Hola ¡hola mis queridas seguidoras! espero todas reciban una buena semana, aquí estoy ¡retomando esta historia! Que en si, es un complete.
Lento pero seguro, hay muchos cuentos y personajes y queda para rato.
¡déjenme saber su parecer!¡con un buen REVIEW!.
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, hago lo imposible por llamar a las fans de Diamante.
Aladdín.
Ya que parecía que a su hermano y su cuñada, les había ido de maravilla, Zafiro decidió probar suerte, como había visto donde escondieron el libro, fue por el y a continuación, fue a buscar a Amy.
-hola belleza. Le dijo Zafiro llegando a donde ella estaba, la peliazul alzó la vista para mirarlo con dulzura.
-hola Zafiro ¿en que puedo ayudarte?. Preguntó Amy –berás, como a mi hermano le fue tan bien junto a mi cuñada, yo pensé que podríamos entrar en el libro de cuentos. Dijo el un poco rosado, Amy sonrió, el se sentó a su lado.
-me gustaría ¿a cual historia quieres entrar?. Preguntó la peliazul.
-a Aladdín. Dijo Zafiro con naturalidad, la luz blanca los envolvió y ambos desaparecieron al interior del librito rojo.
Lo primero que Zafiro y Amy bieron como fantasmas, fue una mercader pequeña, con cabellos negros y ropas moradas –es Hotaru. Dijo Amy divertida, Zafiro sonrió.
Ah, Salaam y que alá os cubra de alegría, mis muy queridos amigos, acérquense, acérquense por favor…no tanto…dije que no tanto. Dijo la pobre Hotaru cuando su foco se pegó a ella.
-bienvenidos a la tienda de Mausa, las mejores ofertas pasen por acá. Dijo la mas pequeña de las sailors mientras se armaba un tarantín, ofreció los aromas del mar muerto.
-eso si que no lo compro yo. Dijo Zafiro, Amy sonrió.
-tampoco yo, de eso no me queda ninguna duda, y eso, menos que menos. Dijo señalando un súper hacedor de papas fritas.
- ¡además es irrompible!. Exclamaba Hotaru orgullosa - ¡no se rompe!...hum…se rompió…¡esperen! No se vayan, veo que a ustedes solo les interesa lo realmente original, así que: deberían pensar en observar esto. Dijo sacando una lámpara dorada.
- ¿qien crees que esté allí dentro?. Preguntó Amy –realmente, no tengo idea. Dijo Zafiro mirando interesado la lámpara mientras Hotaru seguía con su perorata.
-…al igual que la lámpara, este joven era mas de lo que parecía, era un…diamante en bruto, les voy a contar la historia: comienza, en una noche obscura; cuando un hombre sombrío espera, con una sombría intención. Dijo Hotaru tras haber lanzado un polvo que sacó de la lámpara y convirtió en estrellas.
- ¿Quién es ese que está allí?. Preguntó Amy –ese, no lo se, no lo distingo. Dijo Zafiro, ambos se acercaron al caballo negro.
-mi madre, es mi hermano. Dijo, al ver al hechicero Jafar, vestido de negro y azul, Diamante, se veía muy intimidante y cómico en un sentido, pues Zafiro y Amy en un principio pensaban que el no sería tan retorcido como Jafar, pero era evidente, que se habían equivocado.
- ¿y Yago?. Preguntó Amy –es…no puede ser ¿Rubeus?. Dijo Zafiro señalando al pájaro rojo que estaba en el hombro de Diamante Jafar, a los pies de este, una chica.
-pues si, lo es, no te ofendas amor, pero, a mi sierpre me pareció un loro que iba repitiendo todo lo que decía Esmeralda. Dijo Amy, Zafiro asintió en señal de concordancia - ¡ja!¡ese es el puesto que Esmeralda se merece!. Dijo Amy triunfante – ¿será porque se la pasa a los pies De mi hermano?. Preguntó Zafiro, ambos suspiraron.
-enamorados. Dijeron a coro mientras el pájaro rojo le quitaba el escarabajo a Esmeralda, Diamante los unía, el escarabajo cobraba vida e iniciaba una loca carrera hacia un punto que solo el conocía donde se hallaba la cueva de las maravillas, como Amy y Zafiro eran fantasmas, podían volar libremente a través de las dunas, del hermoso desierto plateado enmarcado por la luna y las estrellas, llegaron a ese punto que solo el escarabajo de oro conocía, este se insertó en la tierra, hizo unos ojos y una boca y salió, la cueva de las maravillas, Zafiro alzó las cejas.
- ¿Quién es ese?. Preguntó, Amy lo estudió –es…Artemis. Dijo por fin, mientras el ente hablaba.
- ¿Quién osa perturbar mi sueño?. Preguntó con voz de trueno, Esmeralda se acercó muerta de miedo –soy yo, Casem, la humilde ladrona. Dijo, Zafiro y Amy rieron abiertamente.
-sabed que aquí solo podrá entrar uno, aquel que tiene el valor oculto, un diamante en bruto. Esmeralda volteó a mirar a Diamante.
- ¿Qué estás esperando? ¡adelante!. Exclamó mientras Rubeus Yago decía:
-la lámpara, la lámpara, la lámpara…oye…¿de donde sacaste a esta soquete?. Le preguntó, Diamante Jafar le respondió con un "shhh"; mientras Casem Esmeralda se acercaba a la boca del inmenso león, con el rostro de Artemis, el cual, tenía la boca abierta, al fondo de su garganta, se veían unas profundidades emarcadas por una luz dorada, Esmeralda se armó de valor, alzó un pie, titubeó un poco pero finalmente, lo colocó, dio un suspiro de alivio cuando Artemis rugió y se la tragó mientras ella hacía un torpe aspaviento y caía al fondo.
-huuuum…ñomi. Dijeron Zafiro y Amy al unísono.
-busca, al, diamante en bruto. Dijo la voz de Artemis cueva de las maravillas desapareciendo y bañando a Diamante Jafar y Rubeus Yago de arena.
-ahaj, aaj, ajaj, no lo puedo creer ¡no lo puedo creer! Nunca vamos a encontrar esa maldita lámpara, si me sigo desplumando, me voy a quedar calvo. dijo Yago Rubeus, de modo desesperado, Diamante Jafar lo miraba tranquilo, al parecer, esperaba el resultado, aunque no quisiera decirlo.
cálmate Yago, evidentemente esa ladrona no valía nada, encontraremos al diamante en bruto. Dijo Diamante Jafar en una risa malvada, se vio una luz blanca y a continuación, Zafiro por fin, pudo entrar en el personaje.
¡detrás de el idiotas!. Exclamó Serena asú, mientras Zafiro Aladdín protestaba.
- ¿todo esto por una hogaza de pan? Hay que ver. Dijo, laescena se paralizó, Amy, que seguía viendo de fantasma, se indignó.
-sigue tu rol para que yo pueda entrar Zafi. Dijo, Zafiro asintió, se acercó a las guardias paralizadas, vio a : Serena, Rey, Lita, Myna y Háruka en los papeles.
- ¿Quién es abú?. Preguntó Amy, Zafiro al igual que la peliazul miró su hombro y se rió hasta mas no poder.
- ¡es Endimiun!. Exclamó en una carcajada, Amy rió.
-siempre supe quetenía cara de mono. Dijo en una carcajada, Zafiro Aladdín, se carcajeó.
-vuelve a tu personaje ¡que quiero segguir!. Exclamó Amy, Zafiro Aladdín, sonrió –espera un minuto ¿no vas a decir que no me veo guapo?. Le preguntó acercándose a ella y dándo una vuelta, Amy tuvo que admitir, que el traje de Aladdín, le quedaba muy bien, sonrió.
-te ves guapísimo. Dijo, el asintió, suspiró - ¿todo esto por una hogaza de pan? Preguntó una vez mas mientras se dejaba caer por un vacío.
- ¡no te será sencillo!¡escapar!. rugió Jasú Serena, Zafiro Aladdín rió - ¿cree que fue sencillo?. Preguntó desde el techo del tenderete que le había amortiguado la caída, se bajó de este, mientras escuchaba.
-ustedes 2, por acá, ustedes síganme ¡hay que encontrarlo!. Exclamó Jasú Serena, Zafiro Aladdín escuchó unas risitas de un par de ancianas que lo conocían.
-no puede ser. Dijo Amy –esas son 2 de las 4 hermanas de la persecución. El se acercó a ellas.
–hola señoritas. Saludó quitándose el diminuto sombrerito rojo que llevaba sobre la cabeza –desde temprano metiéndote en líos ¿verdad Aladdín?. Preguntó Vetsite - ¿líos?¿cuales? solo hay líos si me atrapan. Dijo el peliazul de forma socarroa - ¡aquí está!. Exclamó Serehna Jasú con triunfo tomándolo por detrás, abú Endimiun le hundió el turbante.
-bien hecho abú, te felicito. Dijo Zafiro Aladdín, Amy rió desde las sombras de su posición fantasma, Zafiro la miró y le guiñó el ojo, ella le sonró.
-quien me iba a decir, que te verías tan hermoso como Aladdín. El se coloreó un –poco.
-nadie belleza. Dijo mientras el cuento se paraba, se acercó a ella y la besó.
-voy a seguir. Dijo, Amy asintió – bien hecho abú, te felicito, tengo que: saltar, tomar la ventaja, rehuir la espada mortal, robar, todo lo que sea vital, es decir: todo. Mientras hacía eso, Zafiro Aladdín esquivaba estocada, tras estocada de las 5 enérgicas guardias que lo perseguían.
-hurtar a los mandarines, no hay mas, no es hogar, probar que no tengo ni un dinar. La carrera seguía, por el medio del mercado de la hermosa siudad arábiga, Zafiro quedó acorralado.
- ¡solo un bocadillo!. Exclamó - ¡hay que hacerlo picadillo!. Exclamaron las guardias –vaya insinuación, tengo que aceptar, solo cuento con abú. El aludido abú Endimiun, le sirvió a Zafiro Aladdín de trapecio, para poder escapar de ese callejón donde estaba acorralado y llegar a una casa donde estaban.
-las amazonas del billar de Neherenia, no hay duda, el librito tiene estilo. Dijo Amy admirada –quien…¡oh! El chico causa tanta pena, convertido en un gran ladrón. Zafiro Aladdín escapó de las mimosas atenciones de las amazonas, llegando alos pies de Circónia, Amy se moría de la risa.
-alos padres culpo que no tengas. El se alejó de la mujer, que tenía serias intenciones, al parecer, de propinarle una tunda.
-robar para vivir, vivir para comer ¡ya te contaré en otra ocasión! Exclamó dirigiéndose a la ventana y saltando - ¡oooh!. Exclamó en el aire al llegar junto a abú a otra ventana vecina, Amy tenía lágrimas de risa.
- ¡hay mamá!¡es que Diamante y Black Lady no me lo van a creer!. Exclamó divertidísima -brincar, quitarme los golpes, huir de mi perdición, usar, falso nombre en cada acción. Decía mientras una vez mas, esquivaba y se movía.
-mi madre, te quieren ensartar como a un pescado en una fogata. Dijo Amy, el relato se paró, Zafiro miró indignado a su novia que reía y reía.
-lo siento Zafi, es que me da mucha risa, porque están tratando de enzartarte. El asintió –me cuesta un poco hacer las acrobacias. Dijo –a Aladdín no le cuestan. Contratacó Amy.
-el don es temporal mientras mantienes el hilo de la trama. Dijo Zafiro, Amy asintió –lo suponía. Dijo.
-bueno, de verdad Serena y las chicas dan algo de miedo como guardias. Dijo el –estoy de acuerdo, y todo lo que viene. Dijo Amy –si, sigamos. Dijo Zafiro volviendo a decir su última frase, continuó con la persecución y el esquive a las guardias.
- ¡rata!. Gritaban los guardias - ¡pillo!. Agregaban a su exclamación, abú Endimiun le robaba un mango a una señora.
- ¡sin padres!. Gritaba un viejo al fondo - ¡que escándalo!. gritaba una señora, Aladín Zafiro, llegó a una endeble estructura de madera que los guardias comenzaron a mover.
- ¡abú!...¡cálmense un instante!. Exclamó, una chica al fondo, o mas bien una mujer, que identificó como Neherenia dijo emocionada:
- ¡pienso que es muy excitante!. Zafiro Aladdín ttragó saliva, miró a su alrededor –robar para vivir, vivir para comer y mejor ¡yo ya me voy!. Exclamó corriendo calle arriba, con los guardias persiguiéndolo, en una de esas, abú en una maniobra inteligente, logró desarmar a Lita, la guardia.
- ¡tiene mi espada!. gritó –idiota ¡todos tenemos una!. Exclamó Jasú Serena sacándo la suya.
- ¡huy!. Exclamaron las otras coreándola, abú Endimiun tragó saliva y dejó la espada en el suelo, para regresar al hombro de Aladdín Zafiro.
- ¡por Artemisa!¡no puedo dejar de reír!. Exclamó Amy con un dolor de estómago por tanta risa.
- Burlar a los que me siguen, dejar a todos atrás. Decía mientras escalaba - ¡rata!. Exclamaban las guardias intentando seguirlo.
-sortear sin miedo a peligros. Decía Zafiro Aladdín trepando mas y mas arriba - ¡pillo!. Exclamaron una vez mas las guardias.
-volar, ¡adiós amigos!. Exclamó Zafiro Aladdín - ¡pillo!¡rata!. exclamaron las guardias, Zafiro Aladdín miró los tendederos y no se lo pensó demasiado.
¡ahí voy! y si me desean buen aterrizaje. Dijo mientras se acunclillaba y las guardias llegaron al borde, a punto de agarrarlo, el se las quitó de encima.
-solo tengo que ¡saltar!. Exclamó mientras caía por los tendederos y de una manera u otra, consiguió hacerse de ropa y una sábana como un paracaídas, el se quitó, cuando se lanzaron las guardias, cayeron sobre caca de camello, Amy estaba que no se lo creía.
-hay, por la diosa, como me reí. Dijo, miró a Zafiro Aladdín –bien hecho abú. Dijo mientras repartían la hogaza de pan.
-bien hecho abú, te felicito. Dijo el príncipe de la luna negra, el mono fue listo, se comenzó a comer su pedazo de pan, cuando vio a Ojo de Águila y Ojo de Pez, ambos revisando la basura, ambos con cara de hambre, Zafiro Aladdín miró su pan, miró alos niños y miró su pan otra vez, Amy sintió mucha compasión y miró a los pequeños, abú miró alos niños y dio un mordisco a su pan con los ojos cerrados, Zafiro Aladdín suspiró, se levantó y se acercó a los niños.
Ten. Le dijo al mas pequeño, el niño lo miró anonadado –s, tenlo, tengan. Dijo, el niño dudó –vamos, come. Le dijo el mayor, el pequeño le sonrió y tomó el pan, Zafiro Aladdín, miró a abú Endimiun, el cual, dio otro mordisco a su pan, cuando, vio alos niños picando el pan, le dio remordimiento.
-sabía que en el fondo, tenía corazón. Dijo Amy –tengwwwn. Dijo el monito, la niña le quitó el sombrerito y le rascó la cabeza, al tiempo que unas trompetas sonaban, abú Endimiun se puso en el hombro de Zafiro Aladdín y ambos se acercaron a ver a la par de los niños.
- ¿Quién viene allí?. Se preguntó Amy, miró al príncipe y casi se cae de espaldas.
- ¡Neflite!. Exclamó anonadada, el aludido venía con gran pompa y teatro, con un mostacho enrrollado y toda la cosa, de morado con rojo y oro, en un caballo blanco muy bonito, lanzando oro a diestro y siniestro, el hombre que estaba detrás de Zafiro Aladdín, lo miraba con atención.
-seguro es otro pretendiente para la princesa. Dijo, Ojo de Pez y Ojo de Águila, se lanzaron por las monedas, en el medio de la ruta del caballo, el animal se encabritó, en lugar de calmar al caballo, la reacción del príncipe fue muy distinta.
- ¡fuera de mi camino!¡niños sucios!. Exclamó alzando un látigo, Ojo de Pez y Ojo de Águila, se encogieron de miedo, Zafiro Aladdín empujó al hombre que estaba delante de el, que se parecía a Jedite, mientras Amy, dejaba escapar un grito que fue inaudible para los otros espectadores, menos para Zafiro Aladdín.
- ¡oye!. exclamó alzando el brazos, el látigo se enrolló en el mismo.
-si yo fuera tan rico como tu, tendría mejores modales. Dijo halando el látigo hacia el, el príncipe Neflite haló el látigo hacia si, haciendo caer a Zafiro Aladdín.
-eres una rata callejera y siempre serás una rata callejera. Dijo mientras desenrrollaba el látigo y se alejaba –mira eso abú, no todos los días, vemos a un animal montado sobre otro animal. El caballo hizo un gesto de ofendido y se detuvo, todo mundo ahogó un grito, el príncipe se dio la vuelta, lo miró con altanería.
-eres una rata miserable y te vas a morir miserable y solo tus pulgas te llorarán. Dijo, mientras lo halaba una vez mas, Amy bufó, será el primero, al que le mande la tarjeta de bodas. dijo.
-no soy un miserable. Dijo Zafiro Aladdín, se rascó –y no tengo pulgas. La multitud se alejó, pues ya, el espectáculo había terminado.
-vamos abú. Dijo Zafiro Aladdín con tristeza, Amy suspiró, mientras una lágrima caía por su mejilla.
- ¡será idiota!. Exclamó enojada - ¡será un presumido del demonio!¡un estúpido presumido!. Exclamó la muchacha, se acercó a Zafiro y lo abrazó.
-tranquila belleza, he escuchado cosas peores. Dijo el con dulzura - ¡pero es que es de lo peor!. Exclamó Amy.
-y no lo dudo. Dijo Zafiro –pero pasará. Agregó, la besó dulcemente.
- ¿me dejas seguir para poder verte a ti?. Le preguntó el, ella asintió, el volvió a suspirar.
-vamos a casa, vago pillo, eso es falso, si miran mas de cerca. Decía mientras caminaba a su casa, que eran las ruinas de un edificio señorial abandonado.
-hallarán que hay mucho mas, en mi. Dijo, movió la cortina, donde se veía la hermosa ciudad de Ahgrabah, al fondo, el castillo.
-ya verás abú: algún día, ese palacio será nuestro hogar y no tendremos ningún problema. Dijo mirando soñadoramente el hermoso palacio, la luz blanca se vio y por fin, Amy pudo entrar a escena.
¡nunca me habían insultado así!. Exclamó el príncipe Neflite con una raja del tamaño de una boca, mostrando unos hermosos calzones blancos con corazones rojos, Amy en el jardín, junto al fantasma Zafiro se reían a todo lo que podían, la peliazul se levantó y corrió al frente del príncipe.
-espera belleza. Dijo Zafiro, ella no lo escuchó, se acercó a el y se le puso en frente.
- ¡tu!¡eres un cab$%&/&%$$!¡hijo de p$%&/&%$¡mama%&/%. Todas esas groserías, escandalizaron a Zafiro, quien, jamás se las había escuchado.
- ¡Amy Aurora!. exclamó escandalizado y rojo al mil por mil.
- ¡es que me da rabia!. exclamó ella –y no te había escuchado ese bocavulario. Dijo Zafiro.
- ¡por favor Zafiro!¡el hecho de que no me los oigas!¡porque me gusta ser correcta y educada!¡no implica que no los sepa!. Exclamó enojada.
-pu-pu-pu-pues si. Dijo por fin –pero es que no-no-no-no-no-no, no te había escuchado esas palabras. Amy asintió.
-no me las escucharás, porque no soy grosera, pero si me las se. Dijo, el asintió.
-sabes belleza, deberías pensar en dejarte el cabello largo. Le dijo, Amy alzó las cejas.
- ¿el cabello largo?. Preguntó –bueno…si…mejor sigue. Dijo el.
-bueno, una duda ¿Cómo hacemos que todo ande? ¡yo no tenía frase!. exclamó Amy cohibida –bueno, supongo que yo puedo dar el empujoncito. Dijo Zafiro –espero que si ¡si no!¡nos quedaremos atrapados en el cuento!. Zafiro asintió.
-regresa a tu jardín. Dijo, ella obedeció, el repitió su frase y todo recomenzó, Amy suspiró, cuando miró la puerta, al príncipe irse y quien lo había perseguido, estalló en carcajadas.
- ¿ahora que?. Preguntó Zafiro - ¡mira a rajá!¡mira a rajá!. Exclamó divertidísima, Zafiro volteó a mirarlo y casi se cae de la risa.
- ¡por Nix!¡es Ojo de Tigre!¡es Ojo de Tigre!. Exclamó divertidísmo, los 2 se rieron hasta mas no poder –es todo un tigrillo. Dijo Amy.
-y amaestrado. Agregó Zafiro.
-vueno, sigamos. Dijo Zafiro, Amy asintió y el repitió su última frase una vez mas.
- ¡nunca me habían insultado así!. Exclamó el príncipe neflite, el sultán, el papá de Diamante y Zafiro lo persiguió.
-príncipe Ajmed ¿no os váis tan pronto?. Preguntó persiguiéndolo sin exito, ya que era, un anciano pequeño, bonachón y gordinflón.
- ¡pobre del que se case con ella!. Exclamó –y hasta ahora me lo dicen. Dijo Zafiro divertido, Amy aguantó la tentación de bufarle.
-Jazmín, Jazmín. Llamó el sultán, cuando de repente, rajá Ojo de Tigre, se le puso encima, de manera juguetona pero muy enérgica, mostrándole su trofeo.
- ¡rajá!¡por alá!¡quieto gatito!¡quieto gatito!¡gatito!¡gatito!. exclamó el sultán, rajá, se dirigió hacia Jazmín Amy, que tomo le trozo del pantalón muy feliz.
-ya papá, tranquilo. Dijo la muchacha sujetando la cara del tigre, el sultán se acercó a ellos, miró el trozo del pantalón.
-con que: esto era lo que le faltaba al príncipe Ajmed. Dijo –rajá solo quería jugar ¿verdad rajá? Solo querías jhugar con ese feo y presumido príncipe Ajmed, jajaja, jajaaj. Dijo Amy Jazmín, el sultán se aclaró y ella dejó de reír.
-hija, no puedes rechazar a todos los pretendientes que vienen a visitarte, sabes que debes casarte antes de tu 18 cumpleaños, eso dice la ley. Dijo el –la ley está mal. Dijo ella simplemente.
-ya sabes que alguien debe ser sultán, yo no voy a vivir para siempre y necesitas a alguien que te cuide, que se encargue de ti. Dijo el con dulzura, ambos se reflejaron en el hermoso fondo de la fuente.
-es lo que se espera de una princesa. Dijo el, Jazmín Amy se molestó –pues entonces ¡tal vez ya no quiera ser princesa!. Exclamó metiendo la mano en el agua y distorsionando los 2 reflejos.
-huuuuyyyyy ¡ojalá tu nunca tengas hijas!. Exclamó el sultán yéndose enfadado.
- ¿Qué rabia!¡que corage!. Exclamó Amy poniéndose de pie - ¡que bueno que en nuestro mundo no hay este tipo de tonterías!. Exclamó enojada.
Belleza…belleza…debes seguir. Dijo Zaffiro, Amy se abrazó a si misma.
- ¡es que es humillante!. Exclamó –de verdad humillante. Dijo, Zafiro se acercó a ella.
- ¿notaste tu cabello?. Le preguntó, Amy asintió –así es, está largo. Dijo ella, el asintió dulcemente.
-se te ve muy bonito y me gusta, el juego que hace con tu traje. Ella asintió y sonrió.
-anda y sigue. Pidió con gentileza, Amy se acercó al palomar y en un acto de rebeldía, dejó ir a las palomas, mirando la libertad de los pájaros que contrastaba con su propia cárcel de ccoral y dulces flores, la luz blanca se vio una vez mas y ambos, se transformaron en fantasmas.
El sultán, en su inmenso salón del trono, se lamentaba, de la suerte de tener una hija tan testaruda, alrededor de su silla, habían mesas, juguetes artesanales y figuras de colección, el sultán seguía lamentándose, cuando la pared comenzó a moverse.
-ah, la madre de jazmín nunca me dio tantos problemas. Decía.
-es extraño, ver a Diamante como villano. Dijo Amy –lo es, pero no es del todo raro, tengo la sensación de que si hiciera falta, sería el villano mas increible de todos. Amy asintió con una sonrisa, de una manera u otra, ella también lo intuía, en el hombro de Diamante, su fiel loro Yago Rubeus.
-ah, Jafar, mi mas fiel consejero. Dijo el sultán –siempre lo agradas todo con tu presencia. Diamante Jafar se inclinó cuan alto era, haciendo una reverencia, abriendo su capa como un abanico, en una mano, la diestra, sostenía un hermoso báculo de oro rojo, con la forma de una erecta cobra.
-yo solo vivo para serviros mi señor. Dijo el con falsa sumisión, el sultán se acercó a Yago Rubeus y le dio una galleta.
-ah Jafar, si tan solo Jazmín no fuera tan testaruda, dime ¿Qué puedo hacer?. Preguntó el pobre viejo desesperado.
-ufff, mira que no le mira los ojos. Dijo Amy –ah si, está tan ensimismado que no se da cuenta de la mirada maliciosa que le está dirigiendo. Agregó Zafiro.
-para poder ayudaros, necesito el diamante azul que lleváis en el dedo. Dijo el gran bisir señalando como quien no quiere la cosa, el hermoso anillo del diamante azul.
- ¿mi anillo? Pero…ha estado en mi familia por años. Dijo titubeante, Diamante Jafar se acercó a su padre sultán en 2 zancadas Zafiro intentó defenderlo, pero al ser fantasma, esto, resultó imposible.
-no debeis preocuparos mi señor. Dijo Diamante Jafar mientras inclinaba el bastón y los ojos de la cobra, se volvían espirales, marrónes y rojas.
-hay, si se parece a tu hermano, mi Zafi. Dijo Amy – de verdad que si, el libro lo caracterizó bien. Dijo Zafiro entre escandalizado y orgulloso.
-no debo preocuparme. Dijo el sultán con tono monocorde, falto de expresión, Amy y Zafiro, bufaron al tiempo.
-me dareis el anillo. Dijo Diamante Jafar –si Jafar, tendrás todo lo que necesites. Dijo el sultán dándole el anillo.
-os mostrais muy venébolo mi señor, ahora ¿Qué os parece si seguís jugando con vuestros juguetes ¿si?. preguntó Diamante Jafar al final de su frase.
-si, eso sería…muy bueno. Dijo el sultán volviendo a sus juguetes, mientras Diamante Jafar y RubeusYago se iban por el mismo sitio, por donde habían venido, la luz blanca, se vió una vez mas, Amy y Zafiro volvieron a desaparecer.
Esa noche, Amy Jazmín, vestía un sencillo vestido marrón de lana, con capucha, rajá se acercó a ella tristemente, notaba el inicio de una despedida.
-es tan noble. Dijo Zafiro al ver como el tigre con gestos y señas, le preguntaba si lo dejaría, Amy lo abrazó con duzura.
-eres mi mejor amigo, pero debo vivir mi vida. Le dio un beso en el hocico.
-te echarémucho de menos. Dijo, mientras saltaba el muro y desaparecía, Zafiro sonrió.
-al fin. Dijo tranquilamente mientras la luz blanca lo envolvía.
Al día siguiente, Zafiro Aladdín estaba sentado junto a abú Endimiun en un toldo, mirando específicamente la comida, observaban el alrededor mirando cada uno de los puestos.
-bien abú, hora del desayuno. Dijo, un tendedero gordito, que se parecía sospechosamente a Seya, canturreaba llamando alos compradores.
- ¡lleve su fruta fresca!¡deliciosa!. exclamaba, abú llamó su atención haciendo morisquetas - ¿mmm?¿que quieres? ¡largo de aquí!¡animalejo pícaro!. Exclamaba el rollizo Seya al intrépido mono que le hacía morisquetas.
- ¡pero como te atreves!¡dame eso!. Exclamaba, cuando vio un par de brazos que sujetaban una de sus mas frescas frutas, abú hizo una seña de burla y saltó al techo del tenderete.
-bien hecho abú, el desayuno está servido. Dijo Zafiro Aladdín partiendo la fresca fruta a la mitad, por otro lado, Amy Jazmín, paseaba asombrada por lo que veía y un poco asustada, a decir verdad.
-como me alegro de que nuestro principado, no sea motivo para que crezcas, ni oculto, ni aislado ni malditamente sobreprotegido. Decía para si, mientras caminaba por las tiendas del mercado, le ofrecieron pescado fresco, acabado de pescar, dátiles, ollas, collares hechos de conchas y finalmente, un tragafuegos muy simpático, le eructó un par de llamas, como si fuera un dragón.
-no, no puedo, en verdad, estoy apenada. Dijo, en ese momento, Zafiro Aladdín la vio. –vaya. Dijo admirativamente al ver a la hermosa muchacha del vestido marrón, ella caminaba hacia el puesto de manzanas, donde un pequeño niño, miraba la fruta con cara de hambre.
-Wuluwddwin, hwla. Dijo abú pasándole la mano por el frente de la cara, pero Zafiro Aladdín, tan ensimismado como estaba, no le prestó atención.
-no cabe duda, de que eres la visión mas maravillosa del planneta. Se dio cuenta, que todo se congeló de repente, Amy volteó a mirarlo de mala gana, Zafiro se acercó a ella.
-haces muy bien el papel de la chica asustada. Dijo abrazándola –asustada e impresionada. dijo Amy divertida.
- ¿puedo darte un beso?. Preguntó Zafiro –si, claro, todo está congelado. Dijo ella, el se acercó a sus labios y la besó, eso hizo, que entraran en unna roda de besos.
-Zafiro. Dijo Amy acalorada, el estaba igual, a ella le encantaba su tierno Zafiro, tímido en el exterior y apasionado y ardiente como su hermano en el interior, no tenía nada que envidiar al extrovertido y apasionado Diamante, pues, aunque eran distintos en algunas cosas, eran iguales en otras, el le sonrió.
-si, si, debo dejarte continuar o quien sabe cuanto estaremos aquí, mi hermano y Serena, duraron 3 días acá. Amy asintió.
-es , Zafiro se alejó a su lado del mercado, Amy se puso en el suyo, el volvió a repetir su frase y todo continuó, se percató en ese momento, que el niñito que miraba con hambre las manzanas, era nada mas y nada menos, que el hermanito de Endimiun, Sammy.
-ah ¿tienes hambre verdad?. Le preguntó Jazmín conmovida –ten. Dijo dándole una hermosa y roja manzana, el niño se alegró ´y salió corriendo, al ver la sombra del tendero.
-mas te vale que tengas con que pagar eso. Dijo… - ¿Elliot?. Preguntó Zafiro al aire.
-de verdad acá el libro se equivocó. Dijo - ¿pagar?. Preguntó Jazmín como no entendiendo, Zafiro bufó.
- ¡nadie hurta fruta de mi puesto!. Exclamó Elliot enojado - ¡se lo suplico!¡si me deja volver al palacio!¡el sultán le pagará!. Exclamó la muchacha asustada.
- ¡ladrona!¡no conoces el castigo por hurto!. Exclamó el tendero enojado sacando su espada, con nobles intenciones, de acabar con la muchacha.
- ¡wow!¡un momento!. Exclamó Zafiro Aladdín llegando y deteniendo la espada - ¿Qué estás haciendo?. Le preguntó de forma suspicaz Amy Jazmín –tu, sigue el juego. Le susurró el desplegando una gran sonrisa.
- ¿Qué?¿tu conoces a esta…?. Preguntó el tendero Elliot confuso, Zafiro Aladdín asintió y sonrió.
-si, es mi hermana, está un poco loca. Dijo el muchacho con falsa pena, y de verdad, había que verlos, se parecían bastante –dice que conoce al sultán. Dijo el tendero, mas confundido aún.
-si, cree que el mono es el sultán. Amy Jazmín miró al mono y ni se lo pensó.
-salve oh sultán, soy vuestra servidora. Dijo haciendo la reverencia correspondiente al mono, que ella en un recuerdo falso, había visto tantas veces hacer a las odaliscas, el mono hizo unos ruiditos y le dio unas palmaditas en la cabeza.
-ya lo ve, la pobre, se le cayó a nuestra madre. Dijo el chico con astucia, el tendero bajó la espada –vamos hermanita. Dijo Zafiro Aladdín tomándola por los hombros.
-te espera el doctor. Comenzaron a caminar y se pusieron delante del camello –ah ¡hola doctor! ¿Cómo está?. El trató de ahogar la carcajada ante la pregunta de ella y su evidente sentido de supervivencia.
-no, no…¡no ese doctor! Vamos sultán. El mono hizo reverencias, se le abrió el chaleco y se pudieron ver 4 manzanas y unas perlas, junto a unos diamante.
-he, he ¡vuelvan aquí ladrones!. Exclamó Elliot muerto del corage al tiempo, que la luz blanca se veía.
Los chicos, aparecieron en el palacio –hey ¿no se supone que deberíamos ir a tu escondrijo?. Le preguntó Amy a Zafiro.
-no, no lo creo, mi hermano tiene que descubrir que soy el diamante en bruto. Dijo ruborizado, Amy asintió.
-es verdad. Dijo por fin, el sonrió –mira eso, parece que a yago Rubeus le encanta hacer ejercicio. Dijo Zafiro divertido.
- ¡no podríamos esperar a una tormenta de verdad!. Exclamó el rojo perico - ¡sigue corriendo yago!. Exclamó a su vez Diamante Jafar.
- ¡si!¡oh gran maloso!. Exclamó yago Rubeus, Diamante Jafar, por fin tuvo la energía que necesitaba.
-apártense arenas del tiempo, muéstrenme quien es el que puede entrar en la ó Jafar Diamante, las arenas del reloj que conjuró, se tiñeron de rojo y la imagen de Zafiro Aladdín se dejó ver.
-si, ahí está el. Dijo Diamante Jafar con embelezo.
-mi diamante en bruto. Yago Rubeus, volteó a mirar.
- ¡ese es!¡ese es el idiota que estamos buscando!. Exclamó yago Rubeus cuando dejó de correr, la máquina lo absorbió, salió todo aplastado.
-jaajajajajajaj ¡gol!¡gol!. exclamaron Zafiro y Amy.
-enviaré alos guardias por mi diamante en bruto. Dijo Jafar Diamante en una malvada carcajada, la luz blanca se vio, Zafiro y Amy volvieron a desaparecer.
Zafiro Aladdín, Amy Jazmín y Endimiun abú, llegaron al sitio donde ella vivía.
¿Cómo hiciste para meterte en tantos problemas?. Le preguntó Zafiro Aladdín muerto de curiosidad.
-muchas gracias por salvarme de ese hombre. Dijo ella, el entendió que no quería responder esa pregunta, probó con otra.
- ¿eres nueva en el bazar?. Preguntó - ¿se nota?. Preguntó ella un poco asustada, Zafiro Aladdín tomó una vara e hizo un salto muy ágil.
-oh perdona. Comenzó el, pero ella imitando su accionar, tomó otra vara e hizo el salto, igual de ágil.
-aprendo rápido. Dijo ella orgullosa sosteniendo la vara –si. Dijo el de forma tonta mirándola de modo enamorado, siguieron caminando.
- ¿y de donde eres?. Preguntó el una vez mas.
-que importa, escapé de ahí y no pienso volver. Dijo ella de forma categórica, el la miró, abú dejó el botín en la escalera.
¿Por qué?. Preguntó el –mi padre quiere obligarme a casarme. Dijo ella tristemente.
-vaya, eso si es malo, pero quizás sea mejor que esto, siempre corriendo del peligro y huyendo de los guardias, yo no conocí a mi padre, ojalá hubiera tenido alguien que se preocupara por mi, ven, para que veas lo mas hermmoso de la ciudad. Dijo el, ella asintió, le dio la mano, descorrió la cortina y ambos miraron el palacio, lo mas imponente de la ciudad, el con admiración y deseo y ella, con renuencia y amargura.
Es maravilloso. Dijo el admirativo –si, muy hermoso. Dijo Amy Jazmín casi escupiendo las palabras.
-imagínate allí, tener sirvientes, miles. Dijo el soñadoramente –y todos diciéndote como debes vestir y a donde ir. Dijo ella bufando –a veces es como si. Comenzó el –estubieras. Continuó ella.
-atrapado. Dijeron los 2 a coro, el la miró.
- ¿Por qué quieren obligarte a casarte?. Preguntó el –no importa, es para un fin que no quiero. Dijo ella.
-vaya, que mal. Dijo el, abú replicó porque prácticamente era ignorado por su amo, a costa de una chica.
- ¡hey abú!. Exclamó Aladdín Zafiro - ¿Qué?¿que le pasa a abú?. Preguntó Amy Jazmín -abú dice que eso de que te obliguen a casarte está mal. Dijo Zafiro Aladdín.
-ah, dile a abú que es muy…tierno. Dijo Jazmín Amy acercándose a Zafiro Aladdín, se escuchó un estruendo.
- ¡allí están!. Exclamó Jasú Serena triunfante Zafiro Aladdín y Amy Jazmín se miraron.
- ¡vienen por mi!. Exclamaron a coro, se volvieron a mirar con confusión absoluta.
- ¡vienen por ti?. Se preguntaron –mi padre debió enviarlos. Dijo la princesa.
- ¿confías en mi?. Preguntó el callejero - ¿Qué?. Preguntó Amy Jazmín viendo alos guardias de lado y lado.
- ¿confías en mi?. Preguntó el una vez mas –pues siíiíiíi. Dijo ella.
- ¡pues salta!. Exclamó el tomándole la mano, ambos saltaron, los guardias bajaron por otro lado, los muchachos se levantaron y hecharon a correr.
- ¡ven!¡por aquí!. Exclamó el - ¡por aquí no!. Añadió al ver alos guardias que los habían acorralado.
Vaya, vaya ¡por fin nos encontramos nuevamente rata callejera!. Exclamó contenta Serena Jasú en una fuerte carcajada mientras Mina y Rey, aprisionaban al pobre Zafiro Aladdín.
- ¡llévenselo al calabozo!. Exclamó mas contenta aún - ¡dé!¡je!¡lo!¡su!él!¡ta!lo!. exclamaba Amy Jazmín dándole golpecitos en el antebrazo.
- que tenemos aquí!¡otra rata callejera!. Exclamó Jasú Serena mientras empujaba a la chica.
- ¡suéltenlo!¡es una orden de la princesa!. Exclamó Amy Jazmín quitándose la capucha, tras haberse puesto de pie.
-princesa. Dijeron las guardias, las que pudieron, se inclinaron, las que no, como las que sostenían a Zafiro Aladín bajaron un momento la cabeza en señal de sumisión.
- ¿princesa?. Preguntaron Zafiro Aladdín y Endimiun abú anonadados.
- ¿Por qué lo detienen?. Preguntó Amy Jazmín imbuida de una gran cólera - ¿no os raptó princesa?. Preguntó Jasú Serena anonadada.
-no, quiero que lo suelten, el no ha hecho nada malo. La jefa de las guardias reales, se veía un poco incómoda.
-son órdenes de Jafar, tendréiss que arreglarlo con el. Dijo Jasú Serena por fin, Amy Jazmín se cruzó de brazos.
-por supuesto que lo haré. Dijo en tono bajo y amenazante mientras las guardias se llevaban a Zafiro Aladdín y se veía la luz blanca.
El apareció como fantasma en uno de los pasillos del palacio, donde Amy Jazmín iba caminando muy enfadada.
-belleza. Llamó el, todo se congeló –ni lo digas. Dijo Amy.
-se supone que mi personaje está enfadadísimo. Asentí –es verdad, pero a mi me gustas mas feliz. Dijo Zafiro, Amy suspiró y lo abrazó.
-no cuentes con ello en este momento. Le susurró con dulzura, el la besó –te amo en este traje, mi belleza. Eso hizo a Amy, ponerse roja.
-tu te ves increible. Dijo ella, el sonrió, se besaron.
-regresa alo tuyo. Dijo Zafiro, Amy volvió a su posición y retomó el camino.
- ¡Jafar!. Llamó de modo enojado, justamente, Zafiro vio como una de las paredes se deslizaba,Diamante Jafar y Yago Rubeus, hacían su triunfal aparición, el primero, en cuanto vio a Amy Jazmín, xerró el pasadizo por donde, en ese momento pasaba Yago Rubeus, quien quedó casi por el peso aplastado de la pared.
- ¡huy!¡ábrele!. exclamó el loro ahogadamente –princesa. Dijo Jafar Diamante extendiendo su capa para ocultar el pasadizo y al quejante loro.
- ¿en que puedo serviros?. Preguntó solícito –los guardias apresaron a un muchacho en el bazar siguiendo tus órdenes. Dijo ella acusándolo con el dedo índice.
-el muchacho es un delincuente desde luego. Dijo Diamante Jafar tranquilamente, Rubeus Yago abrir el pasadizo, pero Diamante Jafar intentó le hizo presión para mantenerlo cerrado, Zafiro lo escuchó decir ahogadamente.
-hay, estoy que me ahogo. Dijo - ¿Cuál fue su delito?. Preguntó Amy Jazmín.
-pues…ha…raptar a la princesa desde luego. Dijo el con tono convincente, Zafiro bufó.
- ¡já!¡tremendo hipócrita!. Exclamó para si –el no me raptó. Dijo Amy Jazmín.
-si no me hubieras escogido de repente lo hago. Murmuró Zafiro para si.
- yo escapé del palacio. Dijo la princesa segura, Diamante Jafar abrió un poco los ojos.
-ah…cielos…que pena que la sentencia ya se ha llevado a cabo. Dijo el - ¿Qué quieres decir?¿cual sentencia?. Preguntó ella asustada.
-la muerte…fue decapitado. Dijo Diamante Jafar con calma y un poco de malicia, Amy Jazmín ahogó un grito, Zafiro apretó los puños.
-esto duele decirlo, pero Jafar y tu, en algo se parecen. Susurró.
-me apena sobremanera princesa. Dijo el tratando de resultar consolador.
- ¿Cómo pudiste?. Preguntó ella llorando y saliendo a toda carrera, Diamante Jafar, por fin dejó salir a Yago Rubeus, quien tomó aire de una manera desesperada.
-ajm… …y
…¿Cómo salió todo?. Preguntó el loro rojo con malicia tras posarse en el hombro de Diamante Jafar.
-creo que lo entendió…muy bien. Dijo con calma y una risa malvada mientras la luz blanca, se llevaba a Zafiro.
Amy azmín estaba en el jardín, llorando abrazada a Ojo de Tigre rajá, el rey Diamante sultán, se acercó a su hija.
-Jazmín ¿Qué tienes estrella mía?. Le preguntó con preocupación.
-papá, Jafar, hizo algo terrible. Dijo la muchacha llorando en el hombro de su padre, el la abrazó, ella comenzó a contarle, Zafiro, quien miraba todo eso desde la lejanía, apareció repentinamente en una celda.
-es la princesa, no lo puedo creer. Dijo intentando sin éxito romper las cadenas, cuando escuchó un chillido.
-mwira Waladdwin. Dijo abú Eindimiun llegando hasta el.
-abú ¿Cómo lo hiciste?. Le preguntó Zafiro Aladdín en voz alta, en lugar de responder, el mono, comenzó a regañarlo con mímica, el asintió.
-lo se abú, pero era tan hermosa, da igual, ella es una princesa y yo, una rata callejera. Dijo el tristemente.
-serías tonto si te rindieras. Dijo una voz detrás de el, casi matándolo del susto, Zafiro Aladdín vio a Diamante Jafar como anciano, no pudo hacer otra cosa que reírse, Amy Jazmín, quien miraba como fantasma, lo acompañó en las carcajadas.
-diosa, si no fuera otro personaje ¡te juro que sería tu hermano!. Exclamó Amy Jazmín riendo, Zafiro Aladdín asintió, totalmente de acuerdo con su novia.
-es verdad, se le parece demasiado. Dijo Zafiro, Amy asintió, el lo miró con asombro - ¿Quién eres tu?. Le preguntó, el lo miró.
-un prisionero que tiene aquí mas tiempo que tu. Dijo con calma –pero juntos, podemos escapar. Dijo el anciao Diamante Jafar feliz, Zafiro Aladdín lo miró.
-escapar, es imposible. Aseguró –no lo es, para quien conoce como. Le dijo Jafar Diamante.
- ¿de que me serviría?. Preguntó Zafiro Aladdín –en el desierto hay una cueva muchacho, la cueva de las maravillas. Dijo Diamante Jafar feliz.
- ¿Por qué me lo dices a mi?. Preguntó Zafiro Aladín de manera suspicaz –necesito una espalda fuerte y unas piernas jóvenes para ir por el. Dijo, Zafiro Aladdín asintió.
-no cambiaría nada, ella es una princesa y yo, una rata callejera. Diamante Jafar negó -quien tiene el oro, tiene las reglas. Aseguró, Amy lo miró, con la esperanza de que Zafiro dijera no, pero si eso pasaba, nunca avanzarían en el cuento, por lo tanto, se mordió la lengua.
- ¿y bien?¿hacemos el trato?. Preguntó Diamante Jafar, Zafiro Aladdín y el se dieron la mano.-si, pero ¿Cómo vamos a salir de aquí?. Preguntó Zafiro.
-eso no es tan difícil como se ve. Dijo Diamante Jafar tocando unos ladrillos de la celda, que hicieron abrirse una puerta, ambos caminaron hacia el desierto.
Al llegar, al desierto, la cueva de las maravillas Artemis apareció.
¿Quién osa perturbar mi sueño?. Preguntó con voz de trueno.
-soy yo, Aladdín. Dijo el asustado Zafiro de manera titubeante –entra. Dijo la cueva.
-pero no toques nada mas que la lámpara. Zafiro Aladdín, miró a Diamante Jafar, que lo miraba con interés.
-tráeme la lámpara y luego, te daré tu recompensa. Dijo, el muchacho asintió, se fue al interior de la cueva.
En esta, habían infinidad de tesoros, Zafiro Aladdín y abú Endimiun miraron todo.
-con un puñado de esto, sería mas rico que el sultán. Se dijo para si, abú Endimiun se precipitó hacia uno de los tesoros.
- ¡abú!. Exclamó Zafiro Endimiun, el mono se paró.
-no toques nada, hay que encontrar esa lámpara. Dijo, Amy estaba fascinada.
-es un lugar hermoso ¿existirá algo así en la realidad?. Se preguntó, Zafiro la miró.
-quien sabe mi belleza, no he visto nada así. Dijo el, se fijó en la alfombra, que tenía los colores de.
-hay madre. Dijo Amy - ¿verde?¿rojo?dorado¿negro? dime por Nix que no es cierto. Pidió Zafiro, Amy se acercó a ella.
-me temo que si, es la representación del hermano de Esmeralda. Zafiro puso cara de sufrido.
-no veo de que te quejas, ni va a hablar, y el, es mas simpático que ella. Zafiro asintió y siguió su camino, cuando abú le señaló el motivo de su inquietud, Zafiro Aladdín le dio la bienvenida y le preguntó si sabía de la lámpara, la alfombra Esmerel asintió contenta, de esa forma, en la que pueden asentir las alfombras y ellos siguieron el camino.
Tras mucho pasar, llegaron a una sala obscura, en tonos de blanco y azul, Zafiro Aladdín vio la lámpara sobre unas escaleras y se acercó a esta de modo reverente, abú Endimiun vio un mono con un rubí en forma de coco, no aguantó su impulso y fue por el.
¿esto es?¿pasamos tanto trabajo por esto abú?. Preguntó Zafiro Aladdín, cuando no túvo le consabido chillido, se dio la vuelta.
- ¡abú no!. Exclamó al ver como el mono tomaba el imenso coco.
- ¡infieles!. Exclamó la voz de Artemis cueva de las maravillas –ho ho. Dijo el mono dejando
-ahn tocado el tesoro prohibido, el coco. Ahora, nunca volverán a ver la luz del día. Dijo mientras toda la cueva se volvía lava, Zafiro Aaddín y Endimiun abú se montaron en la alfombra muertos de miedo, Amy azmín se elevó como fantasma.
- ¡yo que tu!¡lo mato!. Exclamó la muchacha –bueno, es mi amigo, no puedo matarlo por la primera tontería que haga, mas si ha sido leal. Dijo el tranquilamente, el dio su frase y la ola de lava, volvió a perseguirlo.
- ¡anciano!. Llamó Zafiro Aladdín.
- ¡dame la lámpara!. Exclamó Diamante Jafar.
- ¡no puedo sostenerme!¡dame la mano!. Exclamó Zafiro Aladdín asustado, Amy se contenía para no gritar y paralizar la escena.
¡primero la lámpara!. Exclamó Diamante Jafar, con mucho esfuerzo, Zafiro Aladdín se la dio.
- ¡al fin!¡al fin!. Exclamó entre risas Diamante Jafar - ¡que haces!. Exclamó Zafiro Aladdín asustado al ver como el, lo agarraba con fuerza.
-te daré tu recompensa…tu eterna recompensa. En eso, abú Endimiun mordió al anciano, Zafiro Aladdín, la alfombra Esmerel y abú Endimiun cayeron cueva abajo, mientras Amy Jazmín gritaba, la luz blanca se veía y la cueva, quedaba sellada.
Los 2 se despertaron en el interior, miraron a su alrededor.
-no puede ser, estamos atrapados, ese maldito chacal, seguro ya se llevó la lámpara. Abú Endimiun puso cara de contento, de su chaleco sin que nadie supiera como, sacó la lámpara, Zafiro Aladdín se maravilló y Amy Jazmín dio un suspiro de emoción.
-que alegría me da que puedas salir de aquí. Le dijo ella, el la abrazó y la vesó.
-a mi igual, morir de inanición es horrible. Dijo el, ella se retiró a su rincón.
-veamos. dijo Zafiro Aladdín mirando la lámpara, abú Endimiun se movió una vez mas.
-no parece tener gran cosa, tiene algo escrito, no se ve bien. Dijo Zafiro Aladdín frotando la lámpara, esta se elevó, dio un salto y brilló en rosado.
- ¡hay!¡10.000 años dormida!. Dijo una versión de Black Lady bonachona, toda rosada, con el cabello rosado, un bonito traje árabe rosado obscuro con rojo.
-hay madre, es Rini. Dijo Amy Jazmín –no lo puedo creer. Dijo Zafiro Aladdín mirando a su hermana, sonrió.
-seguro eso la divierte cuando salgamos de aquí. Dijo Zafiro, volvió a frotar la lámpara y Black Lady repitió su diálogo.
-tal vez podría colgarte, pero ¡espera!. Dijo divertida.
-vaya hermano ¡no te había visto en un milenio!. Le exclamó la genio Rini a la alfombra Esmerel, que se dieron los 5, Zafiro Aladdín tenía la boca en el suelo.
-pero ¿Qué eres tu?¿estoy soñando?. Se preguntó, la genio negó.
-yo soy la enio de la máscara. A continuación, hizo una sorprendente demostración de sus poderes, Zafiro Aladín y Amy Jazmín estaban impresionados.
- ¿y puedes hacer de todo?¿cuantos deseos tengo?. Preguntó.
-tienes 3. dijo Black Lady de forma alegre –y hay 3 cosas que no puedo hacer como genio, la primera es que: no puedo matar a nadie, así que…heb ¡no me lo pidas!; no puedo hacer que alguien se enamore de otro alguien y no me ghusta traer alos muertos del mas allá ¡lo odio!¡es horroroso!¡fuera de eso! Lo que quieras. Dijo la genio haciendo la típica reverencia al sultán, Zafiro lo miró con decepción.
-no puede resucitar muertos, no puede hacer nada interesante, no se abú, no creo que ni siquiera sea capaz de sacarnos Aladdín de aquí, vamos a buscar la salida. Dijo Zafiro Aladdín dándole la espalda a la genio Black Lady, pero, esta lo detuvo.
-perdóname, mira como me tienes, tu frotaste mi lámpara, tu fuiste el que me despertó, tu me trajiste aquí y ahora ¡quieres abandonarme! No ¡fíjate que no!¡eso si que no lo acepto!¡vas a tener tus deseos!¡así que!¡siéntate!. a continuación, la genio Black Lady se transformó en una azafata, dio la bienvenida al vuelo, hizo multiples brazos y salieron de la cueva, mientras Amy Jazmín se reía a mandíbula batiente y la luz blanca se veía una vez mas.
Jafar Diamante fue regañado por el sultán, en frente de Amy Jazmín, el monarca fue quien le dijo que las condenas debían ser consultadas con el, antes de que los decapitaran, el sultán hizo que su gran bisir y su hija, se dieran la mano en señal de paz, y aunque el mucho lo quiso, ninguno iba a dar su brazo a torcer.
-lo bueno de casarme, será que tendré el poder para desacerme de ti. Dijo, Jafar Diamante salió junto a Yago Rubeus que se quejó, estaba muy, muy, muy enojado.
-tendré el poder para desacerme de ti. dijo el loro imitando a la princesa.
-no será tan malo, nos liquidará o…comenzó Diamante Jafar francamente asustado.
- ¡uh!¡tengo una idea!¡y si te casas con la princesa!. Exclamó el malvado loro, Amy se espantó.
-ni en un millón de años, con esa personalidad que te gastas no. Zafiro rió.
-oh belleza, no te ofendas, pero mi hermano y tu, solo se ven bien como amigos. Ella asintió.
-pero la ley dice que solo un príncipe puede…me caso con ella, me convierto en sultán ¡la idea es estupenda!. Exclamó Diamante Jafar emocionado.
- ¡si!¡si!¡y luego en la luna de miel tiramos al bonachón suegro y a la princsesa berrinchuda por un precipicio!¡yaaaaaa!. hizo Yago Rubeus la mímica de quien se cae por un barranco, ambos rieron de forma malvada, mientras la luz blanca bañaba todo.
Zafiro Aladdín y la genia Black Lady llegaron a un hermoso oasis.
¡ja!¿que te pareció eso? Mustafá el incrédulo. Dijo ella muy pagada de si mismma, el la miró y se desternilló de risa.
-hhay ¡no puedo con ella!¡que risa!. Exclamó Zafiro, Amy lo miró.
-es que ¡se ve tan cómica!. Exclamó entre carcajadas.
-hay que decir que si. Dijo Amy riendo, los 2 miraron a la genio Black Lady y se hecharon en el suelo a reír, tras un rato, Zafiro Aladdín dijo su siguiente parlamento.
-así que, 3 deseos, quiero desquitarlos. Dijo el alegremente.
-perdona, dijiste 3 ¡acabas de gastar 1!. Exclamó ella mostrándole el dedo índice, el se lo bajó.
No, yo no te pedí sacarnos de la cueva, eso fue cosa tuya. Dijo el divertido.
-ya no maáaáaáaáaáas hora feliz ¡no mas 2 por 1!. Exclamó Black Lady tras transformarse en oveja, Amy estaba partidísima de la risa.
-no puedo con esto, es la mejor sesión de risoterapia que hay. Dijo sumamente ffeliz –de acuerdo, con que 3 deseos, quiero desquitarlos. Dijo Zafiro Aladdín mirándolo.
-genia ¿Qué es lo que tu mas deseas?. Preguntó –ah, pues yo…nadie me lo había preguntado antes. Dijo ella titubeante.
-vamos, dime. Dijo el –no ¿de que serviría?. Preguntó ella.
-vamos, dime ¿Qué es?. Preguntó el.
-libertad. dijo ella anelante.
- ¿eres un prisionero?. Le preguntó –no, pero estás atado a la voluntad de otros. Comenzó a explicar haciendo uso de sus poderes para efectos especiales.
-poderes cósmicos y fenomenales, aquí dentro de esta lamparita, estás siempre: ¿Qué deseas.?. cambió de forma.
- ¿Qué deseas?. Otro cambio a la par de la pregunta.
¿Qué deseas? Ser dueña de mi misma, eso sería mas maravilloso que todos los poderes y toda la magia de todo el mundo, ya genia, por favor, baja de las nubes. Dijo ella.
- ¿y nunca te han liberado?. Preguntó Zafiro Aladdín –he tenido muchos amos, y adivina ¿Cuántas veces me han liberado?. Preguntó ella de forma irónica.
-pues, yo te voy a liberar. Dijo el resueltamente, ella lo miró.
-es accesible, trato hecho, de acuerdo ¿Qué es lo que tu mas deseas?. Preguntó la genia Black Lady interesada.
-hay una chica. comenzó el –error ¡recuerda que yo no puedo hacer que alguien se enamore de otro alguien!. Exclamó la genia aterrorizada.
-no, yo no pretendo eso, ella es, tan hermosa, su cabello, su sonrisa, tiene unos ojos que son y una hermosa personalidad ¡ah!. Exclamó Zafiro Aladdín emocionado.
-mon amie, ceest l'amour. Dijo.
-pero es la princesa…oye ¿puedes hacerme príncipe?. Ella comenzó a pasar un libro de recetas y Amy, se desternillaba de risa.
-veamos, pollo a la reina, cangrejo a la sirenita, ensalada cesar ¡huy!¡casi me corta la digestión! ah, aquí está, como hacer un príncipe. Dijo por fin, encontrando la página que quería.
- ¿es oficial? las palabras mágicas. Dijo Black Lady la genia.
-genia: deseo que me conviertas en príncipe. Dijo el, ella comenzó a hacerle pruebas de vestuario y finalmente, dio con uno apropiado, lo que mató de risa a Amy y Zafiro, fue cuando a la genia Black Lady se le ocurrió un medio de transporte y tras mucho elegir,desde un caballo, pasando por camello, burro y un carro rojo, termino convertido en un elefante, que intentó subirse en una palmera y la torció de hecho.
-diosa ¡no puedo con la risa!. Decía Amy sujetándose la barriga.
-sujétate el turbante muchacho ¡vamos a convertirte en una estrella!. Exclamó emocionada la genia Black Lady, la luz blanca, una vez mas, se hizo presente.
El sultán estaba con su colección de juguetes, cuando Diamante Jafar llegó muy emocionado.
¡mi señor!¡creo que al fin he encontrado la solución al problema de su hija!. Exclamó contento.
-al problema de su hija. Dijo Yago Rubeus repitiendo la frase, el sultán le dio una galleta.
-verá. Aquí dice, que en caso de que la princesa no consiga prometido antes de los 18 años, el sultán podrá elegir por ella, y se puede elegir…oh. Dijo Diamante Jafar emocionado, el punto justo de titubeo, el punto justo de todo.
-no puede ser. Dijo Amy indignada, de verdad odiaba a ese Jafar.
-es de lo peor. Dijo horrorizada, Zafiro estaba que no se lo creía.
-si, se parece a mi hermano. Dijo por fin.
-oh, vaya, que es lo que dice aquí. Dijo Diamante Jafar - ¿Qué?¿que dice?. Preguntó el rey Diamante sultán.
-que la princesa, podrá elegir…a mi. Dijo anonadado.
-a ti, eso no puede ser, no lo decía recuerdo haber leído la ley. Diamante Jafar, una vez mas, utilizó su báculo de cobra.
-ante la urgencia, medidas drásticas mi señor. Dijo –si, medidas drásticas. Dijo el sultán en perfecto trance.
-ordenareis a la princesa que se case conmigo. Dijo Diamante Jafar.
-ordenaré a la princesa que…pero, tu eres demasiado viejo. Dijo el sultán.
- ¡la princesa se casará conmigo!. Exclamó Diamante Jafar –la princesa se…se…¿Qué es eso?¿que es esa música?. Preguntó el sultán justo cuando, Zafiro Aladdín llegaba con toda la pompa, Jafar Diamante, intentó cerrar las puertas, pero fue imposible, abú Endimiun convertido en elefante, derribó la puerta y Zafiro Aladín entró muy pagado de si mismo.
-su Alteza serenísima, he venido desde muy lejos para pedir la mano de su hija. El sultán comenzó a dar brinquitos de felicidad.
- ¡que maravilloso!¿que es eso?. Preguntó como niño ilusionado señalando a la alfombra Esmerel.
-es una alfombra mágica. Dijo Zafiro Aladdín, el sultán lo miró con ojos esperanzados - ¿puedo dar una vuelta?. Preguntó –desde luego Alteza. Dijo Zafiro Aladdín con amabilidad, Diamante Jafar puso el báculo sobre la alfombra.
-no lo hagais Alteza, puede ser peligroso, es cosa de brujería. Dijo en tono de adverténcia.
-oh vamos Jafar ¡aprende a divertirte!¡oh!¡oh!oh!. exclamó el sultán cuando la alfombra comenzó a liberarse de la presión del báculo y despegó con el sultán en su lugar, gritando y disfrutando el vuelo.
- ¿de donde decís vos que venís?. Le preguntó Diamante Jafar a Zafiro Aladdín.
-de un lugar muy lejano. Comenzó a decir el chico mientras miraba el desarrollo del vuelo del sultán –el mas lejano que haya visto. Dijo.
-prueba. Dijo Diamante Jafar mientras el sultán hacía un aterrizaje espectacular.
-soy muy bueno ¿Qué te pareció Jafar?. Preguntó el, se levantó –míralo Jafar, es un gran candidato, ya no tendrás que casarte con Jazmín, este chico es fantástico. Dijo el sultán feliz.
-además es príncipe. Agregó feliz - ¡no Alteza!¡debo intervenir en nombre de Jazmín!¡este príncipe Alí Abubu!. Comenzó, pero Zafiro Aladdín lo interrumpió enredando su dedo índice en la perilla del mismo, retorciéndolo y haciéndolo parecer un ramo de serpientes, en vez de un elegante bucle.
-yo soy el príncipe Alí Ababua, bastará con conocerme para que me acepte. Dijo el confiado, a todas estas, Amy Jazmín, que por casualidad había llegado allí, se fue acercando alos hombres en discusión.
- ¿Cómo se atreven?. Preguntó colérica.
- ¿Cómo se atreven a tratar de definir mi futuro?¡yo no soy un premio que hay que ganar!. Exclamó enojada, dejando alos 3 hombres boquiabiertos mientras se iba enojada y Zafiro Aladdín trataba inútilmente de seguirla.
Pidió al sultán, que deseaba acampar en el jardín, se sentó frustrado al lado de abú Endimiun mientras la genia Black Lady y la alfombra Esmerel, jugaban ajedrez.
¡buena jugada!. Exclamó la genia rosada –increíble, me está ganando un tapete. Dijo con falsa ofensa.
-la cosa no salió tan bien como esperaba. Dijo Zafiro Aladdín frustrado –mira amigo, no hay nada mas precioso para una chica como la sinceridad. Dijo la genia Black Lady con ropa de gángster y acercándose a el por detrás.
-pero ¿Qué hago?. Le preguntó –dile la ¡verdad!. Exclamó ella poniéndose como un letrero neón.
- ¡claro que no! Sin ti, solo soy una rata callejera, sin tu ayuda, solo soy Aladdín, además, le va a parecer un chiste. La genio se puso como una lámpara de mesa de noche.
-no seas tonto ¡a las mujeres les gusta reír!. Exclamó –si, es verdad, voy a intentarlo, genia ¿Cómo me veo?. Preguntó Zafiro Aladdín arreglándose la capa.
-igual que un príncipe. Dijo la genio Black Lady suspirando decepcionada, Zafiro Aladdín, tomó la alfombra y fue volando hacia el balcón.
- ¡princesa!¡princesa Jazmín!. Llamó el - ¿Quién es?. Preguntó ella.
-soy yo, el príncipe Alí…ejem, el príncipe Alí Ababua. Se corrigió dándose un tono de galán exagerado, muy distinto al tono de galán honesto que solía utilizar, cuando bajó de la alfombra, rajá Ojo de Tigre se acercó a el para tratar de morderlo.
-gatito, gatito, quieto, quieto. Dijo el joven aterrorizado yendo hacia la vbalaustrada del balcón.
-espera rajá, yo te conozco, te he visto antes ¿has estado alguna vez en el bazaar?. Preguntó la muchacha.
- ¿en el bazar? Claro que no, nunca he ido al vazar, mis sirvientes si van, y ellos tienen sirvientes, que tienen sirvientes que van, así que: nunca habrás podido verme en el bazar. Dijo el titubeando.
-ah, no importa. Dijo ella decepcionada, la genia Black Lady salió del turbante convertida en una abeja, pues, había notado que su amo caminaba al desastre.
- ¿Qué estás haciendo cazanova?¿la estás perdiendo?¡te estás yendo a pique!¡dile algo bonito!¡sobre su sonrisa!¡su cabello!. Exclamaba ella.
- ¡espera!. Exclamaba el en tono quedo –dile algo sobre lo linda, divertida, simpática, puntual que es. Comenzó –espera…princesa eres…puntual. Dijo el.
- ¿puntual?. Preguntó ella sorprendida –hermosa. Dijo el, ella se acercó.
-y rica también. Dijo seductora –si. Dijo Zafiro Aladdín que estaba disfrutando de la fase coqueta de Amy.
-hhija de un sultán. Dijo ella mas cerca.
- ¡alerta!¡alerta!¡no le piques!¡se va a pique!. Exclamó la genio convertida en abeja cayendo en el vacío.
-ya lou se. Dijo el en tono galante –un buen partido para cualquier príncipe. Dijo.
-si, si, para un príncipe como yo. Dijo el, con ella a centímetros, estaba contento ¡lo había logrado! Pero de repente, la princesa le hundió el turbante hasta la nariz después de haber pasado sus dedos como haciendo un camino desde la nariz hasta la pluma morada.
-un príncipe como tu, arrogante y vanidoso, como otros tantos que he conocido ¡largo!¡lánzate del balcón!. Exclamó ella.
-espera, espera. Dijo la genia Black Lady aún como abejita - ¿quieres que la pique?. Preguntó.
-claro que no, ya vete. Dijo el malhumorado, –Al, hazlo como quieras, pero como dicen en mi colmena: la mentira no es buena. Dijo la genio yendo hacia su lámpara, Zafiro Aladdín suspiró derrotado.
-ya se: que tu no eres un premio que hay que ganar, debes ser libre y vivir tu vida. dijo en la balaustrada del balcón.
-adiós. Dijo en tono bajo, lo que no se había dado cuenta, era que: la princesa se había dado la vuelta y lo miraba, vio como saltó al vacío, tras decir esa frase y como, según sus ojos, se tiró por el mismo.
- ¡no!. Exclamó - ¿Qué?. preguntó el dándose la vuelta, ella se acercó a la balaustrada.
- ¿Cómo?¿como hiciste eso?. Le preguntó.
-es una alfombra mágica. Dijo el, la alfombra galante, le besó la mano a la princesa.
- ¿quieres dar una vuelta? Ver el mundo. Le preguntó el.
-¿es segura?. Preguntó ella - ¡claro!¿confías en mi?. Preguntó el, ella lo miró con confusión y esperanza.
- ¿Qué?. Preguntó, el le extendió la mano - ¿confías en mi?. Preguntó una vez mas.
-si. Dijo aceptando su mano, sentándose y yendo hacia el infinito.
Pasearon por Egipto, por Arabia, por muchos lados y terminaron en China, sentados en el techo de una casa, viendo los fuegos artificiales.
-todo parece mágico. Dijo ella –si. Dijo el feliz.
-es una lástima que abú se perdiera esto. Dijo la muchacha como quien no quiere la cosa.
-no, nunca le han gustado los fuegos artificiales y además, odia volar…oh…haaaay no. Dijo Zafiro Aladdín al verse descubierto.
- ¡lo sabía!¡eres el chico del bazar!. Exclamó ella - ¡no!¡si!. exclamó el.
- ¡crees que soy una tonta!. Preguntó ella en voz alta - ¡no!. Exclamó el de inmediato.
- ¡que no iba a darme cuenta!. Exclamó una vez mas - ¡no!¡no!. exclamó el.
- ¿Quién eres tu?¡y dime la verdad!. Exclamó –la verdad…la verdad…la verdad es que a veces me disfrazo de plebeyo, para escapar de la presión de la vida de palacio, pero si soy un príncipe. Dijo el.
- ¿Por qué tenías que mentirme?. Preguntó ella –porque no es correcto que vaya por allí diciendo quien soy, si quiero pasar desapercibido, puede que suene un poco extraño. Dijo el abrazádola.
-no tan extraño. Dijo ella feliz, se dieron un beso, pasaron allí todo lo que era prudente pasar en el guión del cuento, regresaron a eso de las 5 de la mañana.
-aquí es donde mi papá me dice: "no llegues tarde" y yo le decía, seguro no lo haré, llegaré a las 6…de la mañana. Amy rió ante la broma de Zafiro.
-me agrada que ya seamos pareja en el cuento. Dijo –a mi igual belleza. Dijo el besándola.
-Zafi, mi Zafi. Decía ella con los brazos engarzados en su cuello.
-mi belleza, mi magnífica belleza. Decía el feliz, Amy suspiró.
-es hora de seguir. Le dijo la peliazul, el peliazul asintió.
-buenas noches, mi apuesto príncipe. Dijo ella bajando de la alfombra.
-buenas noches princesa. Dijo el pegado a la barandilla, se dieron un beso, ella entró y el, tras mirarla se dejó caer en la alfombra.
- ¡si!. Exclamó mientras la alfombra lo llevaba al jardín.
-por primera vez en mi vida, soy muy feliz. Dijo mirando de modo soñador el cielo y las estrellas, cuando de pronto, ocurrió el desastre, Serena Jasú se le lanzó encima junto a su escuadrón de guardias, lo ataron con cadenas y lo amordazaron, cuando miró, abú Endimiun también estaba amordazado.
-me temo que ya no eres bienvenido príncipe Abubu. Dijo Diamante Jafar con complacencia y malicia- ¡twu!. Exclamó Zafiro Aladdín con odio.
-asegúrense de que no escape. Ordenó riendo y regresando al castillo, Serena Jasú le dio un golpe en la nuca que lo durmió y junto a su equipo, lo lanzó al mar viéndose una vez mas, la luz blanca.
Cuando Zafiro Aladdín despertó, lo hizo en el medio del mar, atado y encadenado, Amy flotaba a su lado como fantasma, el comenzó a desesperarse, la falta de aire era horrible.
-Zafiro, Zafiro. Le dijo la sailor –concéntrate, concéntrate. El la miró con desesperación.
-debes frotar la lámpara, sinó, nos quedaremos atrapados en esta escena por siempre jamás. El lo intentó, pero de verdad, se ahogaba.
- ¡Zafiro!¡Zafiro!. gritó ella desesperada –escúchame ¡escúchame!. Volvió a gritar, pero una nube de burbujas, salió con sangre de su nariz, Amy chilló, pero no pudo hacer nada, otra vez la luz blanca y Zafiro se despertó otra vez.
-fallaste, tienes que frotarla, no te desesperes y hazlo. Dijo ella, el lo intentó, pero una vez mas, falló.
-Zafiro ¡por Nix!¡concéntrate!. exclamó ella, Zafiro la miró, clavó sus ojos en los de ella, Amy no tenía idea de que enfrentaba su miedo mas acusiante, clavó sus ojos en los de ella y comenzó a frotar la lámpara, Amy sonrió al ver que había funcionado.
-no falla. Dijo la genio Black Lady saliendo con un gorro de baño, un cepillo de espaldas y un patito amarillo.
-entro al baño y me llaman. De repente, se dio cuenta de que todo estaba muy húmedo.
-Al ¡Al muchacho!¿quien te hizo esto?. Le preguntó histérica, lo único que pudo hacer Zafiro Aladdín, fue mirarla con súplica.
- ¡no puedo hacer trampa!. exclamó la genia –para salvarte tienes que pedirlo, tienes que decirlo: genia sálvame la vida; tienes que decirlo por favor Aladdín. Dijo ella, el asintió con pocas fuerzas.
-tomaré eso como un si. Dijo, se transformó en un submarino y comenzó a hacer los ruidos típicos mas una frase de ir velozmente a cubierta, cuando salieron a la playa, la genia lo desató y desamordazó.
-Al, muchacho, que susto me diste, no vuelvas a asustarme así. Dijo ella.
-genia, lo siento. Dijo el.
-sabes, me estás agradando. Comenzó ella a decir mientras volvían a palacio.
-y no te lo digo, porque eres mi amo. Dijo la genia con su usual alegría, Amy Jazmín peinaba su cabello, tarareando la canción que entre los 2 cantaron, cuando escuchó la voz de su padre.
-Jazmín. Llamó –padre es tan maravilloso, el príncipe Alí es fantástico, estoy tan feliz. Dijo la muchacha.
-y tienes que estarlo hija mía, pues, ya he encontrado un marido para ti. Dijo, ella lo miró, tenía una expresión en la cara, que no supo identificar.
-te casarás con Jafar. Dijo el sultán mientras la puerta se abría y el aludido, entraba a la habitación.
-os mostrasteis callada, una buena cualidad en una esposa. Dijo.
-nunca me casaré contigo, papá, yo amo al príncipe Alí. Dijo la muchacha.
-el príncipe Alí, me temo que está indispuest... comenzó Diamante Jafar.
- ¿por que no ves mejor en tu bola de cristal?. Preguntó Zafiro Aladdín entrando a la habitación desde el balcón, Diamante Jafar ahogó un grito.
- ¡príncipe Alí!. Exclamó Amy Jazmín encantada, Rubeus Yago no se lo podía creer.
- ¡pero!¡que hace este!ejem!¡ejem!¡rua!. exclamó.
-diles la verdad Jafar, diles que me querías ahogar. Dijo el muchacho.
-pero que clase de insolencia es esa. Dijo Jafar acercado el báculo de cobra alos ojos del sultán, hipnotizándolo una vez mas.
-es evidente que no es cierto. Dijo Diamante Jafar –es evidente. Comenzó el sultán en tono monocorde, Amy Jazmín lo sujetó.
-padre, padre ¿que pasa contigo?. Preguntó aterrorizada, Zafiro Aladdín, que se había dado cuenta de lo que pasaba, se acercó a Diamante Jafar, con rapidéz le quitó el báculo.
-yo se que pasa. Dijo estrellándolo en el suelo y volviéndolo a ñicos, el sultán movió la cabeza como si despertara a la vez, que un brillo rojo, se hacía presente por toda la habitación al romperse el objeto del embrujo.
- ¿que ha estado pasando?. Preguntó el sultán.
-su Alteza, Jafar lo ha estado controlando con esto. Dijo el muchacho mostrando el cuerpo del báculo roto, el sultán miró enojado a Jafar Diamante.
-¡tu!¡repugnante traidor! ¡guardias!¡guardias!. llamó - ¡estamos perdidos!¡mejor manden una postal!. Exclamó Yago Rubeus al tiempo que Diamante Jafar lanzaba humo rojo de sus manos y desaparecía, evitando por poco a Jasú Serena y a su equipo.
-hay Jafar. Dijo el sultán lamentándose –mi mas fiel consejero, nunca pensé que…pero ¿Qué veo?. Preguntó el soberano de Agraba al ver como su hija, estaba abrazada a Zafiro Aladdín.
-mi hija ya ha conseguido pretendiente y además es príncipe, ohh si hijo mío, tu has sido un ejemplo de nobleza, valentía y valía, se casarán un día y tu, te convertirás en sultán, eso es lo que este reino necesita, alguien con tu valentía y nobleza. Zafiro Aladdín abrazaba a Amy Jazmín, mientras miraba a su princesa y entendía que el sultán quería al príncipe Alí y no a Aladdín, la luz blanca se vio y todo se difuminó.
Diamante Jafar y Yago Rubeus, llegaron a la torre que era el hogar del gran bisir, Yago Rubeus comenzó a empacar todo.
¡debemos irnos!¡debemos irnos!¡meteré estas fotos!¡no!¡en esta me veo gordo!. Dijo, repentinamente Diamante Jafar comenzó a reír, reír y reír, Yago Rubeus se acercó a el y lo golpeó.
-es todo, ya perdió el sentido, ya perdió la cabeza. decía mientras lo golpeaba, de repente, Diamante Jafar lo tomó y lo apretó.
-el príncipe Alí no es mas que ese miserable de Aladdín. Dijo.
- ¡ya me di cuenta!. Exclamó Yago Rubeus ahogadamente.
-y tiene la lámpara, y tu ¡vas a quitársela!. Exclamó.
- ¿yo?. Preguntó el perico atónito al tiempo que la luz blanca se veía, Zafiro Aladdín estaba sentado en el jardín muy acongojado.
- ¿sultán? Quieren que el príncipe Alí sea sultán. En ese momento, la lámpara se calentó un poco, salió la genia Black Lady con la parafernalia de un desfile.
- ¡salven a nuestro héroe!. exclamó feliz haciendo ruido, cuando Zafiro Aladdín pasó por su lado, ella bajó los palillos con los que tocaba la batería.
-ahora que tienes tu deseo, solo falta uno. Dijo feliz –solo tienes que decir. Dijo mientras le agarraba la cara y decía:
-genia quiero que seas libre. Zafiro Aladdín la miraba con pena.
-genia no puedo. Dijo por fin - ¡claro que si!¡solo tienes que decirlo!. Exclamó ella feliz.
-no puedo genia, no puedo liberarte, ellos quieren al príncipe Alí, sin tu ayuda, solo soy Aladdín. Dijo, la genia lo miró.
- ¿Qué se puede esperar de un mentiroso? Ya me estaba sintiendo discriminada, ahora, si me disculpa amo. Dijo y se regresó a su lámpara.
-genia, lo siento. Dijo, pero la genia le sacó la lengua.
-adiós ¡no te necesito!. Exclamó el enojado dejando la lámpara en un muro del jardín, abú Endimiun y la alfombra lo miraron.
- ¿y ustedes que ven?. Preguntó Zafiro Aladdín.
-no, no abú, yo no quise. Comenzó a decir, cuando el elefante le dio la espalda, en ese Amy Jazmín lo llamó y fue a su encuentro, Zafiro momento, Aladdín fue presentado ante el pueblo, mientras alguien mas, le robaba la lámpara hábilmente camuflado como una garza.
Cuando Yago Rubeus tuvo la lámpara, se la llevó a Diamante Jafar, quien la frotó.
-oye Al, ya te dije que ¡ah!...tu eres otro…esta noche, el papel de Al, lo hará un hombre, muy feo. Dijo la genia.
- ¡yo soy tu nuevo amo ahora!. Exclamó Diamante Jafar triunfante pisando a la genia Black Lady.
-ya me di cuenta. dijo ella.
-quiero que cumplas mi primer deseo, quiero ser el que mande aquí, quiero ser sultán. Dijo, el cielo se puso rojo, Jafar Diamante apareció con una risa malvada, vestido de sultán, en su hombro, Yago Rubeus, el sultán quedó en interiores.
- ¡Jafar tu!¡traidor repunante!. Exclamó el sultán.
- ¡sultán traidor repugnante para usted!. Exclamó Yago Rubeus.
- ¿ah si? Eso ya lo veremos. Dijo Zafiro Aladdín buscando su lámpara, pero no la encontró.
-la lámpara. Dijo anonadado.
-cambió de dueño Abubu. Dijo Jafar Diamante triunfante mientras la genia, colocaba el palacio en otra cumbre.
¡genia!¡detente!. exclamó Zafiro Aladdín en la alfombra.
-lo siento Al, tengo un nuevo amo. Dijo la genia con tristeza.
- ¡deben inclinarse ante mi!. Exclamó Jafar Diamante - ¡nunca nos inclinaremos ante ti!. Exclamó Amy Jazmín.
- ¡es mas terca que una mula!. Exclamó Yago Rubeus.
- ¡si no se inclinan ante un sultán!¡se inclinarán ante un gran hechicero!¡genia!¡quiero ser el hechicero mas poderoso de la tierra!. Exclamó Diamante Jafar, la genia así lo hizo, el báculo de cobra, se regeneró.
-ah si ¿Dónde me quedé?¡tienen que humillarse!. Con eso, Diamante Jafar hizo incarse a Amy Jazmín y a su padre sultán.
- ¡Jafar!¡quítale las manos de encima!. Exclamó Zafiro Aladín mientras volaba a toda velocidad en la alfombra, Diamante Jafar deshizo todos los trucos, abú, volvió a ser un mono, rajá lo transformó en un cachorro de gato, a Zafiro Aladdín lo regresó a sus ropas de antes y lo mandó al fin de la tierra, junto a una torre del palacio, mientras la luz blanca, se hacía presente.
Zafiro Aladdín tubo que salir del mismo fin del mundo, casi se va por un barranco, se disculpó con abú y con la alfombra y corrió a Agraba donde la cosa, no estaba nada been, la princesa Amy Jazmín estaba como sirviente mientras el sultán, estaba atado y Yago Rubeus, le metía galletas de esas para los loros en la boca.
¡Jafar ya basta!¡ya déjenlo!. exclamó la muchacha con dolor, afar Damante hizo una señal y el loro dejó al anciano.
-me da tanta pena verte humillada así pequeña Jazmín, eres la flor mas hermosa de todas, no deberías estar así. De la mano de este, apareció una corona.
-una flor del desierto tan hermosa como tu, debería estar al lado del hombre mas poderoso del mundo ¿Qué dices querida mía?¿si? contigo como mi reina. Había dicho tras haberse acercado la muchacha con la cadena.
-jamás. Dijo ella manchándolo de vino, el se molestó.
¡te voy a enseñar a respetarme!. Rugió empujándola, Amy Jazmín gimió por el golpe en el suelo.
-genia, he decidido pedir mi deseo final, deseo que la princesa Jazmín se enamore perdidamente de mi. Amy Jazmín ahogó un grito.
-amo, amo, hay algunas cosas que un genio no puede… comenzó Black Lady genia, en ese momento, Amy Jazmín vio a Zafiro Aladdín.
- ¡no digas nada genia de pacotilla!¡tu harás!¡lo que yo te ordene que hagas esclava!. Rugió el terrible hechicero -no puedo hacerlo. Dijo, la escena se paró.
- ¿Qué?. Preguntó Zafiro Aladdín llegando al frente de Amy Jazmín.
-belleza, tienes que hacerlo. Dijo el –no puedo. Dijo ella.
-tienes que poder. Dijo el –no puedo, eso es serte infiel. Dijo ella.
-por Nix, belleza, tienes que hacerlo, si no lo haces, nos vamos a quedar acá por siempre jamás. Dijo con calma, ella lo miró.
-pero…es tu hermano. Dijo –no, es mi hermano personalizando a Jafar, tienes que hacerlo, además, no se considera infidelidad si no hay deseo. El la abrazó, la besó, ella lo abrazó, oliendo su aroma que para ella, era divino.
-si, está bien. Dijo por fin, alzó el rostro, se dieron un beso.
-Jafar, no me había dado cuenta, de que eres increíblemente apuesto. Dijo ella cuando Zafiro, hubo regresado a su lugar, la genia Black Lady dejó caer la mandíbula de asomvro.
Si querida mía, dime que mas ves en mi. Ella comenzó a decirle, mientras Zafiro Aladdín se deslizaba por las montañas de oro, la genia lo miró.
¡Al!¡mi amigo!. Exclamó en un susurro, el le hizo la señal de silencio, la genia se pasó un cierre por la voca, mientras, Amy Jazmín seguía coqueteando con Jafar Diamante.
-Jaf, Ja. Comenzó a decir Yago Rubeus cuando abú Endimiun lo agarró y lo calló.
- ¿y que hay de la rata callejera?. Preguntó el –no se ¿Cuál rata callejera?. Preguntó ella, intuyó que el, se había dado cuenta de la prescencia de Zafiro Aladdín, por lo cual, tomó la determinación de besarlo, cuando se soltaron, Jafar Diamante estaba complacido y Amy Jazmín quería como tirarse de la torre mas alta.
-eso fue…¡tu!. Exclamó el, Amy Jazmín corrió para ayudarlo.
- ¡no princesa!¡eso se acabó!. Exclamó encerrándola en un reloj de arena, la lucha se intensificó, volvió nada a la alfombra, a abú Endimiun, lo volvió un muñeco de ccuerda, hizo aparecer un muro de espadas, que al final, transformó en un muro de fuego.
- ¿crees que podrás ganarme así estúpida serpiente?. Preguntó Zafiro Aladdín.
- ¿serpiente dijiste?. Preguntó Diamante Jafar complacido - ¿te ustaría ver que tan serpiente puedo ser?. Preguntó transformándose en una inmensa cobra, el y Zafiro Aladdín se puso a pelear con el.
- ¡si se puede!¡si señor!¡Aladdín le agnará!. Exclamaba la genia Black Lady haciendo porras al mejor estilo animadora.
- ¡tu no te metas!. Exclamó Jafar Diamante.
-Jafar, Jafar, un gran señor, pero si pierde, mucho mejor. Dijo la genia con energía, en un momento dado, Jafar Diamante atrapó a Zafiro Aladdín en sus anillos, mientras Amy Jazmín en el reloj de arena, se ahogaba mas y mas.
-sin el genio muchacho, tu no eres nada. Dijo el hechicero ahora cobra, Zafiro Aladdín lo miraba con desafío.
-la genia, la genia, sin la genia tu no eres nada Jafar, la genia te dio tu poder y también puede quitártelo, acéptalo, nunca serás mas poderoso que la genia. Jafar Diamante lo miró, analizando sus palabras.
-es cierto, su poder es superior al mío, pero no por mucho tiempo. Dijo mientras con Aladdín Zafiro, se acercó deslizándose a la genia.
-el chico no sabe de que habla, se dio muchos golpes en la cabeza. Dijo la genia.
-esclava, he decidido pedir mi deseo final, quiero ser, el genio mas poderoso. Dijo.
-de acuerdo, tu ganas, muy bien Al. Dijo ella señalando a Diamante Jafar con el dedo, un rayo rosado salió y le dio, Diamante Jafar se volvió rojo y creció.
- ¡al fin!¡al fin ¡. Exclamó mientras se hinchaba mas y mas de poder, Zafiro Aladdín se dirigió corriendo hacia el reloj y lo rompió, Amy Jazmín que había sido cubierta de arena, fue salvada de ahogarse de milagro.
- ¡el universo es mío!¡yo lo mando!¡yo lo controlo!. Exclamó Diamante Jafar pletórico de emoción y poder.
- ¡pero que has hecho!. Exclamó Amy Jazmín - ¡confía en mi!. Exclamó Zafiro Aladdín, había aparecido una lámpara negra y el muchacho se acercó a esta.
-si quieres ser un genio, lo serás, pero con todo lo que implica. Dijo alzando la lámpara negra.
- ¿Qué?¡no!¡no!. exclamó Diamante Jafar mientras era engullido por la lámpara.
- ¡poderes cósmicos y fenomenales! Aquí dentro de esta lamparita. Dijo, todo volvió a la normalidad, el sultán cambió la ley, ellos se amaron por siempre y Zafiro Aladdí, liberó a la genia Black Lady, una vez ella, hubo lanzado a Diamante Jafar y a Yago Rubeus muy lejos, la genia se fue de vacaciones, al final, terminaron Zafiro Aladdín y Amy Jazmín en la alfombra, volando hacia el firmamento, ambos libres, ambos enamorados y siendo cubiertos con la luz blanca.
¡por Nix!¡aquí están!. Exclamó aliviada la voz del príncipe Diamante, Zafiro abrió los ojos y vio a su hermano con camisa roja y pantalones negros.
- ¿hermano?. Preguntó el.
- ¡llevan 4 días desaparecidos!. Exclamó el, Amy lo miró y de súbito, se hechó a reír, Diamante la miró.
- ¿de que te ríes?. Preguntó.
-vamos adentro, te contesto allí. Dijo la peliazul, los 2 se pararon, lo siguieron y en el camino, le contaron todo lo ocurrido.
Fin.
