(Nota de la autora: eto… en este capítulo todo ya inician a tener casi la misma edad: 9 años claro voy a ser capítulos de sus cumpleaños para ser más exactos ^^, excepto Gaara que muy pronto iba a cumplir 10… eto… espero que lo disfruten)
En el pasado.
Había pasado una semana desde la aparición de Ten-ten, y aun Hinata, Naruto, Gaara, y Sakura se preguntaban porque esa chica de cabello castaño había atacado sin razón alguna a Sakura, y no sólo eso, también se preguntaban porque Kakashi se iba sin razón alguna en medio de sus clases.
— Muy bien chicos esto es todo por ahora -dijo saliendo del supuesto "salón de clases", ya que el "salón" era en realidad el ático- nos vemos luego -se despidió para después empujar con su pie la escalera portátil hacia el ático, para poder bajar al segundo piso de la casa.
— ¡espere Kakashi-sensei! -lo detuvo Sakura muy apresurada antes que se fuera.
— ¿ah? -dijo volteándose hacia ella confundido- ¿Qué pasa Sakura?
— Discúlpeme por mi atrevimiento, pero… todavía no se acaba la clase, faltan 30 minutos.
— Sakura-chan, tiene razón -afirmó Naruto poniéndose a un lado de Sakura- últimamente en estos días se ha ido en medio de las clases y además se está haciendo muy molesto, dattebayo.
— Pues, he tenido cosas muy importantes que hacer -divagó rascándose la cabeza.
— Sí, ¿hasta cuándo va poner en práctica nuestros poderes? -dijo con tono interrogatorio, poniéndose al lado derecho de Sakura.
— Cierto, Kakashi-sensei… ¿cuándo nos va a decir… cuál es el poder de Sakura y mío? -inquirió Hinata, poniéndose detrás de Sakura.
— Bueno, y después de esto me dejan en paz ¿Okay?
Los 4 sólo afirmaron poniendo mucha atención en los movimientos de Kakashi.
— El de Gaara: es la arena, el de Naruto: es el fuego, el de Hinata: es el aire y el de Sakura: es el agua, listo, ya les dije, me voy y nos vemos después -contestó bajando rápidamente las escaleras, se oyeron sus pasos alejarse y se escuchó la puerta de atrás de la casa cerrarse.
— Y allá va -suspiró mirando la ventana, viendo como kakashi se alejaba brincando por los arboles.
— Esa dirección lleva al norte del pueblo -dijo Gaara.
— Esperen, esa dirección lleva al hospital -recordó Hinata acercándose a Sakura y a Gaara.
— Bueno, yo me voy abajo a comer algo -dijo, bajando del ático.
— Que raro, por lo general estas cosas le atraen.
En la cocina.
— veamos, ¿que tenemos por aquí? -dijo abriendo la alacena- nada, veamos que hay en el refrigerador… ¿ah?
(Nota de la autora: sé que en el siglo 19 todavía no existían los refrigeradores ^^U… lo que pasa es que en mi fic, la historia se desarrolla en un mundo Steampunk, si no saben que significa, búsquenlo en wikipedia XD eto… disculpen por interrumpir)
Lo único que encuentra es verdura, un paquete de leche y unos 3 huevos.
— Pero que…
Mientras tanto Gaara, Sakura y hinata se hallaban jugando cartas.
— ¿tienen un 3? -Pregunto Hinata.
— No -contesto Sakura.
— A pescar -dijo Gaara.
- ¡!
Se escuchó un grito muy aterrador que provenía de la cocina.
— ¿no era Naruto? -preguntó Hinata preocupada.
-¡Nnnnnoooooooooooo!
— Creo que es él, pero no estoy segura -dijo Sakura
-¡MI RAMEN!
— Sí, sí es Naruto -afirmo Gaara.
Rápidamente, los 3 bajan a la cocina para ver que le pasaba, Gaara lo conocía bien y él sabía que no muchas cosas lo hacían gritar así.
— ¡No! ¡Por qué! ¡¿Por qué me haces esto, Dios? ¡¿Yo que te hice? -gritaba desesperado, se hallaba sentado, llorando y golpeando la mesa con sus dos puños al mismo tiempo.
— ¡¿pero, que estás haciendo Naruto? -dijo Sakura, terminando de bajar las escaleras.
— ¿ah? -dijo, levando la mirada- ¿Sakura-chan?… ¡Sakura-chan! -exclamó Naruto, parándose de la mesa, corriendo hacia ella, extendiendo sus brazos pará darle un abrazo. Pero Sakura lo detuvo poniendo su mano en su frente.
— Ni lo intentes -dijo de manera indiferente.
— Naruto-kun ¡¿estás bien? -apareció Hinata. Bajando las escaleras.
— ¿Hinata?… ¡Hinata! -exclamó Naruto, extendiendo sus brazos, para darle un gran abrazo.
— Naruto-kun… -susurró muy sorprendida, sonrojándose por la acción del rubio.
— ¡Naruto, ya deja de gritar como un loco borracho y dinos que ocurre! -exigió muy molesta.
— ¡No vas a creer lo que pasó! -dijo aun con lágrimas en los ojos- ¡alguien se llevó el último ramen que quedaba! -dijo apuntando hacia al refrigerador.
— ¡¿Sólo era eso? -preguntó Sakura enojándose- no nos preocupes así, tonto. Yo pensé que era algo más importante, casi creí que te habías roto la cabeza o un brazo.
— Lo siento, Sakura-chan, pero para mí es algo muy importante.
— Eto… Naruto-kun…
— ¿qué pasa Hinata? -dijo Naruto volteándola a ver.
— Eto… ¿me podrías dejar de abrazar? -dijo Hinata con la cara roja, volteando a todas partes.
— ¿ah? -dijo, volteando a ver sus brazos que no la soltaban- sí, lo siento, no quise hacerlo, de verás -un poco sonrojado de las mejillas.
— No importa… sé que no fue tu culpa -dijo, un poco apenada.
Gaara terminó de bajar las últimas escaleras, para dirigirse directo al refrigerador. Era cierto lo que decía Naruto, el ultimo ramen se lo habían acabado, pero no había sido él.
— ¿estás seguro que tú no te lo comiste antes y no lo recuerdas…? -preguntó Gaara, todavía observando a dentro del refrigerador.
— ¡claro que no me lo comí! -espetó enojado- además, siempre recuerdo todas las veces que he comido ramen, desde que lo comí por primera vez hasta ahora- dijo ya un poco calmado Naruto.
— ¿en serio?, no te creo -desconfió enseguida la pelirosa.
— Créelo, tengo guardados TODOS los palillos de ramen que he usado en mi closet.
— ¿aun no te has desecho de ellos como te había dicho antes? -dijo Gaara.
— Ah… así que era cierto -contesto Sakura.
— Si, nadie me cree… ¡pero, el punto es que alguien se lo comió, dattebayo!
— Elemental, mi querido Watson -dijo Gaara, con un disfraz de Sherlock Holmes- alguien se comió tu ramen, pero no fue ninguno de nosotros, si no fue alguien, quien ha estado ocupado estos días.
— ¿De dónde diablos sacaste ese disfraz? -pregunto incrédulo.
— ¡cierto! Como no saberlo -dijo muy alegre- kakashi-sensei, ah estado muy "ocupado" estos días… -dijo Sakura.
— Y en esos días, él siempre salía por la puerta trasera… -continúo Naruto.
— Y la puerta trasera está en la cocina… -dijo esta vez Hinata.
— Así es, eso significa que kakashi-sensei… -prosiguió Gaara.
— Se lo comió -dijo Sakura completando todas las frases.
— Eto… ¿Naruto-kun? -dijo preocupada acercándose a Naruto, ya que por su expresión no se veía bastante bien.
—… ¡AHH, ESE TIPO DECREPITO Y COCHINO! ¡¿QUIEN DEMONIOS SE CREE QUE ES? ¡ME LAS VA A PAGAR POR ABERSE COMIDO MI ULTIMO RAMEN!
— Y no es todo…-agarrando una nota, que se encontraba adentro del refrigerador- dice…
Queridos alumnos y Naruto…
— ¡y además no me considera su alumno! -gritó enojándose más.
— Tranquilízate Naruto-kun -intentaba calmarlo agitando un abanico cerca de su cara.
Lamento que en estos días, me he ido muy temprano de nuestras clases.
Pero es por un asunto muy importante, no les diré todavía porque tal vez les caería mal la noticia
— A mí ya me cayó mal -musitó más tranquilo, pero todavía enojado.
Les diré más adelante, observando cómo va mejorando su actitud
Esa va para ustedes Naruto y Gaara…
— Ya no quiero leer esto -dijo el pelirrojo tirando la nota al suelo.
— Bueno entonces yo la leeré -recogiéndola del suelo Sakura- dice…
Perdón por haberme llevado el ramen… ups, es decir, haberme comido tu ramen, Naruto
— Que raro, nunca se equivoca en sus notas y cartas -empezó a pensar Gaara.
Atte.
Kakashi
Pd. No me sigan, después de leer esto.
— Y eso es todo.
— Me permites la carta Sakura -extendiendo su mano.
— Sólo no la vuelvas a tirar ¿sí? -le pidió sonriéndole.
— Ah… si claro -sonrojado.
— No entiendo, ¿se lo comió o se lo llevo consigo? -pregunto confuso Naruto.
— Sí se lo hubiera, comido tendría una cacerola en la estufa -contesto Hinata.
— Sí, y no hay una cacerola… -observando Gaara hacia la estufa.
— Entonces se lo llevó… ¡eso quiere decir que mi ramen sigue vivo! -dijo muy emocionado con estrellas en los ojos.
— Esa dirección dirige al hospital ¿verdad, Hinata?
— ¿ah?... ah, sí…
— Fue al hospital… ¿Con el Ramen? -cuestiono Sakura.
— Pero, eso sería raro, Kakashi-sensei no tiene un amigo o familiar en el hospital -dijo Naruto.
— Cierto…pero hay que investigar ¡todos al armario! -exclamó apuntando Gaara al armario.
— "vaya, Gaara se está expresando más abiertamente ¡qué bueno!"-pensaba muy alegre Sakura.
Mientras ellos estaban adentro el armario se movía muy bruscamente, haciendo que los objetos encima de él se cayeran y rompieran, después de un milésimo de segundos, se abre lentamente la puerta con mucho humo, de diferente color.
— Vaya, eso fue rápido -saliendo Naruto primero de los cuatro.
— No sentí nada -dijo Hinata.
— Ni yo -dijo Sakura.
— Pero lo que no entiendo… ¿¡porque tenemos que usar estos trajes! -exclamó muy confuso el Rubio.
— Es para darle un toque a la ocasión… - Contesto Gaara "fumando" su pipa de la que salían burbujas.
— Bueno, a mi me gustan -lo apoyo Sakura.
Los trajes de detective de los chicos eran como al estilo de Sherlock Holmes, Naruto lo tenía de color café y Gaara de color negro. El de las chicas era igual todavía pero en vez de llevar pantalones llevaban faldas, el de hinata era de color morado y el de Sakura color rojo.
— Si… son muy lindos -mirándose Hinata el traje.
— ¿pero porque ustedes tienen el gorro y la lupa? -pregunto Sakura un poco confundida, ya que el de ellas no lo tenían.
— Es porque ustedes son el equivalente de Watson -le contesto Gaara.
— A mi me parece un poco injusto… ¡tengo una idea, todos de regreso al armario! -dijo la pelirosa empujándolos de regreso.
Pasaron solo 6 segundos dentro del armario y salieron de nuevo, sólo que con los trajes un poco diferente.
— Ahora hinata y yo somos Sherlockhome y ustedes Watson.
— También es injusto que ustedes dos sean Sherlock dattebayo.
— Ah… ¡en ese caso! -dijo de nuevo alegre, empujándolos de nuevo adentro del armario.
Después otra vez empezó a temblar, paso unos segundos y de nuevo salieron del armario solo que un poco diferente.
— ¿ahora qué les parece? Naruto y yo somos Sherlock Holmes y Hinata y Gaara son Watson, ¿les parece bien? -pregunto, dudando que digieran que no.
— A mi me parece bien Sakura-san -contestó alegremente Hinata.
— Sí, a mi también ¡deberás! -exclamó muy contento.
— Sí… igual a mi -dijo Gaara, abriendo la puerta de atrás de la casa- ahora sólo falta seguir a kakashi-sensei.
— ¡hai! -dijeron todos.
Así todos se van corriendo directo al hospital. Mientras un tranquilo kakashi se encontraba leyendo su querido libro, mientras saltaba por los arboles, no se percataba de que lo siguieran, ya que se hallaba muy concentrado en su lectura. Atrás de él se encontraban el pequeño grupo de detectives a una no tan larga distancia que el.
— Vaya, nunca lo vamos a alcanzar -Sakura hablaba agitadamente, ya que habían corrido demasiado.
— Me rindo… ya no puedo… -decía Naruto, mientras se desmayaba de cara al suelo.
— ¿podemos descansar? -dijo muy exhausta Hinata.
— ¿Por qué Kakashi-sensei no se cansa? -se preguntaba Gaara muy concentrado- creo… que sería más rápido si vamos por los arboles.
— Seguro, ¿Pero y si nos ve? -dijo, levantando Naruto la mirada hacia arriba.
— No creo… está muy concentrado en el libro, vamos… -decía Gaara, mientras daba un salto a un árbol.
— Ya lo oyeron… -dijo resignada Sakura, mientras daba un salto al mismo árbol, que había saltado Gaara.
— ¿te ayudo Naruto-kun? -le extiende su mano.
— ¿Ah? no está bien hinata -se levanta del suelo- yo puedo, vamos, antes de que nos dejen atrás.
— Sí…
Mientras kakashi:
— Espero que no se enoje por llegar tarde de nuevo… por cierto ¿qué hora es? -mete su mano al bolcillo, sacando un reloj de mano lo voltea un poco a la derecha- "¡¿pero…que?"- y en el reflejo ve a sus alumnos siguiéndolo- "¿Qué hacen aquí?"-pensó mientras volteaba un poco para atrás.
— Ah -se percató de que ya se había dado cuenta de que lo estaban siguiendo- ¡a un lado! - exclamo Gaara, empujándolos todos a la otra rama del árbol que al mismo tiempo todos habían pisado- ah… eso estuvo cerca…
— Si -respirando Sakura de alivio.
Naruto no soportaba la posición en la que estaba, así que se decidió moverse sólo un poco, pero…
— ¡ah! -gritó, ya que estaba a punto de caerse del árbol a una altura muy alta.
— ¿eh? -voltea hacia atrás, viendo como Naruto se resbalaba lentamente del árbol ¡Naruto-kun! -lo sujeta del brazo rápidamente- te tengo… -pero era inútil, ella también, se resbala, así cayendo los dos del árbol.
Sakura se da cuenta rápidamente.
— ¡Hinata! -la sujeta del bazo fuertemente, pero, por el peso, cae junto a hinata y Naruto.
— ¡Sakura! -la sujeta del brazo, pero también, se resbala, así cayendo todos hacia abajo.
— ¿ah?... no puede ser cierto… -se da cuenta Kakashi de lo sucedido, saltó hacia una rama, que había delante de él, pero se detiene al instante- pero… no tengo que llegar tarde, ellos se las arreglaran solos -se da la vuelta, se detiene de nuevo, da un salto hacia abajo para al instante sujetarse con su brazo- veo que se encuentran bien, bueno entonces me voy…-dicho esto salta hacia una rama de abajo para así irse de nuevo a su destino.
Mientras con los chicos, por suerte se encontraban bien pero no en una pose muy cómoda.
— ¡bravo Naruto, si no fuera por ti no nos hubiera pasado esto! -exclamo Sakura muy enojada - ¡tienes suerte de que no te golpe!
— ¡vamos Sakura-chan no seas tan cruel! -dijo Naruto- además, estamos bien y eso es lo que más importa ¡dattebayo! -contesto muy confiado.
— Si claro… lo que digas -dijo Gaara.
Se encontraban así: Gaara sujetando la rama con su mano derecha y con la izquierda sujetando a Sakura, Sakura con la mano izquierda sujetando a Gaara y con la mano derecha sujetando a Hinata, Hinata sujetaba con la mano derecha a Sakura y a Naruto no lo sujetaba con la mano ya que este estaba colgando de su pie izquierdo.
— Esperemos que no se rompa la rama -dice volteando para arriba, donde se encontraba su mano aguantando el peso de los 4.
— Sí, pero con todos los Ramen que Naruto se comió ayer por la noche lo dudo -contestó Sakura burlándose de él.
— En eso tienes razón -dijo Gaara esbozando una sonrisa burlesca.
— ¡vamos no se burlen! -exclamo el rubio ofendido.
— Yo no me burlo Naruto-kun de hecho… ¡te apoyo! -dijo intentándolo animar.
— ¡¿Qué? -contestaron Sakura y Gaara
— Gracias Hinata, ¡ven chicos, al menos Hinata me APOYA! -gritando muy fuerte la última palabra.
— Sí, lo que digas -rodando los ojos el pelirrojo.
De repente se oye un ruido proveniente de la rama, como un crujido.
— Oh, oh -dijo preocupada Sakura.
— No me gusto ese oh, oh - dijo igual de preocupado Naruto.
— No querrás saber de dónde vino ese oh, oh -dijo volteando Gaara haber la rama.
De repente se escucharon mas crujidos proviniendo de la rama hasta que se rompió completamente, cayendo todos así hacía abajo.
— ! -gritaron Sakura, Hinata y Naruto. Gaara fue el único que no grito, ya que sabía que iba a pasar eso.
Iban cayendo muy rápido hacia abajo.
— ¡vamos a morir como puré! -gritaba Naruto con lagrimas en los ojos.
— ¡no quiero morir y menos hecha puré! -lloraba Hinata intentando no mirar hacia abajo.
— ¡no es justo, voy a morir sin ni siquiera antes haberme convertido en una hechicera! Lloraba preocupada Sakura.
— ¡y porque no gritas y lloras Gaara, es tu fin ¿no? Dattebayo!
— Cállate tonto… además no vamos a morir -mientras caía hacia abajo muy tranquilo.
— ¡¿Qué? -voltearon a verlo los 3.
— "Sigh" miren abajo -apuntando con su mano hacia abajo.
Todos miraron hacia abajo, encontrándose con un lago, en donde Sakura y Gaara se conocieron.
— ¡Urra, nos salvamos por un l...! -no alcanza de terminar la frase el rubio ya que caen todos al lago.
Gaara fue el primero que apareció en la superficie, después Hinata, Sakura y Naruto.
— ¿todos saben nadar? -pregunto Gaara.
— Sí -contesto Sakura.
— Sí, yo también -dijo Hinata
Naruto no respondía ya que gritaba y se movía muy raro en el agua.
— No me digas que no sabes nadar, Naruto -dijo Sakura riéndose de su amigo.
— No, claro que se nadar, ¡es que esta helada! -dice saliendo rápido del lago.
— Al menos todos nos encontramos bien -dijo Gaara saliendo del lago muy tranquilo.
— Si… -afirmó Hinata temblando.
Sakura estaba a punto de salir, pero observa algunos pedazos de tela.
— ¿no vienes Sakura-chan?
— ¿ah? Si ya voy -saliendo del lago "que era esos pedazos de tela".
— Ahora que hacemos con los trajes… estamos empapados, nos podemos resfriar -contesto Hinata.
— Tal vez caminando se sequen… ahora vámonos antes que perdamos a kakashi-sensei -empezó a caminar Gaara.
De repente una ráfaga de viento muy fuerte acompañado de un cuervo, pasa sobre ellos, secándoles los trajes muy rápido.
— Y hablando del rey de roma -contesto irónico el rubio
Y el mismo cuervo le arrebata el gorro a Naruto.
— ¡oye, regrésame mi gorro, estúpido karazu!
— Toma, ten el mío yo tengo uno de repuesto…-dijo Gaara poniéndolo su gorro en su cabeza.
— Bueno vámonos, antes que kakashi- sensei nos gane -dijo muy animada Sakura.
— ¡hai! -dijeron todos de nuevo.
En el pueblo.
— Bueno, antes de ir al hospital tengo que ir a comprar algunas cosas -dijo mientras se acercaba a un puesto.
Mientras con los chicos.
— Falta sólo cruzar por todos estos puestos y después de allí al hospital.
Mientras iban cruzando los puestos, Naruto se paraba cada rato para comprar algo, pero Sakura y Gaara lo agarraba y lo metían de nuevo al grupo.
— Ese no es… ¿un puesto de ramen? -dijo con estrellitas en los ojos al ver que estaba enfrente suyo, estaba a punto de abrir la puerta pero una mano lo detiene- ¿eh?
— ¡cuántas veces te tengo que decir que no te distraigas, por tu culpa no vamos a alcanzar a kakashi-sensei! -contesto directa Sakura.
— Pero…
— Nada de peros, ahora vámonos -dijo agarrándolo de la otra mano para llevárselo.
— ¡no Sakura-chan, no lo entiendes! -sujetándose con la otra mano a la puerta.
— ¡si claro, vamos suéltate! -exclamo intentándolo jalar.
— ¡además kakashi-sensei sólo se llevo un ramen, crees que con eso podrá complacer a su familiar en el hospital!
— ¡eso es! -grito muy alegre.
— ¿eso es que, Hinata? -soltando a Naruto.
— Kakashi-sensei, no se pudo haber llevado solo un ramen a su familiar o amigo, tal vez decidió llevarle algo mas -contesto muy convencida.
— Cierto, como no pensarlo -analizando Sakura muy bien la respuesta de Hinata.
— Vaya Hinata, veo que tu también estas emocionada -dijo muy convencido.
— ¿tú crees? -volviendo a sonar tímida mientras se sonrojaba.
— Ahora la nueva misión será buscar a kakashi en el mercado.
Todos asentaron a la propuesta de Gaara.
— Y yo antes comeré un delicioso ramen… -abriendo la puerta del puesto lentamente.
— ¡vámonos! -agarrándolo de la camisa.
Todos estaban buscando por todas partes, pero ni rastro de kakashi.
— Si fuéramos kakashi-sensei ¿Dónde estaríamos?
— Es fácil, estaría en la sección de adultos de una librería -contesto Sakura.
— Que lista -sonríe.
— Elemental, mi querido Gaara -dice sonriéndole.
En la librería.
— Al fin lo encuentro -dijo kakashi, muy feliz por haber encontrado la otra parte de su "interesante libro"
— ¿ya se decidió que va comprar señor? -dijo el cajero al ver que kakashi ya había elegido su libro.
— ¿Ah? así, este va ser -contestó.
Con los chicos.
— Si, aquí tiene que ser -dijo Sakura, viendo el letrero que decía "librería"
— Ahora entremos antes de que se nos escape de nuevo -dijo Gaara abriendo la puerta.
Ya que habían entrado, observaron que era muy grande el lugar, lleno de muchos libros de cualquier tipo.
— Wow -dijo Sakura, viendo con asombro el lugar.
— Kakashi-sensei, tiene que estar en la sección de adultos -empezando a caminar por el lugar.
— Típico de ese viejo -dijo Naruto con enojo- siempre leyendo esas cosas.
— ¿Qué cosas? -preguntan inocentemente las niñas.
— Ustedes saben… lo que algunos adultos… -contestó pausadamente.
— Será mejor que no les cuentes por ahora -dijo, tapándole la boca.
— Um… ¿ah? -murmuró sorprendida Sakura al ver a kakashi sensei- ¡chicos allí esta! -apuntando en donde estaba.
— Oh, oh - dijo al ver que venían hacia él.
— ¿eh? ¡Señor, olvido su cambio! -exclamo al ver que su cliente se iba corriendo de esa forma.
— ¡quédaselo! -gritó, sin voltear atrás- veamos tiene que haber una salida -decía muy nervioso al ver que no había ninguna salida- "Sigh" tendré que volver atrás…
— ¡espere kakashi-sensei! -grito Naruto al ver, que se dirigía al "laberinto de los estantes de libros"
— ¡no huya! –metiéndose Sakura a los estantes.
— ¡no se separen del grupo! -contesto Gaara al ver que había estantes de libros por todas partes, unos por allí y unos por allá, era como un laberinto.
Después de un rato de correr y buscar, por fin vieron la oportunidad para acorralarlo.
— Genial, ahora vienen para acá... ¿Qué hago? -observando las sombras de sus pequeños alumnos ir adonde él se encontraba.
— Okay… kakashi-sensei… ya no hay salida… para que usted se esconda -dijo pausadamente Sakura por el cansancio.
— Si, así… que ya no… corra Dattebayo -igual de cansado.
Kakashi sólo pudo observar detrás de unos de los estantes, las otras dos sombras que se dirigían a él en los otros dos pasillos.
— Creo que su pequeño secreto se terminó –exclamó Gaara a punto de acorralarlo en el pasillo derecho pero.
— Sí, claro…perdonen por lo que voy a hacer chicos.
— ¿eh? -dijeron confusos.
De repente el estante se empezó a caer hacia adelante lentamente.
— Chicos… -dijo nervioso el rubio.
— ¡corran! -grito Gaara al ver que el estante venia hacia ellos.
— ¡Ah! -gritaban mientras corrían hacia la salida.
— Pero, que pasa…-volteando a ver desde donde habían corrido los 4 niños- hay Dios… ¡todo mundo salga afuera ahora! -grito el cajero al ver los estantes cayéndose de uno por uno como fichas de domino.
Todos los clientes al ver los estantes caer hacia ellos salieron corrieron lo más rápido que se lo permitían sus piernas hacia la salida.
— Eso no era lo que quería… -dijo su sensei impactado por ver lo que había ocasionado.
Todos los clientes y nuestros pequeños personajes principales, estaban a punto de abrir la puerta pero no pudieron porque todas las toneladas de libros ya habían caído sobre ellos.
— Creo que esta vez te pasaste, kakashi -dijo para él, al ver todo el mundo estaba tirado en el suelo por libros.
En el ahora.
— Por suerte ninguno salió herido… "Sigh"… quisiera volver de nuevo a esos tiempos.
En el pasado.
Kakashi sólo se dirigió a donde estaba Naruto, para ver que el libro que había comprado estaba en su cabeza.
— Ah… aquí estaba -dijo muy tranquilo, mientras se lo quitaba de su cabeza.
Se dirigió a la puerta, la abrió muy tranquilo mientras se iba caminando de allí.
— ¡ese tipo quiere matarnos! ¡Ese tipo quiere matarnos! -exclamó Naruto, saliendo muy atónito de los libros que estaban arriba de ellos.
— Bueno, no nos podemos rendir aun… tenemos que seguirlo -dijo el pelirrojo apareciendo de una montaña de libros.
— ¡si, no nos vamos a rendir aun! ¡Dattebayo!
— Chicos… creo que, hay que dejar el juego de Sherlock Holmes… -terció sentándose en el suelo muy agotada.
— ¿a qué te refieres Hinata? -preguntó Naruto, ya que no había entendido a que se refería.
— Que dejemos de perseguir a kakashi- sensei… -contestó muy bajito, temiendo haciendo enojar a Naruto en el "estado" que estaba en ese momento.
Naruto justo cuando iba a decir algo, Sakura lo interrumpe.
— Hinata… tiene razón, dejemos a kakashi-sensei por esta vez… -tumbándose en el suelo igual de agotada.
— Pero… estamos cerca no hay que perder esta oportunidad -decía el mas cerio del grupo.
— ¡si, no hay que dejarlo ir tan fácil! -exclamó mientras se iba corriendo de la biblioteca.
— ¡espera Naruto!... ¿Chicas que dicen? -preguntaba ingenuo, ignorando los comentarios de las chicas.
— "Sigh" está bien… -dijo, ayudando a Sakura a que se levantara del suelo.
— Pero si no podemos atraparlo lo dejamos ¿sí? -pregunto Sakura.
— Claro… sólo vamos.
Con kakashi.
— ¿me abre pasado de más con los chicos? -De repente se empezaron a oír gritos detrás de él - ¿ahora qué…? -volteando la vista para atrás.
— ¡Espere kakashi-sensei! -grito Gaara.
— ¡Sí, nos quiso matar y ahora huye como si nada, que bonito! -gritaba Naruto con toda su furia.
— ¡veo que no entendieron mis advertencias! ¿Verdad chicos? -dijo saltando de repente sobre el último piso de un edificio que estaba enfrente a él.
Nuestros pequeños Sherlock Holmes hicieron lo mismo.
— ¿Por qué nos ha estado ocultando que se iba a escondidas al hospital, en medio de nuestras clases? -interrogo Gaara.
— ¡cierto, somos sus estudiantes, teníamos que saberlo dattebayo!
— Chicos, esto no les concierne, ahora ¿por qué no van de regreso a casa y juegan a investigar quien se robó la tarta recién preparada de la abuela? -sugirió con un tono muy sarcástico mientras observaba sus trajes.
— ¡ahora sí! -saltó hacia kakashi, mientras les daba golpes inútiles, ya que este los esquivó fácilmente- ¡arg, deje de moverse! -grito mucho mas enojado, estaba a punto de golpearlo, pero kakashi lo detuvo con su mano fácilmente mientras lo empujaba fuertemente al otro edificio.
— ¡ah, auch, ah, auch! -se quejaba por el dolor.
— ¡Naruto-kun estas bien! -corriendo muy preocupada hacia él.
— ¡tonto! De verás creíste que tu solo podrías con él -dijo Sakura ayudando a Hinata a pararlo del suelo.
Kakashi- Genial, ya es tarde… -suspiró mientras veía que horas eran en su reloj- Okay, ya me canse…
Instantáneamente el cielo se hiso gris, y el viento empezó a soplar con fuerza.
— A los entrometidos que me siguen hazlos desaparecer, hasta que ellos se calmen y yo también ¡ahora ábrete! -exclamó mientras que los chicos empezaron a caer a una especie de portal-espiral verde, desapareciendo uno por uno.
— Por fin me pude deshacer de ellos… por ahora, bien ahora si tengo que irme -dijo calmado mientras se iba de aquel lugar.
Con los chicos.
— ¡¿ah, pero que es esto? -gritó Sakura mientras abrazaba a Gaara fuertemente por el miedo.
— ¡no lo sé pero me quiero ir! -grito mas fuerte Naruto abrazando a Hinata.
— ¡hasta cuándo vamos a dejar de caer! -abrazando a Naruto sonrojada.
— Cálmense chicos, sólo es un portal de caída libre sin final… -dijo calmado, mientras le sobaba la cabeza a Sakura.
— ¡¿y cuándo va a parar? -pregunto Naruto.
— Hasta que kakashi-sensei quiera… -contento.
— ¡no! -gritaron los tres como respuesta.
En el hospital.
Ten-Ten se encontraba sentada en una habitación del hospital, muy preocupada ya que no llegaba su visita.
— No te preocupes va venir, sólo ten confianza -dijo, la enfermera a la entrada de la habitación, dándole una tierna sonrisa.
— Sí… -dijo fingiendo una sonrisa, mientras la enfermera se iba de la habitación- ¿Dónde estás?
— Aquí -contestó el susodicho sorprendiéndola afuera de la ventana- ¿Estabas preocupada?
— ¿eh? ¿Yo preocupada? Sí, claro… -volteó rápidamente para que no la viera sonrojada-además llegas tarde… -se quejo, sin voltear a mirarlo.
— Lo siento, hubo un problema… pero ya estoy aquí, toma -dijo, mientras le entregaba una bolsa encima de sus piernas.
— ¿me trajiste algo? -volteando haber la bolsa.
— Si, espero que te guste -mientras se sentaba a un lado de ella.
— Veamos -mientras habría la bolsa- un Ramen, un libro, una caja de chocolates y un… ¿qué es esto? -pregunto confundida a ver los dibujos de la portada.
— Eso es mío… - dijo nervioso, quitándoselo de las manos.
— Okay… -ignorando lo hentai que había visto- mañana no llegues tarde... no me gusta estar tanto tiempo sola.
— Te lo prometo -mientras le acariciaba la cabeza.
Ten-ten solo se sonroja por el acto.
Con los chicos
— ¡ah! -aun gritaban Sakura, Naruto y Hinata.
Hasta que, el portal se detuvo y abrió en otro lugar, cayendo al suelo, pero en algo muy esponjoso, era un colchón de cama justo en el piso.
— ¿ya dejamos de caer? -pregunto Naruto mareado.
— Si, de hecho llegamos a casa…
— Que bueno -dijo Hinata igual de mareada.
— Chicos… hay que prometer algo -dijo Sakura.
— ¿Qué? -preguntaron Hinata, Naruto y Gaara.
— Nunca jugar de nuevo Sherlock Holmes.
— Sí -afirmaron los tres.
Mientras tanto, kakashi los observaba adentro de la casa muy alegre, al ver que sus alumnos estaban bien.
—"Sigh" me pregunto ¿que pasara con ellos después de este día? -dijo mientras continuaba leyendo su libro.
Nota de la autora: ¡ta-ran! ¿Qué les pareció?... me tarde mucho haciendo este capítulo ^^U, gomene, tratare de hacerlos más prontos… espero que les haya gustado y comenten :3 onegai.
