Burlas.
Un nuevo juego se había inaugurado en la casa de los gemelos. Y, cómo no, fue Alexy el encargado de comenzarlo. Mientras tanto, la cara de Armin era un espectáculo.
-Armin, ¿quieres pasarme el aSUcar? Tengo que aSUmir que no le puse SUficiente- comentó Alexy, con una resplandeciente sonrisa socarrona.
Una risita pasó por los labios de los padres, quienes ya empezaban a acostumbrarse a ese comportamiento tan reciente en sus chicos. Además, gracias a ese poder misterioso que tienen los padres de saber cosas antes siquiera de ser contadas, ya adivinaban lo que ocurría. Esto no evitaba, sin embargo, que Armin no se molestara. Aquello ya ni siquiera causaba gracia y, sin importar sus quejas, el pelizul no desaprovechaba una oportunidad de buscarle las cosquillas.
-Eres un pesado...
-Eso es SUbjetivo
Armin suspiró cansado. Sin otra salida, observó a su madre, en una muda súplica por una defensa, sin embargo, ella le sonrió y, simplemente agregó: -Armin, ¿quieres cenar hoy SUflé?
El pelinegro no pudo sino toser estrepitosamente, ante la risa general de toda su familia.
