Como saben esto no puede faltar, el debido reconocimiento a la creadora de estos personajes, Stephanie Meyer y la autora de esta gran historia, Michaelmas54, yo solo soy la traductora ;)

Y como siempre, muchas gracias a mi amiga y beta Erica Castelo por ayudarme con cada una de mis traducciones. ¡Muchas gracias amiga!


CAPÍTULO SIETE

Cuando Bella llegó al laboratorio la mañana siguiente, Quil le informó que el cuerpo de un joven había sido encontrado en el parque nacional por el helicóptero tomando lecturas de calor en busca del resto del cuerpo sin brazo. Fue localizado a las orillas del denso bosque a más de un kilómetro y medio de donde estuvieron ayer y estaba muy descompuesto. El reporte inicial había sido que estuvo a la intemperie por casi dos semanas, pero lamentablemente para Bella, la víctima todavía tenía ambos brazos. El cuerpo estaba ahora en la sala de autopsias aguardando la llegada de Emmett y Bella esperaba que pudiera confirmar bastante rápido si esta era o no la víctima número once.

Después de depositar su bolso y su chaqueta en su oficina; Bella fue a ver a Victoria llevando el contenido de la mochila de Jacob. Victoria acababa de colgar el teléfono y estaba sentada en su escritorio con su cabeza entre sus manos viéndose muy abatida. Bella se dio la vuelta en seguida y volvió un par de minutos después con un café muy fuerte que colocó frente a Victoria sin hablar.

"Acabo de recibir un sermón de James," explicó Victoria, "que probablemente acaba de recibir el suyo del alcalde, que probablemente recibió el suyo del gobernador, y así sucesivamente, porque aún estamos en un callejón sin salida y esta nueva víctima sin confirmar solo ha empeorado la situación. Supongo que Seth recibió una llamada similar esta mañana de su jefe."

Bella le explicó lo que encontró en la mochila y Victoria se animó un poco y le dijo que examinara los DVD como una prioridad, solo por si acaso había nueva evidencia en alguno de ellos. Como Victoria no mencionó el brazo, Bella se retiró de la habitación dejando a Victoria luciendo como si estuviera mordiéndose las uñas.

Estaba desesperada por volver a ver el brazo pero el caso del asesino serial tenía que ser prioridad, así que le llevó los discos a Leah que los insertó uno tras de otro en su laptop para ver lo que contenían. Cada DVD contenía imágenes tomadas por cámaras de seguridad que estaban colocadas cerca de donde había sido secuestrada la octava víctima y donde finalmente se le encontró. Esta víctima era un hombre que había desaparecido casi inmediatamente después que dejó su oficina, que estaba en la misma calle donde Jacob fue asesinado. Bella y Leah le echaron un vistazo rápido a la grabación en cada DVD pero sabían que se llevaría horas revisarlos todos, y francamente no tenían el tiempo por ahora. Bella dijo que se llevaría las notas de Jacob a casa esta noche y las leería nuevamente, de cabo a rabo, y volvería mañana si recordaba algo.

Le agradeció a Leah por su ayuda y bajó para observar a Emmett trabajar en la sala de autopsias. Miró a través de una de las ventanas de observación y vio con fascinación cómo Emmett tomaba muestras del cuerpo mientras yacía en la mesa de examinación de metal. Por lo general, había un contenedor de metal en el suelo para recoger la sangre y fluidos corporales que se filtraran pero esta vez Emmett no se había molestado en ponerlo, lo que fue una indicación para Bella que probablemente estaba viendo a la víctima número once si no contaba a Jacob.

Podía ver por la ropa que estaba doblada en el mostrador que la víctima había sido un excursionista. Unas resistentes botas para caminar estaban dentro de una bolsa de plástico etiquetada y una mochila grande yacía en el suelo. Era imposible decir qué edad tenía la víctima desde ese lado de la ventana ya que su rostro estaba muy descompuesto, pero se suponía que era el estudiante de biología de veinte años que desapareció mientras estaba en una excursión de la universidad. Se le había reportado desaparecido del área a unos cuarenta y ocho kilómetros de dónde fue encontrado el cuerpo. Ya que el asesino serial no se había aventurado fuera de la ciudad, los guardabosques del parque originalmente asumieron que el estudiante desaparecido fue probablemente la víctima de un ataque poco frecuente de animal en vez de la víctima de un asesinato, pero ahora eso obviamente no era el caso. 'Qué desperdicio de vida,' pensó ella con tristeza.

Mientras presenciaba la autopsia y escuchaba los comentarios de Emmett mientras él grababa sus hallazgos en un micrófono que colgaba sobre él, pensó otra vez en qué hacer respecto al brazo. Ese misterio estaba muy por encima de su nivel de experiencia pero detestaba pedir ayuda dentro del departamento, cuando francamente no creía que hubiera alguien aquí lo bastante calificado que pudiera darle las respuestas que necesitaba, de todos modos. Si era una broma, entonces la piel debe haber venido de alguna parte ya que definitivamente era real. Tal vez esa era la ruta que debería tomar; tratar de averiguar más sobre la piel a través de huellas de ADN y pruebas genéticas.

En el laboratorio no había instalaciones para hacer ese tipo de trabajo. Las muestras de piel y cabello normalmente eran enviadas a la universidad para análisis ya que ahí tenían equipo de vanguardia además de un grupo altamente entrenado de científicos y estudiantes aplicados, de los que ella solía ser parte, que eran capaces y estaban dispuestos a ayudar a la policía. La universidad le cobraba a la policía por ese servicio para poder recaudar los muy necesarios fondos para sus laboratorios, y mientras Bella era una estudiante había examinado muestras de cuerpos muchas veces. Después de haber visto lo suficiente de la autopsia y estar segura que veía a la víctima número once, reunió unos cuantos frascos de muestras e instrumentos para diseccionar de las provisiones y bajó al compartimiento frigorífico.

Después de asegurarse que estaba sola, Bella quitó el seguro y abrió el cajón para luego sacar la caja de evidencia con cuidado y colocarla sobre la mesa de laboratorio. Quitó la cinta y con cautela abrió la tapa centímetro a centímetro. No podía estar segura si el brazo se había movido o no ya que lo arrojó en la caja y rápidamente cerró la tapa cuando estaba en el campo, pero ahora no se estaba moviendo. "¡Gracias a Dios!" Exclamó en voz alta en el cuarto vacío.

Abrió los frascos de muestra y los colocó en una hilera. Con manos enguantadas retiró el brazo de la caja y lo colocó con cuidado sobre la mesa de metal para poder verlo de cerca. En primer lugar, tomó un juego de huellas digitales para poder pasarlas por la base de datos del departamento para ver si esta persona tenía un historial criminal. A continuación, levantó el puño de la chaqueta con las pinzas y pudo ver vello en el brazo, de modo que usó las pinzas para arrancar cuatro vellos junto con sus raíces y los colocó en un frasco, cerrando la tapa con fuerza. "Para la identificación por análisis de ADN, resuelto," dijo para sí misma.

Con un par de tijeras afiladas cortó con cuidado un pedazo de uña del pulgar y la colocó en el segundo frasco, cerrando la tapa. Cogiendo un escalpelo y las pinzas, se desplazó al pedazo de piel que había sido arrancado bruscamente del hombro. Sus manos estaban temblando a estas alturas, pero sus ojos se veían atraídos a la sustancia extraña que estaba dentro del brazo.

"Contrólate, Bella," se dijo en voz alta al agarrar la piel con las pinzas y cortar un pedazo como del tamaño de un gajo de naranja. Rápidamente puso la muestra en el último frasco y cerró la tapa. Una gota de sudor cayó por su rostro aun cuando la temperatura en la habitación era menor a los 10 grados.

Volvió a poner el brazo en la caja y colocó de nuevo la tapa para luego apresurarse a cruzar la habitación a buscar un rollo de cinta adhesiva que estaba en uno de los cajones. Mientras abría y cerraba varios cajones para encontrar la cinta, "que nunca dejan dónde debería estar", murmuro malhumorada, escuchó un ruido de rasguños viniendo detrás de ella. Bella se giró justo a tiempo para ver la tapa de la caja abrirse lentamente por sí sola y un dedo aparecer por la abertura entre la tapa y la caja. Sofocando un grito, agarró el rollo de cinta que acababa de encontrar al fondo del cajón y corrió por la habitación lanzándose sobre la tapa, manteniéndola abajo contra la fuerza del objeto dentro. Con sus dientes, arrancó pedazos de cinta y aseguró la tapa usando una mano hasta que se sintió lo bastante confiada para soltarla. Cubrió la caja frenéticamente con cada pedazo de cinta que quedaba en el rollo, la cogió y volvió a poner dentro del cajón, cerrándolo y poniéndole llave. Agarrando los frascos y la tarjeta con las huellas digitales, salió corriendo del lugar y subió las escaleras de vuelta a la seguridad de su laboratorio donde se sentó y tomó una respiración larga y profunda.

"¡Jesús!" Dijo bajo su aliento. "Estoy en medio de una puta película de terror," murmuró, esperando que nadie la escuchara. Muy pocas veces maldecía obscenamente, pero algunas veces la palabra con 'P' era la única apropiada para las circunstancias.

Se preparó un café cargado y se lo bebió despacio mientras recuperaba la compostura. Acababa de ver con sus propios ojos al brazo moverse, así que definitivamente no era una broma. Estaba en posesión de algo extraordinario y tenía que tomar la decisión de cuál debería ser su siguiente movimiento. Anoche decidió que si Victoria le preguntaba sobre el brazo, le diría que suponía era una broma y que unos estudiantes médicos habían cubierto un brazo falso con piel humana o algo así. Entonces, si el resto del cuerpo aparecía y otros averiguaban que era algo más, alegaría ignorancia y le quitarían el problema de las manos.

Después de unos diez minutos considerando qué hacer a continuación, decidió tomar primero la ruta de las pruebas de ADN, por lo que llamó al número que la comunicaría directamente al laboratorio forense de la universidad. Después de unos tres timbrazos, el teléfono fue contestado por Rosalie Hale, a quién Bella conocía bien del tiempo cuando ella fue una estudiante ahí.

"Hola, Bella; ¿cómo estás?" Dijo, después que Bella se identificara. "¿Tienes un trabajo para nosotros?"

"Sí, es algo especial que necesita hacerse muy urgentemente. ¿Pueden ayudarnos?"

"Haremos lo que podamos, Bella, pero no hemos tenido estudiantes, un técnico está enfermo, y una chica tiene permiso de maternidad, además que tenemos de visita a unos peces gordos de Connecticut que quieren ver lo que estamos haciendo aquí, así que está algo caótico por el momento."

"De acuerdo, pero entonces puedes solo marcarlo como urgente y avisarme cuando esté listo. Lo llevaré personalmente. Es solo una prueba normal de ADN de uñas, cabello y piel."

"¿Tiene algo que ver con el asesino serial?"

"No, no tiene nada que ver con eso, solo es una interesante parte de un cuerpo que tenemos que identificar."

"Puaj—suena asqueroso."

"Solo un suceso normal de todos los días en CSI Seattle," Bella se rio entre dientes. "Si solo ella supiera," pensó como algo adicional.

"Muy bien, tráelo y haremos lo que podamos."

"Gracias, Rosalie; te veré en un rato."

Bella agarró su chaqueta y le dijo a Quil que iba a llevar unas muestras a la universidad y se ausentaría por una hora o algo así. Como estaba en un asunto oficial, subió a un taxi y como el tráfico estaba relativamente ligero, pronto estaba dentro de su antiguo campus que conocía como el dorso de su mano. Entró tranquilamente a la familiar área de recepción y después de firmar en el escritorio, subió a los mismos laboratorios donde había pasado muchos días felices llevando acabo precisamente este mismo tipo de investigaciones. Su propio laboratorio no podía costear el equipo más reciente, pero ya que el campus científico estaba tan cerca, no era mucho inconveniente traer las muestras aquí.

Se puso una bata blanca y guantes antes de pasar por una pesada puerta de cristal hacia un enorme laboratorio, donde vio a Rosalie agitando frenéticamente su mano. Llevaba las muestras en una pequeña caja de plástico y la colocó en la mesa de trabajo de Rosalie.

"¿Qué pasa?" Preguntó Bella.

"Los visitantes de la Costa Este acaban de estar aquí y uno de ellos está absolutamente hermoso. Por lo general son nerds, del tipo aburrido con agujeros en sus chaquetas y olores corporales, pero este tipo era simplemente asombroso; los ojos más hermosos que he visto en mi vida. ¡Oh wow!"

Bella soltó una risita. Rosalie era preciosa, y la lengua de la mayoría de los hombres tocaba el suelo cuando la veían. Era alta y rubia, con curvas en todos los lugares correctos; todo lo que Bella no era, y también era una científica altamente cualificada que se había quedado como empleada de la universidad cuando terminó su carrera. Bella sabía que Emmett estaba loco por ella ya que últimamente había estado inventando todo tipo de excusas poco convincentes para visitar los laboratorios, pero Rosalie todavía no había caído bajo sus encantos, aun cuando Bella pensaba que harían una pareja perfecta.

"¿Dónde están ahora?" Bella preguntó, interesada en ver cómo se veía este tipo para así poder ver cuál era el tipo de Rosalie. Si no se parecía en nada a Emmett, le diría que empezara a buscar en otra parte.

"No lo sé; les están dando un tour por los laboratorios y están hablando con varias personas, así que podrían estar en cualquier parte."

"Oh bueno, no importa. Intenta tomarle una foto en tu teléfono si puedes."

Rosalie se rio entre dientes y comenzó a buscar en su bolso su nuevo iPhone, preguntándose si la cámara tenía zoom.

"Aquí están las muestras y el papeleo," dijo Bella, y las empujó hacia Rosalie. "Avísame cuando tengan los resultados."

"De acuerdo, lo haré, pero podrían ser en un par de días."

"Está bien, yo también estoy muy ocupada, así que cuando puedan sería genial. Bueno, buena suerte con el profesor sexo ambulante."

Rosalie se echó a reír mientras cogía las muestras y las ponía en el refrigerador hasta que se les necesitara.

Bella salió del laboratorio y se quitó su bata blanca, sin darse cuenta que detrás de ella los visitantes estaban entrando al laboratorio por otra puerta. Se dio la vuelta y agitó su mano para despedirse de Rosalie, luego abrió la puerta exterior hacia el pasillo y caminó hacia el ascensor. Presionó el botón para llamarlo y después de unos segundos las puertas se abrieron, y cuando se cerraban lentamente, creyó escuchar la voz de un hombre llamándola por su nombre, pero tal vez escuchó mal. Como sea, tenía que volver al laboratorio de inmediato ya que tenía otra reunión de progreso con Victoria a las cuatro, de modo que caminó rápidamente hacia la calle, llamó un taxi, y pronto iba en camino de regreso al laboratorio.


Edward no había visitado Seattle en muchos años. Su padre se había mudado a la Costa Este poco después que él empezara en Yale y su madre fue transferida a una clínica de asistencia al cuidado del paciente no muy lejos de donde vivía Carlisle. Ahora Edward trabajaba para su tío, el científico ganador del Premio Nobel, Anthony Masen, cuyo trabajo para esquematizar el genoma humano le había ganado el máximo premio científico hace once años. Se llevó a Edward con él a Suecia para recoger el premio ya que esperaba que Edward se sintiera tentado a seguir sus pasos en ese campo de investigación, y había tenido éxito en plantar la semilla que condujo a Edward a hacer justo eso.

Anthony no tenía hijos propios porque nunca se casó, por lo que Edward era su chico de oro. Afortunadamente, Edward estuvo feliz de tratar a Anthony como un segundo padre cuando empezó en Yale y su relación se había convertido en una de mutuo respeto así como de amor. El segundo nombre de Edward era Anthony, porque Carlisle había imaginado correctamente que su hermano nunca produciría descendencia, por lo que el nombre en común había fortalecido el vínculo entre Edward y su tío. Su propio padre se había llamado Anthony Carlisle Masen, en honor al pueblo en Inglaterra en el que fue criado, pero cuando Edward nació, Carlisle insistió en que no le daría a su hijo su nombre cuando él mismo lo odiaba.

Edward siempre había sido discreto sobre los logros de su tío cuando estaba en la escuela. Se le había dado un permiso especial para asistir a la ceremonia en Suiza, pero además del director de la escuela, nadie en Forks sabía que era familiar del hombre cuyos logros eran noticias de primera plana en Estados Unidos. Su padre le había comprado el traje italiano que usó en el baile de graduación para la ceremonia en Estocolmo y Edward había disfrutado de la ocasión, sobre todo de ser presentado a la familia real suiza.

La razón principal por la que su familia había mantenido en secreto su relación con Anthony Masen, fue que en ese entonces cualquier investigación del genoma humano y las células madre era mal vista por varios grupos religiosos, por lo tanto, tanto Carlisle como Anthony consideraron prudente que la relación de Edward con su tío y su investigación permaneciera en secreto en caso de que la familia sufriera una reacción violenta de parte de alguien en la comunidad que tuviese firmes opiniones al respecto.

Edward se destacó en la universidad, lo que apenas sorprendió considerando el apoyo y estímulo que tenía de Anthony y su padre. Había tomado una carrera médica junto con sus estudios científicos, y para su tesis doctoral había sido parte de un equipo que había descubierto varios genes que provocaban graves condiciones congénitas. Era uno de los científicos más jóvenes alguna vez invitado a dar una conferencia en la Sociedad Real de Medicina en genética en Londres, o terapia de genes como empezaba a conocérsele, y por su juventud y entusiasmo, en general se le consideraba como la persona que podría convencer a los miembros aún escépticos de la profesión que esa era la dirección que estaba tomando la medicina.

Edward y algunos de sus compañeros de laboratorio habían sido invitados a la universidad de Seattle a ver la investigación que sus estudiantes estaban realizando, y también para mejorar el perfil de la universidad. Habían estado en algunas de las conferencias y Edward estuvo feliz de tomar parte en una sesión de preguntas y respuestas con un grupo de los más destacados de la facultad. Ahora estaban en un tour por los laboratorios, dándoles la oportunidad de hablar con el personal y varios estudiantes con invitación especial, sobre el trabajo que estaban llevando a cabo actualmente.

Regresaban por el laboratorio de Rosalie cuando Edward vio a una chica de cabello castaño a través de la puerta al otro extremo del lugar. Había algo familiar en la forma en que se movía, pensó él, y de pronto sintió que un estremecimiento atravesó su cuerpo cuando en un instante pensó que podría ser Bella. Se acercó rápidamente a Rosalie, que estaba teniendo problemas para descubrir cómo usar la cámara de su iPhone, y levantó la vista en anticipación cuando el objeto de su deseo se dirigía hacia ella.

"Disculpa. ¿Quién era esa chica que acaba de dejar el laboratorio? Creo que la conozco."

"Es Bella Swan, acaba de dejar unas muestras…"

Edward salió corriendo por la puerta y corrió por el pasillo, justo a tiempo para ver las puertas del ascensor empezar a cerrarse y la pantalla digital indicando que viajaba hacia abajo y supo que acababa de perder la oportunidad de verla. "Bella, espera," gritó cuando la puerta se cerró por completo, pero era demasiado tarde.

Vio un letrero para las escaleras internas y abrió la puerta, estrellándola contra el tope, luego bajó corriendo los escalones dos a la vez, pero cuando llegó al nivel de la planta baja y miró alrededor, ella no estaba por ningún lado. Rápidamente salió por la entrada principal y se dirigió al estacionamiento, pero tampoco tuvo suerte. Derrotado, volvió a entrar al edificio y tomó el ascensor a dónde había empezado su carrera.

Su grupo se había ido del laboratorio, pero él volvió a entrar en busca de Rosalie para averiguar por qué Bella estaba ahí, y si trabajaba en la universidad.

Rosalie seguía sentada en su mesa preguntándose qué demonios acababa de pasar, cuando vio a Edward atravesar la puerta.

"Ya todos se han ido," dijo alegremente, pero en realidad, tenía la esperanza que volviera a verla.

"Lo sé, los alcanzaré. ¿Puedes decirme por qué Bella estaba aquí? Solía ir al instituto con ella hace diez años y me habría gustado verla otra vez."

"Claro, ella trabaja para la policía de Seattle en su departamento forense. Acaba de pasar a dejar unos muestras urgentes para que las examinemos, pero estamos tan cortos de personal por el momento que no podremos hacerlo por un par de días. Creo que iba de regreso a su laboratorio."

"Gracias… umm… Rosalie," dijo Edward, viendo a su placa de identificación. "Trataré de ponerme al día con ella mientras esté aquí."

Edward estaba decepcionado por no tener la oportunidad de contactarla en seguida porque estaba por cenar con el decano y el profesorado y habría sido mala educación de su parte no presentarse, pero tenía una idea. Ya había hecho arreglos para quedarse un par de días extras en Seattle mientras los otros volaban de regreso al este porque planeaba navegar un poco, pero eso podía esperar; ahora tenía algo más importante que hacer. Pero entonces se detuvo a pensar con cuidado por un momento, al ocurrírsele que tal vez no era tan buena idea revisitar el pasado.

Le habían ocurrido muchas cosas en los últimos diez años, tanto personal como profesionalmente, pero el recuerdo de esa noche de iluminación y pasión impulsada por la testosterona todavía lo mantenía despierto por la noche, preguntándose si Bella Swan todavía tendría el poder de encender esa flama latente en su vientre si alguna vez la veía otra vez. Ahora que la había visto, ¿podría dejarla por segunda vez en diez años?

Esta chica, Rosalie, ya sabía su nombre, y le contaría a Bella que la había perseguido, por lo que ese simple hecho lo hizo tomar la decisión. De alguna forma tendría que ver a Bella mañana, y entonces se preguntó qué tanto había cambiado ella desde que saliera cobardemente de su vida, y también si lo perdonaría.

Se rio para sus adentros al asumir que ella lo recordaría después de todo ese tiempo, sobre todo cuando no había intentado contactarlo después del baile de graduación, probablemente porque pensó que no tenía bolas. Salió abruptamente de sus pensamientos y se despidió de Rosalie, que se le había quedado mirando con ojos amplios, luego caminó lentamente para reunirse con sus colegas que estaban conversando con otro grupo de científicos.

Pero la atención de Edward estuvo en otra parte el resto de la tarde y durante toda la tediosa cena, mientras su mente vagaba de vuelta a esa apasionada noche en Forks hace diez años cuando se encendió un fuego dentro de él. Aunque solo se había besado con Bella por una breve media hora, sabía que esa noche dejó su casa para ir al baile de graduación como un muchacho, pero volvió a casa como un hombre.


¡Llegó por quien lloraban! Y como les dijo Eri, por como lo describió Rosalie y viendo que la tiene muerta, es el sexo personificado. ¿Cómo reaccionará Bella cuándo lo vuelva a ver? Porque por lo que vimos está resuelto a verla de nuevo, ¿será que resurgirá ese fuego que encendieron juntos hace diez años en ese baile de graduación? Ambos tienen muy presente ese momento de su vida, fue algo que marcó sus vidas. Pero la estancia de Edward en Seattle es solo de unos días, ¿creen que realmente pueda desarrollarse algo entre ellos? Y no podemos olvidarnos del brazo, ¡Bella lo vio moverse! Algo de película de terror, ahora ya mandó hacer las pruebas, veremos qué resultados arrojan y a qué conclusión llega Bella. En fin, mucha información, ¿a ustedes qué les llamó más la atención? ¿Alguna teoría de lo que sucederá ahora? Como siempre, estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer sus teorías, sino saben qué escribir, con un saludo, un gracias o una carita feliz es suficiente. Solo den señales de vida y de agradecimiento por el tiempo dedicado a su diversión. Además, recuerden que sus review marcan el ritmo de actualización de las historias.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: dushakis, Adriana Molina, mony17, kaja0507, PRISOL, beakis, Vrigny, Lizdayanna, RICHIE PECOSA, freedom2604, Melina, liduvina, almacullenmasen, eliananayara, Tata XOXO, Maryluna, bbluelilas, chonis22, Shikara65, floriponcio, Rosi, Tecupi, carolaap, Gabriela Cullen, Rosy Canul, nydiac10, lkdv, YessyVL13, Ali-Lu Kuran Hale, JessMel, andyG, Mss1-cullen-swan, Sully YM, Laliscg, injoa, lagie, bealnum, glow0718, Yoliki, saraipineda44, alejandra1987, Liz Vidal, myaenriquez02, Pam Malfoy Black, Esal, Say's Mafer, Pili, E-Chan Cullen, Lectora de Fics, angryc, indii93, LeidaJim, anybella, EriCastelo, rjnavajas, Bertlin, Vanina Iliana, Lady Grigori, tulgarita, torrespera172, Bella Cullen Black, DenniChavez, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? DEPENDE de ustedes.