BPOV
-Eso es bueno, supongo.-dijo Rose.
-Rosalie, es más que bueno. ¡Es genial!
-No es genial.-le dije a ambas.
-¿Porque no? Si lo es.
-No lo es. Engañe a Jacob y eso está mal. Además, yo y Edward somos amigos.
-Claro...amigos.
-Sip, nada más.-le dije a Ally.
-Oye, no engañaste a Black.-dijo Rose.-Solamente fue un beso, nada de qué preocuparse.
-Ah, sí, claro.-dije sarcástica.
-Sip...oye, ¿qué harás?
-¿Con que?
-Con tu "esposo".-dijo haciendo comillas en la palabra esposo.
-Nada.
-¡¿QUE?-chillaron a la vez.
-Me quedare sin oídos si siguen gritando así.
-No puedes no hacer nada.
-Tienes que hacer algo.-dijo la duende en cuanto Rose termino su frase.
-Ya, haré algo. ¿Tranquilas?
-Mejor, o si no lo matare yo.
-¡Alice!-le regañamos Rosalie y yo.
-Bueno...también Edward me ayudaría.
-¡Alice!
-Bueno, está bien. No hare nada.
La mire de mala gana.
-Retracto, no haremos nada.
-Bien...Rose, tienen que mudarse de casa. El bebe no tiene cuarto.
-Emmett está buscando una casa con 3 habitaciones porque se lo pedí, él aun no lo sabe.
-¿Qué es lo que yo no sé?-dijo la voz de mi hermano desde la puerta.
-Oh, ¿cuándo llegaste, Emmy?-le pregunte en broma.
-Hace 5 minutos.
-Vete y vuelve dentro de 10.-le bromeo Alice.
-No, ¿para qué? Ya encontré la casa.
-¿Es demasiado lejos de aquí?-le pregunte.
-A 5 cuadras.
-Bueno, es algo lejos pero nada que no se pueda arreglar con la velocidad de un Porshe.-dijo Ally a lo que todo reímos.
-Ya, ¿qué es lo que yo no sé?
-Bueno...creo que...
-Rose está embarazada.
-¡ALICE!
-¿Qué?
-¿En serio?
Y Rose asintió y mi hermano no tardo en levantarla y abrazarla mientras daba vueltas. Abrazo de oso. Alice y yo salimos y me llevo a casa.
-Cualquier cosa, me llamas. O mejor llama a Edward, creo que te llevas mejor con él que conmigo.-dijo guiñando el ojo.
-Calla, Alice.
-Bueno, sólo decía.
-Sí, claro. Sigue así y te quedas sin Barbie.-dije antes de bajar del auto y entrar a la casa.
No había rastros de Jacob por ningún lado así que supuse que no estaba. Y supuse bien.
La verdad, no tenía ganas de hablar con él para nada. Así que me acosté y me dormí tranquilamente.
-Al día siguiente-
Me desperté temprano y aun no había rastros de Jacob así que decidí irme a trabajar. Mientras más temprano iba, mejor.
No hubo mucha clientela pero aun así tuve que cumplir el horario. Me lleve una gran sorpresa al ver a Edward parado en la entrada con su Volvo.
-Hola, Bells.-dijo con su sonrisa torcida.
-Emm...hola, ¿qué haces aquí?
-Puedo irme si quieres...
-No, me refería a que...
-Lo se.-me interrumpió creo que prometí cuidarte de él.
-No lo recuerdo.-dije sonrojándome.
-Ni yo pero es bueno prevenir, ¿no?
-Si...
-Y, sobre lo de ayer...venía a pedirte disculpas...
Me dolió que lo hiciera...pero, ¿porque?
-No te preocupes...
-Pero...
-En serio, Edward, sin rencores.
-Gracias, Bella.
-Bien, ¿a dónde me llevaras esta vez?
-Pensaba que podríamos ir a un parque de diversiones o algo así.
-Ok...pero no me subiré a la montaña rusa.-dije antes de subirme a su Volvo.
Me llevo al parque de diversiones...acuático.
-Edward...
-¿Qué?
-No me dijiste que era acuático.-le reclame.
-Oh, lo siento.-dijo sonriendo.-Te divertirás.
-Claro...me mojare toda.
-Ese es el plan.
Y logro convencerme de bajar e ir al parque. Fue de lo más divertido...
De seguro Emmett, si estuviera con nosotros, estaría más feliz que caracol con rueditas. Nos mojamos toda la ropa...
