Disclaimer: Card Captor Sakura y sus personajes no me pertenecen. Son creación del maravilloso grupo de las Clamp. La historia es de mi autoría. Si hubiese algo similar con otra historia de esta u otra página es mera coincidencia.
Aclaración importante:
Ya no hay indicaciones narrativas especiales (creo que se entenderá lo que pudiese destacar). Sólo decirles que lean las notas de autora del final, onegai.
"Escribir no lleva a la miseria, nace de la miseria"
(Montaigne)
Sakura-chan Memories
Por: Lyra
Capítulo 7 (Final): Eternidad.
Lo que veo, en realidad, no es un túnel, ni un abismo, ni algo parecido a las puertas del cielo, o del infierno…estoy en la bruma, sumergida en una oscuridad interminable…ya no hay límites, no hay frío, ni calor. Elevo mis manos y puedo verlas, blancas, intactas. En este momento, no tengo la necesidad de saber dónde estoy. Cierro mis ojos y me entrego a este manto de incertidumbre, indefensa, sin saber de dónde vengo, ni a donde iré…
Ahora siento que debo mostrar de nuevo las ventanas de mi alma, y…no estoy cuestionando nada, sólo sé que tengo que hacerlo. La oscuridad desapareció, y ante mí hay un jardín inmenso, hermoso. La niebla rodea el lugar, pero no es demasiado espesa como para no poder distinguir lo que está a mi alrededor. No hay cantos de aves, ni siento el rocío en mis pies descalzos. El aire es tibio, y huele a jazmines. Me recuerda al perfume que mi madre ha usado desde siempre. Incluso puedo decir que el aroma es tan intenso, que siento como si ella estuviese aquí, pero no puedo verla, ni a ella, ni a nadie. Camino silenciosamente, sin prisas. Los frondosos árboles se mecen suavemente al compás de la solitaria brisa, y simplemente avanzo rodeada de flores silvestres de diversos colores. Entre todas, hay una rosa blanca, y al verla, me es inevitable pensar en Tomoyo. Estoy tentada a arrancarla y llevársela. Mis dedos están firmes en su tallo, pero una ráfaga de viento me recorre el cuerpo, y sé que no debo hacerlo, al parecer está prohibido. Me levanto del cálido suelo y sigo mi camino. En el trayecto he sentido el olor de la canela, y del café…y no puedo evitar tampoco pensar en ustedes…hermano, papá. Y a pesar de no poder encontrarlos por ningún lado, sé que están bien. Yo tampoco siento ningún dolor, pero me pregunto dónde estarán todos. No estoy cansada, ni tengo hambre, o sueño…
…no tengo la menor idea de cuánto ha pasado desde que comencé este misterioso viaje. No sé si han pasado horas, días, semanas…sólo sé que aquí no existe esa medida llamada tiempo. La niebla se ha disipado y a lo lejos pueden verse praderas cada vez más verdes, y montañas cubiertas por la nieve. Pero todo esto es diferente, no es como los lugares que había visto antes…hay algo más. No hay muerte, y no sé si lo que veo a mi alrededor está con vida. Pareciera que aquí nada cambia, ni nace, ni muere. En esta larga ruta me he detenido ante un paisaje que…me deja sin palabras. Frente a mí hay un lago cristalino, y en su centro, hay un trozo de tierra. Sostiene a un árbol de cerezo inmenso, el más grande que he visto. Sin pensarlo, me arrojo al agua, y nado hacia él. El sonido de las gotas chocando entre sí es tan…apacible. El líquido recorre mi piel, y mi cuerpo fluye, liviano como una pluma. Hasta que por fin he llegado. Estoy parada a un costado de este cerezo que arroja sus pétalos en una lluvia mágica, casi infinita. Miro al horizonte y el crepúsculo pareciera querer decirme algo. Los últimos rayos de sol se reflejan en el agua, mientras que un olor despierta mis sentidos...
Es…chocolate. Se siente como cuando me acerco a su rostro, es su aliento…Shaoran. Después de haber estado vagando así, tanto tiempo…sin conocer la noche, ni el día, siento algo en el pecho…una lágrima cae por mi mejilla. La luz me muestra sus ojos de atardecer, la brisa me trae su aroma, que cada vez es más agudo, y sus manos tibias, así como sus labios…quiero verte otra vez…
Sakura…Regresa…
Siento una voz, no sé de dónde proviene. Como un lamento llega hasta mis oídos, suplicante. Una y otra vez…
No te alejes de mí…
Mi pecho se agita…es mi corazón, creo que está…latiendo. No lo había hecho desde que llegué aquí…
Regresa, por favor…
Debo volver. Ahora lo sé. Él está esperándome. No sé cómo llegué aquí, pero lo que más quiero es…regresar. No voy a rendirme, no sé qué debo hacer, pero no voy a caer…otra vez…no huiré de su lado, nunca…
El árbol…miro su tronco, y sin querer, mi mano toca su corteza. El aire se agita cada vez más. Una brillante luz borra el paisaje. Y vuelvo a sentirme…viva.
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Hay oscuridad…pero comienza a aparecerse una pequeña luz, que cada vez va haciéndose más intensa. Abro mis ojos cansados. Las imágenes son borrosas, me tomo un tiempo para poder ver mejor. Las paredes que me rodean son blancas, y una máscara cubre mi boca. Un sonido intermitente, constante, resuena en la habitación. Con mucho trabajo giro mi cabeza y miro hacia mi derecha. Se ven muchas pantallas, con números y líneas extrañas. Me detengo a observar, y a intentar recordar…
Las imágenes vuelan por mi cabeza y…duele. Los recuerdos se asomaron de golpe. Cierro mis ojos para aguantar el agudo malestar. Lentamente, las puntadas van haciéndose cada vez más suaves. Ahora sé que esos sonidos repetitivos están registrando mis latidos. Estoy con vida. Me siento extraña con todas estas agujas y tubos en mi cuerpo, es algo incómodo, pero no duele. Siento un calor en mi mano izquierda. Al voltearme lentamente, lo veo. Recostado en mi cama, dormido en una posición que se ve bastante incómoda, sosteniéndome la mano. Intento moverme, pero sólo consigo intensificar un poco el roce de mi mano en la suya. Puedo ver que, entre sus sueños, sonríe levemente, y escucho de su boca una palabra que me deja impactada…
-Regresaste.
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-Monstruo, no te acabes toda la comida. Los demás enfermos también deben almorzar, ¿sabías?
-Hermano, ya no sé de qué forma decirte que… ¡no me llames así!-apenas puedo golpearle el brazo suavemente, mientras que mis padres sólo sonríen.
-Touya, hijo, no trates así a tu hermana-mi madre nos mira con dulzura y no puedo evitar sentirme algo contenta.
Mi familia está aquí, conmigo, como en los viejos tiempos. Muchas veces soñé con esto, y por fin se cumplió. Es irónico que una situación agradable se dé en un momento tan trágico, pero estamos un poco más tranquilos porque lo peor ya pasó. Al principio, estaban todos muy angustiados por mí. Por lo que me contaron, perdí mucha sangre, así que mi padre y mi hermano la donaron para mí. Shaoran también quería hacerlo, pero no pudo porque su tipo de sangre es distinto al mío. Costó mucho estabilizarme, pero después de muchas horas de lucha, lo consiguieron. Estuve una semana en estado de coma, y no sabían qué pasaría cuando despertase. Los médicos aún no pueden creer cómo me salvé de esta situación, porque prácticamente el disparo que recibí me hizo perder una cantidad excesiva de sangre, y la bala estaba alojada cerca de mi corazón.
Quizá por eso dicen que hay cosas que la ciencia no puede explicar. Ése es mi caso, y a pesar de lo extraño de la situación, me siento en paz…pero hay varias situaciones que aún debo terminar de asimilar. Es que he vivido tanto en tan poco tiempo…pero aún falta mucho, y lo sé porque tengo la firme esperanza de que así será…
Después de la visita diaria de mis padres y Touya…por fin estoy sola en esta blanca habitación del hospital. Ya han pasado dos semanas desde que desperté, y todos andan de aquí para allá sin dejarme ningún momento. A veces creo que están un poco locos, pero en el buen sentido, claro está. Son las tres de la tarde, y ya tengo hambre. Papá dice que eso es indicio de que estoy cada día mejor, yo no lo sé. Aún me cuesta un poco respirar, pero dicen que con el paso de las semanas ya no habrá ningún malestar.
Ahora puedo detenerme a pensar en las cosas que me han pasado. Todo fue tan…inesperado. Jamás pensé que mis padres tenían ese tipo de problemas. Al acordarme de todo aquello, me siento triste, por todo el tiempo que perdimos, por todas las veces que los necesité y no estuvieron como yo hubiera querido. Incluso al recuperar la conciencia estaba dolida con ellos. Pero al hablar con Tomoyo y Shaoran, pude entender muchas cosas. A pesar de todo lo sucedido, he sido afortunada, porque estoy con vida, y he comprendido que todo puede remediarse de algún modo, menos la muerte. Tengo que tener en cuenta que me salvé esta vez, pero dudo mucho que pueda contar la misma historia dos veces, por eso debo aprovechar este nuevo comienzo. Además, recordé después el día que me enteré de la verdad. Esa vez los perdoné, sin dudarlo. Sé que en otra situación, las cosas habrían sido distintas. Por supuesto que tarde o temprano los habría perdonado, pero no de inmediato. Pienso que actué de esa forma porque tuve una especie de presentimiento, como si supiese que algo malo ocurriría. A pesar de todo, no me retracto de mi proceder. Mi padre ya ha sufrido mucho y sé que está verdaderamente arrepentido, puedo notarlo en su mirada. Por eso, mi corazón le quitó cualquier culpa, y creo que está un poco más aliviado. Ahora queda resolver sus problemas con la justicia, porque lamentablemente fue considerado cómplice del tal Chang. El tipo realmente es un mafioso, y por suerte la policía está encargándose de él y de todos sus secuaces. Pero me preocupa papá, espero que no sean muy duros con él. En todo caso, está dispuesto a cooperar con la investigación, lo que podría atenuar las acusaciones en su contra. Mi madre me ha ido actualizando de a poco de todo, y apenas me recuperé un poco de lo vivido, me contó lo que sucedió aquel día…
Ella se preocupó mucho esa noche. Tampoco podía dormir, así que se levantó para bajar a ver televisión y ganar algo de sueño. Al pasar por el pasillo, vio mi puerta entreabierta. Ahí notó que yo no estaba. Bajó a buscarme, pero no aparecía por ninguna parte. Subió corriendo las escaleras y fue a avisarle a mi padre, el cual no demoró en reaccionar. Tía Sonomi y Tomoyo también se despertaron por todo el ajetreo, y llamaron a la policía de inmediato. Papá tuvo que explicarles toda la situación, y así comenzaron con mi búsqueda. Mi amiga le avisó a Shaoran, quien apareció de inmediato en la mansión. Se presentó precipitadamente, y mis padres al principio no entendieron mucho, en realidad dudo que se hayan gestado explicaciones en ese momento. Todos estaban atentos a los teléfonos, hasta que recibieron una llamada de los detectives, avisándoles que tenían rodeado uno de los lugares que presuntamente Chang utilizaba para sus sucios negocios. Acudieron rápidamente hacia el área industrial de Tokio. Por suerte, pudieron tenderles una emboscada, y así la policía arrestó a Chang junto a todos los sujetos que estaban con él. Pero yo no aparecía por ninguna parte…hasta que Shaoran me encontró. Me acurrucó entre sus brazos y estuvo conmigo en todo momento.
La labor titánica de los médicos y todo el personal de urgencia de ese día, salvó mi vida. En los siete días que estuve en coma, estaban muy preocupados, puesto que no se sabía en qué estado se encontraría mi memoria. Es extraño, ya que…todo el tiempo que duró mi inconsciencia, estuve soñando, pero me pregunto… ¿habrá sido un sueño todo lo que vi y sentí?. Debo decir que aún no se lo he contado a nadie. Es que todo fue tan…extraño, y misterioso. Más que pensar en eso, mi corazón siente que…no fue un sueño. De hecho, sí estuve en un lugar, llamado…Eternidad.
Escucho un par de toques en la puerta…es él, quien entra con una gran sonrisa. Cada vez que viene a verme, y lo veo cruzar el umbral, lo siento, y lo sé. Estoy enamorada de él, con locura. Se sienta a mi lado y una sonrisa nace de mi rostro…de mi corazón.
-¿Cómo estás?
-Me siento bien, y ahora que estás tú…mucho mejor-me besa la frente y eso me encanta.
-Yo…quiero decirte algo.
-Cuéntame-la curiosidad me hace cosquillas en el estómago…sus ojos brillantes me miran con una dulzura y una felicidad renovada.
-Es que…después de todo lo que ha pasado, yo…-lo veo nervioso, y algo sonrojado-me di cuenta de una cosa. Te amo y…quiero estar contigo, el resto de mis días.
-Tú sabes que yo…también quiero eso-me encanta verlo así, estando tan cerca de mí, y diciéndome aquellas palabras llenas de cariño. Ahora está sacando algo de su bolsillo…es una cadena de plata, y tiene una pequeña llave, con un par de alas, y una estrella en su centro.
-Entonces…quiero que hagamos una promesa. Esta es una llave, que ha estado desde siempre en mi familia. Por lo especial que es, quiero regalártela, como un símbolo de mi amor y confianza en ti. Sakura, te amo, y no quiero perderte, por nada de este mundo-sus palabras me emocionan profundamente. Sólo soy capaz de acercarme a su rostro y decirle…
-Te amo.
Y un beso sella nuestra unión. Sus manos tibias y suaves, acarician mi rostro. Me siento en las nubes…no quiero que esto se acabe, nunca. Estaré con él, sin importar lo que pase. Aunque el mundo entero se me viniese encima, seré fuerte. Voy a cuidarlo, y amarlo el resto de mis días, lo sé.
Lo amaré hasta la muerte…y más allá.
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Me asomo a la ventana, y las nubes flotan cual blanca espuma. Días como éste me hacen recordar viejos tiempos. Precisamente hoy se cumplen seis años de lo sucedido aquel día, situación que jamás se borrará de mi memoria. No es que no lo haya superado pero…hay cosas que, a pesar de todo, nunca se olvidan. Nadie más que yo recuerda el detalle de las fechas. No me gustaría que los demás pudieran ponerse tristes por algo que ya no me afecta en lo absoluto, por eso no se los digo.
Desde ese día muchas cosas cambiaron en mi vida. Mi familia está más unida que nunca, a pesar de que mi padre no estuvo con nosotros un tiempo. Lamentablemente lo encontraron culpable por lo de las estafas, ya que no hubo pruebas suficientes para demostrar que actuó bajo amenaza. Pero gracias a su cooperación en el caso (por su testimonio), la condena que tuvo que pagar no duró más de dos años. Además, no había cometido ningún otro tipo de actos ilícitos, por lo que estuvo en una cárcel que no resguarda criminales peligrosos. La suerte de Chang fue distinta, porque él tenía un prontuario bastante grande…ni yo sé cuántos años tendrá que pasar en prisión, pero eso no me importa mucho. Creo que estará un buen tiempo privado de su libertad, y eso sucedió simplemente porque se lo ganó, y a pulso.
De las cosas que han ocurrido estos últimos años…puedo decir que estoy satisfecha. Por fin pude conocer a la familia de Shaoran. Su madre es una mujer que inspira mucho respeto. Me siento feliz porque, a pesar de todo, aceptó mi relación con su hijo. Al principio creí que me rechazaría, porque su actitud era demasiado distante para mi gusto. Después aprendí a conocerla realmente, y me di cuenta que es así con todos. Es de aquellas personas que no demuestra su cariño con abrazos ni mimos, sino que con gestos y unas pocas, pero precisas palabras. Además están las hermanas de mi prometido y...ellas son todo lo contrario. Siempre que viajamos aquí, a Hong Kong, nos reciben con muchos abrazos y todas ellas me dicen cosas como: "¡Estás tan linda! ¡Te extrañé mucho!". Me caen bien, y las quiero como si fueran mis hermanas.
Sí, estoy aquí, en la casa de la familia de Shaoran. Desde este gran ventanal puedo apreciar el hermoso jardín. Pero lo que estoy viendo ahora es lo que más me gusta de todo este mundo: es mi amor, está jugando con uno de sus sobrinos. El hijo de Feimei es algo parecido a él…y eso me produce demasiadas cosas. Sobre todo hoy…porque en la mañana descubrí algo maravilloso. Después de haberme hecho un test de embarazo, descubrí el milagro que llevo aquí, en mi vientre…voy a tener un bebé, un niñito (o niñita) mío, y de él. Me siento tan contenta…no sé que pensará él, cómo va a reaccionar. Estoy bajando por las escaleras, sólo sé que debo ir a buscarlo y decírselo de alguna forma.
Salgo al exterior y el sol acaricia mi piel. Shaoran me ve y sonríe…llega corriendo hacia mí y me abraza fuerte. Me mira fijamente y…sé que va a decirme algo importante. Te conozco tanto…
-Sakura…no sé que es, pero…hace días que te veo más hermosa.
-Claro, ahora me vas a decir que encontraste fea hasta hace poco-me hago la ofendida para que él intente convencerme de lo contrario. Debo confesar que me encantan sus métodos…
-Tontita…sabes que eso es mentira-me saca la lengua juguetonamente-no sé, pero veo que tus ojos brillan más que siempre…quizá estoy loco, mejor no me hagas caso.
-Creo que…eso tiene una explicación. Y está cerca, más cerca de lo que te imaginas.
Tomo su mano y la coloco sobre mi vientre…él me observa, y lo sabe. Me abraza fuerte, y ríe. Él siempre es más reservado con sus sentimientos, pero creo que esta vez, la alegría no le cabe en el pecho, tal cual como siento ahora. Lágrimas corren por mis mejillas y yo también sonrío. Esto parece un sueño…pero es mi realidad.
Si pudiera volver al pasado, no modificaría nada, absolutamente nada, porque todo lo que me ha sucedido, ha hecho posible lo que estoy sintiendo ahora. Y eso no lo cambio, por nada de este mundo.
Me siento plena…por estar aquí, por poder respirar, sentir, latir…vivir. Por poder estar de nuevo en este mundo, y sentir algo tan intenso y hermoso como el amor…porque a pesar de que a veces, todo parezca estar en nuestra contra, no hay nada más maravilloso que albergar este sentimiento y ser correspondido, aunque sea un momento, por esa persona amada. Y es que hay que superar tantas dificultades para conseguir el amor y la felicidad. Pero realmente valen la pena los sacrificios, el llanto y el dolor, porque de esa forma sabes que estás vivo. La vida es un valioso tesoro, una fortuna que debemos gastar de la mejor forma a lo largo del tiempo que la poseamos…y que mejor que dejándonos llevar de vez en cuando por las emociones, procurando hacer el bien, buscando aquella misión que sabemos de antemano que debemos cumplir…para dejar una huella, un testimonio. Es algo que está escrito desde el momento en que nacemos.
Algunas veces, no es posible estar con la persona que se ama. Sé que eso es difícil, y triste...pero, en algún momento, cuando todo parece perdido, la vida puede abrirnos un nuevo camino…
Yo…no sé qué pasará en un futuro, no sé si mi vida tendrá más alegrías o tristezas, sólo sé que debo aprovechar cada instante, como si fuera el último...valorar cada pequeño detalle, estar con mis seres queridos, cuidar y darle todo el cariño al hijo que pronto saldrá de mi vientre para tener su propia vida, estar siempre junto al hombre que amo y, por sobre todas las cosas, ser feliz. Porque la vida me mostró una cara, y la muerte me insinuó la suya. Y a pesar de haber estado tan cerca de cortar la cadena de plata, símbolo de la unión del cuerpo y el espíritu, algo me detuvo en ese misterioso trayecto. Sentí una fuerza inexplicable, y respiré otra vez, y mi corazón volvió a latir…agradecí esa nueva oportunidad, tan valiosa, que no pienso desperdiciarla por nada…y fue en ese crucial instante, que encontré la respuesta a todas mis aflicciones…
Porque, a pesar de caer, debes levantarte. Aunque sientas dolor, sabes que, en algún momento, puedes volver a sonreír. Nadie dijo que sería fácil. De eso se trata la vida…simplemente, de vivirla…no desaproveches ese regalo…
Sólo vive…y sé feliz.
Fin
Dedicada para todos aquellos que llegaron hasta aquí, y que logré tocar, en alguna u otra medida, una parte de sus corazones… y para todos los que me brindaron, en algún momento, su apoyo con esta pequeña locura.
Una dedicatoria especial para alguien que sé que jamás leerá estas líneas…suena absurdo, lo sé, pero esto va…para ti…
Constructor inconsciente de mi arte…Con cariño.
Historia terminada el día 24 de Septiembre del 2008, a las 21: 32hrs.
N/A: Confieso que…estoy llorando…realmente, hay muchas cosas que siento ahora, y que no sé si puedo expresar claramente. Estoy consciente de que esta historia quizá no fue del gusto de mucha gente, a otros creo que les gustó. No sé, solo sé que esto lo hice en un momento de mi vida en que las cosas no me han resultado muy bien. A veces, en momentos difíciles, es bueno desconectarse del mundo, y eso hice con esta historia.
Por fin me siento un poco más tranquila, porque fui capaz de llegar hasta este punto y dejar un mensaje en el que, en un principio, cuando comencé a escribir, no creía. Pero la vida, y muchas personas que me rodean (incluyendo a algunas lectoras de aquí) me recordaron que no estoy sola…y eso me ha dado fuerza y fe para seguir adelante.
Esta vez, quiero pedir un favor especial a los lectores: si tienen ánimos, o mis palabras les llegaron, aunque sea sólo un poco, dejen un mensaje. Sé que a veces no hay tiempo, pero, si se puede, les estaría agradecida.
De verdad muchas gracias por su tiempo…por leer mi historia. Espero me disculpen si los decepcioné en algún aspecto, si algo no les gustó, pero creo que en este capítulo, he liberado mi verdadera forma de escribir…ahora he podido conocerme más en esta faceta, y eso es gracias a ustedes….un abrazo grande y mucha suerte. Se despide…Lyra.
