Muchas gracias por vuestras reviews, aunque me gustaría que fuesen más, pero bueno.

N/A: Cuando lleguéis a una parte, que no voy a contar, olvidaos de que en la película al golpear la jaula de Loki ésta se caería, yo eso lo cambié y no pasará. :D

*Capítulo 7

Mientras caminaba por el pasillo de camino a la celda de Loki, Jane fue abordada por uno de los tripulantes de la nave, que llevaba un bolso negro en la mano.

-¿Es usted la señorita Foster?

-Sí, ¿ocurre algo?

-Fury me ha ordenado que le entregue esto, y me ha dicho algo sobre una puerta de una celda que había sido activada para que se abriese y se cerrase con su voz- el chico parecía confundido- Sinceramente señorita, no sé a qué se refería, pero me dio miedo su expresión.

-¿Qué expresión?- Jane aún no entendía a qué se refería, pero tenía un mal presentimiento.

-Era como de regodeo, no sé señorita, llevo muy poco tiempo bajo sus órdenes, y nunca me había dado ninguna directa- diciendo esto, se dio media vuelta y dejó a Jane en el medio del pasillo son esa bolsa en la mano, que, por curiosidad, decidió abrir. Resulta que la bolsa no era una bolsa, esa un botiquín médico, y cuando las piezas encajaron dentro de su cabeza, corrió como si no hubiese un mañana, directamente hasta la celda de Loki.

Se sorprendió al comprobar que, como el día anterior, tampoco había guardias en la puerta principal, y al abrir ésta, descubrió el porqué.

Loki yacía en el suelo de su celda, y parecía estar inconsciente. El abrigo que había llevado la noche anterior estaba encima del camastro de ésta, y el suelo estaba lleno de manchas de sangre y algo de cuerda.

Jane corrió hasta que se topó con el cristal, y empezó a golpearlo, intentando hacerlo reaccionar, pero no lo consiguió. Respiró profundamente, intentando pensar con claridad, hasta que recordó lo que aquel muchacho le había dicho, y decidió probar.

-Ábrete- dijo con voz clara mirando hacia la puerta, sintiéndose un poco tonta y acordándose de Aladín y el "ábrete sésamo" de la cueva de los 40 ladrones. Pero, para su sorpresa, la puerta, efectivamente, se abrió, y ella no se lo pensó dos veces para entrar, sin molestarse en cerrar la puerta, sinceramente, aunque eso fuese un truco de Loki, que estaba más que claro que no, si se escaba no le importaba, lo único en lo que era capaz de pensar era en que él estaba herido y la necesitaba.

-Loki- susurró, arrodillándose a su lado, dándose cuenta de la cercanía que había entre ellos en ese momento, con miedo de tocarlo, por si reaccionaba de repente y la atacaba por accidente. Pero aun así, extendió la mano y, suavemente, movió un poco su hombro mientras seguía susurrando su nombre, intentando despertarlo, hasta que él empezó a hacer unos ruiditos extraños, y abrió los ojos lentamente.

-¿Jane?- estaba confundido, para empezar, no esperaba verla a ella allí cuando despertase, y menos dentro de la celda- No me digas que te han castigado y te han metido aquí con el lobo feroz.

-No- dijo con una sonrisa- Ayer te prometí venir otra vez. Cuando he llegado te he encontrado así.

-¿Cómo has entrado?

-Es largo de explicar. Pero primero déjame ayudarte a levantarte del suelo y a sentarte en el camastro, aunque no creo que haga mucha diferencia, creo que será algo más cómodo.

Loki solo asintió como respuesta, y con una mueca de dolor en la cara, se levantó del suelo, apoyándose en ella. Cuando estuvo de pie, Jane se fijó en que tenía varios cortes en la cara, uno de ellos muy feo en el frente, y que, además, la camiseta, o túnica, de manga larga y color negro que llevaba puesta estaba rasgada verticalmente, dejando su torso al descubierto, lo que por desgracia le dejaba ver que también estaba herido en esa zona.

Cuando llegaron al camastro, Jane lo ayudó a sentarse con cuidado, dejándolo un momento para poder coger el botiquín que aquel muchacho le había dado antes, para luego volver junto a él. La puerta de la celda seguía abierta.

-¿Qué te pasó?- preguntó Jane mientras abría el botiquín y buscaba todo lo necesario para desinfectarle las heridas. Aunque ella ya se imaginaba lo que había ocurrido.

-Al parecer lo "inteligentes" espías que trabajan en esta nave creen que les rebelaré algo si me intimidan. No es por presumir, pero lo he pasado bastante peor que esto- respondió él, recostándose contra el cristal de la pared, con la cabeza en alto, los ojos cerrados y un tono apesadumbrado en su voz.

-No es por nada, pero cuando entré estabas desmayado- dijo ella, que había notado el tono en su voz, queriendo aligerar un poco el ambiente.

-No es por nada, pero has dejado la puerta abierta cuando entraste, ¿qué te hace pensar que no he fingido desmayarme para esperar a que alguien viniese y así escapar?- le contestó en el mismo tono de voz, jugando con ella.

-Que si esa hubiera sido tu intención, ya estarías fuera, y me hubieras dejado a mí aquí encerrada, ¿o no?- encontrando todo lo que le hacía falta se volvió hacia él- Acércate, así puedo desinfectarte las heridas.- Antes de hacerlo, Loki abrió los ojos, mirándola con desconfianza, dándose cuenta de que ella estaba dentro de la celda, con cosas para poder curarlo, y, escéptico, preguntó.

-¿Cómo es que estás aquí?

-Ayer te dije que vendría…

-Sabes que…

-Que no te refieres a eso, ya. ¿Me vas a dejar terminar de hablar?- preguntó, bajando las manos, que sujetaban el agua oxigenada y el algodón, apoyándolas en sus rodillas, mientras lo miraba, esperando algún gesto que la animase a continuar. Cuando él asintió, continuó- Hoy por la mañana, fui al laboratorio, y hace como una hora, o menos, apareció Fury, para pedirme explicaciones acerca de lo que hablamos ti y yo aquí ayer, porque al parecer, los micrófonos que tenía aquí dejaron de funcionar cuando aparecí- hizo una pausa al ver que Loki sonreía, pero no dijo nada- Le dije que te pregunté por Erik, nada más, y aunque no se lo acabó de creer, me dejó tranquila. Poco después, cuando venía hacia aquí, un chico me paró en el pasillo y me dio esto- señaló en botiquín- y también me dijo que podría abrir la puerta de la celda. En cuanto me dijo que seguía las órdenes de Fury, corrí hacia aquí, tenía un mal presentimiento- terminó encogiéndose de hombros.

-¿Estabas preocupada?- preguntó Loki, asombrado. Jane, sintiéndose pillada, intentó disimularlo.

-Me preocupo por todo el mundo-dijo desviando la vista un momento, para luego volver a mirarlo, y Loki pudo observar que estaba un poco colorada, pero no dijo nada al respecto- ¿Te acercas?

Loki se sentó erguido en le camastro, de forma que ella necesitó ponerse de pie para poder curar las heridas de su rostro, ya que él era más alto que ella.

Se puso frente a él, y con la mano izquierda temblando, alzó su cara hacia ella, de modo que le fuese más fácil verlo.

-Esto seguramente escueza, pero eso significa que está desinfectando. – Loki cerró los ojos justo después de asentir, dejándole a Jane la libertad de empezar por donde quisiera.

Antes de aplicar el agua oxigenada, con un algodón que había mojado en agua (N/A: vamos a fingir que en los botiquines hay pequeñas botellitas de agua) para poder quitar la sangre seca de alrededor de la herida, y así poder verla bien.

Una vez hecho, derramó unas pocas gotas de agua oxigenada en la herida, de la que pronto brotó espuma blanca, lo que indicaba que estaba desinfectando. Pero tan pronto como la espuma salió de la herida, Loki contrajo los músculos de su rostro en gesto de molestia, por lo que sin pararse a pensar en lo que hacía, Jane se inclinó aún más hacia él, para poder soplar en la herida y aliviar así el picor.

Loki la sintió acercarse, y luego también sintió su aliento en la frente, sobre su herida, que dejó de molestarle, no supo si era por lo que ella estaba haciendo, o si era por su cercanía. El pelo de ella rozaba sus pómulos y mejillas, y su nariz fue asaltada por el agradable olor que desprendía. Olía como el sol, como el aire, como la libertad. Eso era lo único que se había perdido de ella en los viajes que había hecho para poder espiarla, podía verla, pero no sentir nada de lo que la rodeaba.

Jane, por su parte, se dedicó a intentar mantener la calma ante la corriente eléctrica que la recorría de arriba abajo desde que lo vio el día anterior, que se había intensificado ahora que estaba más cerca de él.

Se separó un momento, para poder coger unos puntos de sutura provisionales (N/A: ni idea de cómo se llaman, solo me los pusieron una vez y no me acuerdo), y poder ponérselos en esa herida.

-Bueno- dijo en un susurro, para que no se notase que le fallaba la voz- Esta ya está. Tienes otra en el labio, pero ahí no te puedo poner nada.- hizo una pausa cuando él abrió los ojos para mirarla, y se separó un poco de él, carraspeando para aclararse la voz- Si te puedes poner de pie, me haré cargo de las heridas que tienes en el pecho.- Él hizo lo que ella le indicó, sin despegar sus ojos de los de ella, mientras se quitaba también lo que quedaba de su camisa. Ahora que estaban frente a frente, y los dos de pie, Jane se fijó en que, para su tormento personal, él también le sacaba cerca de dos cabezas de altura, y en que también cortaba la respiración estando sin camisa- Después miraré si me puedo hacer con otra camiseta para que te pongas- él solo asintió- Bien, allá vamos.

Lo observó unos instantes, intentando aislar el efecto que producía en ella para poder centrarse en curarlo. No eran más que un par de heridas, y menos graves que la de la frente, pero se acercó un poco a él para poder juzgarlas mejor, y al hacerlo se fijó en que tenía varias cicatrices dispersas por la piel, que, sin duda, de no haberse acercado no habría visto. Sin poder contenerse, alzó una mano para poder acariciarlas, y ambos temblaron ante el contacto. Se miraron a los ojos un instante, sintiendo la misma corriente eléctrica y la misma atracción que los consumía desde el momento en el que se vieron, aunque a Loki lo llevase consumiendo desde que empezó a observarla.

Pero ella, siguiendo lo que su razón le gritaba desde que lo vio, desvió la vista, y se centró en atender los rasguños de su pecho y abdomen, retirando la mano y rompiendo el contacto.

Una parte de él se lo agradeció, no debía sentir eso por nadie, por ella… Por alguien que no lo quería… Por alguien que él no se merecía.

Pero otra parte de él, por primera vez en mucho tiempo, se sintió seguro y a salvo, se sintió importante, no de la forma en la que pretendía cuando urdió su plan de conquista, sino importante de la forma en que te sientes cuando le importas a alguien que te importa, y cada poro de su piel deseaba, imploraba, poder sentir otra vez su piel contra la suya.

La sintió girar a su alrededor, sacándolo de sus pensamientos, sintiendo sus ojos en la espalda, y por primera vez sintió vergüenza de lo que allí había.

-¿Qué te pasó?- esta vez, Jane pasó sus dedos conscientemente por las cicatrices que tenía en la espalda, delineándolas con sus dedos, mientras él intentaba controlar los escalofríos que lo recorrían de arriba abajo.

-No es agradable de oír.

-No me importa.- el susurro de ella fue suficiente para que él le confiase algo que prácticamente nadie más sabía.

-Fue hace muchos, muchos años. Me saltaré algunos detalles, pero en esencia, lo que pasó fue que hubo alguien que se infiltró en la corte de Asgard, desde otro reino, nunca descubrimos de cual, y empezó a asesinar a miembros de nuestra corte, logrando que me culpasen a mí-Loki sintió su tacto más firme en la espalda, y su otra mano pronto se agarró a su brazo derecho, acercándose más a él- Nadie creyó en mi inocencia, ni si quiera mi… el que yo creía que era mi padre. Lo que ves en mi espalda es el recuerdo de cómo son los interrogatorios, torturas y castigos en Asgard. Un mes sometido a latigazos de fuego, hasta que cogieron al verdadero culpable, pero no hubo disculpas- esto último lo dijo con voz estrangulada.

-Lo siento.

-Tú no tienes nada que ver con lo que pasó.

-Aun así- paseó su mano arriba y abajo por el brazo de él, intentando reconfortarlo- De todos modos, eso demuestra que lo que te dije ayer es verdad.

-¿Qué parte?- preguntó él, girando la cabeza para poder mirarla, sintiendo el tacto de sus manos en su piel, deleitándose con el calor que desprendían. Había olvidado cómo se sentía el estar así con alguien.

-La de que eres una buena persona, a la que le han pasado demasiadas cosas malas, más de las que cualquiera podría soportar.

-Con el tiempo, aprendes a crear una coraza que te proteja de todo eso.

-Pero siempre vas a necesitar a alguien con quien compartir tus penas, alguien que te escuche.

-No tengo a nadie.- su vista volvió a estar fija en algún punto frente a él.

-Estoy yo- susurró en un impulso irrefrenable, pero lo que la asustó, fue el hecho de que lo dijo de verdad.

-¿Por qué deberías estar tú?- se giró hacia ella completamente, creyendo que si la miraba con detenimiento averiguaría algo.

-No lo sé- dijo ella- Pero sé que es verdad, estoy aquí. Siempre.-él se quedó en silencio un largo rato, leyendo la veracidad de sus palabras en sus ojos, sin poder creerse lo que oía, pero ella interpretó su silencio con incomodidad o decepción- sé que no soy gran cosa, pero sé escuchar, y a veces doy buenos consejos.

-Eres mucho más de lo que alguien como yo se merecería.

Estuvieron un rato mirándose, pero Jane necesitaba salir un momento a aclararse las ideas. Solo un momento.

-Voy a buscarte una camiseta, no tardaré.

-Te esperaré aquí.

Cuando Jane llegó a las escaleras, se dio la vuelta para mirarlo, primero a él, y luego a la puerta de cristal.

-Hazlo.

-Créeme cuando te digo que si dependiese de mí, no la cerraría- él asintió- Solo necesito que sepas, que yo no sigo órdenes de nadie. Todo lo que he dicho y hecho ha sido porque he querido hacerlo, no porque alguien me lo haya dicho. Pero sé que si no cierro esta puerta, enviarán a alguien a volver a torturarte, y no puedo permitir eso- él volvió a asentir lentamente, justo antes de que ella se diera la vuelta, cerrase la celda, y saliese de la habitación.

No me matéis!

Es que me estaba quedando largo, pero no os podéis quejar eh? :D

Espero vuestras reviews! :D