Capítulo 7: Flashbacks

Uno dice que cuando ocurre una desgracia, hay que olvidar los rencores, los malos momentos, pero para cierta mexicana, el tener que ver a sus dos rivales, sus némesis que le hicieron la vida imposible, la fastidiaron, despertaron su furia interna, el lado más oscuro que puede tener el Ser Humano cuando es provocado, para Ronnie Anne Santiago, cuando quedó cara a cara con Amber García y su amiga Jennifer, las cuales estaban rondando por las calles y justamente, convertidas en zombies, habían aparecido en la puerta de su casa, intentando ingresar, tirarla abajo, mientras que su familia tomaba lo que tenía para defenderse, sin embargo, la morena no iba a permitir que esas dos desgraciadas les hicieran daño, así que tomó un hacha que tenía su abuelo y la blandió como un Gladiador en el Coliseo Romano.

- Ronalda, espera, ¿qué haces?.- Preguntó Carlota a la chica, pero ella les pidió que no hicieran ruido.

- Ronalda Santiago, alto, para, para.- Intentó su madre en detenerla, pero la chica estaba decidida.

La puerta de la casa cedió y allí entraron las dos chicas zombies, hambrientas, con deseos de comer esos cerebros frescos, pero desde las escaleras, allí les estaba esperando la mexicana con el hacha.

- ¡Oigan, putas de mierda!.- Les llamó y allí la vieron, girando la cabeza hacia esa zona y comenzaron a subir las escaleras.

Subían con torpeza los escalones, pero en esos momentos, la morena sostuvo con fuerza aquel objeto contundente y de ahí fue al encuentro. Al principio fue complicado, ya que Amber le tomó con fuerza el hacha, impidiendo que le diera un tajo en la garganta, pero en ese momento, Ronnie Anne logró sacársela de encima, dándole una patada que la tiró por las escaleras, dejándola aturdida, mareada y de ahí fue hacia Jennifer, quien estaba detrás suyo.

- Jamás ataques a alguien por detrás, pendeja.- Le dio su "lección" y con un rápido movimiento, le enterró el hacha en la cabeza, matándola al instante.

Después de matar a Jennifer, la mexicana sacó su arma y fue hacia Amber, la cual se levantó.

- Siempre me caíste mal, idiota. Siempre, desde que llegaste a la escuela, haciéndote la "Abeja Reina", me has dado asco y ganas de vomitar; me hiciste la vida imposible, me fastidiaste, las veces que te dejé un ojo morado o aquella vez que te mandé al hospital por nuestra pelea en las escaleras de la escuela, en donde te rompiste una pierna, eso fue divertido; pero con burlarte de mi familia, de mi hermano, de mi mama y de mis parientes, en México tenemos una regla muy importante: La familia es lo primero, siempre están con uno, sea en las buenas o en las malas, pero tú no tienes una, solo vives para ti misma. Espero que en la Muerte halles las respuesta que nunca pudiste comprar con tu dinero.- Dio ese discurso y de allí, invadida por la rabia por todo lo transcurrido en el Pasado, le dio un fuerte tajo en el cuello, cercenando el mismo, causando que la cabeza de Amber se separara del tronco y cayera al piso, muerta.

Unos minutos después, la Señorita Casagrande salió del departamento para ver a su hija junto con los demás.

- ¿Estás bien, Ronnie? ¿No...no..? Dios...- Fue lo primero que hizo, preguntar a la chica si estaba bien, pero al hallarse con los cuerpos sin vida de Amber y Jennifer en las escaleras, éstas empapadas de sangre junto con el hacha, fue corriendo hacia ella y la abrazó con fuerza.- ¡¿No te mordieron?! ¡¿No te hicieron nada?!.- Preguntó con desesperación y la miró de arriba para abajo, sin hallar nada sospechoso.

Pronto, los demás miembros de la Familia Casagrande bajaron para ver a su hija y unas horas después, Bobby los llevó al Aeropuerto Internacional "La Guardia", donde tomaron un vuelo hacia México, su Patria natal, ya que allí, las autoridades nacionales habían evitado cualquier intento de filtración de zombies.


Fin del Flashbacks: Roberto Santiago, mejor conocido como Bobby, se hallaba pensando en su familia, sus seres queridos que ahora se hallaban en México, alejados del peligro, pero él no estaba fuera del mismo, se hallaba metido en una "Zona de Guerra", una en la que los dos bandos eran los vivos y los muertos. Le dolía bastante ver a familias destruidas por culpa de esos zombies, habían muchos niños que habían perdido a sus padres y éstos eran ayudados por la Policía y el Ejército. Un Soldado no debe llorar, debe ser fuerte, sin embargo, él se encerró en el baño del Cuartel General que se había instalado, en aquellos momentos, en el Ayuntamiento de la Ciudad de Nueva York, el último "bastión" de las fuerzas nacionales contra el enemigo.

Lloró, lloró como nunca lo había hecho, pensaba en su familia, en Lori, en su querida Lori Loud, no había podido contactarse con ella, también sufría por todo lo que estaba viviendo, ¿acaso era una pesadilla? ¿todos estaban dormidos e introducidos en un Mundo de terror?. Quería despertar, se lavaba con agua fría el rostro pero nada, no surtía efecto, todo era tan real, pero a la vez daba miedo.

(Paint it Black, The Rolling Stones)

- "Lori, en donde quiera que estés, yo voy a ir a buscarte, te lo prometo, te llevaré a un sitio más seguro. Solo resiste".- Pidió el moreno, mientras que se secaba las lágrimas y eliminaba todo rastro de "evidencia" de que había estado llorando, no podía verse así delante de sus compañeros y más cuando se trataba de un Superior, ya que tenía el rango de Sargento en la Policía de Nueva York, debía ser fuerte, debía resistir y no ponerse sentimental, ahora era el momento de mostrar frialdad con los muertos vivientes.

Una vez que terminó, salió del baño y se reunió con sus Superiores.


(Straight out of Hell, Helloween)

Si hubiera una palabra para describir aquel escenario de destrucción, muerte y caos, lo había y era "Infierno", los dos coches que manejaban Lori y Dimitri se hallaban en el interior del "Barrio Italiano", la famosa "Mulberry Street", aquella zona estaba completamente arrasada, habían coches volcados, en llamas, otros totalmente incinerados, las famosas tiendas, sitios que a Leni le encantaba visitar, saqueadas por completo, otras tapeadas, sangre, gente sin vida, zombies deambulando por doquier, algún que sobreviviente que huía desesperado y pedía ayuda, pero no lo podían llevar.

- ¡Ayuda, por favor, se los suplico, ayuda, no me dejen!.- Pidió un joven, el cual estaba todo ensangrentado, pero lo único que pudieron hacer fue alejarse.- ¡No, por favor, se los ruego, sáquenme de aquí, por favor, mi familia...toda mi familia ha muerto!.- Imploró por su ayuda, pero nada pudieron hacer.

- No lo podemos dejar solo, hay que ayudarlo.- Dijo Leni, la cual le dolía bastante ver a alguien que perdió a sus seres queridos por esa desgracia.

- ¿Y si es una trampa? ¿Y si nos quiere robar los autos?.- Preguntó Lori, desafiante.

- No creo que parezca peligroso, estaba muy lastimado.- Replicó su hermana, podía ser inocente, pero su corazón era uno de los más grandes y se preocupaba por todos.

- Yo le creo.- Mostró Alexander su apoyo.

- Ja, ni en un millón de años.- Se burló Lori, sin detenerse.

- Este es mi auto, para que lo sepas, no el tuyo, así que vas a detenerte o te saco a la fuerza.- Dejó el bosnio su aviso.

- Di lo que quieras, no lo ayudaremos.- Finalizó la rubia mayor, pero de ahí, Leni se lanzó contra ella, deteniendo el vehículo, el cual casi chocaba contra el de Dimitri, el cual se bajó furioso.

- ¡¿Se puede saber qué mierda les pasa?! ¡Casi nos quedamos sin coches, estúpidos!.- Bramó con furia, cosa que aterrorizó a todos, en especial a Alexander.

Dimitri podía ser alguien bueno, pero cuando se enojaba, era mejor no estar mentido en su "radio", ya que era como un toro furioso al embestir contra un torero en el San Fermin de Pamplona.

- Amigo, calma, nosotros solo queríamos ayudar a alguien que estaba en problemas.- Intentó Leni en convencerlo.

- Esa persona que vimos ya puede estar muerta, ¿acaso no se dan cuenta de que estamos a merced de los muertos vivientes?. En cualquier momentos nos van a caer y...- Iba a continuar Lori con su oración, pero de golpe, vio que el muchacho que habían visto anteriormente, éste aprovechó la pelea y robó el coche de Alexander, escapándose de allí.

- ¡Lo siento, lo siento mucho!.- Pidió disculpas, huyendo del sitio, en medio de un mar de lágrimas.

- ¡HIJO DE PUTA, MI AUTO!.- Gritó el bosnio, mientras que iba a disparar, pero Leni le detuvo.

- Olvídalo, ahora tiene un medio para escapar, es solo un auto, lo importante es que estamos bien, ¿no?.- Le tranquilizó la rubia, pero no era un buen momento para estar reflexionando sobre la vida y de que estaban bien.

- ¿Qué decías de ayudar a la gente?.- Preguntó Lori hacia los dos.- ¿Ahora ven lo que pasa?. En estas situaciones, la gente se aprovecha y roba todo lo que puede, genial, muy bien, bueno, ¿habrá espacio en tu auto, Dimitri?.

El castaño no respondió, ya que estaba buscando un auto para el rubio y las otras chicas, pero la mayoría estaban averiados o les faltaban partes; así que decidieron seguirle el paso. No hubo suerte por un buen rato, ya que no debían separarse del otro vehículo.

De inmediato, los Cielos comenzaron a nublarse, la actividad eléctrica se hacía presente y con ello, las primeras gotas de lluvia que caían, apagando los incendios que habían en los autos, edificios, hogares y negocios, creando un panorama bastante aterrador, por la presencia de ese humo oscuro.

- No se separen, permanezcan cerca.- Pidió Alexander.

- Viejo, esto no me gusta para nada, deberíamos ir con cuidado.- Fue la sugerencia de Luna, pero Dimitri se iba internando más en la zona, hasta que sus ojos se posaron en un coche que no estaba daño ni en malas condiciones.

- Perfecto, yo me hago cargo de esto.- Pidió el joven castaño, mientras que intentaba abrir la puerta, pero ésta se hallaba cerrada, así que debió emplear una pequeña ganzúa que llevaba en sus bolsillos, un espía nunca se iba sin aquel pequeño objeto que le servía para destrabar un coche. Lo logró y de ahí pudo meterse, hacer un puente y encenderlo.- ¡Sí!.- Festejó, pero de golpe, se volteó detrás suyo, ya que un gruñido misterioso provino calle abajo: Los muertos vivientes habían salido por la lluvia.

(Silent Rain, Helloween)

- ¡Mierda, zombies, ¿qué hacemos?!.- Preguntó Leni, la cual no sabía cómo defenderse.

- No dejes que se acerquen a ti, dales en la cabeza.- Le aconsejó Lori, mientras que preparaba una flecha en su arco y de ahí esperaba el momento para que el primero estuviera cerca para atravesar su cráneo.

Alexander tenía su Pistola Makarov desenfundada y apuntaba hacia los zombies, se preguntaba por Dimitri, estaba preocupado por su amigo, rogando de que estuviera con vida.

- "Vamos, Dimitri, vamos".- Pidió a éste que saliera y viniera para sacarlos.

- ¡Aquí vienen, atentos!.- Les ordenó Lori y disparó la primera flecha contra un muerto viviente, el cual cayó al piso, muerto, mientras que los otros seguían avanzando.

Los zombies avanzaban de forma lenta, torpe, sin embargo, juntos, eran una amenaza latente, ya que eran como un Ejército que iba hacia su objetivo, los chicos tenían armas de fuego, en el caso de Dimitri y Alexander, mientras que las chicas llevaban objetos contundentes. Lynn le partió la cabeza a una mujer zombie con su bate de baseball, sin alejarse de sus hermanas, Lucy estaba cerca de las chicas, ya que al ser la más pequeña, debía quedarse con ella, Lori no paraba de disparar flechas contra aquellos monstruos, pero debía recuperarlas lo más rápido, Luna llevaba un machete, con el cual decapitaba a los muertos vivientes y Leni tenía su hacha, con la cual daba grandes tajos contra los enemigos.

- ¡¿En dónde está tu amigo?!.- Preguntó Lori, quien tomó del cuello de la camisa a Alexander, quien tenía su Pistola Makarov casi sin balas.

- ¡Oye, hermana, tranquila, ya vendrá él, está ocupado encendiendo el coche, ¿podrías tener un poco de paciencia?!. Entiendo que estés preocupada por Lincoln, todas lo estamos, pero tampoco es el momento de estar perdiendo la cabeza.- Defendió Luna con Leni a Alexander en esos momentos.

La rubia lo soltó, ya que en esos momentos, un coche Oldsmobile Delta 1973 y de color azul apareció, embistiendo a los zombies, causando una "brecha" y de allí apareció Dimitri, el cual tocó bocina y baja con su rifle Winchester, matando a los que podía.

- ¡De prisa, suban, suban!.- Pidió el muchacho, ya que no tendrían mucho tiempo con esa contención que estaba haciendo.

- Tu amigo es un Mago o algo parecido, jejeje.- Dijo Luna en voz baja hacia Alexander, quien se quedó sorprendido por las palabras de la rockera hacia su amigo.

- Es un Ángel para mí, un hermano.- Respondió el bosnio, mientras que se iban subiendo al nuevo vehículo que Dimitri había conseguido, éste fue al suyo y de allí, ambos coches emprendieron la marcha hacia la salida de Nueva York, dejando atrás al "Barrio Italiano".

La Batalla de Mulberry Street había quedado atrás, allí quedaron los muertos vivientes abatidos junto con la lluvia que no paraba de caer.

- "Ese fue Joe Grant con los pasos a seguir de su "Guía para la fabricación de una Armadura Casera con objetos caseros", muchas gracias, Joe, estaré trabajando en mi traje anti-zombies esta noche. Queremos tomarnos un momento para informando de los que los incendios en la Zona Oeste de Nueva York y los otros Estados siguen latentes, toda el área debe ser evitable a toda costa. En otras noticias, nos están llegando reportes regulares sobre del Señor Kauffman con su proyecto de "La Ciudad de los Vivos", cuando hablamos con él temprano, nos confirmó que el perímetro está limpio y 100% efectivo, ahora se hallan listos para terminar de eliminar los últimos bolsones de criaturas en la zona, los refuerzos se dirigen al lugar para llegar a las personas interesadas para ir a la Seguridad de esta ciudad. Como siempre, les seguiremos informando más, cuando esta historia progrese".- Informaron en la radio sobre aquel sitio que podría seguro para todos.

- ¿Deberíamos ir allá?. Tal vez Linky esté en ese sitio.- Sugirió Leni, pero Lori lo negó con la cabeza.

- No, él va para California, además, no pienso ir a un lugar así, nunca en mi vida.- Juró la rubia mayor, mientras que continuaban con su viaje.

Poco después, salieron de Nueva York, cruzando el "Puente Abraham Lincoln" y de allí se internaron hacia el Interior del país, con rumbo hacia el Oeste.


A su vez, en los campos del Estado de Nueva York, a pocos kilómetros del Condado de Westchester, un auto frenaba en una estación de servicio, la cual estaba completamente vacía y de allí bajaron dos personas, una espía y maestra de artes marciales y un militar castaño. Éste caminó y tomó la bomba del surtidor para recargar el coche, mientras que la chica montaba guardia.

- Bueno, creo que aquí es donde deberemos continuar pero desde caminos separados, ¿no crees?.- Preguntó Santiago a la joven espía, quien se le quedó mirando.

- ¿De qué hablas?. Je, ¿piensas que esto es como las películas?. Lo siento mucho, Teniente General, pero voy a seguir con usted, dijimos que iríamos juntos hasta California y así será.- Fue la respuesta cómica de Evelyn, cosa que vio una sonrisa y el cambio de color de ojos en Santiago.

- Jajajaja, caíste en mi trampa, por supuesto que seguiremos juntos, solo estaba jugando.- Bromó el militar y de ahí, la chica le dio un pequeño golpe en el brazo derecho, ganándose su respeto.

(Juliet, Sonata Artica)

Ambos personajes volvieron a subirse al coche, partiendo de allí, saliendo de esa zona, una vez que éste estuviera cargado y todo. En medio del viaje por el Estado de Nueva York, Evelyn encendió la radio de su coche, mientras que conducía, tratando de hallar alguna estación que dijera adónde había que ir al respecto para estar a salvo de los muertos vivientes.

- "Parece que finalmente los incendios de la Zona Oeste de Ohio se han apagado oficialmente gracias a la lluvia, esto debe ser sumamente esperanzador para los que vivan en el área. En otras buenas noticias, la energía ha vuelto a gran parte del Estado, la buena gente de Midway logró reactivar el Reactor B y ponerlo en funcionamiento temprano esta mañana, agradecemos a estos profesionales por mantener la Red Eléctrica durante estos tiempos difíciles".- Aquellas noticias, aunque fueran pequeñas y buenas, la situación seguía siendo muy complicada y más con los zombies rondando por todo casi todo el Mundo.

Evelyn decidió apagar la radio, no quería darle más importancia, estaba harta de oír la misma historia una y otra vez, era como estar en un Loop sin retorno. Santiago la miró y de ahí ella detuvo el coche nuevamente.

- Eh, no te sientas así, no es tu culpa.- Intentó en calmarla.

- No, pero con todo esto, ¿cómo pudo ser posible que ocurriera algo así en el USS Maryland?. Todo estaba bajo un estricto Protocolo de Seguridad y por culpa de un chiflado, ahora estamos en este Infierno.- Dijo la chica con bronca en su voz, mientras que intentaba darse un respiro.

- Saldremos de ésta, Evelyn, lo único que hay que hacer es seguir y no darse por vencidos.- Le animó el castaño y estaba en lo cierto.

Una vez de que ella se sintió mejor, partieron nuevamente hacia el Oeste.

Había que continuar, no quedaba más opción que buscar refugio, algunos los armaban en los pueblos, otros, como el famoso Kauffman, preferían recurrir a la fuerza militar, las cercas eléctricas, los puentes y muros contra los zombies. Sin embargo, para estos grupos, la única seguridad que tendrían iba a ser cuando encontraran a Lincoln y estuvieran reunidos nuevamente, alejados de todo peligro.


Por unos días voy a dejar en hiatus esta historia, hasta el Viernes 13, donde lo reanudaré. Un saludo para todos los seguidores y nos estamos viendo.

* Sam The Stormbringer: Alexander me dijo que te diera este vídeo suyo.

"Aparece el bosnio en la pantalla".

Alexander: Saludos, amigo, ¿así que esa doctora dijo que soy un salvaje como mi Sis Luna?. Jajajajaja, espero que no tenga inconvenientes con su consultorio, ya que envíe a mi Bro Dimitri para que se haga cargo del trabajo, ya que estoy sumamente ocupado. Además, lo he dicho tres millones de veces "resplandecen sus ojos de un fuerte color rojo-escarlata y aumenta el fuego atrás suyo": ¡Soy bosnio, maldita sea, no ruso, el único ruso aquí es Dimitri, vieja decrépita, agarra un Globo Terráqueo y aprende las diferencias entre los Balcanes y Rusia! "Se calma". Uffff, ¿qué pasó?. Mierda, debo dejar de enojar tanto. Bueno, nos estamos viendo y cuídate, amigo. Saludos de tu Camarada Alexander Vladimir Ivanisevic y si necesitas que alguien te elimine a algunas escorias que te fastidien, solo llámame y te lo resolveré en pocos segundos.

Cuídense, amigos y será hasta el Viernes que viene. Hasta ese día entonces.