Capítulo 7. Lo que es importante para mí.

Dos pequeños ponis de 8 años caminaban por el castillo de Heartland. Eran una pegaso celeste de melena rubia, y un terrestre ámbar de melena café, quien guiaba el camino.

Que bueno que aceptaras mi invitación, Sassa — dijo el potro con una sonrisa.

No tenía nada mejor que hacer, Wis — respondió ella aparentando seriedad.

Quiero que conozcas a mi mamá.

Aja.

Los 2 siguieron caminando hacia un pasillo de habitaciones, pero en el camino se encontraron con alguien. La sonrisa de Wisdom desapareció, pues el unicornio café de melena negra con el que se encontraron, era su padre, el rey Master Crown. El rey llevaba una gran capa amarilla, y una corona en su cabeza.

¿Quién es ella? — preguntó Master Crown con seriedad.

Ella es Sassaflash, Padre. Es una amiga de la Academia.

La pequeña Sassaflash se inclinó ante el rey, quien se mantuvo serio.

Es un honor estar en su castillo, Majestad.

Levántate, niña — dijo el rey y la pegaso obedeció — Tengo trabajo que hacer, adiós hijo.

Que te vaya bien padre.

El unicornio se fue del lugar, dejando solos a los infantes.

Nunca había visto al rey en persona.

Es un idiota — dijo el príncipe de forma seria.

¿Qué?

Traigo una amiga a casa, y él la mira con indiferencia. Además, siempre maltrata a mi mamá, y es un completo arrogante. Odio que él me mande.

Wisdom tenía una mirada en la que claramente estaba conteniendo su enojo.

Sí, creo que te entiendo, Wis — habló Sassaflash — Mi madre siempre me está molestando.

¿Qué te hace?

Me pide que siempre sea muy ordenada, y que me comporte bien con un montón de ponis que odio. Dice que algún día debo conseguirme un buen esposo.

Ya veo, ¿y no te quieres casar?

No sé, pero no quiero que mi madre elija mi vida. ¿Y que hay contigo?

Pues mi padre dice que puedo tener la pareja que quiera, pero aun no pienso en eso. Aunque siempre me obliga a ir a un montón de fiestas aburridas, donde tengo que saludar a todos.

Nunca he asistido a una fiesta al castillo, pero mi mamá también me obliga a ir a fiestas.

El potro se queda pensativo unos momentos, y luego pone una sonrisa tan pronto se le ocurre una idea.

¡Ya se! La próxima vez que haya una fiesta aquí, estarás invitada, así podremos estar juntos.

hmmm… —la pegaso se queda pensativa unos momentos — No sé… suena aburrido.

Por favor, por mí — suplica Wisdom haciendo unos ojos de perrito triste.

La pegaso dejó ir un suspiro, y asintió con la cabeza.

Bien, pero me deberás una.

¡Claro, claro! — Respondió el potro con alegría — Ven Sassa, quiero que conozcas a mi mamá.

Los 2 ponis siguieron caminando por el pasillo, hasta que llegaron a la habitación del rey, donde también se encontraba la reina, pero había algo extraño. Wisdom colocó su oído en la puerta y escucho algo.

¿Qué pasa? — preguntó Sassaflash intrigada.

Es… música — despejo su oreja de la puerta, y la abrió, quedando impactado por lo que vio del otro lado — ¿Mamá?


Un nuevo día llegaba a Heartland, y sus habitantes comenzaban a despertar. El rey no era la excepción. Wisdom Crown despertó en su gran cama, pero se sorprendió por algo, su esposa lo estaba abrazando. Applejack seguía dormida, y seguro no estaba consciente de lo que hacía, pero aun así era algo nuevo. El corcel vio la linda y relajada cara durmiente de su esposa, y sonrió.

— Yo sé que te gusta recibir cariño — susurró el rey abrazándola — Yo sé que algún día te entregaras a mí, pero por ahora estoy satisfecho con tus abrazos.

Wisdom dirigió su mirada hacia un reloj, y vio que marcaba las 6:55 de la mañana. El corcel suspiró, y empezó a mover a su esposa para despertarla.

— Applejack — susurró de nuevo el rey, pero esta no respondía — Applejack.

Al ver que la yegua seguía durmiendo, el corcel tiene otra idea. Ya la había usado hace un par de días, y funciono. Acaricio suavemente la cara de Applejack, y poco a poco acerco sus labios a los de ella, dándole un suave beso. Al separarse, Applejack empezó a reaccionar.

— Sin duda eras toda una Bella Durmiente.

Applejack abrió los ojos de golpe, y se dio cuenta que estaba abrazada al corcel.

— Agghh — se quejó asqueada separándose — ¿¡Qué me hiciste!?

— Solo te desperté con un beso, ya lo había hecho antes.

— ¡Eso no! ¡Antes de eso!

— Solo fue un abrazo — respondió Wisdom sonriendo — Es más, tú me abrazaste a mí.

— ¡Mientes!

— ¿Segura?

Applejack en ese momento apartó la mirada de su esposo, y se levantó de la cama. Podría haber intentado analizar si su esposo le estaba mintiendo o no, pero prefirió dejar eso en misterio. Simplemente no soportaría la idea de que enserio ella lo abrazó durante la noche.

— Tranquila, Manzanita, es normal que abraces a tu esposo en las noches.

— ¡Yo no quiero abrazarte! ¡Prefiero dormir en un manzano lleno de murciélagos vampiros de fruta!

— Uy, que dura — contestó el corcel simulando que eso le dolió — Yo tengo sentimientos, ¿sabes?

— ¿Así como con Sassaflash y Forest? —pregunto Applejack de forma cortante — ¿Es cierto que tuviste algo con ambos?

Wisdom guardo silencio unos segundos, pero no cambió su expresión.

— Así es — respondió él de forma desinteresada — ¿Eso que tiene que ver?

— ¿¡Qué tiene que ver!? Si tienes a 2 ponis que te quieren, ¿por qué sigues molestándome? ¡Yo nunca te voy a querer!

El rey se quedó callado por unos momentos, como si estuviera pensando en que decir ahora. Applejack solo empezó a recuperar el aliento que perdió en esos gritos.

— No quiero hablar de eso — dijo él con seriedad.

— ¿¡Qué!?

— Applejack, lo que pasó entre ellos y yo quedó en el pasado. Hay cosas que es mejores dejarlas en el olvido. A veces no debes abrir la caja misteriosa. ¿Comprendes? Tú y yo estamos juntos ahora, y nada más importa.

Applejack soltó un gruñido y evito verlo a los ojos.

— No te entiendo — dijo ella con seriedad.

— No necesito que lo hagas — dijo mientras se levantaba de la cama, y se estiraba — Por cierto, son las 7 de la mañana, las clases de la Academia empezarán en media hora.

Applejack reaccionó alarmada, y volteó a ver el reloj en la pared. Efectivamente, le quedaba media hora para llevar a Natseed a la Academia. Vio a su esposo sonriendo, y después de soltar un gruñido, se dirigió corriendo a la salida de la habitación, para ir a buscar a su protegida.

— ¡Applejack!

— ¿¡Que!?

La reina se detuvo a centímetros de la puerta y vio a su esposo. Él se veía algo pensativo, pues estaba pensando en el sueño que acababa de tener, pero ella no sabía eso. El corcel dejó de pensar, y sonrió.

— Cuando regreses, quiero que hagamos algo especial.

— ¿Qué es? ¿Robarles a los pobres para darles a los ricos?

Wisdom soltó una leve risa al oír el sarcasmo de su esposa. Applejack solo se enojó por la forma en que se reía él.

— Buena esa. No, nada de eso. Ya verás.

Applejack no quiso perder más tiempo, y abrió la puerta. Al salir del cuarto, vio a Sassaflash esperándola afuera. La pegaso le lanzó una mirada seria, la cual distrajo a Applejack por unos momentos, pero luego siguió corriendo a la habitación de Natseed.

La reina llegó a la habitación que estaba al final del pasillo; toco la puerta, pero nadie le respondió. Al entrar, vio como la pony de 10 años seguía durmiendo tranquilamente en su cama.

— Estúpida cama — se dijo Applejack a sí misma, pensando en lo cómoda que eran las camas del castillo. Se acercó a Natural Seed, y la empezó a mover — Natseed… Natseed.

— Tengo sueño, mamá — murmuro la potrilla.

Applejack soltó un suspiro. Por un lado quería dejar que la pequeña siguiera en paz en su mundo de sueños; pero, por otro lado, tenía una responsabilidad de llevarla a la Academia, y así cumplir los deseos de su madre, Field Roots. Al final decidió hacer lo que debía. Ella estaba acostumbrada a levantar a una potrilla que no tenía ganas de ir a la escuela, por lo que sabía bien que hacer.

— ¡A levantarse! — exclamó con ánimo, quitándole su sabana a Natseed.

— AHHH — gritó la pequeña asustada, para luego ver a su reina — ¿¡Qué pasa!?

— ¡Es hora de levantarse, holgazana! — exclamó parándose en sus cascos traseros y moviendo los delanteros con energía — ¡Tienes que ir a la escuela! ¡Tienes que bañarte y arreglarte!

Natural Seed vio confundida a la yegua, pero al ver que no la dejaría dormir más, se levantó de mala y gana y se fue al baño. Natseed ya había visto el baño de su nueva habitación la noche anterior, así que ya sabía qué hacer.

Applejack suspiró tranquilamente al oír el sonido de la ducha encendiéndose.

— Tú también debes arreglarte — dijo la guardia pegaso acercándose.

— Sí, ya se — respondió Applejack de mala gana.

Salieron del cuarto, y fueron a que arreglaran a Applejack.

Diez minutos después, Applejack regresó a la habitación de su protegida. En esta ocasión, Applejack llevaba un vestido verde largo, con unas zapatillas del mismo color. Su melena la tenía totalmente sin atadura. El arreglarla hubiera tardado más, pero por esta ocasión, Applejack pudo convencer a Sassaflash de que las doncellas que la arreglaban, no le pusieran maquillaje. La reina sabía que no podría volver a hacer eso en el futuro, por lo que tendría que levantarse más temprano para arreglarse, cosa que ella nunca esperaría hacer en su vida anterior.

Al regresar a la habitación, vieron a Natseed bañada y seca, pero estaba tratando de ponerse la corbata de moño azul que servía como uniforme. Cuando esta vio que Applejack regresó, se le acercó para pedirle ayuda.

— No puedo ponérmela.

— Tranquila, déjame ver.

Applejack vio como el objeto rodeaba el cuello de la terrestre amarilla, pero no estaba hecho el nudo. Intentó formar unas orejas de conejo con ambos lados de la cuerda de tela, y luego unirlas en un nudo, pero esto no le dio la forma apropiada. Deshizo el mal nudo que hizo, para tratar de averiguar qué hacer.

— Déjame a mí — se escuchó a Sassaflash, quien se inclina al lado de Applejack y ve a Natseed — Debiste haber aprendido a hacer esto anoche.

Applejack gruñó.

— Solo hazle el nudo.

— Como órdenes.

Sassaflash había estudiado en la Academia, y había tenido que usar un uniforme igual, por lo que sabía bien como hacer el nudo. Cuando acabo, la corbata ya tenía la forma de un moño, el cual mostraba las letras AH.

— Esto me molesta — se quejó Natseed jalándose los extremos para tratar de aflojarla, pero en vez de eso la aprieta —No… puedo…

Sassaflash suspiró, y quito los cascos de la niña de la corbata, y se la aflojó un poco, permitiéndole respirar.

— ¿Mejor? — preguntó Applejack preocupada.

Natseed respiró profundo antes de responder.

— Sí.

— No te la intentes quitar, tendrás problemas si luego no te la puedes poner — explicó Sassaflash.

— Es… está bien, gracias.

Applejack en ese momento tomo la alforja que había pedido para Natseed, y la revisó. La noche anterior habían recibido todos los objetos necesarios, libros, cuadernos, lápices, etc. También recibió una identificación de estudiante con los datos de Natseed, la cual le serviría para cosas como sacar libros de la biblioteca. La alforja también tenía unos bits que le servirían para comprar comida en la escuela. Curioso, las monedas usadas en Heartland eran las mismas que en Equestria, pero ya antes había oído que era una moneda mundial, así que no le sorprendió tanto.

— Todo listo — dijo Applejack tomando la alforja con sus dientes, y poniéndosela a Natseed en su lomo — ¿Esta pesada?

— No — respondió ella — en la granja yo ayudaba a cargar.

— Que bueno. ¡Vámonos! — exclamó Applejack tratando de subir el ánimo.

— ¡Sí! — respondió Natseed subiendo el casco en el aire, para mostrar su "emoción".


Applejack y compañía salieron corriendo del castillo, y llegaron al carruaje volador. Los pegasos rápidamente despegaron, y se dirigieron hacia la Academia.

Tan pronto llegaron a su destino, Sassaflash vio un reloj en su pata, el cual indicaba las 7:25, aún estaban a tiempo. A ella en realidad no le importaba eso, pero no tenía más opción que ayudar.

— Faltan 5 minutos — dijo Sassaflash mientras salían del carruaje.

— Bien, aún hay tiempo.

— Estoy cansada, ¿tenemos que seguir corriendo? — preguntó Natseed, pues ella tenía que correr con una alforja llena.

— Descansa un rato — dijo Applejack agarrando a la pequeña y poniéndola en su lomo.

El vestido que Applejack traía le dificultaba correr, pero podía ignorar ese problema. Lo que enserio le molestaba eran los zapatos, los cuales no estaban hechos para correr, así que antes de salir dejó sus zapatillas en el carruaje para correr mejor.

Al entrar a la academia, los estudiantes en la entrada quedaron sorprendidos de ver a su reina corriendo por los pasillos, pero no pudieron conversar mucho tiempo, pues tenían que dirigirse a sus clases.

El lugar al que ellas debían llegar era el aula P4A (Primara, cuarto grado, sección A).

— ¿¡Donde está la clase P4A!?

— Por aquí — respondió Sassaflash sin emoción, pero sin reducir la velocidad.

Sassaflash las guío por unos pasillos casi vacíos, pues los de primaria ya habían entrado a sus clases. Pasaron por los salones de primero, segundo y tercero; hasta que llegaron a los de cuarto. Encontraron la sección A, y respirando agitadamente, Applejack bajó a Natseed de su lomo, y abrió la puerta. Adentro había un salón de clases, con varios niños charlando, y un profesor en su escritorio.

— Aquí esta… su nueva estudiante — dijo Applejack recuperando el aliento.

El maestro se levantó de su asiento y se acercó a la entrada. Debido a la apariencia sudada de Applejack, no la identifico como su reina, pero vio a la potrilla con el uniforme, y recordó que le avisaron que tendría una nueva estudiante.

— Em… gracias, puede dejarla aquí — respondió el maestro, quien era un pegaso verde de melena negra, con un traje de cuerpo completo.

— Sí — respondió Applejack respirando hondo — Vendré por ti a la hora de salida, esfuérzate.

— Lo hare.

Applejack dejó el salón, cerrando la puerta detrás de ella. Ya afuera, vio a Sassaflash, quien la veía con seriedad.

— La reina corriendo por los pasillos de la academia con prisa. Eso sí será una noticia divertida.

— Uy, lo siento, ¿dañe reputación de la corona? — preguntó la reina con sarcasmo.

— Je, Wisdom me ha contado cosas ridículas que hicieron sus ancestros. Esto no es nada. Volvamos al castillo, allí tendrás que cambiarte.

— ¿Qué? ¿Por qué?

— Tu vestido esta sudado, tienes que estar presentable para Wisdom.

— Aja.

Ambas yeguas caminaron por los pasillos al mismo tiempo que oían sonar las campanas de la escuela. Eso significaba que las clases estaban por comenzar. Applejack regresó su mirada al salón donde dejó a Natseed, esperando que a la pequeña le fuera bien en su primer día de clases.

Mientras tanto, en el aula.

— Atención — empezó el maestro — A partir de hoy tenemos una nueva estudiante. Preséntate, por favor.

Natseed vio a sus compañeros de clase, que eran potros y potrancas de su misma edad, llevando uniformes igual que ella. La mayoría la miraba con indiferencia, y algunos con interés.

— Me… me llamo… Natural Seed. Em… mucho gusto.

— Mucho gusto, señorita Seed — dijo el maestro — Soy el Maestro Hook Math. Siéntese donde gustes.

— ¡Aquí hay lugar!

Todos voltearon atrás y vieron a una unicornio naranja pálido, de melena rosada, con una diadema rosa claro. Natseed la reconoció, era Leaf Dew, la potranca que la había ayudado ayer.

Natseed caminó hacia la parte trasera del salón, y se sentó en el escritorio al lado de Leaf.

— Buenos días, Natural — saludo Leaf Dew con una sonrisa.

— Hola, Leaf.

— Bueno clase, hora de comenzar. Empezaremos la clase repasando ecuaciones.

Todos los estudiantes sacaron sus cuadernos y lápices para la clase. Natseed siguió el ejemplo de sus compañeros. El profesor agarro un marcador con sus dientes, y empezó a escribir en un pizarrón blanco. Dibujo varios números, y signos. Natseed sabía lo básico de aritmética, pero hubo algo que no entendía. En todas las líneas que el profesor escribía, siempre estaba la letra X.

— Resuelvan estas ecuaciones, son sencillas. — indico el profesor sentándose en su escritorio.

Natseed vio todas esas… ecuaciones en el pizarrón, pero no entendía porque estaba la letra X al lado de los números. ¿Qué se suponía que debía hacer? Quería preguntar, pero sintió pena, pues no quería que todos pensaran que era tonta.

Pasaron 10 minutos, en los que los estudiantes escribían en sus cuadernos, y Natseed no dejaba de ponerse nerviosa. El profesor finalmente se levantó de su asiento, y vio a sus estudiantes.

— Muy bien, veamos.

El profesor empezó a llamar a algún estudiante al azar, para preguntarle la respuesta a una de las ecuaciones. Todos a los que llamaba respondían correctamente, indicando lo sencillas que eran las respuestas.

— Señorita Seed, por favor díganos la respuesta de la numero 8.

Natseed sintió como se le paró el corazón al oír eso. Vio al pizarrón, y allí vio la ecuación "3X—9 = 6". Hizo un gran esfuerzo por mantener la calma. Recordó el día anterior en que unos potros la molestaron por solo ser plebeya, y no se imaginaba como la tratarían si la vieran una tonta. Estuvo a punto de decir un número al azar, pero sintió algo en sus patas traseras. Dirigió su mirada hacia abajo, y vio una hoja de papel levitando con magia, la cual tenía la ecuación resuelta.

— Em… cin… cinco.

— Correcto.

El profesor dirigió su mirada a otro estudiante para preguntarle por otra ecuación.

Natseed vio a su derecha, y allí vio a Leaf Dew con su cuerno encendido, guiñándole el ojo. Luego le hizo una señal para que volviera a ver el papel. La terrestre obedeció, y vio como la hoja se daba vuelta y decía "¿Almorzamos juntas?" Natseed regresó su vista a Leaf Dew, y asintió algo insegura.

Más tarde, los estudiantes tuvieron un receso y fueron a la cafetería de la escuela para poder almorzar. Con el dinero que traía, Natural se compró un sándwich de margaritas y un jugo de mandarina, por sugerencia de Leaf Dew. Ambas compraron lo mismo, y se fueron a sentar a una mesa.

El tiempo transcurrió. Leaf Dew disfrutaba tranquilamente de su comida, pero Natseed solo se la quedaba viendo extrañada.

— ¿No tienes hambre, Natural? — preguntó Leaf luego de tragar.

— Oh, lo siento — dijo tomando su sándwich y mordiéndolo — Mmm, que rico.

El tono de Natseed no estaba animado. Seguro la comida le sabía bien, pero no estaba de ánimo para disfrutarla.

— ¿Qué te pasa? — Preguntó Leaf Dew, pero Natseed no respondió — Vamos, puedes confiar en mí.

Natseed levantó la mirada y vio una sonrisa en la cara de Leaf Dew, la cual expreso una gran confianza. La terrestre pelirroja puso su sándwich en su plato, y habló.

— No entendí nada.

— ¿Nada? ¿Te refieres a la clase?

— Sí — respondió Natural con pena.

Efectivamente, durante el resto de la clase el profesor se la paso hablando que temas matemáticos que ella no entendía. Luego tuvieron historia donde el maestro menciono un montón de nombres y fechas que ella no reconoció, y no estaba de poder memorizarlos. Literatura no fue tan mala, pues solo leyeron, pero tuvieron que leer poesía, lo cual fueron un montón de simbolismos que Natseed no entendió.

—Applejack me metió aquí para estudiar, y no entiendo nada. Soy una tonta.

— No eres tonta, es solo que todo a tu alrededor es demasiado inteligente.

— ¿Eh? No te entiendo.

Leaf Dew vio a los demás estudiantes que estaban en la cafetería, y los señaló con su casco.

— Natural, ¿ves a todos esos ponis?

— ¿Sí…?— respondió la terrestre confundida.

— Todos aquí somos superiores a ti en casi todo. Tenemos mejor formación, hemos estudiado cosas avanzadas por más tiempo.

— Ya entendí, no tengo oportunidad.

Natseed bajó la mirada triste, sintiéndose como una inútil. Leaf Dew se dio cuenta y le puso un casco encima.

— No te preocupes, te llevamos una gran ventaja, pero eso no significa que no nos puedas alcanzar.

— ¿Eh? — subió la mirada.

— Seguro que puedes ponerte al día — continuó Leaf Dew con una sonrisa confiada — Quédate conmigo, te ayudare a estudiar, y nadie te molestará.

— ¿Harías eso por mí?

— Claro, somos amigas ahora. ¿Lo has memorizado? — dijo tocándose la sien con su casco.

— Sí, quiero que seamos amigas.

— Así me gusta — rio Leaf Dew — Hmmm…

— ¿Qué pasa?

En ese momento Natural Seed sintió como Leaf le presionaba las mejillas como si fuera un peluche. La mirada de Leaf estaba muy enfocada en Natseed, como si la estuviera escaneando completamente.

— Eres muy bonita. Si te arreglaras más, podrías encajar mejor. ¿Quieres que un día de estos vayamos juntas a un salón de belleza?

— Em… no gracias — dijo la granjera con un tono más bajo, pues su amiga le apachaba las mejillas — ¿Puedes…?

— Oh sí, jeje — dijo quitándole los cascos de la cara — Si cambias de opinión avísame, Natural.

— Okay, y llámame Natseed.

— ¿Eh?

— Así me dicen de cariño.

— Esta bien, para mi Leaf está bien.

— Bien, Leaf

— Cuéntame más de ti. ¿De dónde vienes, Natseed?

Natseed empieza a pensar en lo que debía responder. La noche anterior se había puesto de acuerdo con Applejack, en que no le diría a nadie que la habían secuestrado, para que no la vieran como una esclava. La historia que debía contar es que su mamá era amiga de la reina, y que ella le pidió que la inscribiera en la Academia; lo cual, técnicamente, no era mentira.

Leaf escuchó atentamente como su amiga le contaba que provenía de una pequeña granja de naranjas en la parte baja del reino, y porqué la reina la había inscrito en la Academia. Le contó algunas cosas sobre su familia, y como disfrutaba colaborar con ellos, lo cual se veía reflejada en su marca en forma de semillas de naranjo.

— Me gustaba mucho estar con ellos. Extraño mi granja.

— Entiendo, pero pienso que estando aquí puedes ayudar a tu familia.

— Eso espero.

— Me toca a mí hablarte de mí — dijo Leaf Dew con alegría — Vivo con mis padres, y también tengo un hermano que es guardia personal del rey, pero que algún día debería casarse con él. Estudio aquí desde que tenía 3 años. Adoro las novelas de fantasía, me encanta bailar Ballet.

— ¿Ba qué? — interrumpió Natseed.

— Ballet, es el baile más difícil del mundo.

— ¿Enserio?

— Sí, mira.

Leaf Dew se levantó de su asiento, y respiró hondo. Su siguiente acción, provocó que Natseed quedara boquiabierta. La pequeña unicornio se paró en sus casco traseros sin ningún tipo de ayuda, quedando en una posición perfectamente vertical, juntando sus cascos delanteros sobre su cabeza. Pero lo más asombroso fue como empezó a caminar en esa posición, rodeando la mesa, llegando al lado de Natseed. Lo que hizo después fue pararse en su casco izquierdo, moviendo el derecho hacia atrás, y el resto de su cuerpo un poco hacia adelante.

— Wow, ¿Cómo haces eso?

Leaf Dew se rio, y regresó a su postura de cuatro patas.

— Práctica, mucha práctica, y también tuve una gran maestra que me enseñó.

En ese momento sonó el timbre, indicando el fin del almuerzo. Leaf reacciona, y rápidamente se bebe lo que quedaba de su jugo de mandarina.

— ¡Vamos! — indico Leaf Dew.

Natseed dio una última mordida a su sándwich y un trago rápido a su jugo, y corrió con su amiga hacia su clase.


Después de haber regresado al castillo, tuvieron que arreglar de nuevo a Applejack. Le pusieron un vestido muy similar al anterior, pero esta vez le ataron el pelo para que quedaran unas trenzas.

Tan pronto acabaron, Sassaflash llevó a la reina a otro salón, el cual estaba detrás de una gran puerta. Tan pronto entraron, vieron que era un enorme espacio lleno de mesas vacías, un gran escenario con músicos, y grandes candelabros en el techo. En el centro del salón se encontraba Wisdom Crown, vistiendo un traje azul. El corcel le hace una señal a Applejack para que se acerque, mientras que Sassaflash se dirige a una de las mesas, donde estaba Forest Spear leyendo un libro.

Applejack se acercó a su esposo, y lo vio con confusión.

— ¿Qué es lo que pasa, Caramel?

— Quiero que aprendas a bailar — contestó el rey con su sonrisa confiada.

— ¿¡Qué!?

Wisdom soltó una risita al ver la expresión de su esposa.

—En algún momento tendremos una fiesta, y tendremos que bailar juntos. No querrás avergonzar a tu esposo, ¿O sí?

—Sabes que no voy a mentirte — respondió Applejack enojada.

—Sí, ya se. ¡Música!

A la señal del rey, los músicos empezaron a tocar. Wisdom se acercó a su esposa, le agarró el casco derecho se su esposa, y lo besó.

— ¿Me concede esta pieza, hermosa dama?

—Aja.

Con forme la música avanzaba, ambos se tomaron del casco, y se empezaron a mover, siendo Wisdom el que guiaba. Los pasos empezaron lento, siendo solo movimientos hacia adelante y atrás. Applejack no estaba teniendo problemas con esos pasos.

—1, 2, 3, 4. 1, 2, 3, 4. Lo haces bien, Manzanita.

—Esto es horrible.

—No me digas que nunca soñaste con bailar con un corcel en un ambiente romántico.

—Je, no me conoces tan bien como crees

Wisdom se rio al mismo tiempo que empezaban a hacer movimientos a los lados.

— Claro que te conozco. Se bien que esa clase de cosas son algo que tu amiga Rarity querría, y que tú no quieres esa clase de "cursilerías", pero es porque no sabes lo buenas que pueden ser.

Wisdom se paró en sus cascos traseros, y sujetó a Applejack para que se parara igual.

—¿¡Que haces!?

—Solo déjate llevar.

En un rápido movimiento, Wisdom hizo que Applejack diera una vuelta. Eso tomo por sorpresa a la yegua, y como su cuerpo no estaba relajado, no pudo mover bien sus cascos y se tropezó dando la vuelta. Por unos instantes vio el techo del salón en el que estaban, y no tardó en comprender que estaba cayendo. Cerró los ojos esperando el impacto, el cual nunca llegó, pues su caída se interrumpió cuando algo la sujeto. Abrió los ojos, y justo frente a ella la cara de su esposo, con una mirada seductora.

—Si no te relajas, no podemos hacerlo bien — dijo él con un tono relajado — Pero si te caes, siempre te voy a atrapar.

Applejack se sentía extraña en ese momento. Lo único que la separaba de golpearse con el suelo eran los cascos de Caramel, que la sostenían del lomo y de la nuca. Casi podía sentir como si estuviera flotando en el aire, o en una red muy firme.

¿Qué me está pasando? — pensó ella conforme su corazón aceleraba.

No entendía lo que pasaba. Estando en esa posición se sentía muy vulnerable, sentía que ese loco podía aprovecharse, pero aun así se sentía... ¿a salvo? Por alguna razón podía sentir que el enserio no la dejaría caer, y los ojos que el ponía mostraban seguridad y honestidad en sus sentimientos.

—No, suéltame — dijo ella en voz baja.

— Nunca.

Applejack siguió discutiendo en su mente.

No puedo confiar en él. Él fue el que me hizo caerme, ¿o solo estaba muy tensa? ¡No! ¡Todo fue su culpa! — pensaba Applejack en su mente, pero quedo más impactada al ver como él se acercaba para besarla — ¡Vamos, reacciona!

Antes de que Caramel se acercara más, Applejack se agito, haciendo que su esposo la soltara, cayendo al suelo de golpe.

—¿¡Estás bien!?

Wisdom se acercó a su esposa en el suelo, y le acerco un casco para levantarse, pero ella lo aparta para levantarse sola.

— No hagas eso de nuevo — se quejó Applejack sobándose detrás de la cabeza.

— Fue tu culpa por ponerte tensa — rio Wisdom al ver que su esposa no tenía nada serio.

— ¡Cállate!

— jeje, tranquila, ya lo entenderás.

Wisdom le extiende su casco a la yegua, y esta lo toma de mala gana.

Mientras tanto, Forest Spear y Sassaflash veían todo sentados en una mesa. Sassa tenía los cascos cruzados en la mesa, en los que recostó su cabeza. Forest levitaba un libro con su magia, pero no podía enfocarse en este.

—Rayos, él nunca bailo conmigo — murmuro Forest Spear cerrando su libro.

—Eres terrible bailando — respondió Sassaflash viendo a los reyes con seriedad, pero con algo de burla en su voz.

—Puedo aprender.

—Sí, ¿cómo no? — dijo mientras se enderezaba — Yo aprendí de pequeña, siempre fui su pareja de práctica.

—Ya lo sé, Lady Presumida.

— A él le encanta bailar. Cuando éramos más jóvenes siempre bailábamos juntos en fiestas.

Forest pone una cara de fastidio pensado en cómo responder a eso, pero luego mira el libro que levitaba con su magia y pone una sonrisa.

—¿Ah sí? Pues tú no puedes hablar de fantasía con él.

—¿Eso que tiene que ver? — preguntó ella con tono molesto.

— Él adora las novelas de fantasía, y soy yo con el que siempre habla de eso — pone una sonrisa de burla — Siempre es tan divertido cuando viene a mi cuarto y hacemos voces de los personajes.

— Por favor, yo podría hacer eso.

Forest se empezó a reír por esas palabras.

— Sassaflash, tu odias estas cosas.

— No es cierto.

— ¿Ah no? — abre de nuevo su libro, y busca una página en específico — Lee esto.

La pegaso toma el libro en sus cascos; mira la portada, pero no se molesta en leer el titulo completo, viendo solo los números 358. Ella vio la página que Forest le indico, y la leyó en su mente.

El joven vio como como la chica cerraba los ojos, y finalmente recordó que ella era su mejor amiga. Un gran impacto llegó o a su mente y comprendió que ella estaba desapareciendo, y en un intento de hacerla reaccionar dijo: "No, con quien más voy a comer helado". ¿¡Que estupidez es esta!? — exclamó ella cerrando el libro.

Forest se empezó a reír con fuerza.

— Esa escena nos hizo llorar a Wisdom y a mí cuando la leímos por primera vez.

— ¡El sujeto habló de helado a su amiga agonizante! — se queja ella con fastidiada

— ¡Esa era su tradición! — exclama Forest con su sonrisa burlona.

— ¡Sigue siendo estúpido! ¿O sabes qué? Olvídalo. Bien, yo no puedo entender estas cosas, lo admito. ¿Y qué? Yo puedo jugar ajedrez con él.

— Eso es aburridísimo — se quejó Forest tomando de vuelta su libro.

— No para Wisdom, él y yo siempre nos relajábamos con un calmado juego.

— Bien, pues ningún juego está completo sin bebidas que lo acompañen, y yo preparo los mejores tragos.

— Solo porque trabajaste en un bar, y a diferencia tuya, ¡yo sí sé cocinar! — presumió Sassaflash.

— ¡Sé cocinar!

— ¡Huevos y pan tostado no cuenta!

Mientras Forest y Sassaflash discutían, Wisdom y Applejack los observan mientras seguían bailando. No podían oír lo que decían, pero si comprendían que la charla era dura.

—¿No vas a pararlos?

— Nah, siempre se ponen así, no te preocupes — dijo él sin pena, enfocándose en su esposa — Ahora, debemos hacer un circulo.

Ambos tenían sus cascos derechos unidos, y empezaron a rotar con el punto de unión como eje. Wisdom se mantenía calmado, mientras Applejack trataba de no tropezar, pues ella se movía más rápido que él, además de que las zapatillas que traían le hacían algo difícil moverse. El rey puso una sonrisa tranquila.

— Hazlo despacio, no es como un baile de rancho que hacías en casa, esto requiere calma.

— Estas muy loco si piensas que voy a aprender estos bailes tuyos. No me importa si me sale mal.

— Je, ¿enserio? Te vas a interesar en el baile.

— No.

— No era una pregunta.

Jalando su casco, Wisdom Crown acercó a su esposa a él, y luego la soltó para poner su casco detrás de ella, y acariciarla por la parte de atrás de su cabeza. Applejack quiso retroceder, pero allí Wisdom endureció su pata en su nuca, evitando que se alejara. La reina dejó de resistirse al ver que no podía alejarse, pero también contribuyo la mirada que lanzaba su esposo. La presión en la nuca paro, y las caricias aparecieron de nuevo. La yegua quedo paralizada por la cara que tenía Caramel. Su sonrisa era calmada, y sus ojos estaban en una forma seductora, pero no era a las que él le había lanzado antes. Applejack no podía explicarlo, pero esa mirada seductora también era una intimidante. La música seguía sonando, pero ninguno le ponía atención.

— Mi madre, Dance Nature, adoraba bailar — dijo manteniendo su sonrisa calmada, emitiendo una voz que se oyó siniestra pero también inocente — Ella me dijo que una de las pocas cosas buenas de ser reina, es que pudo aprender a bailar. Cuando tenía tiempo libre bailaba, y si no, estudiaba viendo a otros bailando. Aprendió muy bien Vals y Ballet. Lo hacía sola; pero un día, cuando mi padre había salido, yo entre a su habitación y allí la vi. Era tan raro verla tan feliz como en ese instante. Cuando descubrí su pasatiempo, me impresioné tanto que le pedí que me enseñara, Sassa estaba conmigo, así que ella también aprendió.

—…

Applejack estaba totalmente perdida sin la capacidad de decir nada.

— Ella siempre quiso enseñar a mas — prosiguió cambiando su mirada siniestra, y seductora, por una melancólica, pero su sonrisa permaneció igual — pero hasta el día de su muerte, solo pudo tener otra estudiante, además de Sassa y de mí. Este Vals es una de las pocas cosas que ella me dejó, por eso es uno de mis tesoros.

—Caramel, yo…

Antes de que Applejack hablara, Wisdom quitó su casco de la nuca de su esposa, y lo uso para acariciarle la cara. Al mismo tiempo, el terrestre ámbar volvió a poner esa extraña mirada intimidante de antes.

— Tú eres mi bella y amada esposa. Todo lo que sea importante para ti también lo será para mí, y asimismo, todo lo que sea importante para mí será importante para ti. Este baile me importa mucho, por eso te interesara. ¿Quedó claro?

Applejack vio la extraña cara de su esposo, y no pudo articular ni una sola respuesta con palabra. Lo único que ella pudo hacer, fue asentir con la cabeza, lo que hizo que el corcel le quitara el casco de su cara, y recuperara la expresión feliz y calmada que tenía antes.

— Así me gusta, sigamos.

Los músicos siguieron tocando la misma canción. Wisdom retrocedió unos centímetros, y extendió su casco a Applejack, quien lo tomó sin protestar. Applejack no dijo nada más, quizá se sintió intimidada por las palabras de su esposo, y quizá se apiado de él porque eso era algún muy importante para él. Lo que haya pasado, ambos siguieron bailando por la siguiente hora.


Llegaron las 3 de la tarde, y las horas de clases acabaron. Todos los estudiantes salieron de clases y se dirigieron a la salida, incluyendo a Natural Seed y a Leaf Dew.

— Aquí tienes — dijo Leaf levitando un cuaderno y guardándolo en la alforja de Natseed — Son mis apuntes de matemáticas de lo que va hasta ahora. Estúdialos.

— No estoy segura de esto, Leaf. ¿No los necesitas para estudiar?— preguntó Natural preocupada.

— Nah, esto es fácil, no los necesito.

— Si tú lo dices — habló Natseed aun insegura.

Cuando llegaron a la salida, vieron como había varios carruajes que venían a recoger a varios estudiantes. Debido a que la mayoría de los estudiantes eran muy adinerados, podían pagar un carruaje, pero a diferencia de la realeza, estos los tiraban ponis terrestres, y no pegasos. También había estudiantes que iban caminando a casa.

Natseed busco entra todos los carruajes, y allí ubico a Applejack parada frente a uno. La reina también la vio, y levanto su casco en el aire para indicarle que viniera.

— Nos vemos — se despidió Leaf Dew.

— ¿Quieres que te llevemos a tu casa?

— Nah, me gusta caminar — respondió la unicornio sonriendo— Y no quiero estar con esas roba novios — murmuro en voz baja.

— ¿Qué?

— Nada, nada. Adiós.

— Adiós.

Natseed se va corriendo hacia el carruaje real, mientras Leaf Dew agitaba su casco en señal de despedida. La pequeña terrestre llegó con Applejack, quien estaba acompañada por Sassaflash, y todas entraron al carruaje, excepto la pegaso quien se subió al techo.

Los pegasos levantaron vuelo, llevándose con ellos el carruaje.

— ¿Cómo te fue, Terroncito? — preguntó Applejack con algo de cansancio.

— Fue muy difícil.

— Tranquila, fue solo tu primer día.

— Sí… Leaf Dew me ayudó bastante.

— Que bueno — dijo la reina insegura.

Applejack aún no estaba segura de que la hermana de Forest Spear estuviera cerca de Natseed, pues el día anterior había visto lo arrogante que podía ser, pero al ver a su protegida estando calmada, pensó que quizá era mejor así. Lo importante es que la experiencia de Natseed fuera lo mejor posible.

— ¿Y a ti como te fue, Applejack?

La terrestre rubia se quedó callada unos momentos, pensando en cómo Caramel se pasó 2 horas enseñándole a bailar, para que luego él se fuera por asuntos de la realeza. Después de eso, ella paso el resto del tiempo caminando por el palacio para "matar el tiempo", pero la verdadera razón, era que quería sacarse de la cabeza esas horas que pasó bailando con su esposo, las cuales la confundían.

— ¿Applejack?

Applejack salió de sus pensamientos, y vio a su protegida. Debía darle una respuesta.

— No… no estuvo mal.

Y asi termina otro capitulo. ¿Qué les parecio?

Wisdom obligo a Applejack a bailar con él. Jeje, ¿Qué otras cosas creen que la obligará a hacer? :p

¿Alguien reconoce que es lo que estaban leyendo Forest y Sassaflash? XD

Por cierto, ahora tengo una cuenta en ask. Para los que no sepan, es una pagina donde se pueden hacer preguntas anónimas a la gente. Asi que… si hay algo que quieran preguntar, pueden hacerlo allí. El link esta en mi perfil.

Espero que hayan pasado una feliz navidad, y les deseo un feliz año nuevo. Gracias a todos los lectores por un gran año 2015. Nos vemos en el 2016. XD.

Bye bye.