Capítulo 7.
-Una copa de helado de castañas para la señorita y un té de menta para mi por favor – pidió tranquilamente Shikamaru, de pie frente al mostrador de la paletería, mientras buscaba discretamente la ubicación exacta de los lavabos.
Necesitaba urgentemente limpiarse la -casi congestionada- nariz, y no estaba en absoluto dispuesto a que su hermosa acompañante presenciara aquello… así que, nada más encontrar el lugar que con tanto ahínco buscaba, se atrevió a posar una de sus manos sobre la cintura de Temari, que un tanto sorprendida lo miró y abrió la boca dispuesta a decir algo, un par de preguntas que sin embargo no pronunció al Nara adelantársele y hablar.
-Sentémonos por allá – sugirió él, mientras señalaba con su otra mano hacia el rincón del local, en donde había una mesa para dos completamente disponible.
Y sin poder siquiera negarse, la de coletas se vio prácticamente arrastrada por el muchacho hasta la dichosa mesa, en donde cortésmente la ayudó a sentarse, pero sin la menor intensión de ocupar el asiento vacío.
-Iré a lavarme las manos, no tardo - se excusó inmediatamente él, mientras salía prácticamente corriendo en dirección a los lavabos, comenzando a sentir de nuevo aquella desagradable sensación de escurrimiento nasal…
Y la embajadora de Suna, exhalando un largo y resignado suspiro mientras lo veía andar hacia el otro lado del local, negó suavemente con un movimiento de cabeza reprobando la actitud despreocupada de Shikamaru que fingía que no le pasaba nada, aunque sin poder al mismo tiempo, evitar sonreír…
Porque, aunque no quisiera admitirlo en voz alta, la verdad era que el Nara estaba demostrándole una fuerza de decisión y una firmeza en sus elecciones que en escasas ocasiones ella había visto, y que la tenían gratamente sorprendida… aunque no por eso, ella iba a dejar de preocuparse por el estado de salud del muchacho, no señor.
Así que sí, quizás tenía que darle crédito por demostrar aquella fortaleza mientras fingía que se sentía perfectamente bien, sin embargo, también tenía que reprocharle que descuidara su estado de salud al llevarla a aquel lugar, que aunque de verdad le parecía cómodo y agradable, con toda aquella decoración en colores amarillos y terracota que le recordaban a su natal Suna, en aquellos momentos con Shikamaru enfermo, no le parecía precisamente un buen lugar para estar…
Después de todo, lo que el estratega necesitaba era descansar, no llevarla a conocer las novedades de la aldea… aunque curiosamente tenía la sensación de que por primera vez en su vida, lo que el estratega menos quería era justamente descansar… aunque ciertamente no tenía forma alguna de confirmar eso. Al menos no por el momento.
Así que, resignada a esperarlo y degustar un helado que aunque se le antojaba, realmente no le apetecía, la ojiverde desvió momentáneamente su atención hacia la calle que se veía a través de la ventana, apoyó distraídamente el codo sobre la mesa y el mentón sobre su mano, pensando en las razones que pudiera tener el pelinegro, quien al cabo de pocos minutos después, con la nariz ligeramente enrojecida por habérsela limpiado con más energía de la debida, salió de los lavabos y regresó a hacerle compañía.
-Y… ¿qué te parece el lugar?- preguntó como para hacer plática el muchacho, mirándola a la cara con fingido desinterés mientras tomaba asiento en la silla frente a ella, y la de coletas, mirándolo fugazmente, observó de reojo el lugar antes de volver a mirar hacia el exterior.
-Es agradable, parece un lugar cálido para ser una nevería – dijo esbozando una pequeña sonrisa aunque sin mucho entusiasmo, y el vago imitó su pose aunque mantuvo sus oscuros ojos fijos en el rostro de ella mientras sonreía de medio lado.
-Es parte de la estrategia de ventas, los colores ayudan a que te sientas tranquilo, y los asientos que son de lo más cómodos, hacen que te relajes fácilmente y pases más tiempo en el lugar, y entre más tiempo pases aquí, más productos consumes – le explicó él, tranquilo, y Temari giró un poco su rostro para verlo mejor.
-Eso quiere decir que ya habías venido aquí antes- sentenció ella, pero Shikamaru lo negó sin borrar su sonrisa.
-Es la primera vez que entro – le dijo, y entonces ella, más interesada que antes, enderezó la cabeza y entrelazó ambas manos a la altura de su mentón, mientras sus verdes y brillantes ojos se mantenían fijos en los oscuros del muchacho, observándolos con curiosidad.
-¿Estuviste vigilando el lugar? – preguntó astutamente ella, completamente intrigada sobre los motivos que lo hubieran llevado a aquello, y sin embargo él, todavía con la sonrisa dibujada en los labios, ni lo confirmó ni lo negó aún después de que la joven camarera había llevado ante ellos el té y el helado que habían ordenado…
Bueno, bueno… como podrán ver, para este capitulo me centré un poquito más en Temari, y por supuesto, en la primera parte de la cita que desde hacía tiempo llevaba planeando Shikamaru… y claro, yo les agradecería mucho si me van diciendo si les ha gustado, jejeje…
Pero en fin, como siempre les dejo los miles y millones de agradecimientos que tengo para {Nonahere, YyessyY y Natzhu} que me han dejado review, agradesco el favor de su atención y les traigo el siguiente capitulo en 2 semanas, pasenlo bien n.n
