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HALLOWEEN
Rose Malfoy caminaba como cada mañana acompañada de sus amigos rumbo al gran comedor. Como todos los días, su rebelde cabello permanecía esponjado, aunque su uniforme estaba perfecto e impecable. Platicaban de la próxima fiesta de Halloween. Estaba nerviosa, pero sus amigos no parecía notarlo y eso le ayudaba un poco. Giraron a la derecha y entonces lo vio. Recargado en el mármol junto a la puerta del gran comedor estaba Albus, tenía la mochila colgada al hombro, Rosie no pudo evitar mirarlo con detenimiento mientras se acercaba. Tenía el cuello de la camisa desabotonado y la corbata colgaba en su cuello sin nudo. Tenía un pie recargado en la pared, con una mano sostenía su túnica y con la otra una rosa del tono de su bata de baño. Cuando estaba lo suficientemente cerca él levanto los ojos y la miró. Ella le sonrió, separándose de sus amigos acercándose a él.
-¿no sabes que un prefecto es un ejemplo?-sonrió la castaña.
-yo no quería ser prefecto.
-es como si me dijeras que no te gusta jugarle bromas a James.-él sonrió.
-ten…-le extendió la rosa. Ella se sonrojo un poco, dudando antes de tomarla.-creí que tenía que fingir…-dijo el haciendo que se sonrojara más.
-no creí que lo tomarías tan enserio.-sincero llevando la flor a su nariz, olfateando su aroma.
-tiene que ser creíble, ¿no?
-supongo…-suspiró ella algo decepcionada.
-¿no te gustan las rosas?-preocupo él al notar su tono.
-no es eso, es hermosa Al, gracias.-sonrió la chica animadamente.
-no es nada.-le sonrió de vuelta con cara de satisfacción.
-pero prefiero las gardenias.-sonrió ella mientras caminaba y entraba al gran comedor sola. Dejando a un pasmado Albus en la puerta, empezó a reír en cuanto ella entro. ¿Qué ocurría con esa chica? Tenía que admitirlo, esa era la parte que más le gustaba de ella, siempre tenía algo que decir.
Rose entro aguantando la risa por la cara de Albus, sus amigos la miraron extrañados, en especial a la rosa que dejo enfrente de su plato. Empezaron a desayunar sin hacer referencia a la flor, incluso caminaron tranquilos, mientras Rose jugueteaba con la flor. No era que no les extrañase que la tuviera, pero ambos estaban totalmente tranquilos, pues eso no lo arreglarían con ella, si no con Albus.
Hugo entro al aula de pociones, Albus y Scorpius estaban en la mesa del rincón bromeando tranquilamente. ¿Acaso Scorp sabía lo que su amigo estaba empezando a hacer? No era que Rosie le interesara de manera romántica, pero era su mejor amiga y conocía bien a Albus Potter y nada serio salía de él. Hugo no iba a permitir que un bueno para nada como Potter le rompiera el corazón a su pequeña Rosie. Camino decidido a la mesa y miró a Albus molesto. En ese momento el menor de los varones Potter entendió la mirada de su primo y suspiró.
-vamos afuera-comentó por lo bajo. Scorpius estaba confundido por la actitud de los primos y quería seguirlos pero Albus le hizo la seña de que se quedase y Claire lo retuvo del brazo.
-cosas de familia…-le susurró la rubia mientras hacía que se sentara.
Una vez afuera Albus suspiró.
-¿qué ocurre contigo?-gruño por lo bajo Hugo, consciente de que aún había leones y serpientes entrando al aula.
-¿de qué hablas?-contesto de mala gana el ojiverde.
-¿qué te traes con Rose?-corto molesto encarándolo.
La diferencia entre ambos era mínima, Hugo si jugaba quidditch y mantenía una figura atlética, Albus en comparación tenía un poco menos de masa muscular, pero era más rápido. Ambos lo sabían, habían peleado y jugado cuando eran niños, tenían claro que ninguno ganaría.
-no tengo porque contestarte eso
-si tienes, Rose es mi amiga y te quiero lejos de ella
-si no le he hecho caso a mis padres, ¿crees que caeré con tus exigencias Hugo?
-¿qué pasa Potter? ¿Se te acabaron las chicas?-pregunto con ironía.- Rosie no es una de tus novias –soltó arrastrando la última palabra.
-eso me queda claro Hugo.-cortó Albus rodando los ojos.- pero con Rose es diferente.
-¿solo porque es la hermana de tu mejor amigo? Tú no cambias Albus. Han pasado más chicas por tu cama que snitches ha atrapado tu hermano.
-es enserio Hugo…
-¿él lo sabe?
-no
-disfrutaré verlo asesinarte…
-espero compres asientos de primera fila primo.
-¿le has dicho a Lily?
-no…
Hugo sonrió con malicia y entro al aula. Albus se mordió el labio y miró al techo. ¿En que se había metido?
Theo y Rosie caminaban por uno de los jardines, habían acabado las clases y Hugo tenía práctica de quidditch. Ella podía notar la molestia de su amigo, aunque no encontraba razón aparente. Se sentaron en una de las frías bancas de piedra, disfrutando del viento.
-¿ocurre algo?-preocupo la castaña mirando a su amigo.
-no soporto que nos siga…-siseo molesto. Rose dio un vistazo alrededor, encontrándose con tres pares de ojos. Unos azules que miraban con disimulo, unos grises que aún tenían culpa dentro y unos verdes que sonreían con diversión. Ella le sonrió de vuelta, y se giró a ver a Theo.
-siempre nos han seguido…
-¿por qué él?
-es mi hermano…
-Rosie…-gruño mirando con desaprobación la rosa que ella tenía en su mochila.
-es una larga historia Theo…
-quiero oírla.-dijo arqueando una ceja.
-¿prometes no decirle nada a nadie?
-te doy mi palabra.
-papá quiere algo con tu tía… tu sabes que no me agrada… es una venganza…-sinceró ella mirando el suelo abochornada.
-oh Rosie… estaba tan preocupado porque fueras a enamorarte de ese idiota…-suspiró aliviado el rubio.
-de eso se trata, que todos piensen que estamos enamorados…
-está bien, yo no le diré a nadie.-sonrió el pequeño Nott tomando sus cosas,-mañana vamos a ir a Hogsmeade, ¿qué te parece si vamos a la biblioteca?- Ella asintió y empezaron a caminar.
La mañana siguiente llegó fría y lluviosa. Rose estaba molesta por el clima, se abrigó bastante bien, se puso un gorro rosado y se dirigió a la puerta de su habitación. Alguien giro el picaporte antes que ella. Unos ojos verdes le sonrieron, tenían un gran ramo de gardenias por delante. Ella rio con ganas sonrojándose.
-¿Cómo consigues las flores Potter?-rio mientras las tomaba y las colocaba en su florero donde estaba la rosa del día anterior.
-tengo mis contactos.-sonrió el chico abrazándola por la espalda.- ¿nos vamos?
-por supuesto.-sonrió ella.
Caminaron por la sala común vacía de los leones y por los pasillos, platicando plácidamente. Cuando llegaron a donde los grupos se reunían, Scorpius los miró extrañado, se acercó rápidamente seguido de una preocupada Claire.
-no sabía que iban ustedes dos…-gruño por lo bajo.
-Rosie ha quedado de ayudarme con mi disfraz-se encogió de hombros Albus. El rubio hizo una mueca.
-¿quiero que me expliques que es todo esto ahora Potter? –Scorpius parecía alterado, Rose se maldijo a sí misma, había metido en problemas a Al.- en especial ¡¿por qué tu hermana ha ido a hacer tremendo escandalo a mi habitación diciendo que ustedes dos tienen algo?!- todas las miradas de los alumnos estaban sobre el pequeño grupo. Realmente el mayor de los Malfoy no estaba tan enfadado porque su mejor amigo y su hermana estuvieran involucrados, de hecho era la manera más fácil de que Albus entrara a la familia, el real problema era que ninguno se lo había dicho y le molestaba que le ocultaran las cosas, además que los lloriqueos de la pelirroja hermana menor de su amigo lo habían puesto de mal humor. Claire palideció no tenía idea de lo que Scorpius era capaz y eso la asustaba, Rose se sonrojó mirando sorprendida a su hermano, Albus se hecho a reír.
-somos amigos Scorpius, mi hermana ha sido perturbada por lo que Hugo piensa de mi.-comentó sin más abrazando a su amigo por los hombros.-dejate de escándalos Malfoy, sé que te encanta llamar la atención.-se bufó mientras caminaban a la entrada del colegio, las miradas curiosas que veían la escena se desvanecieron.-hablaremos en las tres escobas hermano.-le sonrió y el rubio solamente pudo rodar los ojos divertido.
Rose respiro, y es que había contenido el aliento desde Albus se echara a reír. Esto estaba mal, no quería meterlo en problemas, esperaba que Scorpius se tranquilizara. Tal vez esto había sido una muy mala idea. Sí, lo era. Y había involucrado al mejor amigo de su hermano, se odiaría a si misma si ellos dos dejaban de ser amigos. Dudó un momento. Claire se acercó y la tomo del brazo.
-espero que sepas como manejar esto…
-¿de qué hablas?-preguntó sorprendida, en ese momento Theo se les unió a las chicas.
-¿sabes que las serpientes saben legeremancia?-le preguntó el rubio mirando con mala cara a su hermana.
-yo… eso quiere decir…
-si Rosie estoy al tanto de su tonto juego, solo espero por el bien de todos que esto no se salga de control…-la mayor de los Nott se oía molesta.
-solo quiero molestar a papá…
-¿enserio no te has dado cuenta, cierto?-la rubia la miro exasperada.
-¿de qué?
-olvidalo Rose…-cortó.
-dime…
-no Rose, mi hermana solo se hace ideas.-sonrió Theo tranquilo jalando a su amiga.
De mala gana cambiaron el tema de la conversación, de hecho se concentraron en la legeremancia que Claire les prometió enseñar, aunque a Rose le preocupaba más la oclumancia. Una vez en Hogsmeade, Theo acompañó a su hermana, o más bien él la obligó a caminar, a Honey Dukes por unos caramelos. Por su parte la castaña caminó hasta la tienda de disfraces, Albus ya estaba esperándola frente a la tienda.
-no quería meterte en problemas con Scorp…-se disculpó la chica.-podemos parar esto si quieres…-el ojiverde sonrió.
-no, ya lo he hablado con tu hermano…
-¡¿qué?! ¿Lo sabe? ¡¿Él también?! No…-la pequeña Malfoy estaba alterada.
-¿Cómo que él también?-regaño el muchacho.
-tuve que decírselo a Theo, no le puedo mentir… yo… Claire ocupo la legeremancia con él… -se mordió el labio
-bueno, eso me saca de un problema…-suspiró.-no, le dije que me gustabas pero que aún no éramos nada…-soltó casualmente como si nada, abriendo la puerta de la tienda cediéndole el paso a una sorprendida Rose.
-¡Merlín! ¿Te encuentras bien?-ella inspeccionó con la mirada al chico, aunque parecía no tener ningún golpe o hechizo.
-de hecho si, lo tomo bastante bien… solo me dijo que te cuidara y que me matará si me sobrepaso contigo…-sonrió divertido Al y es que estaba seguro de que eso jamás pasaría, no dañaría nunca a Rose. La conversación con Scorpius realmente había sido todo lo contrario a lo que él se esperaba, "la manera más fácil de que te unas a mi familia" había dicho su amigo, pero Albus no estaba seguro de eso.
-¿Enserio?
-sí.
-¿ves? Scorpius no es un hermano celoso, Theo casi se muere el día que invito a Lily, cuando fueron a amenazarlo, tú y tu gran hermanote. –bromeó la chica algo más tranquila, viendo los modelos que colgaban de los ganchos.
-bueno, pero nos conoces… precisamente por eso creí que tu hermano reaccionaría distinto, aunque estoy seguro que si no fuera yo hubiera sacado lo peor de sí mismo.-rió el chico por lo bajo, mirando las máscaras que estaban en un mostrador.
-entonces hice una buena elección.-rio la pequeña Malfoy mientras sacaba un traje de inquisidor.
-no iré de un monje mata brujas español Rose-miró con desaprobación el muchacho. Ella rio, dejando el traje en su lugar.
-entonces este…-encontró el traje de un guardia romano y miro a Albus, quien rio con ganas.
-¿enserio?
-¿por qué no?-ella arqueó una ceja
-lo usaré si tú eres Venus.-sonrió divertido
-no, lo usarás, será divertido.-dijo mientras lo empujaba al probador.
-Rosie…
Fue lo último que escuchó, él entro al probador y se puso el traje entre risas. La pechera y la que para Albus parecía una falda de metal, eran dorados, tenía un forro de tela roja, y una capa que no supo cómo ponerla. Cuando salió, Rose lo miró sonrojada, haciéndolo confirmar lo que él ya sabía. La encargada se acercó a ayudarlo con la capa, y le hizo un hechizo, para adaptarlo a la talla del muchacho. Cuando terminó fue a quitárselo.
Cuando salió, la encargada le recibió el traje con una sonrisa, él le pidió que lo empacara y la mujer le entrego también un casco que parecía tener una escoba encima. Una vez que terminaba de pagar miró por toda la tienda en busca de la pequeña Malfoy.
-ella está en el probador.-sonrió la empleada.
-tal vez debí esperarla…
-deja tu paquete aquí y cuando termine ella lo puedes recoger.-le sonrió con buena cara la mujer.
Albus caminó hacia los probadores, esperando frente al gran espejo que estaba fuera, los alumnos del colegio empezaban a llegar a comprar su disfraz. Rose salió algo abochornada con un pequeño vestido negro, tenía un ajustado corsé, y la falda, caía delicadamente en picos hasta la mitad de sus muslos, los tirantes y el escote eran de encaje, dándole un toque antiguo. El vestido venía acompañado de unas alas de plumas negras, que sobresalían por los costados y por sus hombros. Albus la miró detenidamente tratando de controlar sus instintos. Ella lo miró y se sonrojó, regresando al probador. Una vez fuera, caminó hasta el muchacho.
-creo que es demasiado…-soltó Rose sonrojada.
-se te ve bien.-sonrió Albus.
-no sé… tal vez busque algo más…
-¿segura?
-me siento incomoda…
-te ves bastante bien.-sinceró sonrojándose un momento. Ella rio.
-confiaré en ti.-le sonrió.
Ambos caminaron hasta la caja, Rosie pago su disfraz y ambos chicos salieron rumbo a Honey Dukes. Compraron caramelos por montón, Albus acompaño a Rose a la tienda de plumas, a comprar cosas que le hacían falta, después la llevo hasta las tres escobas, donde Hugo y Theo la esperaban. Con una mala mirada de su primo, caminó hasta donde estaban sus amigos y empezaron a platicar. Pronto la visita termino y los alumnos volvieron al colegio.
Con el permiso de Scorpius, Albus se sentía un poco más tranquilo de pasar el tiempo con Rosie "tratando de conquistarla" aunque para Albus era complicado. Sabía que al final todo esto era una simple actuación y debía mantenerse a raya. Cada día que pasaba lo que sentía por la castaña crecía, se encariñaba a ella.
Pasaron los días y Rose tuvo que aparecer unos cuantos jarrones más en su habitación para mantener las flores que Albus le entregaba. Le encantaba el aroma que desprendía de ellas, y su habitación olía a ellas. A Rose le encantaba pasar las tarde con Albus, le enseño lo básico de la oclumancia, le contó mil y un historias de las bromas que James y él se hacían en el verano. Le contó un poco más de la historia de sus padres en Hogwarts, como es que la madre de ella y el padre de él se hicieron amigos, cosas que aunque su papá hubiese querido contarle a la pequeña Malfoy no hubiese podido. Realmente se estaba acostumbrando a estar con él.
Por su parte ni a Hugo o Lily parecía gustarles la idea. Tal parecía que Scorpius estaba más que tranquilo al ver a la nueva "pareja" y eso no era una buena señal. A Lily no le agradaba Rosie. A Hugo no le agradaba Albus, bueno, si le agradaba (era su primo) pero no lo quería cerca de su mejor amiga.
Los Nott preferían no involucrarse en el desastre que empezaba surgir. Aun pasaban ratos con sus amigos, de lo más normal, pero en cuanto surgía el tema de Al con Rosie ambos preferían callar. James, era el más confundido de todos, o tal vez no tanto. Claro que había notado que a su pequeño hermano le agradaba la chica Malfoy más de lo debido, pero jamás creyó que esto acabaría en ese punto. Estaba preocupado. No podía saber que fuera a ocurrir. Seguramente esto traería problemas a ambas partes, en especial con Lily. No quería pensar en lo que pasaría en cuanto Draco Malfoy lo supiera. Estaba seguro que el que menos problema tendría con la nueva pareja sería su padre, pero que hay de su pelirroja madre. No era que no le agradara Rose, pero sabía de lo que Draco era capaz y no iba a querer a Al cerca de ella. Estaba confundido y aburrido, pues las bromas de Al habían parado drásticamente, pues se empezaba a dedicar a la castaña totalmente. Eso no le agradaba, quería que continuaran su tradición, aunque debía admitir que se hermano se veía bastante feliz.
Halloween llegó demasiado pronto para todos. Ese día las cosas en los dormitorios eran un caos, excepto para Rose. Al no tener compañera, ella tomo el tiempo necesario en la bañera, se peinó sin problema en el espejo, haciendo media coleta adornada por dos trenzas de espiga en su cabeza, con un poco de poción se encargó de hacer a sus castaños risos mantenerse en su lugar. Se maquillo tranquilamente sentada en su cama. No le agradaba mucho, pero era para el disfraz. Tomo un labial rojo, un poco de delineador, sombra café y estaba lista para salir. Se puso unas botas altas con tacón, al menos de esa forma alcanzaría a su alto hermano. Hizo una mueca. Hubiera preferido ir con el apuesto romano. ¿Enserio pensó eso de Al? Y es que dentro de la cabecita de Rose empezaba una gran confusión constante que la hacía sonrojarse. Esos comentarios surgían en sus pensamientos inconscientemente preocupándola demasiado. ¿Qué ocurría con ella? Negó con la cabeza mientras subía el cierre de las botas. No tenía la menor intención de mirarse al espejo o se sonrojaría. Se mordió el labio. Luego corrió al baño, para ver si no se había manchado los dientes de rojo. Tendría que hacer una nota mental para no hacerlo en la fiesta.
Respiró profundo, retoco el labial y camino hacia la puerta. Y como se había hecho costumbre, unos ojos verdes se adelantaron y entraron. Ella sonrió al verlo como romano, realmente se veía bien. Él pensó lo mismo de ella. Se detuvo en seco, quería correr a besarla. Pero era solo una actuación, debía mantenerse calmado. Le ofreció un paquete. Ella lo tomo dudosa.
-¿qué es?-preguntó confundida pero sonriente.
-es un regalo.-comento con ironía.
-eso me queda claro Al.-rodó los ojos.
-ábrelo.-sonrió él.
Así lo hizo, en la pequeña caja había un delicado collar con cuentas negras, que se unían al frente para darle paso a un dije de plata con un fuerte dragón, un hébrido negro. Rose lo reconoció de inmediato, era su dragón favorito. A ella le gustaban mucho los dragones. Estaba simplemente impresionada y conmovida. Estaban todos los detalles en el dije, sus ojos purpura, podía observar sus rugosas escamas, sus alas parecidas al del murciélago, cada una de las puas en su lomo, y la punta de flecha en su cola. Sin pensarlo dos veces se abalanzo sobre Albus y lo abrazo.
-gracias Al.-ella sonreía pegada a su cuello.
-no es nada… se lo he pedido a mi tío Charly, son más comunes en Rumania que en Londres.-sonrió con autosuficiencia el muchacho.
-es hermoso Al.-dijo ella. Se paró y fue frente a su espejo a ponérselo de inmediato.
Albus la siguió y le ayudó a abrocharlo, mirando el reflejo de la chica en el espejo. Sus ojos viajaron del dije al verde del muchacho. Ninguno de los dos desvió la mirada.
-te ves hermosa Rose.-sonrió el chico que estaba a su espalda.
-gracias…-ella se sonrojó, no pudo evitar bajar la mirada un instante para regresar al verde.-tu también luces bien.-sonrió.
Rose se giró para mirar a Albus de frente. Ni con las botas era capaz de quedar a su altura, seguramente tampoco alcanzaría a Scorp. Inconscientemente, acaricio la mejilla del muchacho con dulzura, él cerró los ojos en respuesta al gesto. Por un momento toda la razón de la pequeña Malfoy se fue. Solo quería besarlo. Se acercó silenciosamente a él. Se puso de puntitas y se detuvo. Sonrojada termino sorpresivamente la caricia y se alejó caminando a la puerta.
-llegaremos tarde.-soltó conteniendo el aliento. ¿Qué demonios pasaba con ella?
-no queremos que el mortífago de tu hermano se preocupe.-bromeó Albus alcanzándola en un par de zancadas. Pudo notar el sonrojo de la chica.- ¿estás bien?
-¿por qué no habría de estarlo?
-no lo sé, Rose…
-dime Al.-ella lo miró a los ojos.
-supongo que podemos empezar ¿no?- él sonrió sonrojado.
-¿empezar qué?-el sonrojo de la castaña había pasado y estaba confundida.
-pues… podemos decir que ya tenemos una relación.-contesto controlando el calor de sus mejillas. Era Albus Potter, ¿por qué demonios se sentía nervioso?
-no es la manera más romántica de pedirlo, pero supongo.-comento ella con ironía mirándolo con reproche.
-está bien Rose, ¿quieres ser mi novia?-soltó él sonriente.
-eres un tonto.
-y tu una cursi.
-¡torpe!-rio ella.
-¿eso es un sí?-arqueó su ceja.
-sí Al.-rodó los ojos.
Ambos sonrieron y se quedaron mirando un instante. Albus abrió la puerta cediéndole el paso a la chica. Los leones esperaban ansiosos en la sala esperando a sus parejas. Todas las miradas fueron a Rose, haciendo que su acompañante se molestara, hizo que la pequeña caminara más aprisa, tomándola fuertemente de la mano y les lanzo miradas asesinas a todos los presentes.
-no tenías que jalarme…-se quejó Rose mientras bajaban por las escaleras.
-¿por qué todos te miran?-dijo frustrado.
-te dije que era demasiado.-ella hizo una mueca.
Sí, lo era. Pero Albus no lo pensó, en ese momento solamente estaban él y ella. Ahora era demasiado. Demasiados varones en Hogwarts y una sola Rosie. Su Rosie. Aunque sea fingido pero solo de él hasta navidad. Albus sintió un nudo en el estómago al pensar en eso. Pero camino como si nada fulminando con la mirada a cualquier chico que mirara a su compañera.
Pronto llegaron al gran comedor que se había vuelto un salón de fiestas. En lugar de las comunes velas y había linternas de calabaza flotando, en lugar del cielo estrellado, había una noche negra solo alumbrada por la luna. Albus le entregó a Rose un pequeño antifaz negro, y él se puso uno dorado. Caminaron hasta una de las redondas mesas, donde Scorpius platicaba amenamente con una chica, aun había poca gente. Rose fulminó con la mirada a la acompañante de su hermano que era una conejita o las orejas eran lo que lo revelaba, ya que literalmente iba en un juego de corsé y pantaloncillos que más parecían ropa interior. En cuanto los miró la castaña pudo notar la mirada que le lanzo a su romano, un momento ¿por qué el sustantivo posesivo? Rose dejo el simple pensamiento en cuanto la mirada de la chica bajo y subió por el cuerpo de su acompañante. Ella la fulmino con la mirada y la chica regreso su lasciva mirada a su hermano, haciendo que Rose se molestara más.
-ya la traje Scorp.-su hermano la miró y pudo ver la sorpresa en el gris de sus ojos. Rose se incomodó.-iré por Claire, seguramente ya está lista.-sonrió el romano en el oído de la menor de los Malfoy, abriéndole la silla siguiente a donde estaba su hermano.-no tardo.-le susurró una vez que se sentó.
-valla Rosie te ves hermosa.-le sonrió su hermano.
-tú también Scorp, ¿pero qué es lo que eres?-sonrió la chica ladeando su cabeza.
-no lo puedo creer Rose, ¿no has visto las películas de mamá nunca?-preguntó abochornado.-soy el fantasma de la opera.-Rose rió un poco.-es un muggle que finge su muerte y se queda en un teatro, tiene la mitad de la cara quemada y le enseña a cantar a una mujer.-sonrió orgulloso. La verdad es que Scorp solamente llevaba pantalones y camisa negros, una grana capa del mismo color y un antifaz bastante extraño.- le explicaba a Kelly la película.-la conejita le sonrió a Rose, pero ella le hizo una mueca.
-ya veo…-comento sin más la pequeña Malfoy.
-¡que hermoso dije!-sonrió la chica tratando de agradar. Rose la miro con mala cara.
-fue un obsequio.-dijo la pequeña Malfoy con altanería.
-eso quiere decir que ya te lo pidió…-su hermano había bajado el tono.
-¿qué?- la conejita de nuevo.
-que fuera su novia.-comentó sin más la castaña.
-¿Quién?- curioseo la chica.
-Albus.-soltó Scorpius quien se acomodó en el respaldo de su silla algo incómodo.
-valla, jamás lo creí de ti pequeña Malfoy…-la chica se veía molesta. Rose sonrió con autosuficiencia.
-¿tú que le contestaste?-su hermano la miraba expectante. Se sonrojó.
-que si…
-bueno,-sonrió su hermano más tranquilo.- ¿en qué estábamos Kelly?-dijo con una picara mirada dirigida a la coneja de nuevo, haciendo que Rose se molestara.
-eje… ¿Kelly y tu pareja?-pregunto cortante la pequeña Malfoy.
-no debe tardar, Timothy es bastante puntual.-sonrió ella mientras se acercaba peligrosamente a su hermano.
Rose se quedó con mala cara jugando con las servilletas de la mesa mientras el gran comedor se llenaba, y es que las cuatro mesas se habían ido para dejar bastantes mesas redondas de seis personas alrededor de una pista que suponía Rose era para bailar. Pronto llego Timothy quien perdió el interés en su pareja y empezó a hacerle preguntas a Rose ganándose de vez en cuando la interrupción por parte de Scorp, quien lo miraba amenazadoramente.
-siempre he pensado que las leonas son las mejores chicas del colegio.-Timothy estaba demasiado cerca de ella. En ese momento Rosie pudo sentir los brazos de alguien rodeándola por los hombros y depositando un dulce beso en su mejilla.
-hola Timothy.- Albus estaba molesto.
-hola Al.-sonrió el chico conmocionado al ver la acción del ojiverde.
-lamento dejarte sola Rosie…-sonrió Albus,-¿no te importa o si Timothy? –siseo Albus mirando el lugar donde estaba sentado el chico.
-por supuesto que amigo, de hecho yo debería estar junto a Kelly.-dijo con falsa alegría.
Albus rodo los ojos, ayudó con la silla a Claire, quien quedo junto al tal Timothy. Albus quedo entre Claire y Rose. La pequeña castaña platicaba plácidamente con la rubia y el ojiverde. Pronto la cena apareció en la mesa. Los chicos cenaron plácidamente aunque la conversación grupal empezó incomodando un poco a los chicos.
-bueno, ¿y si ustedes dos son novios, por qué no vinieron juntos?-pregunto arqueando una ceja la coneja, ganándose la fulminante mirada de Rose y Claire.
-porque había quedado ya con Claire y ella con Scorp.-sonrió abiertamente Albus.
-ya veo…-la chica hizo una mueca.
-¿Qué tal el quidditch Scorpius?-empezó Timothy.
-bastante bien-sonrió el rubio ganándose una mirada coqueta por la pareja del chico.
-¿qué tal tu Claire?-sonrió de nuevo el chico.
-bien de hecho he estado practicando algunas cosas con Theo…-y Rose no supo que siguió de esas palabras, pues en su campo visual apareció otra pareja.
La pequeña pelirroja, llevaba un traje bastante corto y apretado de gitana, Theo, parecía confundido, pues él había cumplido con ser un vampiro como de los cuentos muggles. Caminaban hacia la mesa al extremo de la que estaban los chicos, en ella estaba Hugo y Roxanne, quienes platicaban alegremente con otra pareja que Rose no conocía. Alguna vez la chica había salido con su hermano, pero no conocía su nombre y realmente no podía estar segura de que era ella por el antifaz que todos usaban. Albus se veía tenso.
-¿ocurre algo Al?-pregunto la pequeña Malfoy con una dulce mirada a su ahora "novio"
-es solo que si el tuyo es demasiado el de ella se pasa de la raya.-gruño por lo bajo mirando a su hermana.
-bueno, piensa que al menos no es como el de Kelly.-dijo ella lanzando una fugaz y letal mirada a la coneja de su mesa.
-en ella está bien.-sonrió pícaro mirando a la chica.
-pervertido.-Rose se empezaba a molestar.
-es mi hermanita…
-Kelly debe ser hermana de alguien…
-pero no la mía.-Albus hizo una sonrisa de lado haciéndola enfurecer. Cerró el puño y le golpeo el brazo.- ¡oye!
-por si no lo recuerdas soy tu novia…-siseo por lo bajo la castaña.
-lo siento…-dijo él frunciendo el ceño confundido.
La cena terminó rápido para los chicos y Timothy invitó a bailar a Claire, quien acepto gustosa, ganándose la mala cara de ambas serpientes en la mesa, ya que la conejita era una Ravenclaw y estaba bastante entretenida con Scorp.
-¿bailamos?-sonrió Albus.
-no, quiero primero deshacerme de esa…-Rose no termino la frase y miró con desprecio a Kelly quien estaba literalmente encima de Scorp.
-ella era su cita, ¿recuerdas?-Albus alzo una ceja.
-pero es mi hermano…
-ella no hará nada que él no quiera.-puntualizo Al ganándose una mala mirada de la leona.
-por eso mismo…-hizo una mueca.
-vamos Rosie…-insistió el Slytherin, ella lo miró. Sonrió y asintió.
La noche le fue ligera Rose, pues Albus no la dejo volver a la mesa, se pasearon por la mesa de dulces y fueron a comerlos a uno de los jardines. Platicaron y se relajaron. Para cuando volvieron, su hermano se había ido con Kelly. Rose estaba molesta y eso le divertía a Albus en cierta manera. Claire, no paraba de bailar con timothy y parecía hacerla reír. La pareja decidió bailar una última pieza para después volver a sus habitaciones a dormir. Pero antes de que llegasen, se encontraron con una molesta pelirroja que los miraba con enfado fuera del gran comedor y un fastidiado rubio que tenía cara de sueño.
NINAXXSOMER: gracias por tu review, siempre he pensado que por herencia Weasley, los Potter serían de esa forma ;) que bueno que te haya gustado. Y Draco… esperemos a navidad… xP
¡Gracias por leer un capítulo más! Dejen sus reviews.
Les deseo lo mejor
Cassie di Black
