Disclaimer: Los personajes no son míos, yo solo los tomo para mi deleite así que no cobro absolutamente nada. La única retribución a la que se aspira es a entretener al lector y divertirme escribiendo. Los reviews son simplemente un plus.
Advertencia: Capítulos cortos, malas palabras y leve violencia.
.
.
Chimenea
.
Sentado frente a la vivaz chimenea, recargó su cuello en el respaldo del sillón con la ilusión de poder relajar la tensión que se acumulaba en toda la zona de la nuca y hombros. El hastío crecía conforme escuchaba el mensaje en su contestadora. ¿Cómo es que ese patético mono había conseguido su número? Mojo Jojo llevaba solo dos minutos pero no iba al punto de nada, ¿para qué mierda lo necesitaba? ¿No podía simplemente dejarle un recado por escrito –aunque igual terminaría quemando el papel sin siquiera haberlo leído– y dejarlo en paz de una vez por todas? Por eso nunca se interesó en mantener contacto con su estúpido creador, siempre terminaba cansándolo con tanta palabrería innecesaria. La única razón por la que ahora escuchaba su mensaje era debido a que se lo había mandado más de trecientas veces –sin exagerar–, claro que había borrado la primera centena sin molestarse en revisarlos y habría continuado así de no ser por aquel aparato que se había trabado justo en uno. Pensó en lanzar la contestadora o simplemente aplastarla sin poner esfuerzo, mas el pedido del simio parecía urgente.
—Jodido mono inútil, ¿tanto para decir que quieres que pasemos Navidad contigo?—Brick se levantó directo a la nevera para tomar una cerveza. Estaba tan despreocupado sin razonar el pedido de Mojo, como si éste nunca se hubiera esforzado en contactarlo para proponerle aquello. Pero algo lo hizo volver a la cuestión, ¿por qué tan de repente se mostraba interesado en las fiestas? La razón era más seria de lo que creyó.
En años anteriores no había reparado en pasar una celebración con él, la mayoría del tiempo estaba en prisión u ocupado ideando planes para acabar con sus mayores enemigas. Por otro lado, no era sano pasar Navidad con Him, podía ser una experiencia muy… perturbadora. La primera y única vez fue suficiente para él y sus hermanos.
Alguien interrumpió sus pensamientos tocando la puerta de forma escandalosa. Extraño. No solía recibir visitas.
Se dirigió a la puerta y se asomó por el agujero de ésta. Arqueó una ceja, no esperaba verlo afuera de su casa. Giró el pestillo para encontrarse cara a cara con su hermano menor.
—¿Qué haces aquí, zoquete?—Lo recibió el pelirrojo con una sonrisa burlona.
—Con un carajo, Brick, llevaba mucho esperando a que me abrieras—Butch entró sin esperar permiso o que el mayor le diera el pase. Luego dejó su chaqueta en uno de los sillones de la sala para ir directo a la contestadora. Reprodujo uno de los tantos mensajes y bufó molesto—. A ti también te jodió con sus mierdas.
Brick estudió la silueta del moreno, ya tenía tiempo sin verlo y lo primero que el cretino hacía era irrumpir en su casa a maldecir al mono.
—¿Solo vienes a quejarte de Mojo o buscas algo de mí?—Preguntó mientras tiraba la lata vacía a la basura desde su lugar.
—No has cumplido con tus encargos, maldito idiota—directo como siempre, Butch demostró su enojo—. Sabes que no aguanto al pendejo de Ace y tú haces que mi paga se retrase.
El chico de ojos rojos se encogió de hombros mientras se sentaba donde minutos atrás. Su hermano lo siguió con la mirada.
—Si tanto necesitas el dinero entonces róbalo de otro lado, imbécil. Yo ya no pienso perseguir mierdecillas.
—Ay, ¿el espíritu de las fiestas ablandó tu corazón?—Se burló el moreno fingiendo ternura en su voz—, es por esa Superpoderosa, ¿no? No te volverá a abrir las piernas aunque intentes quedar bien por ella.
Brick rio con sorna.
—No lo hago por ella, estúpido. Me cansé de que ese mafioso se creyera mi jefe.
—Entonces deshazte de él—aconsejó aburrido el pelinegro.
—¿Y qué crees que hice?—Preguntó Brick, completamente serio mientras fijaba su vista en la chimenea que tenía en frente. Butch siguió la mirada del pelirrojo y se encontró con el fuego consumiendo lo que parecía haber sido un saco. En seguida lo reconoció, se trataba de un lujoso traje como los que solía usar el jefe de la mafia.
—¿Lo mataste?—Preguntó sin asombro una vez que se acercó a las llamas y buscaba alguna extremidad del sujeto.
—Si estás buscándolo ahí no encontrarás más que su ropa, maldito idiota. El cadáver ahora está a miles de kilómetros—luego encendió un cigarrillo y Butch lo observó con curiosidad.
—¿Y por qué tienes su ropa?—Brick se encogió de hombros.
—Se me acabó la leña y hacía un puto frío.
El pelinegro rio y decidió acompañar a su hermano sentándose en seguida de él. En cuanto lo hizo, Brick le ofreció un cigarro tendiéndole la cajetilla y Butch aceptó uno al tiempo que el pelirrojo acercaba su encendedor para que lo pudiera prender. Después de un rato en silencio, ambos mantenían su vista en la chimenea.
—¿Qué le dirás a ese mono inútil?—Habló de repente el chico de ojos verdes.
—Tendré la noche ocupada—contestó su hermano.
—¿Una puta?—Inquirió y Brick no respondió, asumió que había acertado—. Yo voy a follarme a Buttercup—el pelirrojo no se inmutó, él estaba al tanto de las intenciones de su hermano como éste de las suyas—. ¿Qué has sabido de Boomer?
—No mucho. Está jugando a ser un niño bueno con la rubia.
—¿Era verdad? Creí que el marica solo lo había dicho para ocultar su homosexualidad—se mofó.
—Al menos él tiene sexo asegurado con una Superpoderosa—entonces Butch calló, fastidiado. No quería admitir que en eso el idiota de su hermano menor les había ganado—. Pero no deja de ser un cretino, la engaña diciéndole que algún día dejará de cometer crímenes.
—¿Entonces esa es la clave para follarte a una PPG? Tomaré nota.
—Dudo que te sirva con la ruda. Ella se ha tirado hasta el adefesio de Ace. No coge contigo porque quiere molestarte.
El moreno bufó. Lo sabía, no necesitaba que su hermano le recordara aquello. Hubo un tiempo en el que Buttercup salió con Ace, después de que su ex le fuera infiel con la mujer más millonaria de la ciudad. Era por despecho, era obvio y todos lo sabían.
—Bueno, al menos en tu caso solo te basta que la líder no esté sobria.
Otro silencio. Después del último comentario del pelinegro ninguno de los dos mencionó palabra porque ya nadie tenía algo para decir. Por supuesto que este trato no significaba frialdad entre ellos porque a pesar de no seguir juntos como antes, de vez en cuando seguían en contacto. Eran hermanos después de todo. Cada uno estaba al tanto de los otros dos a su manera y no era sorprendente que supieran sobre el amorío del rubio con Bubbles, no requerrían esconderse nada, bien lo habían dejado en claro desde el primer momento; no les importaba lo que los otros hicieran con sus vidas. Ya no eran niños, no necesitaban destruir a las Chicas Superpoderosas porque se habían demostrado así mismos que eran más que el experimento de Mojo Jojo y la proeza resucitada a tenazas de Him para matar al trío de heroínas. Con esto en mente el silencio en la habitación no solía ser pesado aunque esa calma pudo durar por más tiempo, no obstante, el mayor había decidio que era hora de que se pusieran serios.
—Mojo se está muriendo, Butch.
—… Lo sé.
Se escuchó el crujir de la poca leña que quedaba entre la tela que ayudaba a mantener la llama. Una vez más el silencio se presentó entre ambos hombres que no dejaban de observar la chimenea. No se voltearon a ver en ningún momento, ni siquiera para ver la reacción del otro respecto a la delicada salud de quien alguna vez llamaron padre.
—Cancela los planes que tenías—ordenó Brick con su tono autoritario y sereno, sin embargo, no hizo falta que discutiera con el RRB verde pues éste asintió sin mostrarse en desacuerdo con las intenciones de su líder—, y llama a Boomer.
.
.
.
.
¡Muero de frío! Me voy rápido, no quiero escribir más por ahora :'T.
Nos leemos mañana.
¿Sabías que SIGO MURIENDO DE FRÍO? D':
Mortem.
