Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem o recuerdo"

En respuesta de los Reviews.

Captain Imaginat. Isaac, Ellen, DEM y el AST serán importantes villanos, pero con los sincorazón y demás sorpresas que ocurrirán en el fic hay varias plazas vacantes para la posición de villano del fic de DAL. Como has dicho Isaac y los demás no aparecerán hasta el fic secuela de KH 3, y en cuanto a más personajes de DAL en esta historia… me temo que solo aparecerán algunas espíritus, y eso es algo que no sufrirá ningún cambio dado que si lo hiciese estropearía la "lógica" que tiene su presencia en el castillo.


En la sala blanca Axel y Larxene estaban reunidos, hablando alrededor de la esfera.

-Justo como habíamos planeado- dijo Larxene con satisfacción.

-Seguiremos el plan establecido. Veamos hasta dónde pueden llegar nuestros amigos- Axel parecía conforme con cómo se desarrollaban los acontecimientos, pero Larxene estaba insatisfecha.

-Tú ya te has divertido en la primera planta. Ahora me toca a mí- Axel se quedó en silencio, pero se giró levemente y le lanzó un naipe. Larxene rio al atraparlo y se acercó a él -No voy a quedarme de brazos cruzados- dijo acariciando levemente la mejilla de Axel.

-No te cebes con ellos- le pidió el pelirrojo.

-¿Detecto cierta simpatía?- pregunto Larxene con sorna -No pienso cargarme nuestro juguetito. No soy idiota-

-Recuerda que Sora es la clave. Le necesitamos para hacernos con la Organización- Axel no pudo seguir hablando por que Larxene le hizo callar colocando uno de sus dedos sobre sus labios.

-Ya sé que estás ansioso. Pero no conviene levantar la liebre. Al menos hasta que llegue el momento- Larxene se despidió con un movimiento de mano y fue tragada por un corredor oscuro.

Axel siguió mirando la dirección en que Larxene había desaparecido y desvió la mirada con una mueca divertida -Deberías aplicarte el cuento y medir las palabras tú también, Larxene-


-Bueno chicos, ¿qué mundo nos toca ahora?-

Sora miro a Goofy antes de mirar en su bolsillo –Solo nos queda un naipe, Ciudad de Halloween-

-¿Ciudad de Halloween?- pregunto Harry –Eso no me suena demasiado bien-

-Tienes razón, preferiría Ciudad de la Navidad- Shido sonrió imaginando como sería la ciudad de la navidad.

-¡Podríamos conocer a Santa Claus!- exclamo Sora emocionado.

-Cuando salgamos de aquí hagamos eso- propuso Noctis –Cuando salgamos vayamos a donde vive Santa Claus, a conocerle-

Sora y los demás sonrieron -¡Tienes un trato Noctis! Ahora solo nos queda explorar una nueva planta- dijo Shido acercándose a la puerta. Sora caminaba detrás de él.


-Mana-

Cuando el chico respondió devolviéndole su nombre, exhaló un suspiro de alivio al ver que su pequeña hermana estaba a salvo.

-…Eh-

Luego, inmediatamente contuvo la respiración.

Desde que se calmó después de ver la cara del chico, la expresión de su hermana pequeña parpadeaba con un matiz asombrado.

Sin embargo, esta reacción tampoco es imposible de no ser comprendida.

Había una chica semidesnuda en la habitación de su hermano mayor, aunque no fuera ella; cualquier otra persona mostraría la misma expresión.

-S-sabes, Mana, esto es…-

-…-

Mana miraba alternativamente entre las caras del chico y la chica. Luego, después de un momento de silencio, caminó lentamente hacia el chico. ¡Pon! Ella gentilmente colocó su mano sobre su hombro.

-…Esta bien. Mana es el aliado de Nii-sama. Después, asegúrate de expiar adecuadamente tus pecados más tarde-

-¡Qué quieres decir, ¿eso no está bien?!-

No pudo evitar levantar su voz por encima de un grito insoportable; sin embargo, no parecía que Mana estuviera escuchando. El chico negó con la cabeza mientras intentaba descifrar el malentendido.

-¡Espera, espera! ¡Por qué es así! Incluso si no se entiende bien, al menos debería ser 'Kya, Nii-sama trajo a casa a una novia, ¡qué grosero de mí irrumpir!' ¿¡No debería ser así!?-

-¡Es imposible para Nii-sama hacer tal cosa! ¡No tomes a la ligera a tu hermanita!-

-¡Seguro que estás afirmando tus opiniones sobre mí!-

-Bueno, entonces ¿no sería lo mismo que dijiste antes?-

-…Pero eso es diferente… ¡Mira, esto no se ve exactamente como lo que uno ve!-

Enfrentado al interrogatorio de Mana, él contestó mientras desviaba la mirada. En respuesta, Mana enfurecida tomó una respiración profunda antes de sacar su espada de bambú favorita de su bolso, Dorōmaru (nombre real), contra el chico. Mientras apresuradamente levantaba las manos en pánico, la espada de bambú se detuvo a escasos centímetros de su frente.

-¡Confiesa honestamente! ¿De dónde la secuestraste?-

-¿¡Oye!? ¡E-esto es un malentendido! ¡Solo la traje aquí porque estaba sola!-

-¡Aaahhhh, entonces lo que estás diciendo es lo mismo que secuestrarla!-

-¡Yo también lo pensé después de hacer eso, aaaahhh!-

Respondió a la protesta de Mana con su propio grito. La certeza, cuando se lo presionó, el sentido literal detrás de su juicio se había filtrado con la verdad.

-¡D-de todos modos, escucha la historia! ¡Esta chica… ella estaba en la escena de la explosión!-

-¿…Eh?-

Mientras el chico gritaba su defensa, Mana finalmente aflojó su agarre sobre la espada de bambú.

-¿Qué diablos está pasando?-

-Eso es. Cuando me vi atrapado en la explosión antes… la encontré-

El chico describió brevemente su encuentro con la chica y aclaró las circunstancias que los trajeron aquí.

Después de escuchar, Mana emitió un sonido de "hmm…" como si gesticulara en una profunda reflexión mientras miraba en silencio la dirección de la chica.

-Para estar seguro, si se tiene en cuenta que Nii-sama no se ha golpeado la cabeza o visto una alucinación…-

-Ah, todavía estás considerando la posibilidad de que yo mienta-

-Nii-sama no le diría a Mana una mentira, ya que eres el Nii-sama de Mana-

Cuando el chico estaba a punto de terminar una frase, Mana respondió de manera pronunciada… realmente parecía imposible determinar si esta hermanita creía en su hermano mayor.

-De todos modos, si piensas con esa premisa, hay demasiadas anormalidades. ¿Quién es esa chica y por qué estaría ella en ese lugar?-

-¿Q-quién sabe? …Incluso si tuviera que preguntar algo así-

Mientras el chico respondía con una cara preocupada, Mana enfocó su línea de visión en la chica.

-¿…Podría ser que esta chica haya causado la explosión? ¿Es eso posible?-

-¿Ha…? N-no seas tonta, no hay forma en que un humano podría haberlo hecho…

-…Achoo-

Sin darse cuenta antes, el chico y Mana escucharon un sonido encantador venir desde la cama.

Parecía que la chica había dejado escapar un estornudo. Hablando de eso, aunque la chica estaba vestida con el saco, no llevaba nada debajo.

-¿E-estás bien?-

-Aah sí, ¿qué vas a hacer ahora, Nii-sama? No se puede evitar. Mana traerá algo de su ropa, así que por favor espera-

-…A-ah…-

En ese momento.

Justo cuando Mana estaba de camino a su habitación, la chica miró fijamente a Mana mientras su nariz olfateaba.

Luego, en el momento siguiente, partículas de luz rodearon a la chica mientras un fuku marinero, con el mismo diseño que el de Mana, se materializó en su cuerpo.

-¿Qué…?-

-¿Huh…?-

Después de enfrentarse a un fenómeno tan supernormal que se produce justo en frente de ellos, el chico y Mana se miraron con expresiones atónitas.


Tras atravesar el portón blanco se encontraron en una gran plaza de aspecto fúnebre y multitud de adornos terroríficos, el cielo tenía un tétrico color naranja que iluminaba de forma vaga la plaza. Multitud de calabazas adornaban todo el lugar y servían como farolillos para alumbrar, algo que sería más fácil si no tuvieran una apariencia tan tenebrosa.

-¡No me gusta la pinta de este sitio! Seguro que está lleno de fantasmas…- Goofy no estaba demasiado relajado, más bien era todo lo contrario, lucia asustado, parecía que en cualquier momento saldría corriendo.

-¡Porras!- Donald salto del susto -¡No pueden asustarnos si sabemos que va a pasar! ¡Y con estas pintas no hay de qué preocuparse! ¡Miraos!-

Y eso hicieron. Todos estaban vestidos para la ocasión, para no desentonar con el mundo. Donald era una momia, Goofy parecía frankenstein y los chicos llevaban variantes negras de sus vestimentas habituales con adornos oscuros y partes rotas.

-¿Tú crees?- pregunto Goofy.

-Por lo menos no nos asustaran- dijo Shido encogiéndose de hombros -Para mí es lo que cuenta-

-Entonces…. ¡A explorar!- Sora salto de su sitio e inmediatamente se puso a mirar a su alrededor como un niño con hiperactividad que había comido mucho azúcar. Hasta donde ellos sabían podía tenerla.

-Tampoco vamos a quedarnos como pasmarotes, ¿no?- Noctis también se separó del grupo para examinar la plaza de la ciudad.

Con el tiempo todos exploraron la plaza con curiosidad, era la primera vez, que recordaran, que estaban en un lugar como ese, todo les parecía nuevo y fantástico y bueno… tétrico.

Todos estaban concentrados explorando la plaza, tan concentrados que cuando dos individuos salieron de la fuente cerca de Donald sorprendieron a todos.

-¡Bienvenidos a Ciudad de Halloween!- gritaron los dos individuos, el primero era, literalmente, un esqueleto con un traje negro. La segunda era una hermosa mujer joven de largo cabello verde y un ajustado traje de bruja, con sombrero incluido.

-¡Ahhh! ¡Un fantasma!- Donald grito de miedo al verlos y cayó al suelo.

-¡Donald!- Shido invoco la espada y se lanzó a ayudarle. Sora y los demás también habían invocado sus armas, pero los individuos que habían surgido de la fuente solo rieron.

-¡Bua! ¡Hacia siglos que no oía un grito tan bueno!- el esqueleto se había bajado de la fuente y estaba parado cuan alto era delante de ellos. Al ver que no parecía hostil Sora y Shido bajaron las armas.

-¿Un grito?- pregunto la chica de cabello verde entre risas, al contrario que el esqueleto ella seguía en la escoba, pero entre risas ya podía haberse caído un par de veces –Querrás decir un grito aterrorizado-

-Tienes razón Natsumi, si es TAN fácil de asustar nos lo vamos a pasar de miedo- Donald se levantó ofendido y dispuesto a reclamarle que él no se había asustado, pero el esqueleto volvió a hablar antes de que pudiera hacerlo –Perdón, no me he presentado. ¡Soy Jack Skelleton! Ciudad de Halloween es mi hogar. ¡Soy maestro del terror y rey de las pesadillas!-

-¡Y yo soy Natsumi! Fufufuf, sin honoríficos- Natsumi les sonrió haciendo una pose –Chicos, esta Onee-san tiene algo que preguntaros. ¿Creéis que… soy hermosa?-

-Ehhh- Sora y Noctis intercambiaron miradas extrañadas, ninguno sabia con exactitud en que estaba pensando exactamente la chica para preguntarles eso.

Jack se rio de la obvia incomodidad de los chicos –No os preocupéis por eso, ¡Se lo pregunta a todos los que conoce! Y permitidme que os diga, ¡Si buscáis sustos y miedo, habéis venido al lugar correcto!-

-No soy precisamente un gran fan de esas dos cosas- dijo Shido.

-Ninguno lo somos, a decir verdad- Harry miro a los demás, pero ninguno parecía con ganas de rebatir lo que había dicho.

-Entonces habéis venido en el momento adecuado- dijo Jack alegremente –En estos momentos tenemos un problemilla en Ciudad de Halloween-

-¿Qué… problemilla?- pregunto Sora con el rostro iluminado, cuanto antes supieran lo que tenían que hacer en este mundo antes podrían salir de él. Donald asintió con entusiasmo, también deseando salir de esa planta.

-Estáis a punto de averiguarlo- Natsumi apunto con su dedo a su alrededor señalando a las múltiples sombras que aparecieron en la plaza.

-¿Por qué tengo la extraña sensación de que podrían ponerse a bailar?- Sora, Harry, Donald, Goofy y Shido miraron a Noctis como si le hubiese crecido una segunda cabeza.

-¿Por qué iban a bailar?- pregunto Jack extrañado.

-¡A quién le importa eso!- Grito Donald después de que Sora y Shido eliminaran a los sincorazón -¿Por qué has llamado a los sincorazón?-

-Yo no los he llamado- se defendió Jack –Simplemente sabía que iban a aparecer. Es más, nos encantaría librarnos de ellos-

-Los sincorazón van por ahí atacando a las personas en vez de asustarlas y eso a Jack no le gusta- les explico Natsumi, aprovechaba cualquier momento en que tuviese atención para lucirse ante ellos.

-¿Y por qué están aquí?- pregunto Sora.

-Precisamente íbamos a hacerle la misma pregunta al Dr. Finkelstein. Nos dirigimos a su laboratorio ahora mismo. ¡Seguidnos!- Jack se giró y comenzó a caminar hacia una dirección. Donald se giró hacia Sora cuando…

-Fu… Fu, fuachuuuuuuuuuu- desde un lado de ellos Natsumi estornudo violentamente. Como consecuencia la luz cubrió sus ojos, como si proviniera de Natsumi.

Jack se volvió asustado -¡Natsumi!-

Pero esta no le prestaba ninguna atención, miraba a los chicos con el rostro completamente rojo -¿Lo visteis?-

-¿Eh?- Sora parpadeo con los ojos como rejillas -¿Ver qué?-

-¡Tranquila Natsumi no han podido verlo, ni siquiera te estaban mirando!- exclamo Jack preocupado, pero Natsumi no lo escucho.

-¡Cállate Jack, ellos lo han visto!- Natsumi no estaba para nada tranquila, sus dientes castañeaban de la furia -¡Ellos han visto mi… Mi…!

Shido retrocedió un paso, tenía un MUY mal presentimiento de esto. Algo le decía que si esto seguía podrían acabar muy mal parados.

-¡Ahora que lo han visto, no puedo permitir que escapen tan fácilmente! ¡Recordad esto, voy a arruinar vuestra vida por completo!- Natsumi uso la escoba para alzarse por el cielo y amenazarlos desde lo alto.

-Perdemos recuerdos por cada piso que subimos- dijo Noctis con cara de póker –Mucho peor no nos puede ir- pero Natsumi no llego a escuchar eso, ya se había marchado.

-Lo siento chicos- dijo Jack apenado –Os prometo que hablare con ella antes de que haga algo demasiado drástico-

-No hay problema- intervino Donald mirando la dirección en que la bruja de cabello verde había desaparecido –No nos quedaremos mucho tiempo-

-Me temo que no será tan simple- insistió el esqueleto acongojado –Cuando a Natsumi se le mete algo entre ceja y ceja…

Goofy se rio vagamente -No nos quedaremos demasiado-

-Me temo que os seguirá-

Shido no pudo evitar reír al escucharlo –Que lo intente- si era tan loca como para ir al castillo del olvido siguiéndoles era bienvenida a hacerlo. Aunque aún no podía quitarse la persistente sensación de que la conocía de antes, solo que no sabía de dónde. Sí que conocía a una Natsumi, pero era un poco menor que ellos, aunque sí que se parecía vagamente a la Natsumi que hoy habían conocido.

Jack quería insistir en que debían cuidarse de Natsumi, pero dado que no le parecían demasiado preocupados y que todavía había sincorazón sueltos decidió dejar a Natsumi para otro momento e ir a buscar al profesor.

Pronto aprendieron que en esta planta verían pocos sincorazón conocidos, puesto que entre gárgolas, osados caballeros y enredaderas tuvieron sincorazón nuevos para un buen rato, hasta que se adaptaron a los nuevos enemigos y crearon contraofensivas para estos. Contra las gárgolas era simple, elimínalas lo más rápido posible antes de que estorben demasiado, los siguientes bien podían ser los osados caballeros, pero siempre atentos a las enredaderas y los proyectiles que lanzaban.

Después de un largo camino a través de varias salas finalmente encontraron la puerta prístina y tras cruzarla se encontraron en un pequeño laboratorio de aspecto tétrico.

Jack se acercó con aire solemne hacia un extremo del laboratorio, en el había un gran libro abierto y enfrente una silla de ruedas con un extraño individuo mirándole -¡Permitidme que os presente al Dr. Finkelstein! Es un genio de fama mundial-

Sobraba decir que al genio de fama mundial que se daba la vuelta para conocerlos ninguno lo conocía -¡Sí! Incluso demasiado genial. ¡Me temo que he creado algo horrible!-

-¡Ahí va! ¿El qué?- pregunto Donald inclinándose con curiosidad.

-Pues... ¿os habéis parado a pensar alguna vez en los "recuerdos verdaderos"?- el profesor les pregunto con un tono presumido, pero no tenía ni idea de que eso era precisamente en lo que más pensaban últimamente.

-Todo el tiempo- le respondió Shido tras unos segundos de silencio.

El profesor asintió conforme -Nuestro corazón está lleno de recuerdos. Pero no todos reflejan la verdad. El corazón no es una grabadora-

-Así se resolverían muchos problemas- dijo Goofy pensando en la amiga de Sora.

-Por desgracia los recuerdos importantes pueden cambiar con el tiempo. Se tuercen o diluyen, dejando apenas una sombra de lo que esperábamos recordar-

-¿Podría estar pasándome eso a mí?- pregunto Sora.

-Eso nos pasa a todos- le contesto el Dr. Finkelstein -Si pudiéramos recuperar los recuerdos verdaderos, veríamos un mundo distinto. Por eso fabriqué una poción de nomeolvides para recuperar los recuerdos verdaderos-

-¿Funciono?- pregunto Harry con curiosidad.

El doctor se giró con incomodidad -Bueno, eso es lo malo...

-En cuanto el doctor olió la poción, ¡los sincorazón aparecieron por todos lados!- esa nueva información novedosa pillo por sorpresa a los chicos, los sincorazón normalmente respondían a los corazones, no a los recuerdos. Pero considerando el nombre del castillo en el que estaban todo era posible.

-Me parece a mí que el experimento ha fallado- dijo Donald.

-¿Te parece?- dijo Harry con ironía.

-Dado que ha traído sincorazón en vez de ayudar a recordar sí que suena como si hubiera salido mal-

Pero el Dr. Finkelstein lo rebatió de inmediato -¡No! ¡Yo soy infalible! ¡Solo tengo que echar un vistazo a la poción para ver que ha salido mal!-

-Todo ha salido mal- dijo Shido incrédulo por la actitud del doctor -¡Has invocado sincorazón!-

-Seguro que algo ha fallado, pero aún no sé qué- el doctor no le presto demasiada atención al reclamo de Shido, en su lugar se acercó a unas máquinas del laboratorio y se abrió el cráneo para masajearse el cerebro -Quería revisar la poción, por desgracia... ha desaparecido-

-¿No la habrá robado nadie?- pregunto Sora.

-¿Quien podría haberla robado? Es más, ¿quién sabía que la estaba desarrollando?- le pregunto Goofy.

-¡Ha debido de ser Sally!- exclamo el profesor girando su silla -Jack, tienes que encontrarla y recuperar mi poción-

-¡Déjemelo a mí!- exclamo Jack, curiosamente no tenía tanto entusiasmo como quería hacerles pensar -¿Me acompañáis?-

Sora asintió con la cabeza -Dalo por hecho-

En cuanto salieron del laboratorio supieron que algo andaba mal, y tras un par de batallas lo confirmaron. No podían invocar a sus aliados en las batallas, ni siquiera a Jack, cosa que tras los últimos acontecimientos debería aparecer para ayudarles, pero incluso tras diez batallas no había aparecido ni un solo naipe aliado.

-Esto tiene que ser cosa de Natsumi- dijo Sora saltando para golpear una farola y recoger esferas moguri.

-¡Maldita sea!- Shido gruño molesto golpeando a un sincorazón para iniciar una batalla.

Cuando esta termino Sora se le acerco -¿Qué te pasa?-

-Estoy seguro de que conozco a esa chica, pero no sé de donde-

El castaño lo contemplo -¿La habías visto antes?-

-Más o menos- respondió Shido pensativo –Por lo menos creo que lo hago, pero la Natsumi que conozco es más joven, y no tiene una personalidad como esa-

-Es posible que como tiene el mismo nombre te estés confundiendo- propuso el chico.

-También tiene pelo verde y son muy parecidas, demasiado- insistió el peliazul –Casi como esta fuera una versión más adulta de la Natsumi que yo conozco-

-¿Eso es posible?- Shido se encogió de hombros ante la pregunta de Sora, él tampoco estaba seguro de que fuera la misma Natsumi, a fin de cuentas era demasiado diferente de la Natsumi de sus recuerdos. De los que aún tenía…

Las próximas batallas fueron bastante más duras de lo que debería, sin poder usar naipes aliados no podían usar algunos trucos de gran fuerza y poder. Con este predicamento finalmente pudieron encontrar la puerta de la verdad y acceder a un cementerio.

-Qué lugar más hospitalario- Noctis fingió sorprenderse al ver el lúgubre cementerio con múltiples tumbas de distintos tamaños y formas. En una esquina, había una joven de cabello castaño.

-¡Sally!- Jack llamo a la joven -Sabía que estarías aquí-

La joven se dio la vuelta, y a Donald y Shido poco les falto para saltar al verla. Su piel era gris y estaba llena de costuras -¿Quiénes son tus amigos?-

-Están interesados en los recuerdos verdaderos- respondió Jack sin molestarse en presentarlos.

-No creo que ni él sepa cómo nos llamamos- les susurro Harry a Donald y Shido. Estos asintieron de acuerdo.

-Tienes la poción, ¿verdad?- Jack continuo su conversación con Sally como si no hubiese oído a Harry, tal vez no lo hubiera hecho.

-Pues... no- Sally se balanceo incomoda, las múltiples miradas incomodas que recibía la pusieron nerviosa.

-¿¡Que!?- Sally retrocedió asustada -¿Como que no la tienes?-

-Bueno, Natsumi me la pidió...

-¡Arghhhh! ¡Otra vez ella!- Sora se tiro de los pelos, no podía creerse que esa mujer les molestara una vez más, primero con los naipes aliados y ahora con la propia poción.

-Enserio, ¿por qué demonios nos la tiene jurada?- grito Donald iracundo.

-¡Aun tenéis la osadía de preguntarlo?- hablando del rey de roma… Natsumi estaba sobrevolando el cementerio montada en su escoba. Un frasco esférico y con una pócima verde se hallaba en su mano derecha.

-¡Tuuuuuuuuuuuu! ¡Ven aquí ladrona!-

Natsumi se tapó la boca con una mano y rio -¿Os divertís?-

-¡Natsumi trae la pócima!- Jack alzo el puño exigiéndola con una voz fuerte, basto una sola mirada para que se quedara callado y bajara el brazo.

-Natsumi- llamo Shido –No sé qué crees que hemos visto, pero te aseguro que no vimos nada-

-¡Mentira! Fufufufufufu, ¿creéis que podéis engañarme?- grito Natsumi furiosa haciendo malabares con la poción. A Jack casi le da un ataque al verlo.

-¡Cuidado con la poción Natsumi! ¡Es muy delicada y podría romperse!-

-Tal vez sea lo mejor- dijo Sally tímidamente –Cuando el doctor la olio aparecieron los sincorazón, ¡Que pasara si alguien la bebe!-

-¿Estas de broma?- pregunto Jack incrédulo –Seria súper emocionante-

Pero aunque Jack parecía seguro de que ingerir la poción seria impresionante Sally no estaba convencida –Me preocupa, Jack. ¿No hay otra solución?-

-¿Qué te hace pensar que te la daré para que la bebáis Jack?- Natsumi había estado en silencio los últimos segundos, pero ahora no parecía nada calmada –Aun tienen una deuda conmigo, y no te conviene meterte Skelleton-

-¡Yo sí que me meteré! ¡Trae esa cosa!- Natsumi fue embestida desde el aire por una gran mole blanca que la arrojó al suelo en un destello blanco.

-¡Oogie! ¡Otra vez tú!- Jack señalo con sus garras esqueléticas al ser que tenían ante ellos, al que solo podían describir como un gran saco blanco. A su lado Sora parpadeo sin creer del todo lo que sus ojos le mostraban.

-¡Nats… ¿Natsumi?- Shido parpadeo, ahora Natsumi sí que se parecía a la de sus recuerdos, pero más sucia. Su antiguo traje de bruja había sido sustituido por uno más pequeño acorde a su nuevo tamaño. Su pelo antiguamente limpio ahora estaba lleno de suciedad y encrespado, su piel estaba pálida y manchada. A grandes rasgos parecía una joven que había visto tiempos MUCHO mejores.

-¡Jack, que modales son esos!- el llamado Oogie movía las manos haciendo exagerados aspavientos, en su mano izquierda la pócima y en la derecha la escoba de Natsumi -¡Solo os ayudo a darle un buen uso a la poción! ¡Deberíais darme las gracias!-

-Te daremos otra cosa- intervino Noctis con su ex machina en la mano.

-Una más dolorosa- dijo Sora estrechando los ojos.

-Con solo olerla aparecen los sincorazón, me pregunto qué pasaría si…. ¡Me zampara el frasco entero! ¡Eso si da miedo!- eso les daba también miedo, pero por razones diferentes a las que Oogie imaginaba -¡Pobre Jack! No le haces ni sombra a Oogie Boogie-

-Y han olvidado a Natsumi, claro como no soy ni guapa ni bonita ya nadie me hace caso, como si no existiera, debería haber nacido como una ameba y morir en silencio- Shido soltó una risita al oír el monologo de la joven de cabello verde, eso sí que era como la Natsumi que el conocía. De hecho, si mal no recordaba la primera vez que la vio también debía de ser una adulta. No debería haberlo olvidado, pero el caso es que lo había hecho.

-¡Y esa es la poderosa Natsumi! ¡Nada más que una mocosa llorona!- Oogie reía ignorando las múltiples miradas fulminantes que recibía, aunque no podría hacerlo si estas matasen -¡Halloween Town va a sufrir más dolor y sufrimiento que en una pesadilla!-

-¿Dolor y angustia?- exclamo incrédulo Jack -¡Oogie, eres un monstruo!-

-Jajajajajaja- Oogie rio y escapo de cementerio tan rápido como había aparecido.

-¡Tenemos que ir tras él!- grito Donald.

-Pero…- Sora miraba a Natsumi y Shido sin saber que decir.

-Id tras él, os alcanzare más tarde- Shido aún seguía preocupado por Natsumi, por lo que prefirió quedarse hasta verificar que estuviese bien antes de seguirlos e ir a por Oogie. Ahora solo le faltaba mirar cómo estaba Natsumi.

-¿Estarán bien?-

-¡Puha!- Shido salto del susto viendo a Sally a su lado, ¡se había olvidado de ella!

-Perdona, no quería asustarte- Sally se alejó un poco apenada.

-No, no- Shido negó con la cabeza mirándola por el rabillo del ojo –No debería haberme sorprendido tanto-

-Ellos también me ignoran, claro como no soy guapa ni hermosa es normal que me ¡Auch!- Natsumi corto su discurso, y en su lugar se froto la cabeza, Shido la había dado un golpe en la cabeza, como si fuera un tsukkomi.

-¿Quieres guardar silencio por un momento?- Shido se agacho a su lado estrujándose el cerebro, intentando encontrar cualquier recuerdo referente a ella que pudiera ayudarle en esta situación. Pero apenas era capaz de recordar nada salvo a la propia Natsumi, ni su historia, apenas y recordaba cómo se conocieron -¿Qué vamos a hacer contigo?-

-Por ahora deberíamos salir del cementerio- propuso Sally.

Shido miro a Natsumi antes de resoplar y cogerla en brazos –Vámonos-

Cuando salieron del cementerio Shido se encontró completamente solo, eso ya era habitual en el castillo, pero era la primera vez que no contaba con Sora para pelear, tenía los naipes aliados también, y eso era un buen comienzo, pero nadie le libro de la dificultad de enfrentar a los sincorazón solo, se había habituado a tener a Sora cubriéndole la espalda e ir solo le costaba muchísimo más.

Finalmente regresaron a la plaza, pero se encontraron con una gran sorpresa al volver. Una sorpresa de grandes proporciones.

Era uno de los sincorazón más extraños que Shido había visto nunca, y se había encontrado con unos pocos. Era un amasijo de distintos materiales con una extraña forma. Su torso era un gran cilindro compuesto de varias tiras metálicas con el emblema sincorazón, una cadena lo unía a unas finas piernas metálicas. Tenía un inmenso brazo y uno más fino terminado en lo que parecían tijeras. Su cabeza era un tubo con varias calaveras flotando en su interior.

-¿Qué es ESO?- grito Natsumi agitándose en el agarre de Shido.

-Un sincorazón- contesto el peli azul tranquilo.

-Eso ya lo vemos, pero… ¿qué está haciendo?- si Sally no estaba demasiado preocupado era porque el sincorazón no parecía haberse percatado de su presencia, demasiado ocupado simplemente vagando por la plaza dando saltos.

Shido observo con mucha atención el comportamiento del sincorazón, era obvio para él que no había reparado en ellos, pero cuando lo hiciese les atacaría, lo mejor sería hacerlo antes de eso.

-Sally, ve al laboratorio. Natsumi, me ayudaras- ninguna de las dos parecían muy entusiasmadas por obedecer, pero Shido lo ignoro –necesitaras esto- dijo invocando Haniel y tendiéndosela.

Natsumi cogió la escoba con rostro sorprendido -¿Cómo?-

Shido no respondió –Como cambies tu apariencia te dejo sola contra él- dijo señalando con el dedo al sincorazón.

Natsumi se detuvo en seco, por su rostro era obvio que pensaba hacer justo eso.

-Si la gente no reconoce tu existencia, ¡A quién le importa!- era algo que posiblemente hubiera querido decirle antes, pero este maldito castillo no le dejaba recordar todas las cosas que realmente quería decirle -¡Si te molesta que no reconozcan tu existencia no digas estupideces como "es porque soy fea" y oblígales a reconocerlo! ¡No te detengas hasta que todo el mundo sepa quién eres!-

-T…. tu…- Natsumi lo miro incrédula, la gente siempre la tomaba en serio cuando estaba en su forma adulta, pero Shido y los demás no la habían hecho realmente caso hasta que se revelo su forma real -¿Por qué haces esto? ¿Por qué dices esas cosas?-

Shido sonrió de medio lado mirando al sincorazón, con el grito de Natsumi se había percatado de su presencia –Sinceramente, no lo recuerdo bien- y eso era verdad, a estas alturas había comenzado a olvidar muchas cosas de las espíritus, como las conoció, su vida diaria con ellas… A estas alturas lo que mejor recordaba era que eran increíblemente importantes para él, más que su propia vida.

-¡¿Haaa?!- Natsumi reacciono exageradamente a esa respuesta -¿Cómo que no lo recuerdas?-

-Si yo te contara- dijo Shido invocando a Sandalphon. El sincorazón se lanzó contra ambos y la pelea inicio.

El sincorazón por sí mismo no era demasiado poderoso, sus ataques eran fuertes pero no en exceso, lo problemático era que de vez en cuando invocaba gárgolas para que lo ayudaran en la pelea con Shido. Este contaba con naipes de Natsumi cada dos por tres, por lo que le era fácil acumular varios y usarlos, ¡Podía convertir los proyectiles del sincorazón en zanahorias!

La batalla continuo hasta que el sincorazón experimento un cambio. Su cuerpo cayo como muerto y las cabezas suspendidas en el tubo de ensayo salieron como proyectiles de diferentes colores. El rostro de Shido se ilumino como si fuera navidad y, tras esquivar las cabezas, uso el naipe de Natsumi para invocar temporalmente dos Sandalphon y partirle la cara al sincorazón. Por desgracia eso no duro mucho y tras recibir varios golpes de las cabezas el sincorazón se alzó una vez más.

-¿No había caído?- reclamo Shido molesto viendo como volvía a la acción.

Tuvo que esquivar varios ataques más y derrotar a algunas gárgolas antes de que las cabezas volvieran a escapar de su cuerpo.

-¡Tengo que derrotarlo antes de que las cabezas regresen a su cuerpo!- grito dándose cuenta del método para vencerlo, era algo simple pero difícil de hacer dado que no pasaba mucho tiempo con las cabezas sueltas y las gárgolas que invocaba eran una molestia.

Un par de veces más esquivando las cabezas y el sincorazón, quimera como había decidido llamarlo, se esfumo tras liberar un corazón.

-Y hemos terminado- dijo Shido mirando a su alrededor, Natsumi estaba apoyada en la fuente con una mano en el pecho.

-Ya creía que no la contábamos- dijo temblando. Shido la miraba sorprendido.

-Vaaaaya, sí que eres negativa en tu forma real he- comento Shido mirándola con diversión.

Natsumi solo le grito enfadada. En ese momento se abrió la puerta del laboratorio del profesor y aparecieron Sora, Donald, Goofy, Noctis, Harry, Jack y Sally.

-¿Ya habíais acabado?- les pregunto Shido sorprendido, no se había dado cuenta de que estaban en el laboratorio.

-Eso deberíamos decirte nosotros- replico Donald –Ni apareciste para pelear con Oogie-

Shido se sintió un poco mal al oír eso, tan concentrado estaba con ese sincorazón que había olvidado a Oogie. Sora debió ver su incomodidad por que hablo para despejarla –No te preocupes demasiado, no ha sido tan difícil-

-En eso tienen razón- dijo Goofy sonriendo –Oogie se volvió loco cuando se rompió la poción-

-¿La poción se rompió?- pregunto Shido incrédulo -¿Cómo paso eso?-

Noctis se removió incomodo –Buenoooooo, era mejor eso a que Oogie la bebiera-

Shido estaba de acuerdo, aun así… -¿No podías mantenerla entera?-

-No es mi culpa que el tío fuera patoso- se defendió Noctis –Cuando le ataque para evitar que se la bebiera se le cayó y se rompió-

Natsumi agrando los ojos al oírlo -¿Se rompió? ¿Y qué haréis ahora?-

Para su desgracia cuando la atención de los cinco se fijó en ella se escondió detrás de Shido asustada.

-¿Natsumi?- pregunto Sora inseguro.

-Sep- asintió Shido –Su forma real. Lo que dijo que vimos-

-¡Pero si no la vimos! ¡Ni sabíamos que era una niña!- reclamo Donald, pero al mirarla bien se calló forzosamente, se sentía mal gritándola.

-Deberías ir a hablar con Jack y Sally- le recomendó Harry –Estaban preocupados por ti-

Natsumi iba a decir algo pero Shido al dio una suave colleja -¿Qué te he dicho de tu forma real?-

-Lo siento- dijo Natsumi en un susurro. Shido suspiro y alzo Haniel.

Natsumi parpadeo cuando su apariencia cambio. Shido asintió contento, ahora si era la Natsumi que debía ser, verla desanimada le dejaba triste.

-Recuerda lo que te he dicho y te ira bien. Pero por ahora esto debería ayudarte- la Haniel en su mano había desaparecido, pero Goofy le tendió sonriente la que le quitaron a Oogie.

-Esto te pertenece- Natsumi cogió la escoba con manos temblorosas. Ninguno la ignoraba, todos la miraban con sonrisas amistosas.

-Lo siento- Natsumi bajo un poco la cabeza, apenada –Lamento haberos molestado tanto-

-Meh- Sora le quito importancia con la mano –Podría haber sido mucho peor, no te molestes tanto-

Sep, Shido tenía el presentimiento de que Natsumi podría haberles molestado MUCHISIMO más.

-Chicos, es… es hora de irnos- Goofy estaba incomodo, no le parecía que fuera un buen momento para marcharse, pero aún tenían cosas que hacer en el castillo, no podían detenerse ahora.

-Cierto, no podemos detenernos ahora, hay que seguir adelante- dijo Noctis.

-¿A dónde vais?- les pregunto Natsumi con curiosidad.

Shido la miro incrédulo -¿No lo sabes?-

-¿Cómo iba a saberlo?- Natsumi estaba extrañada –No leo mentes…

Shido parpadeo, estaba seguro de que podía hacerlo –No importa-

-Chicos…- Harry tampoco quería meterles prisa para irse, pero solo dios sabía lo que podría esperarles en el castillo cuando volvieran.

-Cierto, debemos marcharnos- Shido se estiro antes de girarse hacia Natsumi –Esto es una despedida-

-¿Volveréis por aquí?-

Sora sonrió –No lo dudes-


Nada más salir de Halloween Town encontraron problemas, Larxene estaba esperándolos parada en mitad del pasillo.

-¡Seguro que tu estas con Axel!- grito Donald acercándose amenazante.

-¿Qué te hace pensar eso? ¿Su traje? ¿Su sonrisa siniestra? ¿Su pinta de mala?- pregunto Harry con ironía.

-¡Mira que listos! Me llamo Larxene. ¿Estáis disfrutando del castillo?-

-La única pega es que vosotros estáis aquí- respondió Noctis con tono desafiante.

-¿Entonces os divertís dejando atrás recuerdos inútiles y despertando los recuerdos de lo más profundo de vuestro corazón?-

-¿Recuerdos verdaderos?- pregunto Sora bajando un poco la guardia.

-Sin embargo, creo que sigues olvidando lo más importante de todo. Cuando esa pobre chica sepa que has olvidado su nombre se le partirá el corazón-

Sora se levantó por completo tras escucharla, entendiendo lo que implicaba -¿Pobre chica? ¿Es que la conoces?-

Larxene solo rio, ambos sabían que Sora ya conocía la respuesta a esas preguntas.

-¿Es que… está aquí?-

Larxene se dio la vuelta –Así es- confirmo –Veras. Los malos tipos la tienen presa en algún lugar del castillo-

Donald se adelantó con aire amenazante –Te refieres a Axel y a ti-

Larxene no dio una respuesta, dejando en el aire esa incógnita –Pero tú, Sora, como buen héroe que eres, tienes que ir a salvarla. Por desgracia…

Larxene dio una sonrisa siniestra antes de desaparecer a gran velocidad abalanzándose contra Sora. Larxene lanzo varios ataques que Sora pudo esquivar por poco, pero no pudo bloquear una fuerte patada que le impacto de lleno en el pecho y salió volando.

Sora cayó al suelo, igual que la llave espada y un amuleto en forma de estrella amarilla.

-… Yo soy una de esos malos, o sea, que tendrás que vértelas conmigo- concluyo la rubia del abrigo negro.

Noctis y Harry corrieron al lado de Sora para verificar su estado, mientras que Shido, Donald y Goofy se colocaban frente a él.

-¡Sora!-

Pero aunque Goofy le miraba con muchísima preocupación Sora no le hacía caso, estaba ensimismado con el amuleto.

-¿Qué es esto? ¿Es mío?- el brazo de Sora estaba estirado hacia el amuleto, su rostro tenía la confusión pintada por todas partes.

-Lamentable. ¿Todo este tiempo llevándolo encima y ahora se te olvida?- se mofo Larxene con tono inocente –No. No puede ser. Debes albergar ese recuerdo en algún profundo lugar de tu corazón. Vamos, Sora. Piensa. ¿Qué puede ser? ¿Quién te lo dio?-

-Na… ¿Na… mi?- Sora susurraba con un rostro adolorido, como si tan solo intentar recordar nombre le causara un gran dolor.

-Sora… Sora… ¡Ya casi lo tienes! ¡Libera el recuerdo de…

Larxene no pudo terminar de hablar, Shido la ataco con su espada.

-Vaya, vaya… alguien es muy maleducado- Larxene rio esquivando los múltiples ataques de Shido antes de patear su espada y alejarlo de ella.

-Namine- susurro finalmente Sora, Larxene pareció iluminarse cuando lo escucho pronunciar el nombre.

-Bueno, ya era hora. Eso es. Namine. Ella fue la que te dio ese amuleto tan cursi- Larxene se acercó hacia el amuleto y lo recogió del suelo –Aunque ni siquiera te acordabas. No me extraña, habías olvidado hasta su nombre. ¡Y luego hablas de los sincorazón! ¡Eres de lo que no hay! ¡Merecerías que aplastara este pedazo de chatarra!-

Larxene levanto el amuleto dispuesta a aplastarlo, pero Sora se adelantó y la ataco con la llave espada. El amuleto voló por el aire antes de que Sora lo atrapara.

-Me lo dio Namine. ¡Para mi tiene mucho valor!- dijo Sora con seriedad.

Larxene se fritaba su muñeca mirándolo con rabia –Conque mucho valor, ¿eh?- el cuerpo de Larxene fue recorrido por múltiples corrientes eléctricas que acabaron concentrándose en sus manos. Unas cuchillas cortas aparecieron en estos, su forma era alargada y la empuñadura tenía la forma de un extraño símbolo -¡Hace diez segundos no sabías ni lo que era!- Larxene sacudió sus brazos liberando una descarga, Sora y Shido se plantaron ante ella con sus armas en alto.

Pocos segundos y Larxene ya había invocado multitud de rayos que cayeron sobre la zona de combate, Sora y Shido esquivaron como pudieron cada rayo para lanzarse contra ella.

El problema de Larxene es que era demasiado rápida y manejaba el rayo con demasiada soltura. Cada ataque contenía el poder del elemento y tenía varios combos que podían llegar a ser devastadores en las distancias cortas. Por suerte los naipes cero nunca faltaban, al igual que tampoco faltaban los de poción y cura, sino habrían estado en problemas muchas veces.

La habilidad "megavatios" de Larxene era especialmente devastadora, pero podía ser fácilmente obstruida con naipes cero y dejar una gran abertura para atacar. Con habilidades como "Goofy empellón" "Salva Harry" y "Royal Noctis" fue fácil derrotarla, eran habilidades fuertes que usadas en el momento adecuado podía garantizar un daño inmenso.

Sora desvió los cuchillos de Larxene y salto para atacarla, pero esta lo esquivo sin grandes problemas. Mas a Shido no pudo esquivarlo, su enorme espada la dio de llena estrellándola contra el muro blanco.

-Vaya, vaya. No está nada mal- dijo la rubia levantándose –Mejor de lo que pensaba. Supongo que si podéis contar como héroes, aun que uno no tenga corazón-

-¿A ti quien te ha preguntado?- grito Sora con rabia.

Larxene sonrió con sorna –La verdad duele, ¿a qué si? Madura un poco. Si vas a portarte como un bebe…- Sora atrapo los naipes que la rubia le lanzo –Ten, juega con esto. Son más naipes creados con tus recuerdos. Anda, da las gracias como un buen chico-

Larxene sonrió viendo a Noctis y a Harry a ambos lados, ambos preparados para atacarla con sus armas –Chao-

-¡Espera, Larxene!- Sora corrió hacia donde la rubia había desaparecido en un portal oscuro. Al llegar Sora gruño y ataco al aire con impotencia -¿Dónde estás? ¡No te escondas de mí! Da la cara-

Sora iba a seguir atacando al aire, pero Shido lo detuvo.

-¡Serénate!- le espeto –Larxene se ha ido, y no va a volver por que grites-

Sora soltó un grito de ira y se tiro al suelo.

-¿Amigo?- Harry llego a su lado y le miro preocupado.

-¿Estas bien?- Goofy también se acercó, a él también se le notaba preocupado.

-No lo soporto… ¿Por qué ha tenido que ser alguien así quien me ayude a recordar… a Namine?- el cuerpo entero de Sora temblaba, llevaba desde que comenzó a recordar cosas de su querida amiga intentando recordar su nombre, y al final lo había recordado por culpa de esa odiosa chica… Sora lo odiaba.


Y aquí termina el capítulo de Halloween Town. Al final entre la historia y la intervención de Larxene ha terminado más largo de lo que pensaba, pero bueno, aquí esta. Espero que el personaje de Natsumi lo haya podido retratar como en la novela. El próximo capítulo debería ser el de 100 Acre Wood.

Un saludo.