Cap 7
Amor
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En el camino de regreso, Rin estuvo muy callada, pensaba como seria su nueva rutina y si realmente Sesshoumaru estaba preparado para ellas dos. Rozándole la mano con suavidad, Sesshoumaru le preguntó si todo estaba bien. Sonriendo para esconder sus dudas, Rin le dijo una verdad a medias.
"Estaba pensando en mis padres, es una lástima que Ava no pudiera conocerlos!"
Sesshoumaru sonrió con la vista fija en sus dedos entrelazados, diciéndole que tanto su padre como Izayoi, asumirían el rol de abuelos gustosos. Reconfortada por aquellas palabras, le dio un beso en la mejilla y se acurrucó en su costado. El resto del viaje transcurrió tranquilo, Rin no se daba cuenta pero ellos tres eran más familia de lo que ella pensaba. Al llegar al apartamento, Ava dejó sus cosas en el dormitorio y tomó el teléfono para llamar a su amiga Rika y contarle a todo pulmón que finalmente su Tía y Sesshoumaru estaban juntos. Escuchándola, Rin soltó una risita y fue a su oficina para acomodar las tizas, papeles y lápices que había comprado. Como estaba de espaldas, no vio a Sesshoumaru que sin hacer ruido, se acercó para abrazarla por detrás. Al sentir los brazos rodear su cintura, se sobresaltó y dejó caer la caja de lápices vacía.
"Estas bien?"
"Me asustaste, es todo!"
"Estas escuchándola?"
"Yo creo que todo el edificio la esta oyendo!"
Rin soltó del abrazo suavemente y le dijo que iría a desempacar, él la siguió calladamente, seguro que algo la preocupaba. Rin ponía su ropa sucia en la canasta del baño cuando escuchó a Sesshoumaru; sujetándola por la barbilla le dio un beso muy tierno.
"Estas preocupada! En que piensas?"
"Nada!"
"Sabes que creo?"
"Dime!"
"Piensas si puedes confiar en mi después de todo lo que hice!"
Rin apretó los labios tratando de esconder sus verdaderos sentimientos y sonrió a medias frunciendo el ceño. Sesshoumaru la estrujó contra sí y le dio un beso que mezclaba suficiente ternura y pasión para tranquilizarla. Relajada, le acarició los labios y le dijo que su actitud iba mejorar.
"Por mi culpa tienes dudas!"
"Si, pero cuando me besas se van todas mis dudas!"
Aliviado, sonrió y viéndola a los ojos le dijo que deseaba hacerle el amor, con una sonrisa incitante, Rin le desabrochó la camisa y le dio muchos besitos con los labios a medio cerrar, rozando la piel con la punta de la lengua. Excitado, se aferró a su cintura con desesperación; luego con suavidad, apartó la tela de la blusa y acarició con la punta de los dedos, la curva de sus senos, que asomaban por el escote como tentándolo. Rin se erizó y soltó una risita antes de darle rienda suelta a sus ganas de besarlo; así los encontró Ava, que se quedó admirándolos unos instantes antes de decirles que tenía mucha hambre y que si podían comer fuera. Sesshoumaru le contestó que irían donde ella quisiera, quizás el restaurante cerca de ahí que habían visitado mientras Rin estaba en Tokio.
"Cámbiate de ropa princesa!"
"Sí tía, puedo bañarme?"
"Claro, de hecho cuando termines me baño yo!"
La niña salió de la habitación con una sonrisa de oreja a oreja. Volviéndose para verla a los ojos, Sesshoumaru le dijo que parecía muy feliz; con un suspiro, Rin le preguntó si se daba cuenta que se había convertido en el padre que Ava tanto deseaba.
"Si, eso es lo que mas quiero!"
"Suenas muy seguro!"
Por un instante, Sesshoumaru creyó que iba perder la cordura, porque las palabras de Rin sonaban huecas y llenas de desconfianza. Pero era muy fácil perder la compostura, él no había tenido que soportar lo que ella. Adivinando la frustración que sentía, Rin se acurrucó confesándole que ella también estaba muy feliz. El la estrechó y con tono juguetón le pregunto si quería ayuda con el baño, la risa femenina no se hizo esperar, asegurándole que si la 'ayudaba' nunca llegarían al restaurante. La mirada de Sesshoumaru le dio cosquillas y para evitar más retrasos, suavemente se soltó del abrazo, pero él la retuvo llenándola de besos. Deseosa de satisfacer su curiosidad, Rin se separó a duras penas y tomó asiento al borde de su cama.
"Puedo preguntarte algo?"
"Claro!"
"Donde dormiste mientras cuidaste de Ava?"
Acomodándose junto a ella, le dijo que justo donde estaban sentados; los ojos verdes se iluminaron y él le confesó dormir de su lado de la cama porque la almohada conservaba su perfume. Rin sonrió, se levantó y entró al baño, en silencio admiró las cosas de Sesshoumaru acomodadas en el lavamanos libre. El baño tenía dos, diseñado para una pareja. Antes que él pudiera decir algo, Rin le pidió que dejara todo como estaba.
"Deja tus cosas aquí y me das la mitad de la almohada!"
"Estás segura? No quiero presionarte!"
"Y que tenías pensado? Ser una familia tu allá y nosotras aquí?"
"Genial!"
Esta vez fue ella quien tomó la iniciativa besándolo con los ojos cerrados y totalmente relajada. Después de besarse a placer y oyendo que Ava terminaba de bañarse, Rin le dijo que era su turno. Mientras se duchaba, imaginó como podía ser Sesshoumaru de amante, lo que le gustaba y lo que no o si era tan apasionado como ella pensaba. Riéndose como quien hace una travesura, Rin llegó a la conclusión que debía ser maravilloso y con la anticipación haciendo nudos en su estomago, terminó de bañarse.
Como había permanecido en la habitación esperando que terminara de bañarse, en cuanto escuchó que cerraba la llave, Sesshoumaru entró al baño con una toalla que le entregó por encima de la puerta de la ducha, deleitándose con la silueta oculta tras el vidrio empañado. Rin recibió la toalla con una sonrisa y cuando salió le tiró los brazos al cuello para darle un beso provocador y sensual. Sujetándola por la cintura le dijo que eso era trampa porque tenían que salir a cenar. Con una sonrisa maliciosa, Rin le dijo que lo tomara como una continuación de la noche anterior y preámbulo de su nueva vida juntos.
"Igual es trampa!"
"Jajaja, gracias por la toalla, ahora sal por favor, me voy a vestir!"
No muy convencido, Sesshoumaru salio de la habitación hasta su apartamento para darse un duchazo y cambiarse de ropa. De regreso en el apartamento, se sentó en el sofá a esperarlas. Quince minutos más tarde, Rin se paró frente a él luciendo hermosa con jeans y una blusa con un escote insinuante, que mostraba apenas lo justo para avivar la imaginación de cualquier hombre. Sesshoumaru tomó unos minutos para admirarla, se veía radiante, destilando sensualidad. Cuando se puso de pie, Rin notó la mirada vivaz y sonrió.
"Que pasa?"
"Te ves tan…!"
"Parece que te gusta!"
"Mucho, pero… nunca te había visto con esa ropa!"
"Ahh es que estoy inspirada!"
Aquella inesperada confesión elevó los latidos masculinos y quiso arrancarle la blusa para perderse en aquel escote, pero se conformó con un beso antes de salir. Al llegar al restaurante, Rin notó que se ponía visiblemente tenso cuando ella trató de tomar su mano, la indiferencia la desubicó hasta que recordó las palabras de Sesshoumaru sobre 'las innecesarias e incomodas demostraciones de cariño publicas'; que incluían desde tomarse de la mano, besarse en público o utilizar sobrenombres cursis para referirse a la pareja. Retomando la compostura, Rin puso distancia entre ambos, caminando hasta la mesa detrás de Ava y como ignorándolo a él.
En el instante que Rin trató de tomarlo de la mano, no pudo evitar la tensión, pero cuando ella abrió un abismo entre ellos y se hizo a un lado, se sintió aún peor. Para agravar las cosas, mientras llegaban a la mesa Rin fue objeto de muchas miradas, haciendo que a Sesshoumaru le hirviera la sangre abrumado por los celos. Con un sabor amargo llenando su boca, se sentaron; Rin ni siquiera esperó que la ayudara con la silla y tomó asiento en el extremo opuesto de la mesa, haciéndolo sentir amargado. Al ver a su tía, Ava le preguntó porque se sentaba lejos de Sesshoumaru, a lo que ella le respondió con una sonrisa.
"No te vas a sentar a su lado?"
"No!"
"Porque?"
"Aquí estoy bien!"
"No te creo, algo te pasa!"
"No para nada!"
"Entonces?"
"Entonces que?"
"Estas muy rara, dime que tienes!"
"Te lo juro, todo esta bien!"
"No mientas Tía! Quiero saber que sucede?"
Sesshoumaru tragó grueso al escucharla, viendo que la niña estaba perdiendo el color de sus mejillas, Rin resopló derrotada y le dijo, con el mayor tacto posible, que Sesshoumaru no le gustaban la demostraciones públicas de afecto. La expresión de Ava reflejó su asombro y encarándolo, le preguntó si era cierto. El no supo que responder y se arrepintió de haber sido tan sincero con Rin, pero lo que más le molestaba era que recordara todo con lujo de detalles. Rin se mordió el labio al verlo sudar y le pidió a su sobrina que no lo presionara. Luego, hablándole al oído para que él no escuchara, le aseguró que le diera tiempo para transformarlo en un hombre más expresivo. La niña se tranquilizó y tomó el menú para decidir que cenar. No muy seguro que había pasado, Sesshoumaru dejó escapar un suspiro pero no dijo nada para no empeorar las cosas. La sensación de vacío desapareció cuando Rin le guiñó el ojo antes de preguntarle a Ava que plato le recomendaba. Los tres hojeaban el menú cuando el mesero puso un cóctel frente a Rin.
"Se lo envía el caballero del bar!"
La expresión de Sesshoumaru se desfiguró en una mueca de furia mientras Ava buscaba al responsable. Era un hombre joven, de cabello oscuro que levantaba su copa como para brindar con Rin a la distancia. Cerrando los ojos un instante, Rin tomó la copa y con suavidad le dijo al mesero que lo devolviera porque ya tenía quien le compraba sus cócteles, lo dijo mirando a Sesshoumaru con una discreta sonrisa. El mesero tomó la copa y se alejó, Rin ni siquiera se molestó en ver la reacción de su admirador, se concentró en el menú. Por un momento, los tres pensaron que podrían cenar en paz, sobretodo Sesshoumaru que no perdió minuto de la reacción de aquel maldito que osaba conquistar a su mujer. Se tranquilizó cuando el individuo no pareció molestarse por lo que volvió sus ojos hacia el menú; pero la alegría le duró poco, porque por el rabillo del ojo vio como el mesero se acercaba nuevamente, esta vez con una copa de vino blanco.
"Su admirador brinda por su afortunado novio donde quiera que esté!"
Aquellas palabras encendieron a Sesshoumaru, que sin medirse, golpeó la mesa con el puño y le ordenó al asustado hombre que se llevara la copa. Ava estaba impresionada porque nunca lo había visto molesto, Rin contuvo la risa porque inmediatamente recordó la pelea con Max.
"Llévese esa maldita cosa, ella está conmigo!"
"Lo lamento mucho señor, le aseguro que no volverá a suceder.
Ni Rin ni Ava se atrevieron a decir nada a la expectativa, Sesshoumaru no era tan tonto como para no darse cuenta que tenía que cambiar o tendría muchos dolores de cabeza. Lo único emocionante era la actitud de Rin, que no dejaba dudas de donde estaba su preferencia. Poniendo el menú frente a él, se puso de pie y abrió la silla a su lado.
"Siéntate aquí Rin, por favor!"
"Será un placer!"
Estaban a punto de ordenar cuando escucharon una voz conocida que los saludaba. Rin sonrió al levantar la vista y ver a Izayoi con Inutashio. Al verlos, Ava se levantó y los recibió con un cariñoso abrazo, pidiéndoles que por favor se sentaran con ellos. Como la mesa era solo para cuatro, tuvieron que cambiarse y cuando se levantaron, Sesshoumaru sujetó a Rin de la mano y se ofreció a llevar su sweater, ella sintió mariposas en el estómago y le entrego el sweater con una sonrisa. Una vez acomodados, Inutashio dijo que tenía algo muy importante que anunciarles.
"Yo les quiero decir, puedo?"
"Claro pequeña!"
"Inutashio e Izayoi se van a mudar a un apartamento cerca de nosotros!"
Rin miró a su sobrina y por la expresión de felicidad, supo que ella tenía mucho que ver con aquella noticia.
"Tía verdad que es súper?"
"Si, fabuloso!"
"Ahora que somos familia, no queremos estar lejos de la pequeña. Brindemos por la feliz pareja!"
En el acto, Rin se puso roja y no se atrevió a ver a Sesshoumaru. Tomando aire con pequeños suspiros, esbozó su mejor sonrisa y levantó su vaso para brindar, le emocionó sentir la mano de Sesshoumaru sobre la suya en una fugaz caricia. Después del brindis, preguntó donde estaba el nuevo apartamento, podía sentir la mirada de Sesshoumaru sobre ella, haciéndola sentir protegida. La nueva residencia Youkai estaba dos cuadras de ellos, camino al parque. Aunque no lo demostró demasiado, la noticia le emocionaba, porque era como volver a tener la familia que había perdido. Después de una cena muy agradable, que incluyó Ava contando con lujo de detalles, como Sesshoumaru se había puesto furioso por un admirador de Rin, todos fueron a conocer el nuevo apartamento. A ninguno de los dos le extrañó que Ava se fuera con Izayoi e Inutashio; antes de subirse al automóvil, la niña se acercó donde su tía y en secreto le dijo que su nueva familia era maravillosa, Rin le dio un beso en la frente y le dijo que la quería mucho. Cuando Sesshoumaru sujetó la puerta para que entrara a la camioneta, Rin le dio un besito antes de acomodarse en el asiento, dándole las gracias por una cena maravillosa.
"Hubiera sido perfecta sin ese mal nacido!"
"Si, eso estuvo interesante, tu como que eres un loco celoso!"
"Como me dijiste?"
"Súper sexy y guapísimo loco celoso?"
Rin se carcajeó despreocupada al ver la expresión masculina, como si no supiera si sentirse ofendido o halagado. Cautivada, levantó la mano para acariciarlo, pero se detuvo a medio camino, él no perdió ni un instante y sujetó la mano con delicadeza pidiéndole que no se detuviera.
"Creo que me gusta que seas tan posesivo, significa que te importa!"
Sesshoumaru tomó la mano de su rostro y la besó con ternura, luego quiso saber que le había dicho Ava.
"Jaja no pierdes nada, me dijo que nuestra familia es maravillosa, tiene razón tuvimos mucha suerte de encontrarte!"
Sesshoumaru la miró un instante y le dijo muy serio que la suerte la tuvo él, porque lo habían salvado de una existencia aburrida y sombría.
……………………………………………
Cuando llegaron al apartamento los esperaban en la entrada, conversando con la niña. Una vez en el ascensor, Inutashio fue muy discreto, a pesar de la aparente frialdad de su primogénito, era claro que estaba emocionado con Rin por la forma como la miraba, como si contuviera la respiración. Como era de esperar, el lugar era todo lujo y comodidad. Ava saltó de alegría cuando Izayoi le enseño su habitación tal y como se lo habían prometido.
"Esta será tu habitación cuando te quedes con nosotros. Iremos de compras la próxima semana, cuando no tengas mucha tarea, que te parece?"
"Siiii! Gracias! Mañana no tengo mucho que hacer, podemos mañana?"
"Si Rin está de acuerdo!"
"Tía puedo?"
"Claro princesa!"
"Tengo mi propia habitación, es maravilloso!!!"
Rin solo sonrió de verla tan feliz, no pudo evitar pensar en su hermana y se sintió melancólica. Por suerte, Inutashio escogió ese preciso instante para preguntarle que le parecía todo. Sin esconder su alegría, Rin le confesó que tenerlos cerca era maravilloso y le agradeció por ser tan cariñoso con Ava, sin poder evitar que los ojos se le aguaran. Conmovido, Inutashio le dio un reconfortante abrazo y alabó a su hijo por escoger tan excelente pareja. Ella sonrió con un ligero rubor en sus mejillas, y le dio un beso en la mejilla.
"El es maravilloso!"
"También es muy posesivo!"
"Si ya me había dado cuenta!"
Sin advertir que Sesshoumaru la miraba desde una esquina, Rin se separó de Inutashio y fue con Izayoi y Ava, que decidían donde podrían poner los muebles. Cuando Sesshoumaru vio a su padre acercarse, apretó los labios y esperó.
"Nunca te había visto tan feliz!"
"Ajá"
Haciendo una mueca de desdén Sesshoumaru desvió la vista para ver a Rin riéndose con Ava, luego ante la insistente sonrisa de su padre le preguntó que le había dicho, mientras la abrazaba. Inutashio, soltó la risa y le dijo la verdad, repitiendo las palabras de Rin sobre él. Con los ojos como dos rendijas, Sesshoumaru le preguntó si alguna vez le iba decir a quien le recordaba Rin, soltando una callada risa, le dijo que quizás.
"Te mata la curiosidad verdad que si?"
"Me da igual!"
"Ajá!"
…………………..
Al llegar al apartamento, Ava acaparaba la atención de Sesshoumaru hablando de todos los planes que tenía con Inutashio e Izayoi y de cómo no aguantaba las ganas de conocer a Inuyasha, que en dos semanas estaría de nuevo en Japón. Desde la cocina, Rin los contempló un momento y llevando un vaso de agua consigo, les dijo que estaría en su oficina dibujando un rato, pero estaban tan absortos que ninguno le contestó. Después de revisar los correos de su agente, se entretuvo haciendo dibujos a lápiz de Sesshoumaru con Ava, con el dibujo a medio terminar, escuchó la puerta abrirse; dejando el lápiz de lado, recibió a Sesshoumaru con una sonrisa.
"Aquí estás, porque no dijiste nada?"
"Si les dije pero estaban muy entretenidos!"
"Ah lo siento, no te escuché!"
"No importa, que sucede?!"
"Voy ayudarla un momento mientras buscamos algo en la…que pasa, porque me ves así?"
Rin se encogió de hombros con una sonrisa y le dijo que podía tomarse todo el tiempo que necesitara, Sesshoumaru se acercó hasta ella y le pregunto si le molestaba su dedicación con Ava. Pasando los dedos a manera de caricia por su mejilla, le dijo que la pequeña había esperado tanto por un padre que no sería ella quien se interpusiera con su sueño hecho realidad. Ante aquellas palabras, Sesshoumaru se preocupó, porque aunque adoraba a la niña, deseaba disfrutar su relación con Rin a plenitud.
"No te preocupes, ve ayudarla. Cuando termines será mi turno de estar contigo!"
Algo receloso, Sesshoumaru le dijo que solo sería cuestión de diez minutos y podrían irse a dormir juntos. Rin sonrió dándole un beso jugoso y tibio acompañado de deliciosas caricias sobre su pecho, que hicieron muy difícil separarse de ella, logró hacerlo cuando escuchó Ava llamándolo. Rin se apresuró a terminar con la esperanza que él hiciera lo mismo y así estar juntos; sin embargo, al salir de la oficina y ver que encendían la impresora, supo que tendría que esperar mas de diez minutos y desanimada les dio un beso de buenas noches y siguió hacia la habitación. Ya en el cuarto, abrió la gaveta de sus pijamas y sacó la bolsa con el conjunto que había comprado en Tokio; una diminuta pijama de seda que estaba segura despertaría hasta un muerto. Cuando se la puso se vio en el espejo y sonrió orgullosa de su figura.
"Seguro le va gustar, me fascina la bata!"
Después de ponerse perfume, lavarse los dientes, cepillarse y encender una candela aromática, se sentó en la cama a esperar, pero al pasar los minutos y nada de él, decidió salir y mostrarle lo que se estaba perdiendo. Cuando la vio, se quedó mudo y sus labios se separaron como si hubiera perdido la fuerza para mantener la boca cerrada. Sesshoumaru contuvo el aliento mientras se acercaba, embelezado por la forma como sus senos se marcaban contra la suave tela. Concentrándose en lo que Ava estaba haciendo, Rin se puso entre ambos, asegurándose de frotar su cuerpo contra Sesshoumaru en una descarada provocación, que para la niña pasó inadvertida, dado que estaba con la vista fija en la pantalla. Sesshoumaru cerró los ojos y tragó grueso al sentir aquel cuerpo firme y jugoso contra el suyo; incapaz de controlarse movió la mano y pasó los dedos por el muslo desnudo dejando escapar un sutil gruñido. Inmediatamente, Rin se volteó sonriente, y haciéndose la inocente, dijo que se iba dormir porque estaba muy cansada. En ese momento, Ava reparó en su tía y alabó el nuevo atuendo.
"Tía que linda bata, Sesshoumaru verdad que es linda?!"
"Aja!"
Sesshoumaru se quedó como hipnotizado viéndola hasta que cerró la puerta. De nuevo se sentó en la cama a esperar; veinte minutos mas tarde se aburrió y decidió entretenerse ordenando las cremas del baño. En la sala, Sesshoumaru no podía concentrarse y le dijo a Ava iría a ponerse la pijama.
"Claro, yo también me cambio!"
Cuando Rin salió del baño vistiendo su sexy pijama en seda lila, que no dejaba mucho a la imaginación, Sesshoumaru sintió el corazón en la boca. Para ella, verlo sentado en su cama con el pecho desnudo, esperándola, fue motivo de nauseas. En un parpadeo, sus noches ya no eran solitarias, tenía aquel hombre maravilloso y escultural a su lado y su sobrina era tan feliz como la falta de su madre le permitía ser. Desde su cómoda posición pudo admirarla mientras se le acercaba con una sugerente sonrisa que hacia que hacia juego con aquel cuerpo de diosa apenas cubierto, que lo tentaba despertando cada parte de su cuerpo que deseaba fundirse con ella. Era hermosa, cariñosa, sexy y parecía comprenderlo mejor que nadie, quizás su padre tenía razón y ella era el balance perfecto, la mitad ideal. Claro que tratándose de su padre, no podía esperar más que alabanzas porque estaba embelezado con Rin. Al borde de la cama, se detuvo y alargando los dedos acarició los mechones plateados y siguió la curva de las cejas. Sesshoumaru estaba a la expectativa y sin darse cuenta estiró el brazo para poder acariciarle el muslo, ella disfrutó del calor masculino sobre su piel y le preguntó si habían terminado.
"Ya casi, es que no podía concentrarme!"
"Jejeje, te gusta mi pijama nueva?"
Sesshoumaru no le contestó, deslizando ambas manos por sus piernas hasta bajo de la pijama aferrándose suavemente a su ropa interior, ella se estremeció y contuvo la respiración. Pegándose a ella y besándole el vientre sobre la tela le dijo que era hermosa.
"Tu no estas nada mal, para ser un loco celoso!"
Al escucharla, Sesshoumaru hizo una mueca y tomándola por la cintura la lanzó sobre la cama haciéndole cosquillas, mientras le exigía que no se burlara de él. Aunque quiso decir algo, tenía demasiada risa y cuando pidió clemencia, Sesshoumaru la cubrió de besos. Estaba a punto de desnudarla cuando escucharon la voz de Ava, de pie en la puerta, viéndolos con una gran sonrisa. Como un resorte, Sesshoumaru se irguió ante la mirada divertida de Rin, que se acomodó para prestarle toda su atención a la niña.
"Que necesitas princesa?"
"Ya terminé pero es que…"
Ava jugueteó con las palabras unos momentos y luego confesó que se había acostumbrado a que Sesshoumaru le hiciera una taza de té antes de irse a dormir. Embelezada, Rin vio como él se ponía una camiseta para complacer a la niña, antes de salir de la habitación, la besó y le prometió regresar rápido. Rin sonrió y se acurrucó en la cama con toda la intención de esperarlo, pero estaba tan cansada que sin darse cuenta se quedó dormida. Sesshoumaru la contempló descorazonado, antes de acostarse junto a ella. Se entretuvo acariciándola, haciendo que se moviera en sueños. Estuvo tentado a despertarla para hacerle el amor, pero se veía tan bella dormida, que prefirió no hacer nada más y dormir pegado a ella.
…………………………
Rin escuchó la alarma del despertador como si estuviera en un túnel y apretó los ojos para según ella, seguir durmiendo cinco minutos más. Sin embargo al moverse, se topó con Sesshoumaru completamente dormido, en ese instante abrió los ojos y recordó que desde anoche ya no dormía sola. Con cuidado, procurando no despertarlo, le apartó los mechones de la frente y lo miró aguantando la respiración. Con una sonrisa torcida, trató de imaginar que había sentido al regresar y verla dormida; acercándose para darle un beso, le prometió en un susurro recompensarlo.
"Mas te vale!"
Rin rió al escucharlo y esperó que él abriera los ojos, cuando sus miradas se cruzaron, la atrajo a la seguridad de su pecho para darle un apasionado beso de buenos días que transmitía su desesperación por hacerla suya.
"Como dormiste?"
"Mejor que en mucho tiempo!"
"Lamento quedarme dormida!"
"Tardé demasiado, estabas muy cansada?"
"Si!"
Rin gimió cuando Sesshoumaru empezó a besar su cuello haciéndola olvidar que debía ayudar a Ava prepararse para la escuela. Sus débiles reproches para que la dejara, se apagaron al sentir que los besos se extendían más allá del cuello, las cosas se estaban calentando cuando escucharon la voz de Ava avisándoles que entraría a la ducha, esta vez la niña permaneció fuera de la habitación.
"Tienes 15 minutos pequeña, que quieres de desayunar?"
"Cereal, yo me lo preparé, mi tía esta despierta?"
"Ya casi!"
Una risa juguetona escapó de los labios masculinos y movió una de sus manos para quitarle la ropa interior y estimularla con los dedos, Rin se aferró a él repitiendo su nombre en un jadeo. En un instante, Sesshoumaru quitó los tirantes de la pijama y saboreó la delicada piel de sus senos. Rin cerró los ojos y disfrutó aquel momento a plenitud. Abrumada por estar a punto de llegar al clímax, trató de decirle algo, pedirle que se detuviera pero era demasiado tarde, y la sensación de éxtasis la revolcó como una ola. Al sentirla llegar, la abrazó con desesperación y se perdieron en un jugoso y apasionado beso; Rin se quedó muda al verlo levantar la mano con que la había estimulado para probar su sexualidad como si se tratara de un delicioso manjar. Sesshoumaru cerró los ojos deleitándose con aquel sabor que quedó impregnado en su boca y en su mente. Rin lo veía con una mezcla de excitación y sorpresa porque sobrepasaba sus expectativas de ser un hombre apasionado. Atrayéndolo hacia ella para besarlo, le dijo que era el mejor despertar de toda su vida.
"Rin, sé que te gustaría alguien mas expresivo!"
Rin soltó una carcajada, acariciándolo sobre el pantalón de pijama, fascinada de sentirlo completamente erecto. Al sentir las manos sobre él, su cuerpo se agitó dejando escapar un quejido.
"No me importa como eres en público si esta va ser nuestra intimidad!"
Sesshoumaru sonrió aliviado, era claro que Rin era la mujer para él y la idea de cambiar su actitud se asentó en su mente, por el momento tenia que ocuparse del desayuno de Ava. Cuando dijo que iría a la cocina, Rin lo retuvo entre besos, escurriendo la mano dentro de la pijama para acariciarlo.
"Tu no puedes, déjame a mí!"
"Recuerda que prometiste dejarla irse caminando con Rika!"
"Lo había olvidado…mejor así, regreso mas rápido! No te vas a dormir o si?!"
La sonrisa torcida de Sesshoumaru lo dijo todo y poniéndose la bata salio de la habitación. Sesshoumaru se quedó tal en esa posición saboreando su nueva realidad, tratando de calmar su cuerpo para poder salir, pero el sabor de Rin en su boca lo tenía por las nubes. Lo único que logró apaciguar su deseo, fue recordar al sujeto del restaurante. Dando un gran suspiro se levantó de la cama se puso una camiseta y salió. En la cocina, Rin preparaba huevos revueltos y el olor a pan tostado llenaba la estancia. Sesshoumaru apretó los labios un instante para contemplar el hermoso panorama frente a él. Estaba tan absorta que no notó su presencia hasta que la abrazó por la cintura. Apoyando la barbilla en su hombro, le dio un beso en la mejilla y mordisqueó su oreja con suavidad. Rin soltó una risa juguetona al sentir como le acariciaba el trasero pellizcándolo suavemente; la voz de Ava detrás de ellos, los hizo voltearse.
"Hola, buenos días!"
"Buenos días pequeña!"
Ava se sentó a la mesa con una gran sonrisa y los tres disfrutaron del desayuno. Cuando la niña les preguntó que pensaban hacer ese día, ambos se miraron como adivinando que ninguno tenía intenciones de salir del cuarto.
"Nada especial princesa, quieres que pasemos a recogerte?"
"No gracias, Izayoi y yo vamos de compras!"
"Ahh cierto, disfrútalo!"
No habían terminado de desayunar cuando sonó el timbre y Sesshoumaru abrió la puerta. De pie en el pasillo estaba Rika, dándoles los buenos días y viendo a la nueva pareja con una gran sonrisa. El se quedó viendo a la niña por el rabillo del ojo conteniendo la risa, luego fue con Rin que buscaba en su cartera dinero para Ava. Entregándole un billete, les dijo a ambas que a partir de ese momento él se ocuparía de la mesada de Ava. Sin esconder su asombro, Rin reaccionó y aunque quiso decir algo, Rika se le adelantó poniendo fin a cualquier discusión al respecto.
"Mi papá también me da mi mesada, dice que es su trabajo!"
"Viste Tía!"
"Tienes razón princesa!"
Ambas niñas salieron sonrientes, deseándoles un lindo día; los dos esperaron que la puerta del ascensor se cerrara para entrar de nuevo al apartamento. No mas la puerta se había cerrado, cuando como desesperado, Sesshoumaru empezó a besarla como si fuera a comérsela, ella no pudo hacer otra cosa que carcajearse, dejándose llevar. En el sillón de la sala, la acostó y bajando la pijama hasta la cintura saboreó su pecho mordisqueando y estimulando sus pezones con la lengua, Rin sentía la cabeza dar vueltas, tanto, que cuando sonó el timbre pensó que estaba soñando, pero como el sonido continuó, le pidió a Sesshoumaru que se detuviera.
"Espera, alguien esta tocando el timbre, dile que se vaya!"
"Ignóralo!"
"No puedo…mi amor dile que se vaya!"
Estaba tan excitada que no se percató de lo que estaba diciendo, aunque Sesshoumaru la escuchó fuerte y claro haciéndolo sentir en las nubes. Como en penitencia, se incorporó y después de asegurarse que Rin estaba vestida, fue abrir la puerta. En el pasillo estaba la mujer que había contratado para limpiar su apartamento.
"Sesshoumaru-sama, no puedo entrar al apartamento"
"Como supo que estaba aquí?"
"Era cuestión de tiempo señor! La llave si es tan amable, el trabajo me espera"
Con una expresión vacía, Sesshoumaru buscó la llave y se la entregó diciéndole que cuando terminara la deslizara bajo la puerta pero que por ningún motivo volviera a tocar el timbre. La mujer ni parpadeó, tomó la llave y giró sobre sus talones. Al cerrar la puerta, Rin tenía a Luna acurrucada en su regazo, al verlo, le movió la cola ajena a lo que estaba sucediendo. Con una mezcla de frustración y risa, Sesshoumaru apretó los dientes, acarició a su mascota y le pidió privacidad; como si comprendiera perfectamente, la cachorra brincó del sillón y fue a echarse en la cama de Ava. Rin lo esperaba con mariposas en la boca del estómago, una vez que se sentó junto a ella, se acomodó sobre él quitándole la camiseta. Con una pícara sonrisa, escurrió ambas manos dentro del pantalón para acariciarlo. Sesshoumaru no se movió disfrutando la sensación de tenerla sobre él acelerando su pulso, lo besó mordisqueando sus labios con suavidad, mientras se abría la bata para revelar su cuerpo desnudo, al verla, Sesshoumaru dejó escapar un suspiro y sintió un escalofrío desde la nuca hasta los pies.
"…entonces donde estábamos?"
"Me parece que por aquí señorita!!"
"Jejeje justo ahí mi amor!"
El sonrió al escucharla porque tampoco esta vez se daba cuenta que lo estaba diciendo. La acarició siguiendo la curva de su cuerpo, antes de llevar ambas manos hasta sus senos y masajearlos como un exquisito juguete de piel, saboreándolos, deleitándose con los gemidos de placer que llenaban sus oídos estimulándolo. Abandonada al placer de tenerlo solo para ella, lo acarició delineando hombros, pecho y espalda y de nuevo hasta su virilidad que vibraba de excitación, haciéndola sentir tibia y estimulada. Rin le pidió que no fuera tan rápido porque deseaba enseñarle sus talentos ocultos; al escucharla, la estrujó contra su pecho y soltando una risa le dijo que hiciera lo que quisiera. Cautivada, le acarició el rostro y luego movió sus manos pasando los dedos debajo del ombligo sin llegar a tocarlo, Sesshoumaru se retorció por las cosquillas y trató de detenerla.
"No hagas eso, tengo demasiadas cosquillas!"
"Si ya me di cuenta!"
Separándose completamente, Rin le quitó el pantalón y arrodillándose se dedicó a besar su hombría, que vibraba como si tuviera vida propia. Con cada movimiento de los labios femeninos, Sesshoumaru se retorcía con una descarga de placer alucinante. Rin se esmeró logrando que viera borroso y repitiera su nombre con una voz ronca, llena de deseo. Después de minutos interminables de placer, desvió sus besos hacia arriba hasta llegar a su pecho.
"Me encantas!"
"Y tu me vuelves loco, ven aquí!"
Sujetándola por la cintura se la sentó encima deseoso de perderse dentro de ella y sentir toda la fuerza de sus caderas. Aferrada a él, abrió un poco más las piernas y como quien alarga el placer, se deslizó hacia abajo lo más lento que pudo, sintiendo cada parte de su cuerpo vibrar. Por dos segundos, Sesshoumaru se quedó inmóvil, disfrutando estar dentro de ella; luego sus caderas empezaron a balancearse primero suave y luego vigorosamente, hasta que ambos llegaron al clímax al borde de sus fuerzas. Abrazada a él por el cuello, Rin lo besó con los ojos cerrados pidiéndole que fueran a un lugar más cómodo. Tomándola en brazos, la llevó a la habitación y una vez acostados dejó que se recostara sobre él, dándole besitos en el pecho, mientras él jugaba con su cabello.
"Rin?"
"Hm?"
"Estas contenta de estar juntos?"
Extrañada, se enderezó para poder verlo, tenía una expresión algo sombría, como si recordara algo desagradable. Con una sonrisa, Rin le dijo que estaba feliz de estar con él. Distraído, Sesshoumaru jugueteó con un mechón de cabello entre sus dedos, diciéndole que hacerla feliz era su prioridad. Rin se la creyó a medias, porque era claro que algo más lo molestaba. Notando que seguía ido, bajó su mano hasta su hombría y apretó suavemente, Sesshoumaru reaccionó al instante, haciendo una mueca fingida de dolor.
"Ay!"
"Que te pasa, de que te acordaste?"
"No es nada…ay! No lo agredas, es muy sensible!!"
"Entonces dime que estas pensando?"
"No es nada específico, es solo que no deseo cometer los mismos errores de antes!"
"Jejeje que tonto!"
Sesshoumaru levantó una ceja y le pellizcó una nalga, haciendo que Rin se riera mucho más.
"Porque te preocupas por eso, estoy contigo pase lo que pase. Hablas de 'errores'; te acuerdas cuando nos conocimos? Metimos la pata varias veces, lo mío era por curiosidad pero yo si te caía mal verdad que si?"
"No es que me caias mal, mi mente estaba en otro lugar!"
"Definitivamente, porque primero ni me determinaste por varias semanas, después me gritaste torpe, luego me invitaste a la fiesta y me dejaste sola y por último cuando ibas a besarme, te arrepentiste y me empujaste como si tuviera lepra!"
"Yo no te empujé, te aparté!"
"Es lo mismo!!"
Sesshoumaru frunció el ceño y recorrió los labios femeninos con el dedo índice antes de besarla suavemente. Recostándose de nuevo en su pecho, Rin le aseguró que todo iba salir bien, ahora que estaban juntos. Sosteniéndola por la barbilla, la miró un momento antes de decirle que nunca había estado tan feliz como ahora.
"Entonces no pienses cosas raras mi amor…eh quiero decir Sesshoumaru, perdón, lo dije sin pensar!"
"No me importa, suena bien, mejor cuando lo dices con los ojos cerrados mientras te hago el amor!"
"Que dices? Cuantas veces lo he dicho?"
"Con esta van tres!"
"No mientas, en que momento?"
"En el sillón, estabas distraída!"
"Jejeje estaba en otro mundo. En serio no te importa?"
Sesshoumaru negó con un movimiento de cabeza acariciándole el rostro con suavidad. En ese momento sonó el teléfono y Rin le pidió que lo contestara mientras ella iba al baño.
"Aló!"
Del otro lado hubo una pausa, luego la voz de Yumi preguntó si era la casa de Rin Asakura, cuando le dijo que sí se identificó pidiendo hablar con Rin.
"Soy Yumi Kasaki una amiga, podría hablar con ella?"
"Yumi, es Sesshoumaru cómo estas?"
"Bien gracias, Rin puede atenderme?"
"Claro!"
En ese momento, Rin salía del baño, le entregó el teléfono diciéndole quien era. Sentándose junto a él, tomó el auricular. Sesshoumaru escuchaba la conversación algo tenso, sabía que se habían vuelto muy amigas, pero no estaba seguro si Max aprovechaba esa amistad para seguir en contacto con Rin.
"Hola amiga, como estás?"
"Bien y tu, porque no fuiste a clases de yoga?"
"Jejeje es que me entretuve con algo!"
Del otro lado solo se escuchó una sonora carcajada y Yumi le preguntó si la distracción era la misma que había contestado el teléfono, con una risita nerviosa, Rin admitió 'su culpa' y los gritos de alegría no se hicieron esperar.
"Lo sabía, eres su tipo, siempre lo dije, viste que tenía razón?"
"Si amiga, tenías toda la razón del mundo!"
"Estas muy feliz?"
"Como nunca, como tu con Kouji!"
"Ay espera que le cuente a Kouji, se va poner feliz! Ya tienes pareja para mi matrimonio, pero antes de eso tenemos que vernos para que me cuentes con lujo de detalles!"
"Claro, puede ser esta semana!"
Impacientándose, de ver que la llamada se estaba alargando, Sesshoumaru se enderezó y comenzó a darle besitos en la nuca, susurrándole que dejara de hablar para atenderlo. Con un escalofrío en todo el cuerpo, Rin se carcajeó y le dijo a su amiga que la llamaba más tarde. Poniendo el teléfono en la mesa de noche, la sujetó por la cintura cubriéndola de besos, preguntándole en que tenía razón Yumi, pasando los dedos por los mechones dorados, le contó las predicciones de Yumi. Sesshoumaru asintió con una sonrisa, concentrado en la forma como sus labios se movían al hablar.
"Me encanta tu cabello!"
"Gracias, Sesshoumaru yo quiero ir a la boda de Yumi"
"Ya lo sé, cuando es?"
"Dos meses, podemos ir?!"
"Claro… ahh te preocupa el imbécil de Max, tu eres mía ahora y si quiere pasarse de manos, le rompo la vida!"
"Jejeje ok!"
Poniéndola de espaldas, le acarició la pierna, subiendo desde la pantorrilla hasta el muslo, Rin se sentía corta de aliento de ver el deseo en su mirada, no podía esperar para tenerlo otra vez entre sus piernas moviéndose con energía. Viéndola sonreír, Sesshoumaru no podía decidir si era el momento propicio para decirle que se sentía enamorado de ella, como nunca antes en su vida. Aquel pensamiento se esfumó cuando Rin enroscó ambas piernas alrededor de su cintura, demandando atención.
"En que piensas?"
"En lo hermosa que eres!"
"Mentiroso, estás distraído!"
Sesshoumaru se inclinó para besarla al tiempo que la estimulaba con una mano. En un jadeo, Rin le dijo que no se distrajera porque deseaba tenerlo dentro de ella. Soltando una risa ronca, movió todo su cuerpo para complacerla. Aferrándose a él, Rin le susurró lo que quería, pidiéndole que fuera despacio para poder sentirlo mejor. Sesshoumaru sintió cosquillas cuando le confesó que era el hombre mas viril con que había estado, ella sabía unas cuantas palabras de aliento hacían maravillas y en el caso de Sesshoumaru no era la diferencia, porque lo sintió derretirse contra ella. Inspirado, se concentró en ella y no pasó mucho tiempo antes que Rin sintiera el clímax en toda su piel y un delicioso cansancio la obligara a cerrar los ojos para recuperar fuerzas. Al ver que parpadeaba, Sesshoumaru la acomodó en su pecho haciéndole cariño en la espalda.
"Cansada?"
"Satisfecha, podemos dormir un rato?"
"Claro!"
Media hora más tarde, Sesshoumaru se levantó de la cama con cuidado de no despertarla y se metió a la ducha. Con el ruido del agua, Rin abrió los ojos y abandonó la tibieza de las sábanas, en busca de un calor más reconfortante. Sesshoumaru se estaba enjabonando completamente ensimismado, cuando escuchó que la puerta se abría. Con una sonrisa, Rin lo abrazó por la cintura, besando su pecho. El suspiró y dejó que deslizara ambas manos por todo su cuerpo. Quitándole el jabón de las manos empezó a enjabonarlo con cuidado.
"Pensé que estabas dormida!"
"Me despertó el ruido del agua!"
"Lo siento!"
"No importa, yo también tengo que bañarme, me ayudas?"
"Claro!"
Sesshoumaru tomó la pastilla de jabón entre sus manos y empezó a enjabonarla con una sonrisa, distrayéndose solo para besarla. Al terminar le dio un abrazo, salió del baño se puso la toalla en la cintura y la ayudó a salir envolviéndola en un paño; la tomó en brazos y poniéndola en la cama se acurrucó con ella, se quedaron dormidos casi al mismo tiempo. Cuando Rin despertó una hora mas tarde, Sesshoumaru estaba junto a ella leyendo una revista, vistiendo solo jeans.
"Buenos días señorita, durmió bien?"
"Si, vamos a salir?"
"Necesito llevar a Luna afuera, sino habrá un accidente en la alfombra o alguna de las camas! Después podemos ir almorzar"
"Entonces mientras paseas a Luna yo me visto!"
Sesshoumaru dejó la revista en la mesita de noche y tomándola en brazos se despidió con jugoso beso, se puso la camisa, zapatos y la salió.
"Volveré en media hora!"
"Ok!"
Dando un gran suspiro, Rin se levantó de la cama y fue a vestirse, cuando estuvo lista se puso arreglar un poco la casa; al terminar, abrió la puerta para esperar a Sesshoumaru. Estaba por sentarse en el sofá, cuando escuchó la puerta del apartamento de Sesshoumaru abrirse y vio a la mujer saliendo con una caja de cartón y una bolsa de basura negra. Intrigada, se puso de pie y con una sonrisa le ofreció ayuda.
"Necesita ayuda?"
"No señorita Rin, muchas gracias!"
"Disculpe, como sabe mi nombre?"
"Por el señor!"
"Jejeje, un gusto en conocerla señora?"
"Subaki! El gusto es mío"
Rin estaba a punto de regresar a su apartamento cuando reparó en el contenido de la caja y dejó escapar un suspiro, la mujer se echó una risita y le dijo que lo que había logrado con Sesshoumaru era impresionante. La caja estaba llena con todas las fotos y recuerdos de Kagura y la bolsa tenía la ropa que por dos años Sesshoumaru había guardado como un tesoro.
"Yo pensé que nunca iba a olvidarla, pero usted y su sobrina llegaron y él empezó a cambiar!"
"Subaki-sama cuando le pidió que recogiera todo esto?"
"Justo ahora, cuando salió a pasear a Luna, me dijo que lo guardara en la bodega que está en el sótano, que después me avisaría que hacer con todo. Jamás lo había visto tan contento, yo creo que ustedes van a estar juntos muchísimo tiempo!"
Rin se mordió el labio emocionada y en un susurro confesó que esa era justamente la idea. La mucama la volvió a felicitar y tomando las cosas se encaminó al ascensor, Rin entró a la casa y se sentó a esperarlo sintiéndose en una nube. Cuando regresó, no pudo contener su felicidad y le plantó semejante beso que a Sesshoumaru le dio cosquillas en la nuca. Sujetándola por la cintura, le preguntó si estaba bien.
"Todo bien?!"
"Estoy feliz, es todo. Entonces adonde vamos almorzar?"
"Donde tu quieras, por cierto, que linda te ves!"
"Gracias mi amor!"
Sesshoumaru se carcajeó calladamente y le dio una nalgada antes de salir, en una señal indiscutible que estaba decidido a cambiar por ella.
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