Disclaimer:
La historia no es mía es una adaptación de la película My Sassy Girl, usando los personajes de The Legend Of Korra, los cuales no me pertenecen.
No tuve noticias de ella durante semanas... de hecho tres semanas cuatro días, nueve horas, veinte minutos y seis segundos y medio aproximadamente.
Tratándose de Asami Sato nada era seguro o predecible, había pensado que eso era lo que me mantenía unido a ella, sin mencionar que me sorprendía, pero esto ya era demasiado. No soy del tipo de persona que se emborracha para olvidar, pero me sentía confundida.
-¡Hasta el fondo!- exclamó un chico escuálido que se había sentada enfrente de mi.
- si hasta el fondo- respondí no muy animada, aunque un poco de compañía no estaba mal.
Se hacía llamar Wu, era un excelente bebedor esta era la décima ronda de tequilas y me parecía que seguía consiente, a pesar de que sabía que estaba ahí solo para emborracharme e intentar llevarme a la cama, no podía evitar seguir allí con él, podía deberse a que el era quien había estado pagando los tragos o a la soledad que me embargaba en ese momento.
-Tengo que ir al baño- dijo él entre carcajadas, asentí también riendo, un momento después mi teléfono empezó a sonar y conteste.
-¿Hola?-
-Soy yo- esa voz tan seductora era imposible de confundir.
-¡Asami! Hola- creo que en ese momento se me paso un poco el estado de ebriedad.
- Ven al restaurante que está frente al parque, ahora- de nuevo con sus demandas.
-¿Porque?-
-Quiero presentarte a alguien-
-¿A... quien?-
-A un chico- una punzada de celos me ataco en ese momento.
-No puedo- lo dije en un tono enojado.
-¿Por qué no?- refunfuñó ella.
-Estoy en una cita- no era una cita pero si estaba con alguien, esperaba herirla al menos un poquito.
-Mentiroso, eso no es cierto- dijo ella riendo.
-No me creas entonces-
- vas a venir ¿si o no?-
- No quiero...- y por primera vez desde que nos conocimos le colge- no quiero verte-
Wu regreso de nuevo y después de bebernos unos tragos más y charlar de algunas cosas sin sentido o al menos que no quise escuchar, decidí ir al baño, al salir note que Wu estaba coqueteando con otras chicas, ellas lo veían con desagrado y las entiendo. En mi cabeza aún seguían resonando las palabras de Asami, ¿quien sera ese chico que quería presentarme?, ¿Sabrá tratar a Asami?, ¿La respetara?, tenía tantas dudas y celos. Volvía ver a Wu que ya acosaba a otras chicas y a mi cabeza llegó un pensamiento que me hizo angustiarme ¿Y si es como Wu?.
Salí del bar tan rápido como pude de hecho corrí hasta llegar al restauran, al llegar vi a Asami con un sujeto reían muy animados ella se veía feliz, aunque odie admitirlo él era guapo y sin mencionar de que obviamente era militar ya que estaba uniformado, me acerque a su mesa y salude a Asami.
- Hola- dije mientras veía mejor al tipo.
- Korra llegaste- Asami ya estaba un poco tomada.
- ¿Tu eres Korra? un gusto conocerte mi nombre es Iroh II y soy– no deje que terminara no quería saber quien era.
- Militar por lo que veo- señale su uniforme.
- Si soy General de las Fuerzas Unidas- con una sonrisa seguía con la mano tendida a la espera de que correspondiera su saludo
- Un gusto conocerte Iroh- dije mientras esboce la mejor sonrisa forzada que tenía.
- Toma asiento por favor- Iroh hacia un ademan con su mano mientras llamaba a un mesero y hacia algun pedido.
-¿En serio estabas en una cita?- susurro Asami seria.
-No, solo tome algunos tragos con un amigo- no podía mentirle de frente.
-Lo sabía- ella sonrió victoriosa.
-Champagne- Iroh me ofrecía la bebida ajeno a nuestra pequeña charla.
- si gracias- un poco más de alcohol no me haría mas daño.
-He oído mucho de ti Korra- me preguntaba que le había contado Asami.
-¿Así?- pregunte con sarcasmo.
-Sé que eres buena amiga de Asami- ese fue un golpe directo a mi corazón.
-Si... solo amigas- escupí con dolor y coraje, mire a Asami directo a los ojos, ella desvío la mirada.
-Me disculpan- dijo la ojiverde mientras se dirigía al tocador.
Solo vi como Asami se iba con ese andar tan elegante aunque algo torpe por el alcohol.
POV ASAMI:
-¿Qué me sucede?- dije mirándome al espejo.
Abrí el grifo y me moje la cara, la frescura del agua me relajo, pero no del todo, me limpié y saqué mi colorete para retocarme los labios, después de hacerlo me vi en el espejo y motivada por no sé qué escribió en el Korra. Solo entonces me dio cuenta de la verdad, sus ojos azules, su boca, su cuerpo, su comprensión, todo en ella me estaba volviendo loca.
Salí corriendo del baño y cuando regrese a la mesa ya no estaba.
-¿Y Korra?- pregunte a Iroh.
-Se fue dijo que tenía que estudiar- no podía creerlo- Es una chica simpática ¿Sabes? Me dio la diez reglas a seguir en nuestra relación, lo cual me pareció extraño, pero amable- Iroh parecía divertido con la situación.
-¿Cómo cuáles?- dije cruzada de brazos.
-Veamos- extendió una servilleta y empezó a leer.
-Primero: No la dejes beber, si lo hace prepárate para cargarla; Prepárate para ir a la cárcel; No esperes ayuda de su padre; Lo que pienses que sucederá después, estas en un error; Dale tu calzado si le duelen los pies; Repítete la siguiente frase una y otra vez, todo es parte de su encanto,—
Imagine a Korra diciendo todo eso, y las cosas se volvieron aún más claras, no me estaba volviendo loca. Estaba enamorada, enamorada de Korra Wolfer.
—Cuando cumplan treinta y tres días llévale una rosa roja y entrégasela en su recital; Y si dice que te va a matar, no asumas que es una metáfora; Le gusta escribir alientala y finalmente el tiempo que pases con ella será el más feliz de toda tu vida, disfruta cada segundo.
Salí de ese restauran y corrió a la estación del metro más cercana seguramente estaba por ahí. Cuando llegué vi mucha gente, demasiada, iban y venían pero no estaba ella, corrió por todos lados pero no la encontré, entonces se me ocurrió una gran idea.
POV KORRA:
Estaba esperando el tren para regresar a casa, después de la tarde que había tenido solo quería irme a dormir, solo a mi me podían pasar cosas como esas, pero bueno no todo siempre tiene que ser malo, justo cuando estaba por subir al tren escuche una voz muy familiar a través de los parlantes.
≫- Atención pasajeros en el andén central número 4-≪
- ¿Que forma de hablar es esa? Así nadie va a entenderla- ahí estaba ella con su tono demandante que solía usar muy a menudo.
-Prefiere que no dé el aviso, porque fácilmente podría olvidar todo- toda la gente escuchaba la conversación, y yo sentía lastima por la mujer que hablaba, pude oí claramente como abrían la puerta de la cabina de avisos.
- Solo digo que si va hacer algo por alguien, lo haga apropiadamente y bien- en la estación algunos comenzaban a reír, otros parecían intrigados y yo no podía creerlo.
-Este altavoz tiene cincuenta años, si la reina de Inglaterra diera aviso tampoco se entendería-
-La reina de Inglaterra no pondría un pie en este basurero- todos rieron.
-Ya se porque no haces tu el anuncio- refunfuño- haber que tal lo haces-
-No podría hacerlo peor ¿oh sí?- una respuesta sarcástica- Korra... perdóname, Iroh solo es una amigo de papá él quería que lo conociera, pero es realmente aburrido, cada segundo que pase con él deseaba que fueras tú– desde que dijo mi nombre sentí una enorme felicidad, empecé a correr en busca de ella– Por eso te invite para que vinieras, Korra- se oyó un silencio- Te necesito, por favor ven a la oficina del encargado de la estación, es una mujer con cara de rata pero te dejará pasar, por favor Korra ven ¿sí?... No me dejes- no soy muy buena orientandome así que casi pase de largo la oficina- ¡Korra!- grito, me paré en seco y sonreí al verla.
- Bien Korra ya está aquí, ahora vete- la encargada miraba seriamente a Asami pero ella solo sonreía y le agradecia. Cuando estuvimos cerca la estreche en mis brazos.
-Espera ¿Quién dijo que podías abrazarme?- se quejó Asami.
-Nadie solo quise hacerlo- respondió con una gran sonrisa.
- Me encanta como me tratas, vámonos- Asami se aferró a mi brazo y salimos de la estación.
Esa noche lo único que quería era bailar, y bailamos en la feria, en el restaurante, en la pista de hielo, en el parque, en la galería, hasta en la estación del metro. Pero desafortunadamente Asami bebió demasiado y se desmayó, la cargué en brazos y subimos en un taxi, la acurruque junto a mí y la abrasé.
- Disculpe, podría tomar el camino largo- la abrace más fuerte y acaricié su cabello.
Tenerla era simplemente maravilloso y saber que Asami me amaba tanto como yo a ella era aún mejor.
