Capítulo 6- Viaje a Kumo

El despertador sonó incesantemente, obligando a Naruto a levantarse con mucha pereza. Hizo las rutinas diarias como ducharse y desayunar, y luego se vistió sin prisa. Como siempre, se puso unos boxers con llamitas naranjas de adorno, unos pantalones naranjas, una camiseta de malla y su apreciada chaqueta naranja y negra.

Naruto se miró al espejo e intentó peinarse un poco sin éxito. Luego miró las marcas de bigotes de su cara y dio un suspiro de resignación. Según su hermano Yahiko, su aspecto era similar al de su padre pero Naruto pensaba que Minato era más atractivo que él mismo.

El rubio sacudió su cabeza y se dio palabras de ánimo. "Eres Naruto Uzumaki, hijo de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki. Eres el mejor ninja del mundo así que sal ahí y demuestra tu valía" dijo y como para respaldar sus palabras, Naruto se ajustó su cinta ninja con firmeza. Luego cogió una mochila que había a su lado y salió de su cuarto.

Naruto miró su pequeño apartamento por última vez, pues en cuanto volviese de Kumo se mudaría a la Villa Uzumaki, justo enfrente de su hermano. Tras unos minutos, Naruto abandonó la vivienda para dirigirse al lugar de reunión establecido con Sakura y Yahiko. Ambos le esperaban frente a la Oficina del Hokage, una torre de color rojo con el kanji 'Fuego' en su fachada.

"Buenos días, Naruto" le saludó Sakura con una sonrisa. "¿Qué tal has dormido?"

"Hola Sakura-chan" saludó el rubio. "La verdad es que he dormido muy bien después de dos noches sin poder hacerlo".

"Me alegro" respondió Sakura.

"Ya hablaréis luego" cortó Yahiko con severidad. "Tenemos un calendario muy ajustado, pues tenemos un mes para reunir a todos los Jinchurikis. Hoy es 3 de abril así que nos quedan veintisiete días de margen" dijo con una exactitud exagerada.

"Nii-sama, ¿no crees que eres un poco apresurado? ¿Qué más da que perdamos un poco de tiempo?" preguntó el rubio con tranquilidad.

"¡Es muy importante no perderlo!" replicó Yahiko. "Ya veo que eres de esas personas que improvisan sobre la marcha. En cambio yo soy de ésos que calculan todo al detalle, y gente como tú suele arruinar mis planes".

"Yahiko-san, has perdido treinta y cinco segundos y dos décimas exactamente en tu anterior comentario. ¿No es demasiado?" inquirió Sakura con sarcasmo.

"¡Zas, en toda la boca!" exclamó Naruto y chocó su mano con la de su compañera.

"Malditos jóvenes descarados" murmuró Yahiko dándose la vuelta, indignado. Luego entró en el edificio.

Naruto y Sakura le siguieron satisfechos por hacerle callar. Los dos estaban acostumbrados a la tardanza de su sensei Kakashi y eso era algo que nunca cambiaría, por mucho que tuviesen un nuevo capitán. Ya por fin, los dos jóvenes y Yahiko entraron al despacho de Tsunade. Dentro estaban también Shizune, Kakashi y Jiraiya.

"Kakashi-sensei, Jiraiya-sensei, ¿qué hacéis aquí los dos?" preguntó Naruto extrañado.

"Yo vengo a despedirme, muchacho" contestó Jiraiya primero. "Me voy de viaje otra vez, para recopilar información".

"Espero que no vuelvas a espiar a mujeres en el baño" dijo Naruto con recelo.

"Estate tranquilo, aunque no es mala idea…" Jiraiya percibió la mirada asesina de Tsunade y rectificó inmediatamente. "Ejem, yo soy un ninja muy serio cuando quiero".

"Ya claro, mentiroso" pensaron todos los presentes.

"Bueno y tú… ¿qué haces aquí Kakashi-sensei?" quiso saber Sakura.

"Pues como parece que ya os habéis hecho mayores y eso, y que no estaréis a mi cargo más, vengo a despedirme" dijo Kakashi.

"Kakashi-sensei…" dijo Sakura empáticamente.

"¡No hay problema Kakashi-sensei!" exclamó Naruto de improviso. "¡Sabremos cuidarnos solos, ttebayo!" le aseguró.

"Ya veo" dijo el Jounin enmascarado sonriendo. "Había otra cosa que quería decirte Naruto".

"¿Ah sí? Dime".

"Convence a Sasuke de que vuelva. En el fondo de su corazón habita un chico bueno, y es un alumno muy querido para mí" dijo Kakashi.

"¿Ya vuelves con tus favoritismos?" preguntó Naruto levantando una ceja.

"Claro que no. Los tres miembros del Equipo Siete sois muy importantes para mí" aseguró el peliplateado.

"¡Era una broma!" respondió Naruto y sonrió.

"Nosotros manejaremos a ese cabezón de Sasuke" secundó Sakura.

"¡Muy bien chicos, ése es el espíritu!" exclamó Tsunade con entusiasmo. "Ahora os daré los detalles de vuestra misión. Shizune, pásame la información" pidió la Hokage a su asistente.

"Aquí tiene, Tsunade-sama" dijo la morena con su formalidad habitual.

"Naruto Uzumaki. Sakura Haruno. Yahiko Namikaze" Tsunade nombró a los tres ninjas que se pusieron firmes. "Vuestra misión consiste en ir a Kumo y convencer al Raikage de que os permita llevaros a su hija y a Sasuke. Tú, Yahiko, serás el líder en esta ocasión y espero que lo hagas bien ya que es tu primera vez en mucho tiempo".

"¡Sí, Tsunade-obaa-san!" respondió el pelianaranjado. "Bien muchachos nos vamos".

"Espera un momento" le pidió Tsunade y le entregó una carta. "Es una carta para el Raikage, para recomendarte".

"No necesito eso" respondió Yahiko con tono autosuficiente. "Ya tengo su permiso para…"

"¡No mientas! Konan ya me ha dicho lo que os pasó en Kumo hace un año" dijo Tsunade.

"¡Ésa chivata!" protestó Yahiko.

"La única responsable de vuestro equipo. Itachi y tú sois unos insensatos y enteraros de que no todo sale como queréis. Vuestro trato con vuestros hermanos lo demuestra" le amonestó Tsunade con severidad.

Yahiko aún iba replicar, pero su madrina le miró con sus ojos castaños llenos de determinación, y el chico decidió callarse. Tsunade nunca había ejercido de madrina hasta ahora, pero Yahiko sabía que llevarle la contraria era sinónimo de un severo castigo. Su fama de mujer implacable era conocida en el mundo entero.

Sin más que decir, Yahiko, Naruto y Sakura, abandonaron Konoha en su camino hacia Kumo.


El primer día de viaje había sido muy tranquilo. Los tres ninjas avanzaban rápido a través de los bosques del País del Fuego, y no tuvieron ningún percance. Poco a poco, la mañana dio paso a la tarde y después llegó la noche. Yahiko dio la orden de acampar en el claro de un bosque. Utilizando sus Sellos de Almacenamiento, hizo aparecer dos tiendas de campaña.

"¡Increíble Nii-sama! Esos papelitos bonitos son muy útiles" dijo Naruto, impresionado.

"Ni se te ocurra volver a llamarlos así" advirtió Yahiko con irritación. "Se llaman Sellos, ¿entiendes?"

"Yo creo que son unos papelitos bonitos" volvió a decir Naruto y comenzó a preparar una hoguera.

"No hay manera" dijo Yahiko resignado. "Oye Sakura ¿cómo haces para que haga caso?" le preguntó a la chica.

"Tienes dos caminos: o tratas de ignorarlo, o bien le distraes con una técnica secreta. Y si se pone muy pesado, le pegas una colleja" explicó Sakura. "Básicamente es como un niño".

"Ya veo, definitivamente es un caso perdido" se lamentó Yahiko.

"No digas eso Yahiko-san. Cuando lucha, se vuelve muy listo. Naruto es una gran persona" dijo Sakura mirando al rubio con cariño.

"¿Sientes algo por mi hermano?" preguntó el pelianaranjado de forma muy directa.

"¿Q-qué?" dijo Sakura sonrojándose.

"Ya me has oído. ¿Qué sientes por él?"

"Bueno yo… Al principio, le trataba muy mal porque solía ser una fangirl de Sasuke insoportable. Pero con el tiempo me fue demostrando su valía y se ganó mi amistad. Ahora mismo le admiro mucho".

"Ahora todo encaja" dijo Yahiko sonriendo satisfecho. "La relación de papá y mamá tampoco empezó bien, pero cuando él la rescató de esos tipos de Kumo, ella se enamoró perdidamente".

Sakura no dijo nada más y miró a Yahiko con curiosidad. Parecía ser un chico muy estricto, pero en el fondo adoraba a su hermano menor. Lo que todavía la tenía intrigada, era su relación con Konan. Algunas veces parecía amarla, otras no. Lo que estaba claro es que su vínculo era muy estrecho.

"¡Bueno pues, Naruto! Quiero enseñarte algo" dijo Yahiko.

"Pero nii-sama, intento hacer fuego" respondió Naruto.

"¿Aún sigues así? Quita anda" Yahiko utilizó un Sello Elemental de Fuego para encender la hoguera. "Eso ya está preparado. Ahora toma esto".

Yahiko sacó de su Sello de Almacenamiento un kunai de tres hojas igual a los usados para el Hiraishin no Jutsu. Pero en vez de tener envuelto un marcador para ésa técnica, en su mango había un sello de color verde en el que ponía 'Viento'.

"¡Qué kunai más raro!" dijo Naruto mirando el arma con extrañeza. Tras examinarlo con la vista decidió sostenerlo. "Mmm… pesa más que uno normal".

"Es cierto, pero sus tres hojas lo hacen más letal" dijo Yahiko. "Éste kunai es igual al que usaba nuestro padre Minato. Es tu herencia".

"¿En serio? ¿Lo hicieron para mí?" preguntó el rubio con sorpresa.

"Disculpa Yahiko-san" intervino Sakura. "¿Ése kunai no es para hacer el Hiraishin no Jutsu del Yondaime Hokage-sama?"

"Originalmente sí, y de hecho yo sé usar ésa técnica" dijo Yahiko.

"¿En serio? Jiraiya-sensei me dijo que ésa técnica era muy difícil de aprender" comentó Naruto.

"La verdad es que yo sólo puedo usarla para transporte de emergencia y para infiltraciones" matizó el pelianaranjado. "Pero tú, vas a usarlo para luchar".

"No necesito un arma porque ya tengo el Rasengan" respondió Naruto.

"Naruto, un ninja debe tener varios recursos y reservar sus mejores técnicas para los combates importantes. No puedes depender siempre del Rasengan" dijo Yahiko.

"Pero un kunai sólo no me dará mucha ventaja" dijo Naruto extrañado.

"Por eso lleva envuelto un Sello Elemental de Viento" contestó el Namikaze señalando el mango. "Con que infundas chakra normal al kunai, el Sello lo convertirá automáticamente en Chakra de Viento para aumentar su alcance y poder de corte. Pruébalo" le animó Yahiko.

"¡Vale!"

Naruto agarró el kunai con su mano derecha y cerró los ojos. Se imaginó su chakra como la hoja del arma y entonces una corriente de viento cubrió su kunai. No logró estirar mucho la hoja pero era suficiente como para doblar su longitud. Contento por el resultado, Naruto cortó con su arma un árbol por la mitad.

"Nii-sama, ¿has visto eso? ¡Soy genial!" exclamó el rubio pero Yahiko y Sakura habían palidecido. "¿Qué pasa, ttebayo?"

"Hermanito, acabas de cometer el mayor delito de Konoha: planticidio" dijo Yahiko.

"¿Cómo has podido matar a ése pobre árbol?" dijo Sakura horrorizada.

"¡Oh no! ¡Lo siento señor árbol!" se disculpó el rubio.

"Bueno dejemos eso de lado. Naruto, nunca creí que tuvieses un Control del Chakra tan malo" comentó el pelianaranjado. "Has gastado mucho chakra para cortar un árbol. Tendrás que mejorarlo".

"¡Sí señor!"

"Vale. Venga ahora id a dormir que mañana abandonamos el País del Fuego" dijo el mayor.

Naruto y Sakura entraron en sus respectivas tiendas, mientras que Yahiko se quedó despierto. Hizo aparecer un gran pergamino y lo examinó con cuidado. Se trataba de un Sello para dividir grandes cantidades de chakra en dos partes. Le iba a hacer falta para modificar el Sello de los Ocho Trigramas de la Jinchuriki del Rokubi.

"Ya está listo" dijo Yahiko.


Kumogakure era sin duda una Aldea peculiar. Básicamente estaba compuesta de montañas con algunos árboles tratando de crecer sobre la roca, y de nubes blancas y algodonosas que flotaban alrededor de ellas. Sus edificios se construían directamente sobre las rocas, formando varias plataformas circulares muy singulares. Eso era lo que Sasuke Uchiha pensaba desde el edificio del Raikage en el que vivía.

Llevaba en Kumo dos años y ya tenía diecisiete años. Había llegado allí con su equipo Taka, compuesto por Suigetsu, Karin y Jugo, tras derrotar y matar a Orochimaru. Originalmente había formado el equipo con la intención de vengarse de su hermano Itachi, pero había conocido a una persona que le había inspirado para ser de nuevo un buen chico. Eso sí, su actitud cool no iba a cambiar bajo ningún concepto.

Sasuke entró en la habitación que compartía con sus compañeros. Ahí estaban los tres: Suigetsu con su pelo blanco y su gran katana Kubikiribocho a su espalda; Karin con su melena roja y sus gafas; por último estaba el enorme Jugo de pelo naranja y mirada tranquila.

"Hey chicos" dijo Sasuke a modo de saludo.

"Eh tío ya estás despierto. ¿No madrugas mucho?" preguntó Suigetsu con un trozo de pescado en su boca.

"¡Maldito carnívoro, saluda a Sasuke con propiedad!" le regañó Karin.

"Buenos días, Sasuke" dijo Jugo con educación. "¿Cuál es el plan de hoy?"

"No sé. Supongo que esperar a que el Raikage nos llame, como siempre" respondió el Uchiha con indiferencia.

"¿Desde cuándo somos los perros de ése ogro?" preguntó Suigetsu molesto. "Mi objetivo es la Samehada de Kisame. Nunca pensé en quedarme aquí".

"Todo empezó cuando Sasuke decidió liberar a esa zorra. Sasuke, olvídate de ella y fúgate conmigo" dijo Karin intentando sonar sexy.

"¿Quién es la zorra ahora, Karin?" preguntó Suigetsu con sarcasmo.

"¡Cállate estúpido! Ésa Rin va de inocente, pero es una puta" en ése momento Karin se calló porque una katana se apoyó en su espalda.

"Karin, empiezo a hartarme de que menosprecies a tus compañeros constantemente. O cambias de actitud, o te mato. ¿Entiendes?" dijo Sasuke con un tono glacial en su voz. Karin sólo acertó a asentir y callarse.

En ése momento de tensión alguien llamó a la puerta con tres toques. Sasuke se dirigió a abrir y al otro lado se encontró con una atractiva mujer. Ésta tenía la piel oscura, ojos verdes y el pelo gris atado en un pulcro moño, dejando dos mechones sueltos a los lados de su rostro. Vestía una blusa gris y una camiseta de malla ligeramente escotada, revelando un gran busto. También vestía una sencilla falda gris y unas sandalias de tacón.

"Sasuke-sama, Raikage-sama reclama su presencia" dijo la mujer con tono formal y eficiente.

"Gracias Mabui-san, iré en seguida" respondió Sasuke educadamente.

"Dese prisa. Raikage-sama no es un hombre paciente" dijo la secretaria del Raikage y se marchó.

Sasuke volvió a entrar en su habitación y terminó de prepararse. Su pelo negro azabache seguía con sus puntas hacia atrás y sus dos mechones enmarcando su cara. La única diferencia era que se había dejado flequillo. Su vestimenta constaba de: una camisa gris de manga corta y cuello alto, que poseía una cremallera abierta; unos pantalones azules con un paño azul encima que cubría desde su estómago hasta la parte superior de sus piernas; en sus pies llevaba sandalias negras. Y como accesorios llevaba un cinturón de cuerda gruesa morado con su katana sujeta a la espalda y unas muñequeras negras.

El Uchiha caminó hacia el despacho del Raikage atravesando los pasillos del edificio. Las personas del interior no le saludaban dado que le consideraban un extraño, que solamente estaba ahí por decisión de su líder. Al chico eso le daba igual, pues no estaba allí por ellos. La otra persona a la que había salvado de Orochimaru le había sugerido quedarse allí como pago por la liberación. El interés del Raikage por tener un Kekkei Genkai poderoso hizo el resto.

Sasuke llegó por fin al despacho. Mabui le vio y llamó a la puerta, recibiendo el permiso para entrar. Dentro del despacho había: un banco marrón con respaldo situado al fondo; un juego de pesas a la derecha; un saco de boxeo a la izquierda; y un cuadro con el kanji 'Músculo' junto a la puerta. El despacho era muy grande y tenía vistas a toda la Aldea gracias a la cristalera que había al fondo.

Había tres personas en la oficina. En el banco estaba sentado un hombre negro, enormemente musculado y con expresión de pocos amigos. Tenía el pelo rubio muy claro y peinado hacia atrás, un pequeño bigote y una perilla. Su ropa consistía en unos pantalones negros con un pañuelo negro por encima de su cintura, y un enorme cinturón de lucha libre. Además llevaba unos enormes brazaletes dorados de combate.

"¡Llegas tarde, Uchiha!" fue lo que dijo el Yondaime Raikage A.

A la izquierda estaba otro hombre negro, igual de musculoso y grande que el Raikage y con unas gafas de sol. Su pelo era del mismo estilo de A, pero tenía barba además de bigote. Su ropa consistía en un chaleco táctico blanco de Kumogakure, pantalones negros y sandalias blancas. Como accesorios llevaba un cinturón de cuerda rojo, unos guantes blancos y una gran bufanda blanca. Además llevaba una cinta blanca con el símbolo de nubes de Kumogakure y siete espadas de mango rojo a la espalda.

"Por fin llega el chico Uchiha, así que sólo diré 'Yiha'. ¡Yeah!" dijo Killer Bee con su pésimo estilo de rapeo.

Por último, a la derecha del Raikage había una chica: era rubia, de pelo liso un poco por debajo de los hombros; piel blanca aunque no tanto como Sasuke; ojos azules y expresión alegre. Su ropa consistía en una blusa roja tipo kimono, una camiseta de malla debajo y unos pantalones azules claros y cortos. Llevaba sandalias blancas, cinturón tipo cuerda pequeño, guantes blancos y una cinta de color rojo debajo de su flequillo. Como armas llevaba dos espadas como las de Bee.

"¡Sasuke-chan, te estaba esperando!" dijo la chica con su voz cantarina y risueña. Se trataba de Rin Yotsuki, Jinchuriki de la Comadreja de Seis Colas e hija adoptiva de A. Rin abrazó a Sasuke cogiéndole por el brazo.

"¡Rin, te he dicho mil veces que no hagas eso!" protestó Sasuke ligeramente sonrojado.

"¡Uy perdón! Siento mi entusiasmo" se disculpó la joven y soltó a Sasuke.

"¡Rin!" le llamó la atención el Raikage. "¡Eres una kunoichi de Kumo así que actúa como tal!"

"¡Perdón señor!" dijo Rin intimidada por su padre.

"Hermano no seas tan duro con ella, sólo es una doncella ¡Yoh!" dijo Bee.

"¡Silencio!" dijo A autoritariamente. "Ahora, Uchiha y Rin, escuchad. Os he llamado para comprobar vuestro trabajo en equipo y vuestro nivel de Kenjutsu. Si pasáis la prueba, empezaré a mandaros misiones".

"Hmpf, no me des órdenes" respondió Sasuke. "Yo nunca he dicho que iba a quedarme aquí para siempre".

"Mira Uchiha, estás aquí porque me sentía en deuda contigo por rescatar a mi hija. Pero eso incluye que debes proteger a Rin en todo momento, ya que ella es una valiosa Jinchuriki de Kumo. ¡Si dejas de serme útil te mataré sin reservas, ya que ahora conoces los secretos de la Aldea! ¡¿Queda claro?!" exclamó A.

"Transparente" dijo Sasuke con frialdad. Su relación con el Raikage era tensa, pues sus maneras de actuar eran muy distintas. Ambos buscaban poder, pero el Raikage lo usaba a lo bruto y Sasuke era más táctico.

"Entonces padre, ¿con quién tengo que luchar?" preguntó Rin temerosamente.

"Déjame contestarte a mí, sobrina. Omoi y Karui serán tus rivales, niña. ¡Yoh!" contestó Bee rapeando.

"Tío Bee, tus rimas no molan nada" dijo Rin con los ojos entornados.

"Claro que molan idiota, cacho idiota" replicó Bee, moviendo sus brazos como un rapero.

"¡Oye, no me llames idiota cuando tú eres más idiota!" contestó Rin inflando sus mejillas como una niña.

"¡A callar par de tontos!" el Raikage les pegó a ambos en la cabeza. "¿Cómo de infantiles podéis llegar a ser?" se quejó el hombre.

Sasuke suspiró resignado. Ésta era una escena típica del núcleo familiar del Clan Yotsuki: Rin era una chica muy jovial e infantil a veces; Bee era ya adulto, pero era peor que un niño; y A tenía poca paciencia. Los tres juntos eran una mezcla explosiva, y tenían a toda Kumo continuamente estresada. Tras un momento de silencio, Mabui entró al despacho.

"Raikage-sama, los jóvenes Omoi y Karui han llegado" informó.

"Muy bien, diles que pasen" ordenó el Raikage.

Dos jóvenes ninjas de Kumo entraron en el despacho. Uno era un chico de piel oscura, pelo blanco, corto y puntiagudo, ojos marrones y con una piruleta en la boca. La otra era una chica también de piel oscura, pelo rojo y largo, y ojos ámbar. Ambos llevaban el uniforme estándar de Kumo, con la diferencia de que el chico llevaba camisa y pantalones y la chica un vestido de mangas cortas que parecían haber sido recortadas. Además ambos portaban una katana de empuñadura blanca a la espalda.

"Ya estamos aquí Raikage-sama" dijo la chica, Karui.

"Sí, pero pensé que nos caería una roca encima y que tardaríamos más en llegar" comentó el chico, Omoi.

"Omoi y Karui, mis dos subordinados. ¡Yeah!" dijo Bee.

"¡Bien! Vuestro trabajo de hoy es enfrentaros al Uchiha y a Rin. No quiero que os contengáis ya que el estilo de Kumo es ir con todo, ¿entendido?" dijo A.

"¡Sí, señor!" respondieron Omoi, Karui y Rin a la vez.

"No te he oído, Uchiha" dijo el Raikage.

"Yo no soy un ninja de Kumo" contestó Sasuke con tono frío.

"Tú sigue así y te aplastaré, mocoso" le advirtió A.

"Hmpf, como si pudieras" dijo el pelinegro, desafiante.

"Haré como que no te he oído. ¡En marcha!" exclamó A.

El Raikage se levantó y saltó a través de la ventana, rompiendo el cristal en el proceso. Mabui suspiró con resignación por la brutalidad de su jefe, que siempre daba trabajo al cristalero. Bee, Rin y Karui le siguieron sin dudar mientras que Sasuke y Omoi fueron más civilizados y se fueron por la puerta.

Los seis ninjas se dirigieron a un campo de entrenamiento, que era un hoyo excavado en el suelo con paredes de piedra. No era demasiado grande, pero era suficiente para un combate entre cuatro ninjas. Omoi y Karui formaban un equipo y Sasuke y Rin otro, mientras que Bee y A los observaban desde arriba.

La lucha comenzó sin más dilación. Karui se lanzó hacia Sasuke espada en mano, y trató de atacar su cuello con un tajo en diagonal descendente desde la derecha. El Uchiha leyó el movimiento con su Sharingan, y desenvainó su katana con la mano derecha y con agarre invertido, para repeler el ataque con un tajo diagonal ascendente hacia su izquierda. Karui trató entonces de darle un puñetazo con su mano izquierda, pero Sasuke se anticipó y agarró su mano a tiempo.

Sasuke soltó su agarre y le dio a la chica un rodillazo en el estómago, haciéndola retroceder. El pelinegro trató de cortarla con un tajo horizontal hacia su abdomen, aprovechando que Karui estaba indefensa. Pero ella sonrió y realizó un salto mortal hacia atrás, revelando que Omoi iba hacia Sasuke con su katana extendida para realizar una estocada.

El Uchiha saltó en el aire, haciendo que Omoi fallase. Entonces Rin pasó por debajo de Sasuke y evitando la katana del peliblanco, intentó lanzar una estocada con su espada izquierda. Omoi evitó el ataque, pero entonces Rin inició una serie de estocadas rápidas. El chico las esquivó como pudo.

"¡Omoi, al suelo!" gritó Karui haciendo que su compañero se tirase boca abajo sin dudar. "¡Kumo-Ryu: Omotegiri! (Estilo de la Nube: Corte Frontal)".

Karui realizó un tajo horizontal, rápido y fuerte hacia Rin. La rubia intentó bloquearlo con sus espadas colocadas en vertical, pero la fuerza de Karui la empujó hacia atrás. Rin iba a estamparse contra la pared pero Sasuke la atrapó a tiempo.

"¡Ayyy, joo!. Tiene demasiada fuerza" protestó Rin como una chiquilla.

"Tienes una alta velocidad Rin, pero tu defensa es baja" observó Sasuke. "Yo me encargo del ataque principal, así que tú cúbreme".

"¡Vale!" respondió Rin.

Mientras tanto, Omoi se levantó del suelo con cara de susto.

"¿Ha acabado su asalto? Ésa Rin tiene una velocidad asombrosa. Sin duda es la Jinchuriki de Rokubi" dijo el chico.

"Bah será rápida, pero es una floja" respondió Karui. "Lo que es molesto es ése Sharingan. Predice todos mis ataques" se quejó.

"Con cortes rápidos le puedes pillar. En cuanto a Rin, la contrarrestaré con cortes de gran ángulo" dijo Omoi.

"Muy bien, vamos allá".

El combate se reinició de nuevo. Sasuke utilizó su Chakra Rayo para mejorar la capacidad de corte de su katana y atacó a Karui de nuevo. La kunoichi de Kumo hizo lo mismo que el Uchiha y sus espadas chocaron soltando chispas. Rin aprovechó el bloqueo de Karui para atacarla desde atrás, pero Omoi se lo impidió.

"¡Kumo-Ryu: Mikazukigiri! (Estilo de la Nube: Corte de Luna Creciente" exclamó Omoi.

El peliblanco usó su espada para realizar un corte de 180 grados y así obligar a Rin a quitarse del camino. Pero la rubia hizo un movimiento muy sutil y rápido. Dio dos pasitos para rodear a Omoi, y de sus pies emanaron chispitas eléctricas. Sus pasos fueron tan ligeros que Rin parecía flotar.

"Ése ha sido el Paso Eléctrico de Rin. Ya sabía yo que iba a perder contra una Jinchuriki" pensó Omoi con pesimismo. Entonces miró el movimiento de su espada. "Espera un poco. Sí ella no está ahí, debe de haber otra persona en su sitio. Y si hay una persona en su sitio, solamente puede ser Karui. Y si es ella, entonces mi espada va a darle." Siguió pensando en una fracción de segundo. "¡Karui, salta!" le gritó a su compañera.

"¡¿Qué demonios?!" la pelirroja saltó lo justo para evitar la katana.

Ése momento fue aprovechado por Sasuke para contraatacar. Envió chakra eléctrico a sus piernas para estimular sus nervios y moverlas con rapidez. Después hizo lo mismo en sus brazos y clavó su espada en el suelo, para apoyarse en la base de la empuñadura y alzar su cuerpo. Entonces ejecutó una patada semicircular e impactó a Karui en el costado derecho, lanzándola contra la pared.

"Así que ése mocoso ha aprendido a usar parcialmente mi Armadura de Rayo" observó el Raikage. "Interesante".

Omoi se quedó impresionado, al igual que Rin. Ambos se miraron y se acordaron de su batalla. Rin reaccionó más deprisa y le dio al peliblanco una serie de rápidas patadas con la pierna izquierda. No eran muy potentes pero valían como distracción, lo que permitió a Sasuke aparecer al lado de ella y rematar la pelea con una patada en el pecho de Omoi.

"¡Yuju, hemos ganado Sasuke-chan!" gritó Rin con júbilo.

"Hmpf, por supuesto" respondió Sasuke con una media sonrisa.

A y Bee bajaron a la arena.

"¡No os emocionéis tanto!" les dijo A. "Uchiha, tienes el condenado Sharingan. Rin, tú eres Jinchuriki del Rokubi. ¡Es imposible que perdierais ante dos Chuunin normales!".

"Hermano eres muy duro. Omoi y Karui aún no están maduros, ¡yoh!" dijo Bee para motivar a sus alumnos. "En cuanto a Uchiha y Rin, parecen no tener fin ¡yeah!"

"Lo que tú digas. Mañana por la mañana os quiero ver en mi despacho, a los dos" dijo A refiriéndose a la rubia y al pelinegro. El Raikage se fue con un potente salto.

"Me llevaré a estos dos a la enfermería. Vosotros procurad no cogeros una pulmonía, ¡yoh!" Bee cogió a los inconscientes Omoi y Karui y se marchó.

Sasuke y Rin se quedaron los dos solos. Ella se sonrojó y miró a Sasuke con intensidad. Él estaba mirando al cielo, pensativo. Entonces reparó en la mirada de la chica.

"¿Sí?" preguntó Sasuke con confusión.

"No nada" respondió Rin mirando al suelo toda roja.

"Ya veo. Por cierto, parece que te has recuperado después de nueve años con Orochimaru" dijo Sasuke.

"¡Sí! Ojalá esto satisfaga a mi padre" deseó Rin.

"Seguro que sí. No eres tan débil como crees" la animó Sasuke.

"¡Gracias, Sasuke-chan!" Rin sonrió, feliz por el cumplido.

Sasuke iba a protestar por el apodo, pero decidió dejarlo pasar. Miró de nuevo al cielo y vio una nube con forma del símbolo de Konoha. Se acordó de Naruto y Sakura, sus excompañeros de equipo. Y después de Itachi, su hermano mayor al que odió pero ahora lo había olvidado. Era feliz en Kumo, una Aldea de fuertes ninjas, y tenía otros amigos, como Taka y Rin.

Entonces una ráfaga de viento desplazó la nube y Sasuke tuvo un presentimiento. Un huracán procedente de algún lugar iba a sacudir su vida muy pronto. Esperaba estar equivocado.


Notas de Autor

Hola a todos/as. Comienza un arco nuevo e introduzco a la primera Jinchuriki. Espero que os resulte un personaje creíble. ¿Qué hará Naruto al conocerla?

Agradezco cualquier review, follower y favorite. Por cierto, gracias por los 10 reviews que he conseguido en casi dos meses. ¡Me hacen mucha ilusión!

Hasta la próxima