CAPITULO 6- Amiguitas.

Kagome estaba agotada, pero aun sus pensamientos iban a su amiga y maestra.

Al llegar a la aldea los aldeanos la saludaron y llevaron con Kaede, quien le abrazo y sonrió con pena tras no escuchar su voz.

-Kagome, debes descansar- dijo Kaede.

Kagome negó con fuerza y se volvió a Inuyasha. Este le entrego el fragmento y tomo su mano. Comenzó a mover sus labios en palabras y manos, pero todo era extraño y confuso para sus amigos.

-alto Kagome- dijo Inuyasha tomándola por los hombros- más lento. No puedo entender del todo.

Asintiendo tomo aire y movió sus labios

"debo ir a buscarla. Deben estar preocupados y no sabemos dónde Naraku y Yura la habrán llevado. Además, ellos creían que era yo… estoy preocupada"

-entiendo Kagome, pero debes descansar un poco. Iremos en su búsqueda- dijo y la vio asentir a duras penas.- no tengo un rastro de ella. Debemos tener algo con su aroma así la seguiré.

Kagome medito y asintió.-"en casa. Durmió en casa y su habitación está intacta, seguro la encontraremos. Por favor, vamos ahora, estoy preocupada y mi familia también"

Inuyasha asintió.- ¿pero quién es esa mujer?

"es mi amiga. ¿Recuerdas? Mi compañera de habitación. Ella y su bebé fueron atrapados, por eso estoy preocupada… ¿no tenías su aroma ya?"

-no. El lugar tenía olores fuertes y limpiaba muchos. Apenas podía sentir el tuyo- dijo y miro a sus amigos.

El grupo y Kaede miraban todo confusos. Era raro ver a su amiga mover los labios y como Inuyasha tenía su vista fija en ellos y hablaba solo. Era tan raro que no dijeron nada por temor a hacer algo.

-¿entiendes a Kagome-chan?- pregunto Sango aun sorprendida.

-sí, ese medico dijo que podía ser porque estuve más tiempo con ella.

-vaya… eso es sorprendente- dijo Miroku mirando con nuevo respeto a su amigo.- ¿qué dijo la señorita?

Suspirando se sentó y comenzó el relato de cómo fue en la búsqueda de Kagome y como en su lugar, una mujer y un bebé fueron secuestrados. También que era su amiga y maestra, y además no hablaban.

Al terminar el sol estaba en lo alto como la sorpresa de todos y la preocupación de Kagome por su amiga. Movía sus manos nerviosa por sus cabellos hasta que se levantó y fue con Inuyasha hacia el pozo. Firme decisión de buscar alguna pista.

Atravesaron el pozo y al llegar con su familia, estos estaban allí nerviosos en la cocina y mirando un objeto en la mesa.

-¡Kagome, hija!- dijo su madre y la abrazo.- lograste encontrar a Annabeth-san y a Fuyuka-chan

Kagome negó con pena. Entonces parpadeo, tomo una libreta.-"¿Fuyuka? ¿Quién es?"

-oh, es el nombre de la bebé- dijo. Rápido señalo una mariposa de peluche.- tenía el nombre de la bebé y un número telefónico en caso de que se pierda.

Kagome asintió y tomo con cuidado el objeto, recordaba que estaba colgado de la mochila de la pequeña.-"Fuyuka Nadia de Castillo" leyó.

Sintió las lágrimas querer salir. Había sido ella quien debía ser secuestrada, no una familia inocente. Tomo una bocanada de aire y miro a Inuyasha quien estaba en la puerta. Movió el adorno y les lo entrego.

Inuyasha comprendió que quería y tomo el adorno. Aspiro con fuerza y el aroma llego. Un aroma suave e infantil con un toque de canela, rio y un toque de rosas. Un conjunto particular de aromas, pero algo en sus sentidos picaban.

-lo tengo, ¿pero el de la mujer?

Kagome asintió y lo guio a la habitación de invitados. Nuevamente lo dejo e Inuyasha tomo los aromas. Miel con rosas, con un toque de invierno. El conjunto nuevamente era extraño, pero interesante.

-listo, podemos ir a buscarlos.

Kagome asintió feliz. Rápido se volvió al living y su madre terminaba de poner alimentos para el viaje.

-lo tengo todo.- sonrió entregando la mochila amarilla.- supe que irías asique coloque lo necesario y hasta libretas para que escribas. Oh, también tu guía y el libro para tus estudios.

-ya llamamos al colegio y dieron permiso, debes estregar unos exámenes que llegarán por correo dentro de un tiempo. Los devolverás al ir al colegio si deseas- dijo el abuelo.- cuídate Kagome.

-¡hermana! Por favor encuéntralas- pidió Sota.- te deje un juego de ropas para que te cambies, son de un videojuego, pero creí que era mejor que arruinar los uniformes- rio Sota.- cuídense.

Kagome asintió con una gran sonrisa. Tomo su maleta y abrazando a su familia partió con Inuyasha en busca de su amiga perdida.


Annabeth se quedó mirando a aquel hombre que tenía un parecido y se relajó.

-¿mami?-

La voz de su bebé le hizo sonreír y abrazándola se levantó para sonreír al señor.

-mami, es papá- señalo la niña.

Annabeth negó suavemente y tomo una libreta para escribir, sin dejar de ver al hombre por temor que sea su secuestrador.

-"no es papá. Papá tiene ojos como Nadia. ¿Lo recuerdas?"

Nadia miro las letras y miro fijamente al señor. Tenía ojos dorados.- oh… pedon senior… Nadia lo siente.

Sesshomaru siguió mirándolas y levanto su ceja sorprendido de que la humana escribiese y la infante entendiera. Eran extrañas.

-¿mami… onde estamos?

Annabeth suspiro y negó confusa. Se volvió al señor y mirando sus ropas por primera vez. Unas ropas antiguas con armadura y espada. Eso la alerto pero debía tener respuestas. Empezó a escribir.

-"disculpe Señor. Pero mi hija y yo estamos perdidas. ¿Sería tan amable de decirnos dónde estamos?"

Las siguió mirando. Eran extrañas y sus formas eran raras. No conocía ningún humano con aquellos colores de cabellos ni ojos. Eran completamente diferentes entre ellos, pero la niña compartía el aroma a rosas de su madre. Pero el aroma que conjugaba era extraño y diferente, pero familiar.

Esa duda prosiguió en su mente y miro a la niña que miraba un broche y algo dentro. Tomo su aroma… si era familiar.

-¿señor Sesshomaru?- dijo Rin llegando sobre Ah-Un. Al ver a los nuevos invitados cuestiono- ¿señorita, quien es usted?

Annabeth se movió para hablar con una niña, pero al ver al dragón sintió sin palabras ni pensamientos. Parpadeo intentando ver si era verdadero y se pellizco el brazo con fuerza. Dolía, pero aquel dragón de dos cabezas seguía presente y llevaba una niña con un kimono. Otro traje antiguo.

-¡mami… un dagon! ¡Un… dra-gon!- rio Nadia y corrió hacia la gran bestia- hoda! Soy Nadia!

Rin miro a la niña. Era la primera vez que tenía cerca de una niña más pequeña que ella y eso la sorprendió, como sus cabellos que se parecían a su señor. Un simple pensamiento llego. Ahora tenía una hermanita.

-¡hola! Soy Rin. Me gusta tu nombre- sonrió Rin saltando de Ah-Un – él es Ah-Un, un youkai que mi señor Sesshomaru deja para Rin.

-oh… hoda Ah-Un. Soy Nadia- sonrió haciendo una reverencia- lindo… lindo.

-Nadia-chan también es bonita. Tu cabello es muy bonito.

-a Nadia gusta su kimono, es lindo. Mi peio es como papi-

-si se parece a tu papá- sonrió Rin pensando que era de su señor.- Rin tiene 9 años. ¿Tu Nadia-chan?

-Nadia tiene… doss- sonrió mostrando sus deditos.

Rin se sorprendió. Era una niña muy pequeña y hablaba muy bien. Sonrió pensando que era porque su señor Sesshomaru era su padre.

-hablas muy bien. ¿Quieres venir? Mi señor Sesshomaru nos iba a llevar a un lado

-¡chi!- sonrió y se volvió a su mamá y el señor.- ¿vamos mami? Nadia tiene hambre…

Sesshomaru y Annabeth no podía dejar de ver a las niñas que parecían volverse amigas al instante. Ambas reían y hablaban como si ya se conocieran hacía tiempo. Annabeth no tenía dudas que era porque su hija pasaba hablando con los pacientes del hospital, y Sesshomaru porque Rin era curiosa.

Ambos se miraron un segundo y Annabeth se alejó y escribió a la niña.

Rin lo miro y bajo sus ojos. -perdón… Rin no sabe leer.

Nadia al verlo tomo la nota de su mami y leyó en voz alta- dice: gracias, pero temo que sea la… persona... que no se…cuesh… estro- sonrió.

-no es el señor Sesshomaru. Fue culpa de otro youkai… creo que Naraku- dijo Rin luego de meditarlo.- te prometo que el Señor Sesshomaru no te lastimara.

-vamos mami.

Annabeth suspiro y asintió. Se volvió al hombre y trabajo su temor de esos ojos dorados escribió rápidamente.-"gracias y espero no molestar con su hospitalidad"

-hm.

Sesshomaru no sabía bien que pensar de los humanos. Vio como la mujer acomodaba sus bolsas extrañas y Rin la guiaba de posarlos sobre Ah-Un, al poco siguió mirándola hasta que decidió ir a un campamento. Debía hacer que Rin coma, además podía ser buena niñera. Más que Jaken quien aún no llegaba a ellos.

Paso el tiempo hasta llega a un claro. Rin y Nadia jugaban entre ellas mirando flores y jugando entorno a los mayores. Annabeth ya acostumbrada al dragón de dos cabezas decidió disfrutar unos momentos del lugar donde estaba, sea donde sea.

Miro de reojo al señor que vio, Sesshomaru, y noto que era muy silencioso, eso la relajo pero podía ver que tenía interés en su hija y eso la incomodaba.

Sesshomaru se detuvo en un pequeño claro donde había árboles frutales. Se alejó unos segundos y cazo un conejo para Rin y esos humanos. Tenía curiosidad y esperaba que logre respuestas, pero tenía dudas sobre la humana que no hablaba. Al igual que la miko extraña.

Rin se detuvo cuando su señor se volvió, sabiendo la rutina busco unas ramas y prendió una pequeña fogata.

-el señor Sesshomaru ya llegara. Rin tiene hambre.

-Nadia también- dijo la pequeña y vio a su madre descansar cerca.- ¿mami… comida?

Annabeth suspiro y miro su equipaje. Rápido recordó que habían dejado unas cacerolas pequeñas y unos víveres al salir de la clínica, recuerdos y alimentos en caso de tardar en tener una vivienda. Sonrió con melancolía y procedió a preparar unas gachas para su hija y algo de arroz.

Al terminar y usando el agua en su botella vio como aquel hombre volvía. Y consigo un conejo muerto. Rápido movió a su hija para que no vea el cadáver. Aunque vivieran en un hospital, no le gustaba ver animales heridos y no ayudarlos.

Ambos mayores se vieron entre ellos y Sesshomaru entrego el conejo y procedió a sentarse y ver que hacia la humana, miro intrigado unos alimentos básicos.

Mirando el conejo en sus manos suspiro y saco una pequeña navaja de su bolso personal y comenzó a prepararlo, Rin ayudaba indicando unas piezas y distraía a su hija. Tardo hasta que el arroz se terminó y sirvió a las niñas, luego a ellos y entrego un plato al Lord.

-no como comida de humanos.

Annabeth lo miro y asintió, dejo un té helado que tenía y se acomodó cerca de las niñas. Miro a su hija y limpio cuando se ensucio, lo mismo hizo con Rin quien sonreía feliz, tenía a una hermosa mujer que era la pareja de su señor Sesshomaru.

Al terminar Annabeth hizo unas señas-"hija, hora de limpiarse y dar gracias al señor que nos dio alimentos para comer.

Sesshomaru y Rin veía esos movimientos raros y Nadia se acercó al señor e hizo una reverencia.

-gracias por traer comida a mami y a Nadia- sonrió.

-es tu papá, por eso mi señor lo hizo- sonrió Rin.

Ambos adultos miraron a la pequeña de pelo chocolate y Annabeth negó. Rápido hizo otros movimientos a su hija.

-oh! Mi collar- sonrió y fue a Rin.- mami dice que puedes ver a papi.

Curioso Sesshomaru ordeno a Rin acercarse sin palabras y Nadia mostró su collar. Un relicario redondo donde había dos fotos. Una de ella y su madre sonrientes, y otra de su madre con un hombre. Este tenía el cabello platino y ojos rojos grisáceos.

Sesshomaru miro la extraña pintura y miro fijamente la figura masculina, tenía algo familiar, pero no sabía dónde. Rin se sorprendió al verlos y supo que no era su señor. Pero tenía curiosidad del padre de la pequeña.

-dime humana quien eres.

Esa orden fue hacia Annabeth quien suspiro y escribió.

-dije que hables.- ordeno más firme.

-mami no habla- respondió Nadia como una rutina.- mami ya no habla.

Rin apenada abrazo a la pequeña- perdona Nadia-chan ¿esta lastimada tu mami?

-no… mi abela dijo que mami no habla por papi… mami no habla, pero Nadia a veces la escucho cantar- sonrió abrazando a la mayor.

Sesshomaru vio todo más intrigado y confuso. Fijo sus ojos a la humana que se acero y abrazo a ambas niñas. Al verlas más relajadas escribió en el papel.

-"gracias por su hospitalidad, pero quisiéramos saber cómo volver a casa. Estábamos cerca de un templo y fuimos secuestradas por algo. ¿Sabe dónde puedo encontrar a la familia Higurashi?"

Sesshomaru quien no hablaba con humanos que no sea Rin supo que debía hacer una excepción. Gruño por dentro y pensó.- no hay templos cerca de aquí. No conozco a la familia de apellido Higurashi

Suspirando derrotada medito otro rato. Mientras su hija y Rin jugaban. Al poco escribió nuevamente- "los más jóvenes se llaman Sota y Kagome, por favor no le suena ningún nombre…. ¿En dónde estamos? ¿Qué lugar es este?"

-estamos cerca del bosque de Inuyasha y cerca de las tierras del Oeste. – dijo y medito los nombres, no le importaba recordar los nombres humanos, pero algo en el nombre de Kagome le recordaba.- una miko.

Annabeth lo miro confusa y este suspiro.- ¿su familia es de sacerdotes?- la joven medito y asintió sonriente.- hay una sacerdotisa cerca.

-"¿sería tan amable de llevarnos? Estaría muy agradecida. Prometemos no hacer problemas y hasta podía cuidar a la dulce Rin y enseñarle algo"

Su viaje era en otro sentido, pero era un buen negocio. Tenía una mujer que no gritase ni hablase mucho, además de un compañero de juegos de Rin y una maestra. Miro a Rin quien seguía jugando con la niña, además tenía su otra curiosidad y era por qué su aroma tenía algo extrañamente familiar.

Miro a la mujer extraña y ropas extrañas y asintió. Ella sonrió feliz. Escribió nuevamente.

-"me llamo Annabeth de Castillo, pero puede decirme Ruri."

-hm. Sesshomaru Taisho, Lord del Oeste y Daiyoukai.

La joven parpadeo y ladeo la cabeza-"youkai… ¿cómo, demonios? Disculpe pero eso no existe. ¿Es su apodo?"

Eso lo confundió y molesto.- soy un youkai ningen Ruri. También lo es Ah-Un.

Ruri asintió lentamente y se volvió a pellizcar el brazo, estaba más rojo pero dolía. Era verdad. Suspiro suavemente, tenía muchas cosas en la cabeza y solo esperaba que su hija estuviera bien.

Se movió a su bolso y extrajo un brazalete con cuencas y un cascabel fino, lo movió y su hija la miro fijamente, se acercó.

-"hija, viajaremos con ellos. Da las gracias y podemos viajar. ¿Estas cansada?"

-no mami- dijo con señas- Nadia está bien… vamos a viajar mucho… ¿cómo acampar?

La madre asintió. Se volvió a ambos y vio la mirada curiosa del hombre youkai. Le sonrió y ladeo la cabeza preguntando.

-hacen señas raras- sonrió Rin.

-oh, así habla mami- dijo Nadia- mami no habla asique habla con se…ñas. Nadia aprendió para mami- sonrió orgullosa.

Sesshomaru las vio y Rin se sorprendió.- Rin también quiere saber…

-¡Nadie enseña!- dijo feliz.

-humana Ruri, sabes escribir y tu cachorro también. Eres una Hime.

Ruri parpadeo y negó.-"no soy una princesa. Mi hija y yo sabemos porque estudiamos y enseñe a mi hija. Habla bien, pero en ocasiones tropieza. Es un sol"

Sesshomaru solo parpadeo una vez y se levantó, era momento de viajar y creía saber dónde tendría unas respuestas, y eso era con Bokuseno.


Kagome estaba más que lista y apenas salieron y abrazaron a Kaede y comer el almuerzo decidió partir.

Miro a Inuyasha fijamente y este fue al campo de batallas antiguo. Olfateo con cuidado y se movió seguido por sus amigos.

-estoy feliz de tenerte Kagome- dijo Sango y Kagome asintió.- ¿cuánto tiempo deberás estar sin hablar? estoy preocupada.

Kagome medito y movió sus manos, pero al ver como Sango no entendía escribió. Pero apenas comprendía unas leves palabras y recordó que estaba en la mitad de su enseñanza a escribir en su aldea.

-permítame señorita- sonrió Miroku tomando la libreta- mmm… más de un mes y se verá si se recupera.

Kagome asintió feliz, al fin tenia a alguien quien hablase con ella, aunque fueran escrituras. De su equipo el único que sabía leer era Miroku por ser un monje y aprender para leer los pergaminos, Sango tenia enseñanza pero se había interrumpió por las batallas y posteriormente por Naraku y el ataque de su aldea. Inuyasha no sabía por vivir siempre en el bosque y Shippo era muy joven.

Se preguntó cómo estaría su amiga sin alguien con quien comunicarse, en ese tiempo nadie sabía leer o escribir, que no sean los señores de aldeas o personas de alto rango. Suspiro preocupada y miro como Inuyasha pareció tomar algo.

-estaban cerca, parece que su capullo era más lejos que otros- dijo Inuyasha señalando las ramas rotas.- el aroma de Sesshomaru está cerca.

-¿crees que las lastimo?-pregunto Sango preocupada.

-no lo creo…- dijo y olfateo- parece que se movieron, sigamos.

Asintiendo Kagome se subió a su espada y fueron corriendo quería recuperar a su amiga.

Pasaron por un campamento muerto hace tiempo y siguieron adelante. Comúnmente Inuyasha quería ir en busca de un fragmento de la perla, pero estaba preocupado por esos humanos. Al poco siguieron y el rastro se difuminaba.

El sol se quería ocultar y estaban preocupados. Se detuvieron para descansar, el sol estaba en el horizonte.

"Inuyasha quiero seguir buscando" dijo.

-No Kagome, no podemos con la oscuridad, siempre dices que deben detenerse por ser humanos- recordó Inuyasha en un pequeño claro.- odio decirlo, pero si Sesshomaru no las lastimo antes, significa que estarán bien.

-es cierto señorita- dijo Miroku- y sobre todo si la joven Rin se apega a la señorita Annabeth.

Kagome asintió y se quedó quieta. Estaba tan preocupada.

-te lo prometo Kagome, iremos a buscar al salir el sol- prometió Inuyasha. No le gustaba verla infeliz y tan preocupada. Kagome asintió.

El grupo se preparó como normalmente hacían, pero Sango se sentía rara cuando su amiga no podía responder con palabras y esperaba sus letras, Miroku también estaba interesado pero Sango estaba dolida.

Kagome miro a su amiga y supo la incomodidad que sentía y sonrió feliz, no quería preocupar a sus amigos, pero por dentro esperaba encontrar a la única mujer que la comprendía en esa situación.

Shippo notando su malestar sonrió y canturreo feliz, llenando el silencio de la joven. Kagome le sonrió feliz.


El grupo se había detenido y Ruri se hacía más la idea de que estaba lejos, muy lejos de casa. En el viaje había pasado por una carretera apartada y vio a muchos humanos con ropas antiguas y sucias, como también su comportamiento y palabras elegidas. Supo que no estaba en su tiempo, pero tenía tantas dudas que se relajó y se centró en Rin y su hija.

-estaba rico señorita- sonrió Rin de su plato de arroz con pescado y verduras instantáneas. Un regalo del hospital.

-esta jico mami- sonrió Nadia.- mami, ¿hoy canción?

La madre asintió y limpio sus utensilios. Agradecía a las chicas de la clínica. En su maleta apartada tenia los platos que usaron en la clínica y hasta vasos descartables y fácil de limpiar, como también una pequeña cacerola rosa y leche en polvo para su hija. Entre otras cosas que eran fáciles de llevar. Al terminar miro al señor que estaba quiero y una sola pose.

Preparo a las niñas colocando una campera impermeable y unas cobijas y saco de su mochila una Tablet con stickers. Rin y Sesshomaru vieron lo que hacía, lo encendió y fijo la batería, al asentir busco un archivo y se aferró a las niñas mostrando la pantalla.

Rin chillo sorprendida cuando el extraño espejo mosto a la mujer a su lado cantar una canción en un lugar extraño. Ruri movió sus labios al son de la música y su hija miraba a su mami sonriente. Era una canción suave que usaba para dormir.

Al terminar Rin y Nadia cayeron dormidas. Las tapo y apago el aparato, sin embargo vio la curiosidad del hombre.

-"dime tus dudas, veré si puedo responderlas"- escribió en su libreta guardando la Tablet.

-ese espejo es extraño-

-"es… un tipo de espejo donde guarda cosas"- dijo pensando en la mejor manera de decirlo, sin usar palabras extrañas- "lo uso para que mi hija vea su padre y escuche mi voz."

-hm. Dime porque no hablas.

Ruri suspiro y miro la fogata. El cielo era estrellado pero sus pensamientos eran muchos- "es complicado de explicar"

-dime.

Ruri asintió y miro la forma de explicarlo. Era recordar el pasado y le era difícil cuando se decía de su amado-"tuve un accidente hacía tres años, desde entonces no hablo. Lo único que mi hija escucha de mi es mis videos, los recuerdos del espejo, y los de su padre. Ahora dime, ¿quién eres Señor?"

-no tengo porque responderte.

Ruri sonrió y señalo a las niñas indicando que dormiría. Este le asintió y la vio rodear a los pequeño y dormir.

Miro el cielo y pensó.


HELLO! LAMENTO LA SUPER DEMORA! ESQUE ME FUI DE VIAJE EL JUEVES Y NO PUDE PUBLICAR NADA HASTA HOY. BUENO, LES DEJO EL CAP DEL VIERNES :D

Espero les guste y descuiden, no lo dejare.

bueno, tengo poco internet este momento asique BESOS Y ABRAZOS . Sakurai 🌸