Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.
El secreto de Vidia
Capítulo 7: Pixie Hollow.
Abrí los ojos y la imagen de mi querida tintineadora durmiendo frente a mi hizo que fuera el mejor despertar de mi vida. Parecía un ángel.
Tenía el brazo por encima de ella, las piernas entrelazadas con las de Tink y ella cogía mi mano con sus dos manos. Era tan tierno que quería que el tiempo se detuviera. Tras unos minutos pensé en cómo reaccionaría ella al estar en esa posición y decidí levantarme cuidadosamente para no despertarla.
Ya casi era mediodía y había mucho movimiento por el campamento. No podía dejar de pensar en ella.
Dejé que durmiera mientras miraba por la ventana tranquilamente, cuando vi a Silvermist que se acercaba a mi casa. Salí antes de que llegara para que no despertara a Tink.
"¡Vidia! No te asustes pero... ayer Tink no volvió a su casa y no la encontramos por ninguna parte, ¡tienes que ayudarnos a bucarla!" Oh, vaya... creo que soy un poco responsable por eso.
"Verás Sil..." empecé en voz baja "ayer se nos hizo tarde y sonó una caracola así que..." parecía que Sil ya sabía por donde iban los tiros.
"Qué alivio..." suspiró "Así que habéis dormido juntas... no perdéis el tiempo eeeh..." miré para otro lado.
"Aún sigue dormida, así que te agradecida que no molestaras más... ya sabes"
"Oh claro, claro, voy a avisar a los demás jijiji..." se rió mientras se iba. Volví dentro y vi cómo Tink se empezaba a despertar. Me acerqué a ella despacio.
"Buenos días dormilona" le susurré arrodillada con los brazos apoyados en la cama para ponerme a la altura de su visión.
"Buenos dííííass..." dijo bostezando. "he tenido el mejor sueño de mi vi..." se paró en seco y tocó sus labios con los dedos. "¿H-has dormido bien?"
"Mejor que nunca" dije despacio "Ha venido Sil, parece que no se qué hada tintineadora no volvió a casa anoche"
"Oh, vaya, me habrán estado buscando... hehe" se levantó para arreglarse. Aproveché para hacerme la cola también. "¿Qué le has dicho a Silvermist?"
"Bueno... a ella no le puedo mentir..." nos preparamos para salir "¿nos vamos?"
"Si, será mejor que vuelva con los demás..."
"Voy contigo" desprendíamos felicidad al andar, cuando llegamos, algunos tintineadores se abalanzaron hacia Tink.
"Tinkerbell, no me des esos sustos" dijo el hada Mery.
"Si, avisa si te vas a quedar en casa de alguien" añadió Bobble.
"Lo siento chicos, os prometo que la próxima vez os avisaré" me gusta eso de 'la próxima vez'. Andamos un poco más y las demás chichas se acercaron al vernos.
"Tink, ¡estás bien!" se lanzó Iridessa todo preocupada.
"Oh cielos, claro que está bien, con Vidia a su lado no le pasará nada" dijo Rosetta.
"¡Ayer avistaron una ave enoooorme! Podría haberte pasado algo" soltó emocionada el hada de los animales.
"Hehe, tranquilas, me quedé en casa de Vidia por que ya era tarde..."
"Y dormisteis juntas eeh..." terminó la frase Silvermist "dime, ¿ya os habéis besado?" ¿Porqué tiene que meterse donde no le llaman?
"¡N-no! N-nosotras no..." intenté defender la situación, pero se me hizo muy complicado, además Tink se puso roja-tomate y no pude evitar fijarme en ella.
"Sil, ¡d-déjanos en paz!" me sorprendió que no lo negara, pero no le dí más importancia. Nos quedamos con ellas hasta que llegó el momento de hacer nuestras labores.
"Nos vemos después Tink"
"Hasta luego Vid" ya la echaba de menos...
No podía dejar de pensar en ella y la magnífica noche que pasamos juntas. Eso me motivaba para ir más rápido todavía.
Terminé con las alas muy cansadas, pero al menos no tenía que usarlas cuando estaba con Tink. Cuando llegué al campamento mes estaba esperando en la entrada, parecía que ya había terminado y fuimos a dar un paseo.
Tras comentar cómo había ido el día, me hizo una extraña pregunta.
"Vidia, ¿h-has besado a alguien alguna vez?" me pilló totalmente desprevenida.
"E-eh... pues, no... la verdad es que nunca había salido con nadie..." aún sabiendo que ella tampoco, pregunté "¿tu sí...?"
"Eee... b-bueno... s-sí..." maldito Terence... "fue... asombroso..."
"Creía que... no hubo nada entre Terence y tú..." dije un poco decepcionada.
"Ah, no fue con... él" ¿Qué? ¿Clank? ¿Bobble? Imposible
"¿Con quién fue?" necesitaba saberlo a toda costa. Tras unos segundos esperando respuesta, dijo.
"V-verás, a-ayer... cuando t-te dormiste... estabas tan cerca que..." no me digas que... "no pude evitar b-besarte"
"¿¡Me robaste mi primer beso!?" soné un poco enfadada pero en el fondo estaba realmente contenta y aliviada.
"L-lo siento, pero no pude evitarlo" Qué injusto, ¿qué diablos hacía durmiendo en un momento cómo ése? Pensé en tomar ventaja de la situación.
"Agradezco tu sinceridad, p-pero tendrás que compensármelo"
"¿Cómo?"
"Q-quiero un segundo primer beso en condiciones" mil mariposas hicieron una fiesta en mi estómago en ese momento.
"Hum..." asintió con la cabeza y sin decir más me arrastró hacia su casa cogiéndome de la mano. Podía notar su pulso aumentando con cada paso. Tenia las piernas destrozadas, ya no podía más. Nunca había entrado en su casa del campamento.
"Waoh, es mucho más grande que la mía" incluso por dentro parecía más grande que por fuera. Tenía un montón de trastos y cosas perdidas por el suelo. Había una mesa con cinco sillas y la cama parecía muy cómoda. Me fijé en su ropa "Realmente eres buena haciendo vestidos, ¿los has hecho todos tu?"
"Ah... si, ¿te gustan?" ahora parecía más calmada.
"¡Me encantan! Ojalá tuviera vestidos así" estaban realmente bien hechos, cuidados al mínimo detalle.
"Si quieres... puedo hacerte uno"
"¡Si, me encantaría!" no sabía muy bien cómo se hacían los vestidos a medida, pero pronto lo averiguaría.
"B-bien... para hacerlo necesitaré tus medidas..." y volvió a ponerse nerviosa. Fue a coger una especie de cinta larga de hoja que tenía en un cajón.
"Ahora quiero que estires los brazos así... no te muevas" Woh... Mi corazón empezó a latir deprisa "normalmente... para las medidas... es mejor estar d-desnuda, pero así está bien" ¿d-d-d-d-esnuda? me ruboricé cómo nunca, fue difícil mantener mi posición, y más con Tink midiendo cada parte de mi cuerpo cuidadosamente. Se me erizaba la piel con su tacto al medir cada parte de mi cuerpo. Cerré los ojos inconscientemente. El hecho de que ella estuviera tocando de esa forma me estaba excitando.
"Terminé" dijo tras unos minutos. Me relajé y al abrir los ojos me encontré a Tink con sus brazos en mis hombros acercándose. No me dio tiempo a reaccionar. Sus labios entraron en contacto con los míos y me derretí por dentro. Qué maravillosa sensación... Cerré los ojos y le sujeté la espalda para sentirla más aún. Sus labios eran adictivos, no podía dejar de besarla, fue maravilloso. Tras unos instantes, nuestros labios se separaron y abrí los ojos.
"¿Qué tal estuvo... nuestro segundo primer beso...?" jamás había experimentado algo así, no había palabras para describirlo.
"Creo que... necesito un tercer primer beso..." volvimos a besarnos y nos dejamos caer en la cama para estar más cómodas. El mundo desapareció, sólo estaba ella, fundiéndose conmigo cómo dos barras de acero a mil grados. Pasamos la mejor noche que jamás pude imaginar. Amaba a Tink con locura, cada día más, si es que era posible. Esa fue la primera de muchas noches maravillosas.
Los días pasaron y se transformaron en semanas cómo si nada, fue sin duda el mejor verano de mi vida, incluso el vestido que me hizo me quedaba perfecto. Nunca imaginé que las cosas acabarían así, pero la vida da muchas vueltas. Tink y yo estábamos muy unidas, nada nos separaría de nosotras.
El último mes era de libre elección, podíamos escoger en volver o quedarnos en el campamento pero decidimos quedarnos hasta el final ya que habría menos gente y tendríamos más intimidad. Casi fuimos las últimas en marcharnos.
Llegó el momento de volver a Pixie Hollow, y aunque teníamos que ir en grupos por talento, me las arreglé para ir con mi amada en una paloma de carga.
Sabía que Lord Milory, el señor del invierno, también tenía una ala rota que lo impedía volar. Así que se me ocurrió que Tink debería hablar con él para que le cuente su experiencia y pedirle consejo.
Movería el mundo entero por ella y su felicidad.
Quizás me precipité un poco al terminar el verano así, pero tenía ganas de que volvieran a Pixie Hollow ^^
