero encontré la muerte antes de siquiera enterarme de que la Doncella estaba manteniéndola con su energía para devolverle la vida, Lila murió dentro de la maquina, pero el poder de la Doncella se encargo de mantener viva a Nekane, cuando Lilia ya solo era un estorbo libero su cadáver y continuo en el proceso de darle una vida real en este mundo, para convertirla finalmente en su caballero.
_ Entonces sabes que el caballero que deseamos liberar es tu hija. _ Shun recibió un asentimiento por toda respuesta.
_ Aunque rechace la oportunidad de que mi alma ascendiera al cielo para venir a este lugar y buscar un modo de liberarla no lo he encontrado, el tiempo se me ha terminado, Nekane, mi hija ha llegado al mismo punto en el que Adeney prefirió la muerte antes que continuar una vida confinado a la Doncella, puede ser que ese sea el único camino que pueda tomar y que la libere de esa monstruosa maquina.

_ No lo voy a permitir, no se como pero no puedo dejar morir a Marina, no después de lo que he visto.
_ ¿Marina? Ese es el nombre que le han dado después de tanto tiempo… Caballero de Andrómeda, es posible que ella muera, es posible que incluso tú mueras en el intento, pero creo que el hecho de que han logrado ver todo esto es señal de que existe una esperanza.
_ Por minima que sea, la tomaremos, Albafica, no permitiremos que corra el mismo destino que Adeney._ Mu miraba al recuerdo en donde Albafica se encontraba en la cámara de la doncella con Marina quien jugaba con las rosas.

Aquella escena era tranquila y llena de paz, Albafica, acariciaba el caballo azul de su hija, mientras esta reía al ver caer suavemente los pétalos de las rosas, Shun recordó aquel instante en que Albafica lo había sostenido para calmarlo, el perfume que había percibido era el de las rosas, el mismo que impregnaba la piel de Marina, el recordar aquello, el corazón de Shun latió aun mas fuerte, estaba dispuesto a morir si era preciso, derrotaría a aquella maquina infernal, no estaba dispuesto a perder a Marina así le costara la vida la salvaría y destruiría a la Doncella.

Hola soy Madaraki

Shun, Milo y Mu, logran escapar de los recuerdos de la Doncella y un cambio de escenario Shun deberá luchar solo contra el poder de la Doncella ¿Marina estará destinada a sufrir el mismo final que Adeney?

Shaka tiene una carta bajo la manga, mas cosas se revelan y el verdadero enemigo parece.

El próximo capitulo:

"La Doncella de Hierro"