Hola chicos siento empezar algo tarde pero es que mi cabeza dolía a montones.

Gracias por los reviews y espero que les siga gustando la historia.

Que empiece el maratón.

Ya saben nada me pertenece, solo la trama lo demás es de su respectivo autor.

Con ustedes…

No con ella, sino contigo.

Pov. Hinata.

Llegué a casa y estaba agotada.

Pero me sentía llena y tranquila.

Sabía que debía decirle a mi padre que trabajaría de sexóloga en la clínica de Shino, pero es que me daba miedo.

Mi papá era un hombre muy cerrado y religioso.

Que una hija suya sea sexóloga era como decir que era prostituta.

Fui a mi habitación y tomé un baño, esperando que se me abriera la mente para poder idear un plan con el cual poder abordar a mi padre con el tema.

Salí de la ducha y me puse una camiseta y unos shorts cómodos para ir a cocinar.

Ya en la cocina, me pregunté si le cocinaba a Itachi…

Según sabía y vi, ayer comió ramen ya que el muy tonto no sabe cocinar.

Sonreí.

No me costaba nada cocinarle, además no podía comer ramen todos los días.

Decidí cocinar sushi. A ambos nos encantaba.

Pero me di cuenta de que me faltaban algunos ingredientes.

Miré mi ropa y me dije que no tenía nada del otro mundo así que salí y fui al súper.

Ya en el súper decidí comprar de todas las cosas de picar que encontré.

Además de las algas y lo demás para hacer el sushi.

Mientras esperaba en la fila de la caja, sentí una mirada fija e insistente dirigida hacia mí.

Giré un poco y me enganché con una mirada algo oscura y escalofriante.

Aparté la mirada al instante. Me arrepentí inmediatamente de salir así de casa.

Y lo peor era que la fila era muy larga.

Argh!

Sentí que mí alrededor se volvía algo pesado. Esa mirada era cada vez más penetrante.

Cuando giré la cabeza, ese hombre de mirada oscura y ojos tormentosos estaba a menos de un metro de distancia.

Tragué espeso y parpadee.

Esto no me gustaba nada.

-. Hyuga Hinata?- abrí los ojos aparatosamente y asentí suavemente.

-. Disculpe…?

-. Orochimaru- su voz era peculiar y escalofriante.

-. En que puedo ayudarle?- adopte mi actitud de psicóloga. Con solo mirarlo me percate de muchas cosas. Como su manía de mirar tanto a las personas y la insistente mirada para nada normal.

-. Creo que sí, desde hace meses he tratado de concertar una cita con usted- sonreí. Era bastabate difícil entrar en mi agenda, ya que la cantidad de pacientes era muy alta.

-. Entiendo, mi agenda estaba a tope- traté de comportarme lo más profesional y clamada posible.

-. Para mí fue una grata sorpresa encontrármela aquí en Washington y me gustaría saber si podría concertarme una cita, si ya está trabajando aquí claro esta?- algo en mi fuero interno me decía que declinara pero mi parte humana y caritativa que buscaba el bien fue la que respondió.

-. Si estoy trabajando ya, en la clínica Aburame. Usted puede llamar y concertar una cita- el asintió y sonrió. Esa sonrisa me dio un escalofrío.

-. Muchas gracias- asentí-. Ya es su turno- sonreí y avance.

Seguía sintiendo esa mirada persistente.

No era nada vulgar lo que traía puesto pero esa mirada me hacía sentir desnuda.

Pagué mi cuenta y tomé mis bolsas.

Salí del súper y caminé lo más rápido posible, para llegar a casa.

Durante el camino, sentí que me observaban.

Un miedo irracional, me invadió.

No me va a pasar nada, me repetía una y otra vez.

Todo estaría bien.

Llegué a casa y solté un suspiro de alivio.

Fui a la cocina y luego de lavarme las manos, me puse a cocinar.

Cocinar me relajaba tanto que me olvidé de esa mirada escalofriante.

Pov. Itachi.

Sakura estaba conmigo en la oficina-. Estas enfermo?- sonreí.

-. No. Es que Karim me dijo que estaba embarazada y lo está- ella me miró de la manera más desdeñosa que existe.

-. Acaso no sabes que es un condón?- me gruñó.

Me hacía sentir como un niñato y ella era menor que yo. Parecía mi madre.

-. No me regañes ya me siento demasiado imbécil. Suficiente que me lo diga Sasuke- a ella se le iluminaron los ojos cuando dije el nombre de mi hermano.

-. Y que es ese sobre?- miré el sobre.

-. Una prueba de paternidad- abrió los ojos.

-. Y qué rayos esperas?- tomó asiento frente a mí.

-. Ya voy…- abrí el sobre y empecé a leer.

El alivio me inundo al leer en el papel…

0% compatible.

Resultado:

Negativo.

-. No soy el papá del bebé- ella chilló y me abrazó.

-. Sabía que no eras tan imbécil- la miré-. Sabes que es verdad.

-. Si lo sé pero no me lo recuerdes quieres?- ella asintió y volvió a abrazarme-. Cuanto cobras?

Ella se apartó y se sentó de nuevo.

-. Yo cobro tres mil al mes-asentí.

-. Ahora cobraras cuatro mil- ella abrió los ojos y volvió a abrazarme.

-. Te adoro- besó mi mejilla.

Volvió a sentarse -. Y como vas con el plan?- sonreí.

-. Creo que está embarazada- ella abrió los ojos.

-. No manches- asentí-. Fue esa noche verdad.

-. Si, no sabes es toda una fiera- negó poniendo los ojos en blanco-. Pero como te decía, esa noche no me cuidé y sé que no estaba con alguien más ya que estaba…

-. Entendí- sonreí ante su rubor-. Pero quien te dice que ella no se cuidó? Ella puede estar tomando anticonceptivos.

-. No. A ella le hace daño la píldora, la inyección. Cuando estábamos casados era yo quien me cuidaba. Los efectos secundarios le hacían daño.

-. Entiendo. Entonces crees que está embarazada?- preguntó con un brillo en los ojos.

-. Si. Eso creo y espero- tenía que corroborar la información.

-. Tienes que estar seguro- asentí.

-. Pero no quiero que sepa que se. Quiero que me lo diga ella misma- ella asintió.

-. No puedes ni con una muestra de sangre, ni con la de orina- la miré y empecé a morderme la una del dedo índice-. Ya sé!- la miré con toda la atención-. Revisar su basurero. Tendrías que entrar a su baño y asegurarte de no encontrar tampax o compresas – fruncí el ceño pero asentí.

-. Creo que es buena idea.

-. Por favor, te voy a demostrar que valgo esos cinco mil al mes.

-. No eran cuatro mil- ella me enarcó una ceja-. Si está embarazada tendrás cinco mil de salario. Si no te quedas en cuatro mil.

-. Trato hecho- sonrió perversamente-. La llamó?- la miré confuso-. A Karim?

-. Si.

La que se esperaba esa mentirosa. Pero que ni crea que me va a engañar.

Bueno aquí esta. Espero que les guste.

Nos leemos.