Los días habían pasado rápidamente, me había hecho muy amigo de Rossie y de Albus al igual que con James, aunque los dos hermanos discutían constantemente cuando estábamos los cuatro juntos. Nos habíamos instalado en la casa de Harry haciendo un hechizo que causó que la casa fuera el triple de su tamaño normal, ya que se convertiría según había oído en el nuevo "cuartel de la orden" algo que ninguno de mis amigos ni yo sabíamos que significaba.
- Muy bien profesores, cuando lleguemos a Hogwarts comenzaremos con la selección y mañana empezarán sus clases.
Comunicó Dumbledore. Todos habíamos madrugado para despedirnos de nuestros padres y familiares. A los nuevos profesores se habían incorporado Fred y George Weasly , como profesores de vuelo, ya que habían jurado y perjurado que eso se les daba bien , que no gastarían bromas a sus alumnos y otras muchas cosas, con las cuales finalmente acabaron cediendo a regañadientes por parte de mi padre, a quien llamaban " Quejicus "
- Te voy a echar de menos.
Me dijo mi padre , me encontraba sentada sobre sus rodillas y por el tono de su voz pude ver que estaba triste. Yo por mi parte, también me sentía igual, pero me esforzaba lo mejor que podía en ocultarlo, ya que una sola palabra de rechazo a que se apartara de mi lado por unas horas, sería suficiente como para que denegara la oferta de Dumbledore.
- Yo también a ti papá, pero recuerda que ir al trabajo es algo que hacen todos los padres, y tú no ibas a ser menos, además , podrás volver a ser profesor y según me ha contado un pajarito, uno muy "severo".
Dije asiendo énfasis en severo para que captara el humor, mientras que yo misma me denegaba el aceptarlo. Por otro lado, sí era cierto que James había echo de pajarito y me había contado todo lo que sabía de mi padre como antiguo profesor de Hogwats , faceta desconocida para mí, ya que según me había contado, era muy estricto y malhumorado.
- Me alegra que estés a gusto y creo que no podré volver a ser tan "severo" por tu culpa, señorita, me has cambiado , he pasado de malhumorado profesor a padre devoto de su pequeña.
Me reconoció mientras sonreía , al menos a él le había gustado la bromita. Aun eran muchos los que se paraban delante de nosotros para ver si lo que veían sus ojos era cierto o un sueño con un Snape feliz, según me había contado Hugo que le había explicado su padre Ron a su madre Hermione, pero ambos, ya estábamos adaptados.
- Es la hora profesores.
Volvió a anunciar. Mi padre se levantó , me dio un beso en el cabello y se acercó hasta Dumbledore junto al resto, quienes habían hecho muestras de afecto similares con sus familias y con una leve sonrisa, desapareció.
- No te preocupes cielo, tu padre estará bien.
Me dijo Ginny amablemente colocando un brazo sobre mi hombro, lo cual yo le agradecí con una sonrisa que me devolvió.
El resto de la mañana estuve entretenido con mis primeros y únicos amigos, a quienes en poco tiempo les había cogido un gran afecto. James y Albus eran muy atentos conmigo, estaban pendientes de mí a cada minuto algo que no me agradaba demasiado, pero que me daba reparo decirles.
Cuando todos llegaron estaban más animados y mi padre me abrazó fuertemente, perecía ser que él también me había echado de menos.
- Hola, papá.
Le dije sin ver su rostro ya que me tenía fuertemente abrazada.
- Hola, hija.
Me dijo y ya por costumbre yo sonreí.
Todos estaban felices y nerviosos por ser profesores , mientras que mi padre y los otros profesores adaptados, estaban tranquilos y contentos de volver a comenzar Hogwarts aunque no les alegraba en nada el motivo por el que se debía reabrir.
Los días se habían convertido en años y aun seguíamos viviendo con los Potter, mi padre y yo nos habíamos unido a ellos como una familia, por mi parte sin esfuerzos y por mi padre, un poco más. El motivo más importante para que permaneciéramos con ellos, había sido la seguridad, algo que mis amigos y yo habíamos comenzado a cuestionar ya que en estos años no había habido ningún ataque y ellos aún creían que podría ocurrir de un momento a otro.
Yo ya tenía once años y solo me quedaban dos más para entrar en Hogwarts , aunque gracias a los ya veteranos profesores habíamos aprendido prácticamente todo primero , segundo y mediados de tercero de magia. Mi relación con mis amigos había cambiado en algunos aspectos, era más pura y fuerte, pero sentía algo extraño; Rossie era como mi hermana , Lili mi mejor amiga, Hugo como mi primo pequeño y James y Albus, básicamente eran mis mejores amigos, aunque cuando los miraba a los ojos, veía más allá de ellos, era como si mi mundo se completara. Esas emociones habían surgido meses después de mi llagada, cuando Rossie me confesó que creía que sus dos primos estaban enamorados de mí, algo que yo lógicamente creí, apenas me conocían, pero resultó ser que luego fui yo quien comenzó a pensar en ellos y en verlos con otros ojos, pero los años habían pasado y éramos mayores y estaba segura de que los sentimientos cambiaban a pesar de que los mías seguían igual de confusos y ellos mantenían sus discusiones a mi alrededor, pero tal vez eso ya era costumbre para ellos.
- Oye Re, ¿que te parece si damos un paseo?
Me preguntó James, quien me acompañaba en mi lectura mientras él ojeaba "El quisquilloso"
- Yo los acompaño, James.
Habló Albus quien acababa de llegar y miraba con mirada reprobatoria y dura a su hermano, mientras este se la respondía igual.
- Yo no te he invitado , hermanito.
Le respondió el mordaz.
- Oh vamos chicos, no empecéis otra vez.
Dije hablando en medio de ellos para intentar tranquilizarlos y funcionó.
- Saben lo que ocurrió la última vez, casi incendiáis el salón a causa del enfado y a Ginny casi le da algo, tened un poco de compasión.
Dije firme pero a la vez pasiva lo que ocurrió el día en el que nuevamente James me había regalado un hermoso collar del estado de ánimo en forma de medio redondel, una mitad para mí y otra para él, como signo de nuestro " querida relación amistosa" según le había explicado él mismo en tono burlón a Albus, desatando un intenso fuego en el jardín.
- Tienes razón.
Aceptó Albus mientras avanzaba hasta mí y se cruzaba de brazos mirándome de forma firme.
- Pero yo voy con vosotros.
Dijo hablando solo conmigo.
- Eres un entro...
Dijo James, pero antes de que pudiera continuar yo le interrumpí.
- Por supuesto, no hay nada mejor que un paseo numeroso.
Dije sonriente con lo cual él igualmente sonrió y miró a su hermano con orgullo mientras este le miraba con odio.
- Por ello, Lili puede venir con nosotros.
Con eso sus rostros cambiaron de forma, al parecer no querían un paseo grupal, pero yo necesitaba a alguien con quien distraerme de las peleas de los dos hermanos e ignorar la pregunta que durante años había pasado por mi cabeza ¿de verdad me querrían? Subí a la habitación de Lili y aceptó acompañarnos, pero cuando íbamos a salir Harry nos vio.
- ¿A donde vais?
Nos preguntó , asiendo que nos diéramos cuenta de que Dumbledore aun seguía en la casa acompañado por él, mi padre y Ginny.
- Íbamos a dar un paseo.
Dije sonriente.
- Hija, está anocheciendo , es peligroso.
Me dijo intentando que desistiera, pero lo peor era que Ginny y Harry le apoyaban.
- Oh vamos muchachos, no pueden estar siempre encerrados, además, no creo que los ataque tan cerca de la casa, solo, no valláis lejos.
Nos dijo alegremente Dumbledore.
- Enseguida los alcanzaremos y pasearemos juntos, voy a pedirles a vuestros tíos y primos que vengan y aprovechamos para pasar la noche en familia y así descansar un poco.
Dijo Harry agarrando la mano de Ginny.
- Tened cuidado.
Me dijo mi padre suplicante. A veces era muy controlador y protector, pero era un echo de que al igual que yo, el solo me tenía a mí y yo a él.
Salimos de la casa e intentamos disfrutar del rato sin control. Habíamos avanzado bastante, no habíamos hablado, nos encontrábamos a gusto al sentir el viento sobre nuestra cara.
- ¿Habéis oído eso?
Preguntó Lili asustada.
- ¿Oír el qué?
Le pregunté, pero antes de que pudiera demandar respuesta, Albus me agarró de la mano al igual que James hizo con Lili mientras me observaba de reojo y nos guiaban de vuelta.
- Albus, ¿ que ocurre?
Le pregunté, pero entonces pude sentir gracias a mis sentidos vampíricos que habían comenzado a causa de la incertidumbre y el miedo ,los sollozos de una mujer y un... ¡Avada Kedavra! Con ello palidecí y me caí.
- ¿Que ocurre?
Me preguntó asustado Albus mientras me sostenía la mano a mi lado y James me analizaba con la mirada. Había leído muchos libros de Artes Oscuras como para saber lo que significaban esas palabras.
- ¿¡Estáis bien!
Nos preguntó Ginny que se encontraba muy asustada y agitada, Lili en cuanto la vio corrió hacia ella y al verme a mí, corrió a mi lado.
- ¡Renesme!
Apareció mi padre, que me levantó y me revisó con la vista.
- Estoy bien.
Dije con voz entrecortada.
- Sabía que el paseo no era buena idea.
Dijo más para sí mismo que para nosotros y de repente una tenebrosa imagen de un cráneo con una serpiente que salía de su boca apareció en el cielo, haciendo que nosotros nos sobresaltáramos y que mi padre y Ginny se miraban en señal de entendimiento.
- ¿Qué es eso?
Se atrevió a preguntar James, quien aun seguía a mi lado.
- Esa es la señal ,joven Potter.
Dijo Dumbledore apareciendo junto a Harry , quien se encontraba cabizbajo.
- La señal de que todo comienza otra vez, si hubiera matado a la serpiente.
Explicó Harry malhumorado con sigo mismo.
- Si lo hubieras hecho, ella antes te abría atacado y tú serías quien estuviera muerto Harry, no estaba en tu mano.
Le dijo Dumbledore , pero a Harry por una vez no lo logró reconfortar.
- Esto es mucho mayor que la última vez , ¿verdad señor?
Le preguntó mi padre.
- Eso me temo Severus, Voldemort ha vuelto.
Dijo mirando hacia la marca y con la duda en su semblante, pero antes de que él dijese lo que pensaba, hable yo.
-¿Donde está la mujer?
-¿Qué mujer?
Me preguntó mi padre.
- Cuando huíamos escuché los sollozos de una mujer y...
No logré acabar , ya que mi voz sonaba entrecortada a causa de las pequeñas lágrimas que comenzaban a brotar de mis ojos.
- ¿Qué ocurrió?
Me presionó él.
- Alguien la mató.
- ¿Cómo?
Preguntó esta vez Harry.
- Con una maldición imperdonable.
Con esas palabras los cuatro adultos palidecieron.
- Ha estado aquí.
Dijo Ginny sutilmente.
- Pero, yo no he oído nada.
Dijo James y Albus y Lili asintieron.
- Eso es imposible, Lili misma dijo que oyó algo.
Rebatí.
- Escuché unos pasos, pero venían de por donde llegó mi mamá.
Dijo la pequeña.
- ¿Entonces cómo?
Pregunté.
- Solo hay una explicación.
Dijo Harry mirándome con pena y comprensión.
- ¿ De qué se trata?
Preguntó Ginny.
- Tiene una conexión con Voldemort, lo que ha oído es lo que él ha hecho en algún lugar.
Contestó Dumbledore y mi padre me alejó de mí.
-¿Papá?
Le pregunté asustada por su reacción, pero él solo me miraba analizándome hasta que se acercó a mí y me abrazó fuertemente.
- Tranquila pequeña, nosotros estamos aquí.
Me dijo en mi oído.
- ¿Cómo es posible?
Volvió a preguntar Ginny dudosa de las palabras de los hombres.
- Recuerda que ella es la heredera de Slytherin y Griffindor.
- Pero , lo que he visto...
Intenté decir, pero Dumbledore me interrumpió.
- Lo que has visto es como Voldemort está recuperado y planea el crear nuevos Horrocruxes.
Sentenció el anciano.
Espero que os haya gustado. Por favor, os ruego que comentéis. Mil besitos. ¿Preferéis a James o a Albus? Contestad, por besitos. Os quiero: Rocesme.
soiidiaz
Muchos besitos, YOU ARE THE BEST.
REVIEWS LOVE!
