Acercándose al final de este fic, espero en algún momento escribir otro ambientado en esta serie probablemente con algo más de gore, jajaja, como veo que a muchos nos agrada en este fandom. Valgan verdades, al ser Gravity Falls un programa con corte de misterio y algo de thriller, imaginar un trasfondo más perturbador y sangriento era cuestión de tiempo, muajajaja.
Gravity Falls: Bosque Sangriento
Capítulo 7
- ¡No puedo creerlo! - dijo Soos consternado por todo lo que le habían contado - ¿todo en una sola noche? es demasiado para digerirlo...-.
- Sí, de no ser por Wendy, nos hubiera comido a todos...- dijo Mabel - aunque...por otra parte...alguien está más que feliz y asustado a la vez...ya imaginarás quien...-.
Ese día Stan tuvo que vérselas con pocos clientes. Por lo que oía de las conversaciones de los mismos, nadie parecía enterado del ataque. Solo la cabaña había recibido la siniestra visita. Y algo del paso de la criatura quedaba. Los rastros de su extraña sangre tuvieron que ser delicadamente removidos. Dipper quiso sugerirle a Stan que ésta fuera llevada a un establecimiento donde pudieran hacerle un mapeo de ADN. Stan se negó. En el fondo, sabía bien que pudiera ser que le cambien la muestra por otra, para perpetuar el secreto...y tal vez su propia oscura imagen de estafador profesional. Odiaba admitirlo, pero realmente no tenía la credibilidad...
Dipper y Wendy estaban afuera de la cabaña.
- ¿Tambry ya está mejor?-.
- Si...pero igual, no quiere hablar del asunto, por si estás pensando en preguntarle -.
- Fíjate que sí, iba a hacerlo... – dijo Dipper, poniendo cara de niño descubierto en su travesura - hasta Mabel me aconsejó desistir, ejejeje...-.
- Oye, Dipper...esa historia que te conté el otro día...-.
- Que ya no es tan de broma, jajaja-.
- No quise comentarte nada más al respecto, para no asustarte, pero...efectivamente es algo que me contaban de niña...-.
- Y vaya que tiene sentido...-.
- Y sabes...lo de anoche...y todo lo que paso...en verdad empiezo a asustarme...Robbie no quiere admitirlo, pero...él también está bastante asustado...lleva dos noches soñando con eso...-.
- La bestia solo come animales...¿será que él es en parte animal?- dijo Dipper maliciosamente.
- ¿Hey, qué te pasa? - dijo Wendy dándole un golpecito en el hombro, para luego echar a reír ambos, aunque realmente no había demasiados motivos.
Mabel escuchó una especie de zumbido, pero le restó importancia luego. Por un momento, creyó que fue nada más idea suya. Luego, llamó por teléfono a Candy, pero por alguna razón, el artefacto no respondía. Igual cuando llamó a Grenda. Pato se acercó a su ama algo asustado, gruñía como si hubiese visto algo.
- Tranquilo Pato…tranquilo – dijo la chica Pines abrazando al lechón – pero, yo también estoy asustada…de verdad…pero no le digas a nadie, ¿sí?-.
El atardecer llegó, sin esa típica sensación de sosiego que a veces solía transmitir en el verano forestal. Cuando Wendy estaba por irse, una extraña ventisca se hizo sentir en todo el bosque. El cielo se puso de un color amarillento sin razón aparente. Soos vio hacia arriba, invadido por una curiosidad que él mismo no supo explicar. Un cuervo volaba en dirección a la cabaña. Pero al pasar sobre la misma, cayó de pronto al suelo, como si hubiera sido golpeado por una fuerza invisible.
- La tv no sirve...- dijo Stan.
- Tampoco el microondas - dijo Mabel.
Pato esta vez estaba histérico, corriendo de un lado a otro.
- Wendy...mejor quédate...algo me dice que no es seguro irse...- dijo Soos. No había visto al cuervo muerto, supuso que simplemente se había ido en otra dirección.
- Oh...si...se nota...voy a llamar a casa.-. Cuando Wendy tomó su celular, pudo ver que la batería estaba muerta.
- Lo cargué antes de venir...esto es raro...-.
¿Qué cosa en este día no lo es?, se decía para sus adentros.
Dipper salió un rato a inspeccionar.
- ¿Dip, que haces? - dijo Soos.
El chico de gorra azul se acercó a los árboles. Al tocar uno, sintió un corrientazo.
- ¡Ouch! ¿Desde cuándo los árboles están electrificados?-.
- A ver...¡diablos! - dijo Soos.
- Tienen razón...algo está muy mal aquí - dijo Wendy.
El vehículo de policía yacía a un lado de la pista, con la sirena destruida y las llantas reventadas. Pero no presentaba abolladuras. Dentro, la radio descompuesta...y Blubs y Durland inconscientes. Pero no parecía que alguien los hubiese agredido.
McGucket, para entonces fuera de prisión, observó el cielo. Un chispazo de cordura regresó a él.
- Oh no...está pasando...-.
- ¡Muy bien monstruo, o lo que seas, esto ya no es gracioso! ¡No, de hecho nunca lo fue! - exclamaba Soos - ¡game over, man! ¡Game over!-.
- ¿Que los árboles están qué? - dijo alarmada Mabel.
- Es como...si nos tuvieran cercados...y solo a nosotros...- dijo Dipper. La energía volvió, pero nadie recobró la tranquilidad. Solo por costumbre, revisó de nuevo el libro. Aparentemente nada más que ver. Al sacudirlo por la impotencia, saltó un papel enrollado, atrapado en el punto donde se unen las hojas y la empastadura.
- A ver...- al plegar el papel, Dipper vio sorprendido que se trataba de la hoja arrancada que faltaba, dos en realidad. Mabel puso cara de espanto.
- Lo sabía…¡Lo sabía! ¿Cómo es que no lo vi antes? – exclamó Dipper.
- Los Seres Grises - los nativos de estas tierras se referían a estas entidades como Hav Musuv. Son seres extraterrestres altamente inteligentes, y por mucho, superiores en tecnología a los seres humanos. Aparentemente los protagonistas del Incidente en Roswell eran de esta clase. Su presencia en Gravity Falls consta por...-
En ese punto la escritura se interrumpió por alguna razón. Solo había un borrón. Dipper examinó la siguiente página.
- El vampiro de Moca - use este nombre porque el primer avistamiento de esta entidad se dio en la zona del mismo nombre en Puerto Rico. Nunca hay un consenso claro sobre su apariencia. Lo único cierto es que devora la sangre de animales, rara vez ataca al hombre, y donde se lo ve, viene precedido o seguido de avistamientos de Seres Grises y sus naves.
- Es un extraterrestre...un...maldito extraterrestre...- dijo Dipper.
- Ahora si lo hemos visto todo...¿verdad Pato?- dijo Mabel.
- ¡A ver Gideon, deja de hacerte el gracioso y lárgate de mi propiedad, quita la electricidad de los árboles, o te pateo el trasero tan pronto te encuentre! - gritó Stan afuera - no me importa ir a la cárcel, ya he estado ahí!-.
- ¡Tío Stan! ¡Ese no es Gideon!- dijo Mabel - ¡son ellos!-.
Le señaló la hoja. Stan empalideció, pero trato de restarle importancia. Ya imaginaba que podían querer los hipotéticos visitantes.
- Quizá debamos quedarnos adentro...- dijo Wendy.
- Opino lo mismo - dijo Dipper.
Mientras se reunían en la sala, sintieron golpes en el techo.
- Oh no...¿ni siquiera es de noche y ya está aquí? - dijo Dipper.
Mabel tembló.
- ¿Es esa cosa? - dijo Soos.
- Si...parece que son muy insistentes...- dijo Wendy con fastidio.
- ¡Las ventanas! - dijo Stan - hay que sellarlas...-.
- Buena idea - dijo Dipper - Mabel, sostén a Pato...no sea que se escape del susto...-.
Soos y Wendy fueron por tablas de madera, con las que comenzaron a sellar los accesos a la casa y las ventanas. Incluso fueron a por las ventanas del segundo piso. Soos se las arregló para bloquear el acceso a la chimenea.
- Jefe, no importa si utilizo estas hojas como relleno?-.
- ¿Qué es?-.
- Es una...denuncia por escribir y vender fanfiction de Anne Rice en 1998...eso dice...tiene una orden judicial de...-.
- ¡Deshazte de ella!-.
- ¡A la orden!-.
Trataron de distraerse conversando de cualquier cosa, pero con el paso de las horas la angustia creció. Cuando finalmente el sol se ocultó, se sintieron golpes en la puerta.
- Ya está aquí...- dijo Mabel.
- No creo que pueda entrar...- la tranquilizó Stan.
- El problema es que realmente no estamos solucionando nada...solo...nos estamos quedando aquí...hasta que nos encuentre- dijo Dipper.
- ¿Ah sí? ¿Y qué sugieres entonces? - le increpó Stan.
- Dipper tiene razón...pero...rayos...primero era esa cosa de ayer, y ahora...- dijo Wendy.
- Que ni se acerquen - dijo Soos, martillo en mano.
Las luces parpadeaban. Y por momentos se sentía una especie de vibración que provenía de al lado de la casa.
Soos atisbó por una ventana a la que faltaba colocarle una tabla. Un mapache corrió, y se estrelló contra algo. Murió en el acto, con la cabeza aplastada.
- Chicos...señor Pines...hay algo afuera...pero no se ve...- dijo el hombre regordete al sospechar lo que ocurría.
- Soos, ven...es mejor que nos quedemos juntos...- dijo Mabel.
Stan pensó en el sótano. ¿Y si finalmente decidiera revelar el secreto? Valdría la pena, sería para salvar a sus sobrino-nietos, y a sus empleados. Por lo menos, estarían medianamente más seguros ahí que en la sala, expuestos a la bestia y a lo que sea que viniera tras ella. Y de paso, sería quizá una redención por un error del pasado...
- Adelante, maldito...¿vienes por mí? Tendrás que matarme...y vaya que varios lo han intentado...- pensó Stan Pines.
Nota: el "Hav Musuv" era el nombre que la tribu Paiute (que vivió en Oregon ademas de otros estados) daba a unas entidades mitológicas que algunos "estudiosos" :p del tema ovni han interpretado como seres extraterrestres, aunque su aspecto nada tenía que ver con los "grises" de la ufología, es una pequeña licencia que me tome :p
Cesargarciadiaz99: Gracias por los reviews, me alegro que te guste este fic
StkAmbln: Si, jaja, veo que no soy el único de Perulandia de visita en Gravity Falls, es un gusto :3
