Hola ¡hola mis queridas seguidoras! Espero todas anden genial, les presento ¡el nuevo capi! Wiiiii.
Hay, drama ¿Qué haríamos sin el? No lo queremos vivir ni de chiste, pero ¡como nos entretiene!.
El droido de hoy, está basado en su totalidad, en un fantasma japonés, espero les guste ¡así amplío el catálago de droidos y otros!.
¡déjenme saber su parecer!¡con un genial REVIEW!.
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, quiero reformar la r y otras temporadas a como yo creo, humildemente que deberían haber sido.
Haciendo que me quieras.
Lunita estaba decidida, decidida a que dejara de considerarla una espía, seguro el creía que ella le había dado la pulsera para hacerle daño, seguro lo creía, mas le valía no hacerlo, porque ella no tenía ni idea de que era otro ardid de las hermanas de la persecusión, ella únicamente quería regalarle una pulsera, Lunita suspiró.
-debo lograr que me quiera ¡y lo voy a hacer!. Exclamó hacia el cielo, ya tenía un plan.
Serena bajó a la mañana siguiente, sonrieno como es su costumbre y ya casi librada del hábito de levantarse tarde para ir al colegio.
-buenos días mamá. Dijo la rubia con calma –Serena, buenos días. Dijo Ikuko termnando de servir el desayuno, Sammy llegó.
-buenos días. Dijo –buenos días hijo. Dijo Kengi, Serena vio a Luna bajar por la escalera.
- ¿han visto a Lunita?. Preguntó –no, no ha bajado ¿estará dormida?. Preguntó Ikuko.
-eso creo, a veces, se parece demasiado a Serena tonta. Dijo Sammy –deja de meterte conmigo. Dijo Serena.
-ya chicos, dejen de pelear, es muy temprano, vamos para llevarlos al colegio. dijo su padre..
- ¿y eso?. Preguntaron los hermanos Tsukino a coro.
- ¿no lo escucharon?. Preguntó Kengi, los 2 negaron al tiempo.
-los niños están desapareciendo, las fuentes dicen que es una mujer extraña. Dijo el hombre - ¿extraña como?. Preguntó Serena.
- ¿Cómo un vampiro?. Preguntó Sammy con emoción.
-no se sabe, según dicen, es una mujer que vendría imitando a un espectro llamado Hachishakusama. Dijo Kengi, Sammy y Serena se pusieron helados.
-por eso, quiero que se vengan conmigo e ir a buscarlos, hasta que la policía atrape a ese grupo que secuestra niños. Dijo Keni, los 2 chicos asintieron.
-por favor, tengan mucho cuidado. Dijo Ikuko con temor –lo tendremos mamá. dijeron los niños.
-hay que ser muy prudente y no exponerse a riesgos innecesarios por tonterías. Dijo Kengi, Serena asintió.
-voy a ver donde está Lunita. Dijo –es raro que no se haya levantado aún. Ikuko asintió.
-apresúrate para que desayunen las 2. dijo la mujer.
-entendido mamá. Dijo la rubia subiendo la escalera, al llegar al cuarto, encontró la cama tendida y a la Luna pelota, la cual, al ver a la rubia, comenzó a rebotar y acto seguido, adquirió la forma de la niña.
-Luna pelota ¿Dónde está Lunita?. Preguntó Serena.
-te dejó esto. Dijo la pelota dándole una nota, que solo decía:
serena, voy a lograr que Darien me quiera, regresaré en cuanto pueda. Lunita.
Serena suspiró –que obstinada es. Dijo mientras la Luna pelota bajaba tarareando una canción, la rubia dio un suspiro y la siguió.
En la nave, las 4 hermanas de la persecución flotaban sobre el puente sentadas como siempre.
-hermana, me parece que exageraste con el droido de hoy. Dijo Vetsite a Vergerite, quien, se miraba en un espejo.
-no lo creo, el conejo creció oyendo esas historias. Dijo la peliazul.
-no puedes estar segura de eso. Dijo Calaverite, Vergerite sonrió con conplacencia.
-si lo estoy, me lo dijo un pajarito. Karmesite la miró.
- ¿Qué nos ocultas hermana?. Preguntó –nada, nada importante, ya verán que mi plan dará resultao. Dijo la peliazul con calma y maldad.-
Eso espero. Dijo Rubeus apareciendo de la nada –los príncipes no están nada contentos con los resultados de lo hecho. Dijo el.
-las sailors de este tiempo son mas fuertes. Dijeron las 4 chicas –quizás, tanta paz a las otras les hizo mal, pero esa no es excusa, andando. Dijo Rubeus.
-a la órden, yo me encargaré de ellas. Dijo Vergerite con emoción.
Cuando Darien despertó, lo hizo por un delicioso olor a tocino, olor a pan y a huevos fritos, el joven, se levantó curioso, no sabía quien podía estar en su casa y desde que dejó de salir con Rey, al recordar su pasado como Endimiun, ninguna chica había estado en su casa, para cocinarle, fue a la cocina y lo que vio, lo eejó mudo, Lunita, estaba terminando de hacer el desayuno.
¡muy buenos días Darien!. Exclamó la niña - ¿Qué haces aquí Serena?¿no fue suficiente el problema en el que me pusiste el otro día?. Preguntó el, la niña lo miró.
-yo no sabía que esa pulsera era del enemigo. Dijo por fin –tienes su marca. Dijo el.-
Eres hija del príncipe Diamante. Dijo Darien - ¡ese no es mi padre!¡mi padre es el rey!. Exclamó Lunita.
-debo decirte que no me convences a mi, de eso, no tengo pruebas. Dijo el - ¡ellos atacaron mi tiempo igual!. Exclamó la niña, el asintió.
-lo se, eso es lo que dices tu. Dijo el, se acercó al plato, lo tomó y sin mas, lo arrojó a la basura.
- ¡pero que haces!. Exclamó ella –lo lamento, pero de mis enemigos no como nada, buenos días. Dijo el.
- ¡eso te lo preparé con cariño!. Exclamó ella, con los ojos llorosos –yo no se si tenga veneno, o si tenga una fruta controladora, prefiero no arriesgarme, por un reegalo tuyo, ya viste lo que pasó. Dijo el, ella se uqedó de peidra, Darien volvió a su cuarto y se arregló, Lunita, lo miraba dolida.
-espero cuando vuelva, no estés aquí, no me gusta el enemiggo. Dijo el, abrió la puerta y salió, la niña, con manos temblorosas,sacó la comida de la basura, había un perro callejero, que seguro podría aprovecharla, miró todo su esfuerzo tirado.
-papi, cuanto te extraño. Dijo la niña, rompiendo en llanto.
Serena se preocupó, no sabía nada de Lunita desde la mañana, sabiendo donde ir a buscarla, tocó en casa de Darien, pero naie le abrió.
-Lunita, soy yo, abre por favor. Pidió Serena, la niña abrió, la mayor, se espantó al ver los ojos de la niña, Lunita la abrazó.-
¿Qué pasó cariño?¿que haces aquí?. Preguntó Serena.
-estoy haciendo que Darien me quiera. Dijo Lunita - ¿por eso limpiaste toda la casa?. Preguntó Serena, la niña asintió.-
Así es, por eso lo hice. Dijo Lunita, Serena asintió.
-sabes cariño, no puedes obligar a que la gente te quiera. Dijo Serena.-
Claro que si, con hipnosis puedo hacerlo. Dijo Lunita - ¿tu quieres que te quieran de verdad o solo que te quieran?. Preguntó Serena.
-de verdad, quiero que me quieran de verdad. Dijo Lunita –entonces, no uses la hipnosis, es un arma, para hacer las cosas mas fáciles, nada mas. Dijo Serena, Lunita asintió, ambas escucharon la llave.
-creí haberte dicho que no te quería aquí. Dijo Darien a la niña.
-pero si hice el almuerzo y arreglé tu ropa. Dijo Lunita orgullosa, Darien la miró inexpresivo, Lunita abrió mucho los ojos, cuando lo vio, destender todo lo que había tendido y meterlo una vez mas, a la lavadora.
- ¡espera!¡no lo hagas!¡espera!. exclamó Lunita, Serena lo tomó por la muñeca.
- ¿Qué te pasa Darien?. Preguntó la chica –quiero que tu hija, me deje en paz. Dijo Darien.
- ¡ella solo quiere ser amable contigo!. Exclamó Serena –no quiero su amabilidad, es el enemigo Serena, si tu quieres una agente doble en tu casa, ese es tu problema, yo a ella, no le debo nada, ni le pedí dejó escapar un zolloso, un horrible zolloso, abrió la puerta y corrió escaleras abajo.
- ¡eres un cerdo!. Exclamó Serena dándole una cachetada y corriendo detrás de la niña, Darien se pasó la mano por la mejilla.-
Que mas quisiera, que confiar en ella, pero se que hay algo que nos oculta y hasta que ella no sea sincera, no puedo confiar ciegamente como tu. Dijo Darien a la nada.
Lunita corrió, corrió y corrió por las calles de Tokio, en el crepúsculo, chocó con alguien.
-pobre niña, pobre niña perdida. Dijo la mujer que se parecía sorprendentemente a Serena.
-mamá, ya no quiero estar aquí mamá. Zollosó la niña con la mirada perdida.
-no lo estarás, mi dulce conejo. Dijo el droido tomando forma, era una mujer con la piel azul pastel, cabellos rosados pastel cortos, alborotados y ojos, verde pastel, vestía de Nergo con plateado, como una rockera, cargó a la niña, a la distancia, Serena la vio.
- ¡Lunita!¡Lunita!. exclamó la chica.
-no quiero estar mas aquí. Dijo la otra muchacha, en brazos del droido, que desapareció en una risa malvada.
Serena, se escondió en un callejón y llamó a las chicas, a la distancia, un pelimorado cuarentón la miraba, al lado de el, una rubia.
-se la llevó. Dijo la muchacha –lo mas probable es que esté en la nave. Dijo el pelimorado.
- ¿Por qué quieres que vaya yo papá?. Preguntó la rubia. –porque a estas horas, Rubeus debe estarla llevando a Némesis. Dijo el pelimorado.
-no lo entiendo. Dijo la rubia –le llevan ventaa, por lo que pasó, la niña quedó desprotegida y ahora, se pueden dedicar a raptar niños para drenarles la energía. La rubia asintió.
-ellas no van a poder llegar a Némesis, no saben donde está y no tienen el poder. Dijo el pelimorado, la rubia cerró los ojos, sacó una pluma como las de las 4 sailors.
- ¡por el poder del planeta urano!¡transformación!. exclamó curiosamente al mismo tiempo, que Serena llamaba su broche y lo alzaba.
- ¡por el poder del cristal lunar!¡transformación!. invocó la chica, se fue una vez investida, la rubia, de trae en distintos tonos de amarillo miró a su padre. -Bueno, volveré pronto. Dijo –feliz despedida y feliz encuentro dijo el. La rubia desapareció en un torbellino amarillo.
-Buena suerte, hija. Dijo Phanton desapareciendo de regreso a su casa.
Rubeus estaba exultante, en la nave, 3 de las 4 hermanas de la persecución le hacían compañía, delante de el, el droido, con la niña en brazos.
-no lo puedo creer. Dijo Calaverite –maldita suertuda. Murmuró Karmesite por lo bajo.
-su táctica dio resultado. Dijo Rubeus –es menester que se la lleve al príncipe, un problema menos, sigan negativizando los puntos de poder. Dijo el pelirrojo triunfal.
-a la orden. Dijeron las otras 3, Rubeus desapareció, al aparecer en el camino al palacio, debió hecharse a tierra con la niña en brazos.
- ¡tierra tiembla!. Lanzó la muchacha del traje de sailor amarillo - ¡maldición!¡eres tu!. Exclamó el pelirrojo.
-vaya, veo que conociste a mi yo futuro. Dijo la chica –vas a conocer tu tumba. Dijo Rubeus lanzando un rayo obscuro sencillo.
- ¡no lo creo!¡tiara de urano!¡atrapa!. lanzó la sailor, la dorada tiara, atrapó a Rubeus, quien, dejó caer a la niña, la sailor la tomó.
-suerte pelirrojo. Dijo la rubia divertida - ¡espera!. Exclamó Rubeus aprisionado, la rubia rió y desapareció con la pequeña en brazos.
Las 5 sailors, llegaron al parque número 7 donde se encontraba el droido junto a Vergerite, en el centro de las 2, aprisionado por un rayo violeta, se encontraba un niño, 11 yacían en el suelo, completamente drenados.
¡espera un poco!¡no permitiremos que te salgas con la tuya!. Exclamó Serena - ¡soy una sailor scout que lucha!¡por el amor y la justicia!. Hizo su pose - ¡soy sailor moon!. Exclamó haciendo su pose.
- ¡sailor moon te castigará!¡en el nombre de la luna!. Dijo culminando la misma.
-otra vez son ustedes. Dijo Vergerite con fastidio –no te dejaremos tampoco. Dijo Amy.
¡sailors mars!. Exclamó Rey haciendo su pose - ¡sailor Júpiter!. Exclamó Lita haciendo la suya.
- ¡sailor Mercury¡. Exclamó Amy haciendo la suya.
- ¡sailor Venus!. Exclamó Mina haciendo la suya - ¡en el nombre de la luna!¡te castigaremos!. Exclamaron las 4.
-de verdad, son insufribles, Hachishakusama, acábalas. Ordenó Vergerite, Serena se separó de la formación y corrió hacia ella.
- ¡rayo sónico lunar!. lanzó la rubia.
- ¡devuélvem ea Lunita!¡devuélvela!. exclamó Serena, Vergerite, quien se levantó con algo de dificultad rió.
-aunque quisiera sailor moon, no puedo devolvértela, ya en estos momentos, debe estar en las manos de mi príncipe. Dijo la muchacha, Serena desprendió su tiara.-
¡tiara lunar!¡acción!. lanzó hacia Vergerite - ¡agua obscura!. Lanzó Vergerite hacia Serena.
- ¡fulgor del agua de mercurio!. Lanzó Amy hacia Hachishakusama, la cual, rodó.
-soledad nosiva. Lanzó el droido en respuesta, Amy rodó y Rey se puso al frente, con uno de sus pergaminos.-
Espíritus combatientes, vengan al frente. ordenó lanzándolo, el droido gritó de dolor.
- ¡aros de fuego de marte!¡enciéndanse! lanzó Rey lastimándolo,Lita fue la siguiente.
- ¡trueno de Júpiter!¡resuena! lanzó hacia el droido, el cual, rodó, se levantó y comenzó a pelear con las 4 a la vez, Mina lo encaró, mientras Serena y Vergerite, combinaban las peleas físicas, con las mágicas.
- ¡cadena de amor y belleza de Venus!. Lanzó la sailor hacia el droido, las 4 seuían peleando.-
¡sailor moon!¡te necesitamos!. Exclamó Rey - ¡tiara lunar!¡atrapa!lanzó Serena hacia Vergerite.
¡suéltame!¡maldita mocosa!. Exclamó Vergerite tratando desesperadamente de soltarse.
- ¡rayo lunar!. Lanzó Serena desde sus manos hacia el droido, se vieron los 5 colores.
- ¡hazlo ahora sailor moon!. Excamó Mina, Serena asintió y llamó el cetro.
- ¡por el poer del alo de la princesa!. Exclamó lanzando el poder hacia el droido y volviéndolo a ñicos.-
¡malditas sailors scouts!¡me las pagarán!¡nunca podrán recuperar a su conejo!. Exclamó Vergerite desapareciendo.-
¡espera!. Exclamaron las 5, Serena cayó de rodillas, en el asfato, se vieron 2 lágrimas caer.
-Lunita, no, no, no, fallé, fallé. Comenzó a lloraar la sailor - ¿Serena?. Preguntó una voz detrás de ella, las 5 se voltearon y corrieron hacia ella.
- ¡Lunita!. Exclamaron a cano abrazándola –estoy bien chicas. Dijo la niña.
-mas te vale ¡no vuelvas a asustarnos así!. Exclamó Rey –lo lamento. Dijo la niña, sinceramente arrepentida.
¿Cómo hiciste para volver?. Preguntó Mina –no lo se, cuando me desperté, ya estaba aquí. Dijo la niña con sencillez.
No importa. Dijo Lita –ya estás de vuelta, no vas a volver a irte. Lunita negó.
-no, a partir de hoy, solo le daré mi corazón a quien quiera recibirlo. Dijo –así debe ser. Dijo Mina.
-vamos chicas, podemos comer algo antes de ir a casa. Dijo Serena, las otras asintieron y se des transformaron, entre Serena y Rey, tomada de las manos de estas 2, Lunita y todas las chicas, fueron a un mcdonalds, por un bocadillo antes de dormir, con la luz de luna, sonriendo como una venébola madre.
-bien hecho hija. Dijo el hombre pelimorado a la rubia, que había recuperado su tiara, estabán ambos sentados en un árbol, viendo a las chicas alejarse.
-nos cambiaron el futuro y tu, tan tranquilo. Dijo ella –es lo mejor que puedo hacer, estoy apostando al instinto de Black Lady, cuando las conozca, se que no se resistirá, ella es una sailor como ustedes. La rubia bufó.
-es como su hermano, pero con cromosoma x, no creo que… comenzó.
-simplemente apuesto a 2 cosas, su instinto y el amor. Dijo el pelimorado, la rubia suspiró –eso quiere decir: que apuestas a sus recuerdo. Dijo.
-en un tiempo, si, cuando los tenga por entero. Dijo el hombre.
- ¿Cómo harás que los 2 se conozcan?. Preguntó la rubia –los caminos de Nix son misterioso hija, lo haré, solo debo…encontrar la forma. Dijo el hombre, la chica asintió.-
Espero lo logres papá. Dijo con tranquilidad, el asintió y guiñó el ojo, los 2 bajaron del árbol.
-ya verás, que si lo haré, querida Háruka. La chica sonrió, dejando que su corto cabello jugara con el viento, le tomó la mano a su padre y ambos, desaparecieron.
