Los personajes de Glee no me pertenecen. Esto es pura ficción.
Capítulo 7:
Quinn
Tenían planificada la despedida de soltera para las dos el día anterior a irnos y teníamos un poco de miedo, la organizaban Puck y Evelyn. Llegó el día y la fiesta de despedida era en la casa de Edward. Allí, Puck y su banda nos dedicaron "The Reason" de Hoobastank a las dos. Se los agradecimos con todo nuestro corazón porque expresaba lo que sentíamos por la separación, que nos había marcado para siempre.
Me comencé a asustar cuando Rachel se puso a llorar, dijo que estaba emocionada y no le creí ni una sola palabra. Algo extraño estaba ocurriendo con ella y averiguaría el qué, pronto. Y la cara que tenía… me dijo que algo muy malo estaba pasando… o estaba por ocurrir. La vi con intensión de hablarme, había tomado mi mano… cuando alguien aclaró su garganta y no pudo hacerlo. Nos giramos para ver al chico que había intentado besar a Rachel aquel día. ¿Qué hace él aquí? Lo quedamos mirando extrañados y fue cuando sentí a Rachel tensionarse en mis brazos. La observé y miraba petrificada al chico, sus ojos estaban completamente llenos de terror.
"Creo que debes irte, ahora mismo."
Le dije seria y miró a Rachel con una sonrisa satisfecha.
"¿Rachel... por qué no le dices que pasó entre nosotros el verano pasado?"
Al escuchar sus palabras me aparté y la miré. ¿De que estaba hablando? ¿Acaso me había engañado con él? Ella tragó saliva y me observó temblando. Vi el dolor en sus ojos y lo supe al instante… me había sido infiel. Pero si fue en el verano, ocurrió cuando estaba en la cárcel. Ahora estábamos casi en invierno por lo que había sido cuando intentó suicidarse. ¿Por eso había estado tan extraña y llorando? ¿No habrá sido que se intentó suicidar porque me engañó? La miré y apreté fuerte los dientes de la furia. Si había sido por eso… había sido muy cobarde. ¿Pero porqué esperar hasta ahora? Si me lo hubiera dicho desde el principio… lo hubiera intentado comprender, la hubiera perdonado… pero ahora… no lo se.
"¿Por qué intentaste matarte? Y por favor, no me digas mentiras."
Me miró asustada y retrocedió. Se largó a llorar y entre lágrimas me lo confesó delante de todos.
"Porque estaba embarazada y no sabía como decírtelo."
La quedé mirando helada. ¿Había estado embarazada? ¡Eso era! Ahora entendía todo. La caída debió hacer que lo perdiera. La furia se apoderó de mí y quería golpear todo lo que había a mi paso. Y el causante de mis problemas estaba parado delante de mí. Puck y Edward lo sacaron de mi vista a las patadas y me giré a ver a Rachel. Estaba arrodillada en el suelo, llorando. Leroy la sostenía mientras le daba un ataque y su cara notaba que estaba consternado, no lo podía creer. No podía seguir mirándola, así que me giré, tomé mis cosas y salí afuera de la casa. Vi como Puck y Edward hablaban con ese tipo a los gritos. Caminé sin mirarlos hasta que me detuvieron agarrándome del brazo. Cuando vi que era él le di un golpe en la cara y le partí la nariz. Se dobló de dolor y continué.
"¡Quinn!"
Rachel apareció corriendo y llorando como loca. Comencé a sollozar recordando las palabras que me había dicho al ver como me miraba, suplicándome perdón. Sufrí tanto tiempo por ella en la cárcel, llorando cada día por su ausencia. ¿Y ella se estaba acostando con otro? Me había roto el corazón y necesitaba tiempo para pensar.
Rachel
Llegué al frente de la casa y la vi irse, pero Finn la detuvo agarrándola del brazo. Ella se giró y cuando vio que era él lo golpeó tan fuerte que le partió la nariz y se dobló de dolor. Cuando siguió su camino corrí hasta ella gritando su nombre y le impedí el paso mientras lloraba sin parar. Nos quedamos mirando y se largó a llorar, mirándome con tanto dolor que se me partió el corazón, pues sabía que la había herido muchísimo. Ella me había esperado, había sido fiel mientras estuvo encerrada. En contra de mi voluntad alejó sus manos de mí y se fue calle abajo. La vi irse y se me partió el corazón.
¿Qué nos había hecho? ¡Todo era mi culpa! Escuché los quejidos de Finn y me giré, la madre de Edward le ponía un trapo en la nariz para que dejara de sangrar y el resto lo miraba enfurecido. Los de la banda, Edward, Mary y mi familia. Si él no hubiera venido yo podría haberle dicho la verdad a Quinn en paz. ¡Había llegado justo cuando iba a decirle todo! ¡MALDITO! Corrí hacia él y lo comencé a golpear. Vi que Puck me sostenía de los brazos y me alejó. Miré furiosa a Finn y me miró sorprendido.
"¡Púdrete! ¡Te odio! ¡No quiero verte otra vez! ¡Maldito idiota!"
Le dije eso y otras cosas más, Edward dijo que lo había visto hoy y como él le dijo que era amigo mío le comentó lo de la despedida de solteras y le dijo donde era. Se lo llevó furioso y lo echó. Estaba tan angustiada que no me preguntaron nada y me llevaron a casa. En el camino iba apoyada en la ventana del automóvil y Puck me abrazaba. ¿Dónde estaría ella? Estábamos en Enero y hacía mucho frío, la nieve llegaba a mojarte. Cuando dejé de llorar, estando sentada en el sillón de la sala de casa, mi Papá Leroy se paró en frente de mí y se cruzó de brazos.
"¡¿Beth ya sabía de esto no? Por eso es que vino a verte, le dijiste de tu embarazo. Cuando te vio se puso tan seria que no supe lo que pasaba. ¡¿Por qué no confías en nosotros? ¿Tan poco significamos para ti?"
Me puse de pie y lo miré llorando igual que antes.
"¡Tu no lo entiendes! Quinn es parte de mi respiración, de mis latidos. Cuando lo hice con él imaginaba que lo estaba haciendo con ella, con Quinn. Y cuando estaba por culminar dije su nombre y él se detuvo. Allí fue cuando me di cuenta que no era ella. ¡Aluciné! ¡Estoy loca! ¡Estoy malditamente enferma!"
Papá me miró helado y dio un paso más cerca de mí. Me envolvió en sus brazos y me dejó llorar. Les expliqué lo del bache psicológico que me había dicho el psicólogo del hospital y un medicamento que tomaba en secreto por esos baches. Les conté lo que ocurrió ese día con Finn, mis sospechas de embarazo y yo llamando a la tía Beth. Ella comprando un test y ayudándome a hacerlo en el Pub.
Luego mi arranque de locura, seguido por mi intento de suicidio. Lo comprendieron todo al instante y me dijeron que debí decir la verdad desde el principio. Que me hubieran ayudado a superarlo. Notaron lo muy enferma que estoy y que me tomaría tiempo volver a ser yo misma. Luego mi Papá Hiriam se puso de pie y me dijo que mientras Puck y Evelyn preparaban todo para mañana, nosotros dos y Papá buscaríamos a Quinn por la ciudad. Quería que le explicara lo mismo que a ellos, que lo comprendería. Cuando les hice darse cuenta que no me escucharía, mi papá dijo que trataría de hablar con ella para hacerla comprender pero que yo tendría que ser sincera y decirle la verdad. Pero que pasara lo que pasara, estarían conmigo para superar mi problema.
Quinn
Alejé sus manos de mí y me fui. Caminé hasta llegar a Kensington Road, donde me tomé un bus que me llevó a estar frente al reloj Big Ben. Durante varios minutos hubo silencio total y sentía como mi corazón se rompía en pedazos. El reloj dio las 03:00 a.m. y me di cuenta que ya habían pasado horas desde que había dejado la casa de Edward. Para mí habían transcurrido días y días, fue como cuando estuve en la cárcel y esos 5 meses me parecieron 5 años. Miré hacia el puente que estaba a mi izquierda y fui hacia él, recordando que Rachel se había tirado de uno similar para terminar con su vida. ¿Tan poco me amaba que se había acostado con otro y quedado embarazada? Bueno, estoy segura de que el embarazo no lo planifico pero lo otro pudo haberlo evitado. Mientras que ella estaba con ese tipo, yo estaba sufriendo por ella. Me apoyé contra el barandal y miré hacia el horizonte. Mucha agua y edificios se expandían ante mis ojos. Este era mi hogar ahora y Rachel representaba la Inglaterra que había llegado a amar. Ahora la había perdido, todo por culpa de mis malditos errores. Y supe, que si Rachel se había metido con ese tipo, era porque yo me alejé. Todo por culpa de ese maldito libro. ¡Todo era mi culpa!
"¿Harás lo mismo que hiciste en Estados Unidos?"
Preguntó la voz de Leroy colocándose a mi lado y mirando hacia la misma dirección que yo. No lo había escuchado llegar y me sorprendió que supiera a donde me dirigiría.
"¿Qué fue lo que hice?"
Le pregunté afrontándolo con la mirada. Él dio un paso adelante y me tomó del hombro.
"Te dejaste llevar por la cólera y permitiste que te alejaran de tu familia. No cometas el mismo error dos veces."
Miré hacia abajo para ocultar las lágrimas que se asomaban en mis ojos.
"No tengo familia, la perdí para siempre."
Lo decía por mi familia en Ohio y por Rachel, ya que me dolía dejarla. Me alejé de él y continué caminando por el puente pero se detuvo frente a mí, impidiéndome el paso.
"Supe que eras parte de la familia cuando te sorprendí besando a mi hija en la cocina, y está perdidamente enamorada de ti."
Cerré los ojos de dolor al escuchar sus palabras. Pero luego los abrí para mirarlo de frente.
"Una persona enamorada no hace lo que hizo. ¿Te acordás de navidad? Yo estoy enamorada de ella y no la engañaría por nada, ella lo tiene bien claro. ¡Y lo peor de todo es que estuvo embarazada y no me dijiste nada!"
Le grité con tristeza, suspiró y me tomó la mano.
"Te puedo asegurar dos cosas: No tenía idea de que estuvo embarazada hasta que lo confesó y la segunda, está perdida sin ti. Cuando estuviste en la cárcel lo único que hacía era llorar encerrada en tu habitación y nunca la había visto tan mal. Si se acostó con ese chico fue porque cometió un error. Quinn… Rachel esta enferma… muy enferma y te necesita."
Me quedé mirando el mar que estaba a mi izquierda por unos minutos hasta que me hizo seña para que lo observara.
"Nos cambiaste a todos, transformaste nuestras vidas."
Hizo una pausa con un suspiro, el cual estaba lleno de terror y continuó.
"Tengo miedo de que si te marchas, Rachel no pueda resistirlo e intente suicidarse otra vez. Se que la amas sinceramente y por ello te pregunto. ¿Podrías vivir con esa carga de conciencia sabiendo que pueden hablar las cosas y arreglarlas juntas?"
Esta vez la que suspiró fui yo, no podía vivir sin ella, mucho menos con el peso de que se mató por mi culpa. Miré a Leroy y justo cuando iba a contestarle, colocó un dedo en mi boca, me impidió hablar y me giró con brutalidad para que mirara atrás de mí.
Rachel
La buscamos por todo Londres, desde la casa de Edward hasta el palacio de Buckingham. Vi que eran las 03:00 a.m. y estaba perdiendo las esperanzas. Cuando llegamos al reloj Big Ben, sobre el puente había una chica apoyada en un barandal y mirando a lo lejos. ¡Quinn! Papá dijo que se encargaría, lentamente se acercó a ella y se colocó a su lado, hablándole. Los dos se miraban y conversaban, no podía ver la cara de ninguna pero si sus gestos. Papá la agarraba del hombro y le hablaba inclinando su cabeza un poco. Cuando vi que se negó a escucharla y continuó quise bajarme. Papá me lo impidió al ver que volvía a hablarle. Quinn comenzó a gritarle y mi corazón se aceleró. Tenía que hacer algo, yo debía convencerla de mi amor. Demostrarle que nos pertenecíamos una a otra y que había cometido un grabe error. Y lo más importante… que necesitaba su ayuda para superar esto. ¿Pero que podía hacer? Tenía que ser algo que nunca haya hecho. Vi a Quinn mirar el río unos minutos y Papá hacia nosotros. Luego continuó hablándole. Parecía estar logrando convencerla, pero eso quería hacerlo yo. ¡Eso era! ¡Tenía que cantarle!
Pensé en una canción hasta que se me ocurrió una. Forgive Me, de Evanescence. Una canción inédita del grupo, cantada por Amy Lee. Y que habíamos descargado pirata una vez y escuchado tantas veces que ahora mismo recordaba la letra.
Me bajé del auto, dejando de lado los gritos de mi padre, diciéndome que regresara. ¡Qué frío! Se me congelaban los pies. Papá me miró un segundo y tomó a Quinn, la giró de tal manera que se enfrentara a mí. Nos quedamos mirando y estaba a una distancia tal que podía ver su cara dolorida y ella mis lágrimas.
Comencé a cantar el tema sin música mientras daba pasos muy lentos hacia ella.
Can you forgive me again? (¿Puedes perdonarme otra vez?)
I don't know what I said. (No se lo que dije)
But I didn't mean to hurt you. (Pero nunca quise herirte)
Di pasos y vi la sorpresa en su rostro y en el de Papá pero seguí.
I heard the words come out, I felt that I would die, it hurts so much to hurt you. (Escuché las palabras salir y sentí que moriría, duele demasiado haberte herido)
Then you look at me you're not shouting anymore you're silent me, broken. (Entonces mírame, ya no estás gritando y tu silencio me mata)
Cuando noté la comprensión en sus ojos, me llené de fuerzas y canté más alto.
I give anything now to kill those words for you. (Daría lo que fuera por eliminar esas palabras para ti)
Each time I say something I regret I cry I don't wanna lose you. (Cada vez que digo algo me arrepiento y lloro, no quiero perderte)
But somehow I know that you will never leave me. (Pero de alguna manera sé que nunca me abandonarás)
Agachó su rostro un instante y luego volvió a mirarme.
Cause you where made for me (Porque fuiste hecha para mí)
Somehow I'll make you see (De alguna manera te haré ver)
how happy you make me. (Cuan feliz me haces)
I can't live this life without you by my side (No puedo vivir esta vida sin ti a mi lado)
I need you to survive. (Te necesito para sobrevivir)
So stay with me (Entonces quédate conmigo)
you look in my eyes (Puedes ver en mis ojos)
and I'm screaming inside that I'm sorry. (Y estoy gritando por dentro que lo siento)
Dije lo siento con muchas lágrimas y a un metro de ella. Quedamos enfrentadas una a la otra y la vi comenzar a llorar emocionada. Nunca había cantado frente a ella y le había dicho que no sabía, además de tener pánico escénico. Esto era nuevo tanto para mí como para ella y si llegaba a perdonarme, después tendría que escuchar sus reclamos por haberle escondido eso también. Papá sonrió y se fue, dejándonos solas.
And you forgive me again. (Y entonces perdóname otra vez)
You're my one true friend and I never ment to hurt you. (Eres mi única verdadera amiga y nunca quise hacerte daño)
Dejé de cantar y nos quedamos mirando. Tenía tantas ganas de besarla y pedirle perdón, que se me aceleró el corazón. Era tanto el silencio que se había formado entre las dos, que decidí romperlo.
"Lo siento… juro que te lo iba a decir cuando llegó Finn."
La vi tragar saliva y mirarme con pena.
"¿Por qué? Necesito saber… porque no me dijiste nada. ¿Por qué te acostaste con él?"
Me largué a llorar y le expliqué la verdad.
"Cuando te enviaron a la cárcel… me enfermé. Caí en un poso depresivo muy grabe. Me había acostumbrado a ti, estoy enamorada de ti y el solo hecho de que te alejaran de mí… me hizo enloquecer. Sabía que estabas sufriendo y… yo…"
No dijo nada, no contestó, por lo que seguí.
"¡Estoy enferma Quinn! No se como superar esto, no se como arreglar las cosas contigo. Pero quiero que sepas… que cuando lo hice con él… aluciné, yo… te veía a ti. Mi mente me bloqueó por completo… yo… pensé que lo estaba haciendo contigo. Hasta que te nombre y Finn… me dijo que no eras tú y yo… salí corriendo."
Agachó su cabeza y luego me miró.
"¿Y el embarazo? ¿No sigues embarazada verdad?"
Negué con la cabeza y le expliqué.
"Cuando comencé a tener los síntomas llamé a la tía Beth y ella me ayudó y averigüé que estaba embarazada. Me hice un test casero en un pub y… cuando salí de allí, vi el puente y pensé que lo mejor era terminar con mi vida… yo… no me merecía seguir viviendo. Pensé que estarías mejor sin mí pero cuando caí al agua… y comencé a ahogarme… me arrepentí, quería verte de nuevo. Luego me golpee la cabeza y quedé inconciente. Si no quieres volver conmigo lo comprenderé Quinn… lo siento."
Pareció no soportarlo más porque se lanzó sobre mí, envolvió sus brazos alrededor de mi cuello y me besó como loca. ¡Sí! ¡Gracias, dios!
Me había perdonado y me besó con tanto sentimiento que me contagió. Envolví mis brazos en su cintura, arrimándola más a mí y profundizando el beso. Su lengua acariciaba la mía de tal manera que un escalofrío recorrió mi espalda. ¿Por qué ella no podía ser hombre? Así podría hacerme el amor, casarse conmigo aquí en Inglaterra y hasta darme hijos. El bebé que perdí debió ser de ella, no de Finn. Nuestras lágrimas se mezclaron y en el instante que nuestros sentimientos eran uno solo, comenzó a nevar y los copos se mezclaron con nuestras lágrimas. Dejó de besarme lentamente y sin separarse de mi agarre, me acarició el rostro tiernamente.
"Puedo darte todo lo que me pidas, mi amor, mi alma, mis besos, mis caricias. Pero nunca voy a darte un hijo, soy mujer. Y sé que te gustaría que te diera uno."
¡Maldición! Si que éramos una para la otra. Nos comprendíamos mutuamente.
Dejé que una lágrima cayera por mi rostro y se viera ante el dolor de sus palabras, tenía razón. Así como ella abandonó la oportunidad de ver a su familia nuevamente, yo abandonaría la oportunidad de ser madre, tan solo para ser suya de por vida. Tomé su rostro mojado por el frío invernal y la miré a los ojos para hablarle antes de besarla.
"Es un precio que tenemos que pagar por amarnos y estoy dispuesta a afrontarlo. No pienso amar a nadie más que a ti. Déjame compensar mi error… haré que vuelvas a confiar en mí."
Abrí sus labios con los míos y lentamente los acaricié con mi lengua. Ella envolvió mi lengua con sus labios y me acercó a ella para introducir su lengua hasta mi garganta. Estaba tan feliz de que me besara de esa forma, como si nada hubiera pasado, que me reí y se alejó de mí. Me abrazó con fuerza y colocó su mano derecha en mi mejilla.
"Después de que estemos casadas no te vas a librar de mí. ¡Te lo prometo, mi amor!"
¿Qué, qué? ¡¿Todavía estaba dispuesta a casarse conmigo después de lo que le hice?
Me quedé pálida y me sorprendí mientras acariciaba mi rostro.
"¿Todavía quieres casarte conmigo?"
Agachó su rostro y lo levantó para mirarme, sonriendo.
"¡Claro que me quiero casar contigo! Es la forma que tengo de demostrarte que te amo y que… confío en ti."
¡Que hermoso! Sus palabras golpearon mi corazón y me largué a llorar. Me apoyó sobre su hombro para que me descargara tranquila y la sentí suspirar mientras el frío nevoso nos continuaba empapando. Una bocina sonó y cuando miramos eran mis padres que nos hacían seña para que entráramos al auto y así poder irnos. Sin separarnos, caminamos lentamente hacia ellos y luego de entrar nos encaminamos a casa. Mi papá Leroy nos dijo que mis hermanos preparaban todo para mañana pero que quería estar seguro de que habría boda. Mañana viajaríamos a Canadá y nos casaríamos un día después de llegar. Para darle tiempo a Quinn de la sorpresa que se llevaría. Quinn y yo nos miramos y después le asentí, ocasionando que me mirara sonriente. No podía creer que me perdonara, lo había logrado con mi canto. ¡Mi canto! ¡Puck! ¡Evelyn!
"¿Es posible que guarden en secreto que canté allí fuera? No quiero que Evelyn y Puck se enteren."
Quinn me miró sonriendo y supe que lo recordaba, mi papá Leroy se giró, sonrió junto a mi padre y asintieron. Luego miré a Quinn de mala manera y me sonrió más, luego de asentir delicadamente. Apoyé mi cabeza en su hombro y me abrazó con fuerza, cerré los ojos y me dejé llevar por el momento.
Al llegar a casa, Papá se estacionó y me bajé. Quinn rodeó el auto lentamente y me siguió. Entramos a casa y nos encontramos con las miradas de Puck y Evelyn que estaban atentos a la entrada con el ceño fruncido. Me giré para encontrar a Quinn parada en el umbral de la puerta y mirando alrededor un poco despistada. Cuando la vi tambalearse y pestañar varias veces me asusté. Estiró su mano hacia mí y no pude capturarla a tiempo antes de que se desmayara. Corrí a su lado y me asusté mucho, la sostuve en mis brazos y observé como estaba inconciente.
"¡Quinn! ¡No, por favor!"
Dije llorando mientras besaba sus labios. Evelyn me alejó de ella mientras Puck la tomaba en sus brazos y la llevaba a la sala. ¿Acaso había muerto? No, solo estaba inconciente. ¿Pero por qué? ¿Estaría enferma? ¿Acaso había enfermado de algo grabe en la cárcel? Todos fuimos a la sala y vi que mi hermano le daba aire con un diario viejo mientras que mi padre Hiriam la trataba de hacer reaccionar llamándola por su nombre. Tapé mi boca con mis manos y Evelyn me sostuvo para que no me cayera. Mi papá Leroy se acercó y me alejaron de ellos hacia el otro extremo de la sala, Evelyn me acarició el hombro. Comenzó a decirme que no me preocupara, que Quinn no tenía nada malo. Puck me llamó por mi nombre varias veces y cuando me giré, Quinn estaba sentada y despierta. No lo pensé dos veces y corrí a su lado. La abracé mientras me largaba a llorar. Ella respondió el agarre un poco débil y me aseguró que estaba bien, que solo había tenido demasiada emoción por un día. Mi papá Leroy sugirió que fuera a descansar y la llevé a la habitación. Me recosté a su lado y apoyó su cabeza en mi pecho, rodeándome con su brazo. Nos cubrí con las sábanas y estuvimos así hasta que nos quedamos dormidas. Pero antes de dormirnos, Quinn me contó que cuando le dieron sus documentos como ciudadana inglesa, le pareció ver a su madre aplaudiendo entre los demás y luego desaparecer. Le dije que de seguro había sido ella para demostrarle que estaba feliz por su hija y me sonrió.
hola gente!
Les dejo este capítulo! :)
Pero quiero aprovechar esta instancia para mandarle un gran saludo a una persona muy especial para mí.
Hoy hacemos un mes juntas... así que mi amor... feliz día! Te amo! :3
Ok... dejen muchos reviews como regalo de mi aniversario con mi chica ;)
Alégrenme el día! :D
