Cuánto tiempo. Espero estén bien.
Obsesion.
-¿Le ocurrió algo a Hakuba?- pregunto preocupada Aoko.
Sakura miro a la joven por unos segundos y negó con la cabeza - No lo se, solo cumplo lo que me pidieron- dijo para después tomar el maletín - solo diré que un profesor lo lleva a la enfermería, si sabes algo lo mejor seria que se lo dijeras al profesor- dijo antes de alejarse, dejando a Aoko con un mal presentimiento.
Sakura salió del salón mirando de reojo a aquella joven, parecía la única preocupada por el rubio, dio un último vistazo al grupo en general y frunció el seño al reconocer a cierta chica, dejando el asunto de lado, comenzó a alejarse del salón junto a sus dos compañeras. Así pasaron unos segundos, caminando por los pasillos en dirección a la enfermería.
-¿Acaso aquella chica era Koizumi?- se animó a preguntar Hikari.
Yuki y Sakura asintieron y la menor no pudo evitar temblar ligeramente.
-Puede que lo que ocurrió con el joven Hakuba si nos interesé- dijo con seriedad Yuki. - Sakura, ¿podrías mantenerte cerca de el?
-Hare lo que pueda- respondió la castaña mientras apretaba el agarre del maletín - ¿Haras algo al respecto?
La albina detuvo su andar quedando atrás de sus amigas quienes se detuvieron unos pasos adelante sin girarse a mirarla.
-Evaluaremos la situacion- respondió - aún no estamos seguras si el joven detective fue hechizado.
-Igual no es como si nuestra débil magia pudiese romper el hechizo- hablo Hikari con tono depresivo.
Sakura asintió - Tengo muy claro que no somos poderosas, por eso nos dieron esta misión, para pasar desapercibidas, si la magia...- iba a continuar hablando pero fue interrumpida.
- De ser el caso, solo el podría romper el hechizo Sakura- dijo Yuki mientras colocaba su mano derecha en el hombro de la castaña.- Si la magia daño al joven Hakuba, solo el podrá curarse, por eso es necesario averiguar si fue afectado o no.
Y así, con una pequeño plan de acción llegaron a la enfermería.
Hakuba abrio los ojos de golpe, sin saber dónde estaba trato de ubicar el lugar donde se encontraba, un parque, se dijo mientras observaba, de pronto, todo el lugar se convitio en un cuarto oscuro. Intento gritar pero su voz se quedaba atorada en su garganta, muchas imágenes comenzaron a rodearlo, todas ellas de momentos buenos y malos que había pasado con relación a Kuroba Kaito y Kaito Kid. Sonrió al rememorarlos, comenzó a acercarse al recuerdo del beso de hace unos días en un intento de tocarlo, sin embargo, una llamarada de fuego comenzó a devorarlas, intento salvar algunas imágenes pero en cuanto se acercaba a alguna, el fuego iniciaba de ese lado, desesperado, lanzó un grito de frustración mientras sentía su cabeza doler.
Cuando las tres chicas abrieron la puerta de la enfermería esperaban ver a la enfermera escribiendo algún tipo de reporte, no aquella escena bizarra donde el profesor de su grupo y la enfermera detenían a un chico rubio que se encontraba en un tipo de trance traumático y que intentaba por todos los medios seguir lastimando su cuello que comenzaba a tener una leve herida por los continuos rasguños.
