Capitulo 7: Scarlett

Salieron primero las chicas, sus rostros reflejaban un sentimiento de dolor y pena, igual que cuando un sentenciado va a su ejecución. Por otro lado, los chicos iban frescos como lechugas pues el camino ya era común para ellos y al pasar por el lado de las chicas pudieron notar su expresión, ocasión perfecta para molestarlas aunque intentarían subirles los ánimos…

-pero ni que fueran ovejas que van al matadero- decía James entre risas con su altivez intacta

-¡sí! No se hagan las santas, alguna vez debieron haber hecho algo- seguía Sirius un tanto sonriente y divertido

- Chicas, McGonagall no están mala como la pintan- consolaba cariñosamente Remus - además, es su primer amonestación hace mucho-

-sí pero ninguno fue bajo condiciones de "cargo de prefecto, suspendido por tiempo indefinido" - reprochaba Lily casi a punto de matar a Sirius pues era el que estaba más cerca.

-Tranquila Lily, McGonagall te adora y no te va a dejar más de una o tal vez dos semanas así- le dijo Alex entrando con esfuerzo a las burlas de los chicos.

Siguieron caminando juntos al despacho de McGonagall pero de repente un dulce olor que venía de las cocinas y los chicos decidieron ir primero a tomar un pequeño bocadillo, pero las niñas muy juiciosas (aunque con una ligera negativa de Alex) siguieron su camino para evitar más líos.

Al girar en una esquina dieron con un pasillo que estaba siendo el escenario para un grupo de slytherin que torturaba a unos cuantos niños de primero de las otras casas, entre risas y cabriolas.

Ellas intentaron detenerlos, gritaros, golpearon, lanzaron hechizos y contra hechizos pero los rodeaba una especie de escudo y nadie, ni siquiera los slytherin, lograban oírlas. Ellos seguían disfrutando cada vez más con el dolor de los aterrorizados niños.

Al verse incapaces de hacer algo intentaron regresar a su camino pero una barrera a 2 metros de la inicial las tenía atrapadas. Pasaron cerca de media hora allí viendo mientras poco a poco iban yéndose los malhechores hasta dejar solos a una joven de cabello negro y lacio y dos muchachos uno muy fornido y moreno, el otro esbelto y pálido, cada uno con una víctima de su mismo género pero apenas de 11 años.

De repente Lily comento a experimentar frente a sus amigas, un arranque de ira como nunca antes había tenido uno y comenzaba a golpear más fuerte la barrera hacia los personajes frente a ellas

-que te ocurre Lily?- preguntaba muy asustada Izzy

-cálmate, ya os acusaremos- decía Alex intentando que dejara de golpear al aire

Pero lo que ellas no veían era que ya el chico fornido y la pelinegra se habían ido cada uno con un niño y solo quedaba… Severus Snape con una pequeña niña frente a sus ojos, reflejando sus cabellos rojizos y unos hermosos ojos llenos de lágrimas. En el preciso momento donde los otros dos desaparecieron del pasillo, las barreras desaparecieron y Lily corrió hacia Severus quien la tiro al suelo, en ese momento la niña aprovecho el descuido de su agresor y corrió a los brazos de Alex aun llorando.

Lily luego de cansarse de darle pequeños golpes a Severus, cayó al suelo y rompió a llorar en silencio. Alex aun con la niña cargada pues no paraba de temblar, se acerco a su amiga, mientras Izzy encaraba al chico mientras le recriminaba como era capaz de hacer semejante cosa y pidiendo explicaciones, pero allí mismo Lily se puso de pie de un solo salto, mirando con odio y rencor a aquel slytherin

-Snape me parece el colmo que en 7 años no hayas superado lo de torturar niñas, empezando conmigo, y que crees, que no se me va a olvidar que estar recordando viejos tiempos en los pasillos, pero ni creas que me vuelves a convencer de que cambiaste y no sueñes q por algunos rasguños- ahora la pelirroja mostraba algunos arañazos y cortes enrojecidos en su cuello y brazos - me voy a asustar, no señor - de repente paró en seco, su tez palideció de tal manera que temían que hubiese dado un paro cardiaco y se desplomo desmayada con las frías rocas del suelo. Tanto el slytherin como Izzy que aun tenía las manos libres fueron a socorrerlas pero la gryffindor ni permitió que el chico se le acercara a su amiga mientras le gritaba - tu ve por McGonagall y la señora Pomfrey-

Al cabo de 10 minutos ambas llegaban en sus batas y con pantuflas, muy asustadas por la llamada. Alex tenía a la niña ahora dormida del cansancio y esfuerzo de soportar la tortura, la acostaron luego en una de las camillas junto a la de Lily. Solo cuando ambas estuvieron dormidas y todo tranquilo, pudieron notar el gran parecido entre ambas, dando la impresión de que Lily tenía una pequeña replica.

Cerca de una hora después Lily salió de la enfermería pero la pequeña Scarlett, la niña que rescataron de los torturadores, debía quedarse hasta el día siguiente debido a la gravedad de sus heridas y la cantidad de hechizos recibidos.

Cuando salieron McGonagall ya las estaba esperando pues aun debían cumplir el castigo.

Llegaron pronto al despacho; en los sillones ya estaban instalados los chicos, jugando con sus varitas, aunque en sus rostros se notaba la picardía de haber estado haciendo algo pero la profesora ni lo noto.

- Muy bien jóvenes, ya que solucionamos el pequeño inconveniente, del cual el señor Snape les acompañara en el castigo., ahora nos podemos disponer al verdadero tema a tratar. - mientras hacia su preámbulo los jóvenes la miraban atentos y un tanto fastidiados - bueno, deberán iniciar limpiando el castillo desde las torres más altas hasta las mazmorras, sin magia- con aquella oración terminante todos quedaron boquiabiertos hasta q por fin pudieron articular al tiempo -¡pero el castillo es enorme! -Es un esplendido coro. La profesora no les prestó atención y siguió hablando.