Propiedad de Stephenie Meyer y BookWorm4Life17. Yo sólo traduzco (:
(Adoro este capítulo y el que le sigue (; ya verán por qué).
Capítulo 7
Eran casi la una de la mañana cuando Bella miró el reloj. Seis horas habían pasado desde que le dijo adiós a Esme, y le había agradeció por su ayuda. Cinco horas había pasado frente a su computadora terminando los artículos para su trabajo. Terminó, fácilmente, la lista de diez cosas que no le debes decir a una persona soltera. Era fácil de escribir y demasiado cliché. Estaba escribiendo todo lo que había platicado con Esme, pero como lo había escrito a mano, le estaba dando problemas entenderlo. No quería echar a perder el artículo.
Se paró de su silla y estiró sus brazos; tomó su taza de café y la puso en el lavatrastos. El camino hasta ahí sin su ventilador la hizo gruñir. Se quitó su falda y su blusa y las puso en el cesto, cerca de la puerta de su cuarto. Puso su ventilador, dando hacia su cama antes de desplomarse encima de la misma.
Eran aproximadamente las tres de la mañana antes de que Bella se pudiera dormir, así que cuando alguien tocó su puerta a las cinco y media de la mañana, no podía creerlo.
—Vete —murmuró contra la almohada. Bella pensó que la habían oído cuando dejaron de tocar, pero un minuto después comenzaron a tocar nuevamente.
—Ugh. Ya voy —gruñó. Tanteó el cuarto, buscando su bata y se la puso. Mientras caminaba hacia la puerta, la persona detrás de ésta, seguía tocando—. Espera. Ya voy. Maldición —dejaron de tocar—. ¿Quién es?
—Soy yo —respondió el acento británico.
Demonios. ¿Qué hace Edward aquí? Me veo horrible.
—Espera un segundo —gritó a través de la puerta.
Corrió hacia su espejo, junto a la puerta, y comenzó a pasarse los dedos por el cabello, para aplacarlo. Ajustó el nudo de su bata a su cintura. Aunque no ayudaba mucho para cubrir sus piernas. Le llegaba por encima de medio muslo.
Finalmente, Bella abrió la puerta. Edward estaba parado con shorts para correr y una camiseta. Había abierto su boca y estaba a punto de hablar, pero no salió ni una palabra. Se quedó ahí, mirando a Bella. Sus ojos recorrían sus piernas, hasta el nudo de la bata. Estaba orgulloso de poder llamarse un caballero, pero, era un hombre, simplemente. Trató de no imaginarse que había debajo de la bata, mientras sus ojos continuaban, hasta subir a su rostro. Rápidamente cerró su boca, cuando se dio cuenta de la cara de fastidio de su vecina.
—Uh- um, hola Bella —tartamudeó—. Me preguntaba si te gustaría salir a hacer ejercicio conmigo. Podríamos hacer ejercicios —se detuvo y dio un respiro—. ¿Te gustaría salir a correr conmigo? Recordé que el otro día mencionaste que corrías y yo todavía me estoy familiarizando con el lugar —luego, el entendimiento se poso en su rostro—, pero veo que has estado bastante ocupada ejercitándote— digo, durmiendo. Lo siento.
Bella sintió como su rostro enrojecía de la pena. No sabía qué decirle. No. Eso no era. Sabía exactamente qué decirle, pero no confiaba lo suficiente en su boca para decirlo cuando la abriera.
—Siento tanto haberte molestado. Ya me voy —se volteó para irse.
Bella sabía que pudo haber dejado que se vaya. De hecho, la hubiese salvado de avergonzarse a ella misma, si sólo dejaba que se fuera, pero no- decidió abrir su boca.
—Mi aire acondicionado no sirve —le llamó—. Estaba durmiendo prácticamente sin ropa. Sola, por supuesto —se volteó a verla, con sus cejas alzadas. Pudo haberse detenido ahí, pero parecía que tenía diarrea en la boca—. Me acababa de dormir hace dos horas apenas, así que no tengo ganas de hacer ejer- de correr. ¿Mañana, tal vez?
Edward asintió. Sonrió torcidamente. El hombre con exceso de confianza que había conocido desde el primer día, estaba de vuelta.
—Seguro. Te veré después, entonces. Dulces sueños, Isabella.
Bella entró a su apartamento y se golpeó mentalmente por ser tan estúpida. No quería nada más que arrastraste hasta su cama y morir. Y sí, regresó a su cama, pero solamente se durmió.
Era un poco después de la una cuando despertó, de nuevo. Eso iba a mover completamente su horario de dormir. Se obligó a entrar a la ducha y se las ingenió para vestirse en una mini falda blanca y una blusa sin mangas, verde. Se amarró el cabello, quitándoselo del cuello y tomó su lap top y su libreta, nuevamente. Con la gorra de los "Mariner" en su cabeza, salió de su apartamento.
Treinte minutos después, estaba tomando té verde en la entrada del local de Esme. Sus piernas estaban estiradas hasta la silla frente a ella. Acababa de terminar sus primeras copias de sus artículos y estaba en el proceso de enviárselos a Victoria. Al mismo tiempo, buscaba a parejas "enamoradas". Escribía más y más notas en su libreta cuando lo escuchó.
—¿Trabajando duro? —preguntó Edward. Agarró una silla de otra mesa, para sentarse junto a ella. No había ni un rastro del Edward nervioso que apareció en su puerta a las cinco de la mañana. Estaba bien por ella –si no iba a dejar que eso le afecte a él, a ella tampoco. Parte de ella deseaba secretamente que se le dificultara tanto como se le dificultaba a ella.
—Por supuesto —respondió—. ¿Cómo te fue en el almuerzo con tu tía?
—Muy bien, gracias —luego meditó por un momento—. ¿Cómo supiste que estaba en casa de mi tía?
—Oh, digamos que tengo mis contactos… —parpadeó juguetonamente hacia él. Edward alzó una ceja—. Estaba con ella cuando llamaste ayer y le dijiste que te escaparías para lo del viernes.
—Ah. Muy bien. Pensé que habías vuelto a tus andadas de acosarme de nuevo. Y no estoy escapándome. De hecho, estoy un poco apenado de no poder ir.
—Podrías intentar llegar a Eddie, para jugar pool. Siempre vamos ahí.
—¿Vamos?, ¿vas a sus eventos familiares? —preguntó. Antes de que Bella pudiese responderle que era parte de su familia, continuó—. Ahora estoy completamente frustrado de que no podré ir. Definitivamente intentaré llegar a lo del pool. Todavía necesito ver si tus habilidades en el pool pueden vencerme.
—Es tu orgullo el que está en juego —rio—. ¿Qué harás si te gano?
—Oh, la modestia que mostraste se acaba de ir por la puerta, ¿no es cierto?, ¿qué pasó con eso de "una mujer jugando un juego de hombres…"? —preguntó, tratando de burlarse de ella. Era adorable cómo intentaba imitar su voz, con el acento que tenía.
Eso hizo que Bella se riera más fuerte. Edward disfrutaba del sonido de su risa.
—No sueno para nada así —le dio una ligera patada en su rodilla—. Y por el sonido de tu voz, tendré que decir que no era el instrumento que usabas para tocar. ¿Qué tipo de música estudias?
—¿Esme? —Bella asintió—. Bueno, toco el piano, la guitarra, el violín, y –no te puedes reír de éste-, la tuba. Lo único que estudiaba en la universidad era la música —dijo.
—La tuba —Bella sonrió, tratando de ocultar su risa.
—Oye, dije que no te rieras —Edward advirtió con una sonrisa.
—No me voy a reír. Creo que es lindo. Bastante dulce.
—¿Dulce? Eso es nuevo. Nunca había escuchado que una chica le diga dulce a mi tuba.
—Oh, lo siento —se rio—. Probablemente usaron palabras como 'sexy' o 'sensual'. No las culpo.
—Por supuesto que ésas usaban.
Bella rodó sus ojos.
—Entonces, Sr. Playboy, ¿compones tu propia música?
—Sí. Me fascina crear canciones con el piano y la guitarra. Me he dado cuenta que se me dificulta un poco más con la tuba.
—Oh, tus pobres fans —replicó Bella sarcásticamente—. ¿Cuánto tiempo te toma crear una nueva canción?
—Bueno, eso depende del tipo de canción que quiera. Muchas de las canciones que hago, están relacionadas a cómo se siento en ese momento. Ésas las termino, bastante rápido.
Bella se sentó frente a Edward y su rostro se iluminó mientras le explicaba el proceso de componer sus canciones. Estaba bastante animado. El mismo entusiasmo de Edward hacía que Bella preguntara más cosas. Y él estaba más que dispuesto a responderlas. Antes de que se dieran cuenta, ya había pasado una hora.
—¿Estás nervioso por lo de mañana?
—Un poco. Ser el más joven puede ser un poco frustrante. Y no sé cómo voy a reaccionar si alguien se refiere a mí como 'hijo'.
—Oh, hijo mío.
Bella escuchó cómo el estómago de Edward comenzaba a gruñir.
—Tengo hambre. ¿Qué hora es?
Bella miró su reloj.
—Oh, por Dios. Son más de las seis.
—Lo siento tanto. Te retuve de terminar tu trabajo.
—No te preocupes. Ya había terminado mis artículos. Estaba haciendo investigaciones para mi novela.
—Ah. ¿La realista de amor?
—No te burles.
—No me estoy burlando. ¿Me dejarás leer lo que has escrito hasta ahora?
—Sí… no lo creo. ¿No dijiste que tenías hambre? Cómprate algo para comer.
—Bien —dijo, poniéndose de pie—. ¿Qué te gustaría comer? Yo invito.
—Bueno, no puedo rechazar la comida gratis —le sonrió—. ¿Una hamburguesa y unas papas?
La sonrisa que Edward le devolvió a Bella mostraba su brillante dentadura. Asintió.
—Ya vuelvo.
Bella se puso de pie y estiró sus piernas. Decidió guardar su lap top para hacer espacio para la comida. Aunque dejó su libreta afuera.
A dos mesas de distancia había una pareja sentada. La chica estaba mandado mensajes, pegada al celular y el tipo tenía su celular, también pegado a su oreja. La conversación entre los dos, consistía en pequeñas frases y asentimientos con sus cabezas. Bella decidió que eran una 'pareja tec'*. (Un nombre que había inventado).
La mesa del otro lado era otro tipo de pareja, completamente. Mostraban suficiente PDA ** para todas las parejas que habían en Esme. Estaba, prácticamente encima de él, mientras lo besaba, entre cada bocado de su comida. Fue aún más incómodo para Bella (si es que era posible), notar que su mano subía por la falda de la chica. Se estremeció y volteó a ver a otro lado.
La pareja de sexo público.
—¿Tienes frío? —preguntó Edward mientras se acercaba a la mesa.
—No. Estoy bien. Me dieron un poco de náuseas, es todo.
Lo miró mientras él veía a la 'pareja de sexo público'. Su rostro mostró disgusto y se volteó. Bella no pudo evitar reírse por su reacción. Una sonrisa apareció en el rostro de él.
—Algunas personas no tienen vergüenza. Esa no es manera de que un hombre trate a una señorita —dijo Edward, sacudiendo la cabeza—. Si todavía tienes hambre, aquí están tus papas y tu hamburguesa —puso su plato frente a ella, antes de sentarse.
—Muchas gracias —dijo antes de meterse una papa a la boca.
—No entiendo por qué la gente intimaría tanto en público.
—Mi teoría es que sienten la necesidad de que su 'amor' —Bella hizo comillas en el aire—, se muestre, así los que los ven los verán y pensarán 'Oh, mira qué enamorada está esa pareja'. Es sólo la lujuria lo que muestran.
—Debo decir que concuerdo con una de tus teorías acerca del amor. Algunos se sienten inseguros y sienten la necesidad de mostrarlo. El amor es sincero cuando lo muestras y nadie te está viendo. Por supuesto que puede tener algo de lujuria, puede ser divertido, pero no tienen por qué mostrarlo.
En la última parte de lo que dijo, Bella sintió cómo se ruborizaba y dejó de respirar. Rápidamente miró hacia abajo y mordió su hamburguesa. Su gorra hacía que su rostro estuviera parcialmente cubierto por la sombra de la misma. Esperaba que él no lo notara. Desafortunadamente, no tenía tanta suerte.
—¿Estás bien? —pudo escuchar el asombro en su voz.
Bella exhaló antes de voltear a verlo.
—Sí, sólo pensaba en lo que dijiste.
—¿En qué?
—Te costará un centavo.
—¿Tienes cambio de quince? —bromeó.
—Nope.
—Demonios —dijo sonriéndole—. Creo que esa es tu manera de decirme que no me contarás.
—Esme dijo que eras listo. Serás profesor de universidad, después de todo.
Edward se encogió de hombros mientras pasaba su mano por su cabello.
—Sí, pero eso es música. ¿No eres tú la que estudió periodismo? Y en vez, escribes novelas.
—Escribo para Eclipse; una revista para mujeres. No es exactamente periodismo.
—De lo que ha dicho mi tía, he oído que tienes mucho talento. ¿Cuál sería tu trabajo perfecto?
—Quiero encontrar uno en donde pueda escribir de temas que realmente importan. El libro es una forma de divertirme y ser creativa. Expresa cierta parte personal de mí —como siempre, y como casi todo lo que le decía, no sabía por qué. Nunca le decía esto a nadie—. Pero es sólo una de las etapas que quiero tener como escritora. Encontré algo en lo que soy buena y quiero darle un buen uso.
Bella miró a Edward cuando terminó de hablar. Su rostro tenía una sonrisa gentil que no iba acorde con la intensidad de sus ojos.
—¿Ves? Te dije que eras más inteligente que yo. Creo que serás una excelente periodista.
—Gracias —le sonrió. Bella miró su reloj para darse un respiro, después de mirar a Edward por tanto tiempo—. Vaya, ¿en serio es tan tarde? Son casi las ocho.
—No me digas***. ¿En serio?
—Oh, espero que eso no signifique lo mismo que significa aquí —Edward la miró intrigado—. ¿No me digas?, ¿significa sorpresa o algo así?
—Oh, sí. ¿No se usa esa frase aquí? —su rostro todavía mostraba confusión.
Bella no pudo dejar de reírse.
—Oh, sí que es usada. Pero no en el mismo contexto. Bueno, podría —no podía dejar de reírse. Era el niño de quince años metido dentro de ella. El mismo que Alice le dijo que existía desde la pijamada donde quiso ver Spaceballs en vez de Pretty Woman.
—Generalmente, me quedaría para averiguar qué es tan gracioso, pero debo irme —dijo Edward, la confusión había sido reemplazada por una mirada casi de pavor.
—Sí, yo igual debería irme —dijo Bella, tratando de serenarse—. Gracias por la cena —puso su lap top en su funda y después en su hombro, antes de ponerse sus sandalias.
—Ya está oscureciendo. Te acompaño a tu auto. ¿Tu auto está en el estacionamiento de atrás?
—Realmente no es necesario. Aquí no es muy peligroso, pero sí. Estoy aparcada atrás.
Caminaron en silencio hasta la camioneta de Bella. Aunque no era uno incómodo. Ambos, notaron que era uno agradable.
—Gracias por ese raro gesto de caballerosidad —Bella se giró a él con una sonrisa en su rostro—. No todos los días una mujer encuentra a un verdadero caballero.
Edward hizo una reverencia graciosa.
—Cuando quieras, Isabella. Fue un placer.
Bella intentó hacer una reverencia como la de Edward, mientras subía a su camioneta, pero su pie resbaló. Sintió las manos de Edward en sus codos, estabilizándola nuevamente.
—Ten cuidado.
—Puedo ser un poco torpe, a veces —gruñó. En su segundo intento, Bella aceptó la mano de Edward para subir a su camioneta—. Gracias.
—No es nada.
—Nos vemos Edward.
—Pronto, espero. Adiós, Isabella.
Bella estaba de muy buen humor cuando se despertó la mañana siguiente. Probablemente, tenía que ver con cómo se durmió. La noche anterior, mientras Bella estaba acostada en su cama, frente a su ventilador, no podía dejar de sentirse casi eufórica. No tenía idea de por qué se sentía así, pero se sentía bien.
A las cinco y media, se vistió para salir a correr. Incluso, había tenido el cuidado de hacerse bien su cola de caballo. Sus shorts y su blusa, hacían juego con sus nuevos tennis. Bella tomó sus llaves y salió del apartamento.
Corrió-saltó, las escaleras hasta el primer piso del edificio. Antes de salir al pasillo, Bella se arregló, alisando un poco su cabello. Comenzó a caminar por el pasillo hasta el apartamento 110.
Respiró profundamente y tocó la puerta. Dio un paso atrás y esperó un minuto antes de tocar nuevamente. Antes de que toque una tercera vez, la puerta se abrió. No esperaba ver a quién le abrió.
*'Pareja tec' = tech couple. Que es lo mismo que 'pareja tecnológica' hahaha.
**PDA = Public Display of Affection. Demostración Pública de Afecto. (No sabía que existía eso, hasta este momento haha).
***En realidad, Edward dijo 'Blow me' que es una expresión británica, según tengo entendido, bastante antigua que, se traduciría como: ¿Es en serio?, ¿de verdad? o ¡No juegues! Es como sorpresa. Pero no se usa así en Estados Unidos. En E.U., se refiere a sexo oral... (por eso Bella se reía). Y claro que no lo podía traducir literalmente... hahaha ._. hubiese sido raro.
Ahora que eso está aclarado... agradecimientos.
A: Elyy Pocoyo, My Bella Ballerina por agregarme a alertas y/o favoritos. Y a...
Romby: Hahaahah dudo que la consiga, pero todavía tenemos la de Robert ._. hahahha no es cierto... gracias por leer y comentar :D :D
Elyy Pocoyo: Hahah gracias por leer (; aquí está el capítulo :D
soiidiaz: Hahaha a todos les gustó mi parte favorita :D es que Emmett es genial 3 hahaha
Paty4Hale: ¿Quién no lo miraría? (mi madre de seguro, pero no cuenta haha). Hahaa interesante teoría... xD yo digo que si hace la lista se va a dar cuenta que Edward es para ella hahaha. Y respecto a Tanya... ya verás. ¡Te vas a llevar una sorpresa! haha
Gracias a todas por leer, comentar, agregarme a fav o alertas... por su tiempo, por todo, en serio y de verdad siento no haber actualizado ayer pero no tuve tiempo, estuve todo el día con mi madre saliendo a todos lados... ):
Bueno, mi parte favorita es lo que dijo Edward:
Algunas personas no tienen vergüenza. Esa no es manera de que un hombre trate a una señorita.
*-* es todo un caballero... lo adoro hahhaa.
Y la menos favorita... las últimas siete palabras... D: ahaha el siguiente capítulo verán por qué.
Espero que les haya gustado el capítulo, todo un día de Edward y Bella...
