7. Sucesos extraños.
- Hola Bella - dijo una sonriente Alice a mis espaldas - ¿Cómo estas? - había estado esperándola solo dos minutos desde que llegué a la cafetería.
- Hey Alice - había algo en ella que me daba confianza - un poco cansada, estúpidamente decidí caminar en vez de ir en mi moto - ella rió - ¿tu como estas?
- bien, mmm ¿Bella? - alcé la vista - ¿te importaría si nos sentamos en una mesa mas alejada?
Hoy no era un día muy concurrido en la cafetería, por lo que elegimos una mesa muy apartada de las otras con vista hacia el bosque de Forks.
- ¿Quieres que empiece yo? - preguntó después de unos minutos en silencio. Asentí - puedes preguntar lo que quieras.
- ¿Cuándo comenzó? Es decir… ¿Cómo descubriste todo esto?¿Qué mas sabes? - sentía que tenia dos manos en mi vientre que me apretaban el corazón y el estomago, era una sensación extraña.
- solo ten calma - suspiró - bien, te contaré mi historia de esta vida, después te contaré la de la otra vida…- sentí nauseas - me llamo Mary Alice Brandon, nací en Nueva Orleans y tengo veinte años, a los quince mi vida cambió y me empecé a sentir extraña luego de un golpe en la cabeza, bueno, en realidad siempre me sentí extraña ¿A que chica de quince años le gusta el Rock and Roll antiguo o Elvis Presley? solo a mi, pero después de ese golpe todo se volvió peor, o bueno, ahora entiendo que todo se volvió mejor.»
«Ridículamente solo fue un libro mal puesto en la biblioteca de mi abuela, el que cayó dándome con su lomo en la cabeza y que hizo que desde entonces empezara a escuchar voces para nada agradables en mi mente, al principio pensé que estaba loca, que quizás sufría alguna esquizofrenia o un trastorno similar, pero el Internet y un psiquiatra me ayudaron a corroborar que no era una enfermedad psiquiátrica lo que tenia…
- ¿A que te refieres con voces para nada agradables? - sus ojos se nublaron.
- fueron solo al principio, quizás un año. - comenzó - escuchaba la voz dura y burlesca de un hombre que parecía que no hablaba conmigo… decía cosas como "mataré a ese idiota", "niña estúpida, cree que la amo" y cosas muy hirientes, a cualquiera le dañaría el solo escucharlo.»
«Después la voz de el comenzó a desaparecer poco a poco a medida que llegaba la voz de una muchacha, esa voz se parecía demasiado a la mía y muchas veces la confundía con la voz de mis pensamientos, ella era alegre aunque había algo que la atormentaba y eso sin querer me atormentaba a mi. La voz de la chica se quedó y a ella se unieron mas voces, una de una chica de voz dulce - me lanzó una mirada y a mi me recorrió un escalofrío - otra de un chico de voz suave y otra de uno amigable. Probablemente te preguntes como pude vivir con tantas voces en mi cabeza al mismo tiempo, pero solo llegaban algunas veces, como para alertarme indirectamente de algo, no era siempre, pero si era muy extraño.»
«Pasaron dos años mas y ya había aprendido algo de las voces además de sentirme como un completo bicho raro. Primero, la voz de la primera chica era definitivamente la mía, no sabia como explicarlo ni nada, pero era mi voz, aunque no sabia porque mi voz se escuchaba como si estuviera sufriendo; la voz de la otra chica, era la de mi mejor amiga , según las voces, y ella se llamaba Isabella; la voz suave era la de un tal Edward y la amigable era la de un Emmet - los vellos de mi piel se erizaron a la mención de mi nombre y el de Edward - Aun no le encontraba una explicación lógica así que empecé a vagar por el Internet. Salían muchas cosas que eran realmente tontas y otras que no tanto, pero una de ellas me llamó mas la atención, era sobre las vidas pasadas. Todo lo que salía en esa pagina de Internet, no explicaba lo de las voces pero si me hacia sentir como si estuviera en frente de la respuesta.»
«Empecé a creer en ello y también a prestar mas atención a las voces. Un día escuché algo que me llamó mucho la atención: "Oh, lo siento, no quise pasarla a llevar es solo que iba muy rápido", esa era mi voz y la de Isabella respondió: "no se preocupe, fui yo la que no se fijó, aquí en Forks es fácil distraerse", la mención de "Forks" me dijo que mi pasado había estado aquí, pero aun me faltaba mucho por descubrir… bueno, resumiendo un poco, solo esperé a que cumpliera la mayoría de edad y me mudé aquí para tratar de encontrar mi pasado.»
- ¿y lo hiciste? - pregunté con cautela, ella me miró unos segundos pero no respondió nada.
- ¿tu sabes como moriste Bella? - negué - ¿y estas preparada para saberlo? Es algo duro Bella, cuando no recuerdas todo es porque tu mente algo quiere guardar para protegerse así misma, y la tuya eso está asiendo, la mía eso hizo y yo aun así me empeñé en descubrirlo.
- ¿te arrepientes? - en realidad sentía que Alice tenia mucha razón en esto, yo no estaba preparada para saber algo que desde el principio sabia que era algo oscuro y malo, pero aun así sabia que nunca estaría bien si no lo sabia, y Edward tampoco.
- ahora no, pero cuando lo descubrí preferí no haberlo hecho. Nuestra propia mente crea posibles muertes, pero hay veces que no piensa en algunas… - dijo con la vista perdida.
- ¿Cómo moriste Alice? - dije directamente - si te hace mal decírmelo no lo hagas.
- no sé que pasó que me llevó a ese estado, aunque tengo mis teorías - titubeó - morí a los treinta y cinco años, morí joven, morí de locura y soledad.
- ¿locura y soledad? - no me gustaba mucho cuando las personas se ponían "poéticas" en momentos de urgencia.
- cuando llegué acá lo primero que hice fue buscarme a mi misma, en el cementerio y en registros antiguos, y lo que encontré fue a una solitaria Mary Alice que murió a los treinta y cinco años en el manicomio de Port Angels - abrí los ojos como platos - según el expediente que encontré, algo ocurrió que me afectó demasiado, tanto como para volverme loca. - ella suspiró pesadamente.
- se supone que ya éramos amigas, entonces ¿Dónde estuve yo en esos momentos? - nos miramos y un click sonó en mi cabeza - ¿es probable que ya haya muerto en ese entonces? - ella asintió - dios, esto es mas de lo que pensé ¿Qué crees que fue lo que te afectó tanto?
- no, no lo sé, tengo mis hipótesis como te dije, pero creo que la corroboraremos juntas - miró su reloj - lo siento Bella, ya se me hizo tarde y me tengo que ir, pero te llamaré otro día para que sigamos con esto - tenia razón, ya estaba oscureciendo - ah, y saluda a Edward - dijo con una media sonrisa. Se iba a ir pero recordó algo y se devolvió - ten, esto quizás te ayudará a comprender mas y entender tu pasado, el tuyo y el mío estaban unidos, aunque le faltan las paginas mas importantes - me tendió un pequeño y antiguo libro que sacó de su bolsa, lo reconocí como un diario de vida - lo encontré en la que fue mi casa - y dicho esto se marchó.
Tomé el diario entre mis manos y vi que tenia grabado una "A" dorada en la tapa. Este pequeño libro me ayudaría demasiado, de eso estaba segura, pero no sabia si mostrárselo o no a Edward, el probablemente querría leerlo conmigo, pero aunque el recuerda mas cosas que yo, el sigue sin recordar que estuve embarazada - eso es lo que creo por mi pesadilla -, y no quisiera que se enterara por el diario si es que Alice escribió algo sobre mi embarazo ahí.
Guardé el diario en el bolsillo de mi polerón y dejé unos minutos las manos sobre mi vientre plano ¿Qué había pasado con mi bebé?
Pensé que había comenzado a llover cuando sentí las mejillas húmedas pero en realidad estaba llorando. Ahora tenia una nueva motivación para encontrar mi pasado: mi bebé. Por el buscaría que nos había sucedido aunque doliera, el era un recuerdo demasiado bello como para matarlo.
Decidí que me iría por el camino interior del bosque, era mas largo, pero quería pensar y no quería que Edward me viera triste, no podría inventarle algo.
Miré hacia el cielo y suspiré. En estos días extrañaba los concejos de mi madre y las miradas comprensivas de mis padres ¿Qué pasaría si ellos estuvieran vivos? No me podía imaginar como se lo tomarían si se los contara.
Diablos, necesitaba un concejo, quizás llamaría mas tarde a la tía Inger aunque tendría que tratar de no decirle toda la verdad a ella, tarea difícil pues ella es una mujer muy perceptiva.
Demonios, no necesitaba un concejo, lo que necesitaba de verdad eran los brazos de Edward a mi alrededor, si, eso era, no necesitaba nada mas, sabia que el estaría junto a mi sin preguntar nada. De pronto quería llegar mas rápido a casa y tomar el camino corto.
Estaba devolviéndome cuando sentí unos pasos a mi espalda y supe que ese era el momento en que salía a relucir mi lado temeroso. Apresuré mas el paso y las pisadas avanzaron también mientras yo ya iba corriendo.
Como era de esperarse, como era lo mas posible, mis pies se enredaron solos y caí, doblándome el tobillo derecho. Era demasiada la mala suerte: asustada, perseguida y sin la posibilidad de arrancar, simplemente genial.
Lloriqueé unos minutos mientras miraba hacia todos lados, estaba segura que las pisadas se detuvieron casi enfrente de los árboles cercanos a mi.
- ¿Alice? - una parte de mi lloriqueaba porque fuera ella, pero solo se escuchó el sonido de una moto atravesar los árboles. Una mota de cabello cobrizo demasiado conocido últimamente ahora y en mi otra vida resplandeció cuando la moto atravesó el bosque - ¡Edward! - si no fuera porque tenia el tobillo herido, me hubiera lanzado a sus pies - eras tu, me asusté tanto - sollocé - escuché unas pisadas y yo no sabia que hacer - no dijo nada, simplemente me tomó y me subió a la moto, donde me dio un beso tranquilizador y me secaba las lágrimas. Lo juro, amo y amé a este chico.
- ya esta todo bien, linda - susurró mientras yo me apretaba contra el - ya pasó, mi Bella - dijo tomándome la mano. Quise responderle que aun no pasaba nada, tenia la certeza de ello.
Iba a la espalda de Edward como si la vida dependiera de ello, no quería separarme y en este instante no me importaba mucho si lo estaba asfixiando, mentira, si me importaba.
No sabia por donde íbamos, solo sentía el delicioso aroma de Edward mientras las luces de las calles pasaban como ráfagas por la velocidad a la que iba la moto… esperen ¿Edward iba conduciendo la moto? Dios, quizás estuvo muy desesperado…
Sentía que mi corazón aun estaba atorado en mi garganta, habían sido muchas emociones por hoy. Primero, el extraño encuentro con Alice y su historia; segundo, el diario que había pertenecido a ella y que aun tenia en el bolsillo de mi polerón y tercero, la persona que me seguía en el bosque, aunque eso era muy raro, quizás fue solo un ciervo que pasaba por ahí, pero aun así me asustó mucho.
No supe en que momento llegamos a mi casa ya que me bajé de mis sueños cuando Edward entró a mi cuarto con un vaso de agua y un botiquín.
- ¿estas bien? - sus hermosos ojos verdes lucían preocupados.
- si - dije tratando de darle la mejor de mis sonrisas - mmm ¿Cómo me encontraste?
- digamos que fue instinto - iba a preguntar mas pero con una mirada no me dejó - déjame revisarte tu tobillo.
Edward con sus manos de tacto suave revisaron mi tobillo que de antemano yo sabia que solo había sufrido una dobladura, cuando se me quebraba tenia un aspecto mucho peor.
Mientras el me vendaba el pie por "precaución", según el, y terminaba de ponerme pomadas, yo no dejaba de mirarlo y de pensar en todo lo que ya habíamos vivido anteriormente. Había sido su mejor amiga, su novia, su esposa y probablemente tuvimos un hijo, y todo estaba malditamente olvidado, todo pertenecía al pasado mientras vivía esta vida que no había sido la mejor, excepto el ultimo tiempo en el que apareció el.
Debía de dar gracias a que los dos recordáramos parte de lo que vivimos anteriormente, aunque aun faltaban mas cosas y eso era lo que me molestaba, estaba segura que faltaban millones de buenos momentos que recordar, buenos momentos en que fuimos felices y que por no sé que causa se desmoronaron de un momento a otro, nuestro amor siguió intacto, pero algo hizo que las cosas se salieran de su curso natural en ese entonces, pero así y todo, sigo insistiendo en que debo dar gracias a que nos recordamos, porque… ¿Qué hubiese pasado si yo o el no recordáramos nada?¿nos habríamos conocido? Quizás no y quizás eso es lo que le sucede a la mayoría de las personas y que irremediablemente se equivocan en esta vida,.
Gracias a que recuerdo puedo tener una especie de guía para tratar de ser mejor ahora, mejor con mi Edward.
- ¿en que piensas, linda? - la voz suave de mi chico me sacó de mis pensamientos.
- no es nada - dije acercándome para besarlo.
- ¿Cómo te fue con Alice? - dijo después de unos minutos en que estuvimos haciéndonos cariño en mi cama.
- me contó un poco sobre su vida ahora y parte de lo que fue en su pasado.
- eso es, genial - dijo con los ojos muy abiertos.- es increíble que otras personas también recuerden cosas y ….
- ¿creerías que ella era la mejor amiga de una tal "Isabella" que era la esposa de un "Edward"? -dije interrumpiéndolo - ella nos conoció a nosotros - sentí como los vellos que Edward tenia en su nuca se erizaban bajo mi mano. Me encantaba cuando Edward sacaba su lado cobarde que tenia escondido.
- ¿si? - podía ver el miedo en sus ojos que un segundo después trató de ocultar - ¿y ella sabe algo mas de nosotros? - Oh, esa no era la pregunta correcta pues tendría que decirle sobre el diario y todavía no era el mejor momento.
- mmm, no, pero aun así nos juntaremos otro día, quizás para ese día podrías ir conmigo - le sonreí tratando de que no notara que le estaba mintiendo.
- podría ser - susurró para volver a besarme.
- Bella… - susurró después de unos minutos.
- ¿mmm?
- estoy apestando - reí con el.
- ¿Por qué dices eso? Para mi hueles genial.
- no me ducho desde ayer Bella, un poco de higiene no viene mal.
- Ok, ¿y para eso necesitas…?
- …ir a mi casa, si quieres que vuelva podrías preparar algo de cena mientras vuelvo.
- pediré una pizza - murmuré - y que quede claro, siempre quiero que vuelvas.
- ¿siempre? Llevamos dos días - rió cuando vio que hice un puchero.
- esta bien, ¿algo mas señor? - enarcó una ceja.
- no, nada señora - me besó suavemente una vez mas y se marchó.
Después de marcar a la pizzería me di cuenta que algo estaba botado en el piso. Mis tripas se enredaron dentro de mi al ver que era el diario de Alice que se había caído, del cual salía un papel mas pequeño. Me agaché a recogerlo y mis ojos casi salen de mis cuencas al ver que era una foto antigua de un chico al que yo ya había visto, era el mismo chico que le había gritado a Avellana y Pistacho en el parque de Forks y el mismo que vi junto a la otra chica cerca del instituto.
Si Alice tenia una foto antigua de el significaba que el perteneció a su pasado, y al pertenecer al pasado de ella significaba que quizás perteneció al mío. Nuevamente un revuelo se formó en mi estomago, este chico las dos veces que lo había visto no me había dado una buena impresión y tenerlo en mi pasado no era la mejor noticia.
Di la vuelta a la foto para ver si tenia alguna inscripción. Mis ojos debieron mostrar extrañeza ante el nombre que tenia escrito ahí.
James, Octubre de 1932.
- ¿James?
...
Me dijeron que no me preocupara por la tardanza de actualización en el capitulo anterior, pero aun así me siento mal cuando me tardo en subir un capi, pero es que este mas que ningún otro que he escrito me costó demasiado en escribirlo.
Muchas muchas gracias a las alertas y favoritos de autor y de historia que he recibido, gracias a eso me dan mas ánimos de seguir escribiendo :)
Gracias a los reviews de:
Gabllie: bueno, creo que ya te di una gran respuesta para tu review. Por millonesima vez muchas gracias y mucho animo en tu universidad :)
Eulleny: Me encanta que te guste mi historia, y es obvio que lo que tu dices lo voy a tomar en cuenta, por eso si tienes alguna opinión o idea, dejame saberlo :)
Adriu: tienes razón, hay mucha intriga, pero no te dejes guiar por las apariencias, ahora en este capi se ve que estabas equivocada en parte de lo que creíste. Gracias por tu comentario :)
cataaaaa: oh, es tan genial que leas mi historia, además que me da mucha risa cuando me dices "no me llegan tus actualizaciones, algo está mal en mi cuenta" y es solo que yo no he actualizado jajajaj gracias por leer y por ayudarme hasta en el ámbito personal :) nos vemos el miércoles.
El otro día puse en mi perfil imagenes de Pistacho y de Avellana (son muy tiernos), además de la moto de Bella y de la melodía que toca Edward en el capitulo 2 :) si quieren se pasan por ahí.
Gracias a las que se dan el tiempo de leer mi fic aunque les parece basura y desperdicio de espacio en el Internet, a las que les gusta y me lo hacen saber con sus comentarios o alertas, a las que están en "modo - fantasma" pero son igual de valiosas y a las nuevas lectoras que quizás se unan :)
PD: si alguien me agrega al Facebook (está en mi perfil) que me envíe un mensaje privado a el para que sepa de donde vienen :)
Nos leemos pronto!
Isabel Fiction (Starlight'sEclipse)
