Disclaimer: El Universo de Star Wars y sus personajes no me pertenecen, todo es de Disney actualmente.
—Padmé —Sola entró a la habitación en dónde se encontraba Padmé, quién estaba jugando con su sobrina, ambas debieron haber estado en una conversación divertida dado que estaban muy sonrientes—. Es hora de que vaya a dormir.
—Has escuchado a mamá —Padmé cargo a Ryoo, simulo lanzarla a la cama y después la cobijo con la sábana y finalmente le cedió el paso a Sola y ella se retiró a la sala de estar de sus padres.
—¿Ya tienes planes sobre lo que harás ahora que tú segundo mandato como reina está por terminar? —Sola se unió a ella unos minutos después—. ¿Finalmente ya has pensado en mantener una familia?
Padmé se sonrojo.
—No —se mordió el labio internamente.
No era su momento aún, solo existía una persona con la que ella querría asentarse, pero él no se encontraba ahí con ella. No, él estaba en algún planeta del Borde Exterior o quizás estaba en el Templo Jedi, entrenando a su padawan. Él se estaba encargando de salvar a los planetas, negociar por ellos, pensar en ella. Era él a quién quería, pero no era el momento para ninguno de los dos.
Los deberes se interponían.
Algún día, quizás en unos años, el futuro aún no llegaba y más adelante podrían llegar a formar una familia.
Las pertenencias de Padmé fueron colocadas en su habitación en Lake Country. Su armario se veía mucho más reducido al notar que tantos vestidos que utilizo durante su reinado se habían quedado en Theed.
Ahora que estaba establecida en su casa... ¿Qué haría? En Lake Country no había personas que trabajaran, los droides eran los que se encargaban de todo, a excepto de Paddy Accu, pero rara vez lo veía a él. Y allí estaba ella, sola. Ahora que estaba se encontraba establecida iría a pasar más tiempo con su familia. Ya echaba de menos a sus doncellas, todas se habían retirado a formar una familia.
Padmé miro al gran lago que estaba a su vista, el día anterior llovió y el agua se elevó un poco, sería refrescante ir a nadar y matar ahí su tiempo, pero el clima esa mañana no era del todo cálido y tuvo que conformarse con ser una espectadora.
Suspiró y chilló cuando la tomaron por detrás.
Sintió un cosquilleo en su mejilla cuando su barba le pico. Quiso gritar de la alegría al saber quién era él que la sostenía. Él la giro y Padmé no lo pensó dos veces antes de que sus labios fueran encontrados.
—Te extrañé —Padmé acarició su mejilla.
—No como yo a ti —le abrazo—.
—¿Cómo? ¿Cuánto tiempo? ¿Por qué no me avisaste?
—Lo iba hacer —le contestó, Padmé acepto su mano, retirándose del balcón para encaminarse a la casa—. Pero preferí darte la sorpresa.
—La cuál me ha gustado mucho.
Padmé se acomodó entre sus brazos y levantó la mirada a él, quién sonreía sin dejar de acariciarle el cabello.
—Padmé, hemos pasado mucho tiempo separados, sin poder hablar. Manteniéndonos en nuestros respectivos papeles, un Senador y un Jedi. La cuál por nada en la Galaxia se unirían y es por ello que he tomado una decisión mientras venía hacía aquí. ¿Quieres casarte conmigo?
—¿Quién le dijo? —Bajó la mirada pata que no la viese, su voz era temblorosa—. ¿Estuvo escuchando mi conversación con Sabé?
—Tú —le señalo con la garra—. Una pregunta hice, supuse, pero tú me lo confirmaste.
Padmé maldijo internamente.
—Más de dos años...
—¿Antes de venir al Senado? —Ella asintió—. Licencias, Obi-Wan no las pedía. Cada cierto tiempo para no levantar sospecha, las pedía. Obi-Wan las ganaba y sin decir a dónde se iba. Sospechar hicimos, pero cuando volvió a la normalidad, lo dejamos, pero no olvidamos.
—No hablé de él —le tembló el labio, tratando de que las lágrimas no se derramaran—. ¿Por qué no lo salvó?
—Llegar a tiempo no lo hice yo... La Oscuridad invade la Fuerza, el Elegido su futuro oscuro es. Proteger a la esperanza debemos.
—¿Yo? —Padmé arqueó una ceja—. ¿Qué puedo hacer yo?
—Usted no. Tú llevar a la esperanza. Senadora Amidala, embarazada está usted.
N/A: Se me complica un poco hablar como Yoda XD, espero no estar haciéndolo mal.
