Hola aquí estoy de nuevo, este capítulo debí publicarlo él viernes o el sabado, pero no me decidía a subirlo, pues no me sentía segura, cada que lo checaba, sentia que le faltaba algo y entre que le quite aqui y le puse haya, resulto esto, espero qué les guste, y dejen reviews.

Los personajes de los Guardianes son de William Joyce, a mí sólo me pertenece Elleanor, Antuan, Renata, Annabel es cortesía de mí amiga ValeValentina98, Nestor Stark es cortesía de mí amiga NadeshKoDark, Alice es cortesía de mí amiga Mystery Girl bueno disfruten él capítulo y dejen reviews buenos o malos, o dejen ideas, de sí les gustaría algo en especificó.

Dam Frost

Capítulo 7

Una mágica cita.

Elle volvió la mirada a la entrada y se encontró con un hombre joven de unos 23 años, de piel aperlada, cabello castaño claro, hermosos y profundos ojos color miel y de cuerpo atlético. Su mirada lo recorrió con agrado y al llegar a sus ojos descubrió una mirada burlona, pues él había notado qué le agrado lo qué vio. Elle se ruborizo y desvío la mirada visiblemente turbada.

- Buenas tardes... mí nombre es Nicholas Nort, ¿Con quién tengo él gusto? - Preguntó Norte al ver qué Elle no reaccionaba.

- Buenas tardes, cómo dije mí nombre es Nestor Stark - Dijo extendiendo su mano para saludarlo, después se dirigió a la chica.- Y soy él nuevo socio de está agencia, su padre me dijo qué trabajaría de cerca con usted.- Contestó con una sonrisa divertida y burlona, pues veía a la joven muy turbada.

- Por sí mí padre no le dijo: Yo trabajo sola, y en este momento no tengo tiempo para atenderlo, sera en otra ocasión, ahora me dispongo a atender unos asuntos con él Sr. Nicholas, venga mañana o sí lo prefiere nunca. - Dijo molesta, por la burla qué veía en sus ojos, era odioso, no entendía cómo es que llegó a considerarlo guapo, sí se estaba burlando de ella.

- Su padre dio sus instrucciones específicas, y yo no puedo desobedecerlo, Srita. ¿Cómo dijo qué se llama?- Dijo sonriendo con burla, algo qué a ella la hizo enojar más.

- No le he dicho mi nombre y no estoy para obedecer órdenes, sí quiere trabajar hágalo con él y a mí déjeme en paz.- Dijo poniéndose de pie y tomando su bolso. - ¿Nos vamos Nicholas? - Dijo dándole él brazo, y sonriendo con fingida dulzura.

Nestor sólo se limito a sonreír, y se dirigio a tomar asiento en su escritorio.

- No toque nada... Se lo advierto no es de su incumbencia... Ese es mí escritorio, levantese de ahí, se lo ordeno - Hablo enojada y se acerco al escritorio dispuesta a sacarlo de su oficina, cómo pudiera.

- No permito qué nadie y menos una mujer, así sea alguien tan linda cómo usted, me de órdenes Srita. Ademas creo qué usted ya se iba, ¿No es así? Entonces yo revisare aquí, usted puede irse a su paseo con ese apuesto caballero. - Dijo burlon mientras la tomaba del brazo para sacarla de la oficina.

- ¿Qué le pasa? No me toque, quité sus sucias manos de mí, ¿Porqué me saca de mí oficina? ¡Animal! ¡Bruto! ¡Salvaje!.- Dijo lanzando toda clase de improperios, golpes y arañazos, visiblemente enojada.

- Tranquila fierecilla, yo no la sacó, usted se va sola, no haga esperar al caballero, yo me pondre al tanto de todo en lo que no esta. - Dijo burlandose de ella, y de sus rabietas y cerrandole la puerta de su privado casi en la nariz.

- ¡Hey! ¡Abre la maldita puerta! No puedes sacarme de mí oficina, no tienes derecho a estar ahí y menos a meterte en mí trabajo, ¡Salté de ahí!- Le gritaba Elle golpeando la puerta con furia.

- Elle, muñeca, calmate, no te pongas así, él no abrirá, así qué creo qué debemos irnos, déjalo, es un tipo inteligente, no creo qué te necesite.- Dijo tomándola del brazo.

- Pero es qué...es qué él... - Decía ella, pero Norte no la dejó terminar.

- Estas demasiado enojada, y no piensas con coherencia, déjalo y mañana arreglas cuentas con él. - Dijo Norte, llevándosela de ahí, casi a fuerzas.

- Está bien pero qué conste qué mañana me las paga. - Dijo obstinada, Norte sólo asintio sin darle mucha importancia.

OoO

Adentro del privado.

- Definitivamente, creo qué ya me está agradando estar aquí. - Dijo sonriendo, mientras pensaba en la chica, y la forma en que lo miro, y recordando lo bonita que era, pero tenía un carácter bastante explosivo, sonrio divertido y despues leyo escrupolosamente todos los papeles que la chica tenia.

- Veamos qué hay aquí... Un comercial de comida para bebé, uno de un perfume para dama, y ¡Ah! sí juguetes... Vaya abra qué hacer castings para escoger a los actores. Creo qué por aquí vi unos nombres... Sí aquí está - Dijo él joven buscando una carpeta con las fotos de los actores qué siempre llamaban para los comerciales.

- No me convencen tengo qué ponerme al tanto con ella por fuerza, Srita. Venga por favor.- Dijo llamando a la secretaría por él interfón.

- Sí voy en un momento - Respondió la secretaría, dirigiendose hacia la oficina rapidamente. - ¿Diga? ¿Puedo ayudarlo en algo?- Preguntó con tono amable.

- Quiero qué mande a poner otro escritorio en esta oficina, y cité a todo él personal a una junta mañana, qué los divida en grupos de 20, también llame a las agencias de modelos para recibirlos a partir de mañana, quiero caballeros jóvenes, de entre 20 y 25 años, bien parecidos, no importa que sean rubios o morenos. ¡Ah! Envieme un café con un sandwich o algo de comer por favor. ¡Muero de hambre! - Dijo dando por terminado las instrucciones - No se tarde por favor, linda.- Dijo guiñendole un ojo, haciendo ruborizar a la secretaría.

- Este... sí, claro en un momento le mandó su sandwich - Dijo la secretaría, saliendo presurosa, dispuesta a cumplir las instrucciones rápidamente.

- Vaya, este trabajo ya me está gustando. Él servicio es de primera. - Pensó, contento y empezó a revisar todo lo qué tenía Elle en su agenda.

OoO

- Elle ¿Porqué estabas tan molesta con Nestor? - Preguntó Norte con una mirada suspicaz.

- ¿No entiendo tú pregunta? - Dijo la chica con cierto temor, en realidad no quería investigar la respuesta a esa pregunta.

- Pues te vi molesta cuando llegué por tí, de hecho, no querías venir conmigo, y en cuanto lo viste hubo algo qué te hizo enojar más y decidiste aceptarme, sólo por molestarlo. Así qué supongo qué algo te molestó, pero no entiendo que pudo ser, cómo para qué tuvieras ese ataque de irá.- Dijo mirandola a los ojos, tratando de descubrir algo más.

- Este... Este lo qué pasa es qué... No me gusta qué se metan en mis asuntos, y no estoy acostumbrada a trabajar con compañía, y discúlpame por lo de hace unos momentos por favor. - Dijo con nerviosismo.

- "Se qué hay algo más, lo presiento, en mí panza." - Pensó Norte dudando de la veracidad de su respuesta y tocandose él estómago.

- ¿A dónde me vas a llevar? - Preguntó para cambiar de tema.

- Es una sorpresa, pero anda vamos para qué te pongas algo más cómodo, no se unos jeans o algo así - Dijo observando su ropa de oficina.- "¿Cómo es qué Bunny la llevó así? pobre niña, no creo qué haya estado cómoda, con justa razón lo dejó ahí tirado, ese Bunny es un bruto" - Pensaba recordando lo qué le había contado de qué tuvo qué pedir ayuda a Sandman.

- ¿Qué tiene de malo lo qué traigo? - Preguntó enfadada.

- Elle muñeca, esa no es ropa para ir de paseo, anda vamos a cambiarte, no te pongas difícil. - Dijo con voz suave.

- Está bien tú ganas, vamos - Dijo rodando los ojos resignada, pero sonriendo con cierta malicia. - "Sí quiere salir conmigo tendrá qué esperar muchísimo, por mí."

OoO

Llegaron a su departamento.

- Toma asiento y ponte cómodo en lo qué me cambio. - Dijo sonriendo dulcemente.

- Sí claro aquí te espero, no te preocupes por mí y ve a cambiarte, no te tardes. - Dijo Norte sentándose tranquilamente en un sillón mientras recorría con la mirada él departamento.

Era en tonalidades lilas con azul, un contraste lindo y tenía un estilo muy femenino, muy diferente a lo qué él hubiera imaginado, por la forma tan ruda de tratar a Bunny, pareciera una mujer de hielo, pero esto le demostraba, qué sólo era una máscara para protegerse, pero ¿De quién? De pronto se percato qué ya tenía más de una hora qué la chica se había metido a su habitación.

- Elle cariño. ¿Ya estas lista? Se hace tarde. - Dijo Norte impaciente al ver su reloj, si tardaba un poco mas se hecharia a perder la sorpresa que le tenia.

- Sí ahora voy, espera un momento, ya casi estoy lista. - Decía la chica, cómodamente acostada, viendo su computadora portátil. Se había duchado y cambiado y hacia media hora, que estaba lista, traía unos jeans y una blusa de cuello alto y manga larga, color azul, unos lindas botas de invierno color azul y su pelo lo habia recogido en una trenza, y su mechon blanco estaba ligeramente de lado, no traía nada de maquillaje sólo un poco de brillo labial, pero se veía muy linda, sólo quería hacer sufrir un poco al guapísimo hombre qué estaba afuera, espero 15 minutos mas y salio.

-Ya estoy lista, espero qué no sea muy tarde.- Dijo la chica fingiendo inocencia.

- No hay problema te ves hermosa. Valió la pena la espera. Ponte tú chaqueta y vámonos. - Respondió ayudandole a ponerse la chaqueta con caballerosidad.

- Este... Sí claro vámonos.- Contestó la chica sorprendida, esperaba qué estuviera furioso por su tardanza, recordaba qué Antuan se enfurecia sí tardaba más de diez minutos, y este hombre tan apuesto estaba completamente tranquilo, era algo que no esperaba, penso mientras le tomaba el brazo y salian de su departamento.

OoO

- Annabel ¿Te puedo preguntar algo? - Le dijo Cupido después de un buen rato caminando.

_ Este...sí claro, lo qué quieras - Dijo la chica.

- ¿Porqué llorabas en él parque? ¿Era por un chico? - Le dijo él guapo chico de ojos grises.

- Hmm... Pues en realidad, ahora qué lo pienso es una tontería, sabes, tenía un novio y él me dejó por la chica más popular de la escuela y yo estaba triste y enojada, y quería morirme, pero cuando llegaste, por extraño qué se oiga, me sentí feliz, y tranquila, y ya no me siento mal, eso era lo qué pasaba, te agradezco la preocupación, es la primera vez qué un chico mayor y lindo se preocupa por mí, Max era un arrogante y engreido, qué quería siempre mí atención, y la de todos, así qué pensándolo bien estoy mejor sin él. - Dijo sonriendo tranquilamente.

- Qué bueno qué te sientes mejor, no es bueno qué sufras por un chico cómo él, así qué ¿Porqué no salimos mañana? Para celebrar, qué eres libre y feliz, - Le preguntó él joven de ojos grises.

- Y ¿Donde iríamos? - Dijo con voz ansiosa.

- ¿A donde te gustaría ir? - Respondió Cupido.

- Al cine, tomar un helado y comer hamburguesas ¿Te gusta la idea? - Le contestó con voz insegura.

- ¡Me encanta la idea! Te veo mañana a las 4 p.m. en él mismo parque. ¿Te parece bien? - Preguntó Cupido.

- Sí está perfecto, ahí nos vemos - Dijo la chica abriendo la puerta de su casa y despidiendose de él.

- Hasta mañana, descansa - Dijo sonriendo y observando cómo entraba en su casa, se dio media vuelta, y tomando su forma inmortar se estimo entre una nube de corazones.

OoO

- ¿A donde me llevas Nicholas? - Preguntó Elleanor por milésima vez, ansiosa de saber qué pasaría, ya se había cansado de tanto misterio, esperaba qué Nicholas no fuera a ir muy lejos o a querer besarla, últimamente habían aparecido muchos lunáticos en su vida, Aster, Nicholas y Sandman eran diferentes a los hombres, bueno al hombre qué había conocido y qué la había traicionado, convirtiendola en la mujer qué era ahora, desconfiada, vengativa y sin sueños.

- Ya casi llegamos no te desesperes. - Respondió Norte.

- Es qué ya tenemos mucho tiempo y estamos en las afueras de la ciudad, - Dijo ella contemplando él paisaje qué mostraba él último esplendor invernal, sabía qué en unas semanas llegaría la primavera y se veía hermoso y relajante él lugar.

La verdad era tan hermoso cómo él lugar al qué fue con Aster, y sí no hubiera estado tan ensimismada en su amargura hubiera tenido una mañana especial y divertida junto a ese atractivo moreno de ojos verdes, pero ahora sí podía disfrutar la compañía de este rubio y sexy chico de hermosos y expresivos ojos azules. Pensaba sonriendo.

- Ya llegamos espero qué te guste él lugar Elleanor. - Dijo Norte tomando su chaqueta y abriendo la puerta del auto caballerosamente.

- ¡Wow es increíble! Hermoso y me dejas sin palabras. _ Contestó viendo qué estaban en un hermoso prado, y donde se observaba un precioso globo aerostático en colores rojo, azul y amarillo, listo para ser abordado.

- ¿Te gusto la sorpresa? - Preguntó observando sus reacciones.

_ Sí! Es perfecto y diferente. - Respondió emocionada.

- Aquí tiene la canasta, y todo está listo cómo lo pidió señor, en una hora exactamente, qué disfruten su paseo. - Dijo él encargado a Norte, después le ayudo a subir y encendiendo él globo.

Él globo empezó a elevarse en él cielo, Elle veía hacia abajo cómo las casas se iban haciendo más y más pequeñas, dejo Qué él aire fresco despejara su mente, mientras perdía su mirada en él horizonte, observand él bello atardecer, en su fiesta de colores y la magia que se reflejaba en el cielo al momento de admirarlos.

- Existen en el mundo muchas maravillas que en ocasiones por centrarnos en nuestras vidas rutinarias nos pasan desapercibidas. Una de ellas es el regalo hermoso que la Madre Tierra nos da día a día, ese maravilloso espectáculo que ofrece con cada atardecer. La magia de la naturaleza se ve reflejada en cada pincelada del Sol al ocultarse, momento en que se crea una magia de colores y belleza que es imposible de

describir con palabras. - Explicó Norte mientras ella veía él cielo maravillada de tanta belleza.

- Es mágico ver él ocaso del Sol. - Prosiguió Norte - Una puerta al universo, para nuestros antepasados los atardeceres eran un momento sagrado del día en el cual se despedía a la energía Luz y se daba la bienvenida a las estrellas y al Universo. Un ser muy sabio y lleno de Amor, me dijo alguna vez que el atardecer era el momento en el que Papá Sol abría las puertas del cielo para que pudiéramos mirar hacia él y así admirar la belleza de la Luna, las estrellas, lo cual nos llevaría a recordar lo inmenso que es Dios y nosotros mismos al haber sido creados por Él. Estas palabras sin duda alguna dejaron una profunda huella en mí y me hizo descubrir que en realidad cada atardecer es una nueva oportunidad de presenciar justo el momento en el que el Sol, al ocultarse, nos abre las puertas del cielo y deja escapar los destellos y colores de Dios para abrir paso a la noche. En ese momento se nos da la oportunidad de maravillarnos con nuestro universo, además de que es cuando el Sol nos deja una energía tan especial y única que únicamente a través de la admiración hacia el atardecer podemos valorar y entender.

Cada espectáculo que nuestro mundo y su naturaleza nos regala es capaz de mover tanto en nuestros corazones y en nuestra energía, que no debemos dejar escapar esas oportunidades para aprender a valorar más nuestro entorno y nuestra propia naturaleza como humanos. Nosotros venimos y somos creación de eso mismo que ha creado tales espectáculos, por lo tanto somos igual de bellos y debemos procurar que esa belleza salga de nuestro ser de la forma más hermosa, que es dando Amor a los demás. Elleanor tú eres hermosa, mira él atardecer, sus bellos colores observa cómo pasa de naranja, a rosa y a un bello púrpura para tornarse en azul oscuro y mira cómo poco a poco van saliendo las estrellas iluminando la noche, déjate iluminar, vuelve a asombrarte y libera tú alma de rencores y momentos tristes, y vive y se feliz. - Término de hablar Norte.

Elle sólo escuchaba absorta en su Bella explicación, mientras observaba cómo él atardecer daba pasó a la noche. Extendió la mano a la canasta y sacó un sandwich de jamón y queso y lo comió con mucho apetito, hasta ese momento habia recordado que no comia nada desde su cita con el guapisimo moreno ojiverde. De pronto escucho explosiones y volvió la mirada para ver unos maravillosos fuegos artificiales en tonos dorados, rojos, azules y verdes. Los miro con la boca abierta, pues eran hermosos, y de repente unos en forma de ¿Regalos? ¿Árbol de Navidad? Se atraganto con él sandwich y volvió su mirada a Nicholas y lo vio completamente rojo de pena, se empezó a reír a carcajadas, pues la romántica cita tan perfecta se había vuelto una locura.

- "¡Hay no! Esos torpes "yetis" se equivocaron de fuegos artificiales, y ahora ella se ríe de mí". Pensaba Norte cubriendose la cara ruborizado.

Elle dejó de reír cuando levantó la vista y vio uno en forma de corazónes multicolores y otro qué decía "Elleanor me gustas" en hermosas letras azules y rojas, se ruborizo profundamente, volvio su vista a Nicholas sólo para mirar que bebia un sorbo de vino tinto, y oirlo garraspear y empezar a ¿Cantar?

yo te quiero enseñar

este mundo espléndido

ven pricesa, y deja a tu corazón soñar

yo te puedo mostrar,

cosas maravillosas

con la magia de mi alfombra vamos a volar...

¡un mundo ideal!

será fantástico encontrar

nadie que diga no

oh a donde ir

a aquellos que se aman

Cantaba Norte con sentimiento, observandola y entonces ocurrió algo qué no esperaba ella se empezó a reír a carcajadas limpias y sólo le dijo:

- ¡No por favor! Todo iba bien hasta ahorita, no cantes te lo ruego. Cantas horrible, esto es muy vergonzoso, en serio. - Decía la chica ruborizada y con lágrimas de risa en sus ojos.

- Elle tú conoces la canción ¡Vamos! ¡Canta conmigo! Anda. - Decía Norte emocionado.

- ¡No! Claro qué no. No voy a cantar contigo. No conozco la canción. - Decía ella avergonzada.

- Sí la sabes, era tú película infantil favorita, la conoces de memoria, mí Querida Jazmine. Tenías una Princesa Jazmine, eso pediste de regalo de Navidad cuando tenías siete años- Respondió Norte.

- ¿Cómo sabes eso? - Preguntó mirándolo sorprendida.

- Vamos sólo lo se, canta conmigo por favor. - Suplicó Norte haciendo un bello puchero y mirándola tiernamente, con sus grandes ojos azules.

- ¡No me veas así Nicholas!. Porqué no lo haré... Ok, está bien, tú ganas, cantare contigo, pero para ya, por favor no hagas esos pucheros, eres un tramposo, Nicholas. - Dijo la chica dándole un golpe qué lo hizo perder él equilibrio y lo lanzó fuera del globo.

- Elle ¡Ayúdame! Por favor toma mí mano. - Grito Norte asustado.

- Nick, perdona no quise empujarte, lo siento mucho. - Dijo la chica asustada.

- Elle, no importa, sólo toma mí mano y ayúdame a subir, por favor, me estoy callendo. - Contestó alzando la voz desesperado, cómo odiaba no tener sus poderes en esos momentos.

Norte le extendió la mano y ella la tomo, jalando con fuerza, pero era demasiado pesado.

- Pesas mucho, no puedo subirte, lo siento.- Decía llorando, presa de una crisis de nervios.

- Elle sí puedes, yo confío en tí sólo jala fuerte, y verás qué todo sale bien, confío en tí, recuerdalo.- Respondió Norte.

Al ver su mirada supo qué no mentia y qué él ponía su vidas en sus manos, así qué reuniendo todas sus fuerzas, lo fue jalando, hasta qué los dos cayeron sentados, hacia atrás, ella al verlo a salvo lo abrazo y escondió la cara en su pecho, sollozando de alegría al ver qué estaba bien y él susto había pasado.

- Elle, tranquila todo está bien no llores. No pasó nada. - Dijo Norte acariciando sus cabellos con ternura.

- Es qué tuve tanto miedo de qué te pasará algo. No te imaginas él susto qué me lleve, sí no te hubiera aguantado, estarías ... No quiero ni pensarlo... fue mí culpa, perdóname, por favor. - Decía sollozando histéricamente.

- Fue un accidente. ¿Está claro? Yo nunca dude de tí, sabía qué me salvarías, así qué calmate por favor. Toma esto para qué te calmes.- Dijo acercandole la botella de vino.

- Gracias por ser tan lindo conmigo, no lo merezco. - Respondió avergonzada.

- Ahora tienes qué cantar conmigo, para qué te perdóne, por querer matarme tirandome al vacío. - Dijo sonriendo con malicia.

- ¿Qué? ¿Esperas qué aún cante contigo? ¿Estas loco? No, no, claro qué no lo haré después del susto qué llevé. - Respondió sorprendida y divertida.

- Sí quieres qué te perdone tienes qué hacerlo, además lo prometiste, así qué cumple tú palabra. - Respondió sonriendo con diversión.

- Está bien, pero sigo diciendo qué eres un tramposo. Nicholas. - Dijo la chica tomando un sorbó de vino para darse valor.

Norte la abrazo y ella empezó a cantar junto a él.

Elleanor:

¡un mundo ideal!

tan deslumbrante y nuevo

donde ya vi al subir

con claridad

que ahora en un mundo ideal estoy (ahora en un mundo ideal estoy)

Norte:

fabulosa visión

sentimiento divino

baja y sube

y vuela hacia celestial región

un mundo ideal (mira bien lo que hay)

allí mil cosas voy a ver (conteniendo el aliento)

soy como azul estrella

que se va

y nunca será igual ya otra vez (un mundo ideal)

cada vuelta es sorpresa (un horizonte nuevo abriré)

cada instante un relato

Elleanor y Norte:

hay que seguir sin fin

hasta el confín

juntos en un mundo ideal tu y yo

un mundo ideal (un mundo ideal)

que compartir (que compartir)

que alcanzar (que contemplar)

junto a mi

- Ves qué sí conocías la letra, no fue tan difícil. ¿Verdad? - Le dijo feliz, pues ella se veía diferente a la chica qué había subido con él al globo.

- Sí, tenías razón, hace tanto tiempo qué no me sentía así de feliz. - Respondió la chica aún pérdida en la magia del momento.

- No tienes nada qué agradecer, te aseguro qué es la primera vez qué hago algo así, por una chica. - Respondió Norte con sinceridad.

Llegaron a su departamento, ella iba feliz y sonriente, pues Nicholas le había regalado una cita divertida, y mágica y en ningún momento trato de sobrepasar los límites con ella, por él contrario, se mostró tierno y caballeroso dándole tiempo a qué ella fuera soltandose, y disfrutando de lo qué él le tenía preparado.

- Qué hermosa noche, gracias por estos maravillosos momentos.- Dijo y quiso darle un beso en la mejilla, pero él se movió y se lo dio en los labios, sintió la sorpresa de él, pero talvez porqué aún venía en una nube de ensueño o no sabía él motivo, pero se abrazo a él y profundizo él beso.

Norte iba a darle un abrazo y al moverse él beso de ella le llegó a los labios, se sorprendió pero al ver qué no lo rechazaba la rodeo de la cintura y la beso con ternura. Se sintió muy feliz de qué ella confiada en él de esa forma. Se apartó suavemente y le beso la mano.

- Te dejó para qué descanses, discúlpame por besarte, y te agradezco tú hermosa compañía, te aseguro qué me la pase extraordinariamente bien. Dijo despidiendose de ella.

Elle entró a su departamento, iba emocionada y feliz, en eso sus pies tropezaron con un papel con una hermosa caligrafia qué decía : "Elle, vine a buscarte, para ir a cenar, pero no te encontre, mañana te pasó a ver a tú oficina. Con aprecio. Elliot Sanders" .

- "¡Cielos! Lo olvide por completo. Espero me disculpe."- Pensó la chica entrando a su habitación a descansar de ese día tan lleno de altibajos qué tuvo. Sonrio al recordar a Aster, Elliot y Nicholas, tan diferentes entre sí y con un brillo singular dentro de ellos, pero de pronto sus pensamientos la llevaron a pensar en Nestor y la sonrisa se borró de sus labios,

- "Qué idiota es, pero mañana, me va las paga. ¿Cómo se atrevió a sacarme de mí oficina? Le voy hacer la vida de cuadritos." - Pensó enojada, y con esos pensamientos se quedó dormida.

OoO

Ok. ¿Qué les pareció? me quedo mas largo de lo que pense, imaginen qué Norte usa su maravilloso acento ruso, cómo no se palabras o cosas de ese tipo lo deje de lado, pero bueno espero qué les guste, la parte qué puse en letra cursiva, es porqué no es mí idea, yo lo encontre y lo edite un poco adaptandolo para este capitulo, y pues para darle un aire romanticon a Norte, y cómo él sabe muchas cosas creí qué podía darle una lección de amor a Elleanor, y como ven Norte corrió con mejor suerte qué Bunny y pues Nestor la hace rabiar pero es lindo, trataré de hacer un pequeño triángulo amoroso. Por otro lado cupido está enamorado y también ahi tengo unas sorpresitas y una idea que me dio valevalentina98, bueno ahora si me despido y no se olviden de comentar, espero que les haya gustado.

Dam Frost

P. D. Sí tienen oportunidad de ver un atardecer les prometo qué es espectacular y relajante, e inspirador, toda una magia de colores, les aseguro qué les va a encantar e inspirar. ahora si ya me voy.