Holaaaaaaaaaa!, Gracias mil por sus bellos reviews, deverdad que me alegran el alma y me hacer reir y gozar con ustedes por cada comentario, bueno pues aqui les traigo el capitulo 7 esperando que algunas de las preguntas se respondan y que por supuesto me acompanien hasta el final que ya falta poco... me han hecho sufrir con algunos comentarios porque me hacen sentir maluca jajajajajajajaj, pero bueno asi es la historia, y no hay que jusgar tan mal a Terry, despues de todo el pobre esta entre la espada y la pared... bueno pues ya no le hecho mas rollo y ojala me dejen su comentario para guiarme hacia el final... jajajajjajjajja espero que sigan disfrutando mucho, mucho con este pequenio fic que se los escribo con muhisimo carinio... ahora si, las dejo leer...
Amantes VII
El auto se detuvo en la parte mas iluminada de Central Park, había una hermosa vista en el área de el lago, Albert se recargo en su asiento dejando escapar el aliento profundamente y después dibujo una sonrisa en sus labios, en el trayecto que llevaban recorrido había visto de reojo las lagrimas de Candy que ya le humedecían el rostro a pesar de que ella trataba de ocultarlas… abrió la puerta del piloto y bajo del coche, Candy no lo noto, sus tristeza la mantenía en otro mundo, en uno donde se despedía para siempre de su amor eterno.
-Vamos pequeña…- la voz calmada la sorprendió y miro confundida, después miro su alrededor y volvió a fijar sus verdes ojos en los azules de Alberth que permanecía con su manos extendida esperando que ella la tomara.
-A donde?...- su voz era un poco débil y nerviosa.
-Es una linda noche, la iluminación es perfecta y creo que el lago esta congelado lo suficiente para un buen rato de diversión….- sonreía con ternura y la tomaba de la mano al ver que ella no respondía, con un ligero tirón la saco del auto y la tomo por la cintura con uno de sus brazos para que caminara junto a él, ella se dejo guiar aun sin comprender a la perfección lo que Alberth hacia.
Cuando llegaron a la orilla del lago, Albert se arrodillo y con uno de sus puños golpeo el hielo… era perfecto.
-Pero, pero... no tenemos los zapatos adecuados…- replico Candy y a su mente la voz de Terry pronunciando aquellas palabras la hiso estremecerse…
-nunca los hemos necesitado – Respondió Alberth ya parado sobre el hielo y extendiendo su mano para que Candy la tomara, no seria la primera vez que patinaban sin los zapatos adecuados...
Ella no dudo mas, y tomo la mano de Alberh, siempre que estaba con él se sentía segura, así que decidió sonreír, el parecía complacido, así que comenzó a tirar de ella sobre el resbaladizo hielo…
Como años atrás, cuando descubrieron el tipo de lazo que los unía, Alberth y Candy comenzaron a disfrutar de su unión, recordando los momentos que habían vivido juntos desde la primera vez que se conocieron, entre ellos no había necesidad de palabras, sonreían y en sus miradas la alegría sincera decía mucho mas que lo que pudieran decir sus bocas, giraban divertidos tomados de sus manos y patinando sobre el hielo formado de las aguas cristalinas de aquel lago, reían a mandíbula abierta, sin pensar en que alguien los pudiera ver o juzgar, parecían un par de niños disfrutando del invierno plenamente, después de un largo momento en que también las bolas de nieve fueron invitadas para estrellarse en cada uno de los jóvenes, los dos cansados e dejaron caer sobre la nieve acumulada a la orilla, respiraban agitados, y como si fueran unos chiquillos comenzaron a mover su manos y piernas para formar la clásica figura de ángel sobre la nieve, después en silencio observaron el cielo que parecía ser su compañero fiel y le regalaba una vista hermosa.
-Pequeña…. Perdóname...- La voz profunda de Alberth sobresalto a Candy.
-No tengo nada que perdonarte… creo que la que debería pedir perdón soy yo…- su voz era baja, ella se incorporo para quedar sentada pero voltio su rostro, y agacho su cabeza encogiendo las rodillas para apoyarla en ellas.
- si, te he fallado…. No se en que momento pero te he dejado sola y te he descuidado…. Creo que el amor…. Me cegó.
-No, yo soy quien te he fallado… he sido egoísta, pero es que…
- Candy...- Alberth le tomaba el rostro con ternura obligándola a verlo de frente. Ella ya derramaba lagrimas.- no llores, nunca me ha gustado verte llorar…
-Es que… fui muy egoísta…pensé solo en mi, no en lo que mis actos podrían acarrear…
-No, estas enamorada…. Y yo te comprendo porque yo también lo estoy… amo a karie, es como si la mitad de mi vida fuera ella y nuestro próximo bebe, pero la otra mitad les pertenece a ti, a George, la abuela y Archie… que son la otra parte de mi familia… pero los he descuidado… lo se, sobre todo a ti… a quien mas debía cuidar por ser mi hermana pequeña.
-no soy una niña,.. Aunque debo confesar que si me sentí sola, y que…. Sentí muchos celos cuando apareció karie,… nos acabábamos de enterar que éramos hermanos, y que George era también nuestro medio hermano, de no tener familia ahora tenia dos hermanos una abuela y un primo, así que cuando apareció ella, sentí que me estaba robando a mi familia.
-Si, y yo no supe entenderlo, pensé que querías tu propio espacio, y me dedique la mayor parte del tiempo a ella… discúlpame pequeña.
-no, Es comprensible, la malcriada he sido yo, que no acepte que estabas enamorado, te quería solo para mi… y deseaba que estuviera solo conmigo, los he hecho pasar por malos momentos, y ella nunca ha perdido la paciencia…. En eso es muy semejante a ti…
-Es una buena persona y al igual que yo te quiere, aunque no lo creas, pareciera como si te conociera de siempre… fue ella quien me pidió que regresara por ti.
-Es verdad… tu deberías estar en Lakewood!- Candy lo miraba sorprendida.
-Si, pero a mitad del camino, me convenció de que volviera para llevarte conmigo, y también a la tía abuela, que había decidido quedarse para acompañarte a ti y a Archie…
-Alberth!, es que acaso…
-Yo no podía soportar mas la manera en que nos estábamos separando, pero tampoco quería aceptar lo que habías hecho, supongo que también estaba celoso de Terry, además no entendía como el había aceptado…. Bueno… tú merecías un lugar mejor en su vida. Y por eso decidí volver a Lakewood, para no interponerme en sus vidas, tu habías tomado una decisión y yo no soy quien para arrebatarte tus sueños, pero hoy, cuando volví y al llegar a casa me dirigí a tu habitación, me di cuenta al instante lo que había sucedido pero quise confirmarlo buscando lo que yo sabia jamás dejarías si decidieras marcharte, al no encontrar el joyero que te regale… supe a donde habías ido y porque… no quería que te convirtieras en …. "Eso"… así que Salí sin siquiera dar explicaciones a la tía que se sorprendió de verme… yo solo pensaba en que debía detenerte…
-Alberth… yo… no sé que me paso…al estar aquí, tan cerca…
-no tienes que explicarme Candy, yo se y siempre he sabido que tu amor por Terry es demasiado fuerte, y mira a donde te ha llevado, lo que no comprendo es su actitud… si él te amara...
-Alberth… por favor… no ahora.
-Perdóname pequeña, pero es que tengo una rabia enorme… que desearía poder desquitarla.
-Él no tiene la culpa, fui yo quien lo busco, el ya tenia su vida balanceada y yo viene a mover la balanza haciéndolo perder el equilibrio...
-Candy… le has dicho?…
-No sé de que hablas – giro el rostro nerviosa
-Sabes que a mi no puedes engañarme… estoy siguiendo de cerca el embarazo de Karie, y George el de Dorothy…. Estas embarazada… no me lo niegues por favor, entre nosotros nunca ha habido mentiras...
-no estoy segura…- respondió aun sin verlo a la cara.
-Entonces… porque habías decidido huir… de tu familia?
-Yo,… yo,… ya no podía soportar verlos a la cara… aunque….Alberth, ellos…lo saben?
- Pequeña, somos una familia, y nos conocemos entre si,…
-Desde cuando?...- pregunto sintiendo que su rostro se había encendido por la vergüenza.
-La vez que te vi frente al ventanal observando a la nada y sonriendo, supe que lo habías visto, el brillo en tu mirada y la sonrisa en tus labios eran diferentes… después tus palabras, y el cambio en tu forma de ser, me preocupaste y decidí seguirte cuando me di cuenta que escapabas por la ventana de tu habitación, aunque ya tenia la sospecha deseaba confirmarlo, cuando lo hice no pude contener mi rabia, no era justo para ti, Terry debió pensar en eso, cuando volvía casa estaba muy frustrado, no sabia en que había fallado para que tu hubieras tomado esa decisión, me encerré en la biblioteca y…
-Perdóname…. Perdóname no pensé que te lastimaría de esa manera…..
-No pequeña, no es así,…perdóname tu a mi, mi frustración, no pude controlarla y George lo descubrió también, yo había cambiado demasiado y nuestra relación se había dañado, Archie había comenzado a pretender a Karen y ella le platico del Cambio en la personalidad de Terrece, no fue difícil para Archí complementar el porqué del cambio en ambos, los tres estábamos frustrados porque no queríamos lastimarte, hablamos y decidimos no intervenir, no porque no nos importara, sino, porque verte feliz era algo que los tres deseábamos desde hacia mucho tiempo, hemos estado al pendiente de ti de una u otra manera, somos tu familia y estamos para apoyarte sea cual sea la decisión que tomes… aún si deseas continuar viéndolo… nosotros te cubriremos las espaldas, pero si decides irte …. Con el... y vivir en las sombras… entonces, no podremos hacer mucho para ayudarte con la crueldad de la gente…
-Eso no sucederá mas…- Candy derramaba una lágrima que cruzo su mejilla y murió en la fría nieve.- hoy, ha sido la última vez que nos vemos...
- Entonces el…
-Ni siquiera se lo mencione, no pude, cuando el empezó a hablar sobre que debía pasar mas tiempo con…. Ella, debido a que su parto se aproximaba… entonces supe que no habría futuro para nosotros… y si en verdad llevo un hijo en mi vientre… entonces será solo mio,… mio y de nadie mas…- cubría su rostro con las manos dejando que el llanto ahogara sus palabras… los brazos de ALberth la rodearon y la apego a su pecho..
-Sera un Andrey… y lucharemos contra lo que venga… no importa lo que sea, no dejare que nadie te dañe… volveremos a Lakewood, y los protegeré, seguiré protegiendo a toda nuestra familia de los escándalos frívolos de la sociedad que nos rodea.
Candy extendió al fin sus brazos rodeando a Alberth y escondiendo su rostro en el cuello masculino, él siempre había sido su apoyo y no esperaba menos de él, se sentía avergonzada por la manera en que les había fallado pero a la ves aliviada al ver que contaría con la comprensión y el cariño de toda su familia, que lejos de juzgarla la habían cuidado a la distancia sin interferir en su decisión, se sentía tan bien en los brazo de Alberth, que no supo en que momento el sueño comenzó a vencerla, el viento en su cara y el suave balanceo de el caminar de su hermano, fueron como un arrullo que la llevo a tener un reconfortante y profundo descanso.
La mañana había llegado y con ella nuevos acontecimientos, si bien la llamada de que George, karie y Dorothy habían llegado bien a Lakewood les había dado alegría, la presencia inesperada de cierta dama les estaba arrebatando la sonrisa.
-Buenos días….-La voz algo suave y dulce pero entrecortada por el llanto sorprendía a la Tía abuela que entraba en el recibidor donde le habían indicado había una persona esperando por Candy.
-Buenos días señora Granchester, a que debemos su visita?- con educación y elegancia la Tía Elroy se adentraba hasta llegar al sillón frente a Susana y se sentaba invitando a la ex actriz a que volviera a tomar su lugar.
-Solo deseaba hablar con Candy, somos…. Somos viejas amigas… me entere que estaba en al ciudad y quise pasar a saludarla…- bajaba la vista al no poder mantener la mirada fija de la tía Elroy que la miraba con frialdad y por supuesto no creía ni una sola palabra salida de los labios de Susana.
-Mi, nieta Candice, -remarcaba el nombre dando a entender que era la forma en que debía llamarla y no con la confianza que fingía al llamarla Candy- Esta un poco indispuesta, por lo que no podrá recibirla, y me temo que no podrá hacerlo mas ya que saldremos de viaje en unas cuantas horas…. Así que lamento mucho que su visita haya sido en vano….- La abuela no pudo dejar de sentir desprecio por la mujer que frente a ella había mal encubierto la sonrisa que se dibujara en sus labios al escuchar que saldrían dela ciudad.
-Lamento mucho que Candy este enferma, me hubiera gustado poder saludarla, y es lamentable que tengan que viajar estando en esas condiciones…
-Si, pero nuestro viaje no pueda esperar mas, pero no debe preocuparse por su ":amiga", mi nieta llevar un medico y varias enfermeras que cuidaran de ella durante el viaje, es una persona demasiado importante como para que descuidemos su salud. – La anciana se levantaba indicando con esto que la conversación se había terminado, y casi corriendo a Susana de la manera mas educada que le habían enseñado, aunque realmente su deseo era tomarla por los cabellos y sacarla arrastras de su casa,… "bendita mujer atrevida".
-entonces creo que me retiro,…. Pero podría pedirle un favor…..- La miraba con timidez continuando al no recibir respuesta- podría entregarle esta carta de mi parte?... es solo un saludo…-
- Por supuesto, se la hare llegar…- La tía Elroy tomaba el sobre en sus manos con la punta de los dedos como si tuviera temor a infectarse de alguna enfermedad, detalle que no paso desapercibido para Susana quien se sintió humillada….
La rubia ojiazul salió de la mansión Andrey y abordo el coche que esperaba por ella, se había sentido tan poca cosa ante la elegancia y educación de la señora Elroy, además había visto el lujo y riqueza que rodeaba a Candy, su corazón no pudo mas que llenarse de envidia, porque Candy tenia todo?, dinero, belleza, una familia que la adoraba y cuidaba con esmero, y amor…. Porque aunque le doliera reconocerlo, Candy tenia mucho mas amor que el que ella pudiera haber logrado tener a lo largo de su vida, a Candy la rodeaba un amor puro y limpio….. Tenia el cariño sincero de todos los que por alguna razón la conocían….. incluso tenia el amor completo e incondicional de…. Terry, su propio marido,….. pero jamás lo tendría a él, ese era su juramento.
-Se ha ido?- Alberth entraba a la estancia donde la Tía Elroy aun permanecía observando por la ventana como Susana se alejaba.
-Si, se ha marchado, pero me ha dejado esto para que se lo entregue a Candy….- La anciana se volvía para ver de frente a su sobrino que miraba extrañado el sobre que le mostraba.
-no se si debamos entregárselo, es mas no siquiera si debamos decirle que esa mujer estuvo aquí….- Alberth tomaba el sobre y lo colocaba en el bolso del saco al escuchar los pasos de alguien que se acercaba…
-Todo bien familia?...- con una radiante sonrisa Archie entraba para reunirse con la abuela y con Alberth que lo miraban aliviados de que fuera el y no Candy la que había llegado.- Pasa Algo?
-Acaba de irse Susana Granchester…-
-Que?, a que vino esa mujer aquí?...- Preguntaba sorprendido encaminándose a la ventana para observar a lo lejos el auto que ya desaparecía por el sendero que llevaba a la reja principal.
-Quería ver a Candy…- la tía abuela respondió tomándolo del brazo para que volviera con ellos.
- Y mi gatita lo sabe?.- Pregunto adivinando que no le habían permitido verla.
-No, aun no, y no sabemos si decírselo, ha estado algo deprimida y no quiero que se sienta mas culpable….- Alberth sacaba el sobre de su saco- Le ha dejado esto, pero no se si sea adecuado dárselo, no sabemos que contiene o que esta escrito aquí, podría perjudicarla, y ella no esta en condiciones para leer alguna acusación o reclamo, si es eso lo que es….
-Déjame ver….- Archie tomaba el sobre y comenzaba a abrirlo…
-Archie, por dios!- la tía se sobresaltaba, pero Alberth la detenía….
-Si queremos protegerla de lo que pueda venir, debemos saber a que nos enfrentemos, si esto es solo un saludo, le diremos que lo escribió mientras estaba aquí y que por eso no lleva sobre, pero si es algo mas, entonces la habremos salvado de algún disgusto que provocara una desgracia…..- Archie terminaba de abrir el sobre, y sacaba la bien doblada hoja….
- Lista…- La voz de Candy los sobresaltaba y la Tía Y Alberth se volvían con rapidez cubriendo a Archi que rápidamente escondia en la bolsa del saco la carta y después con una brillante sonrisa se volvía para saludarla cariñosamente.
-Candy, no debiste levantarte….- La amonestaba la tía Elroy mientras la tomaba del brazo.
-Si, pequeña, anoche casi no dormiste y no quiero que vayas a enfermar….- Alberth se acercaba saludándola con un beso en la frente.
-Gatita… es mejor que sigas las indicaciones del medico…. Esta mañana dijo que necesitabas mucho reposo…. Mi sobrino debe nacer saludable para que pueda llevar el velo de su tía Karen….- sonreía con verdadera felicidad en el rostro.
-Como es eso?...- La tía abuela se sorprendía, no de el embarazo de Candy dl cual ya toda la familia sospechaba, sino de que Archie estuviera mencionado el matrimonio del que tanto había huido.
- así que al fin te han dado el si?...-Alberth miraba a su sobrino abrazando a Candy manteniéndola apegada a él, el corazón le decía que su hermana estaba sufriendo con aquella noticia aunque dibujara una gran sonrisa en sus labios.
-Pues…. Casi, casi estoy seguro de que hoy me darán el si…..- respondía el ojimiel algo nervioso.
-Pero… no iras con nosotros de vuelta a Lakewood?...-Candy miraba a Archie quien se ponía algo pálido y buscaba con discreción la mirada de Alberth.
-no, no querida, él se quedara para finalizar unos detalles que ya pueden quedar a su cargo, es solo un par de documentos que deben ser entregados par finalizar al disipación de las empresas Ligan….- La abuela tragaba con pesadez, aunque ahora sabia sobre la gran maldad que rodeaba aquella familia no dejaba de dolerle, pues aunque políticos seguían siendo sus parientes.
- Así es pequeña, pero luego nos alcanzara y supongo que Karen ira con el…- miraba al ojimiel que sonreía, lo habían salvado, ya que en realidad Archie debía encargarse de investigar a fondo la situación de Terry y cubrirle las espaldas a Candy, ya habían logrado recuperar un par de fotografías de unos reporteros que habían seguido al castaño un par de noches y habían logrado captarlo recibiendo a Candy en su departamento, el rostro de la rubia no era completamente visible, pero era mejor prevenir que lamentar…. Archie se ocuparía de ello, y de que nuca nadie se atreviera siquiera a sospechar lo que había ocurrido entre ella y el famoso actor.
- Bien, entonces creo que prepararemos todo para recibirlos en cuanto nos mandes la confirmación y la fecha dela boda…- Candy sonreía, pero su corazón sangraba, Archie se casaría y formaría su propia familia, como lo estaba haciendo Albert, y ella, ella había tirado a la basura la oportunidad de hacer lo mismo, aunque Alberth lograra mantener el secreto de su embarazo, ella jamás podría casarse con alguien mas, y no solo por no sentirse digna, sino porque nunca podría amar a nadie que no fuera Terrece, su prohibido Terrece.
El viaje corrio sin contratiempos, pero para Candy había sido eterno y doloroso, era la segunda vez que regresaba de NewYorck con el corazón partido y sus ilusiones perdidas, había tocado el cielo y ahora comenzaría su pena por semejante atrevimiento, su familia la apoyaba, ni siquiera le habían dicho un apalabra de reproche, al contrario, la poyaban y animaban, hasta la recatada y estricta Tía Elroy había hecho a un lado sus "ancestrales" ideas, Alberth no había vuelto a tocar el tema ni siquiera una pregunta, y eso la hacia sentirse bien, pues no creía tener la fuerza suficiente como para responder, no se creía siquiera capaz de volver a mencionar en voz alta el nombre de Terry sin sentir que el corazón se le partía y las lagrimas inundaban sus ojos, no, trataría de llevar todo eso a lo mas profundo de su corazón, tenia que iniciar una nueva vida, se dedicaría a su hijo, su hijo…. Se acarició el vientre, aun no se notaba, pero ella ya podía sentir en su interior como la vida de un nuevo ser se formaba, sonrió y limpio la humedad que una lagrima había dejado sobre su mejilla, no mas llanto, no mas dolor, tenia una gran alegría por la cual sonreír cada día, a lo lejos se comenzaba a dibujar la pequeña estación, pronto estarían en Lakewood…. Los rayos del sol se levantaron entre las hermosas colinas, era como si hubiera despertado para recibirla… el viento aun frio le acaricio el rostro como una suave caricia que trataba de aliviar su pena, pronto estaría en su tierra, en su hogar, con toda su gente que amaba y quienes la amaban sinceramente…. Las manos que se cerraron en su vientre sobre la suyas, le confirmaron que no estaría sola... levanto la cabeza y se encontró con esos hermosos ojos azules como el cielo tranquilo de primavera, esos que siempre habían estado a su lado, volvió a sonreír y Alberth le devolvió la sonrisa, después los dos fijaron su vista a lo lejos, donde el sol nacía con la promesa de un mejor maniana.
y bien, bueno, malo, regular?, espero su comentario, y nuevament ele agradeo a cada de las chiacas que me regalan unos minutos de su tiempo y un extra dejandome un review, de verdad que los leo y releo porque me encanta saber que a alguien le gustan mis locos escritos llenos de horrores, gracias mil, gracias mil, gracias mil,... bendiciones Akirem
