Well... ¿me tarde mucho? Bueno... si ya nadie lee esto lo entendere.
Naruto no me pertenece.
Capítulo VII
Mucho pasa en una sola noche
Las horas pasaron y el día le dio paso a la noche. Como acordaron, a media noche Sakura y Hinata salieron de sus respectivas casas directo a la del rubio.
Hinata tenía activado su byakugan en lo que iba por la aldea.
Después de la plática que tuvo con su padre en la tarde, en la cual le sorprendió un poco mostrando una firmeza que nunca antes mostro, sintió que había progresado un poco a dar un cambio a su vida.
Claro, no todo salió perfecto.
Hiashi pidió que le mostrara si tenía el verdadero potencial peleando con su hermana y, si le ganaba, seria vista como la verdadera y única heredera de la rama principal. Obvio que acepto, sabía que le ganaría, aunque le dolía que le pusieran la marca a Hanabi, ella pediría que no lo hiciera, que ella también era parte de la rama principal y no merecía tener esa marca.
Lamentablemente olvido un pequeño detalle.
Como Sakura le dijo, su cuerpo actual no estaba acostumbrado al poder que realmente poseía, por lo que se descontrolaría y les agotaría más rápido. Eso mismo paso. Solo basto un dolor en su pecho, el mismo de cuando peleo contra Neji en los exámenes chunin para que su hermanita tomara provecho y le atacara a un costado del cuerpo, derribándola.
Hiashi simplemente negó con la cabeza al ver lo patética que había sido su hija mayor, alegándole que si de verdad quería ser una gran ninja, tenía que entrenar más duro y dejar de ser tan tímida.
Un golpe duro para Hinata, al parecer tratar de hacer el cambio sería más difícil de lo que creía.
-¡Hinata! –la Hyuga paro de golpe al escuchar que alguien le hablaba, solo hasta ese momento se dio cuenta que desactivo su byakugan sin saber.
-K-Kiba-kun –contesto al ver a su compañero acercarse con Akamaru.- ¿Qué haces aquí a esta hora…?
-De vez en cuando saco a pasear a Akamaru a esta hora, es más tranquilo que a mitad del día –contesto el chico sin preocupación, Hinata se maldijo al haber olvidado eso.- ¿Tu qué haces lejos de tu casa a esta hora?
Hinata se tenso, ¿Qué le diría? No podía decirle simplemente que iría a casa de Naruto, eso se vería sospechoso, ni mucho menos podía decirle que iría a entrenar, sino el querría ir con ella, ¿Qué decir entonces?
-Solo salí a dar una vuelta, la noche esta agradable… -contesto algo atropellada, era una suerte que el tartamudeo le era de casi siempre.
Kiba miro a la Hyuga no muy convencido.
-Bueno, será mejor irme ya… -dijo Hinata de repente.- es muy tarde y mañana… tenemos entrenamiento temprano…
-¿Quieres que te acompañe a casa? –ofreció Kiba.
Hinata negó.
-Estoy bien, no te preocupes –sonrió algo nerviosa y apenada, lo que quería era sacarse de encima a Kiba en ese momento, sabía que era feo hacer eso, pero iba tarde para reunirse con los demás.- Nos vemos mañana ¡Que descanses!
Kiba solo pudo ver como la chica corría a una dirección muy distinta a la de su casa. Pensó en seguirla, pero cuando se dio cuenta ya no podía percibir el chakra ni el aroma de la Hyuga.
-Vamos Akamaru, será mejor seguir su consejo e irnos a dormir –dijo el castaño después de un rato, montando a su fiel compañero en su cabeza.
Después se encargaría de averiguar lo que tramaba Hinata.
.
.
.
Cuando llego al departamento de Naruto eran casi la una de la mañana, no pensaba que le tomaría mucho el divagar por la aldea preocupada de que Kiba la siguiera, además de que antes de eso le costó salir de la mansión pues tenía que traspasar a los guaridas, además de que el departamento del rubio estaba al otro lado de la aldea.
No se sorprendió el que Sakura le abriera la puerta, desde afuera se escuchaba que Naruto y Sasuke se peleaban por algo, ¿el qué? Todo se detuvo cuando ella entro.
-¿Qué tipo de entrenamiento se supone que haremos? –pregunto Naruto cuando ya los 4 estaban acomodados.
-De fuerza –contesto Sakura.- Tenemos que hacer primeramente que nuestro cuerpo consiga la condición de antes, sino, no podremos hacer nuestros jutsus.
-¿Dónde lo haremos? No podemos hacerlo en el día en la aldea, pero tampoco podemos desaparecernos –dijo Hinata un poco preocupada.
Sakura pensó un momento en eso.
-Salgamos de la aldea –Sasuke llamo la atención de todos.- Sera fácil para nosotros salir, solo esquivamos a los guardias y volvemos antes del amanecer, fin del asunto.
Naruto chasqueo la lengua, el plan de Sasuke era lo único que podían hacer.
-Si vamos a hacer eso entonces vayamos –dijo Sakura levantándose de su lugar.- Apenas este saliendo el sol tenemos que volver, Naruto, ¿puedes hacer clones de Hinata y de mí? Eres el que mas chakra tiene y nosotras nos costaran trabajo mantenerlo.
-¿Para que necesitas los clones? –pregunto Naruto sin comprenderla.-
-Por ustedes no hay problema, pero Hinata y yo tenemos a nuestras familias en casa, no podemos darnos el lujo de que descubran que nos desaparecimos toda la noche y volvemos al amanecer –explico la pelirrosa.
-En mi casa hay rondas cada hora por la noche –empezó a decir Hinata.- ten cuidado porque a veces es mi padre el que está haciendo la ronda por mi habitación…
Naruto asintió y rápidamente hizo dos clones, estos se transformaron en Sakura y Hinata respectivamente y luego desaparecieron por la ventana hacia la casa de las chicas.
-Vámonos de una vez –dijo Sasuke separándose de la pared en la que estaba recargado y saliendo por la puerta.
Sakura no dijo nada y lo siguió. Hinata no pudo evitar el sentirse mal con solo verlos.
-¿Estás bien? –pregunto Naruto con voz suave, pero sorprendiéndola.
-S-si… -dijo apenas.- solo… me preocupa cómo se están llevando esos dos…
Naruto permaneció callado unos segundos mirando a la puerta, para al fin suspirar.
-Esta situación es difícil 'ttebayo… deja que pasen los días y veras que se llevaran mejor.
Hinata solo asintió todavía sin sentirse tranquila, pero ya no hablo del asunto.
.
.
.
Como Sasuke había dicho, no fue difícil burlar a los guardias que vigilaban una de las entradas de la aldea. Al ser pasada de la una de la mañana, todo estaba demasiado tranquilo, algo que sinceramente ponía nerviosos a Sakura, Naruto y Hinata, tanto tiempo en guerra los hizo algo paranoicos cuando se trataba de tranquilidad.
Finalmente, siguiendo a Sasuke, habían llegado a un lugar donde no los molestarían.
-¿El valle sin fin? –Pregunto Sakura, mirando los monumentos de Senju Hashirama y Uchiha Madara.
-Es el mejor lugar para entrenar… no hay gente a kilómetros y lo que pase aquí se queda aquí –contesto el azabache sin importancia alguna, observando las estatuas con firmeza.
Naruto también observaba esas mismas estatuas pero con un sentimiento de nostalgia, sabiendo que Sasuke no los llevo exactamente ahí por las razones que dijo, pero prefirió no decir nada al respecto.
-Bueno, ¡a entrenar 'ttebayo!
.
.
.
Al pie de la cascada se encontraban los 4 viajeros del tiempo, cada uno a una misma distancia del otro sobre el agua, todos en pose defensiva, esperando a que alguno hiciera algún movimiento.
-¡Sakura-chan! Yo no quiero golpearlas ni a ti ni a Hinata-chan 'ttebayo –chillo Naruto, haciendo que su voz se escuchara en eco, el cual era apenas apagado por el sonido de la cascada.
-¡Solo lánzale la pelota a alguien! –grito Sakura ya desesperada, agitando de arriba abajo una pelota color verde como sus ojos que tenía en sus manos.
El entrenamiento era muy simple. Consistía en que cada uno de ellos tenía una pelota, Naruto una azul, Sakura una verde, Sasuke una roja y Hinata una blanca, esas mismas pelotas se la iban a lanzar entre ellos con toda la fuerza que pudieran, y los demás debían de aprovechar la distracción para aventársela a otra persona. Si los golpeaba quedaban fuera, tampoco podían esquivarla, tenían que atrapar la pelota a como dé lugar y lanzársela a otro, algo realmente simple para ellos shinobis.
-Pero las voy a lastimar… -siguió alegando Naruto.- Además, ¿para qué es este juego? ¡Se supone que entrenaremos!
-De esta forma entrenamos fuerza y reflejos, estar atentos a cuando te lancen la pelota y preparados para atraparla, ¡Es algo muy sencillo!
Sasuke sintió su ojo derecho con un tic al igual que en su ceja, tenían ya casi media hora en ese lugar y aun no habían empezado con el absurdo entrenamiento que la pelirrosa Haruno había propuesto, justo en ese momento tenía unas enormes ganas de aventarle la pelota a Sakura y dirigirse hacia Naruto a darle de golpes por escandalosos.
-¡Ya dejen de…! –la frase de Sasuke, al igual que la discusión de los otros dos, había parado cuando el primero recibió un pelotazo en la cabeza, que hizo que perdiera la concentración y cayera al agua.
El rubio y la Haruno dirigieron su vista hasta peliazul Hyuga, la cual tenía sus manos juntas mientras jugaba con sus dedos, después repararon en el Uchiha, quien yacía sentado en el agua con la pelota roja entre sus piernas y la blanca flotando a un lado de él.
-Etto… di-dijeron que atacáramos al distraído… ¿no es así? –pregunto algo sonrojada de haber golpeado a Sasuke de esa forma cuando este tenía la guardia baja, de seguro ahora estaría molesto por eso.
Las risas de los que antes peleaban no se hicieron esperar, y es que el simple hecho de que Hinata Hyuga hubiera tenido el coraje y la idea de golpear a Sasuke Uchiha de esa forma ameritaba que se rieran un rato de eso.
Sasuke se sobo donde la ojiperla le había golpeado, sintiendo una punzada en su cabeza. Para su mala suerte el golpe si había sido fuerte pero como todo buen Uchiha orgulloso no mostraría dolor. Se vengaría, claro que se vengaría de Hinata, pero por ahora se centraría en los otros dos que se estaban riendo, por ellos es que no noto cuando la Hyuga le lanzo la pelota, y ahora tenían el descaro de reírse en su cara.
-¡Mírate teme! Vencido por Hinat... –Naruto no pudo terminar la burla pues la pelota blanca le dio de lleno en la cara tirándolo al agua.
Hinata soltó un gritillo al ver como el Sasuke había golpeado al rubio mientras este igual se regocijaba de las desgracias de su compañero.
Sakura no espero mas y, acumulando todo lo que podía de chakra en la mano, aventó su pelota hasta donde Hinata, ellos apenas se estaban riendo y por el que la Hyuga le lanzara la pelota a Sasuke, este golpeo a Naruto, y sabia que la siguiente en ser golpeada seria ella. La ojiperla al ver que la pelota se dirigía a ella activo el byakugan y con un golpe de la palma de la mano logro regresarlo a la pelirrosa, quien otra vez preparo chakra en su puño, golpeando de nuevo la pelota, repitiendo la misma escena.
Naruto salió del agua y se acerco a la orilla a secarse, lo mismo hizo Sasuke, pasándose una mano por el cabello mientras veían a ambas chicas lanzarse una a una la pelota.
-Deberíamos detenerlas… -comento Naruto sentado en la orilla.
-Déjalas, se ve que lo disfrutan –dijo Sasuke restándole importancia al asunto.
El rubio observo a donde las chicas, las cuales parecían tener una ligera sonrisa en el rostro, además de una mirada de determinación en sus ojos.
-Son increíbles…
Sasuke escucho el susurro de Naruto, para después verlas, notando la misma mirada determinada de ellas al no ceder con los golpes de la pelota.
.
.
.
Sakura y Hinata permanecían en la orilla del lago recuperando la respiración. Estaban cansadas, sudadas y mojadas, se habían llevado casi una hora lanzándose entre si la pelota que cuando llegaron a su límite de fuerza ambas cayeron directo al lago.
Sasuke y Naruto permanecían junto a ellas de pie, completamente sorprendidos de que cuando ambas se sumergieron, y ellos obviamente entraron al agua a sacarlas, ellas ya estaban saliendo por la orilla.
-Esto… fue divertido… -dijo Sakura sinceramente, sentándose de rodillas mientras su pecho subía y bajaba a causa del cansancio.
Hinata rió, dando a entender que también le pareció divertido.
-¿Aun les queda chakra? –pregunto Naruto un tanto preocupado.
-Si… -respondieron ambas asintiendo.
-Sera mejor que descansen, Naruto y yo practicaremos taijutsu –dijo Sasuke finalmente, caminando al centro del lago.
El rubio lo siguió tranquilamente.
-Me sorprendió lo que hiciste… -Hinata giro a ver a Sakura cuando esta hablo.- No pensé que fueras a golpear a Sasuke cuando estuviera distraído… y menos que me responderías a la pelota.
-Yo tampoco lo pensé… -contesto la Hyuga.- sentí que tenía que hacerlo, ustedes se están esforzando para poder cambiar la historia de su equipo, yo soy más bien alguien ajena… no debería de estar aquí…
A Sakura le sorprendió eso.
-Si estás aquí es por algo –aclaro la pelirrosa.- Y aunque no estuvieras aquí, se que Naruto intentaría cambiar tu clan –ahora Hinata era la que estaba sorprendida.- Una de sus tantas promesas es que liberaría al clan Hyuga, y creo que el que estés aquí le alegra a él.
Los colores no tardaron en subir por el rostro de la peliazul, ¿Naruto contento de que este ella ahí? Es cierto que ya habían hablado de lo que paso cuando el ataque de Pein a la aldea, pero saber eso la ponía roja, nerviosa y feliz.
Sakura no perdió detalle de las expresiones de ella, por lo que rápidamente saco conclusiones.
-Hinata… ¿ya te le declaraste a Naruto?
.
.
.
Después de un par de horas entrenando, los cuatro viajeros en el tiempo decidieron parar para descansar. Con los cuerpos agotados el equipo 7 se acomodo junto a un árbol después de prender una fogata, pues la noche en el bosque eran heladas.
-Tengo hambre… -dijo Naruto después de escuchar a su estomago demandando por comida.
El sonido de los estómagos del resto de los presentes sonó también reclamando alimento.
-Sakura-chan ¿no preparaste algo? Después de todo tú fuiste la que dijo que viniéramos a entrenar a estas horas.
La Haruno miro con reproche a Naruto por unos cuantos segundos, como diciéndole que se quedara callado pues no estaba de humor para resolver sus dudas.
Hinata, suponiendo que la mirada de Sakura afirmaba que no trajo nada, saco un pergamino de su pantalón.
-Yo traje algo… -susurro llamando la atención del equipo entero.
Con cuidado extendió el pergamino y, haciendo un par de sellos, una nube de humo apareció sobre el pergamino, mostrando unas cuantas cajas de bento.
-Prepare un poco solo por si acaso, no es mucho… pero nos tendrá satisfechos por ahora.
-¿Cómo se te ocurrió guardarlos en pergaminos? –pregunto la pelirrosa sorprendida de la gran idea de la otra chica, esta solo sonrío.
-De Tenten-san… -contestó.- Ella guarda todas sus armas en un gran pergamino, y no quería venir con una gran mochila…
Naruto, motivado por la explicación de Hinata, se apunto de ir por algo de leña para prender una fogata, pues la noche se estaba haciendo cada vez mas helada. Hizo un par de clones con los cuales se adentro al bosque.
Al cabo de unos minutos, una fogata, prendida gracias al katon de Sasuke insistido por Sakura, iluminaba el lugar donde estaban los 4 jóvenes viajeros de tiempo, ya comiendo tranquilamente bajo la noche estrellada.
-¿Qué es lo que van a hacer? –se aventuro a preguntar Hinata después de un momento de silencio.
Sasuke siguió comiendo como si no hubiera escuchado el comentario, pero más que nada estaba atento a lo que su "equipo" fuera a decir.
-A partir de mañana tendremos unas cuantas misiones de tipo D, y luego nos iremos a la aldea de las Olas –contesto Sakura sabiendo que Naruto no sabría que decir.- Yo no veo que deberían de haber tanto cambio en esa aldea, pues lo que nos importa ahora son los exámenes chunin.
-Deberíamos de ayudar a Zabuza y Haku –dijo de pronto Naruto apretando los palillos.
-¿Dejar a un villano de clase S suelto? –Comentó ahora Sasuke por fin entrando a la plática.- No habrá mucho cambio de ahora si los dejas vivos, es mejor acabarlos y dejar que descansen como antes.
-Kabuto puede volver a revivirlos.
-Mataremos a Kabuto apenas lo veamos.
Miradas azul y negra se encontraron con seriedad, ninguno de los dos sedería de los planes que tenían, pero ninguno tampoco quería admitir que sus planes no estaban completos.
-Los mataremos –la voz decidida de Sakura llamo la atención de los presentes. Naruto grito ante esa respuesta.- Sasuke tiene razón Naruto, aunque los dejemos vivos no es como si fueran a cambiar las cosas en el país de las olas, ellos siguen siendo ninjas renegados y la niebla no los aceptara aunque Gato este muerto.
Hinata observo a Naruto fruncir el ceño ante tal verdad. El Uzumaki volvió a sentarse después de haberse puesto de pie en su discusión con Sasuke, molesto porque no había podido hacer un cambio en la vida de sus primeros contrincantes como ninja.
-Sakura-san… -llamo la Hyuga después de unos minutos de incomodo silenció. La aludida la vio dándole a entender que la escuchaba.- ¿Podrías… enseñarme jutsu medico?
La pelirrosa la vio sorprendida.
-¿Por qué quieres aprender jutsu medico?
-Yo… -vacilo un poco.- Como dije, siento que no debería de… estar aquí… por eso quiero buscar la forma de ser útil… y creo que es siendo un apoyo en cuanto a medicina se trate…
Sakura sonrió, notando como en momentos Hinata volteaba a ver a Naruto mientras hablaba, deduciendo de inmediato la verdadera razón de todo eso.
-Claro, estaría encantada de enseñarte.
.
.
.
Cerca de las 5 de la mañana se podían ver a Sakura y Hinata arrodilladas al borde del lago con un enorme pez frente a ellas. Hinata empleaba jutsu medico que la Haruno le explicaba, pero gracias al increíble control de chakra que la Hyuga tenía por su byakugan, avanzaba muy rápidamente en cuanto a esfuerzo, más de lo que Sakura había aprendido.
-Eres sorprendente Hinata… -elogio Sakura, sacándole una pequeña sonrisa Hinata.
-Gracias… creo que sin el Byakugan sería más difícil.
Sakura asintió.
-Después de esto quiero irme a casa –comento la pelirrosa sentándose en el suelo.- No aguanto el cuerpo, ya quiero dormir.
Hinata la miro con comprensión, ella igual ya estaba cansada pero aun así no se detuvo.
-Sakura-san… ¿puedo preguntarle algo? –La aludida la miro dándole a entender que la escuchaba.- Etto… ¿Qué opina de todo esto?
-¿Opinar?
-Si… -Hinata asintió.- Sobre… estar en el pasado, que puedan hacer cambios a los problemas que tuvieron, que estén los 3 juntos de nuevo…
Una piedra cayó al lago.
Sakura bajo la mano después de haber lanzado dicha piedra.
-La verdad estoy actuando con la cabeza fría… -contesto la pelirrosa abrazando sus piernas.- Me... me alegra mucho que Sasuke se haya unido a nosotros para cambiar el futuro, pero no dejo de pensar que en algún momento el se ira de nuevo, ahora sin el peso de que Konoha lo esté persiguiendo por ser un traidor…
Hinata permaneció callada.
-¿Qué tanto vamos a poder cambiar con todo esto? No quiero ir a la aldea de las olas porque siento que solo volveré a ser una carga como la última vez, y luego están los exámenes chunin, ¿salvaremos a Sandaime esta vez? Todavía tenemos que pensar que haremos con los de la arena y si el Hokage no muere no hay razón para ir a buscar a Tsunade, pues no creo que Sasuke vaya a pelear con Itachi…
La pelirrosa silencio cuando sintió un brazo pasarse detrás de su cuello. Volteo a su izquierda y vio a Hinata sonriéndole dulcemente, solo en ese momento se dio cuenta de las lagrimas que había estado derramando.
-Cualquier cosa que necesites, puedes venir conmigo Sakura-san.
Sakura se seco el resto de las lagrimas que caían por su rostro y también le sonrió.
-Sabes… nunca habíamos hablado tanto en nuestro tiempo… -comento Sakura después de unos minutos de calma.- Nos centramos tanto en nuestros caminos ninjas y solo nos veíamos durante las misiones.
Hinata asintió.
-Esta vez… hagamos las cosas bien –ambas sonrieron.- somos parte de los 9 novatos, debemos de ser más unidos que nunca, pues ahora seremos los 12 Konoha
-¿Los 12? –Hinata ladeo la cabeza, luego dirigió su vista a donde Sakura observaba, justo al otro lado del lago donde Sasuke y Naruto descansaban.
-¡Y tu Hinata! Esta vez yo te ayudare a estar con Naruto.
Ahora Hinata parecía tomate.
-Pe-pero… Sa-kura-san…
-¡Nada de Sakura-san! –La interrumpió la Haruno.- deja los honoríficos conmigo, en este momento estamos jugando el todo por el todo, y de paso… ayudemos a las demás.
-¿Ayudarlas?
-¡Hai! ¿Por qué no ayudar a Ino, Tenten y Temari a conseguir pareja? Evitaremos la cuarta guerra y les daremos un empujoncito en el amor.
Listo, Sakura ya se volvió loca, pensó la Hyuga nerviosa, tal vez en este tiempo, conocería a la verdadera Sakura Haruno, y no sabía porque eso la asustaba en gran parte.
.
.
.
Naruto y Sasuke estaban a la inexistente sombra de un árbol al otro lado del lago. El primero las veía sentado sobre la base del tronco. Estaba cansado, emocionalmente hablando, había tantas cosas que cambiar ahora, y lo primero que podían hacer, habían decidido que no cambiaria, eso lo molestaba.
Por otro lado, estaba el resto de los próximos 3 años: los exámenes chunin, los ninjas de la arena, la venganza de Sasuke…
Subió el rostro a la rama que tenía en la cabeza, donde el Uchiha observaba el bosque con la mirada perdida.
-Hey teme –llamo Naruto notando como Sasuke alzaba una ceja sin dejar de observar al rubio. Naruto supo que le estaba escuchando.- Las chicas se esfuerzan mucho… -comento al azar sin lograr que Sasuke lo observara.- Sakura todavía te ama.
-¿Cómo…? –ahora si Sasuke no pudo evitar dirigir sus ordes negros a Naruto con cierta sorpresa.
Naruto sonrió levemente ante tal acción.
Sasuke reacciono a lo que hizo y desvió la mirada al frente a un punto muerto de donde terminaba la rama.
-¿Qué te sorprende? Ella te lo confesó cuando te fuiste de Konoha, y creo que te lo dijo unos años después, luego de que "declarara" su amor por mí…
Nuevamente la mirada negra de Sasuke se poso sobre el rubio, con más asombro e interés, pero había algo más que no supo identificar.
-Solo lo hizo para que yo dejara de buscarte, fue un plan que ella se formo solo para detenerme después de ir a hablar con el Raikage –explico haciendo que el azabache se relajara internamente.
-Pasaron muchas cosas en ese tiempo…
Naruto sonrió al ver que le contestaba a la conversación.
-Diría que si… yo me fui como dos años de la aldea, y cuando volví me mandaron a salvar a Gaara del Akatsuki –conto mirando a la cascada con nostalgia.- fue cuando vi el cambio del equipo Gai, y después me reencontré con todos, conocí a Sai y al capitán Yamato…
El Uzumaki siguió hablando de lo que recordaba había pasado desde que había vuelto a la aldea. Todo lo que decía se le venían los sentimientos: nostalgia, alegría, tristeza… eran muchas las emociones que tenia con solo recordar los buenos momentos que tuvo con la gente que más quería antes de que la guerra empezara, y más tarde estar en esa línea temporal.
Sorprendentemente Sasuke escuchaba a Naruto atento, aunque no lo demostrara del todo. Su mente divagaba en como hubiera sido todo lo que el rubio le contaba si él hubiera estado ahí cuando paso. Si no se hubiera ido de la aldea, si no hubiera buscado venganza, si solo hubiera escuchado a Sakura esa vez…
Un estruendo en el árbol donde estaba lo despertó de su ensimismamiento y salto cuando este mismo iba en picada al piso.
-¡Sakura-chan! ¡Lo siento! –el grito de Uzumaki hizo que dirigiera su vista a donde se encontraba, justo en medio del lago saltando y evitando los golpes rompe huesos de la pelirrosa.
-¡Aprende a quedarte callado de una buena vez! –gritaba Sakura lanzando golpes a diestra y siniestra donde Naruto estaba, saltando solo para poder impactar contra él.
Hinata miraba preocupada al rubio esperando al momento en que Sakura se calmara y decidiera volver a practicar con ella. Era obvio que quería irse a defender al chico, pero hasta ella había escuchado lo que decía Naruto pues ha como iba contándole a Sasuke, iba aumentando la voz hasta empezar a gritar algunas cosas vergonzosas tanto de él, Sakura, como de los demás ninjas, incluso cosas de ella que ni se imaginaba que conocía.
-Naruto-kun… -susurro la Hyuga viendo como ahora ambos corrían y se internaban en el bosque.
-Hmp…
Cuando se dio cuenta, Sasuke ya estaba junto a ella parado, ¿Cuándo fue que ni siquiera lo noto?
-S-sasuke-san…
-Tú no quieres estar aquí Hyuga –soltó de repente Sasuke sorprendiendo más a la chica.- Ninguno lo quiere la verdad…
-Si estamos aquí será por alguna razón… -razono ella.- si… si yo puedo cambiar algo, lo hare…
Sasuke la observo, un tanto intrigado.
-Desde que era niña siempre era tratada como una chica débil… mi padre prácticamente me desconocía cuando se trataba de los entrenamientos, siempre estaba al pendiente de mi hermana Hanabi… para el yo solo era una decepción en la familia por no ser lo que él esperaba…
Ahora Sasuke estaba sorprendido por lo que Hinata le contaba, sintiéndose extrañamente comprendido, al parecer no era el único que fue considerado como un segundo por su padre.
-…Es por eso que ahora me esforzare… me hare más fuerte para que mi padre vea que no soy una chica débil… por eso los quiero apoyar a ustedes en lo que pueda…
Un tronco de árbol cayó en medio del lago, al parecer Sakura seguía enojada.
-Sera mejor ir a detenerlos… -comento Hinata observando el tronco flotar en el agua.
Sasuke solo bufo como afirmando, pero prefería no mover un dedo por sobre ellos.
.
.
.
El cielo empezaba a colorearse de un tono morado azuloso mientras los primeros rayos del sol hacían su aparición por detrás de la montaña de los 4 Kages.
Naruto y Sasuke caminaban cerca de la entrada de la aldea con Hinata y Sakura en sus espaldas respectivamente, mientras estas dormían por el agotamiento que tenían.
Después de salvarle el pellejo por poco a Naruto, Sakura se fue a desquitar mientras que lanzaba roca tras roca gigante al lago. Sasuke no entendía exactamente porque el carácter de la pelirrosa hasta que Hinata dijo que Naruto había contado unas cosas que ella no quería recordar, Sasuke solo contesto que había ignorado al Uzumaki y después de eso Sakura cayó dormida.
Hinata no tardo mucho en quedarse dormida igual y fue ahí cuando los chicos decidieron volver a casa, además de no volver a tener este tipo de entrenamientos otra vez nunca más.
Desde la torre Hokage, dos sombras veían a la entrada como los 4 genins ingresaban a la aldea calmadamente.
-¿Entonces cual es el reporte? –pregunto una de las sombras mientras se mantenía frente a la ventana expectante.
-Algo ocultan, pero no parece que sea nada de qué preocuparnos ahora.
-Entendido…
Hubo un pequeño silencio.
-¿Sigo vigilándolos, Hokage-sama?
El Kage de Konoha suspiro.
-Si has dicho que no es nada de qué preocuparnos, deja que tengan que hacer lo que necesitan, después de todo hablamos del hijo del Yondaime y el último Uchiha.
Kakashi no se convenció de eso, pero solo asintió.
-Una última cosa –detuvo el Sandaime antes de que Hatake se fuera.- Si ellos no te mencionan nada, entonces no los fuerces, algún motivo tienen para ocultarse.
Hatake asintió y desapareció en un puff.
Hiruzen Sarutobi siguió mirando a la ventana, donde Naruto y Sasuke se decían algo y luego se separaban para dejar a Hyuga y Haruno en sus respectivas casas.
¿Qué tanto sabrían esos 4 viajeros del tiempo?
¿Muy mediocre?
De verdad lamento la tardanza desde septiembre... ya tenia el capitulo pero es que el tiempo y luego cosas y cosas y cosas y la muerte de Neji... me sentí caer en un poso obscuro sin fondo :c
Muchas gracias a quienes me dieron sus RR's en el capítulo anterior, me suben el animo de seguir escribiendo :')
Hideko H.
