Originalmente este capítulo tenía que salir una semana después del capítulo 6, sin embargo por diferentes razones no pude terminarlo hasta ahora (Culpen a Undertale y la saga de Deponia)
Muy bien la verdad en esta ocasión no tengo mucho que decir por lo tanto… ¿En serio tengo que seguir diciendo esto? Se está volviendo monótono y molesto, digo creo que seis capítulos han dejado en claro que esto no me pertenece...está bien.
Los Jóvenes Titanes y la historia presentada no son de mi propiedad, son de sus respectivos autores, ya que yo solo me encargo de su distribución al español.
La Viuda Malchior
Capítulo 7: La Mansión Roth
Había pasado una semana desde que Raven había admitido que Gar y ella eran amigos. Desde ese momento se habían visto dos veces más, siempre siendo en el salón. Se sentaban y hablaban durante horas, haciendo que su relación se volviera cada vez más estrecha. Gar podía sentir que Raven se estaba sintiendo más cómoda a su alrededor cada vez que se veían. Finalmente reuniendo todo su valor le pregunto si podían encontrarse en algún otro lugar que no fuera el salón.
— ¿Y exactamente dónde quieres que nos reunamos?— pregunto ella sin levantar la vista de su libro. A Gar le resultaba bastante curioso que a pesar de que él estaba allí y hablaban durante largos periodos de tiempo, ella aun estaría leyendo un libro.
—Bueno ¿Dónde me permitirías estar contigo?— pregunto— Sé que te sientes incomoda en lugares públicos y la verdad quiero que te sientas cómoda.
—Debo advertirte que no existen muchos lugares donde me sienta cómoda— respondió ella— Los únicos lugares donde me gusta pasar el tiempo son el salón, la cafetería y mi casa.
—Bueno, supongo que eso solo nos deja con la cafetería y tu casa— dijo Gar— Así que supongo que la única opción es la cafetería ¿Qué te parece?
—No, ya estoy un poco harta de ir a ese lugar— respondió Raven con una mueca de desagrado.
—Pero si casi todos los días vienes aquí a leer un libro y a beber agua. Tu casi nunca vas a la cafetería ¿Cómo puedes hartarte de algo que apenas y haces?
—Digamos que últimamente cada vez que voy allí las personas no hacen otra cosa que mirarme disimuladamente y susurrar cosas acerca de mi— explico Raven— Supongo que se corrió la voz de que iba seguido a ese lugar.
—Bueno eso apesta— maldijo Gar con el ceño fruncido— ¿Por lo tanto solo nos queda venir aquí o ir a tu casa?... ¿No te sientes como una prisionera?
Raven se mantuvo en silencio un momento antes de contestar.
—Algunas veces. Pero también me siento segura y cómoda.
— ¿Hay algo que pueda hacer?— pregunto Gar— No creo que sea justo que a causa de lo que hacen algunos idiotas no puedas salir y ser una persona normal.
—Tampoco creo que sea justo— dijo Raven asintiendo con la cabeza— Pero esta es la vida a la que estoy acostumbrada, pero agradezco tu preocupación.
—Bueno…tal vez yo pueda ayudarte con esto— sugirió Gar— Siempre y cuando tú me lo permitas.
—Voy a pensar en eso— respondió Raven apartando la vista de su libro por un momento.
—Así que supongo que no podemos vernos en cualquier otro lugar— suspiro Gar— Oh bueno, de todos modos me gusta estar aquí. Definitivamente es diferente a los lugares a los que estoy acostumbrado. Pero no me importa salir de mi zona de confort si es por ti.
Raven levanto la vista de su libro e hicieron contacto visual. No estaba segura del porqué, pero cada vez que sus ojos se encontraban sentía una sensación de agradable y radiante calor inundando su alma. Ningún hombre en su vida había logrado tener ese efecto en ella. Y por mucho que la asustaba, en secreto también la intrigaba.
Ella rápidamente aparto la mirada y fingió como si estuviera leyendo nuevamente su libro, esperando que no notara el rubor que se había formado en sus mejillas.
—Bueno…supongo que puedo permitirte venir a mi casa— murmuro Raven lo suficientemente fuerte para que Gar la escuchara, mientras intentaba ocultar el nerviosismo que estaba sintiendo en esos momentos.
Gar hizo todo lo posible para no decir o actuar estúpidamente.
— ¿Estas…estas segura de eso?— pregunto Gar— ¿En serio me dejarías ir a tu casa?
—Te has ganado mi confianza, Garfield— respondió Raven con una pequeña sonrisa— Así que… ¿Quieres venir a mi casa?
—Por supuesto que sí, sería un honor— contesto Gar con una enorme sonrisa— Solamente si realmente estas segura de que me quieres en tu casa.
Raven se mordió el labio por un momento, meditando muy bien lo que estaba a punto de decir.
—Si…si quiero— fue la respuesta de Raven.
A partir de ese momento no recordó muy bien que había pasado a continuación y realmente ni siquiera le importaba. Intercambiaron sus números y decidieron que Gar iría a su casa el sábado a las seis de la tarde, donde cenarían juntos…por supuesto como amigos. Pero, amigos o no ¡Este era un gran paso en su relación!
Y finalmente el sábado había llegado.
Gar actualmente se encontraba conduciendo, tratando de encontrar la dirección que Raven le había dado. Y mientras más se adentraba en aquella calle, las casas parecían volverse cada vez más y más grandes, lujosas y elegantes. Sabía que Raven era millonaria, pero por alguna razón no se había imaginado que su casa fuera tan grande. Para Gar el dinero realmente no era muy importante, por lo que era algo ingenuo sobre como vivían las personas adineradas.
Finalmente tras varios minutos de búsqueda encontró la dirección correcta…y sentía como si estuviera a punto de desmayarse. Sus ojos se abrieron como platos y su boca abierta parecía llegar casi al suelo.
Eso no era una casa… ¡Eso era una maldita mansión!
Había unas enormes puertas en la calzada y junto a esta un guardia sentado detrás de una pequeña choza. Tras recuperarse del shock, bajo la ventana y apretó el botón del intercomunicador.
— ¿Puedo ayudarle?— pregunto el hombre corpulento.
—Si…bueno…estoy aquí para ver a Raven— respondió Gar bastante nervioso.
— ¿Nombre?— pregunto nuevamente el guardia.
—Garfield Logan—
—Espere un momento— contesto fríamente el guardia.
Unos minutos más tarde las puertas comenzaron a abrirse, Gar se preparó mentalmente para lo que estaba por venir. Dándole un gesto amistoso de despedida al guardia el cual solo se limitó a mirarlo seriamente, el rubio acelero y entro lo más rápido que pudo.
Llegando finalmente a la mansión se estaciono frente a ella, aunque no estaba muy seguro de donde debería haberse estacionado. Pero bueno, siempre podía moverlo de lugar si lo dejo en el lugar equivocado. Con calma se acercó a la enorme puerta y toco el timbre. Mientras esperaba supuso que sería un mayordomo quien la abriera la puerta, diablos incluso se imaginó que Raven podría tener todo un ejército de criadas y mayordomos bajo su poder. Gar comenzó a revisar que su ropa se veía bien y no oliera nada mal. Desde pequeño tenía la tendencia de sudar mucho cuando estaba nervioso.
La puerta finalmente se abrió y Gar no pudo evitar sorprenderse de no ver a un mayordomo si no a Raven.
—Hola— saludo ella con una pequeña sonrisa y haciéndose a un lado— Adelante puedes pasar.
Gar entro y la verdad no podía dejar de asombrarse. Todo era tan limpio y brillante, casi se sentía como si estuviera dentro de un museo. Viendo la gran escalera, se preguntó si fue por allí donde se había caído cuando ocurrió el tiroteo.
— ¡Whoa!— exclamo Garfield— Bonito lugar el que tienes aquí.
—Gracias— dijo Raven mientras cerraba la puerta— Es algo grande para mi gusto, pero ya me he acostumbrado.
—Bueno la verdad mantienes muy bien este lugar— comento soltando una pequeña carcajada— Este lugar esta tan limpio, yo ni siquiera puedo mantener mi habitación ordenada ¿Cuántas señoras de la limpieza tienes?
—Ninguna— respondió Raven— Prefiero limpiar yo misma mi casa. No tengo ninguna necesidad de contratar ayuda con cosas tan simples como la limpieza. La única persona que trabaja para mí aquí es el guardia, Sam.
—Si… ¿Por qué necesitas un guardia?— pregunto Gar con curiosidad.
—Gar, soy la hija de un mafioso muerto pero que aun así sigue siendo odiado por muchas personas— explico Raven—Ahora ten en cuenta que también soy la viuda de un mafioso muerto e igualmente odiado. Necesito protección.
—Ah, es cierto— dijo Gar algo apenado— Lo había olvidado.
Fue entonces que escucho algo que lo confundió, le sorprendió y lo lleno de alegría. Raven estaba riéndose y tenía una enorme sonrisa plasmada en el rostro.
— ¿Te estas riendo?— pregunto Gar aun sorprendido.
—Lo siento, no pude evitarlo— dijo ella tratando de calmarse— Es solo que…nunca pensé que conocería a alguien que no se preocupara por mi pasado o por quien soy. Realmente eres alguien único, Gar.
Gar sonrió ampliamente, él nunca antes se había sentido tan feliz en su vida.
—Bueno, me alegra escuchar eso— respondió algo sonrojado— Gracias.
—No, yo debo ser la que te esté agradeciendo por lo que has hecho— dijo sin dejar de sonreír— Ahora vamos, la cena pronto estará lista. Pero de una vez te lo advierto, no soy una buena cocinera.
—Hey, es algo difícil arruinar la comida vegetariana— dijo Gar riendo un poco— Uh…si sabes que soy vegetariano ¿verdad?
—No…nunca lo mencionaste— dijo Raven mirándolo fijamente— ¡¿Por qué nunca me lo dijiste?!
—Oh…uh…la verdad pensé que lo hice— respondió Gar algo nervioso— Lo primero que le digo a las personas es que soy vegetariano. Mierda, apuesto que acabo de arruinar nuestra cena ¿verdad?
—Sí, pero tienes suerte de que tengo una fantástica guía telefónica de los mejores lugares de comida que ofrece la ciudad— Raven suspiro y entro en la cocina. Unos segundos después salió con una pequeña carpeta y se la entrego— Puedes elegir lo que quieras.
Gar abrió la carpeta y vio que esta estaba bastante organizada, finalmente tras inspeccionarla unos minutos, señalo uno de los números telefónicos.
— ¿Qué tal si compramos una pizza? Te gusta la pizza ¿verdad?
—Esa es una pregunta algo estúpida considerando que tengo su número telefónico, pero contestando a tu pregunta, si— contesto Raven soltando un pequeño suspiro.
—Genial, entonces comeremos pizza— dijo Gar preparándose para marcar, pero se detuvo cuando Raven le quito el teléfono.
—En este caso, basta con que pulses el botón de la estrella y luego presiones el tres— explico Raven entregándole el teléfono.
— ¿Tienes la pizza en marcado rápida?— pregunto con una pequeña sonrisa.
— ¿Y?— respondió ella, algo nerviosa mientras veía su sonrisa.
—Nada, es solo que me parece algo extraño, eso es todo— explico él mientras apretaba los botones— ¿Qué tipo de pizza te gusta?
—Queso— dijo Raven con simpleza.
Mientras Gar se encontraba ordenando la pizza, Raven entro nuevamente a la cocina y lanzo la comida que había preparado a la basura. Estaba quemada de todos modos, por lo que se alegró de no tener que servírsela, quien sabe…tal vez hubiera muerto por envenenamiento. Aunque no estaba segura de porque le importaba tanto si le gustaría su forma de cocinar o no, pero por alguna extraña razón le hubiera gustado saber su opinión.
—Hey, me gustaría ordenar una pizza grande, que una mitad sea de queso y la otra vegetariana…espere ¿No necesita la dirección?...oh, uh, bien…si, gracias, adiós— fueron las últimas palabras de Gar antes de colgar— Bueno, me dijeron que estarían aquí en menos de media hora, lo que me parece raro es que sepan tu dirección.
—Bueno…simplemente digamos que soy clienta distinguida— dijo Raven con una pequeña sonrisa.
—Wow, realmente debes ser una mala cocinera— se burló Gar.
—Digamos que en un futuro no muy lejano podría contratar los servicios de un chef— respondió Raven.
—Bueno, espero que el repartidor no tenga ningún problema con Sam— comento Gar.
—No te preocupes, Sam ya conoce a casi todos los repartidores del área— explico Raven— Además ese teléfono está conectado a la caseta de seguridad.
— ¿Quieres decir que…Sam simplemente me escucho ordenando una pizza?— pregunto algo nervioso.
—Si— respondió ella con simpleza.
—Whoa…espeluznante— dijo Gar sin poder evitar estremecerse.
Raven negó con la cabeza y en ese momento un teléfono comenzó a sonar.
—Discúlpame un momento— dijo Raven antes de dirigirse al teléfono que estaba sonando. Gar vio que había cuatro teléfonos perfectamente alineados en el mostrador. Supuso que cada uno de ellos debe tener un uso específico. Ella respondió, suspiro y se dio media vuelta para quedar frente a Gar— Lo siento, pero tengo que atender esta llamada. Puedes explorar los alrededores si quieres. Esto me puede tomar algo de tiempo.
—Está bien… ¿Paso algo malo?— pregunto.
—No— respondió Raven tranquilamente— Es solo algo relacionado con el salón. Pensé que esto podría esperar hasta mañana, pero me están presionando para tomar una decisión crucial en este momento. Realmente lo lamento.
—Hey, no tienes nada de qué preocuparte— dijo Gar tranquilamente— Además ya tenía planeado un plan para escaparme un rato y explorar este lugar.
—Diviértete y por favor trata de no romper nada— ordeno ella.
—Está bien, puedes confiar en mi— respondió con una sonrisa mientras se marchaba a explorar.
Raven no estaba segura sobre la decisión que acababa de hacer fuera la correcta. Acababa de dejar que un hombre al cual apenas había llegado a conocer durante dos meses, merodeara libremente por su casa. Realmente esperaba que esa no fuera una mala idea por parte de ella. Y el hecho de que muchas de las decisiones que había tomado a lo largo de su vida habían ido de lo mal en peor, no la hacía sentir mucho mejor.
Continuara…
Espero que hayan disfrutado de este capítulo. La verdad espero poder actualizar la historia lo suficiente para que antes de que termine el año ya estemos por el capítulo diez.
Nos vemos la próxima vez y no se olviden de comentar.
