CAPITULO 8:

MUDANZA SEGUNDA PARTE.

Fueron como 2 o casi 3 horas de viaje desde Marysville hasta Forks, en los cuales estuve pensando: Ok Katheryn viviras en un lugar nuevo, muy nuevo para ti, y muy particular en el cual nunca habias estado, pero pensemos en otra cosa, ¿Iras a la escuela?, ¿Tendras amigos?, ¿Viviras normal como siempre has querido?. Esas eran muy buenas preguntas que antes no me habia planteado hasta ahora. Claro que queria una respuesta a cada pregunta, pero tambien sabia que era dificil responderlas. No sabia con exactitud que seria de mi nueva vida, pero debia de estar preparada para ello.

Fui saliendo de mis pensamientos conforme veia las casas y pequeñas tiendas que habia en Forks. No me habia percatado que desde hace casi 10 minutos que habiamos llegado a Forks, mi nuevo hogar, y Anna me decia algo.

-Hola…Tierra llamando a Katheryn.- Dijo ella sonriendo.

-¿Qué?-

-No se en que piensas…pero estabas muy distraida.-

-No. Solo que pensaba en la nueva vida que llevare…-

-Es que acaso ya te arrepentiste de la decisión que tomaste.-No sabia si lo que decia sonaba como pregunta o afirmacion.

-No no es eso solo que pensaba o…me gustaria...que…que papá estuviera aquí.-Dije triste, puesto que mi padre fuese como fuese, el era mi padre y yo lo queria y extrañara.

-Ya sabes que tu padre tiene…ciertas "obligaciones" que hacer.-

-Si. Ser un "rey" junto a Aro y Caius.-

-Exacto. Pero ya deja de pensar en eso, mejor piensa que ya viviremos mejor, que viviremos libres.-

-Esta bien.-

Sabia que Annabella tenia razon, ya era demasiado que me preocupara asi, que debia vivir mi vida, no ser egoista claro, pero quererme a mi, disfrutar lo que nunca tendria en Volterra, encerrada con los Vulturis.

Hoy era un nuevo dia, en mi nuevo hogar. El dia era lluvioso, pero parecia calido, solo era una leve brisa, y yo aun estaba recostada en mi cama terminando de despertar, solo gire un poco y escuche un ruido que venia de la cocina. Me puse un sueter largo que tenia como pijama y baje a ver que pasaba. Era Annabella remodelando la casa, movia un sofa a este lugar, otro aquí y por aya.

-¿Qué haces?-Pregunte.

-Tu que crees…-Respondio ella.

-Hace casi mmmm 10 horas que nos acabamos de mudar, ¿y tu ya estas remodelando?-

-Ah si pues no me gustaba en que lugar estaban los sofas asi que los cambie, ¿o no se ven bien?-

-No claro que si-Ella despues no dijo nada mas y me sonrio.

Lo bueno y talvez positivo de todo esto, es que por primera vez no me sentia prisionera en mi propia casa. Si, talvez me agradaba estar encerrada todo el tiempo y no hablar con nadie mas, que no fueran las personas que conociera, pero todo eso era por la influencia de Aro en mi. Ya que parecia mas la hija de Aro Vulturi, que de Marcus. El punto era que ahora me sentia un poco mejor no estando encerrada en Volterra y teniendo ya la sensacion de que era "normal" ya tenia una casa, un nuevo hogar, incluso ropa de Adolescente, pero aun falta algo, de la cual no era mi mejor cualidad ni lo hacia bien. –"De hecho nunca, nunca lo habia hecho."- Hacer amigos y asistir a una escuela. Eso obiamente no era un punto a mi favor, pero ya pensaria en como saldria de eso, por ahora era mejor ir acostumbrandome a mi nueva casa.

-Sabes. Consegui un trabajo en el hospital de Forks.- Dijo mi amiga centandose en el sofa corto yo estaba de pie recargada al lado de la pequeña chimenea.

-¿Asi y de que?- Le pregunte.

-Pues apenas comence como una enfermera. Pero claro no descartemos la idea de convertirme en doctora.-El tono en que dijo que queria ser doctora le daba tanta felicidad ya que ella anteriormente cuando viviamos en Volterra me habia dicho que se habia graduado de doctora de la universidad de Londres.

-Me alegra pensar que eres optimista con respecto a lo de ser doctora. Pero. ¿Cómo conseguiste el trabajo?-

-Ah pues un amigo de mi madre es doctor, de hecho el casi influyo en mi decision de estudiar medicina, y hablo con sus contactos y encontro un trabajo para mi.-

-Me alegra.-

-Pues no lo parece. Mirate, esa mirada de aparentar algo que no es, es mas tu mirada triste, la conosco bien y se que me mientes, ya dime que te pasa.- Ella me miraba estudiando mi rostro, mi mirada.

-Claro que me alegra que consiguieras un trabajo, pero…pero…-

-¿Pero que?-

-Pero tengo miedo.-Baje la vista con leves lagrimas en los ojos.

-¿A que?-

-Ah esta vida.- Ann me miraba no comprendiendo lo que decia.-Si, se que diras que yo fui la primera en que practicamente queria salir de Volterra y vivir como una chica normal, pero a la vez me asusta. Y aun mas sabiendo que Aro puede encontrarnos y que nos haga algo.

-A ti no te hara nada, por otro lado a mi si. Kathe eres valiosa para el, en el sentido en que necesita tus dones para sentirse poderoso y superior a todos y yo no le sirvo.-

-Claro que le sirves no olvidemos tu don…-Ella parecio sorprendida por lo que le dije. Yo sabia que te tenia razon con lo de respecto a Aro, que necesitaba de mi, pero que tambien ahora Ann le era util a Aro.

-No hablemos de eso ahora por favor-

-Esta bien pero tarde o temprano lo haremos.-

-Mejor por que no pensamos en que hare contigo cuando me vaya a trabajar.- Ann cambio el tema tan rapido y me miro con una sonrisa burlona.

-Y si te digo que tampoco quiero hablar de eso.- Mire desafiante a aquella mujer que se decia mi amiga.

-No puedes hacerlo, por que soy mayor que tu, estas bajo mi responsabilidad y bajo mis ordenes.- Dijo en tono desafiante y autoritario, y pues…tenia razon debia acatar sus ordenes.

-¿Y en que has pensado?-

-Que deberias ir a la escuela.-

-¿Qué?-

-Si. Ir a la escuela, hacer amigos.-Cuando dijo eso yo iva a decir otra cosa pero ella aun continuaba hablando.-Se que me diras, " Pero Ann yo ya he estudiado en Volterra con Aro y mi padre, y no olvides que soy mitad vampiro y aprendo demasiado rapido, asi que, ¿que caso tiene ir a una escuela?".- su tono, era claro mientras decia lo que se suponia que yo diria, burlon.

-¿Segura que tu don no es leer la mente?-Yo le pregunte tambien en tono burlon.

-Katheryn, no es el hecho de que no sepas nada, yo mas que nadie se que aprendes demasiado rapido que incluso sabes mas cosas que yo.- Mientras lo decia yo no bajaba la mirada de ella le prestaba tanta atencion, queria ver hasta donde queria llegar.-Pero cariño no sabes nada de la vida, de ser humano, o bueno, mitad humano. Aro no te enseño a hacer amigos a convivir, a ser libre.- Las palabras de Ann adquirian un tono suave, cariñoso y maternal.

-Asi que…lo que tu quieres ¿es que sea amigable?-

-No solo amigable, mas abierta, mas espontanea, tratar de sentirte normal como las de mas personas. ¿No es lo que siempre dices, que deseas sentirte normal?-

-Lo se. Lo se…- Ella tenia razon de todo, queria ser libre sentirme normal como todas la chicas de "mi edad", salir a fiestas, tener amigas con quien charlar de algun chico o de alguna pelicula, cancion o banda musical de moda, como todo lo que decian las revistas de adolescentes que Ann me traia. Yo ya habia tomado la decisión de comenzar una nueva vida, mas normal, desde el dia que habia salido de Volterra asi que ahora debia poder de mi parte y comenzar esta vida.

-Sabes que no te obligaria a hacer algo que no quieres, pero tienes que comenzar a encontrar tu ser y espiritu, encontrarte a ti misma.

-Anna tengo miedo…a que…a que nadie me acepte, miedo al rechazo.-

-No debes por que temer ademas eres tan dulce y tan hermosa como para que nadie te quiera, cariño todos te amaran. Todos.- Sus palabras eran dulces y anhelantes de que las creyera y asi lo hice, solo ella era capaz de darme confianza en mi misma.

-Esta bien lo hare.- Le sonrei con una sonrisa de lo mas sincera.

-Bien ahora hay que pensar a que instituto iras.-

-Bueno busca uno que este cerca.-

-Claro.- Ann dio un pequeño salto de felicidad y puso una gran sonrisa de satisfaccion y se dirigio a la cosina dejandome a mi en la sala y dijo.-Te preparare el desayuno.-

Ella se puso a preparar el desayuno, mientras que yo pensaba en todo lo que habiamos dicho, de lo cual mucho de todo eso era verdad, debia comenzar a encontarme a tener un proposito de mi larga vida. Sonrei un poco al pensar en aquello de vida eterna, a veces el destino era,cruel, por que ponian a personas solitarias con una larga vida…

Despues de desayunar Annabella me dijo que iria a su primer dia de trabajo al hospital y me dijo que podria ir a dar un pequeño paseo al bosque, claro sin alejarme demasiado de casa. Subi a mi habitacion y busque entre las cosas que habia traido de Volterra, ropa comoda, y encontre unos jeans de mezclilla azul, una blusa blanca un poco gruesa, unas botas altas de muy poco tacon, y una chamarra azul marino. Sali de casa, prefiriendo el paseo en el bosque, ya que aquí nadie me obligaba a estar encerrada, y debia salir. Comenzando a caminar por el bosque escuchaba el cantar de las aves, mis manos rozaban las hiervas y flores que encontraba a mi paso, mi mente, divagaba en mis recuerdos de Volterra. Recorde un poco de mi crecimiento, como fue que crecia al lado de los Vulturis, como era vivir ahí.

Flashback

Habian pasado 7 meses desde el nacimiento de Katheryn, y su padre se encontraba en aquel enorme salon, donde siempre estaban los Vulturis. Marcus miraba hacia la ventana, recordando a su hermosa Didyme y claro a su segunda esposa, Madeline Elizabeth, madre de su pequeña hija, Katheryn. Recordaba como la conocio, como volvio a sentirse vivo al volverse a enamorar y sentirse feliz, pero tambien cuando dejo de serlo y perdio el amor de su esposa cuando murio dando a luz. Fue entonces cuando la pequeña Katheryn llego al salon. Vestia un hermoso vestidito color rosa palido, con cuello en u y mangas a tres cuartos, que le quedaba largo, pero le sentaba muy bien, tambien su hermoso cabello largo y liso estaba trenzado y tenia flores. Marcus al verla asi le parecio ver a un angel. Su pequeña hija a pesar de tener tan solo 7 meses de edad, aparentaba 3 añitos. En ella veia a Madeline, por el color de sus ojos y y la forma de los labios y el rostro. El pensaba que Katheryn se parecia mas a su madre, que a el, pero en verdad, era un poco de ambos. La forma y color de los labios, las pestañas rizadas, las cejas expresivas y gruesas y el color de ojos eran de Madeline, mientras que de el tenia la forma del rostro, solo que menos marcado, el cabello liso y negro y claro la forma de ser, su carácter, eso era de el. La niña lo miro y corrio hacia su padre se quedo quieta a una distancia como de un metro de el y le dijo:

-Papi. ¿Estas bien?- Su voz era dulce, suave y angelical.

-Si. Ahora que estas aquí.- El respondio con una leve sonrisa hacia su hija, ella de igual forma le sonrio. El amaba demasiado a su hija, pues desde el dia que nacio, pudo ver que la niña lo queria sinceramente, pues desde el vientre de su madre ella habia escuchado su voz y deseaba sentirse querida por su padre. Marcus se sentia inmensamente feliz por tener a su hija. Ella tambien le recordaba un poco a Didyme, pues esta niña tan solo con verla o sentir su presencia, todas las personas a su alrededor se sentian felices, pensaba que su don era hacer felices a las personas, pero no era asi, como todo un niño inmortal, pero que en este caso mitad humano mitad vampiro, poseia las cualidades de ambas especies, la belleza sobrehumana de las vampiresas, pero la escencia de vida de las humanas, y eso lo que hacia que se sintiera feliz por su presencia.

-No papi dime la verdad.- Para tener solo "3 años" Kathe era muy astuta y suspicaz, y esas eran sus mayores cualidades.

-¿Te eh dicho lo hermosa que eres?-

-¡Si!- Dijo ella con una gran sonrisa y corriendo a abrazar a su padre. El la abrazo de igual forma. Fue ahí cuando Marcus descubrio el inmenso poder, o mejor dicho, inmensos poderes de su hija.-Papi…-

-Dime.-

-¿Quién es Renesmee?.-Pregunto la niña de forma curiosa.

-¿Por qué preguntas eso?- El parecio sorprendido por aquella pregunta y mas de quien se trataba.

-Es que yo…eh escuchado ese nombre…en mis sueños.-

-Es una persona…un tanto especial como tu.- El parecia pensar muy bien la respuesta que le daria a su hija.

-¿Y…ella conoce a Jake…Jacob?- Ella pregunto, recordando el segundo nombre que habia tenido en su sueño, pero tambien menciono algo mas.-¿Y que es un lobo?-

-Si, esa chica conoce a ese hombre.- El aun sorprendido por las preguntas de su pequeña hija le costo responderle ante tales cuestiones.-Y...un lobo…es un animal que vive en el bosque.- Fue esa la respuesta mas corta que pudo darle a Kathe y la que ella entenderia facilmente.

-¿Y…un metamorfo?-

-Es mas…una persona que…puede cambiar su forma fisica por otra.- Esa pregunta que su hija le hizo lo alarmo mucho, pero hizo lo posible por que ya no preguntara, pero que el preguntara si.-¿Por qué me preguntas todo eso?.-

¿Por curiosidad?, pero mas por que no se por que sueño eso y con esos nombres.-

-¿Cuántas veces has soñado eso?-

-No lo se, muchas talvez.-

-Sabes ya no pienses en eso cuando seas mayor ya hablaremos ¿si?-

-Si.- Katheryn abrazo con cariño a su padre y el a ella. De repente alguien entro al salon. Era Heidi, Aro y un humano. Aro le pidio a Katheryn que se parara a cierta distancia de el humano y Heidi.

-Katherina niña mia hazme un favor.- Aro le hablo en tono suave, jugueton e infantil.

-Si.-Dijo ella sin saber que pasaria despues.

-¿Katheryn puedes ver, sentir lo que este humano ha vivido y vivira?-Aro pregunto cautelosamente. Kathe no sabia como reaccionar, pensaba que solo era su secreto, que nadie mas sabia como era su don. Pero ahora se daba cuenta que la persona mas mala ya lo sabia.

-No se…talvez no es bueno que lo haga.-Dijo la pequeña Katheryn asustada, buscando la proteccion de su padre, y este le asintio una vez dandole la orden de que lo hiciera.

Y asi fue, Kathe como aun no sabia la funcion correcta de su don, tomo en su pequeña mano derecha la mejilla del hombre. Comenzo viendo la niñez de aquel hombre, luego su adolescencia y adultez y lo que pudo sentir atravez de el fue el miedo y terror que sentia el pobre hacia los Vulturi. Pero no solo eso, ya que despues de ese momento ella comenzo a tener cierta curiosidad por la vida humana. Como era crecer a un ritmo normal, comer comida normal, vivir normal y morir como todo humano hacia. Ahí comenzo el gran deseo de pertenecer mas a los humanos que a los vampiros.

Tambien recordo los cuentos que Ann le contaba; Cenicienta, Blanca Nieves, Rapunzel, de hecho se sentia como ellas, y mas a Rapunzel por estar encerrada en una torre, pero sobre todo tenia mas afecto a cierto cuento: Pinocho.

Fin flashback.

Me detuve en seco, sintiendome un poco mal por dejar a mi padre alli, solo, pero a la vez sentia una gran libertad que en Volterra no sentia, pero que ahora me hacia muy feliz. Sabia que no debia estar tan triste pues mi padre de una forma u otra queria que yo fuera feliz, ya que el no pudo serlo yo si lo seria.

Decidi mejor regresar a casa, asi que segui el mismo camino de donde vine…pero de pronto escuche cosas. Eran pisadas. Alguien caminaba hacia mi direccion, pero no podia olerlo, sabia reconocer el olor a sangre humana (y muy bien) y el de vampiro, pero este olor era diferente, no sabia que era. Cuando senti mas cerca aquel olor, me percate que quemaba mi nariz y hacia arder mi garganta. Era un olor a sangre, pero no cualquiera, si no que el leve ardor que sentia, desaparecio rapidamente sustituyendolo por hambre, unas irresistibles ganas de beber de ella. Me tire de rodillas en la tierra poniendo mis manos alrededor de mi cuello, resistiendo la tentacion de correr hacia alli y tomar la sangre, pero lo mejor era salir corriendo de ahí lo mas pronto posible para evitar una trajedia.

No supe como pero sali de el bosque dirigiendome hacia una playa, no sabia donde estaba y no queria perderme por ahí, pero era mejor que permanecer en el bosque. Al seguir caminando senti que alguien me seguia y era una niña.

-¡Hola!- Su grito efusivo me asusto un poco, pero por eso me pude girar y ver su rostro. Al parecer era una niña de ocho años, con un hermoso pelo negro, un poca mas claro que el mio, con ojos color negros brillantes y una piel de hermoso color canela un rostro muy bonito, toda ella era muy hermosa. Traia puestos unos jeans de mezclilla una blusita café y botas del mismo color.

-Hola.- Yo solo respondi con cortesia.

-¿No eres de por aquí verdad?- Los gestos que hizo la niña eran tan infantiles y dulces.

-No. No lo soy- Le dedique una leve sonrisa.

-Mmmm…Oye que bonitos ojos.- Su sonrisa fue de admiracion y curiosidad.

-Grasias. Aunque yo puedo decir lo mismo de los tuyos.-

-No. Mis ojos son simples sin grasia.-

-Claro que no. Son brillantes y resaltan en el color de tu piel.-

-Aja claro- Su sarcasmo fue muy grasioso.

-Oye ¿A caso no te da miedo hablar con una extraña?- Le pregunte.

-No. Se nota que no matarias ni a una mosca- En mi mente pense "Aja si supieras".

-Pero aun asi, no deberias hablar con extraños.- La niña asintio dandome una sonrisa, y entonces escuche otra voz que la llamaba.

-¡Aiyana!, ¡Aiyana donde estas!-

-¡Huy mi mamá!- Dijo la niña realmente sorprendida.

-¡Ay ahí estas! Llevo buscandote mucho tiempo Aiyana.-Dijo una mujer de una piel y una aspecto muy parecido al de la niña.

-Mira mami encontre a esta chica "vagando por la playa"- Dijo Aiyana extendiendo los brazos en el aire.

-¿Asi y quien es?- Pregunto la mujer levantando una ceja.

-Me llamo Katheryn Grey.- Le dije extendiendo la mano para saludarla cortezmente.

-Adahy Dwan.- Me devolvio el saludo.

-No es por molestar pero mmm ¿sabe que lugar es este?, es que soy nueva aquí.- Pregunte.

-Oh vaya. Mira estas en la playa de la Push.- Me dijo sonriendo. Mientras que yo me quede seria. No debia de estar en ese lugar no debia.

-Ah…- Solo salio de mi un ligero susurro.

-Mira al parecer va a llover, por que no vienes a casa y luego te llevo a donde vivas ¿Qué te parece?.-Me sugirio Adahy. Le diria que no, por que no queria perder mi control de sangre humana, pero algo en mi cambio de opinion, por que la sangre que corria por sus venas no se me antojaba tanto.-Tranquila no mordemos, pero si no quieres venir estara bien.-

-No. Mejor voy con ustedes, no se donde estoy y es mejor estar con alguien que conoce el lugar.

Las tres juntas nos dirijimos a una pequeña cabañita que estaba un poco dentro del bosque. Al entrar la cabaña poseia dimensiones pequeñas, a comparacion de la casa que Ann habia comprado para las dos, pero aun asi era una casita bonita y acogedora.

-Bien, ¿alguien quiero algo de comer?-Pregunto Adahy.

-¡Si! Yo quiero spagueti.- Sugirio la pequeña Aiyana. -¿Y tu Katheryn que quieres?-

-Spagueti esta bien.-

-Ok, voy a ver si aun hay un poco, no tardo.- Adahy se alejo en camino a la cocina. Era una perfecta madre, ni siquiera llegaba a los treinta años, de hecho era muy joven, como para ser ya madre de una niña de ocho años.

-Mmmm Katheryn ¿me podrias ayudar con mi tarea?, Pero claro si no quieres no- Aiyana pregunto algo temerosa de mi reaccion a su pregunta.

-Si claro.- Le dije yo. Ella corrio por su mochila y de ella saco un cuaderno color gris y mostro su tarea de matematicas. Me hizo preguntas sobre como las divisiones se le hacian un poco dificiles pero queria saber hacerlas, yo le ayude a resolver cada una de ellas y la niña parecia entender mis explicaciones. No tardamos mucho haciendo su tarea cuando Adahy llego con los platos de spagueti. Las tres comimos y hablamos de como Aiyana capto rapidamente el proceso de resolver una division. Tambien hablamos un poco de mi, basicamente los mismo; que era nueva en Forks, que me habia mudado con mi "madre", que venia desde Italia y solamente eso conte.

-Creo que es mejor que me vaya, mi mamá se preocupara.-Dije notando que atardecia mas.

-Esta bien te llevo a tu casa.- Me sugirio la madre de Aiyana y yo solo asenti y me dirigi a la niña.

-Adios Aiyana.-

-Hasta luego Katheryn.-

Adahy cerro la puerta de su casa y me dirigio hacia un bochito color blanco. Ambas subimos y Adahy comenzo la marcha. No tardamos mucho en llegar a casa, de hecho la casa de Aiyana y mia solo las separaban unos cuanto kilometros. Adahy detuvo el auto y yo baje, pero sin antes decir:

-Grasias.-

-De nada Kathe.- Ella me dedico una sonrisa, pero volvio a hablar. –Oye visitanos mas seguido, creo que seras de gran ayuda para Aiyana y sus problemas de matematicas.-

-Si, lo tendre en cuenta.- Ambas nos dijimos adios y yo entre a casa mirando como se alejaba el pequeño bochito blanco.

Me sente en el sofa cerrando los ojos, no sabia por que estab cansada, asi que encendio el reproductor de musica que Ann habia comprado y puse un poco de mi musica instrumental. Escuchaba a Beethoven, la melodia de Para Elisa cuando escuche que alguien habria la puerta.

-Hola.-Escuche la voz de Annabella y su mirada posandose en mi direccion.

-Hola, ¿Cómo te fue?-

-Pues creo que bien que para ser mi primer dia de trabajo expuesta a la sangre humana lo hice bien.- Dijo en tono modesto mirandose las uñas.

-Si eso es bueno…-Yo apenas pude responder bajando la voz y la mirada, por el simple hecho de que Ann dijera la palabra sangre.

-¿Algo pasa?, por que te noto rara.

-Ah…yo…-

-¿Tu que?- Pregunto Bell cruzandose de brazos.

-Sali a dar una paseo si…y en el yo…mmm note la presencia de sangre humana, bueno mas bien de sangre, pero no como cualquiera, era…era mas bien un olor bastante delicioso, pero quemaba mi nariz y garganta.-

-Bueno eso no es nuevo, cuando nos sentimos hambrientos eso es lo que pasa en nosotros.-

-No, no me estas entendiendo. Me refiro a que no era como cualquier sangre humana, era diferente…-

-Mmmm interesante.-

-Bueno cambiando de tema. Conoci mas personas.-

-¿Asi?-Ann sonreia a mi comentario.

-Si, fue en una playa, eran una mujer y su hija.-

-Eso es buena señal, ya hiciste a nuevas amigas.-Me dio un abrazo y beso mi frente.

-Si eso creo.-

-Bueno, ¿quieres comer algo?-

-No grasias comi con Aiyana.-

-Espera, ¿Cómo que con Aiyana?- Pregunto algo extrañada.

-Si la niña que conoci se llama igual que yo, Aiyana.-

-Wow que cosas se encuentran aquí.-

-Si. Oye sabes ya quiero dormir mejor me ire a mi habitacion.-

-¿Por qué tan temprano?-

-Bueno ire a mi habitacion a ver una pelicula y luego dormire. Buenas noches.-Me acerque a mi amiga y le di un beso en la megilla.

-Esta bien buenas noches.-

-Buenas noches.-

Al subir a mi habitacion busque peliculas que Ann habia comprado para mi y elegi la de Lo que el viento se llevo, me puse mi pijama y me acoste en mi cama. No tuve que esperar demasiado para que me quedara profundamente dormida.

En el sueño que tuve esta vez, de nuevo me encontraba en el bosque caminando con mi vestido color verde esmeralda puesto, de la misma forma el chico llego hasta mi y me aprisionaba con su cuerpo, pero aquie era donde venia algo nuevo, cuando trataba de tocar la piel del chico, mi mano se quemaba al tacto, pero no cualquier clase de quemazon, si no mas bien era electrizante, notaba su olor por primera vez, y para mi sorpresa era el mismo olor que habia notado esta mañana, pero en menor cantidad.

Auna si debia decirse que era un sueño bonito por que era como soñar con lo mismo una y otra y otra vez. Sentir su piel y olor era algo nuevo para mi. Mi corazon algo testarudo y soñador queria que aquel sueño se volviera realidad. Auque era mejor pensar bien en lo que se pedia, por que habeses se llegaba a cumplir…