N/a: Holaa! ¿Cómo va? ¡Espero que bien! Como sea, no voy a dar muchas vueltas y simplemente voy a pedir que si alguien además de 2 personas leen esto, no es que me queje… Solo que sería bonito saber que tengo más lectores =D

Bueno, ya estuvo, dejo los links y me voy.

Blog (Si, si, quiten los espacios): fanfictiokurtbasyian. /b/post-preview?token= 0TEeHWAMhbqg.3KUGy5t0cHKy7fYOp81NlQ&postId=7640254513914992017&type=POST

Y mi Twitter: (Arroba) LittleWarbler1

Bueno, dejo de molestarlos y les dejo un nuevo cap.

Bazinga! :*

Capítulo 7: Visitas

Estábamos en The Lima Bean Sebastian, Rachel y yo. Cuando de improvisto apareció alguien...

-"Blaine!... ¿Qué haces aquí?"

-"Vine a tomar un café, ¿Puedo acompañarlos?"

-"Claro, siéntate"

El asiento que quedaba era a mi lado. Blaine tomo mi mano y se sentó muy pegado a mí. Yo me aleje, pero el igual se acerco. Vi como Sebastian se enojaba.

-"¿Cómo va todo chicos?"

-"Bien"

Sebastian no respondió a la pregunta de Blaine.

-"¿Sebastian te quedaste mudo?"

-"No"

-"Entonces responde a mi pregunta"

-"Estoy bien"

-"Que bueno"

Blaine se pegaba cada vez más a mí, mientras yo veía como Sebastian contenía cada vez más la furia.

En un momento hizo un movimiento brusco, pero Rachel lo detuvo a tiempo.

Llego el momento en el que se ve que no pudo contener más la furia y para no hacer nada peligroso, se fue.

Escuche que cuando se iba dio un portazo.

Hacía días atrás había estado con Sebastian, lo extrañaba, pero no podía verlo porque tenía muchas cosas que hacer. Solo había una oportunidad para verlo, pero sabía que le molestaría...

-"Hola"

-"Hola"

-"Sebastian?"

-"Si, Kurt?"

-"Si. Hey, hay algo que quería decirte"

-"¿Qué?"

-"Si quieres que nos veamos, te puedo invitar a una cena"

-"¡Genial! ¿Cuándo?"

-"El viernes, pero, hay algo que debes saber antes..."

-"¿Qué?"

-"Santana y Blaine están invitados..."

Pude sentir que se disgusto por teléfono.

-"¿Y qué les vas a decir para que no sospechen?"

Dude si podía decirle que Blaine lo sabía. No importaba, se lo diría.

-"Emmh...Blaine ya lo sabe"

-"¿¡QUE!?"

-"Se lo dije porque se metió en una conversación mía con Rachel"

-"Así que lo que hizo la semana pasada lo hizo apropósito..."

-"Esta bien, si, lo hizo apropósito, pero cálmate"

-"¿Cómo quieres que me calme?"

-"Por favor, compórtate bien"

-"No soy un bebe"

-"No, pero eres algo impulsivo..."

-"Eso tal vez..."

-"Bueno, ¿Aceptas o no?"

-"¿Puedes controlarlos a ellos también?"

-"Claro"

-"Entonces si"

-"¡GENIAL! El viernes a las 08:00, ¿Si?"

-"Ahí estaré"

Me alivie y me alegre porque había dicho que si.

Me pregunte que le gustaría comer a Sebastian, también pensé que cantidad cocinaría, había pensado que era un plato grande para cada uno, pero Sebastian era más grande, y siempre comía dos platos, uno grande y uno mediano, pero, Como era exactamente mediano?

Deje de pensar en eso y me puse a pensar en algo mucho más importante... Como diablos controlaría a Santana y a Blaine!?

Me preocupaba más Blaine que Santana esta vez, si no se controlaban, Sebastian tampoco se controlaría, y como ya dije, no sabía de lo que Sebastian era capaz enojado. Hoy era miércoles, y yo quería hacer una cena especial, elegante, fina, buena, y para eso, necesitaba cosas elegantes.

La cena no sería en mi casa, era demasiado pequeña, seria en la casa de Rachel, que era gigante y además muy elegante.

Necesitaba comprar vino, a Sebastian le gustaba, y sabía que querría tomar un poco durante la cena, el problema era... Que yo no sabía nada de vinos.

Avise a Santana y a Blaine que debían venir arreglados a la cena.

Compre el vino basado en mi poca experiencia. También compre copas y un pollo muy grande.

El viernes había llegado, y yo seguía completamente nervioso por el comportamiento de Blaine.

Ya era de noche, ya estábamos yo y Rachel, estuvimos hablando hasta que sonó el timbre... Santana.

-"¡Santana está en la casa zorras!"

-"Hola Santana"

Nos abrazamos y nos sentamos en un sillón, estábamos hablando hasta que... Sebastian.

Llego y saludo a Rachel con un beso en la mejilla, cuando me vio se tentó por darme un beso en la boca, pero cuando vio a Santana retrocedió y me dio la mano.

A Santana la saludo con la mano, con señas.

Llego el temido y sonoro último timbre... Blaine.

Con todos en la casa, tomamos asiento y yo serví la comida.

Como lo predije, Sebastian comió 2 platos. Durante la cena, Santana y Sebastian no pelearon, pero Blaine...:

-"Así que, Sebastian, ¿No conseguiste ningún novio?"

-"No..."

-"¿Y no has intentado robar algunos?"

-"No"

-"Que raro, juraría que anduviste robando algunos hace poco..."

-"¡Basta de pelea!"

Lo pare como pude, pero Blaine siguió tirando agresiones contra Sebastian durante la cena. Sebastian y yo acordamos que cuando los demás se fueran, el me llevaría a su casa. Durante el resto de la noche, vi que Sebastian estaba muy extraño, cuando estuviéramos solos le preguntaría.

Se fueron Santana y Blaine, Seb y yo nos fuimos juntos, y Rachel se quedo en su casa.

Cuando estuvimos en la casa de Sebastian, empecé a besarlo, pero lo note perturbado.

-"¿Qué te pasa?"

-"Nada, solo..."

-"No me mientas, dime qué te pasa"

-"Estoy cansado"

-"¿Cansado de mi?"

-"¡NO! Cansado, creo que lo que dijo Blaine me afecto un poco"

-"¿No quieres...?"

Le hice señas para que entendiera que estaba hablando de sexo.

-"Si, quiero, pero estoy cansado"

-"Tengo una idea, es una fantasía que quiero cumplir hace bastante"

-"Dime"

-"Siempre tu tomas la iniciativa, hoy yo quiero que tú te quedes quieto y me dejas hacer mi magia"

Sonrió.

-"Genial"

Se acostó lo más relajado posible, y yo empecé.

Primero le bese el cuello, lo hice durante minutos, amaba besarle el cuello, si era por mi podría hacerlo durante horas.

Luego de eso le empecé a besar el abdomen, me tomaba mucho tiempo con cada beso, seguí haciendo eso por minutos también.

Para esta parte, necesitaba un poco de su ayuda. Lo bese en la boca, y él se activo. Supongo que se dio cuenta que era un plan para activarlo. Aunque en realidad si quería hacer lo que hice.

Cuando se activo, me agarro contra la cama y me empezó a besar, estaba frenético, me encantaba.

Fue nuestra mejor noche...O eso creía hasta que dijo algo deprimente.

-"En unos días me voy de viaje"

-"¿Cuantos días exactamente?"

-"El lunes"

-"¿A dónde?"

-"A Francia..."

-"¿Durante cuánto tiempo?"

-"3 meses"

Me puse triste. Lo iba a extrañar. Lo abrace por no sé cuánto tiempo hasta dormirme.

Cuando me desperté, seguía abrazado a él. Decidí no levantarme a preparar el desayuno y seguir a su lado. Una de las cosas buenas que tiene Sebastian es que siempre tiene olor a perfume.

Como 2 horas más tarde (El se levanto 45/50 min. Más tarde que yo) decidimos levantarnos y desayunar. Una de las cosas bonitas de la casa de Sebastian es que sus padres casi nunca están.

Por primera vez el preparo el desayuno. Tengo que admitir que prefería desayunarlo a él, pero igual el desayuno era rico.

Después de eso el me dijo que si no quería que hiciéramos algo. Le dije que lo que él quiera, a lo que respondió con una pregunta:

-"Kurt, ¿Tu papá está hoy en tu casa?"

-"No, se va todo el fin de semana a la casa de Carole"

-"Kurt, hace ya 3 meses que estamos juntos, y tú has venido a mi casa millones de veces, pero... Yo nunca fui a tu casa"

No había invitado a mi casa a Sebastian no porque no quisiera, sino porque me avergonzaba. Su baño era más grande que mi sala de estar y mi cocina juntos.

-"Y... ¿Para qué quieres ir?"

-"Para conocerla... ¿Por qué no quieres que vaya?

Lo mire con una cara que decía todo.

-"Vamos Kurt, puedes decírmelo"

-"La razón por la cual no te invito a mi casa es que... Me avergüenza"

-"¿Te avergüenza?"

-"Sí..."

-"¿Por qué?"

-"No lo sé..."

-"Bueno, hagamos esto. Si tú me invitas a tu casa, te prometo que tu casa no te avergonzara más. ¿Aceptas?"

Lo dude unos minutos, el me miraba paciente y sonriente.

-"Ammmh... Okey"

-"¡Genial!"

Sebastian vendría a mi casa...