—Gracias, señor director.
Nyx detuvo sus pensamientos enfocados en los enemigos más conocidos de Hogwarts, y quiso poner atención a lo que sea que fuese a decir la señora cara de sapo y chaqueta rosa, que había remplazado el lugar en el que hasta hace unos momentos se encontraba Dumbledore, tan absorta en su cavilaciones que ni siquiera notó cuando fue que Albus se había puesto de pie.
—¡Bueno en primer lugar quiero decir que me alegro de haber vuelto a Hogwarts!—Sonrió ella enseñando unos dientes muy puntiagudos—¡Y de ver tantas caritas felices que me miran!
Nyx estuvo a punto de soltar un bufido para lograr contener la abrupta carcajada que amenazó con salir de sus labios, por suerte se contuvo.
—¡Estoy impaciente por conocerlos a todos y estoy segura de que seremos muy buenos amigos!
De acuerdo, hasta allí llegó su supuesta ''atención'', si seguía escuchando a esa señora con su irritante tono y forma de hablar, o bien terminaría por reírse y hacer el ridículo, o por lanzarle algo para que se callara...y hacer el ridículo más una segura suspensión.
No gracias, así no es como quería dar inicio a su vida estudiantil (Que encubría cambios espacio temporales). Por lo que decidió sabiamente que en lugar de escuchar sus sandeces, mejor se dedicaría a estudiar el entorno. El gran comedor era sin duda espléndido (Al menos desde su punto de vista) las mesas con los estudiantes de cada casa le daban un toque dinámico a todo el conjunto que era el lugar, en la mesa de profesores divisó rostros nuevos que no había visto durante su estadía en el castillo, aunque ahora que lo pensaba, un rostro en particular no asomaba por ninguna parte, según tenía entendido, Hagrid también impartía clases en Hogwarts y no creía que el haber destrozado su única mesa cuando apareció de la nada, tuviese algo que ver con su ausencia.
—Mi padre la conoce, es la subsecretaria del ministro de magia, él cree que ya era hora de que el ministerio intervenga con el método tan poco adusto de enseñanza que tiene este colegio—del otro lado de la mesa, Draco le hablaba a sus compañeros de casa y estos se mostraban sumamente receptivos a la información dada.
—Ugh ¿No pudieron enviar a alguien que sea un poco más...—Parkinson le dedicó una crítica mirada a la señora regordeta que seguía con su discurso al frente, ajena a las miradas burlonas de algunos—respetable?
—No debes adelantarte a los hechos Pansy, ya lo sabes—intervino Zabini—Hasta que no la veamos impartiendo clases, no podemos decir nada.
—Solo espero que no sea otra Binns—añadió Goyle mostrándose sumamente aburrido con todo lo que parloteaba Umbridge.
—No lo creo, enseñará Defensa Contras Las Artes Oscuras ¿No? No creo que sea posible que la materia se vuelva tediosa—Theodore Nott habló sin dirigirse totalmente al grupo de Slytherins que charlaba, parecía analizar a profundidad la actitud arrogante de la nueva maestra.
—¿Qué le sucedió al antiguo profesor?—se aventuró a preguntar tanteando el terreno y de paso aparentar que era totalmente ajena a lo que sucedía a su alrededor.
—Era un hombre lobo—le contestó Malfoy con una mueca de desprecio—Sabía que Dumbledore era un viejo chiflado, pero permitir que una bestia como esa nos diera clases...
—Debió haber sido entretenido—volvió a decir, buscando solamente que Malfoy dejase de dirigir insultos a las personas que ella más llegó a estimar, y gracias a eso, concentrando miradas de desacuerdo en sí—Digo...en Durmstrang quien nos daba esa materia era un viejo decrépito a punto de volverse fantasma, ni siquiera podía detenernos cuando estábamos en medio de un duelo, aunque debo admitir que por lo menos se aseguraba de que si íbamos a emplear magia oscura con alguien, mínimo lo hiciésemos bie...
—Espera espera, ¿Tenían duelos allá?—Blaise le interrumpió e irguió una ceja, mostrándose interesado.
—Emm—dudó—Sí ¿Aquí no?
—El único profesor que quiso hacerlo era un enclenque que terminó desmemoriado por culpa de Potter—Malfoy acompañó su intervención con un gesto que denotaba un profundo asco.
—¿Cómo...
—Te pondremos al tanto luego, mientras, síguenos contando cómo funcionaba eso de los duelos allá ¿Era cómo una asignatura más?—Pansy retomó la plática e impidió que pudiese enterarse de algún dato curioso del niño-que-sobrevivió, aunque ya suponía de qué iba a tratarse.
—Sí, era una rama de Artes Oscuras, yo siempre era escogida por el maestro y quien pudiera vencerme tendría una recompensa como puntos extra y así, aunque nadie lo logró claro...—vaya, se acababa de dar cuenta de que presumir si estaba incluido entre sus características Draco/Harry (aunque en su caso, ciertamente, no tenía nada que presumir).
—¿Quieres decir que eras buena estudiante?—Crabbe, sosteniendo una pierna de pollo en su mano, se mostró curioso al momento de hacerle esa pregunta, ocasionando que todos los Slytherins la miraran atentos.
—No lo diría así, simplemente el resto eran una bola de retardados—bramó poniendo cara de fastidio.
—Te comprendemos—apuntó Zabini con una sonrisa cómplice dirigida hacia Draco y Pansy.
—No hallarás mucha diferencia en este lugar, con decirte que una sangre sucia es categorizada como la mejor estudiante de nuestra promoción—exclamó Malfoy viendo con desdén la mesa de los leones.
—¿Es de Gryffindor?—No hacía falta preguntar eso para que Nyx supiese exactamente de quién se trataba.
—Por supuesto ¿Qué otra casa iba a contener tanta escoria? Ya suficiente tenían con Potter.
Nyx no comprendió qué pintaba Harry en todo esto pero no prestó atención al comentario—Bueno, entonces eso cambiará este año, no me trasladé para quedar en un segundo lugar—debía admitirlo, no le costaba mucho fingir esa actitud, aunque venía acompañada de una impulsividad Gryffindor, porque antes de que se diera cuenta ya había soltado idioteces sobre este año ¿Cómo esperaba ser mejor qué Hermione en el colegio? ¡Tenía otras prioridades! y aunque Dumbledore le había dicho que trate de conseguir buenas notas, estaba segura de que no quiso decir ''Conviertete en la mejor alumna de Slytherin, al punto de superar a Granger''. Su única ventaja es que, durante su estadía en el castillo y para matar un poco el aburrimiento tratando de hacer algo útil, ya se había leído todos los libros preparados para el quinto año, a eso aumentándole que para viajar hacia el pasado, se leyó una gran colección de libros de Hogwarts y algunos de la biblioteca de la mansión Malfoy...
Quizá pasó demasiado tiempo con su queridísima tía-come-libros (Apodo impuesto por Draco y al que, extrañamente, ni Ron ni Harry se quejaron argumentando que era mejor a que le llamase sangre sucia).
Draco levantó su ceja derecha y los Slytherins se mostraron satisfechos con su, auto impuesto, propósito—Si es así...Bienvenida a Slytherin, Poliakov.
Dejando de lado el hecho de que se había autoproclamado en guerra académica con la mejor estudiante de Hogwarts, y para colmo su tía en el futuro, pues...Nyx diría que no empezó tan mal.
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—Anguis venenata.
Una vez que Blaise murmuró la contraseña, la pared de ladrillos se movió haciendo aparecer la entrada hacia la sala común Slytherin.
—Así que esa es la contraseña—Nyx ya lo sabía desde mucho antes de que los chicos llegarán, pero era consciente de que debía parecer desorientada en algunos aspectos—¿Es así con todas las casas?
—Sí—respondió Theodore—¿Cómo era en Durmstrang?
Ni idea—Era parecido, dividían a los hombres de las mujeres y los acomodaban en sus casas.
—¿A qué casa pertenecías?
Agradeció como nunca haberse tomado el tiempo de leer un poco acerca de los colegios del mundo mágico—Darfor*, éramos los más inteligentes y los mejores en Artes Oscuras y en duelos individuales.
Su plática fue interrumpida por Draco y Pansy llegando con los de primero e indicándoles las habitaciones y la sala.
—Bueno, iré a organizar mis cosas—Blaise se despidió con una sonrisa y marchó hacia las escaleras que dirigían a los dormitorios de hombres, en donde ya estarían varios estudiantes, pues en cuanto llegaron, la mayoría se dirigió a su respectiva habitación mientras que ella se sentaba junto a Nott en el sofá central de la estancia.
—Las habitaciones aquí son triples—comenzó a explicarle Nott minutos después de que Blaise desapareciera—no muchos llegan a ser lo suficientemente buenos como para entrar a Slytherin y por eso tenemos más espacio que los de las otras casas—le miró como si digiera que había corrido con suerte por siquiera respirar en aquella sala—aunque quién más espacio tiene es Draco, él tiene una habitación individual, era eso o ser un cuarto integrante en el resto de los dormitorios—prosiguió encogiéndose de hombros.
—¿Quién asigna las habitaciones?
—Generalmente los delegados y Snape, él es nuestro director de casa.
—Sí, creo haberlo visto en el comedor—inquirió Nyx recordando que siendo Snape el encargado, era obvio que Draco terminaría cumpliendo su capricho—Entonces debería ir a ver mi habitación, quizá tenga la misma suerte que Malfoy y me toque una para mi sola—dijo mientras se ponía de pie mostrando una sonrisa ambiciosa que le salió de forma natural.
—Eso tenlo por seguro, no hay muchas chicas en Slytherin y solo unas cuantas comparten habitación, Pansy Y Millicen duermen solas así que supongo que contigo será igual—Theodore se acomodó mejor en su asiento y observó la escalera que dirigía a los dormitorios de los hombres—yo me quedaré aquí, no me apetece subir a ordenar nada aún.
Nyx asintió y caminó hasta las escaleras contrarias a las que había visto Nott, ya cruzando por el pasillo que conducía a los cuartos, miró de reojo una cabellera rubia bajar a la sala común.
¿Estaba espiando?se cuestionó a la vez que avanzaba a su habitación, que como bien había dicho Nott, era individual. No entendía qué es lo que Malfoy habría querido escuchar en su conversación con Theodore, quizás solo era una característica Slytherin o lo hizo por no interrumpir...
¿A quién engañaba? estaba claro que Draco tenía sus dudas respecto a ella, realmente lo raro habría sido que la aceptara sin más.
...
—¿Qué te dijo?
—Creo que escuchaste perfectamente lo que dijo.
Draco se acercó y ocupó un lugar en el sofá, ignorando la acusación—¿Y bien?—cuestionó mirando directamente a Nott.
El chico sonrió petulante—Es linda—ante eso Draco no hizo más que rodar los ojos—tienes que admitirlo.
—No lo niego, simplemente no es eso a lo que me refería y lo sabes.
—No miente—clamó apoyando su espalda en el cómodo sofá.
—¿Estás seguro?
—No.
Ambos guardaron silencio y Draco alzó las cejas esperando que continuara.
—No lo sé, es raro, mejor dicho ella es rara—paró de hablar mirando hacia el corredor por el que se había marchado anteriormente la chica, y se acercó más al rubio hablando en voz baja—¿Tu creíste lo que dijo acerca de sus ojos?
—Por supuesto que no, no ha habido ningún caso registrado en el que algo así pasara.
—¿Estás seguro?—Nott mantuvo una sonrisa burlona, divertido con su pregunta.
Draco permaneció en silencio y después resopló fastidiado—No.
El chico asintió, no es como si alguno de ellos tuviese un especial interés por los metamorfagos, por ello no podían asegurar nada...aún—¿Por qué crees que salió de Durmstrang? No creo que hubiese hecho algo tan malo como para que no tenga permitido el ingreso este año.
—Será porque seguramente esa no es la razón—inquirió el primogénito de los Malfoy mostrandose pensativo—hablé con Zabini y dijo que al venir acá, había esquivado la primera trampilla antes de que ustedes le indicaran cuales eran.
—Pudo haber sido coincidencia—respondió quitándole importancia al asunto con un encogimiento de hombros.
—¿Y qué tal si no?
—Yo creo que estas paranoico, Draco.
—No seas absurdo, solo piénsalo, se trasladó de uno de los colegios de magia más destacados y vino a parar a Hogwarts, el mismo colegió en el que los profesores, terminan muertos, desmemoriados, o resultan haber sido hombres lobo—ante esto último hizo un gesto osco.
—Sí, tienes razón, pero no creo que sea para tanto, tú la viste, lo único que le preocupa es no seguir siendo la mejor estudiante como en Durmstrang.
—Eso es otra cosa, la familia Poliakov no es muy nombrada por allá, y de tener varios reconocimientos seguramente hubiese escuchado algo de ella.
—No lo sé, Draco, Bulgaría está algo lejos de Escocia e Inglaterra ¿No te parece que sería demasiado el que sepas quien tiene buenas notas en Dumstrang y quién no?
—No estás ayudando Theo—bramó el Slytherin, molesto.
—Solo estoy siendo objetivo—dijo descuidadamente, esperando la reacción del otro.
Después de un lapsus, Malfoy respondió—Bien—dando así por finalizada la charla, justo antes de que algunos estudiantes empezaran a llenar la sala común.
—Además no te preocupes—Nott se puso de pie viendo que la sala se estaba abarrotando de niños de 11 años que examinaban con disimulo el lugar—tendrás todo un año para descubrir su malévolo plan—terminó con un tonó lúgubre y moviendo sus dedos, claramente burlándose de la injustificada (según él) desconfianza de Draco hacia la nueva.
—Imbécil—gruñó en respuesta y permaneció inmóvil sobre el sofá.
...
—Harry—llamó Ron en voz baja mientras iba de aquí para allá ordenando sus cosas, habían tenido una fuerte discusión con Seamus y quería ver si podía aligerar el ambiente más que sea un poco, no pensaba acostarse a dormir con toda esa tensión en el cuarto, menos cuando la mayor parte de negatividad era emanada por quién dormía a un costado suyo.
—¿Qué?—le respondió con sequedad, sin cerrar aun los ojos.
—¿Qué piensas de la nueva?—silencio—A mi me recordó a Fleur, o más bien, a todas las chicas que vinieron de Beauxbatons.
Harry suspiró—Ron...—dijo dando a entender que no se sentía con ánimos para hablar de chicas.
Pero el pelirrojo obviamente lo ignoró—Es una lástima que haya sido sorteada para Slytherin, debe de ser igual que el resto de las serpientes, quizá y hasta resulte peor que Malfoy—el apellido lo dijo con odio impregnado en su voz y continuó—¿Tu qué opinas?
De pronto Harry se sintió identificado con la chica, Ron no había hablado con ella y ya esperaba a que fuese como los demás Slytherins, aun cuando viene de un colegio del cual no saben nada excepto que allí estudió Víctor Krum; lo mismo había pasado con él, nadie sabía lo que vivió en el laberinto, ni cómo fue que mataron a Cedric, y aun con el apoyo de Dumbledore resguardándolo, muchos no le creían y le tachaban de loco, incluso Seamus que siempre le había caído bien, se puso en su contra y mañana seguramente habría más.
Escuchó el suspiro de Ron y como este se metía en su cama, apagando la última vela que iluminaba la habitación.
Al final se sabrá que tenemos razónpensó Harry para después preguntarse cuántos ataques como el de Seamus tendría que soportar antes de que ese momento llegara.
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—Maldición ¿Qué horas es?—Nyx se levantó de su cama notando unos pequeños golpeteos en el cristal, probablemente estaba lloviendo.
Tomó su varita del velador e hizo un pequeño movimiento con ella—Dies et tempus—convocó todavía adormilada.
September II
VII & XLV
—Emm 7 y...¿7:45?—hubo un corto tiempo entre sus palabras y su reacción—...mierda.
Apresurada, se levantó de un salto de la cama y rebuscó en su baúl el uniforme—¿Dónde está? ¿Dónde está? ¿Don...—interrumpió su actividad al mirar de reojo un destello verde sobre su cama—Claro, los elfos.
Agarró las vestiduras y comenzó a cambiarse lo más rápido posible. Con un poco de suerte quizás y logre llegar al gran comedor para tomar algo. Ya calzada los zapatos, echó a correr hacia la puerta y la abrió dirigiéndose hacia la sala común, donde a esas horas ya no había nadie.
¿No hubo un alma de buena voluntad que haya podido despertarme?Se preguntó y al instante quiso darse un golpe por siquiera pensarlo, estaba en Slytherin ¿Quién iba a despertarle? ¿Draco?
Atravesó la pared de ladrillos y automáticamente se encamino al gran salón. Había planeado hablar con Snape antes de clases, pero dada la hora en la que se despertó, no podría cumplir con eso, además ¿Cómo sabría a qué clase tenía que ir primero? Bueno, no se preocuparía, tan solo le preguntaría a alguno de los chicos que le hablaron durante la ceremonia de bienvenida, eso si quedaba alguno en el comedor. Al momento de ingresar a su destino, lo primero que distinguió fue las lechuzas entrando por las ventanas, regando unas cuantas gotas en su trayecto, confirmándole la lluvia que debía de presentarse en el exterior, se preguntó si el que no recibiera alguna carta llamaría la atención, y fue pensando en una explicación para los Slytherins en caso de que le digieran algo acerca de sus padres y el por qué no le escribían en su primer día de clases, al menos para preguntarle si había llegado bien o cosas así.
—Hola—-saludó con la voz algo entrecortada por el paso apresurado que había tomado para tratar de llegar más rápido sin necesidad de correr en los pasillos, se sentó juntó a Nott como el día de ayer y a su otro lado estaba Zabini.
—Así que no eres muy madrugadora—comentó Blaise antes de darle un sorbo a su jugo de calabaza.
—No con un cambio de horario tan intempestivo—mintió tratando de no ver directamente al chico mientras tomaba un sándwich ¿Rojo? de la bandeja.
—¿Jet lag?*—Nott ya había terminado de comer y ahora veía atentamente un trozo de pergamino que sostenía entre sus dedos, y antes de qué Nyx pudiese preguntarle cuál era el significado de Jet lag, el chico volvió a hablar—Tenemos la primera hora con Flitwick, encantamientos—especificó mirando por sobre el trozo de pergamino a la chica—las dos siguientes con Snape, pociones, después Babbling con Runas Antiguas...por cierto, Nyx ¿Ya decidiste cuáles serán tus asignaturas adicionales?
La pelinegra dejó pulcramente su sándwich a un lado y contestó—Si, de hecho tenía que ir con el Profesor Snape para comunicarle mi elección, solo que se me hizo un poco tarde y, bueno, lo haré después de pociones—se encogió de hombros y acercó el jugo de calabaza hacia su boca.
—¿Y cuáles serán?—cuestionó Zabini quien ya había terminado de comer y que miraba distraídamente su propio horario—terminamos el lunes con doble clase de transformaciones, McGonagall—dijo mirándola de reojo—como ves, no está tan mal para un lunes, además, por lo que veo nos fue mejor que a los Gryffindor—señaló a Ron que sentado del otro lado del pasillo, se quejaba con sus hermanos a viva voz, prácticamente gritando ''¡Miren lo que tenemos hoy! ¡Es el peor lunes que he visto en mi vida!"
—De seguro les toca con Umbridge—añadió ella sin que se dejara ver la gracia que la actitud de Ron-joven, le provocaba—Volviendo al tema, escogí adivinación y cuidado de las criaturas mágicas—con el sándwich a medio camino de llegar a su boca, se percató de las miradas lastimeras que le eran dirigidas—¿Qué?
Blaise y Theodore se miraron, y el moreno se dirigió a Nott—Creo que debimos decirle más sobre el colegio—el otro asintió estando de acuerdo.
—¿Me podrían decir de qué hablan?—dijo aun sin comerse su sándwich y empezando a fruncir el ceño—No creo haber escogido taan mal—expresó rodando los ojos y por fin llevándose el alimento a la boca.
—Bueno, cuidado de criaturas mágicas nos la da un semi-gigante, y adivinación una señora que no logra ni predecir el clima, pero no te preocupes, nosotros también éramos inexpertos y cometimos el mismo error con cuidado de criaturas mágicas—Blaise palmeó su espalda en un gesto de comprensión—Pero la buena noticia es que ahora tienes a alguien que pueda guiarte, mira, estudio de Runas antiguas no está tan mal, la mayoría de Slytherins está ahí, además las únicas opciones que te quedarían sería Estudios Muggles o Aritmancia—indicó dando a entender que con solo pronunciarlo se resaltaba la adversidad hacia esas materias.
—No lo creo, Blaise, ya me sé todo acerca de runas antiguas, ya leí Traducción avanzada de runas, Runas antiguas fáciles, Jeroglíficos mágicos y logogramas, Diccionario de Runas y Silabario de Spellman—enumeró señalando sus dedos—no está en mis planes volver a repetir algo que ya sé.
Ambos chicos le miraron un tanto escépticos por unos segundos hasta que Theo volvió a hablar—¿Qué eres? ¿Una versión Slytherin de Granger?
—Cálmate Theo, no es necesario insultarla—se burló Zabini y Nyx ya no le tuvo tanta estima como hace unos momentos—Vaya, veo que era cierto todo eso de ser buena estudiante, disculpa la incredulidad pero ya sabes, es parte de nosotros—concluyó guiñándole un ojo y levantándose de su asiento—Será mejor que nos vayamos, desde hace 10 minutos que ya todos se fueron y nosotros seguimos aquí divagando, podríamos seguir con nuestra charla en el camino—sugirió y se puso en marcha seguido por Theodore.
Nyx miró a sus alrededores, aún permanecían en el comedor algunos Ravenclaws, Hufflepuff y Gryffindors, mejor dicho, solo los Slytherins brillaban por su ausencia ¿Es que eran así de puntuales todos?
—Nyx—escuchó que llamaba Nott desde la entrada, se levantó mientras daba su último sorbo a su jugo de calabaza y en ese momento miró con disimulo a la mesa de los leones.
Casi se atraganta.
Toda la mesa la estaba mirando, incluidos Ron, Harry y Hermione, la última de forma más analítica, y pronto se dio cuenta de que no eran los únicos ¡Todos la estaban viendo!
—¿Qué?—exclamó algo molesta, asentando con brusquedad el vaso en la mesa, provocando un sonido hueco y agradeciendo que el pedazo de cristal en sus manos no se haya roto. Al instante todos volvieron a lo suyo.
Joder, aquello no fue algo digno de alguien con características Malfoy, culpaba a su lado Harry y su ''no me gusta ser el centro de atención'' por eso.
Cuando volteó y se encaminó hacia donde estaban Theo y Blaise esperándola, fue que nuevamente cayó en cuenta, como lo venía haciendo desde que vio a Harry y a Draco en el tren, en lo diferentes que eran ambos, Draco amaba ser el centro de atención, Harry por otro lado lo detestaba, podría aplicar eso de que los opuestos se atraen, pero aun así no podría evitar llegar a la conclusión de que una relación de ese tipo podía llegar a ser destructiva, quizás después de todo el Draco del futuro si tenía razón...
—Veo que no te gusta tener tantas miradas sobre ti—fue lo primero que dijo Nott una vez se puso a su lado para comenzar a andar por los pasillos en dirección al aula de encantamientos.
—No cuando son tan absurdas, si voy a ser el centro de atención, mínimo que sea de personas que valgan la pena—expresó desdeñosamente.
Blaise y Theodore cruzaron una sonrisa de aprobación y Nyx supo que había dado la respuesta correcta.
...
—¿La vieron? ¿Quién se cree que es?—dijo Angelina quien se había acercado para darles la noticia de que es la nueva capitana de Quidditch de Gryffindor.
—No lo sé, con eso de que viene del ''Gran y Maravilloso Instituto Durmstrang''—Fred hizo ademanes con las manos y finalizó haciendo ojitos soñadores a modo de burla.
—Mira que dejar Durmstrang para trasladarse a Hogwarts, debió haber hecho algo verdaderamente malo—opinó Fred, adoptando una posición exageradamente pensativa.
—Y más que todo para terminar entre las serpientes, estoy seguro que pronto hará una alianza con Draco y los dos se volverán insoportables—terció Ron, bufando con el entrecejo levemente fruncido.
—Confabularán en nuestra contra—exclamaron al mismo tiempo Fred y George, llevando ambas manos a sus mejillas en un gesto de teatral pánico, causando unas cuantas risas
—¿Tu qué dices Hermione?—preguntó Ron al lugar en el que debería estar la peli castaña, hallando tan solo un puesto vacio—Pero que...¿Cuándo se fue?—preguntó a Harry quien solo se encogió de hombros, un tanto ajeno a la conversación, pensando más en las miradas que le habían sido dirigidas desde que ingresó al colegio, y siendo consciente de que gracias a la presencia de la nueva, estas menguaban un poco.
Hubo un breve silencio entre los del grupo, aun permaneciendo en la mesa.
—Ron
—¿Si?
—¿Qué hora es?
La campana que daba inicio a las clases resonó en toda respuesta y los pasillos, afortunadamente vacios, recibieron a un grupo de estudiantes que parecían estar corriendo como si su vida dependiera de ello.
...
No ha sido tan malo pensó dirigiéndose al aula de pociones. La clase de encantamientos lo compartían con los de Ravenclaw, y de no ser por la muy penetrante mirada de los ojos saltones de Luna Lovegood puesta en su persona, habría dicho que la clase pasó sin más que una o dos preguntas del profesor Flitwick acerca de encantamientos convocadores, a los cuales ella pasó de largo y mejor se propuso demostrárselos con una pluma de faisán que sostenía un alumno de Ravenclaw, tomándolo por sorpresa y causando risas disimuladas en los Slytherins. Aunque sinceramente no creía que sea por esa razón que Luna pasó la mayor parte de la clase con sus ojos pegados a su nuca. Y además ¿Qué ella no estaba en un curso más bajo?
Se había separado un poco del grupo de los Slytherins, quedándose a propósito más tiempo del necesario guardando sus cosas, no es que le desagradara la compañía que tenía hasta ahora, simplemente quería repasar los hechos vividos hasta e ir formulando desde ya, un método para ''preparar'' a los jóvenes de este año (y a Luna al parecer) para una posterior guerra mágica. Hasta ese momento solo tenía lo básico, enemistad entre casas principalmente Gryffindor/Slytherin y un repudio total de Slytherin hacia Hufflepuff (El cual aun no llegaba a comprender del todo), esa animadversión entre estudiantes no le favorecía en nada, ni a ella, ni a Hogwarts, incluso el sombrero seleccionador lo había dicho, pero no creía poder hacer algo para reivindicar todo eso, al menos no de momento, puesto que no contenía información útil o apropiada, tan solo unos cuantos datos con los cuales empezar.
1) Slytherin desprecia cualquier casa que no sea la suya, y viene resentido con Gryffindor desde tiempos inmemoriales, aunque es diferente a la aversión que le tiene a Hufflepuff, parecen tomarlos por inútiles a todos ellos, Ravenclaw no les parece taan aborrecible, pero tienen su discrepancia al tacharlos de ratas de biblioteca, aburridos y así. Que criticones.
2) Sin embargo e irónicamente, con la casa con la que más coexisten es con Gryffindor, por las rivalidades y todo eso, personalmente cree que ambas vienen siendo las que más llegarían a sincronizarse en un campo de batalla, autoprotección por un lado y valentía por el otro, tratando de unir ambos se crea un escuadrón perfecto que ataque pero que no sea atacado; un bucle infinito que beneficie de sobremanera al bando correcto, eso si los hijos de los mortífagos llegan a colaborar...
3) En cuanto Ravenclaw y Hufflepuff, las dos casas son peculiarmente armoniosas, especialmente Hufflepuff, con su lealtad y colaboración ayudarían de sobremanera a realizar las estrategias que planeen los Ravenclaw y a su vez, ellos sentirían la seguridad de no ser abandonados en plena batalla como sospecharían de algún Slytherin, o temerían de un Gryffindor, sería una confianza mutua que los llevaría a realizar grandes tácticas de lucha y de esa forma fortalecer sus ataques y hechizos.
No hallaba tanto problema en que Gryffindor, Ravenclaw y Hufflepuff colaboraran entre sí, aun a pesar del desacuerdo que parecen tener con Harry y el regreso del señor tenebroso, porque cuando llegue el momento de que se sepa la verdad, irán a reunirse por sí solos y empezarán a cooperar entre ellos con la escusa de estar listos para un futuro.
Pero Slytherin era otra historia.
Ellos pertenecían a un mundo totalmente distinto, al bando contrario para ser precisos, y estaba a punto de maldecirse a sí misma con un crucio si no hallaba la forma de llegar a todo ese grupo y convencerlos de que lo que creen, no era lo correcto, pero ¿Cómo hacerlo? ¿Cómo? si todos crecieron en un ambiente en el que seguir los pasos del señor tenebroso era lo más sensato, lo que los llevaría a la grandeza.
Y la respuesta apareció frente a ella al doblar el pasillo, Draco y todo su séquito entraban en fila a la mazmorra de Snape. Suspiró con pesadez, si quería manejar al pueblo, tendría que pasar primero por el Rey; Si quería llegar a las serpientes, tendría que ganarse al príncipe de Slytherin (que venía a ser Draco), y desde ya iba diciendo que más fácil le resultaría cambiarse de casa e ir directamente a hacerse amiga del trío dorado.
De acuerdo, no arrojaría sus esperanzas todavía, era verdad que lo que se proponía era absolutamente difícil, pero comenzaría con tratar de ganarse un mínimo de confianza de parte del rubio, y así quizá una milésima de aprecio.
Joder, ¿Cómo le hizo Harry en el futuro?
Bueno, tal vez se estaba agobiando por nada, y en realidad el rubio no sea tan frío y odioso como se había mostrado hasta ahora, después de todo aun no lo conoce a cabalidad y quizás resulte que no es tan distinto al Draco que ella conocía, y que tan solo se tratara de la etapa niño-adulto que desequilibra emocionalmente a los adolescente, además, tiene a su favor el hecho de que pertenecen a la misma casa. Mejor ya se iba haciendo la idea de que debería comenzar a interactuar más con él.
Entró al aula y se dirigió a un puesto vacío que estaba convenientemente cerca de Draco, aunque no exactamente a su lado, este le dedicó una mirada de reojo y Nyx se vio cuestionándose si las serpientes se saludaban entre sí en el colegio—Hola—soltó despreocupadamente levantando con desgana su mano derecha a modo de saludo mientras pasaba de largo por todas las mesas ya ocupadas.
Esperaba que a los chicos no les resulte rara aquella acción, pero a su parecer era entendible puesto que en la mañana solo había saludado a Blaise y Theo en el comedor, y cuando llegó a la clase encantamientos se fue directo a sentarse puesto que el profesor ya estaba en su escritorio.
—Hola—le respondieron Pansy, Crabbe y Goyle, quienes veían las pastas de sus cuadernos y chequeaban las plumas y tinta del contrario.
—¿Sueles llegar tarde Poliakov?—preguntó Draco mirándola directamente en espera de una respuesta.
—Solo cuando sufro de Jet Lag—dijo recordando la frase que había dicho Nott, solo esperaba que aquello no saliera fuera de contexto y haya resultado ser un comentario totalmente diferente al tema.
—¿Jet lag ,eh? , bueno pues será mejor que lo superes pronto si quieres ganar la copa de las casas, bajan puntos si cometes faltas o atrasos—Malfoy acomodó sus cosas sobre la banca y al instante tuvo a Pansy revisando de arriba abajo su cuaderno de pasta verde y brillosa con tintes dorados que se iluminaban si lo ponías en contra luz, además de que su filo estaba enmarcado por líneas plateadas que lucían como metal.
—Y de la misma forman nos aumentan puntos si hacemos méritos o contestamos bien alguna pregunta—complementó Blaise a la indicación de Draco, sosteniendo entre sus manos el tintero del rubio con un curioso grabado que no alcanzaba a distinguir.
—Silencio—escuchó la orden de Snape pronunciada con voz cortante y cerrando la puerta tras él.
Aunque en realidad la orden no venía al caso, pues todos permanecían en sus lugares y se habían quedado automáticamente callados al oír entrar a Snape, vaya, la sola presencia del profesor bastaba para imponer orden.
El hombre empezó dando una pequeña introducción de lo que serían los TIMOS de pociones, y que mínimo quería ver un Aceptable en los alumnos indudablemente imbéciles que había en su clase (eso lo dijo deteniendo su mirada en Neville) después de eso alegó que a pesar de que ansiaba tener la ''feliz despedida'', aun tenían un año entero por delante, rompiendo así la pequeña burbuja de ilusión en la que se llegaron a introducir algunos.
Esa clase era compartida con Gryffindor, por lo que del otro lado del salón Harry y Ron se mostraban temerosos a lo que seguía después de aquel discurso: Elaborar una poción complicada, y la verdad no estaban equivocados, Snape escogió una de las pociones que suelen salir en el examen de Título Indispensable de Magia ordinaria: el Filtro de Paz. Nyx no le veía problema en realidad, era una poción que tan solo requería un poco de cautela y contro...
—¿Qué se supone que es esto Potter?
Bueno, Harry nunca mostró ser el mejor en ninguna de ellas.
Sus compañeros de casa levantaron la cabeza, expectantes, al parecer lo que estaba a punto de ocurrir les causaba mucha satisfacción.
—El Filtro de Paz.
—Dime Potter—repuso Snape con calma—¿Sabes leer?
La risa de Draco se hizo presente al terminar la pregunta, a unos cuantos puestos suyos, lo vio sonreír socarronamente, mostraba sus dientes y tenía la mirada sobre Harry, a la espera de su respuesta.
—Sí, sé leer.
—Léeme la tercera línea de las instrucciones, Potter.
Harry hizo lo que el profesor le había pedido, sin embargo en ese momento ella estaba poniendo más atención a la diversión que proyectaba Malfoy, quien en verdad parecía complacido...¿Era así realmente? En el futuro– y no podía evitar compararlo–Draco se habría mostrado disgustado por la aversión del maestro hacia Harry, si bien no haría un escándalo, si desaprobaría esa conducta, pero ahora lo tenía allí, enfrente suyo, tal como lo describía Ron, un chico vil e ¿infame? O eso sería para la mayoría de compañeros de curso que no son Slytherin; si se era sincera, ver aquella faceta del rubio le estaba sorprendiendo. Consecuencias de haberlo conocido como alguien inexpresivo pero incapaz de hacer daño a aquellos que aprecia de verdad...
¡Eso es! Quizá Draco no era el ejemplo a seguir de buena persona, pero era porque tenía sus prioridades demasiado remarcadas, un egoísmo Slytherin se podría decir, pero eso no significaba que no pudiese arriesgarse por otros; lo vio hacerlo por ella y por Harry miles de veces, tan solo que las oportunidades en que lo demostraba eran sumamente escazas, pero había otras ocasiones en las que Harry lograba desvelar ese orgullo que poseía su pareja y este se permitía sincerarse con ellos, no con palabras cursis pero si dando a entender cuanto les importaba.
No es que no confíe en Harry ¿Sabes? Simplemente conozco mejor a los de mi clase
Eso se lo había dicho después de una discusión que ambos tuvieron, Harry había querido ir a encontrarse con un supuesto informante que los ayudaría, pues le había entregado a la orden información sobre un ataque que se llevaría a cabo, y al ver que fue tal y como dijo, creyeron que sería alguien de fiar, el único que no estaba convencido era Draco, quien impidió con hechizos obstructores que Harry aparicionara junto a algunos miembros de la orden en el lugar acordado. Y que como resultado, trajeron sobre sus hombros la muerte de uno de los miembros: Neville Longbottom.
Y ahora que lo pensaba, en su tiempo Draco era consciente de quién había sido en el pasado, cómo se había comportado y que su actitud no estaba del todo correcta, es decir, siempre tuvo la percepción de lo que estaba bien y lo que no, pero estuvo encerrado en un mundo en donde todo eso no tenía importancia, porque a fin de cuentas él saldría bien librado. Nyx se preguntó cómo se habría sentido Malfoy cuando comprendió que había llegado a priorizar otras vidas por sobre la suya propia.
—¡Evanesco!—la exclamación de Snape la sacó de sus pensamientos y empezó a ser consciente de su entorno, al parecer el profesor había desvanecido la poción de Harry y ahora pedía que dejen la de cada uno guardada y etiquetada en un frasco sobre su escritorio, para posteriormente anunciar los deberes.
Nyx miró su poción, la había estado realizando con sus pensamientos dirigidos totalmente a otra parte y aun así reconoció que estaba en perfectas condiciones, pues poseía el tono, textura y olor que debería tener.
—¿Difícil?—le preguntó Blaise a un costado suyo. No la miraba directamente ya que estaba concentrado en no derramar poción de su caldero al momento de traspasarlo a su frasco.
—He hecho esta poción tantas veces que creí que dormiría—respondió algo ausente, con la mente aun puesta en su pasado.
—Sí, lo notamos, has estado con la mirada perdida desde que acabaste; y fuiste la primera en acabar—Theo le miró como felicitándole por haber concluido tan rápido su trabajo, después se encaminó al escritorio de Snape y , seguido de Blaise, depositó allí su frasco.
—Nada mal Poliakov—escuchó a sus espaldas, Draco se había acercado por detrás a revisar su caldero—aunque no me sorprende, viniendo de Durmstrang es claro que llevarías algo de ventaja–señaló mientras se encaminaba a repetir la misma acción que Blaise y Theo ¿Cuál era la obsesión del rubio con decir que Durmstrang era el mejor colegio? Según tenía entendido, ese título le pertenecía a Hogwarts. Cuando el menor de los Malfoy posó su poción sobre la liza madera caoba, lo vio dirigir una mirada de burla a Harry–que para su sorpresa–también veía a Draco, ambos comportándose como si supiesen que dadas las circunstancias iban a ser observados por su rival en ese preciso momento. El rubio dejó el frasco lentamente y se fue dejando al azabache con una mirada de odio puesta en su poción. Sonó la campana y Harry fue el primero en salir, algunos pocos seguían llevando sus pociones al escritorio y francamente muchas de ellas estaban peor que la de Harry, como la de Goyle que en cuanto la puso en la botella el cristal estalló y le prendió fuego a su túnica. Ella tardó un poco más que el resto y terminó siendo la última en entregar el trabajo a pesar de haber sido la primera en acabarlo, pero claro, aquello era porque aun tenía cosas que hablar con Snape.
—¿Se le ofrece algo señorita Poliakov?—le preguntó él con voz monótona.
Nyx vio de reojo a la puerta que se cerraba detrás de quien parecía ser Neville, que, de no haber sido por ella, habría sido el último en salir—Como sé que no le interesa mis conjeturas hasta ahora acerca de-lo-que-usted-ya-sabe, solamente vine a informarle mi elección de asignaturas optativas.
—Déjeme decirle que está en lo correcto, así que dígame ¿Cuáles serían esas asignaturas?—Snape parecía realmente sincero en cuanto a la vida espacio-temporal de la chica.
—Cuidado de Criaturas Mágicas y Adivinación.
Snape hizo una breve pausa antes continuar—¿Algún motivo en especial?
—Si
El hombre se reacomodó un poco en su silla y esperó una respuesta más completa que nunca llegó, por lo que se vio obligado a cuestionar:—¿Y cuáles serían?
Nyx sonrió mostrando sus dientes, dándole a entender al maestro que esa era exactamente la pregunta que había estado esperando—No quiero sonar grosera, pero usted dijo que mis conjeturas no le importaban.
Snape gruñó pero no ahondó más en la charla—La clase de adivinación empieza después del receso, se imparte en el aula 11 en la torre norte, y creo que ya ha residido el suficiente tiempo en el castillo como para saber dónde queda.
La chica asintió y dejó su frasco finalmente sobre el mueble, al momento de salir, se fijó en que Snape lo había tomado entre sus callosas manos y lo veía con interés. Para la siguiente clase ya sabría que no estaba tratando con una simple alumna más (aunque Nyx pensaba que ya era consciente de eso).
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Cuando llegó a dicha aula (no sin antes pasar por algún aperitivo que pudiese comer en el camino puesto que se le había vuelto a hacer tarde) Nyx notó que era de las últimas en ingresar, se dirigió a una mesa vacía y se sentó allí sin darse cuenta de que inconscientemente había adquirido un puesto al lado derecho de Harry y Ron, quienes parecían discutir algo acerca de Snape y Seamus.
—Buenos días—saludó la maestra Trelawney con su sutil y etérea voz—Y bienvenidos de nuevo a Adiv...oh—al parecer la mujer envuelta en chales y collares notó su presencia—Eres la nueva estudiante ¿cierto? me alegra mucho que hayas escogido mi asignatura, al parecer no fuiste influenciada por los de tu casa—Nyx comprobó que, en efecto, era la única Slytherin en la clase—Pues bien, creo que serían correctas las presentaciones, mi nombre es Sybil Trelawney y seré tu maestra de adivinación ¿Tú cómo te llamas querida?
Prontamente se vio inmersa en un cúmulo de miradas. En verdad detestaba aquello—Nyx Poliakov.
—Oh, si, si, lo recuerdo, Dumbledore dijo tu nombre en el banquete de bienvenida; pues bien, señorita Poliakov, he de informarle que mi metodología se basa en trabajar en parejas, pero como ha sido incluida este año y ya no somos un grupo con un número de estudiantes par, tendrá que unirse a otros dos alumnos—la mujer se acercó y colocando una mano sobre su hombro exclamó—¿Quiénes desean incluir a la señorita en su grupo?
Nyx estaba segura de no haber hecho nada para merecer el desagrado de algún compañero, pero al parecer ya tenía algún tipo de defecto, pues nadie se ofreció a la petición de la profesora. Vagamente se preguntó si tendría que ver con la rivalidad de las casas, y si era así, Slytherin parecía ser menos apreciada que el resto, aunque tampoco sería ilusa, sabía perfectamente porque se habían ganado ese prejuicio.
—No te preocupes querida, tan solo son un poco tímidos—le dio unos suaves golpecitos con la palma de su mano, tratando de reconfortarla—Entonces...Señor Potter, señor Weasley, quiero que acojan a su nueva compañera y despejen todas las dudas que tenga. De acuerdo, querida, coge tu butaca y siéntate en esta mesa—se separó de la chica y posó su delgada mano sobre la madera de la mesa continua. Ella obedeció sin objeciones y pronto estuvo bajo las miradas esquivas de sus actuales compañeros.
—Continuemos. Me alegra ver que todos han regresado sanos y salvos a Hogwarts, como yo, evidentemente, ya sabía que sucedería. Encima de las mesas...
—Supongo que a lo que sea que le rezabas no escuchó tus súplicas—Nyx dejó fluir su voz en un bajo susurro para no ser detectada por la maestra que continuaba dando indicaciones, sus ojos estaban puestos en el libro de El oráculo de los sueños que ya había abierto, pero tanto Harry como Ron, supieron a quién iba dirigido ese comentario.
—¿A-a qué te ref...—Ron no pudo terminar su frase porque la pelinegra volvió a susurrar.
—No eres muy bueno disimulando, creo que hasta la maestra te escuchó repetir que no la ponga aquí, que no la ponga aquí... y me parece que solo lo hizo para darte la contraria—aun seguía con la mirada en las páginas amarillentas, pero eso no impidió que sintiera las expresiones desconcertadas dirigidas a su rostro.
Ron, que no se esperaba tan pronto una interacción directa con la chica, solo pudo responder:—Pues me parece bien—sin notar que su frase no tenía mucho sentido.
Harry no sabía exactamente qué hacer para apoyar a su amigo que parecía estar en apuros buscando un mejor argumento con el cual confrontar a la chica, quien, dando por zanjado el tema, se entretenía leyendo la introducción del texto.
Sin embargo debía admitir que todo ese asunto le causaba gracia, aun más cuando Ron hacia ese gesto de concentración absoluta tratando de hallar un contraataque para quien consideraba, ahora, una adversaria más de la casa de las serpientes; mientras que la chica, pasando una página con su dedo índice, ni se daba por enterada.
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*Darfor: investigué un poco y es la casa fundada por Demetria Darfor, una muy buena hechicera, quien logró que se admitiera no sólo hombres en el instituto. Eligió como color representativo de su casa el índigo y su animal es la Serpiente Marina ya que al llegar a anciana murió luchando con éste animal del Lago Ness, los miembros de esta casa destacan por su gran astucia e inteligencia, agregando que la mayoría son solitarios, tal como su fundadora y como la misma criatura que los representa.
*Jet Lag: también conocido como síndrome de cambio rápido de zona horaria, es un trastorno del sueño que puede afectar a las personas que viajan y atraviesan varios husos horarios.
Gracias por leer ^-^
