AN: ... Me tardé un poco, ¿verdad? Agh! La verdad es que no sabía que escribir, estaba en blanco XD Pero me di una idea de cómo quería el capitulo y aquí esta 8D
Bueno, nuevamente gracias a: Neohin (OMG! Fics en español FTW! Muchas gracias *-*) Haru Kohaku (Wii, que bueno que te gusta! Ando un poco nerviosa, no sé cómo reaccionarán ante futuros capítulos T_T) Bel (Me encantan tus reviews :D haha, yeah, Smexy Toothless, juju) Ichi-Ichi (Pronto hablará, pronto hablara, mwahaha XD Waa, muchas gracias, siempre comentas y eso me hace sentir alagada =D)
Bueno, aquí va.
Capítulo 7
¡Suficiente!
Había pasado una semana desde que Toothless había despertado, y el dragón no podía sentirse más irritado que nunca.
Muchas cosas habían pasado en esos días, una de ellas era las visitas diarias –y molestas– del "doctor". El Night Fury odiaba cuando ella llegaba, no quería que ningún humano se acercara a él, pero su herida necesitaba más cuidados, y Hiccup había recibido una reprimenda de parte de Vrizin por dejar que Toothless se levantara, así que el dragón tenía que quedarse en cama todo el día.
Hiccup quería que su amigo estuviera cómodo, pero Toothless se había puesto bastante difícil y rechazaba todo lo que le daba, alimento, ropa, algo de entretenimiento, etc. Lo único que parecía aceptar era agua. Eso no mejoraba la situación, ya que el largo corte en su costado no parecía mejorar, y el hecho de que no comía debilitaba más al dragón. Hiccup estaba harto de preparar varios platos, con diferentes ingredientes y de sabores variados para que terminaran en la basura.
Los días eran demasiado largos. Hiccup sabía que Toothless no quería ser visto como humano, así quela conciencia del vikingo lo obligaba a quedarse con el Night Fury, después de todo Toothless estaba así por su culpa. Lo único que alegraba al muchacho eran las constantes visitas de sus amigos, y afortunadamente, todos se habían tragado el cuento del Terror. Varias veces habían pedido ver a Toothless, porque sabían que él también había sido herido, pero Hiccup lograba distraerlos lo suficiente, les decía que estaba bien, que ya había despertado, pero como siempre, no se permitían visitas. Antes de que ellos pudieran protestar Hiccup cambiaba el asunto y la charla tomaba un rumbo diferente.
Hiccup no estaba aburrido del todo, en las noches, cuando Stoick llegaba a la casa, el vikingo podía preguntarle a su padre los avances del Festival de Primavera. Este tema ponía bastante nervioso al adolescente y al Jefe de Berk, ambos sabían que los jinetes no querían ser separados de sus dragones y viceversa, pero los vikingos no querían empezar una guerra con otras tribus. Finalmente –para desgracia de dragones y jinetes– se había llegado a un acuerdo: los reptiles gigantes habían aceptado irse un tiempo de la isla, una vez que el Festival terminara ellos regresarían. Desde ese día se veían a varios jinetes con sus dragones en el cielo, aprovechando cada momento que les quedaba antes de que tuvieran que partir. Sin embargo no todos estaban molestos con la decisión, las mujeres que no poseían dragones estaban bastante ocupadas preparando las decoraciones del festival, así que agradecían que nadie las interrumpiera.
Toothless, por otra parte, moría del aburrimiento. Estar atado a una cama todo el día no lo complacía para nada y lo que era peor, no se sentía muy bien de salud. El Night Fury sabía que necesitaba comer, pero su orgullo lo obligaba a rechazar todo lo que le ofrecían. Así que el dragón decidió que lo único que podía hacer para matar el tiempo era dormir. Toothless cerraba sus ojos y descansaba la mayor parte del día, gracias a eso podía evadir a Hiccup y en la noche, cuando el dragón estaba más que despierto, Hiccup estaba profundamente dormido. Era la forma más natural de mantener a raya al vikingo, pero Toothless dudaba que pudiera mantenerse así el resto de su vida…
"Listo, Hiccup," Dijo Vrizin, mientras quitaba los vendajes del estómago de su pequeño paciente "Sanaste de maravilla, no es necesario que te quedes en casa, sal y asoléate un poco."
Hiccup sonrió y asintió débilmente, salir estaría bien.
"Sin embargo, tu dragón no parece tener la misma suerte." La chica se acercó y le pidió permiso al dragón para limpiarle los vendajes, éste gruñó pero accedió, siempre era así. "Tiene que comer, si no lo hace, las cosas podrían ponerse, muy, muy feas." Ni Hiccup ni Toothless dijeron palabra, así que la joven les dijo que hablara en serio, que el Night Fury no podía seguir así.
Toothless bufó y lentamente se escondió ente las cobijas. Vrizin guardó sus cosas y fue a la puerta, acompañada de Hiccup.
"Descuida, hoy haré que coma algo," Le aseguró el vikingo, pero al ver la cara de duda de Vrizin agregó. "Te lo prometo, le daré su pescado favorito, no podrá resistir."
"Eso espero… bocados pequeños, ¿de acuerdo?"
"De acuerdo."
Hiccup se dirigió a la cocina cuando Vrizin se marchó. Estaba preocupado por Toothless, y hoy lo haría comer. El único problema era que no había pescado en su casa, tendría que salir a comprar un poco. El vikingo salió sin avisarle a Toothless, después de todo no tardaría. Mientras se dirigía a la pescadería, Hiccup rezaba por no encontrarse con alguien de sus amigos o su padre, mientras más rápido regresara a casa, mejor. Pero es de Hiccup de quien hablamos y la suerte no estaba de su lado, solo faltaba un poco para llegar al mercado de pescado cuando alguien lo tomó por la espalda, el muchacho se giró y vio a su rubia favorita.
"¡Hiccup" Los brazos de Astrid lo abrazaron por el cuello, "Oh, qué bueno que estas aquí, ¿Cómo estás? ¿Seguro que puedes salir de casa? ¿Con quién está Toothless?"
Hiccup reprimió una pequeña maldición y cambió su mueca de desagrado por una sonrisa, después de todo no era culpa de Astrid que hoy estuviera un poco irritable.
"Estoy bien, bien." Dijo el chico, "Vrizin dice que puedo salir, y Toothless, él… está en casa, descansando un poco."
Astrid puso los ojos en blanco. La adolescente sabía que algo raro estaba pasando con el dragón de Hiccup, pero hasta ahora había sido tolerante y respetaba el hecho de que el vikingo no quisiera hablar del Night Fury. Pero era obvio que el muchacho estaba preocupado o incómodo, actuaba como si Toothless no tuviera importancia cada vez que querían hablar del tema, e inventaba cualquier cosa para zafarse de tener que dar explicaciones.
"¿Qué pasa?" Preguntó Hiccup.
"¿Qué? Ah, no nada, lo siento, hoy estoy… distraída," Dijo Astrid, dándose un golpe pequeño en la frente. "Me alegra que estés bien."
Hiccup se sonrojó un poco, pero una vocecilla en su cabeza le dijo que tenía que darse prisa e irse para comprar lo que necesitaba.
"Espera un poco," Dijo la joven, al darse cuenta de que Hiccup quería irse. La chica recogió del piso una canasta y se la dio al vikingo "Es pescado, un regalo para Toothless, planeaba dártelos esta tarde, pero ya estás aquí…"
Ante la mención del nombre del dragón, Hiccup se puso rígido, pero le agradeció a Astrid y le dijo que era justo lo que necesitaba. Nuevamente el vikingo empezó a alejarse, pero la guerrera lo detuvo.
"Oye, Hiccup" Astrid tomó la mano del muchacho y lo vio a los ojos "Somos amigos, ¿no?"
Hiccup asintió levemente.
"Sabes que puedes contar conmigo." Astrid sonrió un poco, "Para lo que sea"
"Para lo que sea." Confirmó el joven, y regresó la sonrisa. Genial, ahora se sentía culpable por dos cosas: La transformación de Toothless y por ocultar la verdad de Astrid.
Ella pareció darse cuenta de los pensamientos de Hiccup, y asintió decepcionada, pero dejó que el vikingo se fuera.
"Muy bien," Dijo Hiccup, con un falso entusiasmo, "Mira lo que te preparé, se ve delicioso."
Toothless tenía que admitirlo, no solo se veía delicioso, también olía riquísimo. El dragón le dio una última mirada al platillo y –maldiciéndose internamente por no aceptar algo tan exquisito– se volvió a meter en las cobijas.
"¡¿Qué?" Preguntó Hiccup, claramente sorprendido. "¿No lo comerás? Lo hice especialmente para ti"
Toothless no respondió.
"Mira, necesito que comas, Tooth" Empezó a explicar Hiccup, "Estás débil, tienes que ingerir alimento ya, tu oíste lo que dijo la sanadora"
Pero el dragón siguió sin responder, ni siquiera se asomó. No era la primera vez que pasaba, pero Hiccup no estaba de humor para tolerar esto. Después de tratar una vez más y ser ignorado por tercera vez, el joven supo que no tenía la paciencia necesaria para continuar así.
"¡Es suficiente!" El muchacho lanzó el plato a la pequeña mesa que estaba al lado de su cama, éste no se rompió, pero el impacto hizo el ruido suficiente para que Toothless saliera de las sábanas, "No voy a seguir así"
Hiccup se dio media vuelta y salió de la habitación, cerrando la puerta de un portazo. Toothless, que estaba boquiabierto ante la reacción de su jinete, se quedó mirando el lugar por donde el chico se había marchado.
Ok, no esperaba eso. Pensó el dragón.
El impulso de correr y disculparse se hizo presente, pero caminar seguía siendo algo que el dragón no podía hacer. Así que Toothless gimió y volvió a sumergirse en las profundidades de la cama.
Toothless sintió mucho calor, la repentina necesidad de aire lo obligó a salir de la cama. El dragón se topó con una total oscuridad. Ya era de noche.
El Night Fury se talló los ojos y empezó a ajustarlos para que se acostumbraran a la poca luz que había. Lo primero que el dragón vio fue que Hiccup estaba en la habitación, dormido en el pequeño sillón. Después, el raro sonido que hizo su estómago le hizo saber que tenía mucha hambre.
Avergonzado, Toothless volteó su vista a la mesa, donde Hiccup había dejado el pescado, pero el plato ya no estaba allí, en su lugar había un pequeño paquete. La curiosidad fue grande, así que el dragón lo tomó y lo abrió silenciosamente, dentro estaba un pan, y un pequeño frasco de algo rojo.
Toothless tomó el recipiente y quitó la tapa, aún le asombraba lo que sus pequeñas manos podían hacer. La sustancia tenía un aroma delicioso, a fresa, así que el Night Fury metió un dedo y sacó un poco. Lo llevó a su boca y una involuntaria sonrisa escapó de sus labios. Si que sabía bien. Después tomó un pedazo de pan y empezó a comer. Turnaba ambos alimentos, le daba mordiscos al pan y luego tomaba un poco de la extraña cosa que sabía rico.
Finalmente, con el estómago lleno, Toothless dio un suspiro feliz. El dragón no quería darle el gusto a nadie de que había empezado a comer, pero ya no podía resistirlo, si no comía algo pronto, bueno, no quería empezar a pensar en las consecuencias.
Tal vez si podía comer, no tan seguido como a Hiccup le gustaría, pero empezar a alimentarse era suficiente por ahora.
Toothless se acomodó en la cama y cerró sus ojos, acababa de despertar, pero una sensación de cansancio se había apoderado de él y la idea de dormir unas horas más era demasiado tentadora.
Hiccup despertó y estiró un poco su cuerpo. La mañana había llegado a Berk y todos estaban haciendo sus deberes. El vikingo también tenía los suyos, así que se apresuró a vestirse, pero antes de salir se dirigió a su cama, donde Toothless aún dormía. El muchacho no pudo evitar sonreír de oreja a oreja cuando vio que su dragón había comido, Hiccup sabía muy bien que el Night Fury no podía resistir la curiosidad de saber que había adentro de la caja.
Contento, el Entrenador de Dragones salió de su cuarto, había cumplido su promesa.
AN: TOOTHLESS ES ANOREEXICO 8D
LOL, Bueno, como les dije al inicio no sabía ni qué onda con que este episodio, pero aquí está. Les aclaro que Toothless duerme en la cama de Hiccup y éste duerme en el sillón, sé que es raro, pero no puedo sacarme esa idea de la cabeza y así quiero que sea, mwahahaha XD
Mm, ahora es donde necesito sus opiniones, después de este capítulo, ¿Qué les gustaría ver en esta historia? Yo ya sé que quiero que pase y toda la cosa, pero me gustaría tomar comentarios o ideas para incorporar al fic y mantenerlos contentos :B
Bueno, eso es todo ^^
¡Gracias!
